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martes, 27 de febrero de 2018

ASTUTA RAZÓN, ASTUTA

EL NACIONAL, Caracas, 16 de febrero de 2018
La razón y sus enemigos
Eduardo Vásquez
En Occidente, la tradición filosófica era la filosofía racionalista que culminó con Kant y Hegel, quien reflexionó sobre el hombre y su destino en la sociedad, muy influido por la Revolución francesa, que repudió la unción divina de los monarcas y condenó con la pena de muerte al monarca francés.
La universalidad es el principio fundamental del racionalismo. Se legisla para todos los hombres. Se establece la igualdad de todos y derechos iguales para todos. La ruptura con ese principio puede conducir al fascismo y el racismo, que no acepta esa universalidad y establece diferencias e instituye normas y características no-esenciales: la etnia, el color de la piel, el idioma. Son diferentes los arios de los no-arios, los negros de los blancos. La abolición de la universalidad y el establecimiento de normas distintas para cada etnia dieron lugar a fuertes luchas entre grupos sociales, entre razas y entre las religiones.
La Revolución francesa fue racionalista. Declaró la razón como divinidad –“Todos los hombres son iguales”– y condujo a la abolición de la esclavitud: si todos los hombres son iguales, todos tienen los mismos derechos. El Estado debe edificarse sobre ese principio y debe regir la relación entre los hombres. El fascismo no admite esa universalidad. No son iguales los que pertenecen a una etnia ni los que practican religiones distintas. Los nazis les arrebataron los derechos humanos a los judíos. En Estados Unidos hubo un atroz genocidio contra los nativos y la discriminación contra los negros no ha desaparecido totalmente. No es fácil liberarse de un prejuicio. Nos armamos con todos los recursos para protegerlos de la crítica. Primero se libera la cabeza y luego el corazón. Se ha hecho popular un dicho de Einstein: “Es más fácil dividir un átomo que destruir un prejuicio”.
En el mundo filosófico alemán la tradición fue la filosofía racionalista. Descartes influyó profundamente en Kant y Hegel, pero los cambios sociales en Alemania alteraron esa tradición. Max Stirner elaboró fuertes críticas contra la razón. Una de ellas lo resume todo: “Si triunfa la razón perece el individuo”. Por tanto, hay que abolir la razón para recuperar el yo individual engullido por lo universal, lo universal devora lo singular. Da origen a una filosofía que indaga en el individuo, que postula como verdadero lo singular. Los problemas universales desaparecen o se achican ante los problemas de lo singular.
N. Hartmann calificó a Søren Kierkegaard como el mayor atormentador de sí mismo que haya conocido la historia. Heidegger retomó a Kierkegaard. Si tu ser es un ser para la muerte, despreocúpate de cualquier otro problema. Heidegger convierte a los hombres en gladiadores modernos: “Los que van a morir te saludan”. La filosofía de Heidegger (el ser para la muerte) incita a los jóvenes a estar dispuestos a morir por el führer, por el líder.
Heidegger estaba inscrito en el partido nazi. Nunca dejó de pagar su contribución. Después de la Segunda Guerra Mundial los aliados les quitaron a los colaboradores del nazismo, entre ellos a Heidegger, la facultad de dar clases y de publicar. Pero amigos franceses de Heidegger, conocedores de su pensamiento, en especial Jean Beaufret, intervinieron contra su exclusión.
Las interpretaciones de la filosofía de Hegel que Heidegger publicó con el nombre de La filosofía del espíritu de Hegel (Alianza Editorial, Madrid 1992) son de una pobreza y de una arbitrariedad extrema. Es un filósofo y un intérprete indigente. Sin embargo, la sombra de Heidegger arropó el mundo en una época. En Suramérica produjo grandes daños. Es posible que ese amor por la muerte, tan arraigada en los filósofos alemanes, haya desaparecido. No la destruyó la crítica. Se autodestruyó. Pobreza e indigencia propia de una época, expresada en una filosofía, desapareció con ella. El nazismo y su filósofo fueron sepultados juntos.
La razón, aunque débil termina imponiéndose. Es débil, pero astuta. Su astucia obró para destruirla. Aún subsisten heideggerianos rezagados que se aferran a una filosofía propia de una época. Como asentó Hegel, la filosofía es la época expresada en pensamiento, y ella, al sucumbir la época, arrastra consigo su expresión.

Fuente:

