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domingo, 27 de mayo de 2018

CREE QUE NADIE SE DÁ CUENTA

De una mentira a otra
Luis Barragán

Dos semanas atrás, los diputados de la Asamblea Nacional fuimos objeto de una nueva agresión de la Guardia Nacional Bolivariana, en nuestra propia y natural sede de trabajo. Decidida la entrada de la prensa que la unidad militar enquistada en el Capitolio Federal trató de impedir, sencillamente nos aprestamos a buscar a los reporteros y camarógrafos, suscitándose el insólito acto de violencia.

Una de las escenas de la agresión, la protagonizó el diputado Juan Requesens, quien, corajudamente, enfrentó a los hombres de la GNB que, no por casualidad, algo recurrente, suelen escudarse tras las mujeres. Estuvimos presentes en el lugar y, suficientemente videograbado y fotografiado desde los más distintos ángulos, está harto comprobado que uno de los efectivos de oliva le dio el fuerte codazo a la compañera que lo auxiliaba, pretendiendo inculpar al joven parlamentario.


La campaña oficial no tardó en focalizar su atención sobre Requesens y, mintiendo, hacerlo victimario de la dama de oliva. El ministro de la Defensa y la constelación burocrática del partido formal de gobierno,  no ahorraron Tweed alguno para inculparlo y hacer de la histriónica visita al hospital, una oportunidad más para mentir, aunque sobran las evidencias de la verdad.

De una mentira a otra, al transcurrir los días, después del fraude masivo del 20 de los corrientes, Maduro Moros se presentó ante la tal constituyente para vociferar en torno a seis líneas de trabajo que, por cierto, urgen que él mismo alguna vez labore. Ha llamado al diálogo y a la reconciliación, con las cárceles repletas de presos políticos, agravando la persecución y represión de opositores y disidentes; tras veinte años del fracaso, insiste en una guerra económica, llamando a un acuerdo productivo por siempre traicionado que pasa por su desalojo del poder para así recuperar la propia condición de país petrolero que hemos perdido; haciéndose de palabras por él desconocidas (ética, minimalismo), estorbándoles a las mafias el burocratismo y la competencia corruptiva, no se hace responsable del masivo y furibundo latrocinio y saqueo del erario público; prosiguiendo con la estafa del llamado poder popular, tiene el descaro de versar sobre seguridad y protección social, salud, educación, vivienda, estabilidad laboral; entrega del Esequibo por delante, tiene por pretexto la lucha anti-imperialista a la vez que sigue los intereses y  dictados cubanos; adjetivando el socialismo de las demoliciones,  apunta a una novedad que ni por la jerga empleada aparece.

El régimen tiene por empeño la criminalización de sus  opositores y adversarios, por siempre enfermiza. Al régimen no le apena ofrecerse a sí mismo como una alternativa, agotada toda imaginación, fundado en la brutal fuerza.

28/05/2018:
http://www.diariocontraste.com/2018/05/de-una-mentira-a-otra-por-luis-barragan-luisbarraganj/ 

domingo, 12 de noviembre de 2017

¿ÁRBOL ENDEREZABLE?

Mendacium
Guido Sosola

Se dirá de un pecado venial, pero las mentiras, por muy pequeñas que sean, en una época de crisis, tienen la fuerza de una bomba atómica. Incorregible defecto de las relaciones políticas, refiriéndonos a las llamadas “blancas” o “blandas”, producto de alguna travesura de circunstancias,  no pueden excederse cuando todos tenemos el agua al cuello, porque le restan la mínima y necesaria confianza y certeza a un juego, por lo demás, demasiado humano, como es el que tiene que ver con el poder y las expectativas que genera sólo el buscarlo o el mantenerlo.

Algún día se escribirá sobre lo que ha transcurrido respecto al siglo XXI venezolano y tardará mucho la revelación de los detalles, de las vicisitudes, de las incidencias que, en el primer intento, no cabrán en la versión demoledora de los vencedores, los que – precisamente – escriben la historia. Todos y cada uno de los diálogos e intentos de diálogo, entre gobierno y oposición, están repletos de detalles, de supuestas menudencias que explican la pobreza y la grandeza espiritual de los actores, fuesen primarios o secundarios.

