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martes, 19 de noviembre de 2019

MÁXIMO COMÚN DIVISOR

Daniel Walker (AFP).
La Bolivia post-Evo todavía no es «post»
Viernes, 15/Nov/2019 
Edmundo Paz Soldán / The Washington Post

Evo Morales ha renunciado pero sigue marcando los tiempos: las cosas se hacen a partir de él, para destruir o defender su legado. Su figura concita muchísima división en Bolivia. Pero, en el exterior, la adhesión es casi unánime: los profundos cambios estructurales en el país, logrados a partir de la ampliación del campo de lo popular, la concepción de un Estado plurinacional, y el manejo de la economía, importan mucho más que el respeto a las formas democráticas —haberse saltado los resultados del referéndum vinculante que le impedía ser candidato presidencial por cuarta vez, o haber hecho fraude en las elecciones del 20 de octubre—. Como dijo la activista feminista María Galindo en un texto publicado en el diario Página Siete, es muy difícil liberarse de un caudillo: su partida deja un “sentimiento de abandono y orfandad”, al mismo tiempo que se borran las “violencias y arbitrariedades” y se añora al “padre protector y benefactor”.

Desde su residencia en México y su cuenta en Twitter, Evo tiene un gran megáfono: su retórica ayuda a mantener inestable la situación y exacerba las tensiones; su doble discurso manda señales de conciliación como la sugerencia de que para “pacificar Bolivia” está dispuesto a volver y renunciar a presentarse a elecciones, a la vez que insiste en gestos polarizadores (como le dijo al diario El País: “Sigo siendo presidente”). Todavía no ha reconocido uno solo de los errores gravísimos que él y su partido cometieron y están en el origen de esta crisis.

Partidarios de Evo Morales (Manuel Claure / Reuters).
También, después del descalabro de las renuncias masivas al interior de su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), este ha vuelto a la ofensiva. Aunque el desgaste del MAS es evidente, todavía puede parar al país de la misma manera que los líderes de comités cívicos —aquellos liderando las protestas— la pararon, ya que domina en lugares estratégicos como El Alto y el Chapare, y tiene mayoría en la Asamblea Legislativa. La estrategia es clara: deslegitimar cualquier gobierno de transición, apuntalar la idea del golpe de Estado, soñar incluso con el retorno de Evo. Por lo pronto, el tema de si la renuncia de Evo fue o no producto de un golpe ha producido una disonancia cognitiva: la idea es resistida en Bolivia, pero se ha consolidado afuera (la presencia de militares en las calles ayuda mucho a ello).

Barricadas contra Evo Morales (Crlos García Rawlins).
La lista de agresiones entre los partidarios de Evo y los que se oponen a él continúa escalando de manera alarmante: al día de hoy, 10 personas han muerto durante las protestas. También hay saqueos e incendios a casas de gente del MAS y de opositores, ataques a periodistas de medios estatales y privados, y quemas de fábricas y de autobuses de transporte público atribuidas a los simpatizantes del MAS.

Dentro de este escenario, la necesidad de un liderazgo claro se hacía cada vez más evidente. El pasado martes, en una reunión sin quorum en el Congreso, la senadora Jeanine Áñez tomó posesión como nueva presidenta. Áñez, nacida en el departamento del Beni, es una política conservadora que se opuso a que la wiphala —bandera de los pueblos indígenas— fuera reconocida como símbolo nacional, es defensora de la “familia natural” y contraria a la despenalización del aborto. Dijo que su gabinete sería de “reconciliación” pero entre sus ministros están Jerjes Justiniano, abogado del caso de la violación grupal a una joven —conocido como «La manada” boliviana—, y Arturo Murillo, quien alguna vez dijo que era mejor que las mujeres que querían abortar se suicidaran. Ha sido aplaudida por su deseo de abrogar el derecho constitucional a la reelección indefinida que tanto defendió Evo. Quiere llamar pronto a nuevas elecciones, pero su accidentado nombramiento dificultará todo.

