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jueves, 17 de agosto de 2017

"!AH, MALHAYA!"



“!Malaria sea!”

Luis Barragán

La crisis existencial que atravesamos los venezolanos y la república,  sintetiza dramas como el del regreso del paludismo. Sumergidos en distintas gravedades, no logramos reparar suficientemente sobre las calamidades sanitarias del país que retrocede a  etapas históricamente superadas, por obra de una larga dictadura que mata a quienes la protestan, mata a través del hampa común a quienes se resignan, mata de desesperación a quienes se enferman y no tienen dinero ni hallan el medicamento que tan urgentemente necesitan.

En un artículo de colección, la Dra. María Yánes ha tenido el coraje de denunciar ese regreso tan nefasto (http://lbarragan.blogspot.com/2017/08/de-nuevo-el-general-anofeles.html). El general Anófeles está al frente de un silencioso, pero eficaz desastre que ameritará de nuestros mejores esfuerzos en la etapa de la transición democrática para derrotarlo.

Mal que bien, con todas sus fallas, la batalla contra la malaria la ganamos en Venezuela por la decisión e intrepidez de quienes aportaron sus mejores esfuerzos a una tarea ciclópea. E, incluso, recordamos y conseguimos una vieja edición de la revista Resumen, en la que varios de los protagonistas de la gran gesta contra el mal, dieron testimonio no sólo de ella, sino del país que se asomaba con optimismo al futuro (http://lbarragan.blogspot.com/2017/08/de-una-victoria-hoy-hecha-anicos.html). 

Por cierto, los más de cuarenta estudiantes de la UPEL de Maracay, tan injustamente detenidos y procesados por el régimen, fueron a parar al muy distante El Dorado, sitio donde difícilmente puede ingerirse el agua. Sobrevivientes a las jornadas de represión, los remitieron a aquél referente, emporio y feria del paludismo, lo cual ha de escandalizarlos todavía más.

En lugar de la conocida expresión “!malhaya sea!”, puede emplearse la otra que apunte directamente a la malaria, aunque maldecir no sea la idea.  Con los cada vez más escasos médicos y especialistas disponibles, será titánica la empresa de superar el paludismo, como una vez lo hicimos junto a otras enfermedades crónicas de un pueblo que superará definitivamente a esta dictadura.
14/08/2017:
http://www.diariocontraste.com/2017/08/malaria-sea-por-luis-barragan-luisbarraganj/
Fotografías:
Dos estudiantes de la UPEL recluidos en El Dorado, sufren de paludismo: http://henriquecapriles.com/dos-estudiantes-la-upel-recluidos-dorado-sufren-paludismo/ 
Familiares piden traslado de José Saldivia a Maracay: http://noticiasvenezuela.info/2017/08/familiares-piden-traslado-a-maracay-en-riesgo-estudiante-de-la-upel-detenido-en-el-dorado-por-presentar-paludismo/

miércoles, 9 de agosto de 2017

DE UNA VICTORIA HOY HECHA AÑICOS

El reciente artículo de María Yánes (https://lbarragan.blogspot.com/2017/08/de-nuevo-el-general-anofeles.html),  sobre el dramático regreso del paludismo en Venezuela, nos llevó a la paciente revisión del estropeado disco duro. No dimos con un viejo texto humorístico de Earle Herrera, publicado en El Nacional de Caracas por los ochenta del XX, refiriéndose al parte del general Anófeles desde algún charco de Venezuela, pero sí con el largo reportaje de la revista Resumen de Caracas, en una edición meritoria sobre una de las más extraordinarias victorias venezolanas frente a la malaria. Dificultado el escaneo manual por la encuadernación, optamos por las fotografías imperfectas, aunque - al guardar las piezas para luego ampliarlas - resultan legibles. Lamentablemente, retrocedimos en el presente siglo, como muy responsablemente lo denuncia la Dra. Yánes ante un país sumergido en la peor crisis que ha sufrido por muchas décadas. Por ironías de la historia, Herrera - hoy - no se da por enterado y quizá sonríe ante la clamidad de un régimen que ha impulsado y defendido.
(LB)

martes, 8 de agosto de 2017

DE NUEVO, EL GENERAL ANÓFELES

EL NACIONAL, Caracas, 8 de agosto de 2017
Paludismo en Venezuela: epidemia vergonzosa
María Yanes

Cada día las políticas sanitarias en nuestro país son más escasas o, mejor dicho, inexistentes. La debacle en la salud pública comenzó de manera acelerada  hace cinco años.  Muchas enfermedades que fueron controladas con escasos recursos, pero con un personal sumamente calificado a mediados del siglo pasado, resurgen con una fuerza incontrolable. Esto debido a la ineficiencia de quienes han conducido el máximo ente rector en salud durante estos 18 años de “gobierno” y que se han caracterizado por una gran corrupción, lo que se ha convertido en una de las causas más relevantes de esta grave crisis humanitaria.