Convengamos en la dificultad de desterrar la mentira de la política, como también aceptemos los límites que se imponen. Los partidos dominantes de la oposición decidieron dialogar con el régimen y, utilizando para ello la Asamblea Nacional, pivotearse para legitimar el esfuerzo, salvo un error: uno de los voceros del G-4, quien inmediatamente después de la gran torta de las regionales anunció una gira internacional que se limitó a República Dominicana, aseguró que el partido de María Corina Machado, no otro sino el partido de María Corina, estaba de acuerdo con ese diálogo. Sin embargo, todos los diputados de Vente Venezuela saltaron inmediatamente y lo desmintieron, considerando que apenas tuvieron con el diputado Luis Florido una conversación cordial de pasillo.

Si hubiese sido con otro partido, no habría problema, pues la cosa pasa por debajo de la mesa, pero ocurrió justamente con los diputados que apoyan a María, con características muy propias: por lo general, disienten de la línea parlamentaria de la MUD, hacen propuestas diferentes dentro o fuera de la cámara, salvan su voto cuando lo creen necesario, argumentan cosas muy de fondo en sus discursos, resultan ácidos y frontales en su labor parlamentaria. Si por ahí es la cosa, es más que evidente que no cuadraron con el G-4 y, más grave todavía, innecesariamente son subestimados creyendo que se quedarían paralizados como unos pendejos ante la mentira.

Apartando eso del agua brava líbrame Dios que de la mansa me libro yo.

11/11/2017:
https://www.lapatilla.com/site/2017/11/11/guido-sosola-mendacium
http://www.envenezuela1.com/content/blog/lapatilla-guido-sosola-mendacium http://www.envenezuela1.com/content/blog/lapatilla-guido-sosola-mendacium https://noticiasvenezuela.info/2017/11/guido-sosola-mendacium

domingo, 20 de agosto de 2017

VIL MONTAJE



Antipolítica en clave de telenovela

Luis Barragán

Tiempo que no la veía, aunque está adscrita a la Asamblea Nacional, encontramos por casualidad a la otrora asistente de una parlamentaria oficialista que no logró repetir, a pesar de sus recias posturas y capacidad de trabajo. Nos saludó con afecto, pues, siendo frecuente y muy duro el choque en las plenarias y en una de las comisiones permanentes, quedó como saldo inevitable el mutuo respeto personal. 

Me dijo que trató de entrar a palacio, donde la “seguridad de ustedes”  lo impidió   y, al despedirse, más en serio que en broma, alegó que debía apurarse para buscar la harina de maíz que Lorenzo Mendoza y otros que hacen la guerra económica, les niegan. No valía la pena discutir  sobre la seguridad de la sede legislativa  a cargo de la GNB que tiene por prisioneros a los diputados, cada vez que así lo deciden, filtrándoles las visitas,  y que, además, la crisis humanitaria corre bajo la  absoluta responsabilidad de la dictadura, añadido el nefasto desempeño de los CLAP. Empero,  inmediatamente nos remitió al caso demasiado recurrente de sus voceros que inculpan a la oposición por las muertes de los ciudadanos en legítima  protesta, como por el incendio de una sede escolar u otras vicisitudes que la propaganda altera.

Toda dictadura miente, pero ésta que padecemos la hace con sobradísimo cinismo, demostrando lo lejos que llega el (auto) engaño. Por ello, es necesario preservar y divulgar constantemente las evidencias de un descomunal atropello, porque no le ha bastado con asesinar a los jóvenes que tuvieron por única defensa una lámina de cartón, linchar a discapacitados, destruir casas y edificios, hasta disparar a una mascota y lacrimogenar al hospital de la Cruz Roja que, por cierto, dista demasiado de haber cumplido con su deber en las calles que supo de la Cruz Verde, de la Cruz Azul y de otros equivalentes en relación al auxilio de médicos y paramédicos, igualmente tiroteados y perseguidos.

