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domingo, 21 de junio de 2020

PULVERIZACIÓN

De la universidad en escombros
Luis Barragán

La pandemia ha facilitado el asalto final de la universidad venezolana, por una vía muy particular: la intemperie. Esto, por la demolición natural y, a la vez, política dada la dolosa negligencia de una usurpación resueltamente iletrados.

Lo ocurrido con la caminería de la UCV, increíble y penosa, apenas es un dato de la gravedad alcanzada en las intimidades de la Ciudad Villanoviana. Lo acaecido en la Biblioteca Central de la UDO, en Cumaná, incinerada por completo, delata la naturaleza misma del régimen de todos los oprobios.

Régimen, al fin y al cabo,  la reacción ha sido tímida, cobarde y no no menos penosa, del mundo universitario y del liderazgo opositor. Con las excepciones del caso,  trastocados en colaboracionistas por omisión,  las autoridades universitarias, gremios docentes y estudiantiles, pasan rápido la página, prefiriéndose en medio de la feria electoral parlamentaria antes que exponer y exponerse, como es el deber, en la denuncia firme, las propuestas necesarias y el esfuerzo de articulación que merece está locura oficial, oficialista y oficiosa de reducir a escombros a la universidad venezolana. 

La pandemia es un elegante pretexto, aunque pueblan las redes digitales con un temario zahorí. No siquiera hay un inventario aproximado, local y nacional, del daño infringido a la infraestructura por el déficit presupuestario,  intentado por AVERU y FAPUV, a falta de una decidida agremiación nacional estudiantil.

La universidad venezolana está sola y sola no puede ante un enemigo, literalmente un enemigo temible, ventajista y mentiroso, como el socialismo. La OPE (Operación de Paz y Estabilidad), tiene una tarea decisiva que jugar en nuestras casas de estudios.

Fotografías:
Cfr.

Aportes de José Luis Prieto  y Luis Miguel Lollett Peraile para Caracas en Retrospectiva II (Facebook):
JLP
Con Permiso de los administradores del grupo quisiera poner una publicacion de COPRED de AGOSTO DE 2010
"Intervención de los drenajes del techo de los pasillos frente a “Tierra de nadie”
Por: José Fagúndez"
No estoy seguro de que estos trabajos de restitución de los drenajes se hayan hecho en el pasillo que colapsó...pero se indica en este link que el agua habia dañado el concreto copio textualmente: " La principal causa por la que se comenzó este trabajo derivó de un estudio en el que se determinó que la mayoría de las tuberías de los drenajes o desagües estaban rotas, lo que causó fractura del concreto.
LMLP:
Y aquì puede estar el bemòl del asunto. Gracias por ese artìculo esclarecedor. La falta de mantenimiento preventivo hizo que las tuberias de denaje se rompieran o se pudrieran por tener agua empozada por largos perìodos. Pero realmente ese trabajo de litèralmente romper el soporte con martillos hidraùlicos seguramente, para quitar la tuberìa rota y colocar una nueva que no era de acero como la anterior, sino de plàstico, puede haber debilitado serìamente la estructura, lo cual junto con nuevos taponamientos, lluvia copiosa y nuevos temblores de tierra, la hicieron colàpsar, es una hipòtesis, pero que tiene mucha lògica.
Fuentes:

lunes, 15 de junio de 2020

NO ES POR FALTA DE VENTANAS

De la universidad (in) audible
Luis Barragán

Por lo menos, deseable, el debate es una característica fundamental de la vida universitaria. Puede decirse, en las distintas disciplinas, el aula entrena para ello, por largos años.

El empleo constante de la razón, cada vez más profunda, es el sello inconfundible. Pensamiento y elocuencia, por cualesquiera medios empleados, las mejores credenciales a exhibir por los que hacen la universidad de cada día. No obstante, a pesar de atravesar un agudo e inminente peligro existencial, la cuarentena ha sido motivo para el escandaloso silencio de estudiantes, docentes y egresados, como de los gremios y autoridades universitarias.

