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domingo, 19 de julio de 2020

EL JUEGO ELECTORAL

Elecciones parlamentarias y universidad
Luis Barragán

Sectores nada inocentes lo tienen por empeño y obstinación. Promueven incansablemente la participación en la estafa parlamentaria que planea el régimen.

Están los ya consabidamente descarados. Suelen pasar por Go y cobrar doscientos de acuerdo a la vieja versión del juego de Monopolio.

Otros son más disimulados. Se dicen revestidos de experiencia y realismo.

Los peores son los que vienen del mundo universitario. Las piden para el país pero nada dicen para las propias casas de estudios.

Algo peor.  Cuando lo piden para la universidad es con la sentencia 0324 or delante y no con el artículo 109 constitucional.

Ilustración: Ana Black.

domingo, 24 de mayo de 2020

NO HAY PAN Y TAMPOCO CIRCO

Destelevisados 
Luis Barragán 

Un  vecino,  conocido por muchos años, recientemente nos comentó que jamás – desde la más remota infancia – vio televisión, por lo que es totalmente indiferente ante la desaparición de las cableras, como genéricamente solemos denominar el servicio por suscripción, aunque fuese satelital.  Tratándose de una declarada simpatizante del régimen, en nada nos sorprendería que justificara la propia y salomónica desaparición del medio que ahora se confunde con el peor contenido y nocivo desempeño del sistema público, en toda nuestra historia.

Desde muy antes, radicalmente sincerada la situación con la pandemia, lucen  limitadas y hasta inexistentes las alternativas de distracción o recreación para el venezolano, tendiendo a afianzar el ambiente de pesimismo y pesadez psicológica que está reinando.  El hastío, constituye un dato importante e inédito en el esfuerzo de entronización de una  propuesta totalitaria, por lo menos, en  su etapa de madurez y, ojalá, definitiva decadencia.

Sentimos la escasa calidad de la producción y programación televisiva,  aislado el país de los más novedosos bienes culturales que circulan, buenos y malos, en otras latitudes. La necesidad de un mayor contexto de aburrimiento y resignación, parece explicar el destierro de la empresa operadora de DirectTV en Venezuela que, a la vez, suscita la interesada propaganda para el levantamiento de las consabidas sanciones internacionales.

Por lo demás, será interesante hurgar en el historial de la empresa concesionaria en un mercado que fue de relativa competitividad, años atrás, abaratando los costos del servicio. No hubo barriada o urbanización que no exhibiera el bosque de antenas y bastaba una mirada desde el puente El Guanábano hacia abajo, en Caracas, para apreciarlas encaramadas en las precarias viviendas; e, incluso, en los lugares de acogida a los refugiados por las lluvias u otras causas, que inmediatamente las asomaban, demostrando una feroz estrategia de mercadeo que no imaginan siquiera los propulsores de una suerte de CLAP televisivo, motivado por el negocio del pillaje que toda ocasión justifca.

Ya la usurpación ha barnizado la situación planteada (https://www.facebook.com/notes/tribunal-supremo-de-justicia/sala-constitucional-del-tsj-ordena-la-ocupaci%C3%B3n-e-inmediata-restituci%C3%B3n-del-serv/2996381053803012),  apropiándose del negocio, aunque nada casual fue que un seguidor de “The big bang theory”, por ejemplo, no supiese de la temporada final y, menos, de la serie que la reemplazó,  con anterioridad a la cuarentena, pautando la agonía.  Ahora, hay niños que experimentan una suerte de luto, por ausencia de sus tiras cómicas favoritas,  y, recluidos en casa,  les parece impensable un mundo sin el televisor, obligando a aguzar el ingenio de padres que también lo hicieron un depósito de sus desidias.

