El Nacional, Caracas, 22/09/2013.
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domingo, 22 de septiembre de 2013
viernes, 14 de septiembre de 2012
CIUDADES QUE YA NO SON TALES
EL NACIONAL - Miércoles 12 de Septiembre de 2012 Caracas/2
CONSTRUCCIÓN La estructura de concreto derribó cinco casas
Un niño murió por accidente en obra de Misión Vivienda
El incidente ocurrió en Los Mangos de El Cementerio, debido a un deslizamiento
MAOLIS CASTRO
La maciza estructura arrasó la tierra de sopetón. Esa es la imagen que reconstruyen los vecinos de Los Mangos de El Cementerio, en el municipio Libertador, que ayer, a las 9:00 am, presenciaron el deslizamiento de una tanquilla de agua elaborada con concreto que se llevó cinco casas y ocasionó la muerte de un niño.
La estructura pesaba una tonelada, aproximadamente. Se desprendió en el complejo Las Marías, construido por la Misión Vivienda, localizado a 300 metros de Los Mangos, cuando fue supuestamente movida por un obrero que conducía un tractor. Darwin José Fernández, de 6 años de edad, dormía en su casa elaborada con frágiles bloques y láminas de zinc cuando fue aplastado por la tanquilla.
"Una vecina me llamó y me dijo: `Allá, arriba, cayó una piedra grandota encima de tu nieto y está muerto", contó Mireya Fernández, abuela del niño.
Un ingeniero de la Misión Vivienda señaló que la tanquilla fue removida de la base por obreros que iban a sustituirla porque estaba en mal estado.
El movimiento del tractor provocó el desplazamiento de la estructura.
La familia de Darwin Fernández, oriunda de la península de La Guajira, pidió a un ingeniero que se acercó a la devastada casa para ofrecer explicaciones por el accidente que subsidiara los gastos fúnebres y el traslado del cadáver al estado Zulia.
"Sus padres viven allá. El niño se encontraba en Caracas desde febrero para recibir tratamiento médico, ya que estaba enfermo de un riñón", dijo Mireya Fernández.
Damnificados. William Martínez, comandante de los Bomberos del Distrito Capital, indicó que desalojaron a 28 personas de las casas afectadas.
Informó que las familias de Los Mangos fueron evacuadas en 2009 debido a las condiciones de alto riesgo. En el lugar, sin embargo, se construyeron otras viviendas.
CONSTRUCCIÓN La estructura de concreto derribó cinco casas
Un niño murió por accidente en obra de Misión Vivienda
El incidente ocurrió en Los Mangos de El Cementerio, debido a un deslizamiento
MAOLIS CASTRO
La maciza estructura arrasó la tierra de sopetón. Esa es la imagen que reconstruyen los vecinos de Los Mangos de El Cementerio, en el municipio Libertador, que ayer, a las 9:00 am, presenciaron el deslizamiento de una tanquilla de agua elaborada con concreto que se llevó cinco casas y ocasionó la muerte de un niño.
La estructura pesaba una tonelada, aproximadamente. Se desprendió en el complejo Las Marías, construido por la Misión Vivienda, localizado a 300 metros de Los Mangos, cuando fue supuestamente movida por un obrero que conducía un tractor. Darwin José Fernández, de 6 años de edad, dormía en su casa elaborada con frágiles bloques y láminas de zinc cuando fue aplastado por la tanquilla.
"Una vecina me llamó y me dijo: `Allá, arriba, cayó una piedra grandota encima de tu nieto y está muerto", contó Mireya Fernández, abuela del niño.
Un ingeniero de la Misión Vivienda señaló que la tanquilla fue removida de la base por obreros que iban a sustituirla porque estaba en mal estado.
El movimiento del tractor provocó el desplazamiento de la estructura.
La familia de Darwin Fernández, oriunda de la península de La Guajira, pidió a un ingeniero que se acercó a la devastada casa para ofrecer explicaciones por el accidente que subsidiara los gastos fúnebres y el traslado del cadáver al estado Zulia.
"Sus padres viven allá. El niño se encontraba en Caracas desde febrero para recibir tratamiento médico, ya que estaba enfermo de un riñón", dijo Mireya Fernández.
Damnificados. William Martínez, comandante de los Bomberos del Distrito Capital, indicó que desalojaron a 28 personas de las casas afectadas.
Informó que las familias de Los Mangos fueron evacuadas en 2009 debido a las condiciones de alto riesgo. En el lugar, sin embargo, se construyeron otras viviendas.