Del otro lado Adriana Salvatierra, senadora del MAS, apareció la tarde del miércoles 13 en las puertas del Legislativo, y se le impidió entrar. Salvatierra renunció a la presidencia del Senado el pasado domingo a través de un mensaje a los medios. Después de Evo y su vicepresidente, Álvaro García Linera, era la siguiente en la sucesión constitucional para ser presidenta de la nación. Las reglas del Senado indican que ella tenía que haber presentado su renuncia por escrito y, al no hacerlo, MAS señala que aún le corresponde ser la presidenta.

Mónica González (Reuters).
Bolivia es un país conservador y profundamente religioso. El 11 de noviembre, Áñez entró al Palacio presidencial con la Biblia en la mano. Un mes antes, un candidato presidencial apoyado por las iglesias evangélicas, Chi Hyun Chung, comenzó a subir en las encuestas y terminó tercero en las elecciones en las que Evo se declaró ganador. Luis Fernando Camacho, el empresario que es líder del Comité Cívico de Santa Cruz, instaló en el escenario político una parafernalia religiosa tan efectiva como preocupante, con menciones e iconografía referente a las “cruzadas”, referencias pop a la película Braveheart en su página de Facebook, y cabildos multitudinarios a los pies de la estatua del Cristo en Santa Cruz. Abrazado a la imagen de la Virgen, pedía a todos que se hincaran para rezar un Padre Nuestro y decía que la Biblia volvería pronto al Palacio presidencial para sacar de allí a “la Pachamama” y a los “ídolos”. Como dirigente, ha marchado en defensa de la “familia tradicional”, y en contra de la diversidad sexual y de la ampliación de causales para la despenalización del aborto.

Luis Fernando Camacho (Carlos García Rawlins / Reuters).
El gobierno de Evo trajo al discurso público a la Pachamama y las creencias andinas, y también se alió con iglesias evangélicas contrarias a los derechos de las mujeres y de la comunidad LGBTQ+; la contrarreacción viene amparada por el cristianismo. En momentos álgidos, esta lucha ha derivado en una versión contemporánea de las campañas coloniales de la extirpación de idolatrías; la wiphala fue quemada y retirada de algunas instituciones públicas, y las bases de Evo han llamado a guerra civil al grito de “la wiphala se respeta”. Camacho y Áñez se han corregido y ahora se presentan en actos públicos con la wiphala y hablan de la necesidad de unir al país.

Sin la hegemonía que tuvo Evo Morales a lo largo de más de una década, y sin los pactos entre fuerzas opuestas que funcionaron en el país después del regreso de la democracia en los ochenta, Bolivia aparece como un país con nuevas generaciones politizadas y dispuestas a la lucha. Lo que parece ya no tener es a los políticos y los mecanismos capaces de articular consensos y suturar las divisiones profundas.
(*) Edmundo Paz Soldán es escritor boliviano y profesor de literatura latinoamericana en la universidad de Cornell (Nueva York).

Fuente:
Fotografías: 

domingo, 17 de noviembre de 2019

DEL VISTAZO LABERÍNTICO

¡Cuidado con los finales felices!
Luis Barragán

Los bolivianos se saben todavía en un proceso prolongado, difícil y contradictorio que tiene por única certeza  la salida de Evo Morales del poder y del país. Empero, es necesario añadir: hasta nuevo aviso.

Otro tanto ocurre con Chile, sacudido por las violentas protestas callejeras. Al parecer, la asamblea nacional constituyente – cual panacea – es el propósito compartido por todo  el liderazgo social y político opositor,  temeroso de un radical cuestionamiento.

Lo aconsejable es el seguimiento cercano de la prensa de ambos países, como de las voces calificadas que contribuyan a formar una opinión que vaya más allá de los finales felices que, por un viejo hábito telenovelístico, los venezolanos alimentamos. En 48 horas, Chávez regresó al  poder luego de creerlo, con Carmona, desterrado en el pretendido  último capítulo, como antes fue muy poderosa la ilusión de un plumazo constituyente para solventar cuánto escollo apareciese en el camino, resolviendo la trama.