Fotografía: Tomada de la red.
Ilustración: Ana Black.
25/05/2020:
http://guayoyoenletras.net/2020/05/25/destelevisados/

martes, 12 de mayo de 2020

CUADERNO DE BITÁCORA

Justos y pecadores dejan constancia de sus opiniones en las redes digitales. Incluyendo los  gráficos más insólitos, como si sintetizaran todo el ocio de la cuarentena al diseñarlos. Los eventos de Macuto y de Petare originan sendas notas editoriales que  cualquier medio convencional envidiaría. El Estado Criminal está en vitrina, exhibiéndose. Así de simple. No se requiere de un profundo conocimiento de las artes militares y policiales para diferenciar  lo ocurrido en los estados Vargas y Miranda, por no son mencionar la masacre penitenciaria de Guanare.

Incluso, hay un  buen humorismo circulando. Uno, anónimo ventila la invasión por el río Caroata; el otro,  suscrito por Ana Black, deja constancia de las disculpas de un piloto que sabe que llega tarde. Por la aplicación de WhatsApp corre hasta videos editados de la más múltiple ocurrencia, sobre estos y otros temas, también pésimos y reveladores no tanto de los ánimos, sino del momento histórico y cultural que atravesamos.


Transcurren los días, agigantándose la sospechosa de una maniobra pandemial del régimen. Se an relajando los controles, pero afianza aún  más el Estado de Excepción. 

Días atrás, murió Marcos Mundstock, llamado frecuentemente el narrador de Les Luthiers.  Era mucho  más que eso. 

La “banda sonora” del humor, por lo demás, escrutador, interrogador y audaz, por lo visto, ha hecho un esfuerzo de difundir por las redes sus viejas obras. Ya envejecidos, recibieron y reciben el justo homenaje, incluso, de los medios académicos allende los mares.

Los escuchamos desde mediados de los ’70 del ‘ XX y los presenciamos en los ochenta y noventa en  todo lo que fue posible. A veces, ceemos, fuimos por largo tiempo una mezcla de Octavio Paz, Alfredo Bryce Echenique, Serrat y  Les Luthiers.  Algunos folletos y cupones de entrada sobreviven entre nuestros papeles. 

Originales, realmente originales. Al parecer, preparan el relevo. Da gusto escuchar buena parte de las entrevistas hechas a los integrantes históricos de la banda, aunque otras lucen trilladas –acaso – por el descnocimiento del entrevistador.

Habría que indagar cómo llegaron y cuál fue la Venezuela que lo recibió.  Y, aunque Renny Ottolina los presentó en la televisión, el culto lesluthiersino se ubicó en los sectores medios ilustrados. Unos, casi con levita y pumpá de reflejos, los disfrutaron en el Teatro Teresa Carreño. ëpoca ahora insospechada, la radio y la televisión contaban con muy populares programs cómicos. ¿Cuál fue ese humor que contrastó - seguramente - con el de los argentinos? ¿Cómo y en qué condiciones prosperó el culto? ¿Cuál éxito de las ventas disqueras aún sabiendo de eso que llaman "spoiler"?

Apuñaladoel país por  la tragedia humanitaria, ¿habrá ocasión para un humor que trascienda la obscena burla, descalificación, insulto que ha sembrado la dictadura en veinte años? ¿El umor es un recurso para el combate contra el apesadumbramiento sistemático y feroz de un régimen que se  divierte con nuestras desgracias?

Johan Sebastian Mastropiero se queda cada vez más solo.

(LB)

miércoles, 1 de abril de 2020

¡Y LA FIESTA DE LOS ROQUES?

Maduro: Hemos pensado en hacerle el test a los 30 millones de venezolanos
Jhoan Meléndez