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domingo, 18 de marzo de 2012
CHÁVEZ-GRADO

EL NACIONAL - Domingo 18 de Marzo de 2012 Ciudadanos/1
URBANISMO Piden que se abra un concurso público para la construcción de parque Simón Bolívar
Desde el Gobierno rediseñan la ciudad sin consulta
Expertos afirman que el Ejecutivo desestima la participación ciudadana en las propuestas para cambiar el rostro de Caracas
MAOLIS CASTRO
La modificación de la capital está en boceto. El mausoleo que se destinará al Libertador y la construcción de viviendas en el parque Paseo José María Vargas no son los únicos cambios en el rostro de la ciudad, pues ya se anuncian otras transformaciones en el paisaje urbano.
Francisco Sesto, ministro del Estado para la Transformación Revolucionaria de la Gran Caracas, desarrolla, a través de la Fundación Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales, el conjunto de la Plaza de la Revolución, la escultura monumental del Waraira Repano de 80 metros de altura, el parque Simón Bolívar de La Carlota, la renovación del Foro Libertador, la ampliación del parque del oeste Alí Primera y faros miradores en 7 barrios, entre otros.
Sobre esos proyectos no se tiene mayor información, sino la suministrada por Sesto en su blog o en entrevistas a medios progubernamentales.
Guillermo Barrios, decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, opina que la falta de consulta pública en la transformación de la capital puede ocasionar caos. "Para que una ciudad crezca armónicamente debe tener un plan en el cual participen distintos sectores de la sociedad. Se necesita de la visión e, incluso, de la crítica de grupos académicos, comunidades y alcaldías, entre otros. En Caracas se requiere diálogo democrático porque se cuenta con cinco municipalidades. Sin diálogo, lamentablemente, no hay ciudad", dijo.
Grandes inversiones. Para María Isabel Peña, directora del Instituto Urbanístico de la UCV, la mayoría de las obras no atienden las prioridades de Caracas. "En la ciudad hay dos necesidades que no han sido asistidas: seguridad y movilidad. No hay excusas para destinar grandes montos a la edificación del mausoleo del Libertador, por ejemplo, cuando tenemos tantos problemas. En lugar de ello, se pudo remodelar el Panteón Nacional", explicó.
En el mausoleo del Libertador, localizado en el centro de la ciudad, se han invertido 337.472.720 bolívares. Pese a que la obra debió estar lista antes del 17 de diciembre de 2011 fecha en que se conmemoraban 181 años de la muerte de Simón Bolívar, la mitad de la fachada todavía está descubierta.
Barrios no duda de que la obra se convierta en un saco roto para el país.
"Seguramente ya ha duplicado el cálculo del presupuesto inicia l (119,5 millones de bolívares). Cuando los proyectos de arquitectura no están organizados se pone en peligro el presupuesto.
Cumplir plazos es importante en arquitectura, pero más para las finanzas de la nación.
El problema es que todo se ha llevado de forma muy opaca", precisó.
Otro proyecto, anunciado en julio del año pasado, que apenas asoma indicios de empezar a construirse es el parque Simón Bolívar de La Carlota. El 2 de agosto de 2011 fueron aprobados 100 millones de bolívares, según Gaceta Oficial número 39726, para iniciar la obra. El pasado domingo se instaló una planta de concreto en el lugar.
A juicio de Alejandro Vivas, presidente del Cabildo Metropolitano y de la Comisión de Desarrollo Urbano, el problema de esos proyectos está en la falta de transparencia. "Ninguna de las obras se ha llamado a concurso, lo cual viola las leyes de contrataciones públicas. Cuando se anunció la inversión del parque Simón Bolívar de La Carlota, las organizaciones civiles pidieron que se ofreciera información sobre lo que iba a suceder en el proceso de construcción.
Sin embargo, hace unos días se supo, de forma sorpresiva, que instalaron la planta de concreto. Por eso, la Alcaldía Metropolitana, el Cabildo Metropolitano, un grupo de arquitectos y urbanistas y los vecinos nos reuniremos para debatir sobre el asunto en el cual no hemos tenido participación", señaló.
jueves, 9 de junio de 2011
LA CIUDAD APARTICIPATIVA

EL NACIONAL - MIÉRCOLES 08 DE JUNIO DE 2011 CIUDADANOS/1
CONSTRUCCIONES Trasplantan árboles para evitar daños ambientales
Con muros delinean el nuevo rostro del parque Vargas
El concreto desplaza el plan de un sitio concebido, inicialmente, como área cultural y de recreación
MAOLIS CASTRO
El paisaje se ha trastocado en menos de dos meses. Lo que era el campo deportivo del Parque Paseo José María Vargas ahora figura como un gran espacio cercado por muros de concreto. La obra, que despierta curiosidad entre transeúntes, se extiende en otras áreas de la avenida Bolívar de Caracas.