Insuficiente la versión de tan desacreditados voceros, incluyendo al ocupante de Miraflores, la tal constituyente ha nombrado a una tal comisión de la verdad que espera repetir – ante todo – el linchamiento moral ensayado entre 2002 y 2003, después de los consabidos sucesos del 11-A. Recordemos, una brutal   faena represiva, con muertos y malheridos a cuestas, produjo una comisión parlamentaria tan sólo nominalmente presidida por un representante de la oposición, con una clara y contundente mayoría oficial, que escenificó un espectáculo tan propio de la antipolítica, logrando confundir a la opinión pública al falsear los hechos con descaro, desembocando en dos informes contrapuestos que quedaron para la mera formalidad.

Luego de los hechos de 2014, procurando el gobierno evadir sus responsabilidades, la mayoría asamblearia, partidaria de Diosdado Cabello, valga acotar, trató de imponer otra tal comisión de la verdad a la que nos opusimos sin ambages los diputados de Vente Venezuela, como consta en las actas y videos de las sesiones de entonces. El propósito siempre ha sido el de banalizar la tragedia y, escupiéndole al país que los detesta, reglar y arreglar una razzia de inconfundible cuño  fascista.

Apropiándose por la fuerza de los espacios del Museo Boliviano, bajo la responsabilidad de las actuales autoridades legislativas que, además, no lo han denunciado, la tal comisión de la verdad de la tal constituyente trama una telenovela de la peor inspiración para lavarse las manos respecto al tsunami represivo que anegó las calles y hogares venezolanos.  A la feria electoral de las regiones, tramados unos comicios a la medida de los propósitos miraflorinos, se sumará la réplica interesada de lo que tendrá más de la filmografía de los  procesos de Núremberg que de los juicios televisados en Cuba, después de Bahía de Cochinos.

La ultraizquierda alojada confortablemente en la antipolítica, tal como la concebimos y sufrimos en lo que va de siglo, dirá cumplir con un inicial objetivo: trivializar la noción misma de la comisión de la verdad. Nada tuvo, tiene o tendrá que ver con lo que universalmente se entiende por tal, sobre todo después de la experiencia salvadoreña, en estas latitudes, porque se trata de un burdo espectáculo en el que los teloneros fueron, son y serán las víctimas.
Fotografía: Tomada Google Imágenes que, a su vez, la captran de: https://www.youtube.com/watch?v=0XIBFN88cjs


20/08/2017:

domingo, 2 de julio de 2017

OFICIALISMO EXTRATERRESTRE



La fantasía dictatorial

Luis Barragán

Una rápida relación de los acontecimientos, recientes y amargos, arroja un saldo asombroso de muertos, malheridos, detenidos, torturados y perseguidos, añadido el daño y vulgar hurto de bienes muebles e inmuebles. La represión ha sido extraordinaria y, aunque el gobierno diga guardar las formas, no ametrallando franca y abiertamente a la muchedumbre, ha desarrollado métodos de consecuencias que se les equiparan: el vómito  de un artefacto lacrimógeno tiene por objeto eliminar, mas no disolver una pacífica manifestación, por ejemplo.

Yendo los bueyes detrás de las carretas, el victimario intenta trastocarse en víctima. Para Nicolás Maduro, ya citados por el Ministerio Público, sus verdugos ministeriales resultan los perseguidos, e, incluso, vela por los derechos humanos del operador de una tanqueta que no respetó alguno del ciudadano que arrolló a la vista de todos.

Menos debe sorprender que el concejal barquisimetano de uno de los partidos subsidiarios  del principal partido de gobierno, Jesús Superlano (PPT), haga un llamado para que salgan los tales colectivos armados a la calle, como si no lo hubiesen hecho, siendo – vaya casualidad -  más tarde ultimado Rubén Morillo en la capital larense.  Escuchamos las declaraciones radiales del edil que condensa la reiterada versión de los más altos y distinguidos burócratas del régimen, tratando de imputarle las muertes, destrozos, saqueos y, por supuesto, la mentada guerra económica a la oposición, tal como pretendieron hacerlo con los 43 jóvenes asesinados en 2014, muy a pesar de las excesivas evidencias.

Exige y exigen más ataques del agresivo, fatal e impune pillaje de las bandas paramilitares, toda una novedad en la historia contemporánea venezolana, renunciando a la más elemental racionalidad.  El totalitarismo siempre está expuesto a una coyuntura peligrosa y, más aún, cuando presiente un inminente derrumbe, suele desafiar la realidad con una sobredosis de fantasía que logra afectar a sus partidarios más modestos: la dictadura venezolana hace caso a sus asesores cubanos, pues, vendrán los años en los que podrá develarse todas las mentiras que anidaron en la inmensa penitenciaria caribeña de difícil imitación para la cárcel que todavía no logran ni lograrán construir en este lado del mundo.