Siendo pocas – realmente, muy pocas – las excepciones, las universidades han perdido un precioso tiempo para la discusión franca, abierta y fundada de sus problemas, pretendiendo esconderse de algún ataque de furia de la usurpación, o – peor – afinando la complicidad con el régimen que las detesta. El incendio de la Biblioteca Central de la Universidad de Oriente (UDO), en Cumaná, u otros sucesos parecidos, apenas sirven para despachar el breve mensaje de estilo por las redes y, luego,  ocuparse inmediatamente de otros asuntos que no comprometen muchas neuronas para dejar constancia de una “presencia crítica”.

Jamás, la universidad venezolana fue tan extraordinariamente silenciada, como ahora, salvo que algún brochazo de bytes se jure todo un estremecimiento de sonoridades. Esperábamos más de AVERU, FAPUV o del estudiantado que finalmente no logró confederarse, es lo cierto; o de la propia Asamblea Nacional que nada dijo de la negación del salario o pensión de sus dos representantes ante el CNU, por la propia UCV.

Con esta dictadura socialista, se irá también la universidad rentista que no se cansa de guiñarle el ojo. Y vendrá la nueva universidad audible, sobre los hombros de quienes hoy, por pocos que sean, luchan por ella, luchando.

domingo, 26 de enero de 2020

CONFEDERALIDAD SOCIALISTA

Primus inter pares
Luis Barragán

Recordamos el comentario: lo más impresionante de la visita realizada al ministerio de la usurpación dedicado a la educación superior, fue apreciar sobre el escritor del viceministro una banderita cubana. No había otra en todo el despacho al recibir a la directiva de la FAPUV, quedando el asunto como algo más que una anécdota.

Ahora, Maduro Moros habla de la incorporación del embajador isleño al consejo de ministros, a quien debe fastidiarle la idea de intervenir directamente en una instancia que seguro conoce, con las supuestas formalidades que sugiere su presencia.  Quienes, décadas atrás, rasgaban sus vestiduras por la presencia de la misión militar estadounidense, jamás hubiesen imaginado que Betancourt o alguno de sus sucesores, públicamente incurrieran en  algo semejante con el embajador del norte: huelga agregar, absolutamente impensable para todos.

Luce obvio que el solo comentario miraflorino avala la ocupación cubana del país y la sistemática intromisión en cualesquiera de los despachos gubernamentales, pues, el ilustrado viceministro aludido (¿de apellido León?), por muy entusiasta revolucionario que fuese, sabe lo que implica tamaña devoción; además,  la banderita, servirá de supersticiosa  credencial, contraseña o quién sabe qué para aquellos que osen sospechar de alguna veleidad disidente. Las obviedades remiten inmediatamente a casos de traición a la patria, entrega a una potencia extranjera, al régimen como la mayor vulnerabilidad en relación a nuestra seguridad y defensa, por lo que la banderita o el anuncio en cuestión parecen una nimiedad.

A nuestro juicio, sin que ello desmienta una realidad que cursa mejor tras bastidores, el comentario constituye quizá una provocación bien calculada para el país y para los punteros de la comunidad internacional; una advertencia burocrática al embajador cubano, cuya directa coordinación parece necesaria ante la incompetencia del resto de los colaboradores; un gesto auto-demostrativo de poder, o cualesquiera otras conjeturas que se nos ocurra.  Nadie duda de la condición de primus inter pares del enviado diplomático, a menos que  tenga a un comisario político más poderoso detrás de la puerta, pero lo cierto es que, por todos estos años, se evidencian sendos delitos derivados de la cubanización del poder en Venezuela, por lo que la “propuesta” es ociosa: una raya más para el tigre.

Cualquier “boutade” la celebran, porque jamás responderán a algún periodista impertinente que asedie a los prohombres del poder establecido. Esta posibilidad está descartada, facilitando esta u otras travesuras que la molicie autorice.