jueves, 6 de agosto de 2015

(ANTI) DOGMATISMO

EL NACIONAL, Caracas, 6 de agosto de 2015
Un Marx ignorado
Eduardo Vásquez 

Ya lo hemos dicho: en nuestro país se pueden dictar cursos sobre Hegel y Marx sin nunca haber leído las obras de esos pensadores. Internet permite hablar y comentar la filosofía de ambos, promulgando textos que habría que preguntarse quiénes lo hicieron.
El pensamiento de Marx no se reduce al Manifiesto Comunista. El capital es una verdadera enciclopedia en lo que respecta al desarrollo del capitalismo. Los textos que dedica a la gran industria y a la etapa previa para llegar a esta demuestran su extraordinaria erudición y sus dotes de expositor. Y no se trata solo de El capital. Nos dejó también los llamados Grundrisse, traducidos como Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (Siglo XXI, 1971).
Generalmente, lo que se conoce de Marx es la lucha de clases; la apropiación por parte de los capitalistas del tiempo de trabajo de los asalariados. Esta revolución de los explotados es lo que pondría fin al régimen capitalista. Ello no ocurrió. La clase obrera se integró a la sociedad capitalista. Hay muchos factores que lo explican. La educación gratuita, el voto universal, el sindicalismo. Sin embargo, en los Elementos fundamentales encontramos otra tesis sobre ese derrumbe.
En la edición que hemos citado, en el segundo tomo, página 227, encontramos la extraordinaria tesis de Marx: “En la medida, sin embargo, en que la gran industria se desarrolla, la creación de la riqueza efectiva se vuelve menos dependiente del tiempo de trabajo y del cuanto de trabajo empleado, que del poder de los agentes puestos en movimiento durante el tiempo de trabajo, poder que a su vez –su poderosa eficacia– no guarda relación alguna con el tiempo de trabajo inmediato que cuesta su producción, sino que depende más bien del estado general de la ciencia y del progreso de la tecnología o de la aplicación de esta ciencia a la producción… La riqueza efectiva se manifiesta más bien –y esto lo revela la gran industria– en la enorme desproporción entre el tiempo de trabajo empleado y su producto, así como en la desproporción cualitativa entre el trabajo, reducido a una pura abstracción, y el poderío del proceso de producción vigilado por aquel. El trabajo ya no parece tanto como recluido en el proceso de producción, sino que más bien el hombre se comporta como supervisor y regulador con respecto al proceso de producción mismo… En esta transformación lo que aparece como el pilar fundamental de la producción y de la riqueza no es ni el trabajo inmediato ejecutado por el hombre ni el tiempo que este trabaja, sino la apropiación de su propia fuerza productiva general, su comprensión de la naturaleza y su dominio de esta, gracias a su existencia como cuerpo social, en una palabra el desarrollo del individuo social. La apropiación (F. C. E. escribe robo) del tiempo de trabajo ajeno, sobre el cual se fundamenta la riqueza actual, aparece como una base miserable comparada con este fundamento, recién desarrollado, creado por la gran industria misma. Tan pronto como el trabajo en su forma inmediata ha cesado de ser la gran fuente de la riqueza, el tiempo de trabajo deja y tiene que dejar de ser su medida, y por tanto el valor de cambio deja de ser la medida del valor de uso. El plustrabajo de la masa ha dejado de ser condición para el desarrollo de la riqueza, así como el no-trabajo de unos pocos ha cesado de serlo para el desarrollo de los poderes generales del intelecto humano; con ello se desploma la producción fundada en el valor de cambio y al proceso de producción material inmediato se le quita la forma de necesidad apremiante y el antagonismo” (ob. cit., Pág. 229).
Marx es un filósofo de la economía y así como Hegel introdujo la historia en la filosofía, Marx introdujo la economía en la filosofía. Marx puede ser calificado de gigante del pensamiento. Tratar de descalificarlo aduciendo sus problemas, como el que se escondía de sus acreedores o de haber tenido relaciones sexuales con una empleada, es propio de lo que Goethe llamó las ayudas de cámara para los cuales no hay grandes hombres. Ven a estos en sus miserias y desventuras cotidianas comunes a todos. No es que no haya grandes hombres, sino que él es ayuda de cámara. El genio de Marx se manifestó en todo su esplendor en lo siguiente: “El capital mismo es la contradicción en proceso, por el hecho que tiende a reducir a un mínimo el tiempo de trabajo, mientras que por otra parte pone al tiempo de trabajo como única medida y fuente de la riqueza… Por un lado despierta a la vida todos los poderes de la ciencia y de la naturaleza, así como de la cooperación y del intercambio social para hacer que la creación de la riqueza sea relativamente independiente del tiempo de trabajo empleado en ella. Marx, como todo pensador extraordinario era capaz de analizar hechos y teoría desde muchos puntos de vista distintos. Esto lo aleja del dogmatismo, propio de los que carecen de una fuerte base cultural.