Carlos Eduardo Martínez, quien frecuenta el paseo, lo compara con un laberinto: "Éste fue por años un sitio para el esparcimiento, pero ahora parece un laberinto. Una acera fue totalmente bloqueada por los constructores, impidiéndoles el paso a los niños de la escuela Bicentenario. Otras están bordeadas con más muros.
Ya es imposible caminar o distraerse en el lugar".
El proyecto de edificación de viviendas, que forma parte del plan de renovación de la avenida Bolívar, no ha sido recibido con agrado. Los vecinos han protestado en varias oportunidades contra el plan que consideran que afectará las áreas verdes y la calidad de vida. "El Gobierno cree que socavará con esos murales el malestar de los caraqueños. Sin embargo, estamos más descontentos. Son construcciones ilegales e inconsultas", explica Ángel Martínez, habitante de San Agustín.
Un pulmón herido. Si la consigna más repetida en las manifestaciones contra las construcciones en el Parque Paseo Vargas era el ecocidio, los encargados de las obras parecen haber hallado soluciones: replantar los árboles.
Más allá de distraer a los transeúntes, el traslado de al menos 15 árboles intenta evitar el temido ecocidio. Sostenidos con sogas y cercados con cintas rojas, los encargados de la renovación de la avenida Bolívar consideran que las plantas continuarán creciendo y no habrá impacto en el ambiente.
Sin embargo, la decisión todavía no convence. En las fundaciones Centro de la Ciudad y Memoria Urbana se planifican foros para discutir con la ciudadanía el impacto que tendrá la edificación de viviendas en el sitio. Hannia Gómez, quien pertenece a las organizaciones, opina que las obras atentan contra el equilibrio de la ciudad. "Me parece un crimen contra Caracas. Con la ejecución del proyecto de la avenida Bolívar se borra el trabajo mancomunado de los ciudadanos".
Hace una semana el Cabildo de Libertador aprobó una ordenanza que permite las construcciones. Aunque los vecinos reclamaron que no fue consultada, el documento legal pretende reordenar el sector a conveniencia de la edificación de viviendas. "Es una amnesia gigantesca. Se intenta eliminar de plumazo lo que se trabajó durante décadas", agrega Gómez.
En la reforma parcial de la Ordenanza Reguladora de la Ordenación del sector parque recreacional José María Vargas se prioriza en la construcción de viviendas. Aunque se establece la edificación de plazas y áreas comerciales, el arquitecto Carlos Gómez de Llarenas, quien concibió el paseo como monumento de la ciudad, sostiene que la nueva obra es un retroceso para la ciudad. "Cuando participé en el proyecto del Paseo Vargas, en la década de los ochenta, se pensó en hacerle un regalo a Caracas al otorgarle espacios de esparcimiento", comenta.
A su juicio no hubo planificación en la elaboración del nuevo proyecto de construcción de viviendas. "Se cree que se está solucionando el problema de 800 familias damnificadas al edificar viviendas en el paseo, pero realmente se están dejando damnificados a 4 millones de caraqueños al restarle vitalidad a un pulmón de la ciudad y reducir el uso de estas áreas recreativas y culturales", afirma.
Detrás de las paredes
Los muros no impiden constatar el estado de las obras. Jesús Linares, quien transita por el paseo a diario, fija la mirada en las reducidas separaciones entre los bloques que cercan la construcción. "Por estos huequitos he visto que no hay progreso. Se ve el cemento echado en los terrenos, algunos carros y raras veces los obreros. No creo que culminen los edificios en un año", asegura. Otra preocupación de los vecinos se enfoca en la supuesta inestabilidad de los terrenos. Las consecuencias de las lluvias de 1999 son expuestas como ejemplos. "Por aquí pasan 3 quebradas que se desbordan con facilidad.
Una conserje murió aquí debido a las inundaciones ocurridas hace casi 12 años. Nadie quita que esas personas que traerán a vivir puedan ser víctimas de posibles desbordamientos", indica Germán Díaz, vecino.