El Foro de Sao Paulo ha perdido un importantísimo alfil en el sur del continente y cejará por recuperarlo de diez mil maneras, con o sin Morales, mientras que, cumplido un objetivo táctico, seguirá halando la soga para el suicidio de la llamada clase política opositora chilena, mientras que la boliviana se le resiste eficazmente. La izquierda anacrónica y anti-occidental, pactada continentalmente, como bien lo refirió nuestro amigo Julio César Moreno, no inventó los problemas, por muchísimos años postergados, pero – esta vez – ha tenido la sagacidad, malicia y – Odebrecht, como un ejemplo más – los recursos abundantes para adelantar una empresa que jamás abandonó Fidel Castro, legándola a quienes después pugnarán por sendas armas nucleares para emular al norcoreao.

Lo aconsejable es cuidarnos de los finales felices  que solemos versionar, por más que la procesión ande por dentro, concebida la marcha o concentración del sábado 16 como una suerte de réplica a lo acontecido en el sur,  sin contar con  los objetivos  precisos que reclamó insistentemente la Fracción Parlamentaria del 16 de Julio y, particularmente, Vente Venezuela.  Nuestro país, es el epicentro de  la estrategia ampliada de los paulistas que obliga a un entendimiento diferente, decidido y sustancial en la conducción opositora que, faltando poco,  tiene en casa propia la soga, pudiendo precipitarse por unas escaleras que tantos sacrificios – el de todos – costó trepar.

FRENTE AL REALISMO PUSILÁNIME

Trilladura
Luis Barragán

Conocidos los sucesos de Bolivia, lucen inevitables las comparaciones con el caso venezolano.  Por supuesto, cada quien he hecho uso de los argumentos que les son favorables en torno a una experiencia – subrayémoslo -  inconclusa, mientras haya  dictaduras de vocación e inspiración continental de un nítido sesgo anti-occidental.

Los más animados electoralistas de la hora, parten de una premisa inalterable: primero sufragamos y, después, evidenciamos el fraude para generar un proceso irreversible de lucha.  Premisa devenida militante consigna, ha sido varias veces traicionada por los que suelen vociferarla en nombre de un realismo que, por cierto, en preciso texto de opinión,  supo cuestionar recientemente José Rafael Herrera: harto comprobada la estafa comicial, revierten paradójicamente el proceso para empinarse en un diálogo, pocas veces, público y, las más, confidencial, urgido y confuso, con los  estafadores.

La consabida actividad del día sábado próximo pasado, alcanzó una mayor definición al calor del ejemplo boliviano, aunque insuficiente, exigiendo – antes -  la Fracción Parlamentaria del 16 de Julio  una deseable exactitud de los objetivos a compartir. Salvo nuevo aviso, la movilización – planteada como una marcha después trastocada en concentración  – queda reducida al allanamiento de la sede de VP, el día anterior: la  acostumbrada faena lumpen-represiva que, además,  sorprendería al mismo Pedro Estrada, si estuviera hoy al frente de la intimidación y persecución dictatorial.  

Injustamente reducida, agreguemos, pues, la masiva indignación ciudadana merece una clara y decidida conducción  de la llamada clase política, como ocurrió en Bolivia de acuerdo a la acertada observación que hiciera el diputado Biagio Pilieri, en nombre de la F-16J.  Acá, hemos trillado una y mil veces el mismo camino y, peor, mientras  se diligencian unas elecciones sin el cese de la usurpación, al alimón con los otrora parlamentarios de la dictadura, falseando irresponsablemente las expectativas, poco o ningún esfuerzo se hace por impulsar los legítimos comicios universitarios en defensa de la autonomía para un eficaz y decisivo desafío al régimen que aspira definitivamente a pulverizarla.