sábado, 9 de agosto de 2014

PANEBARCO 9/10

EL NACIONAL, Caracas, 3 de abril de 1997
Notas
Eduardo Vásquez

Hemos dicho en ocasiones recientes que la izquierda venezolana ha sido muy responsable de nuestra pobreza intelectual, y añadiría también de nuestra miseria moral. Me considero como ubicado a la izquierda, si se entiende como tal respetar lo que se tiene por verdadero, creer en la igualdad de los hombres, denunciar y condenar todo lo que nos envilece, nos degrada y despoja de nuestra libertad. Creemos haber sido consecuentes durante nuestra vida universitaria con esos principios.
Hacia los años setenta nos ubicábamos en la izquierda en la Universidad. Pero la izquierda dogmática y pro soviética nos combatió con todas las armas a su alcance porque habíamos traducido el libro de Henri Lefebvre, El Materialismo Dialéctico, y difundíamos el pensamiento de George Lukacs, lo cual culminó con nuestra traducción de Investigaciones Dialécticas, de Lucien Goldmann, discípulo de Lukacs. Estos pensadores fueron declarados revisionistas por el marxismo soviético que nada quería entender de libertad, de enajenación (o cosificación), de totalidad concreta, etc., todo lo cual implicaba una larga crítica del positivismo stalinista pseudomarxista. También dimos a conocer el pensamiento de Fritz Sternberg, cuya obra Le Conflict du Szécle es el mejor, elaborado y más completo análisis de la evolución política y económica de la Unión Soviética, en el que se veía que ella no era ni socialista ni marxista. Los ahora masistas y para entonces comunistas nos colocaron en los bandos de la reacción y de los lacayos del imperialismo. La Unión Soviética también tenía sus lacayos y para desgracia de la Universidad Central eran allí la fuerza dominante. Académicamente, se obligó a los profesores, cuando no eran militantes, a callarse, a no ver, a no criticar. Es por eso que hemos sostenido que la ``izquierda'' venezolana le hizo un gran daño intelectual al país.
Hoy vemos al ministro Petkoff, jefe de la izquierda universitaria y ahora jefe de las fuerzas antiuniversitarias, criticar duramente a la Universidad, cuyos vicios o carencias él contribuyó grandemente a formar. Podemos hablar de las Facultades de Humanidades y Economía porque tenemos conocimientos muy completos de lo que ocurría con ellas. Era norma la no presentación de concursos. Los militantes del partido dominante, la izquierda, por supuesto, entraban como interinos; esto es, debían presentar concurso en breve tiempo. Pero allí permanecían diez o más años y si se llamaba a concurso era porque ya el interino era dueño de la cátedra. Concursos que eran una farsa, con jurados ad hoc . Esto impuso en la Universidad una incorporación de profesores, por todos los partidos con poder. Pero la izquierda dominante, supuestamente crítica, se convirtió en cómplice y patrocinadora. Ya la responsabilidad académica por el atraso ideológico es enorme. Pero la responsabilidad política que hizo posible la primera tiene también gran trascendencia.
En 1970, las autoridades interinas, Oswaldo De Sola, Juan José Puigbó y yo mismo, nos enfrentamos a la alternativa de transformar la Universidad de tal modo que fuera posible la aplicación cabal de la Ley de Universidades y la restauración de la autonomía, o bien llamar a elecciones para mantener el status quo . O bien reforma o bien elecciones. Para comprender por qué las autoridades tuvieron que llamar a elecciones hay que recordar la situación política de la época. Caldera decidió la intervención de la Universidad Central, con todo el apoyo de Acción Democrática; tenía como candidato presidencial a Lorenzo Fernández. Fue así que las izquierdas, entre las cuales estaba el MAS de Teodoro Petkoff, prometieron su apoyo a Copei contra Carlos Andrés Pérez a cambio de no cambiar nada en la Universidad. Este pacto hizo imposible todo cambio en la UCV, toda reforma destinada a extirpar vicios y violaciones de ley. Ninguna fuerza política quiso transformación alguna en la UCV, y no es pequeña la parte de responsabilidad que le atañe al profesor Petkoff en colaborar para que la Universidad cayera en una degradación constante y le fuera imposible salir de ella. Los partidos políticos que hoy condenan a la Universidad y que la acusan de no ser capaz de autoevaluarse, de no aplicar la heterologación, son los principales responsables de que ello no se haya podido realizar. Siempre han apoyado a las autoridades que aspiran a ser elegidas, no por su trayectoria universitaria, sino por compromiso de no hacer nada que afecte sus intereses. Hoy, uno de los responsables, el profesor Petkoff, responsabiliza a la Universidad por lo que él en gran parte es responsable, por lo que él y sus huestes no le permitieron hacer. Es cierto que la postración de las universidades venezolanas es un hecho, está allí y es difícil negarlo. Pero ese hecho es un resultado, es el producto de todo un proceso en el que los partidos políticos que hoy la enjuician son los principales gestores de ese resultado. Y el jefe del MAS, que hoy la enjuicia tan duramente, no es el menos responsable.

