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lunes, 26 de diciembre de 2016

CAZA DE CITAS



El viento despierta,
barre los pensamientos de mi frente
y me suspende
en la luz que sonríe para nadie

Octavio Paz 

Ilustración: Willem de Kooning.

sábado, 30 de enero de 2016

GRESCA: DESCUBRIR LO QUE DIOS ESPERABA DE ÉL

La primera oposición que sufre Jesús viene de su pueblo
Marcos Rodríguez

Contexto
Recordemos lo que hemos leído el domingo pasado. Jesús llega a la sinagoga de su pueblo y lee un trozo del profeta Isaías; pero cuando llega al pasaje  "el año de gracia del Señor ", corta la lectura sin leer lo que sigue en el texto, que dice: "y el día de la venganza de nuestro Dios". Este corte es la clave para entender todo lo que pasa a continuación. Los oyentes conocían perfectamente el texto y muestran su disconformidad con la mutilación que hace Jesús.
Los judíos de aquel tiempo, lo que esperaban de Dios era una salvación del pueblo judío pero a costa de todos los demás. Lo que propone Jesús es una liberación para todos. Esto era inaceptable para un judío.
Explicación
Hemos leído: “todos le daban su aprobación y se admiraban...”. Pero hay una traducción alternativa:
·         El verbo griego (martyreo) = dar testimonio, que en la versión oficial se traduce por “dar su aprobación”, cuando está construido con dativo, significa “testimoniar en contra”.
·         Por otra parte, (thaumazo) = Admirarse, significa también extrañarse, es decir, una admiración negativa.
Entonces la traducción sería: “todos se declaraban en contra, extrañados del discurso sobre la gracia (para todos) que salía de sus labios”.
Así cobra pleno sentido la respuesta de Jesús, que de otro modo, parece que inicia él la gresca provocando al personal. Jesús lo único que hace es responder a la agresividad.
La importancia de suprimir la última frase del texto de Isaías, queda más clara con la explicación que da hoy Jesús. Tiene que rectificar el texto de Isaías, pero menciona a otros dos profetas que avalan esa aparente mutilación. Elías y Eliseo son ejemplos de cómo actúa Dios con relación a los no judíos.
Para entenderlo hoy, podíamos decir que Elías atendió a una viuda libanesa y Eliseo a un general sirio. ¡Qué poco han cambiado las cosas! La viuda de Sarepta y Naamán el sirio fueron atendidos por los profetas porque confiaron en ellos, aunque no formaban parte del pueblo elegido.
El evangelista quiere subrayar que este argumento contundente, no sólo no les convence, sino todo lo contrario, provoca la ira de sus vecinos porque se sienten agredidos cuando les echa en cara su ceguera.
Este mismo relato en Mateo y Marcos no hace alusión a los dos profetas, lo cual nos hace sospechar que no es originario de Jesús. Los primeros cristianos se esforzaron por hacer ver que Jesús era una continuación del Antiguo Testamento; por eso aprovechan cualquier resquicio para demostrar que en Jesús “se cumplen las Escrituras”.
Creo que Jesús no necesitó el apoyo de la Escritura para justificar su manera de actuar y su predicación. El mismo evangelista no está convencido de esa continuidad cuando nos está diciendo que Jesús no fue fiel al texto de Isaías, al leerlo de una manera parcial.
¿No es éste el hijo de José? La única razón que dan los de su pueblo para rechazar las pretensiones de Jesús, es que no es más que uno del pueblo, conocido de todos.
A mí me parece muy importante este planteamiento por parte del evangelista. La grandeza de Jesús está en que, siendo uno de tantos, fue capaz de descubrir lo que Dios esperaba de él. Jesús no es un extraterrestre que trae de otro mundo poderes especiales, sino un ser humano que saca de lo hondo de su ser lo que Dios ha puesto en todos los seres. Habla de lo que encontró dentro de sí mismo y nos invita a descubrir en nosotros lo mismo que él descubrió.
La primera oposición que sufre Jesús en este evangelio, no viene de los sumos sacerdotes ni de los escribas o fariseos, sino del pueblo sencillo. Sus paisanos ven que no va a responder a sus expectativas del judaísmo oficial, y se enfadan. Cualquier visión que vaya más allá de los intereses del gueto, (familia, pueblo, nación, etc.) será interpretada como traición a la institución. Las instituciones tienen como primer objetivo la defensa de unos intereses frente a los intereses de los demás. Incluso nuestra manera de entender el ecumenismo, responde a esta dinámica completamente ajena al evangelio.
Los de su pueblo no pueden aceptar un mesianismo para todos. Ellos esperaban un Mesías poderoso que les iba a librar de la opresión de los romanos y a solucionar todos los problemas materiales. Si Jesús se presenta como tal liberador, ellos tenían que ser los primeros beneficiarios de ese poder. Al darse cuenta de que no va a ser así, arremeten contra él con toda su alma. El odio es siempre consecuencia de un amor deseado, pero imposible.