Luego, versamos sobre un nada casual contexto para la noticia que se hizo obviamente secundaria ante el macabro cuadro de asesinatos de jóvenes pacíficos en las calles, refiriéndonos al helicóptero que sobrevoló parte de Caracas, lanzó unos artefactos explosivos sobre la sede del TSJ, fue nítidamente fotografiado con un redondo e inequívoco 350, aterrizó casi amablemente, huyendo la tripulación. Postura alguna asumimos sobre la veracidad o no del hecho, por cierto, aislado en el marco de las   multitudinarias movilizaciones de la oposición, simplemente observando que guarda correspondencia con una concepción del espectáculo que anima en demasía al gobierno, al fin y al cabo, salido de los moldes de la antipolítica.
Referencia:
Fotografía: Todavía desconocemos el nombre del autor.  

03/07/2017:
http://www.diariocontraste.com/2017/07/la-fantasia-dictatorial-por-luis-barragan-luisbarraganj/ 

sábado, 19 de noviembre de 2016

ACÁ, DEMASIADO EVIDENTE

EL NACIONAL, Caracas, 4 de noviembre de 2016
De saqueos y policías
Alejandro Moreno 

Llamémosle Juan, un Juan del pueblo común y corriente. Temprano por la mañana salió de su casa para el trabajo. En ella quedaron tres hijos pequeños y una mujer. Cuando acabó de subir los trescientos peldaños de una escalera hecha de remiendos y desniveles y llegó a la carretera, se encontró con un grupo de vecinos en torno a un camión cava. El mismo chofer había dicho que llevaba pollos. Cuando abrieron la compuerta, no salieron pollos ni vivos ni muertos, sino una patrulla de policías que allí estaban escondidos y en acecho. Era el nuevo modus operandi para sorprender a los saqueadores. Pura viveza criollopolicial. Los potenciales aprovechadores salieron corriendo. También Juan. Se equivocó de callejón. Enfiló uno que no tenía salida. Tuvo que devolverse. Topó con uno de los policías el cual, sin pensarlo dos veces, le descerrajó dos tiros “pol pecho”. Ya caído, el agente de protección y seguridad del ciudadano disparó muy repetidamente su arma al aire para simular un enfrentamiento y luego puso otra en la mano de Juan. La disparó también. Juan nunca llevó un arma. Ante las airadas protestas de los testigos, el funcionario rugió: “El presidente ha dicho que no hay garantías”. Se llevaron el cuerpo en la cava. Cuando la familia lo encontró en la morgue, tenía dos tiros más, cuatro en total. Nada fuera de lo normal. Lo único nuevo fue la atribución al presidente de una orden que nunca ha dado. ¿O sí? Hay maneras verbales y maneras prácticas de dar una orden. Las prácticas pueden ser muy variadas: el silencio, la impunidad, la alabanza ante ciertos resultados, el nombramiento de determinado tipo de jefes y muchas más. Estas no hace falta que vengan directamente del presidente; basta que procedan de cualquier oficial en el marco de los programas que el gobierno pone en ejecución.
Sabemos, incluso por declaraciones de algunos agentes en entrevistas de prensa, amén de las denuncias de muchos testigos, que salen ya a ejercer sus funciones con listas y fotografías de quienes deben morir. No hace falta atenerse a ellas. Juan no estaba en ninguna. La ocasión hace al criminal que ya está dispuesto y se sabe oficialmente protegido de todo riesgo.
El policía de esta historia mintió, pero como la mentira es el medio y el mensaje normales en todos los discursos del poder tal como se ejerce en este régimen dictatorial (no lo califico así yo, lo calificó la Asamblea Nacional elegida por el pueblo), cualquiera que se perciba parte de él tiene licencia para mentir.
La mentira no es sólo una voz; es un arma que asesina.

Fuente:
http://www.el-nacional.com/s-d-b_alejandro_moreno/saqueos-policias_0_955104582.html
Imagen: https://venezuelanalysis.com/analysis/1611