sábado, 1 de marzo de 2014

CALIFICATO

EL NACIONAL, Caracas, 01 de marzo de 2014
Asesinato de un país
Eduardo Vásquez

¿Es un organismo el Estado? Nos parece que no es desacertada la comparación. Un organismo está compuesto por diferentes partes, las cuales están interrelacionadas de tal manera que la desaparición o el mal funcionamiento de una de ellas afecta a todas las otras.
El gobierno actual procede a aniquilar o impedir que funcionen las partes importantes para el buen funcionamiento de la sociedad. La separación de poderes es esencial para una democracia. Chávez la eliminó, e incluso una funcionaria miembro del Poder Judicial declaró que todo el poder (el de legislar, al de hacer cumplir las leyes, el de castigar a los infractores) tenía que estar en manos del monarca, como antes, y en contra de Montesquieu. Un suicidio con alegría por la patria. Han abolido otros poderes. Así, la Fiscalía informa con alegría que aquí no hay acusaciones, ni vindicta pública. Y lo dice con alegría y placer no disimulados. Ha colocado el poder de represión en manos de bandas de fascistas armados, y la Asamblea está presidida por un militar fascista, enemigo de toda ley y de todo derecho ciudadano.
Lo más extraordinario es que los nazis en el poder no vacilan en llamar fascistas a la oposición democrática. Ahora tienen como propósito anular el derecho a la información, la cual es la expresión del derecho de expresión y de pensamiento, y también que permite a los ciudadanos tomar decisiones: el derecho a la información es uno de los espacios públicos en el que se desarrolla la libertad, el intercambio de ideas, la solidaridad y, sobre todo, la posibilidad de la crítica a la gestión gubernamental.
Lo que hemos escrito sobre la separación de poderes, las gavillas del gobierno, la Asamblea es posible por la información de los diarios. No nos cabe duda de que esta es la razón de por qué la quiere eliminar el gobierno fascista. Es un obstáculo a su perfeccionamiento totalitario fascista. Y ello no estaría completo sin la destrucción de la universidad. En el gobierno, como en todo totalitarismo hay muchos Eichmann, que hacen todo el mal que pueden sin tener reproches de conciencias. Para ellos el mal es banal.
Por otra parte, creemos que la ignorancia, la incapacidad de criticarse, el desconocimiento de toda duda, permite a esos sujetos hacer todo el mal. La formación de ellos se reduce a su solo libro, a un solo pensamiento. Uno de los mayores peligros es el hombre de un solo libro. Son, como argumentaba el califa Omar, incendiario de la Biblioteca de Alejandría: Si esos libros están de acuerdo con el Corán, sobran, y si no están de acuerdo, también sobran. Este gobierno está colmado de califas Omar. Para ellos, las universidades democráticas son como la Biblioteca de Alejandría respecto a su libro único.
Étienne de la Boetie expuso en qué consiste la servidumbre voluntaria. Cientos de vasallos son los ojos, las piernas, las manos, los brazos del tirano. Sin ellos su poder seria nulo, pues un solo hombre no puede dominar y avasallar a toda una sociedad. El tirano tiene que contrarrestar, por todos los medios, a los que tratan de evitar que existan Eichmann y esclavos voluntarios. Ello anularía el poder del amo.

lunes, 21 de octubre de 2013

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Alfredo Planchart. "Educación y drogomanía". El Nacional, Caracas, 15/05/1980.
- Ramón Hernández entrevista a Luis Alberto Machado. Últimas Noticias, Caracas, 08/07/78. Suplemento Cultural.
- Roberto Montero Castro. "Problemas de la educación superior en Venezuela". Resumen, Caracas, nr. 140 del 11/07/76.
- Eduardo Vásquez. "La universidad allanada". El Nacioal, 16/03/84.
- Miguel Acosta Saignes. "Tema de pedagogía: Proyecto de bachillerato para Río Chico". El Nacional, 02/09/54.

Fotografía: Miguel Acosta Saignes, según Montiel. El Nacional, Caracas, 17/10/1966.

sábado, 5 de mayo de 2012

LA INFINITA DESPEDIDA

EL NACIONAL - Sábado 05 de Mayo de 2012     Papel Literario/2
Acerca de Adiós al socialismo
EDUARDO VÁSQUEZ
   

Hegel la consideró una creación suya. Aferrémonos a la interpretación de Marx quien se declaró discípulo de ese gran pensador.

Hagamos antes una breve exposición de lo que entendió Hegel por tal y la función que cumple en su filosofía.

Hegel fue un contemporáneo de la Revolución Francesa. En esa Revolución se declararon los derechos universales del hombre y del ciudadano. Hegel considera a ese acontecimiento la culminación de la historia universal (la de Occidente).

Su filosofía integra a ella la historia, por primera vez. ¿Cómo hemos llegado a ese resultado? Hegel busca en la historia una respuesta a esa pregunta. Son los hombres los que han hecho la historia y lo que han llegado a ser es por su propia acción.

Son ellos los autores y actores de su propio drama. Por consiguiente, la acción humana cumple un papel importante.

La subjetividad se propone siempre realizar su finalidad en lo objetivo frente a ella por medio de la acción (§ 8, Filosofía del derecho). Hay que pensar que esa subjetividad libre es la de hombres en sociedad. Es lo universal. Lo que ella traslada al objeto transformándolo es lo universal. Pero ella no traslada, no coloca fuera de ella todo lo que está dentro de ella sino partes de ella. Hegel las llama determinaciones. Cada época histórica tiene determinaciones que no son otra cosa que exteriorizaciones de la subjetividad: es la voluntad libre que usurpe (o se apodera de su contrario, el objeto, penetrándolo mediante su determinación) (Ibid, § 24, Observación).

En el Estado que Hegel describe encontramos: "la moralidad, la eticidad, el interés del Estado; cada una de estas figuras es una determinación y una existencia empírica de la libertad" (Ibid, § 30). La libertad contenida en cada determinación, como derecho de la subjetividad, va realizándose en la historia. Una vez realizada una determinación, el pensamiento (o el espíritu) no permanece en ellas sino que tratará de realizar otra. Y aquí entra el elemento más importante de la dialéctica, lo que hace que el pensamiento se mueva, la negatividad.

Hegel reclama la paternidad del descubrimiento de esa fuerza que mueve al concepto. Este contiene no sólo las determinaciones o particularizaciones, sino también la negación de ellas.

Escuchémoslo: "Concebir la negatividad inmanente en lo universal o idéntico, así como en el yo fue el más amplio paso que tuvo que dar la filosofía especulativa". La historia es para Hegel el resultado de las distintas exteriorizaciones y, a la vez, la negación de cada una para que pueda emerger otra. Sin negatividad no hay dialéctica. Pero también esa negatividad no es una que destruye totalmente la anterior, sino que la conserva, uniéndose a ella. Es la síntesis de la primera posición con la que surgió para oponérsele.