Luego, hay una marcada distancia estratégica con las realidades sociales en curso, urgida de subsanar, corregir o rectificar de asumir a la Asamblea Nacional como el óptimo dispositivo para el consenso y la transición de una oposición inevitablemente diversa, pero no menos urgida de una sólida, leal y comprometida convicción de ruptura.  La actividad del  16 de los corrientes,  se convirtió en un inevitable reconocimiento al esfuerzo de los bolivianos que saben de la terquedad del Foro de Sao Paulo; y, a la vez, fue ocasión para preguntarse sobre la orientación de una dirección política que creerle bastarle la que ejerce en el parlamento faltando al mismo Estatuto de la Transición que se dio. 

domingo, 10 de noviembre de 2019

FUERZA BOLIVIA, !FUERZA!


Los tuiteos de Humberto Calderón Berti, por cierto, apuntan a toda una nota editorial.

sábado, 9 de noviembre de 2019

¿POR QUË NO EL 4-F O EL 27-F?

Purgar los fantasmas
Luis Barragán

Por supuesto, hay razones para el malestar social en los países al sur del continente, pero – aceptemos – son mínimas al lado de las que explosivamente anidan en la Venezuela sumergida en la catástrofe humanitaria, censura y represión.  No es fruto de la casualidad, por cierto, la actuación decidida y coordinada del Foro de Sao Paulo, recientemente reunido en Caracas, maniobrando arteramente para la continuidad en el poder de Evo Morales o la desestabilización de los gobiernos de Lenin Moreno y Sebastián Piñera.

No hace falta un microscopio para descubrir el formato y las características del tristemente célebre Caracazo, empujado por motivos que hoy lucen ridículos. Ya es toda una convicción, tan deliberadamente empujado, que, después, resultó de una inmensa e inescrupulosa rentabilidad política, afantasmándolo,  como puede ocurrir en Ecuador o Chile: suerte de factura prefabricada que quedará al juicio de los psicólogos sociales expertos en el revanchismo edulcorado.

Recordamos el fenómeno al participar en el foro de los ex – rectores Benjamín Scharifker, Freddy Malpica y Pedro Aso, en la Universidad Simón Bolívar, cuya autonomía y libertad de cátedra defienden ante los peligros impuestos por el régimen ágrafo que cuenta con el colaboracionismo interno de sectores harto oportunistas. Hemos propuesto, por ejemplo, que en todas y cada una de las universidades, públicas y autónomas, celebren simultáneamente sus comicios internos apegados a lo que inequívocamente establece la Constitución, la Ley de Universidades y los reglamento, el 23 de enero de 2020. No obstante, también pensamos en otras fechas.

Es necesario purgar los fantasmas que el llamado chavismo sembró en más de veinte años, y muy bien esos comicios pueden celebrarse el 4 o el 27 de febrero del venidero  año. Significaría un poderoso antídoto espiritual, una extraordinaria faena para vaciar simbólicamente a ambas fechas del artificio eficazmente inoculado en un siglo que no comienza todavía.

Versamos sobre la significación y proyección continental de una gesta universitaria que, más allá de la legendaria Córdoba de 1918, le conceda un decidido y definitivo sentido de liberación. Claro está, esto significa hablar de una responsabilidad y un compromiso histórico que los hay, a pesar de la miopía de una minoría trepadora que fue al consabido acto del Aula Magna, tomó la autopista y, en Sartenejas, hace y dice lo contrario, como el ex – diputado de la Asamblea Nacional que lo reciben con aplausos en un hemiciclo y, después, cruzando el pasillo,  en el otro, no le tiembla el pulso para allanar la inmunidad de sus supuestos colegas.

Fotografía: Tomada de Google Imagen. Vid. https://www.youtube.com/watch?v=FbFSMhHAmWw
11/11/2019:
http://www.lapatilla.com/2019/11/11/luis-barragan-purgar-los-fantasmas/
https://qoshe.com/lapatilla-ve/luis-barragan/luis-barragn-purgar-los-fantasmas/55443746
https://newstral.com/es/article/es/1139401814/luis-barrag%C3%A1n-purgar-los-fantasmas
https://tipsfemeninos.com/luis-barragn-purgar-los-fantasmas/
https://www.scoopnest.com/es/s/Luis%20Barragan
https://tenemosnoticias.com/noticia/barragn-luis-fantasmas-purgar-954278/1711395

domingo, 28 de febrero de 2016

¿PARAMOS EL RETROCESO?