Jesús vuelve a echar mano del AT para demostrar que los profetas ya habían manifestado esa actitud de Dios a favor de extranjeros en apuros. Quiere decir que su mensaje no es contrario ni ajeno a la Escritura y que las pretensiones de los de su pueblo son una mala interpretación de la misma.
Aplicación
El Dios de Jesús es Amor incondicional, total. No puede tener privilegios con nadie, porque ama a todos infinitamente. Dios no nos ama por lo que somos o por lo que hacemos. Dios nos ama por lo que Él es. Dios ama igual al pobre y al rico, al blanco y al negro, al cristiano y al musulmán, a la prostituta y a la monja de clausura, a Teresa de Calcuta y a Ben Laden...
En algún momento de esta escala progresiva nos patinarán las neuronas, es más de lo que podemos aguantar. Nos pasa lo que a los paisanos de Jesús. Mientras sigamos pensando que Dios me ama porque soy bueno, nadie nos convencerá de que debemos amar al que no lo es. Si llego a descubrir que Dios me ama sin merecerlo, y a pesar de lo que soy, tal vez podríamos entrar en la dinámica del amor que Jesús predicó.
Jesús viene a anunciar una salvación de todas las opresiones. Su salvación no va contra nadie, sino a favor de todos. Ahora bien, no debemos ser ingenuos, lo que es buena noticia para los oprimidos, es mala noticia para los que se empeñan en seguir oprimiendo. De ahí que, en tiempo de Jesús, y en todos los tiempos, los que gozan de privilegios, se opongan, con uñas y dientes, a esa práctica liberadora.
Con el evangelio en la mano, no caben medias tientas. Si no estamos dispuestos a liberar a los oprimidos, somos opresores. Ahora bien, todos somos oprimidos en alguna medida, y todos oprimimos a los demás, también en alguna medida. Nuestra dirección debe ser: oprimir cada vez menos y ayudar cada vez más a los demás a liberarse de cualquier opresión.
El lema de un cristiano debe ser: ni oprimir ni dejarse oprimir. Jesús nos da hoy un ejemplo de libertad sin límites. No se amilana ni cede un ápice ante la oposición de sus paisanos.
La propuesta de un Dios Padre-Madre para todos es para él, irrenunciable. Cualquier otro dios es un ídolo que hay que rechazar porque en vez de liberar esclaviza; aunque pueda ser muy útil para los que pretendan seguir esclavizando en su nombre. Esa utilidad es engañosa, porque aprovecharse de otro en beneficio propio nunca puede ser positivo ni liberador para el opresor.
Para entender la dinámica del evangelio tenemos que hacer un esfuerzo por comprender que el opresor no hace mal porque daña al oprimido, sino que hace mal porque se hace daño a sí mismo. El que explota a otro le priva de unos bienes que pueden ser vitales, pero lo grave es que él mismo se está deteriorando como ser humano. El daño que hace, le afecta al otro en lo accidental. El daño que se hace a sí mismo, le afecta en su esencia.
El daño que hago a una persona, incluso cuando le quito lo que creemos más preciado, que es la vida física, no es nada comparado con el daño que me hago a mí mismo deshumanizándome. El que muere por mi culpa puede morir repleto de humanidad, pero yo, al ser la causa de la muerte del otro, me hundo en la más absoluta miseria. Sólo una ignorancia profunda me puede llevar a hacerme tanto daño a mí mismo.
Es difícil convencernos de que aprovecharse de otro ser humano es destrozarse a sí mismo como ser humano. Esta incapacidad de convicción es la primera consecuencia de nuestra falta de vivencia interior. Los razonamientos no sirven de nada a este nivel. Lo “razonable” será siempre defender tu individualismo aunque sea a costa de los demás.
La capacidad de razonar no ha cambiado la dirección de egoísmo sino que la ha potenciado. Sólo el que ha descubierto su verdadero ser y vive en él, puede ayudar a otro  a descubrir lo que significa ser hombre. Y sólo descubriendo al verdadero ser humano, estaremos en condiciones de crecer en verdadera humanidad. Todo ser humano busca su plenitud, pero la buscamos potenciando el “ego”, y esa táctica es completamente equivocada.
¿Hemos caído en la cuenta de que lo único que puede garantizar mi religiosi­dad, es el servicio a los demás? ¿Nos hemos parado a pensar que sin amor no soy nada? Ahora bien, el único amor del que podemos hablar es el amor a los demás. Sin éste, el amor que creemos tener  a Dios, es una falacia.
La única pregunta a la que debo contestar es esta. ¿Amo? Sin amor, todos los ritos, todas las ceremonias, todas las oraciones, todos los sacrificios, todas las normas cumplidas, no sirven de nada. Toda nuestra vida cristiana se convertirá en un absurdo si tenemos que concluir que no hemos llegado al verdadero amor.
Meditación-contemplación
“Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba”.
Jesús libre entre una multitud enfurecida.
¿Cómo es posible? ¿Dónde está la clave?
Su experiencia interior. (Yo y el Padre somos uno)
..................................
Tú también puedes alcanzar esa paz total.
Nunca la alcanzarás si la buscas en el exterior.
Si llegas al centro de tu ser, descubrirás la armonía en la unidad.
 La conciencia de esa unidad,
es la máxima experiencia de un ser humano.