Es la negación que conserva o Aufhebung. Aquí tenemos a toda la dialéctica aplicada (o propia) de la sociedad humana. No es un método. Es una explicación que rechaza la causalidad, ya que el espíritu se mueve a sí mismo y no por la acción sobre ella de fuerzas externas.

Sin tener en cuenta la exteriorización, las etapas de la libertad, la negatividad inmanente, la negación que conserva, no puede entenderse lo que dice Enzo Del Búfalo sobre la dialéctica. Su libro toma como buena la exposición de Engels, la cual elimina todo lo anterior.

¿Cómo pudo ignorar el autor lo que dice Marx de lo grande de la Fenomenología de Hegel y su resultado final, la dialéctica de la negatividad como el principio motor y engendrador? Hegel capta la esencia del trabajo y concibe al hombre objetivado y verdadero, por ser el hombre real, como resultado de su propio trabajo" (aunque ese trabajo sea intelectual: ponerse y oponerse del propio pensamiento) (Sagrada familia, pág. 55). Nada de eso se encuentra en la dialéctica según Engels, aceptada acríticamente por Enzo Del Búfalo.

En consecuencia, todas las derivaciones que saca de la dialéctica son falsas en el sentido de que no se trata de la dialéctica de Hegel, sino de la adoptada por Lenin y los bolcheviques. ¿Cómo podía Lenin aceptar que la negación es inmanente a su sociedad, que ella podía ser negada? No hay negatividad en la concepción bolchevique. Ni tampoco negación que conserva. Pues Lenin, el exterminador de la burguesía y de los campesinos, convirtió a estos en los judíos de Rusia. En una carta dirigida a Stalin en noviembre de 1922, le dice: "Purificaremos a Rusia por mucho tiempo". Sus enemigos eran todos lo que se oponían a su política. Por eso la guerra civil fue una de las más sangrientas de la historia. Convirtió a la lucha de clases en guerra civil y erigió al gobierno en un enemigo de su propio pueblo. Trostky mismo recomendaba a sus comisarios "no quitar las manos de sus revólveres".

En el libro de Enzo Del Búfalo no hay historia. La historia, según él, se deriva de la concepción que tiene Engels de la dialéctica. Es ella la que por ser despótica engendra el despotismo. Es la idea la que engendra la realidad. La historia le diría que la revolución no fue producto de los obreros industriales de Occidente (que no era una masa desesperada y embrutecida, estas calificaciones las aplica Marx al proletariado en andrajos), sino que tuvo lugar en Rusia por la acción de unos hombres armados y dispuestos a todo.

No fue con ellos que Lenin ejerció su dictadura, sino con el despotismo del concepto.

Según esa tesis todos los que utilizan conceptos ejercen despotismo (queda exceptuado Funes, el memorioso). Los médicos, los ingenieros, los filósofos, todos los que piensan con conceptos son déspotas.

Los medios que utilizan para combatir la enfermedad, son despóticos. Pero en el caso de Lenin es distinto. Era partidario de que el fin justifica los medios, pero los medios que él empleó destruyeron al socialismo. Fue allí donde se dijo adiós al socialismo.

Cfr. texto de Freddy Yépez: http://www.aporrea.org/ideologia/a142088.html

jueves, 3 de mayo de 2012

DE LA DIALÉCTICA "EMPODERADA"

Dialéctica sin Hegel
EduardoVásquez

En el capitulo titulado “El materialismo y la dialéctica” (pág. 420, Adiós al socialismo). Enzo Del Búfalo, toma como legitima la exposición que hace Engels de la dialéctica hegeliana. La exposición que hace Engels concluye en que la dialéctica queda reducida a ser “ciencia de las leyes generales del movimiento”. El autor no utiliza a Marx cuando expone que para demostrar que Hegel no era un perro muerto se declaró abiertamente discípulo del gran pensador y llegó a coquetear con él en el capitulo consagrado a la teoría del valor. En la traducción del F.C.E. (W. Roces) desaparecen los términos propios de la dialéctica. Tampoco utilizó a “La critica de la dialéctica y la filosofía hegeliana en general”. Allí dice Marx que lo que hay de grande en la Fenomenología de Hegel y en su resultado final- la dialéctica de la negatividad como principio motor y engendrador- y también Marx sostiene que Hegel captó la esencia del trabajo y concibe al hombre objetivado y verdadero, por ser el hombre real, como resultado de su propio trabajo. En la exposición de Engels sobre la dialéctica nada de lo anterior aparece: ni negatividad, ni el trabajo que convierte al hombre en resultado de su propio trabajo. Tampoco aparece Hegel. No aparece en ese libro lo que constituye el verdadero elemento dialéctico: lo negativo que el concepto contiene dentro de sí (Tomo I, Pág. 73, Ciencia de la lógica). ¿Por qué Enzo Del Búfalo escogió a Engels y desplazó a Hegel y a su discípulo? ¿Dónde entra la negatividad en la ciencia de las leyes del movimiento? En la dialéctica Hegel-Marx la negatividad surge como oposición entre lo singular y lo universal. Sócrates (singular) surge como oposición o negatividad a lo universal (los atenienses). Es una oposición contenida dentro del pensamiento mismo. Tesis y antítesis. Pero lo propio de cada miembro de la oposición no desaparece por ser negado, sino que, por ser determinaciones de la libertad, se conservan al unirse. Es a esto a que Hegel llama Aufhebung. Es por ello que esa Aufhebung es tan importante, pues es por ella que se conservan las determinaciones de la libertad que han surgido en la historia. Del Búfalo lo cita sólo una vez (Pág. 285) y lo califica de captura despótica (?).