Nicolás Maduro anunció este martes ocho nuevos casos de coronavirus provenientes de Perú (3), Reino Unido (3) y dos «muy probablemente casos comunitarios».
«Llegamos a 143. De estos casos 3 son venidos del Perú; 3 de Reino Unido y 2 de procedencia desconocida, muy probablemente casos comunitarios. Una mujer en contacto con la fiesta en Los Roques… Tres fallecidos. 41 casos recuperados. 46 están en cuarentena. 43 recuperados. 24 en CDI», dijo Maduro desde el Palacio de Miraflores.
Maduro sugirió que tendrá que «hacerle la prueba a los 30 millones de venezolanos». «Pensemos en esa posibilidad. Quizá en 2 o 3 meses se pueda».
«Hoy cumplimos 16 días de la cuarentena. Fuimos el primer país en declararla. Una cuarentena radical. Estamos obligados como Consejo de Estado a evaluarlo. La atención de los enfermos», recalcó.
Donará dos máquinas chinas de exámenes a Colombia
Aseguró que va a donar dos máquinas para hacer exámenes «al pueblo de Colombia de las que han llegado desde China. La solidaridad. Salvar nos salva… Es terrible la situación en Colombia».
«A esta hora en el mundo se registran más de 800 mil casos. 42.089 fallecidos. 177 mil recuperados… EEUU es el epicentro de la pandemia mundial… En Latinoamérica debemos estar más pendientes. 38 fallecidos hoy en Brasil. Y y ustedes saben lo que ha sido la conducta de Bolsonaro», concluyó.
Apoyo a propuesta de Luis Parra
Por otro saludó la propuesta de Luis Parra de un diálogo de todos lo sectores. «Estoy totalmente de acuerdo de realizar un acuerdo humanitario de todos los sectores… Y propongo que Parra sostenga una reunión con Delcy Rodríguez para recoger todas sus propuestas»-
«Ratifico mi llamado a un amplio diálogo nacional que tenga distintos instrumentos y que permita cohesionar la unión, voluntad y esfuerzo nacional para avanzar como un todo para vencer al Covid-19», reafirmó.
Fiesta de Los Palos Grandes
Explicó que la Fiscalía va a acusar de terrorismo a los casos de coronavirus en la fiesta de Altamira. «Había drogas y armas en esa casa. Ya fue sellada».

Fuente:
https://www.noticierodigital.com/2020/03/maduro-espera-diagnosticar-a-todos-los-venezolanos-quiza-en-3-meses-tras-confirmar-8-casos-mas/
Ilustración: Ana Black.

EL HUÉSPED PELIGROSO

La delación del corona virus
Juan Pablo García  
 
La pandemia ha sorprendido a los venezolanos en el peor momento de la historia. El coronavirus encuentra a un país en condiciones sanitarias absolutamente deplorables, con médicos y  enfermeras forzados a emigrar, mientras que los que se quedan son simplemente relegados, obviados, perseguidos y reprimidos si dicen alguito que no guste a la dictadura, denuncian viva y públicamente lo que todo el mundo sabe, o tratan de atender a un paciente así vayan y vuelvan a sus casas a pie. Lo que ha quedado gigantescamente evidenciado es el fracaso de todos los Barrio Adentro, de los médicos y de los medicamentos cubanos. Son larguísimos veinte años en los que se le metió real constante y sonante, regalándose literalmente a la dictadura cubana por no hacer nada, por estafarnos. Entonces, la demagogia socialista, el populismo chavista al extremo, ha quedado por completo al desnudo. Y, como ya nadie le cree al madurismo, éste se limita a anunciar (sin e más mínimo pudor) operaciones como el “tun, tun, tun” y aplaudir operativos como el de la tal “furia bolivariana”, importándole un bledo la suerte de tdos y cada uno de los venezolanos.

Esto ha pasado en un país que fue una de las potencias petroleras más importantes del mundo, con una PDVSA ubicada en el ranking de las mejores transnacionales del mundo. Como vemos, el socialismo hizo el contra-milagro de quebrar a un país petrolero. Con una monumental  deuda pública externa. Con un siglo XXI hasta ahora caracterizado por una dictadura que despilfarró y se robó centenares de miles de millones de dólares. Literalmente los botó en una fiesta infinita y exclusiva para quienes forman parte de los círculos del poder, trastocados en sendas mafias. Esto es lo que delata el coronavirus en curso. Hasta por los “pequeños” detalles porque se desorbita el satélite artificial que llaman Simón Bolívar, perdiéndose esos reales, y muy poco o nada se sabe de los satélites Miranda y Guaicaipuro. Y es que esto tres peroles de facturación china decidió comprarlos Chávez porque le dio la gana con una inversión grandísima de recursos. Ahora, todos nos preguntamos ¿para qué sirvieron? Para la telemedicina, la educación, las comunicaciones, no fue, ya que peor no se puede estar ante la COVID19 que corre por cada aldea, caserío, pueblo y ciudad venezolana con comodidad. Sólo sería para TeleSur y, si de usos militares se trata, para mapear la región y darle la información a todos los irregulares y terroristas que anidan sobre todo al sur de Venezuela.

