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martes, 14 de agosto de 2018

TRAPOS AL SOL


Audietur et altera pars

Guido Sosola

Ardua tarea tendrán los historiadores del futuro, pues, lo que hoy ocurre parece tan obvio que, inexorable, quedará relegado al olvido gracias a otras obviedades y reconozcamos que cada día desaparecen o se traspapelan los medios de prueba necesarios para fijar los hechos. Son tantas las cosas que han ocurrido  por estos veinte años, la confusión llega a ser tan babélica, que se perderán demasiados testimonios orales y documentales, incluso, en forma interesada.

Es esta la experiencia de un proyecto totalitario de paciente, como inédita, imposición, imposible de perder. Superado, será todo un aporte universal el que hagamos al padecerlo y tratar de solventarlo.

Por ejemplo, un evento, como el último diálogo sostenido en República Dominica, con variados actores, obliga. Funestas sus consecuencias, faltando poco, advertidas,  será indispensable, en una y otra acera, o en ambas, escuchar a todas las partes involucradas, desde ya mismo, porque serán miles las versiones de ficción capaces de sepultar la verdad.

El match tuitero entre Timoteo Zambrano y Julio Borges, a propósito de la grave amenaza que a éste le propinó Rodríguez Zapatero que desmiente aquél, punta de un iceberg que pueden derretir, hay que guardarlo, porque ofrece un buena pista de lo que acaeció en la isla caribeña, aunque debe a lo mejor hay un pacto tácito para no sacarse los trapitos al sol en el  equipo opositor y el oficial, y en cada uno de ellos, añadidos los equipos técnicos o que fungieron como tales. Por ello, valoramos como un documento histórico la carta de renuncia ya célebre de Zambrano de principios de año que, entrelíneas, dice mucho más sobre el desarrollo de las bilaterales que se hicieron, todavía escasamente documentado o bajo bóveda.

Cada cosa que se diga y se haga, hoy, quedará para la historia que le dará alcance a esos actores que, además, les queda diez o veinte años de vida política útil, si es que la prosiguen. No dejemos que ese enorme cementerio de las redes, sepultada en miles de toneladas de banalidades, extravíe la verdad que quizá enteramente emergerá dentro de medio siglo.

14/08/18:
https://www.lapatilla.com/2018/08/14/audietur-et-altera-pars-por-guido-sosola/
https://apuntoenlinea.com/2018/08/14/audietur-et-altera-pars-por-guido-sosola/
https://www.tenemosnoticias.com/noticia/sosola-pars-guido-et-359791/896638/
https://noticiasvenezuela.org/2018/08/14/audietur-et-altera-pars-por-guido-sosola/
https://www.entornointeligente.com/audietur-et-altera-pars-por-guido-sosola/
http://venezuela.shafaqna.com/ES/AL/1476166

Breve nota LB: En lo que va de mes, tiene más de cien consultas.  Curioso, luego de año y medio de publicado por vez primera. Desde  2014, tiene 448 consultas  (22/12/2019). 

domingo, 12 de agosto de 2018

VIEJO Y CULTIVADO PREJUICIO

Parlamento y maniqueísmo aldeano
Luis Barragán


La sobresaturación noticiosa, privilegiado – incluso -  morbosamente un acontecimiento frente a otros tanto o más importantes, pero subestimados y finalmente relegados, constituye una de las características esenciales del régimen. Obviamente, el fenómeno es incompatible con lo que universalmente se entiende por parlamento.

El pretendido allanamiento de los diputados Requesens y Borges, por consiguiente, tiene un contexto de macabra confusión. Tratada la inmunidad parlamentaria como un privilegio personal, definitivamente delictivo, en lugar de una indispensable prerrogativa de protección de la institución, facilita el arrollamiento de la maquinaria propagandística y publicitaria oficialista, en clave de cine negro.

Consideremos el deliberado y sistemático propósito de desvirtuar a la Asamblea Nacional, realizado por todos estos años, ahora deslealmente competida por la tal constituyente. Estudios de opinión revelan que, siendo tan intensa y sostenida la campaña radiotelevisiva desde los tiempos de Chávez Frías, éste y su gabinete fungieron como una suerte de órgano deliberante frente a la propia instancia especializada del Estado, por más que la Constitución la estampase.

Evidentemente, la oposición ha de defender, en el caso concreto del diputado Requesens, indebida e injustamente capturado y apresado, sometido a asombrosas torturas, la reputación de sus diputados, propugnando la inmediata salida del régimen. Salida demasiado obvia, aunque haya sectores que, en la práctica, deseen postergarla, pero también hablar, explicar y defender a la institución parlamentaria: no comprendemos que cubra una faceta, sin la otra.

Además de romper o intentar romper con el maniqueísmo aldeano, a lo sumo, resultado de una eficaz  terquedad monotemática, contrarrestando el linchamiento moral cebado sobre cada parlamentario, ha de difundir y defender la noción misma del parlamento y, específicamente,  la inmunidad o el complejo de impunidades como institución.  Vale decir, darle el mínimo de racionalidad requerida al esfuerzo de resistencia y superación del régimen que tan bien ha sembrado el disparate.

Reproducción: El Nacional, Caracas, 15/04/1999. El Camaleón.
12/08/2018:
http://guayoyoenletras.net/2018/08/12/parlamento-maniqueismo-aldeano/

domingo, 4 de febrero de 2018

¿QUÉ TIENE QUE VER EL DIÁLOGO CON LO DEMÁS?

De los escenarios cantados
Luis Barragán

Hay escenarios suficientemente predecibles que, sentimos, no cuentan con el interés de una ensimismada dirigencia política. El diálogo, por cierto, uno de ellos, concitó hasta el entusiasmo de quienes, cuales Chamberlain de ocasión, se dijeron desbaratadores de una guerra mundial por la sola exhibición y vistosidad de sus conocidas habilidades, incluyendo a los que desearon hacerlas conocer en un trance inaudito de autopromoción.