Se nos ocurre al leer al Adios… que como Lenin y Stalin y los bolcheviques se apoderaron de la dialéctica según Engels e impusieron una dictadura superlativa en horrores, Del Búfalo sostiene que ella es un movimiento que ordena de manera despótica la realidad. En Hegel, eso es insostenible, pues su Estado es uno en el que la libertad está realizada. No así en Lenin, el cual es “la fuente de la ideología totalitaria de la intolerancia” (D. Volkogonov), con discípulos en Cuba y Venezuela. Los bolcheviques tenían que rechazar la dialéctica hegeliana cuyo concepto Aufhebung es fundamental. ¿Cómo podían admitir en su plan de exterminio de los que consideraban burgueses que podía haber conciliación (síntesis de los opuestos)?

El movimiento en la naturaleza se produce por la acción de unos entes contra otros. En la dialéctica la fuerza negativa no viene de afuera. Se encuentra dentro del mismo concepto.

La dialéctica es completamente diferente del método de las ciencias de la naturaleza. Pero en Del Búfalo lo propio de la dialéctica es que ella opera con conceptos y de allí que quien la utilice convierte a su pensamiento en uno despótico. Esta concepción es propia de los heideggerianos irracionales. No nos figuramos al Del Búfalo convertido en Funes, el memorioso, incapaz de pensar, “pues para pensar hay que abstraer, separar, juntar en un solo concepto lo fundamental… Pensar es generalizar, abstraer, olvidar diferencias” (Borges). El origen de los campos de concentración, según Vattimo, no se encuentra en el odio a los judíos de los nazis, ni en la política de exterminio de los Kulaks y campesinos, opuestos a la política de Lenin, sino en la razón que organiza el pensamiento en conceptos. ¿Puede llamarse despótico a esa actividad, propia del pensamiento que busca en los datos sensibles lo que es semejante y encuentra diferencias en lo que parece semejante o semejanzas en lo que parece diferente? ¿Puede calificarse de despótico al pensamiento que penetra al objeto, se lo apropia y lo hace pensable? Despotismo es una actividad contra seres humanos y no contra seres carentes de pensamiento. De haber leído la Filosofía del derecho Del Búfalo habría aprendido que los hombres no pueden ser propietarios de otros hombres, esto es convertirlos en objetos. Por otra parte, los que buscan una finalidad (por ejemplo, el socialismo) deben emplear medios adecuados. Los medios que utilizó Lenin (o Castro o Chávez) destruyen la finalidad. Es allí donde se encuentra el adiós al socialismo. Ese adiós se encuentra en factores irracionales, tales como el odio (Lenin, Stalin, el Che, Chávez), en no reconocer la universalidad de los derechos del hombre y del ciudadano: los escuálidos, apátridas, traidores a la patria, no son seres humanos, con derechos, son animales, o peores que pueden ser eliminados impunemente.

Fuente: http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=862586

martes, 28 de diciembre de 2010

la razón (des) armada


EL NACIONAL - Martes 28 de Diciembre de 2010 Opinión/6
A Tres Manos
Miradas múltiples para el diálogo

La razón en la historia
EDUARDO VÁSQUEZ*


No es casual que la época de la razón comienza con la Ilustración y alcanza logros definitivos con la Revolución americana y la francesa.

El cristianismo, desde sus inicios, había sostenido que todos los hombres son iguales ante Dios, pero la razón trasladó esa igualdad a la Tierra.

Son iguales porque todos están dotados de razón y por eso poseen derechos que nada ni nadie puede arrebatarles. Por ser racionales, todos pueden decidir por sí mismos y tienen el derecho de escoger su vida y su profesión, y actuar según lo que les aconseje su razón y su conciencia. Los niños deben ser educados, no con castigos corporales sino por la razón, y se les debe enseñar a distinguir entre lo bueno y lo malo.

Los criminales, aunque hayan errado, son personas y se debe tratar de mejorarlos. La tortura debe ser prohibida y también marcar con hierros candentes en la frente o en la mejilla para que todos sepan que es un criminal. Que los hombres tienen una dignidad que prohíbe que se burlen de ellos públicamente.

La razón proclamó la autonomía de los seres humanos. Concibió los derechos del hombre y del ciudadano como una valla al poder del Gobierno y, no como creyó Marx, para proteger el derecho del egoísmo de la burguesía. Autonomía del hombre, instituciones para proteger su autonomía o libertad, protección para sus creencias. Fue a esta etapa de la historia la que Kant llamó la época de la mayoría de edad de los hombres.

Kant y Hegel son los filósofos que expresan en sus ideas esa época. Por eso fueron excluidos por los filósofos nazis, ya que según ellos ambos filósofos no pertenecían a la tradición alemana.