El coronavirus delator lo hace con nuestra propia historia. Este fue un país plagado de enfermedades y de guerras civiles que pudimos superar desde mediados del siglo XX. Fue un éxito mundialmente reconocido la derrota de la malaria. Nuestros médicos y enfermeras fueron y son de los mejores del mundo formados con un extraordinario rigor académico.  Pero, desde que comenzó esta dictadura del XXI, comenzaron  a brotar el paludismo, el sarampiónn, la lechina, entre otras enfermedades. Desprovistos de vacunas, sin asistencia hospitalaria, la pandemia nos ha sorprendido con esta infeliz reaparición de los males que décadas muy  atrás ya habíamos superado. Encima de eso el régimen creyó que un médico se fabrica de la noche a la mañana y los inventó comunitarios. Son muchos los que de buena fe han cursado y cursan esta disciplina, pero también está demostrado que no han estado ni lo están suficientemente para enfrentar al peligroso huésped de la hora. Por ello, la emergencia, la muy necesaria emergencia sanitaria acordada por la Asamblea Nacional por iniciativa de la encargaduría presidencial. Una iniciativa a perfeccionar, sin dudas.

Fuente:
Ilustración: Ana Black.

domingo, 23 de febrero de 2020

DOLOR

(De la otra) fiesta para un país en duelo
Luis Barragán

Vieja tradición local, en las  postrimerías del siglo anterior quedó reducida al ámbito escolar. Al parecer, el carnaval venezolano que fue tan propio de las ciudades en crecimiento, no logró despegar comercialmente de compararlo con toda una industria recreativa, como la de Brasil, por efímeros que fuesen los eventos.

En la presente centuria revivió, cual tarea obligada de las autoridades municipales. Languideció paulatinamente, pues, ni siquiera hubo despacho oficial capaz de patrocinar y sostener  una vistosa carroza para los desfiles tediosos, ni caramelos gratuitos que lanzar y, mucho menos, agua para reeditar las remotas campañas tribales en las que llegamos  a emplear pintura y oros elementos nocivos para una celebración anómica. No obstante, ahora,  la dictadura decretó, por adelantado, la fiesta.

Fiesta que quedó para el corto tránsito de los niños por las calles adyacentes, exhibiendo sus disfraces artesanales, bajo el cuidado de las maestras, como la única aventura que se permiten, luciendo  imposible una visita colectiva a algún museo, por ejemplo. Y, por supuesto, para el forzado asueto que guarda correspondencia con la limpieza de los bolsillos; por siempre deseado por esta dictadura,  cada  quien ha de quedar relegado en  casa para resignación ante sus desmanes.

Las grandes parrandas sólo se permiten a los privilegiados del poder establecido, además, extraordinariamente vanidosos y despilfarradores, en cualquier época del año. Consabido, en diciembre próximo pasado, hicieron del hotel Humboldt, en El Ávila, el exacto domicilio de la rumba de todas las rumbas que cuidaron de avisar al resto de la ciudad capital, proyectando sendas luces en abierto desafío al luto crónico de un país que los soporta y resiste estoicamente.

La paralización que interesa no es tanto la de los  servicios, industrias y comercios, sino la de la protesta social que, apenas, los cuerpos represivos contienen en los espacios más estrechos.  Mientras pueda idearse una tregua política, aumentando los feriados, apostando por sendos puentes, oportuno venezolanismo, mejor, aunque la olla de presión,  por cierto, es algo más que una metáfora.