La derrota del continuismo
Luis Barragán


Escarapeladas democráticamente o no, fueron y son largas las dictaduras en América Latina. Y, tanto, que la alternancia en el poder constituyó una de las mayores conquistas políticas y programáticas avaladas por el sacrificio de generaciones enteras.

Equiparamos el poder alternativo con la democracia misma, explicándola. El continuismo gozó de un pésimo prestigio, igualmente, explicando buena parte de nuestros males. 

La tergiversación llegó a tales decibeles que Chávez Frías, ganando por un escaso margen la consulta popular que – así -  lo desautorizaba, forzó la parentela entre democracia y continuidad del gobierno, erigida la plebiscitación como un retroceso que arropó amablemente con las consignas participativas de su democracia.

Retroceso que celebraron impunemente los elencos del poder establecido, bajo el grueso maquillaje de una supuestamente novedosa revolución que halló eco en el continente. Sin embargo, la derrota – asaz amarga e inocultable – de Evo Morales, lo es para una tesis que nos impregnó de una premodernidad solamente defendida entre los abalorios de un marxismo atrabiliario e inmerecido.

Los tesistas en boga, incluyendo  a los que académicamente se han aventurado a darle una sustentación imposible, mediante trabajos de divulgación que no soportan la más modesta interpelación conceptual, avalados por alguna universidad de clara estirpe oficialista que la desmienten, ahora buscarán otros pretextos para reflotar esa devolución al pasado. Lamentablemente, pagamos con creces la desventura y persistimos en el empeño de la no reelección mediata ni inmediata y hasta defendemos el quinquenio gubernamental que una vez ostentamos en Venezuela, eficazmente.



29/02/2016

lunes, 13 de julio de 2015

CAROS PRINCIPIOS

De la novísima crucifixión
Luis Barragán


Se entendía como un encuentro protocolar de intercambio – además – de obsequios, yendo más allá Evo Morales con un sorpresivo crucifijo para el Papa Francisco.  Éste inmediatamente señaló que no estaba bien con la discreción que ameritaba el acto, poniendo en evidencia esa suerte de marxismo de la post-modernidad que toma por asalto cualquier símbolo en un devorador sincretismo del que cuida no interrogarse, rechazando la interrogación ajena.

La talla de Luis Espinal Camps, sacerdote jesuita después ajusticiado por las viejas fuerzas represivas, constituye una pieza artísticamente válida y sugestiva, como también contradictoria,  y no sólo por lo que deba alegarse en la relación entre cristiandad y comunismo, sino por la hoz y el martillo que reemplazan a la cruz romana. Jesús estuvo y está presente en los gulags (o gulages) del socialismo real soviético y el  cubano, transitando los caminos de Corea del Norte.

El obsequio en cuestión, por cierto, ha dado ocasión para cuestionar a Bergoglio con una intensidad a veces inusitada y – descolocándonos – se le califica como el primer sucesor de Pedro anticapitalista, anti-imperialista y antiliberal de la historia, gracias a un dictamen apresurado y sectario que cuela la connivencia de los jesuitas con el propio régimen imperante en Venezuela. Obviamente, fiel a la Enseñanza Social de la Iglesia que, en América Latina, experimentó extraordinarios cambios post-conciliares a partir de Medellín y Puebla, ha de escandalizar a aquellos que se atrincheran en el fácil discurso maniqueo.

Novedad alguna reportan las posturas de la Iglesia Católica en torno al liberalismo y al marxismo, como tampoco las posturas encontradas entre miembros de una misma orden, como las de los padres Ugalde, Molina y Sosa, quien – por cierto –nos debe una mayor precisión de las críticas que ahora plantea (https://www.youtube.com/watch?v=203ueL8FhWU),  por lo menos, con la misma fuerza y recurrencia con la que, solapada o abiertamente, defendió al régimen; y esto, por no citar el clásico ejemplo de los monseñores Porras y Moronta. Recordamos muy bien la decidida posición contraria a la reforma constitucional de 2007, cuando el padre Arizmendi leyó el comunicado de la Conferencia Episcopal seguido de los aplausos estruendosos de toda la  feligresía de la caraqueña Iglesia de San Francisco en una memorable misa dominical.