Disculpándonos por la digresión, ante la legítima solicitud de una votación nominal en la sesión en la que la fracción parlamentaria del 16 de Julio negó todo apoyo al tal diálogo de República Dominicana, formulada por el diputado Juan Pablo García, respondió el presidente saliente, diputado Julio Borges, con un comentario que a él mismo lo descolocaba. Palabras más, palabras menos,  dijo que ojalá pusiera igual empeño en luchar contra el gobierno como solicita la moción, pretendiendo desconocer la postura y el  testimonio de lucha del representante monaguense.

Así como se veía venir, por ejemplo, la decisión del Secretario General de la ONU, remitiendo el caso esequibano a la Corte Internacional de Justicia, recientemente adoptada  luego de transcurrir el plazo de un año universalmente conocido, hay otras situaciones que prometen una mayor conculcación de nuestras libertades. Una de ellas, paciente y maliciosamente encaminada, se refiere al destino de las universidades autónomas. 

Semejante a la realidad que está confrontando la Universidad Simón Bolívar, con un vicerrector adedado por la dictadura que trabaja en su implosión definitiva, de un momento a otro la Universidad Centroccidental  Lisandro Alvarado (UCLA), tendrá un rector madurista pasándole por encima a todo lo que diga o establezca  la Constitución de la República, cuya vigencia es motivo suficiente del pacífico  combate ciudadano. No es ni será ridículo pensar en la cercana apuesta que se haga respecto a la UCV, ULA, LUZ y cualesquiera otras casas de estudios, añadidas las privadas.

En la medida de nuestras posibilidades, hemos llamado una y otra vez la atención sobre tan grave asunto y, por más cantado que sea el escenario, otras cosas suscitan el interés de una dirigencia con la que también debemos lidiar, además del régimen que, como tal, la estimula no sin un dejo de morbosa diversión. O, ¿acaso debemos esperar a la entera realización de los acontecimientos, sin la más elemental previsión, para luego quejarnos y clamar por una rebelión de 30 millones de venezolanos cuando sea tarde, excepto se reciba la concesión graciosa de una validación partidista?

viernes, 27 de octubre de 2017

DE LA VIOLENCIA CONTRA EL SABER

En defensa de la universidad

Los parlamentarios de Vente Venezuela, se dirigieron recientemente al presidente de la Asamblea Nacional para plantear la urgente defensa de la universidad venezolana, cuya autonomía ha afectado sistemática y descaradamente la dictadura.
Refirieron: “Como nunca antes en nuestra historia, la autonomía y la universidad misma, corren un inmenso peligro, consabida la asfixia progresiva que sufre no sólo en materia presupuestaria, sino por la propia  imposibilidad de renovar sus autoridades rectorales y decanales, el perverso estímulo a la deserción estudiantil y docente, el hampa común y también política que ha infestado sus espacios, el nombramiento forzoso de autoridades, la persecución y represión generalizada y selectiva de su legitima dirigencia”.
Los diputados Juan Pablo García, Omar González, Carlos Bastardo y Luis Barragán, en consonancia con la preocupación manifestada por la dirección nacional del Partido de la Libertad, proponen la inmediata reactivación de la comisión o sub-comisión correspondiente de la Comisión Permanente de Desarrollo Social de la AN, o, en su defecto, el nombramiento de una comisión especial que actualice un diagnóstico y canalice la contribución del parlamento al esfuerzo de los sectores democráticos, gremios estudiantiles y docentes, que “no deben quedarse solos en una tarea tan descomunal frente a la dictadura que le da alcance a las universidades públicas y no tardará en hacerlo con las privadas”.

27/10/2017:

Parlamentarios de Vente Venezuela: Urge defender la autonomía universitaria afectada por la dictadura

Legisladores reiteran que los estudiantes y docentes no deben quedarse solos frente a la dictadura
Los dirigentes del partido de la libertad proponen la inmediata reactivación de la comisión o sub-comisión correspondiente de la Comisión Permanente de Desarrollo Social de la Asamblea Nacional
(Caracas. 27/10/2017) Los diputados de Vente Venezuela en la Asamblea Nacional (AN), Juan Pablo García, Omar González, Carlos Bastardo y Luis Barragán, se dirigieron recientemente al presidente del parlamento, Julio Borges, para plantear la urgente defensa de la universidad venezolana, cuya autonomía ha afectado sistemática y descaradamente la dictadura.
“Como nunca antes en nuestra historia, la autonomía y la universidad misma corren un inmenso peligro. Consabida la asfixia progresiva que sufre no sólo en materia presupuestaria, sino por la imposibilidad de renovar sus autoridades rectorales y decanales, el perverso estímulo a la deserción estudiantil y docente, el hampa común, el nombramiento forzoso de autoridades, la persecución y represión generalizada y selectiva de su legítima dirigencia”, manifestaron.
Los parlamentarios de Vente Venezuela, en consonancia con la preocupación manifestada por la dirección nacional del partido de la libertad, propusieron la inmediata reactivación de la comisión o sub-comisión correspondiente de la Comisión Permanente de Desarrollo Social de la AN, o, en su defecto, el nombramiento de una comisión especial que actualice un diagnóstico y canalice las respuestas con las que puede contribuir el parlamento al esfuerzo de los sectores democráticos, gremios estudiantiles y docentes.
“No deben quedarse solos en una tarea tan descomunal frente a la dictadura que le da alcance a las universidades públicas y no tardará en hacerlo con las privadas”, finalizaron.

27/10/2017:

domingo, 2 de julio de 2017

UN PRECEDENTE HISTÓRICO



De la custodia militar del parlamento
Luis Barragán

El consabido incidente generado por la unidad militar que opera en el Palacio Legislativo, al rechazar agresivamente la natural indagación y reclamo que hicieron los parlamentarios  sobre el traslado al interior del recinto de sendas cajas con el sello del Consejo Nacional Electoral (CNE), actualiza el problema de la custodia, protección, orden o seguridad que aquélla, evidentemente, no garantiza. E, incuso, el comandante de la unidad, coronel Vladimir Lugo, desconoció la autoridad del presidente de la Asamblea Nacional, diputado Julio Borges, sin que hiciese lo conducente para evitar el subsiguiente, duradero y sistemático ataque de los grupos oficialistas que rodearon la sede y, empleando artefactos explosivos, arriesgaron la vida de los diputados, personal administrativo y periodistas,  convertidos en rehenes por varias horas, así como afectaron o pudieron afectar la integridad del propio e histórico inmueble.