Cfr.
https://lbarragan.blogspot.com/2017/02/8-en-construccion-articulo-lb.html
Ilustraciones: Ana Black.
24/02/2020:
https://www.noticierodigital.com/2020/02/de-la-otra-fiesta-para-un-pais-en-duelo/
https://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=147525

Versión de Noticiero Digital:

(De la otra) fiesta para un país en duelo
Opinión | febrero 24, 2020 | 6:24 am.
Luis Barragán

Vieja tradición local. En las postrimerías del siglo anterior quedó reducida al ámbito escolar. Al parecer, el carnaval venezolano que fue tan propio de las ciudades en crecimiento no logró despegar comercialmente de compararlo con toda una industria recreativa, como la de Brasil, por efímeros que fuesen los eventos.
En la presente centuria revivió. Cual tarea obligada de las autoridades municipales. Languideció paulatinamente, pues, ni siquiera hubo despacho oficial capaz de patrocinar y sostener una vistosa carroza para los desfiles tediosos, ni caramelos gratuitos que lanzar y, mucho menos, agua para reeditar las remotas campañas tribales en las que llegamos a emplear pintura y oros elementos nocivos para una celebración anómica. No obstante, ahora, la dictadura decretó, por adelantado, la fiesta.
Fiesta que quedó para el corto tránsito de los niños por las calles adyacentes. Exhibiendo sus disfraces artesanales, bajo el cuidado de las maestras, como la única aventura que se permiten, luciendo imposible una visita colectiva a algún museo, por ejemplo. Y, por supuesto, para el forzado asueto que guarda correspondencia con la limpieza de los bolsillos; por siempre deseado por esta dictadura, cada quien ha de quedar relegado en casa para resignación ante sus desmanes.
Las grandes parrandas sólo se permiten a los privilegiados del poder establecido, además, extraordinariamente vanidosos y despilfarradores, en cualquier época del año. Consabido, en diciembre próximo pasado, hicieron del hotel Humboldt, en El Ávila, el exacto domicilio de la rumba de todas las rumbas que cuidaron de avisar al resto de la ciudad capital, proyectando sendas luces en abierto desafío al luto crónico de un país que los soporta y resiste estoicamente.
La paralización que interesa no es tanto la de los servicios, industrias y comercios, sino la de la protesta social que, apenas, los cuerpos represivos contienen en los espacios más estrechos. Mientras pueda idearse una tregua política, aumentando los feriados, apostando por sendos puentes, oportuno venezolanismo, mejor, aunque la olla de presión, por cierto, es algo más que una metáfora

domingo, 26 de enero de 2020

CONFEDERALIDAD SOCIALISTA

Primus inter pares
Luis Barragán

Recordamos el comentario: lo más impresionante de la visita realizada al ministerio de la usurpación dedicado a la educación superior, fue apreciar sobre el escritor del viceministro una banderita cubana. No había otra en todo el despacho al recibir a la directiva de la FAPUV, quedando el asunto como algo más que una anécdota.

Ahora, Maduro Moros habla de la incorporación del embajador isleño al consejo de ministros, a quien debe fastidiarle la idea de intervenir directamente en una instancia que seguro conoce, con las supuestas formalidades que sugiere su presencia.  Quienes, décadas atrás, rasgaban sus vestiduras por la presencia de la misión militar estadounidense, jamás hubiesen imaginado que Betancourt o alguno de sus sucesores, públicamente incurrieran en  algo semejante con el embajador del norte: huelga agregar, absolutamente impensable para todos.

Luce obvio que el solo comentario miraflorino avala la ocupación cubana del país y la sistemática intromisión en cualesquiera de los despachos gubernamentales, pues, el ilustrado viceministro aludido (¿de apellido León?), por muy entusiasta revolucionario que fuese, sabe lo que implica tamaña devoción; además,  la banderita, servirá de supersticiosa  credencial, contraseña o quién sabe qué para aquellos que osen sospechar de alguna veleidad disidente. Las obviedades remiten inmediatamente a casos de traición a la patria, entrega a una potencia extranjera, al régimen como la mayor vulnerabilidad en relación a nuestra seguridad y defensa, por lo que la banderita o el anuncio en cuestión parecen una nimiedad.