Juan Pablo II adjetivó responsablemente el capitalismo  de sus días, pero nunca olvidó sus convicciones ni postergó las diligencias que ameritaban regímenes como el que padeció su natal Polonia. Resulta aconsejable un debate histórico, sociológico y hasta teológico, mas no la condena preventiva de una Iglesia que impulsa valores y principios, confinándola a la inmediatez de una coyuntura local.

Debate que puede alcanzar al Centro Gumilla y a la larga evolución de posiciones que,  acertadas o equivocadas,  responden a una incansable búsqueda de caminos para la realización de esos valores y principios. Negando la buena fe, harto diferente es estigmatizarlo como colaboracionista,  y – rompiendo el record del mejor velocista – insinuar o catalogar al Santo Padre como un cómplice de regímenes como el boliviano o el venezolano, añadidos los encarcelamientos, las torturas y muertes de toda su inocultable faena represiva.

Días atrás,  supimos de una reunión de activistas del gobierno que, al rebelarse contra las directrices electorales en un municipio rural, fustigaron al orientador porque anteriormente hallaban las semillas en Agro-Isleña y, ahora, simplemente, estatizada, es objeto de la corrupción sistemática que no ayuda ni para un manual de cultivo; y, por lo demás, los denunciantes fueron amenazados con formales medidas disciplinarias, sabiéndose perjudicados respecto a algunos beneficios complementarios a sus esfuerzos políticos. Vale decir, a la luz de la Enseñanza Social de la Iglesia, puede inferirse que la realización de principios como el del destino universal de los bienes o el de la libertad liberadora ameritan de la iniciativa privada en este concreto sector de la economía y del propio cambio del sistema político actual. Ergo, para quienes creemos en soluciones como la de una economía abierta y competitiva o una efectiva división de los órganos del Poder Público, la Iglesia Católica ofrece ricas perspectivas.
 
Valga acotar, disentimos recientemente del padre Peraza a través de las redes sociales, pues la oposición democrática – perseguida y censurada – ha planteado respuestas muy concretas a la crisis, como específicamente puede verse en el documento de la Transición suscrito por Machado, Ledezma y López, llevando una denuncia responsable de la gravísima situación que vivimos. Empero, salvo pruebas convincentes en contrario, no puede autorizarnos al denuesto, como no lo hemos hecho con el padre Molina, quien está a tiempo de rectificar por los yerros en los que ha incurrido al confundir la misión pastoral con la confesa militancia política.

Reproducción: La portada de la revista trae recuerdos de los tiempos en que la coleccionábamos (creemos que costaba Bs. 20,oo), e - incluso - llegamos a adquirirla regularmente en una librería de Parque Central,  Caracas. Tiempos en los que llegaba al país la otra perspectiva marxista del debate sobre Polonia, resueltamente incomprensile para los tan particulares marxistas venezolanos de la hora.

Fuente:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/23076-de-la-novisima-crucifixion-

domingo, 12 de julio de 2015

OBJETIVO: MÁS ALLÁ

La Razón, Caracas, 12 de julio de 2015
PALESTRA
La cruz de Evo
Juan José Monsant Aristimuño