Versamos en torno a una situación sin precedentes en los siglos anteriores, pues, en su rápido ascenso, las dictaduras convencionales sitiaban el lugar al implementar un procedimiento masivo de control militar de la ciudad capital. Expresión de una anomalía sostenida en la presente centuria, la ocupación gubernamental del otrora Capitolio Federal, antes frecuentemente inadvertida, ha corroborado la intención y pretensión de sojuzgar a un órgano independiente del Poder Público, con el burdo pretexto de resguardar el inmueble, sintonizando, sirviendo o facilitando la acción de los grupos paramilitares que anidan en sus adyacencias que, por cierto, realizaron lo que interpretamos como un ensayo de asalto definitivo al tomar recientemente el hemiciclo protocolar y el de trabajo, con el consentimiento de los efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). Empero,  siendo innecesario abundar sobre los hechos conocidos que, en los últimos años, sumado el período de predominio oficial u oficialista del cuerpo,  caracterizamos como de resistencia del parlamento democrático, importa reivindicar que el orden y la seguridad  fue siempre un asunto eminentemente civil aun cuando  la institución fuese una pieza ornamental de los regímenes militares.

La tendencia universal de los parlamentos democráticos es la de atender sus propias vicisitudes de carácter policial o cuasi-policial, en cuanto a orden y seguridad, protección y resguardo, organización y disciplina de sus recintos. El caso más llamativo es el del Congreso estadounidense que, al inspirar una importante filmografía, ilustra la actuación de las fuerzas del orden del distrito, bajo el absoluto consentimiento de sus autoridades, aunque también presto a especializar a un personal propio que recomienda y adopta todas las previsiones necesarias.

Los  más elementales manuales relacionados con el tema, reivindican una potestad, la de auto-protegerse en todo cuanto le fuere posible, en clara remisión y celo de la independencia del parlamento. Pueden variar, y varían, distintas modalidades en las que cooperan las fuerzas vinculadas a las autoridades ejecutivas de carácter nacional, regional o municipal, pero la subordinación es, en última instancia, a las autoridades legislativas respecto a los casos que directamente  les conciernen.

Una inadvertida tradición civil

De existencia real u ornamental, bajo los regímenes democráticos o los dictatoriales que tuvieran a bien teatralizarlos,  el Congreso y sus cámaras hicieron tradición de una norma reglamentaria de muy pocas variaciones en un tiempo prolongado en el que, a veces,  figuraba en las “Disposiciones generales” y, otras, en las “Disposiciones finales”.  Rezaba el texto: “En el caso de que algún incidente grave a juicio del Congreso, hiciere indispensable el uso de la fuerza pública, el Presidente empleará la que esté inmediatamente a disposición del Cuerpo, o pedirá a la autoridad competente la que juzgue necesaria”.

Una muestra de distintos reglamentos de Interior y de Debates del Congreso, el Senado y la Cámara de Diputados, así lo confirma. Por ejemplo, respecto al Congreso, el artículo 94 reglamentario del año 1948, 89 de 1953, 106 de 1963, 128 de 1981, 106 de 1994; al Senado,  106 de 1960, 120 de 1969, 127 y 128 de 1981, 127 de 1984; Diputados, 100 de 1955,  121 de 1960,  120 de 1974. 122 de 1981.

El parlamento no conformó e institucionalizó una fuerza propia de seguridad, aunque es comprensible que se haya manifestado de un modo u otro, pues, desarmado, confiaba en la colaboración y auxilio que le dispensaran las autoridades ejecutivas para restablecer el orden público.  El problema está en que ellas, autoridades con responsabilidades expresas e inequívocas, no hubiesen hecho caso del llamado de las autoridades legislativas, sino que, peor, las desconocieran y concursasen en acciones – ahora delictivas – contra el parlamento, como inéditamente acontece en el presente siglo.

Los reglamentos de 1953 y 1955, en un Congreso dependiente, mal podría plantearse una hipótesis distinta y, aunque la dictadura militar lógicamente respondía por su integridad, no se planteó o formalmente reconoció,  ni se atrevió a militarizar su funcionamiento.  Fenómeno éste, el de la militarización,  que adquiere vigencia en la presente centuria a través de la normativa reglamentaria y de los hechos.

Los reglamentos de 1960, 1963 y 1969, mantienen la tradición normativa, a pesar del auge subversivo de principios de la década y, por añadidura, el control opositor de la Cámara de Diputados entre 1962 y 1963, o del sabotaje del movimiento perezjimenista a las sesiones bicamerales de 1969. Valga acotar,  hacia 1960, el antipuntofijismo de entonces, señaló, increpó y emprendió una campaña de descalificación del otrora presidente de la citada cámara, por suspender una sesión, llamar o supuestamente llamar a las fuerzas policiales para restablecer el orden en los palcos del hemiciclo y los alrededores del Capitolio Federal, enardecidos tras el asesinato del dirigente cubano  Andrés Coba Casas, en Caracas, sin que sus herederos políticos e ideológicos de la centuria siguiente pestañeen por el asedio y ataques del oficialismo paramilitar.

Suponemos que el destacamento y comandancia de la Policía Municipal ocupó por varias décadas un local en la cercana esquina de Las Monjas, alimentando la crónica caraqueña, hasta consolidar la ayuda que, ante cualquier vicisitud, requiriera la sede legislativa, agregada luego la otra de carácter administrativo, ubicada en el conocido edificio “La Perla”, en la actualidad, sede de la representación venezolana ante los parlamentos internacionales. Una revisión somera de la más remota prensa, indica la eventual movilización de fuerzas superiores o militares al lugar, pero en un contexto más amplio de protección tratándose del centro histórico de la ciudad capital.

¿Quién cuestodia a los custodios?