A nuestro juicio, sin que ello desmienta una realidad que cursa mejor tras bastidores, el comentario constituye quizá una provocación bien calculada para el país y para los punteros de la comunidad internacional; una advertencia burocrática al embajador cubano, cuya directa coordinación parece necesaria ante la incompetencia del resto de los colaboradores; un gesto auto-demostrativo de poder, o cualesquiera otras conjeturas que se nos ocurra.  Nadie duda de la condición de primus inter pares del enviado diplomático, a menos que  tenga a un comisario político más poderoso detrás de la puerta, pero lo cierto es que, por todos estos años, se evidencian sendos delitos derivados de la cubanización del poder en Venezuela, por lo que la “propuesta” es ociosa: una raya más para el tigre.

Cualquier “boutade” la celebran, porque jamás responderán a algún periodista impertinente que asedie a los prohombres del poder establecido. Esta posibilidad está descartada, facilitando esta u otras travesuras que la molicie autorice.

TIRARSE LA PARADA

Salto de prisioneros  (ya sin pértiga)
Luis Barragán

Conjetura personal, lo ocurrido en la sesión matutina y fallida  del 5 de los corrientes en el hemiciclo de trabajo de la Asamblea Nacional, corregida en la vespertina y consumada de la sede de El Nacional, nos remite a un fenómeno quizá propio de nuestra mentalidad rentista: la parada o, mejor, el de tirarse una parada, a todo evento y en cualesquiera ámbitos que se nos ocurra, constituye algo más que una tentación.  La  cotización y elevación del triunvirato de la traición (Parra/Duarte/Noriega), respecto a las engañosas jerarquías del régimen que también hizo su apuesta, penosa aunque inevitable y emblemática de los días que corren, apunta al fin de la política que espera por un ciclo distinto de reivindicación y realización.

Demasiado obvio, el triunvirato no tenía posibilidad alguna de triunfar en una votación de la cámara,  aún impedido el acceso de numerosos parlamentarios, incluyendo a Juan Guaidó, por lo que le hubiese contentado una derrota que diera por satisfechos los extremos del contrato, convenio o pacto contraído con la dictadura, añadida la resistencia pasiva al posterior rechazo,  desprecio  y  retaliaciones de los antiguos compañeros de bancada. Sin embargo, comenzando por el despliegue táctico del oficialismo que literalmente cercó,  ocupó y copó la presidencia hasta violentar las más elementales normas reglamentaria, le fue adjudicado un triunfo absolutamente írrito, yendo mucho más allá de lo posiblemente antes calculado.
Reconocido por Maduro Moros, el triunvirato mismo inexorablemente debe huir hacia adelante, aunque sean escasas sus capacidades políticas para la maldad que los compromete, siendo insuficiente el poder de compra. Públicamente, se les recomendó recurrir al TSJ oficial para diligenciar el levantamiento del “desacato” asambleario, lo que implica disponer de algo más que un abogado de formulario y taquilla; deben nombrar los presidentes y vicepresidentes de las comisiones permanentes para “regularizar” o “normalizar” la situación, pero no disponen siquiera de treinta nombres para ello, absteniéndose el chavismo de concursarlas; o designar al funcionariado administrativo de alto y mediano nivel que exige un poco más de competencia profesional, esperando por candidatos que necesitan de la venia de los dueños del circo.

Entonces, los maletinazos orientados a la absurda incorporación de los parlamentarios proclamados en 2015 por el organismo electoral, aunque nunca juramentados y menos incorporados, ya que no hay ausencia absoluta de aquellos que ejercen como principales y suplentes efectivamente juramentados y proclamados, se ofrece como una alternativa precaria. Y es que, para hacer el mal, hay que tener talento y no basta ni se pierde la condición de malvado en el trance amargo de sobrevivir como prisioneros que también saben de cómplices que huyeron o están por huir, sabiéndose todos desechables a la vuelta de la esquina.