A manera de recordatorio, el paludismo o malaria es una enfermedad  causada por parásitos como plasmodium falciparum y vivax, dos de sus variedades conocidas, las que más predominan en Venezuela y que infectan al ser humano por la picadura  de mosquitos del género Anopheles, que previamente han picado a un enfermo de paludismo. Es una enfermedad prevenible y controlable, pero si no se trata hay riesgo de que sea mortal.

Según expertos, entre los años 1930 y 1940  los casos de malaria en  Venezuela eran aproximadamente de 1  millón por año, con una población nacional de 3 millones de habitantes. No obstante, gracias a la tenacidad, sapiencia  y metodología del doctor Arnoldo Gabaldón, ilustre médico venezolano y emblemático en la lucha contra esta enfermedad, se redujeron los casos a su mínima expresión, menos de 5.000 por año desde finales de la década de los cuarenta. Precisamente por el control de esta enfermedad, en 1962 Venezuela recibió un reconocimiento  internacional de la Organización Mundial de la Salud.

Hoy en día vemos con tristeza cómo el número de casos ha ido aumentando de manera exponencial desde hace 5 años, sin que las autoridades de salud tengan la mínima intención de solucionar este grave problema de salud pública, lo que demuestra su incapacidad e ignorancia en el control epidemiológico de esta y de muchas otras enfermedades.

A manera de información, con relación al avance del paludismo, en 2014 se registraron de manera oficial 90.000 casos acumulados; 2015 finalizó con 136.042 casos y el año pasado, según cifras del último boletín epidemiológico, hubo 240.613 casos. Por si fuera poco, también por información de expertos, Venezuela quedó por debajo de Haití en materia de control de la malaria, pues dicho país terminó el año 2016 con 200.000 casos. Actualmente, hay una expansión geográfica del paludismo en Venezuela y prácticamente se ha extendido a casi todo el territorio nacional; las proyecciones para este año se calculan en más de 500.000 casos, lo cual es muy grave.

El estado Bolívar sigue siendo la entidad federal donde la epidemia ha adquirido dimensiones dramáticas, dado que el número de casos en dicha entidad es de 117.209 con 66 muertes registradas. Sin embargo, hay un subregistro en el número de casos y de fallecidos. La enfermedad ya no es característica de  las zonas mineras, también está presente en las áreas urbanas. En el Hospital Ruiz y Páez de Ciudad Bolívar, de referencia en la zona, por información de colegas que trabajan en dicho centro, se han dado casos de pacientes que ingresan para una cirugía y han terminado contaminados con malaria, médicos que laboran en el hospital también han adquirido la enfermedad. El caso más dramático se conoció la pasada semana y está relacionado con el fallecimiento de una médico, recién egresada de la Universidad de Oriente, que se contagió de paludismo durante su pasantía rural en  Caicara del Orinoco y falleció por falta del tratamiento. Tenía 12 semanas de embarazo.

Venezuela, desde  el año 2010, tiene un convenio con el fondo estratégico de la OMS para adquirir medicamentos antimaláricos a un costo accesible. No obstante, dichos medicamentos no están disponibles en su esquema completo de tratamiento y si existen, son “secuestrados” y se venden en la modalidad de “bachaqueo”, por lo que impera la corrupción  en este aspecto, sobre todo en el estado Bolívar. De paso, la data epidemiológica pasó a control militar, por lo que suponemos que el silencio oficial será indefinido.

Nos podemos dar cuenta de que la epidemia de paludismo en Venezuela sigue reflejando una situación de vergüenza en el ámbito de la salud pública debido a la ignorancia e indiferencia de quienes lamentablemente “gobiernan” y que falta poco para situarnos en la Venezuela rural de los años treinta del siglo pasado. Para concluir, quisiera destacar una frase del maestro Arnoldo Gabaldón: “Para llevar adelante nuestro país, hay que servirle y no servirse de él”. Tristemente estos gobernantes corruptos se han servido de nuestra patria y la han sumido en la más grave crisis social jamás conocida en el país.

Fuente:
http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/paludismo-venezuela-epidemia-vergonzosa_197625
Cfr. Reportaje Resumen de Caracas (1976) referido a la victoria sobre el paludismo: https://lbarragan.blogspot.com/2017/08/de-una-victoria-hoy-hecha-anicos.html

domingo, 22 de septiembre de 2013

miércoles, 10 de octubre de 2012

NOTICIERO RETROSPECTIVO


- "La victoria sobre la malaria" (Arnoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Berti, Félix Pifano, Roberto Montero Castro, César Quintana y Jorge Olavarría). Resumen, Caracas, nr. 143 del 01/08/76.
- Antonio Arráiz. "Los predicadores de masas". El Nacional, Caracas, 04/10/54.
- Antonio Aparicio. "Nuevos signos en China". El Nacional, 21/10/57.

Fotografía: El Nacional, Caracas, 12/09/52.