Contrariando la tradición reglamentaria que esbozamos, el artículo 65 del vigente Reglamento Interior y de Debates de la Asamblea Nacional (RIDAN), interesadamente reformado en diciembre de 2010, al perder el oficialismo la mayoría calificada en los más recientes comicios,  reconoce y concede formalmente  la custodia y el resguardo de los espacios parlamentarios a la corporación castrense.  La norma recoge un texto más o menos convencional: “El Presidente o Presidenta, la Junta Directiva o la Asamblea Nacional tomará las medidas necesarias para asegurar el orden público en los espacios exteriores de la sede de la institución, pudiendo recurrir a los órganos de seguridad y defensa existentes”.  Sin embargo, él único aparte marca el precedente: “La custodia en el interior de la sede estará a cargo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana bajo la dirección de la Presidencia de la Asamblea Nacional. La presencia de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en los espacios de Sesión de la Asamblea Nacional, de las comisiones, subcomisiones u otros órganos y dependencias de la misma, sólo podrá admitirse en casos especiales previa solicitud del Presidente o Presidenta o de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional”.

Al debatirse la reforma del RIDAN en la sesión especial del 22/12/2010, el citado artículo no produjo objeción alguna, como tampoco ocurrió en la sesión permanente de fecha 05/09/2000 respecto al artículo 95 del Reglamento de Funcionamiento de la Asamblea Nacional que le dio origen, excepto el interesante matiz que le concedió el diputado Leopoldo Puchi. Éste, al tocar tangencialmente el tema, a propósito de la afectación reglamentaria de otras y muy distintas entidades públicas y privadas, expresó: “Esto también lo debemos tener en consideración cuando aprobamos, anteriormente, que la Fuerza Armada está en la obligación de custodiar la Asamblea Nacional. Nosotros le estamos poniendo una atribución. En consecuencia, con esa atribución estamos obligándola”.

Acotemos, la permanente presencia militar en la sede legislativa fue acogida y formalizada por la propia Asamblea Nacional Constituyente, pues, en su cuarta sesión de fecha 07/08/1999, al ventilar el uso de la fuerza pública a través del artículo 9 de su Reglamento de Funcionamiento, aprobado sin ningún reparo, estableció que sólo en los casos que la Asamblea o sus autoridades lo resolviesen, “podrá situarse fuerza armada dentro del salón o fuera de él”. Que sepamos, desde el siglo pasado, por primera vez la norma – inequívoca, expresa y directamente - apuntaba a algo más que a la autoridad policial y,  más allá  de la circunstancia ofrecida por los numerosos constituyentes que desempeñaron tiempo atrás el oficio o profesión militar, la aceptación, conformidad y quizá celebración, remite a otra circunstancia trastocada en costumbre.

Entre mediados de la década de los setenta y avanzando la de los ochenta, se hizo más decisiva la Guardia Nacional para zanjar cualquier incidente al interior de palacio, cuando los elementos civiles de seguridad del Congreso pudiesen resultar desbordados, quedando como un recuerdo la intervención policial a la que aludimos, en tiempos anteriores, objeto la entidad municipal de sucesivas reorganizaciones. Ya no se trataba sólo del resguardo de los bienes públicos, sino de la prevención ante las recurrentes alteraciones del orden en una ciudad convulsionada a partir de 1989, por lo que la respuesta de un pequeño destacamento de las Fuerzas Armadas de Cooperación, lucía más eficaz y persuasivo, aunque no la reflejase la norma reglamentaria.

Nuestra hipótesis reside en una presencia que fue más allá de la transitoriedad estimada, considerada después como una situación normal, pero que adquirió relevancia con la confrontación entre la Asamblea Nacional Constituyente y el Congreso hacia 1999. Antes de la negociación de una coexistencia que pronto fue superada con el llamado Congresillo, senadores y diputados fueron varias veces repelidos con violencia al intentar ingresar  a su sitio natural de labores, irrespetando la propia inmunidad parlamentaria, por lo que, al aproximarse la discusión del Reglamento de Funcionamiento de la novísima Asamblea Nacional, olvidada esa presencia militar tan determinante, nos permitimos llamar la atención y proponer un servicio autónomo de seguridad a través de un modesto artículo de prensa (“La reglamentación parlamentaria”: Economía Hoy, Caracas, 18/08/2000).

A la postre, convertido en uno de los dramas del parlamento democrático bajo acecho en 2017, el conflicto definitivo estriba en la presencia en palacio de una unidad militar, cuyo comandante obedece a quien funge como Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y no admite ni  acepta, ultrajándola, la autoridad del Presidente y de toda la Asamblea Nacional, violentando el artículo 65 del RIDAN y  la misma Constitución de la República.  E, igualmente,  ocupando un espacio al interior del Capitolio Federal que se supone interiormente custodia, debiendo garantizar el orden de los cercanos espacios exteriores, el Cnel. Lugo desaloja al diputado Julio Borges, impide el acceso de los diputados a un sitio que forma parte de su natural ámbito de trabajo, y los deja expuestos al ataque con artefactos explosivos de grupos que permanecieron en la puerta este de palacio.

De una futura reforma reglamentaria

El caso amerita de la consideración, estudio, propuesta, discusión y aprobación de una futura reforma del RIDAN que recobre y  desarrolle el sentido civilista de la protección de los espacios legislativos, dejando como una excepción la intervención de una unidad militar al tratarse de un conflicto muy superior que tenga por contexto una indeseada, generalizada e incontenible alteración del orden en la ciudad capital.  Ni siquiera en los tiempos de las viejas dictaduras militares ni en los del duro renacimiento de la democracia representativa a partir de 1958, expuesta a la violencia extrema del golpismo de derecha y de la subversión de izquierda, la sede parlamentaria sufrió las consecuencias y los excesos de una custodia militar y, menos, directamente creó y reconoció reglamentariamente una competencia de la que ha abusado por más que, tajante, indubitable y explícitamente señale su inmediata subordinación al Presidente de la Asamblea Nacional.

La situación ahora planteada, nos remite a la condición o carácter de Comandante en Jefe de la Fuerza Armada, inherente al desempeño de la Presidencia de la República, como lo establece la Constitución, y al rango o grado que le concede la habilitada y respectiva Ley Orgánica, en el cuadro jerárquico de la Fuerza Armada Nacional. Siendo ésta toda una novedad de la centuria, la confusión que suscita la pieza legal, por decir lo menos, con consecuencias impredecibles para su misma asunción doctrinaria, facilita el atropello de la Asamblea Nacional po obra de la ultrapartidización de la corporación castrense de espaldas al artículo 328 constitucional.