Carl Schmitt, el más importante de los pensadores nazis, escribió que "el día que Hitler tomó el poder Hegel, por decirlo así, murió". Lo que proclamaba Schmitt no era la muerte de Hegel, sino la de la razón, la cual era, esencialmente, una filosofía de la libertad presente y desarrollada en los países europeos, pues, según Hegel, "la filosofía es el tiempo aprehendido en el pensamiento". Todos los que proclaman la muerte de la razón se ubican en gobiernos que se esfuerzan en poner término a las conquistas de la razón. La señora Luisa Stella Morales se pronuncia contra la división de poderes, pues esta pone límites a la voluntad de poder.

Rigoberto Lanz enuncia que la investigación científica autónoma es incompatible con el Estado, que es el que debe decidir cuáles son las investigaciones "pertinentes". ¿Qué entiende Rigoberto Lanz por razón? Nunca hay una definición, ni siquiera una descripción. No falta en Hegel una descripción de lo que él entiende por razón.

* USB

Distinguido profesor: Por lo menos un punto puedo precisar en este momento: hay una confusión originada en el corte de la entrevista de El Nacional que da lugar a esta polémica; yo he planteado expresamente una distinción fundamental entre la investigación académica hecha en las universidades y la investigación que el propio Gobierno hace a través de sus organismos especializados. De estos últimos hay más de 30 instituciones que deben responder claramente a los requerimientos del Gobierno, a sus necesidades, a sus políticas públicas.

Esto no tiene nada que ver con la investigación académica que se desarrolla en la universidad; allí el Gobierno no tiene por qué involucrarse, como tampoco el rector, los decanos o cualquier autoridad local. Yo defiendo ­desde hace 40 años­ el derecho de investigar lo que me dé la gana, sin rendirle cuentas a nadie, sin estar pendiente de la necedad de lo "útil" que puede ser mi trabajo. Desde luego, si mi lugar de investigación fuese el INIA es bastante probable que hace rato me hubiesen despedido: sencillamente porque el mejoramiento de semillas o el control biológico de plagas no son mi fuerte epistemológico.

La pertinencia de la investigación en los organismos específicos del Gobierno debería estar clarísima. De ese modo nadie se equivoca a la hora de elegir su lugar de trabajo. Por lo menos puedo decirles que en estas cuatro décadas nunca me equivoqué de lugar.

R. Lanz

Ilustración: Zapata (El Nacional, Caracas, 27/12/10)

domingo, 31 de octubre de 2010

acorazadismos precipitados



EL NACIONAL - Domingo 31 de Octubre de 2010 Nación/4
El foro del domingo
EDUARDO VÁSQUEZ, profesor de marxismo y estudioso de Hegel
Los derechos humanos son subversivos para las dictaduras

"Chávez es como el Libro Gordo de Petete. Sabe de agricultura, de electricidad, de deporte, de medicina.
Todo el saber humano que existe y el que vendrá está en su cabeza", afirma
RAMÓN HERNÁNDEZ


Eduardo Vásquez, jubilado, anda entre un montón de libros doctos juntos, y justos, aunque arrastra algunas dificultades de movilidad acarreadas por un accidente de tránsito.

Acaba de publicar Ensayos sobre la dialéctica, un texto que reúne algo de sus vastos estudios de Hegel.

--El marxismo-leninismo es una de las grandes falsificaciones que ha habido en la historia. Marx no tuvo nada que ver con ese invento de Lenin para dominar un país atrasado y sin tradición democrática.

--¿Lenin no era marxista? --Una mezcla. Tomó de Marx la abolición de la propiedad privada de los medios de producción. En Rusia no hubo revolución, sino un golpe de Estado. No fueron los obreros y campesinos los que se apoderaron del Estado, sino el partido bolchevique. Lenin eliminó los soviets, que eran los consejos vecinales, la libertad de prensa y todo lo que limitara el poder del partido. La colectivización de la agricultura, una puñalada en el corazón de la producción agrícola de la que Rusia nunca se recuperó, se basaba en que el trabajo colectivo es superior al individual, y eso no es una tesis económica sino una tesis moral.

--A Stalin lo culpan de lo malo y a Lenin de lo bueno...

--Lenin acuñó un partido que le calzó perfectamente a Stalin. Cuando 25.000 obreros se alzaron en una base naval para pedir una constituyente, Lenin los descalificó: "Locos, ruidosos. Hay que eliminarlos". El Ejército Rojo los acabó.

Un leninista siempre está dispuesto a acabar con la mitad de la humanidad para que no le diga a la otra mitad adónde la quiere llevar bajo engaño.

--¿Chávez es marxista como pregona? --El gobierno de Chávez es leninista-estalinista, de ahí su actitud contra la universidad democrática y contra la libertad de cátedra. No la tolera. Siempre será su enemigo. Hará todo lo que sea para ahogarla. No soporta la más mínima disidencia ni que enseñen lo que fue en realidad la Unión Soviética. Si él dice que no ha muerto, nadie puede decir que fracasó y se derrumbó.

--Ahora lee El capital... --Si leyera el Manifiesto Comunista, más sencillo, sabría que Marx consideraba el capitalismo como el sistema más efectivo para crear riqueza, y que el socialismo debe ser obra de la clase obrera, no impuesto desde fuera por unos militares.

--Ahora lo importante es la ideología "marxista".