Siendo miles las vicisitudes vividas por el parlamento venezolano, probablemente jamás pasó por la tragicomedia del triunvirato en cuestión, retrotraído a la etapa de las viejas paradas de las guerras y escaramuzas civiles.  Excepciones que confirmaron la regla, hubo apuestas de mayor calibre como la invasión de sesenta andinos que llegaron a la Plaza Bolívar de Caracas a amarrar sus mulas y caballos o la de Chávez Frias que cobró seis años después de fracasada la aventura.

Fotografía inicial: Tomadas e las redes.
Fotografías restantes LB, AN (Caracas, 05/01/20).

domingo, 15 de diciembre de 2019

A MEDIA ASTA

Inmunidad virtual y G-30 millones
Luis Barragán

Por cierto, nada más virtual que el complejo de inmunidades parlamentarias en Venezuela. Podrá decir mucho al respecto, aunque no tanto como la que desplazó, pero la Constitución de 1999, por muy expresa e inequívoca que sea,  ha sido recurrente y abiertamente violada por el régimen que la impuso, como suele ocurrir con toda dictadura que se respete.

Se veía venir, bajo cualesquiera pretextos, otros “allanamientos” adoptados por un órgano diferente a  la Asamblea Nacional.  Lo peor ha sido y es que fueron llamados, recibidos y hasta celebrados los diputados oficialistas que no sólo aceptaron y desempeñaron altos cargos ejecutivos, sino que literalmente abandonaron por más de dos años y medio sus funciones parlamentarias, dejando sin representación a sus electores: sólo para que, en un hemiciclo, denuesten de la propia corporación legislativa y, en el otro, atravesando apenas un pasillo, avalen los “allanamientos” decididos sin la más elemental consulta.

No hay protección alguna de la cámara y sus desempeños, lo que explica en última instancia cada inmunidad, como medio de protección personal e irresponsabilidad de opinión que se multiplica en  otros ámbitos de actuación, desde las comunicaciones convencionales y digitales, pasando por la movilidad y el resguardo de familiares y relacionados, hasta otras facetas personalísimas del diputado. Recordemos, ya no estamos ante la clásica noción del Ejecutivo que trata de condicionar, limitar y extorsionar al parlamentario, sino de toda una confabulación de poderes que intenta neutralizar a la ciudadanía, sojuzgándola.

Es necesario reconocerlo, ha sido un error del llamado G-4 el de auspiciar la reincorporación de la dictadura al foro parlamentario que desprecia, fruto de una estrategia desarrollada al calor de Oslo y sus derivados. Frecuentemente traicionados, los diálogos únicamente sirvieron y sirven a los objetivos tácticos de un régimen al que le contenta rifar unos perniles en el país desesperado, por retratar de alguna manera el drama actual.

Afortunada expresión del combativo diputado Edwin Luzardo,  el G-30 millones o más de venezolanos, dentro y fuera del país, todavía espera respuestas de la Asamblea Nacional que votó en 2015. La presunta reforma reglamentaria en ciernes, al parecer, insiste en una suerte de parlamento virtual que, en lo personal, nos es incomprensible, en lugar de modificarlo y democráticamente blindarlo para que pueda funcionar u operar fuera de su sede que, todos los sabemos, está bajo absoluto control de Miraflores.

Ilustración: Ana Black para El Pitazo, tomado de Facebook.

Breve nota LB: El portal al que estaba destinado, no publicó el texto. Ha ocurrido, a lo sumo, tres veces en más de catorce años colaborando con dicho portal. La remisión la hcimos un domingo en la noche y la repetimos al día siguiente. Vía WhatsAp, el director del medio aseguró no haber visto el texto, pero tampoco lo publicó al pasar los días. Quizá chocó con la línea editorial del medio.