Finalmente, recordemos que es la ciudadanía y, por consiguiente, quienes la representan, la llamada a garantizar la vigencia de la Constitución y no, como frecuente y directamente se alega, la Fuerza Armada. De ésta, profesional y especialista en el sector defensa, subordinada al poder civil, debe fiel, exacta y cabalmente cumplir con lo que le ordena la Constitución.

viernes, 30 de junio de 2017

UNA DE VARIAS INTERPRETACIONES

Matar un ruiseñor y la reacción de Borges
Pedro Plaza Salvati

Estupefacto ante la escena protagonizada por el Coronel Vladimir Lugo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional, cuando le exigía una explicación sobre la presencia militar en la sede del Poder Legislativo, no pude dejar de asociar el hecho con un pasaje de Matar un ruiseñor, la clásica novela de Harper Lee, una de las primeras y de las más leídas en relación al tema de la discriminación racial en los Estados Unidos. Me recordó, específicamente, la escena de la película basada en la obra, en la que a Gregory Peck, personificando al abogado Atticus Finch, lo escupen en la cara. Se me quedó grabada en la memoria cuando, de pequeño, la vi por primera vez. No podía comprender bien que a un hombre al que le escupieran a la cara no tuviese ninguna reacción física de defensa o retaliación.
Atticus es viudo y tiene a su cargos dos hijos: Jem, el niño, y Scout, la niña. Es un hombre de claras convicciones morales y acepta algo inusual para la época: la defensa de Tom Robinson, un hombre de raza negra acusado de violar a una mujer blanca de nombre Mayella Ewell. La novela se desarrolla en Alabama a principios de los años treinta durante la Gran Depresión y está narrada desde el punto de vista de Scout. Ella, con solo seis años, tiene mucha sensibilidad pero es a la vez impulsiva y a menudo se cae a golpes con sus compañeros del colegio. Luego de una de esas peleas Atticus le dice:
—No quiero que pelees. Nunca quiero que pelees. Te prohíbo que pelees.
A pesar de que es claro que el juez y todos los presentes en el juicio saben que Tom Robinson es inocente, el jurado lo declara culpable por los prejuicios raciales. El verdadero violador había sido el padre de la víctima, Bob Ewell, un borracho del pueblo. Y aunque hayan condenado a Robinson a prisión y lo hubieran matado ese mismo día en extrañas circunstancias cuando lo trasladaban a un calabozo, Ewell se siente humillado por la descollante defensa de Atticus (al que llama nigger-lover), y que lo evidencia ante todo el pueblo como el verdadero abusador de su propia hija.
Cuando Atticus se dirige a dar la mala noticia a la esposa de Robinson de que acababan de matar a su marido, se aparece Ewell, pide que Atticus salga de la casa y cuando lo tiene enfrente le escupe la cara. En la película podemos ver cómo Gregory Peck se le queda viendo, lleva la mano hacia el traje (como para sacar un arma) pero toma más bien un pañuelo con el que se limpia la cara. No dice nada y se monta en el carro ante la mirada de su hijo Jem que presencia todo con perplejidad. ¿De qué clase de estatura moral estaba hecho este abogado Atticus para no responder físicamente a semejante humillación? En una parte del libro recuerdo que Atticus explica que era preferible que se dejara escupir a que le diera una nueva paliza a Mayella Ewell. Pero más que todo podemos interpretar que actuaba cónsono son sus principios (“No quiero que pelees. Nunca quiero que pelees. Te prohíbo que pelees”).
El Coronel Lugo, al estilo caribeño y no del sur racista de la época en Estados Unidos, pero sembrado del mismo sentido de odio y superioridad, insulta a gritos al presidente de un Poder Público, lo empuja por el pecho y por la espalda, de una manera degradante y seguramente, como indicó José I. Hernández, “compromete la responsabilidad penal personal del agente y la responsabilidad institucional”. ¿Es esto más o menos humillante que si le hubiera escupido en la cara? Borges le dice a Lugo:
—Yo soy el presidente de la Asamblea.
—Y yo soy el Comandante de la unidad. Usted puede ser el presidente de la Asamblea, pero yo soy el Comandante de una unidad militar —responde Lugo sacudiendo con violencia su brazo de arriba abajo.
—¿Y tú crees que gritándome?…
—Le agradezco que se retire. Usted puede ser presidente de lo que sea. Le agradezco se retire. Ya hablé con usted. No, no, no importa. ¡Yo manejo mi conflicto como me dé la gana!
Primero lo empuja por el pecho. Borges se voltea evitando el forcejeo. Y cuando le da la espalda para salir —como ha sido la actuación de los guardias nacionales durante la represión (atacar por la espalda, a quemarropa, contaminando los cartuchos con metras y tuercas, ejecutando lanzamientos prohibidos en línea recta de proyectiles lacrimógenos)— lo empuja como si lanzara un chorro de agua a un manifestante desde una ballena. Borges se voltea con asombro, no reacciona, no se limpia la saliva metafórica de los empujones y sale del recinto.
Al mismo tiempo que asociaba la reacción de Borges con la reacción de Atticus, ambos abogados por cierto, uno un personaje de ficción el otro real, no puedo dejar de pensar en el significado del título de la novela, porque eso es lo que las fuerzas del orden público en Venezuela han estado haciendo cuando se cumplen 90 días de protestas: matando ruiseñores. En un momento en que comen juntos Atticus le dice a Scout que no hay nada más sagrado que un pájaro ruiseñor, que vive para dar alegrías a los humanos, que es un pecado acabar con su vida. El ruiseñor es un ave que se distingue por encima de las demás, por su gran registro de silbidos y tonalidades, cantos variables, melodiosos, desconcertantes y que hasta tiene el hábito de cantar inclusive cuando las otras aves han callado. Tom Robinson es un ruiseñor al que condenan injustamente y luego asesinan. En el fondo la novela trata sobre la pérdida de la inocencia y la justicia racial. Y uno piensa en los jóvenes que han muerto por Venezuela, esa bandada de ruiseñores, con su inocencia y su canto, en busca de una justicia (Yo soy libertador)que se traduzca en el fin de la dictadura.
Ese mismo día las opiniones en las redes se encontraban divididas: unos se sentían humillados y comentaban que Borges no “tuvo las esféricas” de mostrar una posición más airada y firme, y otros decían que había hecho lo correcto al no reaccionar con mayor fuerza. Eso es materia de interpretaciones pero lo que sí es un hecho es que Borges, al no reaccionar, colocó aún más en evidencia cómo la dictadura ha puesto la bota militar sobre todas la instituciones. Esa escena simboliza el dilema de Venezuela de los últimos dieciocho años. Borges se convirtió en tendencia mundial en Twitter esa misma noche y hasta fue entrevistado, como primera noticia-análisis al día siguiente, por la quintaesencia de los periodistas de guerra de los Estados Unidos: Christiane Amanpour. ¿Habría esta importante entrevista ocurrido si Borges hubiera alzado la voz, manoteado y hasta irse a los golpes con alguien de un rango y calificación moral y jerárquica infinitamente inferior a la del presidente de la Asamblea?
Por otro lado, María Gabriela Chávez, escribe y opina en Twitter en relación al hecho Borges-Lugo: Pa’ que respete, pues!!! Avalar la actitud y el uso de la violencia de un coronel desconociendo e irrespetando a una de las cabezas de los Poderes Públicos, significa directamente que para la hija de Chávez, haciendo honra a la herencia del padre, considera que lo militar está siempre por encima de lo civil y, en el fondo, no respeta la separación de poderes ni ningún sentido de justicia, se coloca ella y todos los defensores de la cúpula chavista actual al mismo nivel que los racistas sureños que lincharon al pobre ruiseñor de Tom Robinson.
Fuente: Correo de Catalina Ramos.