--No confundamos adoctrinamiento con formación. La libertad de cátedra permite que se discutan todas las tendencias y todas las doctrinas; el adoctrinamiento, no.

Es una sola vía: la verdad del partido.

--¿Miedo a la democracia, miedo a la libertad? --En democracia, la verdad no es de nadie. Mi verdad la tengo que discutir con la del otro y llegar a un acuerdo.

Chávez no discute ni conversa. Nada de lo que le digan tiene valor para él. Para un marxista-leninista, la estructura militar es la mejor. Ahí están los subordinados y el jefe que ordena. El que no cumple las órdenes, al calabozo.

La estructura del cuartel es la ideal para un "marxista" como Chávez.

--Ha encontrado respaldo.

--La esquizofrenia no les permite ver la realidad a los intelectuales del chavismo. Tienen un esquema en la cabeza que los ciega. Generalmente, poder es atropello; pero si ese poder es dictatorial, mucho peor. Si un intelectual se somete a un autoritario, a un poderoso, contradice su condición. El pensador del chavismo no es menos capaz ni menos inteligente, sino que se ha castrado, se ha despojado de su parte más noble: el espíritu crítico. Lo que aquí llegaba de la Unión Soviética como marxismo era leninismo aplicado a los intereses soviéticos del momento, y redactado por sumisos. Era marxismo según Stalin o marxismo según Lenin, pero no marxismo según Marx.

--En Marx también está el germen del totalitarismo...

--Marx no reconoció los derechos humanos como aparecen en la Revolución Francesa. En Sobre la cuestión judía, interpreta los derechos del hombre y del ciudadano como un reflejo del egoísmo de la sociedad burguesa. Consideraba que la propiedad privada, la seguridad jurídica, la libertad de pensamiento, etc. eran conceptos típicos de hombres que sólo se preocupaban de su bienestar. No reconoce los derechos humanos como una protección contra el poder de cualquier Estado.

Un freno a todo despotismo.

Los derechos humanos son subversivos para cualquier dictadura. Una vez Iris Varela y Lina Ron dijeron: "¿Cómo va a tener derechos humanos Carlos Ortega? Ése no tiene derecho a nada". Claro, sus derechos humanos limitaban el poder de ellas. Los camaradas, a pesar de que se burlan y se ríen de los derechos humanos, cuando caen presos en una sociedad capitalista lo primero que piden es que les respeten los derechos humanos. El irrespeto y el desprecio de los comunistas por los derechos humanos tienen su origen en las ideas de Marx. Una revolución como la rusa no pasa sin dejar lesiones profundas.

--¿Este es un gobierno represivo? --No sólo represivo sino también destructivo de toda libertad humana. No tolera la libertad. Quizás sea por la pobreza mental, por sus reducidas luces, que no admite la discusión.

--¿Se ha confundido la abolición de la propiedad privada de los medios de producción con la demolición de los medios de producción? --Marx en El capital señala que ninguna fuerza productiva se desarrolla con la desaparición total de otra. Cuando se parte de cero no hay progreso. Desarrollo es mejorar lo que se tiene, no su destrucción. Chávez es como el Libro Gordo de Petete. Sabe de agricultura, de electricidad, de deporte, de medicina. Todo el saber humano que existe y el que vendrá está en su cabeza.

--Lo que no significa que sea una gran luminaria, sino que el resto del país está muy atrasado...

--La satisfacción de las necesidades de la población no es lo prioritario para Chávez.

Su único afán es el poder. La gente que él admira ­Mugabe, Castro Lukashenko­ se ha mantenido en el poder sobre la miseria de sus pueblos. Hegel decía en la Filosofía del Derecho que sin propiedad no hay libertad. El individuo que produce y tiene propiedad posee una defensa frente al poder. En Cuba, que no hay propiedad, puedes vivir en un apartamento hasta que el Estado lo permita. Cuando hagas o digas algo que al Estado no le guste, tendrás que ir a lavar excusados o a barrer calles. La propiedad da fuerza y libertad al individuo.

--En el nombre del marxismo se han cometido demasiados estropicios...

--Lenin admitió que en 50 años nadie entendió a Marx porque no habían leído la lógica de Hegel. Marx en El capital dice que coqueteó con el lenguaje peculiar de Hegel.

Lo utiliza en la exposición del valor, que los economistas no entienden porque no saben lógica y tampoco los filósofos porque no saben de economía.

--¿Y los militares? --No se dan cuenta de que tienen el libro al revés, como la caricatura de Weil.

--¿Y el hombre nuevo? --Marx lo llamaba el hombre total. En el comunismo real, el "hombre nuevo" es el hombre adoctrinado, que es diferente.

--¿Un hombre libre? --No. Un hombre adoctrinado es un mutilado. La universidad no adoctrina, sino que enseña a pensar. Si hay libertad, es imposible que un estudiante se someta a lo que diga un profesor. En el adoctrinamiento sólo se tiene acceso a una línea de ideas y no existe la posibilidad de discutir. Es empobrecimiento intelectual y destrucción del pensamiento.

--¿Qué significa radicalizar y profundizar la revolución? --Más destrucción y más adoctrinamiento. Este "socialismo" se regodea con la miseria de la gente, no con su bienestar.


Fotografía: Alexandra Blanco