El rostro del sacerdote se alargo sin transmitir una mueca de expresión, solo un pequeño rictus labial que denotaba estupor, enojo, sorpresa, desagrado o quizás desconcierto, que logró captar la cámara del fotógrafo, cuando el Papa Francisco con los brazos caídos a sus costados observó el singular crucifijo que, a manera de regalo y bienvenida, le ofrecía Evo Morales a su invitado.
En esos microsegundos, cuando escuchaba las explicaciones del origen de la singular talla de madera donde se encontraba yacente el Jesús de los cristianos, ha debido pensar cómo responder ante tamaño despropósito, sin dejar entrever  desagrado. Ofendido no ha debido sentirse, su fe y el significado de la cruz va más allá de una imagen o talla, es solo un símbolo que recuerda al cristiano el significado de su fe y su compromiso con la Palabra. Lo demás es liturgia, ritualismo, adornos de identificación externa que ayudan a mantener el compromiso de vida libremente aceptado, una manera de alabar al Señor en comunión con otros peregrinos.
Pero el ser humano tiende a respetar en el otro, lo que considera le hacen particular. Por ejemplo la bandera de una nación, el escudo del Barsa o del Real Madrid, el goleta del Magallanes, la estrella de David o la cruz para el cristiano. Es una manera de compartir al ser miembro de algo más allá de su individualidad. Difícilmente uno representaría al Buda sentado sobre un buey degollado, más que una broma de mal gusto o de humor negro, sería una falta de respeto al otro, a su dignidad como ser humano, a sus creencias, etnia o modo de vida. Claro, esta es una reflexión que parte de la aceptación de la pluralidad, la libertad, la democracia y la convivencia basada en el respeto. Cuando cayó la dictadura comunista checa, y el pueblo clamaba venganza,  Vaclav Havel se encargó de apaciguarlo solo con esta frase:  “No les hagan daño. “No somos ellos”.

También el mal tiene otros símbolos que le identifican, por ejemplo la cruz gamada de los nazis, el fascio para los fascistas y, la hoz y el martillo de los comunistas.
Y precisamente el crucifijo que le entregó Morales al Papa Francisco estaba incrustado en una hoz y un martillo de madera. De allí el rostro adusto del Papa, que se limitó a recibirlo y pasarlo a su asistente. El objetivo de su viaje iba más allá de caer en la primera provocación del singular presidente. ¿Hizo Evo Morales esto por diferenciarse, ubicarse, alertar, humor negro, irrespeto o por ser gracioso? Pueden se una o todas ellas juntas. Pero la ignorancia estaba presente, porque después de la vida el más preciado don para el cristiano es la libertad. Y el comunismo es la negación de la libertad. Pero así son ellos.