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domingo, 17 de abril de 2011
TRADICIÓN Y FE

EL NACIONAL - Domingo 17 de Abril de 2011 Caracas/2
CULTURA Por segundo año consecutivo fue restringido el acceso a la montaña
Los abuelos Palmeros de Chacao quieren que se conserve la tradición
Los más antiguos herederos de la tradición de Semana Santa observan con preocupación las restricciones impuestas
MAOLIS CASTRO
Ramón Delgado lleva a cuestas 68 años recorriendo el cerro Ávila. Sus días favoritos son los anteriores a Semana Santa.
Lo hace por tradición, acompañado de su grupo: los Palmeros de Chacao.
Él y otros dos hombres son los abuelos Palmeros, los más antiguos sobrevivientes del ritual que comenzó en 1770 en Caracas. "Vimos cambiar la ciudad desde el Ávila. Observamos la sustitución de haciendas por grandes edificios. Conocemos la historia del país por el Ávila", explica.
Si los abuelos quisieran ufanarse expondrían que fundaron en 1985 la Sociedad Palmeros de Chacao, emblema de Semana Santa en la ciudad y patrimonio cultural del país.
Sin embargo, los creadores del grupo son modestos.
"Sólo tratamos de conservar valores, luchar por mantener viva esta cultura", indica Tomás Ramón Reyes, integrante de la asociación.
Reyes, de 80 años de edad, se unió a la tradición hace 72 años. Lo impulsó su hermano mayor y amigos de la antigua hacienda San Felipe en La Castellana, municipio Chacao.
"Al principio, mi papá Marcelino Reyes se oponía, pero luego entendió mi pasión, que todavía se conserva intacta".
El rito se inició con la promesa de un cura. "Cuentan que la plegaria fue erradicar el brote de fiebre amarilla en el país.
Como se cumplió, los habitantes de la ciudad debían simular la procesión de Jesucristo en el Ávila, recolectar la Palma Bendita y repartirla entre los pobladores. Ya nosotros no lo hacemos como antes, pero están cientos de seguidores que sí", aseguran.
Se acorta la travesía. Los abuelos Palmeros de Chacao previeron que llegaría la vejez y escogieron el asentamiento llamado Dormitorio del Elefante, en el sector Sabas Nieves del Ávila.
"Los más viejos subimos hasta allí en Semana Santa, pues las condiciones físicas no permiten recorrer completamente el cerro. Somos como los elefantes: seleccionan su aposento cuando están viejos", relató Delgado. El resto del recorrido es realizado por Palmeros y Palmeritos de Chacao.
No obstante, la vejez no es la única limitante del grupo. Son varias las oportunidades en que se ha limitado la tradición debido a condiciones poco favorables para la caminata. Sin embargo, esta semana se restringió, por segundo año consecutivo, el acceso. "Inparques aplicó limitaciones y esa decisión nos tiene tristes", indicó Delgado. El viernes en la noche, finalmente, lograron subir con las limitaciones impuestas por los funcionarios al Dormitorio del Elefante. Pero no es como lo hacían antiguamente, porque hubo control de las palmas podadas.
El permiso fue limitado, entre otros motivos, debido a la inestabilidad climática. Pero los Palmeritos pudieron pernoctar en el hotel Humboldt.
Señalan que en otras oportunidades recibían aproximadamente a 2.000 niños, pero este año se conformaron con 90. "Ellos pidieron permiso en sus escuelas para conocer la naturaleza y, luego, enseñar a sus compañeros de clases.
Quisiéramos que puedan propagar esta tradición", afirmó Delgado.
Ilustración: tomada del diario El Nacional, Caracas, 17/04/11.
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domingo, 20 de febrero de 2011
LA CIUDAD SOCIALISTA (UNO)

EL NACIONAL - Domingo 20 de Febrero de 2011 Ciudadanos/1
HISTORIAS El tercer rascacielo más grande del país tiene 2.500 ocupantes
Un decálogo para convivir con el vacío
En la Torre Confinanzas se levantaron en casi cuatro años de invasión centenares de casas, un templo evangélico y una fábrica de bloques
MAOLIS CASTRO
El paisaje es privilegiado. En el piso 29 de la Torre Confinanzas, en la avenida Andrés Bello, se tiene la sensación de que la ciudad puede ser tomada con las manos.