sábado, 1 de abril de 2017

CON ALGO DE MALICIA

Digno de Ripley
Nicomedes Febres

* Es la respuesta que cabe a los comentarios de maduro sobre el affaire del tribunal supremo y el golpe de Estado, por lo que me valgo de un comentario inteligente de Abdel Güerere sobre compararlo con un asesinato. Es como si el asesino refiriéndose al occiso dijese que él lo mató, cierto que lo hizo pero que vaina, se arrepiente de haberlo hecho y mejor vamos a olvidar el incidente. Ni por casualidad; es más, es posible que fuese verdad que maduro no sabía, o mejor dicho, no midió las consecuencias de la acción que ordenaría a los malandros del tribunal supremo o no se las explicaron bien, que también sirve, y como todos están tan borrachos de poder, ni caso le hicieron al pobre diablo. Pero la ignorancia de la ley no excusa su violación, como les gusta decir a los leguleyos. Presumo yo, que soy un malpensado practicante, que a Miraflores alguien le apretó los testículos en la noche diciéndole: Te pasaste de la raya pajarito, y de allí ese tremendo recule a medianoche, en vez de esperar a decirlo en las mañana, pero es que ni talento melodramático tienen estos carajos ante un pueblo tan novelero como el nuestro. Porque si maduro no tiene el coraje de echarle gónadas al golpe de Estado y lo va a dejar en conato, tampoco tiene el talento para imponerse a esta cuerda de malandros que lo hicieron poner esa torta. Pero el conato, más allá de ser un aborto por ahora, muestra claramente una intencionalidad y una vía que fue planificada de antemano, por lo que siempre debemos tenerla presente y entonces es necesario aprovechar la coyuntura internacional para presionar para una salida política adecuada a la crisis que pasa por la vía democrática y electoral, la libertad de los presos políticos, la amnistía general, que en el mundo entero se da cuando el gobierno está fuerte, pero nuestra tradición es que se da cuando el gobierno está débil y eso es el termómetro de cómo el gobierno valora la situación general. Además, debe resolver el problema de la ausencia de comida y de medicinas y basta decir para que la comunidad internacional entienda de la magnitud del problema, y es que en este país no ingresan antibióticos desde hace 7 meses y en pleno siglo XXI, por esa carencia hasta una uña infectada puede ser letal. Al respecto se me ocurren tres ideas: tan no hay separación de poderes cuando el tribunal supremo reculó por orden de maduro, lo cual significa dependencia y se mantiene la dependencia de unos a otro, segundo, los implicados en el delito de asesinato a la Constitución, dada su gravedad y estulticia deben renunciar por el magnicidio y que la Asamblea Nacional, o lo que pauta la misma elija a un nuevo poder judicial, tercero, que se fije fecha fija electoral para que la comunidad internacional supervise las elecciones que están pendientes y así devolverle la soberanía y el poder constituyente a la voluntad popular.
Nada se ha acabado por ahora y por mucha sordina que le quiera meter el gobierno a lo sucedido ya las intenciones tiránicas se volvieron una prueba fehaciente lo cual tendrá a la comunidad internacional ojo avizor sobre Venezuela y eso limitará la capacidad de maniobra del régimen. Sin embargo, y sin ánimo de menospreciar a estos malandros, bajo ningún sistema de análisis de costos y beneficios, que es como se analizan las jugadas de poder, esto fue una jugada maestra del régimen para mejorar la valoración de maduro ante la mirada internacional o para evidenciar la separación de poderes. Esto seguirá y ni despreciemos ni sobrevaloremos el talento de estos malandros. Recuerden además que el que se arrecha pierde. La oposición mostró carácter, no mal carácter.