DÍCESE DE UN GIRO COPERNICANO

La hoz y el martillo
Antonio Sánchez García 

Después de leer algunos pasajes del larguísimo discurso de Bergoglio ante grupos comunitarios bolivianos caí en cuenta de que el regalo de Morales no fue ni una provocación ni un insulto: lograr el perfecto sincretismo del anticapitalismo marxista y las enseñanzas del evangelio contenidas en el sermón de la montaña – la fábula de la aguja, el rico y el camello subyace a la esencia del odio a la riqueza y del anti judaísmo del cristianismo originario - parecen ser el logro que se ha propuesto el jesuita argentino. Lo ha dicho con perfecta claridad en un elogio de la pobreza digna del mejor Hugo Chávez, el de los comienzos; en un ataque contra el capitalismo del mejor Carlos Marx del Manifiesto; y en una denuncia de la riqueza y la globalización del mejor Lenin, el antiimperialista. Bergoglio ha resultado ser el primer papa anticapitalista, antiimperialista y antiliberal de la historia. Dado los orígenes cristiano primitivos del comunismo, no sería un desatino decir que, por lo menos en la intención y el gesto, Bergoglio es el primer Papa comunista de la bimilenaria tradición de la iglesia. Y en atención al virus tremendamente contagioso que recorre el mundo, que habiendo contagiado a la región ahora ha comenzado a infectar a Europa, afectando ya a España y Grecia, el primer Papa chavista del milenio.
No debía sorprendernos, así nos cause desazón y un profundo desconcierto Es la línea política oficial de los jesuitas de Venezuela, con la honrosísima excepción de Luis Ugalde. Es la justificación laudatoria del chavismo por quien fuera el Provincial de la Orden en Venezuela, Arturo Sosa, hoy alto dignatario del Vaticano, y de su actual Provincial, Arturo Peraza, claramente enfrentado a “la negatividad” del discurso opositor al que le achaca orfandad absoluta de proyectos alternativos a “la narrativa positiva” de Hugo Chávez. Una narrativa, por cierto, que causó la mayor devastación de la Nación en su historia moderna.
El giro es copernicano. La autocrítica adquiere matices dramáticos. Enfrentado a una audiencia de indígenas bolivianos pide perdón por el tratamiento que hiciera la iglesia católica durante la conquista y colonización de los pueblos originarios, reasumiendo “la narrativa” argumental de Bartolomé de las Casas.  Dejando de lado un hecho de proporciones meta históricas: la evangelización del Nuevo Mundo, sin la cual no existiría esta realidad llamada América Latina. Por esa vía, tendría que pedir perdón por nuestra existencia misma, impensable sin la simbiosis de la cruz y la espada. Borrar del imaginario histórico a Felipe II, el más devoto de los emperadores católicos de la Cristiandad y hacer tabula rasa de la historia de Occidente desde que la Iglesia y el Poder terrenal se fundieran en una sola avanzada, tras el Edicto de Tesalónica, en 380, y la asunción de la Iglesia Católica como la religión oficial del Imperio Romano por Teodosio I, el Grande.
Lejos y ya irrecuperables los tiempos en los que Pio XII pusiera a su Iglesia a la vanguardia de la lucha contra el comunismo italiano. Regresando a Caracas desde Güiripa, de donde era nativo y adonde lo fuéramos a recoger para traerlo a Caracas, el Cardenal Rosalio José Castillo Lara nos contó sus peripecias de juventud cuando, siguiendo las órdenes de Pío XII tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, él y sus compañeros sacerdotes se quitaban las sotanas, cubrían sus tonsuras y salían a medianoche a pegar afiches, repartir volantes y hacer pintas callejeras contra los candidatos comunistas italianos, que amenazaban con la toma del Poder. Hoy, el mensaje papal es absolutamente inverso: no es el comunismo el peligro para la sobrevivencia de la humanidad: es el capitalismo. No es la riqueza un bien deseable, sino la pobreza. Lutero estará revolviéndose en su tumba. La Reforma, sin la cual no se entiende el desarrollo del capitalismo, la superación de la oscuridad medieval y el logro de un progreso material que ha terminado por beneficiar a las mayores capas de la población en la historia humana, recibe un mentís definitorio. Colectivización de los esfuerzos de sobrevivencia y regreso a los orígenes precolombinos: ese parece ser el mensaje de Bergoglio. El retorno a los míticos tiempos del buen salvaje de ayer de la mano de los buenos revolucionarios de hoy, como Evo Morales. ¿No es comprensible el asombro y la admiración de Raúl Castro por Bergoglio luego de escucharle sus confesiones en la intimidad del despacho vaticano? ¿No es natural que expresara sus deseos de volverse un fiel y devoto observante de la iglesia católica, más preocupada por los crímenes cometidos por los fundadores de América Latina que por los cometidos por Castro y sus esbirros en Cuba y sus discípulos del continente?

Queda a los estudiosos y especialistas encontrar las razones de este giro copernicano del máximo dirigente de la máxima iglesia mundial. ¿Sumarse a la ola del populismo que arrasa en España y en Grecia? ¿Montarse al furgón de cola del castrochavismo como forma de contrarrestar la pérdida de influencia del catolicismo entre la pobresía de la región y frenar el creciente influjo de otras iglesias cristianas, más seculares y abiertas a un contacto directo con las masas populares?
Por mucho que el argentino Francisco cite al polaco Juan Pablo II, lo cierto es que sus ejecutorias marchan en sentido diametralmente opuestos. El polaco se puso a la cabeza de la lucha contra el comunismo y sus dictaduras, jugando un papel crucial en el fin del comunismo gobernante en el mundo de entonces. El argentino parece querer encabezar la rebelión de la pobresía contra el capitalismo y la riqueza. ¿Tendrá éxito? Es una pregunta cuya respuesta acucia a quienes se ven humillados y reprimidos por el castrocomunismo latinoamericano. Venezuela, en primer lugar. De ella depende el futuro de la región.

Fuente: http://www.opinionynoticias.com/internacionales/23073-la-hoz-y-el-martillo