Yemy De Pablos pudiera dar fe de ello. Si no hubiera construido su casa en el edificio invadido, la mujer -oriunda de Trujillo- no hubiese conocido el imponente Ávila. "Al ver el cerro y los demás edificios, que se notan chiquititos, me impactó. Es una de las cosas más lindas de mi nueva vivienda", afirma.
En la inconclusa Torre Confinanzas, que iba a ser el tercer rascacielos más grande del país y el octavo de América Latina, la situación cambió. Allí se erigieron en casi cuatro años de invasión salones de belleza, abastos, ciber cafés, un templo evangélico, una fábrica de bloques, canchas de fútbol y baloncesto y más de 800 casas. Todo fue concebido por las 2.500 personas que hoy residen en la edificación.
Sobre el atrio se levantó el templo evangélico que según ocupantes del rascacielos era necesario para apaciguar a los violentos. "Al principio debimos aliarnos con personas rudas para tomar el edificio. Eran necesarios si queríamos permanecer acá, pero ellos comenzaron a sobrepasarse con los vecinos.
Tuvimos que sacar a una gran cantidad. Aunque quedaron los menos agresivos, llegaron a amansarse debido a la religión", aseveran tomistas.
Las plegarias no son suficientes para el sostén de la torre. En la entrada del rascacielos se instaló la cooperativa Caciques de Venezuela, que recibe subsidios de organismos públicos y que está destinada a solucionar el déficit de viviendas, aseguran.
Fundada por los jefes de la invasión, esta sería la mayor fuente de ingresos para el mantenimiento de Confinanzas. Siguen el cobro del condominio 150 bolívares al mes y del estacionamiento de vehículos.
En el garaje se mezclan vehículos lujosos y modestos, motocicletas y colectivos. "Esos tres de allá son de la línea de Chacao. Prefieren dejarlos acá porque cobramos barato". El pago es de un bolívar por hora.
El estacionamiento de 12 pisos es ocupado hasta el nivel 10, donde solamente pueden aparcar motocicletas. Los puestos allí son delimitados por la imaginación.
Pese a las recaudaciones, en Confinanzas el dinero no alcanza. "Hace ocho meses nos pusimos al día con La Electricidad de Caracas. Estamos pagando una deuda de 72 millones de bolívares", indica Olivares.
Lo que le falta a la torre son ascensores, rejas en las escaleras y en los pisos elevados, instalar baños en el piso 18, suministro diario de agua potable y estabilidad en el servicio de la luz eléctrica en todo el edificio.
Metidos en cintura. En la torre invadida las faltas se clasifican en graves, regulares y leves. "Aquí todos debemos acoplarnos a las reglas escritas, las cuales son entregadas al momento de ingresar al edificio", afirma Giannina Tadino, ocupante del piso 4.
Son faltas graves las peleas entre vecinos, la pernocta de niños en escaleras o pasillos, agresiones físicas y consumo de drogas, entre otras. La sanción es desalojarlos de la edificación o amonestarlos con prolongadas horas de trabajo comunitario.
Como regulares son consideradas, por ejemplo, las celebraciones de fiestas sin permiso. Y las leves son subir a pisos prohibidos y pasear semidesnudos por el edificio.
La imagen de la torre también es supervisada. Los tendederos aéreos, balcones mal ubicados, fachadas sin frisar y pintar tampoco están permitidos en Confinanzas. "Eso es algo que intentamos combatir.
En este caso no se sanciona, pues algunas familias no tienen cómo pagarlo. Sin embargo, luchamos por vernos mejor afuera", dice Pedro Olivares, miembro de la cooperativa.
En cada piso tienen delegados encargados de hacer cumplir las normativas. Son tesoreros y administran las labores de limpieza, entre otras labores.
"Somos gente decente". El contacto de Mabel Valdez fue un sargento de la Guardia Nacional que habita en la torre A. "Cuando le conté mi caso, me explicó cómo consiguió su casa en Confinanzas. Enseguida me puso hablar con Ronin Ramos (regente de la torre).
No pagamos un solo céntimo por el espacio, aunque me pidieron papeles de respaldo de mi condición", explica.
Valdez, ocupante del piso 18, tiene 30 años de edad, dos hijos y estudia Derecho. Su perfil, asegura, la hizo merecer el cupo de vivienda. "Somos gente decente. Aquí viven muchos profesionales: abogados, bomberos, policías, maestros. Sólo que la necesidad de viviendas nos toca a todos", concluye.
Fotografía: Raúl Romero.
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