Fuente: https://www.facebook.com/nicfebres/posts/10211782810106472
Fotografía: Christian Veron / Reuters (Caracas,01/04/2017).
Breve nota LB: El lente de Veron confirmó nuestra inicial impresión del acto de Plaza Brión de ayer sábado, 01 de abril. Hay una decidida orientación de la imagen para resaltar el papel de Primero Justicia. Entre la disposición de las pequeñas tribunas y la tarima de los medios, las personas. Tienen por centro ineludible a Julio Borges que, por lo menos, no empleó una camisa de color amarillo, sino otra un poco más neutral con  el nombre de su partido. Así vimos la escena que, al comenzar, aglutinaba pocas personas (menos de las que se congregaron en febreroo de 2014, en el lugar). Me retiré de la tribuna y acompañé por un buen rato a los muchachos de Vente. En los días que transcurren, por una u otra razón, Borges da sus ruedas de prensa sólo o predominantemente con PJ. No luce la misma variedad de fuerzas que acompañaba a Ramos Allup en 2016. Posiblemente, estamos equivocados al hacer caso del enfoque malicioso de Nicomedes.

viernes, 13 de enero de 2017

TRES NOTAS

Abandono del cargo
Nicomedes Febres

Desde que el mundo es mundo el deber de un gobernante es producir paz, seguridad y bienestar a los gobernados porque el Estado es una ficción creada para resolver y mejorar la relación y la cotidianidad de los ciudadanos, a partir de allí el Estado pierde sentido como construcción de una idea. Esa ficción debe colaborar para que la educación pública sea mejor, los hospitales y clínicas funcionen adecuadamente protegiendo a los usuarios, crear una justicia y una policía para que vele por la seguridad de los habitantes. Para eso existe el gobierno que administra el Estado. A partir de esta norma de obligatorio cumplimiento, es obvio que el difunto y su hijo actual jamás asumieron el cargo, ni siquiera estuvieron pendientes de ello. Para cumplir con esa norma en la antigüedad los reyes se casaban con quienes la conveniencia política les obligaba a casarse, así la pareja señalada sufriera de halitosis, fuera hedionda, fea, antipática, tuviese alguna aversión sexual o nunca la hubiese conocido. Lo mismo se hizo con los hijos y todo para asegurar su reinado en base al bienestar de sus súbditos. De allí que un hombre como Eduardo duque de Windsor, un ídolo de las revistas del corazón del siglo XX, sea un hombre tan repudiado entre la gente seria y de pensamiento, en especial cuando sus súbditos estaban muriendo como moscas por su patria en las playas de Dunquerque. Ahora bien, a partir del reconocimiento del abandono del cargo por el señor maduro por parte de la Asamblea Nacional se abre el juego para su desconocimiento como mandatario y eso puede llegar hasta donde los ciudadanos podamos y seamos fuertes ante la represión militar, que es, junto a la delincuencia, el único apoyo real del señor maduro. La ley es la fuerza de la civilidad y la fuerza es la razón militar. En ese momento se consagra la rebelión y que cada militar escoja y decida si acata a la Constitución actual donde la soberanía reside en el pueblo, o cree que es propiedad del señor maduro y su combo. Ese es el dilema que plantea con coraje Julio Borges y no otro. De allí este disparatado e inflacionario aumento de salario de maduro para tratar de ganar simpatías entre la población como respuesta. En Política todo tiene que ver con todo y que cada quien opte si se alinea con la idea que la soberanía reside en el pueblo que somos todos, con la democracia y la libertad, con la libre iniciativa y la justicia social, con los valores cristianos y occidentales. Del otro lado que se alineen los malandros, el narcotráfico, el cogollo chavista, los comunistas de toda pezuña y los militares felones que lo deseen con los simpatizantes de ISIS porque al final esta terminará siendo una guerra de civilizaciones; pero que no venga padrino a decir la imbecilidad que la soberanía no reside en el pueblo sino en el tribunal supremo. Este es el dilema y no otro, de modo que dentro de la oposición no hay espacio ni para la crítica, ni siquiera para las objeciones. Fue por eso que Bolívar, así no estuviese feliz y fuera devoto hijo de la hispanidad, lanzó el Decreto de Guerra a Muerte. Julio Borges solo está clamando, además de una manera sibilina, por una norma que lanzó un político español días antes de la Guerra Civil Española que costó un millón de muertos: O nos contamos ya, o nos matamos entre nosotros. En el fondo este es un conflicto entre los ciudadanos civiles venezolanos y los militares de aquí al servicio de Cuba, y de allí ese incremento injustificable de un gasto militar, que se irá en corruptelas y sobornos. Me irrita hablar tan claro porque se pierden los matices.
Antier viendo el programa de Andrés Oppenheimer por CNN entrevistaron a varios analistas gringos sobre los pronósticos para América Latina, una de ellas decía que el precio del petróleo estaría entre los 55 y 60 US$ y de allí dependería la suerte o no de Venezuela, mientras otro, más concentrado en lo económico, pronosticó que el país caería en default y PDVSA sería desmembrada y liquidada. Lo hizo con esa detestable y pragmática virtud gringa de pensar solo con la cabeza y empezando por el dinero

Fuente:
https://www.facebook.com/nicfebres/posts/10211010966290859

La antipatía política
Nicomedes Febres

* Detesto a los políticos simpáticos al punto casi de creer que la antipatía personal de un político es una virtud y un aval de su competencia. Un político puede ser carismático siendo antipático y también siendo simpático, por lo que simpatía y carisma son cosas distintas. Pero simpatía y antipatía no es el único dilema para caracterizar a un político. Por ejemplo el Mocho Hernández, un hombre de origen humilde y el fenómeno carismático más importante de la segunda mitad del siglo XIX en Venezuela fue un hombre la mar de simpático pero no llegó a ningún lado por ser inflexible y no tener muñeca política, de allí que el general Crespo se lo tiró en caldo de ñame una y otra vez, siendo ambos hombres valientes hasta la temeridad. Cipriano Castro era simpaticazo, borracho, y mujeriego. Se presentaba de noche en el cabaret El Malabar de Puente Hierro junto con su pana el embajador de Chile Panchito Herbozo y con las chicas del mabil organizaban grandes bacanales. El cabito fue un pésimo presidente. El Benemérito era un hombre tan retraído, parco y distante que no se puede clasificar de una u otra manera. Nunca dio un discurso. Al único hombre al que le permitía confianzas en público era a Antonio Pimentel, quien había arriesgado su fortuna en apoyo a Gómez en los tiempos duros cuando el Cabito lo estaba velando por si mostraba que quería quedarse con el coroto. El general López Contreras impresionaba como un hombre distante y fue quizás el mejor presidente de Venezuela en el siglo XX comenzando con una transición tan dura como la actual. Medina, Leoni, Herrera Campins, Lusinchi y Velásquez eran, con sus matices, hombres de una gran bonhomía personal innegable y cada quien que juzgue a su juicio porque todos podemos tener opiniones diversas. Betancourt fue un hombre simpático durante el período de 1945 a 1948, luego desde 1960 fue un gobernante especialmente antipático y atorrante y entonces fue el otro gran presidente. El doctor Caldera fue muy antipático en su primer gobierno y fue entonces un buen presidente, en su segundo mandato, bien por su avanzada edad o por la pérdida de sus facultades trató de ser un tipo simpático con lo del chiripero y que cada quién juzgue aparte ese segundo mandato. CAP mientras fue ministro del interior de Betancourt fue el hombre más antipático del país y ayudó a salvar la democracia, luego como presidente se volvió tan simpático que sentó las bases del desastre nacional. En su segundo gobierno trató de enmendar la plana de su primer gobierno y como le faltó antipatía se dejó tumbar. De los dos últimos que hemos padecido, uno debe superar la repulsión y el asco que producen, pero debe valorarlos en la dicotomía de la simpatía. Ambos han tratado de ser simpáticos para el gran público, con sus habladeras de pendejadas, su baile de salsa o cantandito, pero es que de verdad son tan repugnantes y vulgares que se me congela la mano antes de escribir que se puedan catalogar dentro de la raza humana. Henry Ramos es un hombre que trasmite antipatía y de allí su buen desempeño dentro de su partido. Todo este largo preámbulo lo digo porque es casi unánime la antipatía que despierta Julio Borges para el gobierno y mucha gente de la oposición. Ni es mi amigo ni le debo plata, ni siquiera nos hemos tratado, pero debo decir que haber construido un partido como Primero Justicia, sembrado y organizado por todo el país en estas condiciones tan adversas es un acto de un coraje épico, con sus militantes tan martirizados y disciplinados. Al político a quien le veo mayor parecido es con el presidente Betancourt. Por lo pronto, debo decir además que es el político más coherente y talentoso y las veces que no se le ha seguido, los demás nos hemos equivocado, como cuando se opuso a la abstención en la elección de la asamblea nacional de antes, de donde salió todo este desastre. Como verán, he meditado sobre esta forma tan inusual de analizar a los políticos y los que no nombro es porque no quiero o no me conviene, así de simple de lo antipático que soy. Se abre la discusión pero no se insulten entre sí.

Fuente:
https://www.facebook.com/nicfebres/posts/10211002480398717

Halcones
Nicomedes Febres

* Ayer oyendo la interpelación en el congreso norteamericano de los futuros nuevos ministros en la próxima administración Trump, confieso que a mí, las que les conté, se me pusieron de corbata y eso que soy inocente; pero entendí perfectamente lo que algunos de esos hombres decían en relación a los problemas de América Latina. Por un lado, plantearon una confrontación feroz contra el narcotráfico, contra las mafias de Centroamérica y sus aliados y contra el terrorismo internacional y sus aliados en la zona. Me llamó la atención el nombramiento de los generales James “perro loco” Mathis como Ministro de la Defensa, proveniente del cuerpo de Marina, un hombre nombrado Jefe de las Fuerzas Armadas Conjuntas de Estados Unidos y comandante general de las fuerzas militares de la OTAN antes de su retiro y que ha participado en todas las batallas contra el terrorismo y dirigió la lucha militar contra los talibanes en Afganistán; luego el nombramiento del general John Kelly en el Departamento de Seguridad Nacional, una suerte de Ministro del Interior, y quien combatió como jefe militar en Iraq y fue luego el jefe de la Sexta Flota norteamericana dedicada a patrullar el Caribe y América del Sur, partidario de mantener la base naval de Guantánamo, la cual dirigió y cuyo hijo murió sirviendo a su país en Afganistán, y no tratando de vender perico en el norte como estrategia de lucha antiimperialista. O sea, individuos que conocen en profundidad nuestra situación política y social y saben dónde están los callos que hay que pisar. Ambos hombres de unos setenta años, marciales, apolíneos, egresados de West Point con honores y ambos me recordaron a mi querido General George S. Patton. También ellos hablaron de la eliminación de la pobreza y de la necesidad de mejorar las condiciones de vida de nuestras sociedades. Me parece que ambos generales, unos verdaderos halcones políticos, no son hombres que se van a dejar tocar las nalgas por el señor putin. El otro interpelado fue Rex Tillerson el futuro Secretario de Estado, o sea el canciller de Estados Unidos, el expresidente de Exxon Mobil y quien fue bombardeado por los senadores de la comisión de política exterior hispanos, el demócrata de New Jersey Bob Meléndez y el republicano Marco Rubio de Florida. Según Radio Bemba, ese ex presidente de Exxon Mobil quedó en muy malos términos con el gobierno de Venezuela, pero como es empresario, que no me gustan en Política porque con frecuencia contabilizan más que piensan, puede pasar con él cualquier vaina. Pero sabe lo que aquí sucede.
Por otra parte, se ve que el emérito general en jefe de todas nuestras fuerzas armadas nacionales y forjadora de libertadores, Vladimir padrino vio también el mismo programa que yo y presentó un plan de batalla de “guerra popular prolongada” contra el imperialismo en consejo de ministros. Convencido de la victoria y del apoyo popular a este esfuerzo bélico que le parece una pendejadita, donde, y cito: “el Estado echará a mano todo el potencial nacional para ponerlo al servicio de la lucha armada” y con la auspiciosa aprobación del eficiente señor maduro advierte que desde ya “las maniobras militares se hacen para enfrentar la naturaleza de la agresión que estamos sufriendo y estamos viviendo, pero también con la visión que tiene el imperio de acabar con Venezuela". No sé de dónde saca el emérito general del gobierno que vamos a ser invadidos por los gringos, o que los venezolanos de a pie estamos contentos que jode con el gobierno, o vamos a servir de carne de cañón y salir en defensa del narcotráfico en esta época de guerra económica y tecnológica con aviones invisibles y de drones como arroz. Más bien, porque no le baja dos al volumen de maduro y su combo y llama a elecciones generales y evitamos una loquera. Dígame si los gringos vienen armados de productos de aseo, medicinas y comida variada y la gente masivamente sale a recibirlos al grito de guerra de “aquí es, aquí es” o de buhoneros ofreciéndoles papita, maní y tostón.

Fuente:
https://www.facebook.com/nicfebres/posts/10211025174006043