Fuente:
http://www.feadulta.com/anterior/Ev-lc-04-21-30-MR-C.htm
Ikustración: Willem de Kooning.

lunes, 4 de agosto de 2014

DOS TEXTOS

Reflexión (San Mateo, 14: 13-21)
José Antonio Pagola

Jesús está ocupado en curar a aquellas gentes enfermas y desnutridas que le traen de todas partes. Lo hace, según el evangelista, porque su sufrimiento le conmueve. Mientras tanto, sus discípulos ven que se esta haciendo muy tarde. Su diálogo con Jesús nos permite penetrar en el significado profundo del episodio llamado erróneamente “la multiplicación de los panes”.
Los discípulos hacen a Jesús un planteamiento realista y razonable: “Despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer”. Ya han recibido de Jesús la atención que necesitaban. Ahora, que cada uno se vuelva a su aldea y se compre algo de comer según sus recursos y posibilidades.
La reacción de Jesús es sorprendente: “No hace falta que se vayan. Dadles vosotros de comer”. El hambre es un problema demasiado grave para desentendernos unos de otros y dejar que cada uno lo resuelva en su propio pueblo como pueda. No es el momento de separarse, sino de unirse más que nunca para compartir entre todos lo que haya, sin excluir a nadie.
Los discípulos le hacen ver que solo hay cinco panes y dos peces. No importa. Lo poco basta cuando se comparte con generosidad. Jesús manda que se sienten todos sobre el prado para celebrar una gran comida. De pronto todo cambia. Los que estaban a punto de separarse para saciar su hambre en su propia aldea, se sientan juntos en torno a Jesús para compartir lo poco que tienen. Así quiere ver Jesús a la comunidad humana.
¿Qué sucede con los panes y los peces en manos de Jesús? No los “multiplica”. Primero bendice a Dios y le da gracias: aquellos alimentos vienen de Dios: son de todos. Luego los va partiendo y se los va dando a los discípulos. Estos, a su vez, se los van dando a la gente. Los panes y los peces han ido pasando de unos a otros. Así han podido saciar su hambre todos.
El arzobispo de Tánger ha levantado una vez más su voz para recordarnos “el sufrimiento de miles de hombres, mujeres y niños que, dejados a su suerte o perseguidos por los gobiernos, y entregados al poder usurero y esclavizante de las mafias, mendigan, sobreviven, sufren y mueren en el camino de la emigración”.
En vez de unir nuestras fuerzas para erradicar en su raíz el hambre en el mundo, solo se nos ocurre encerrarnos en nuestro “bienestar egoísta” levantando barreras cada vez más degradantes y asesinas. ¿En nombre de qué Dios los despedimos para que se hundan en su miseria? ¿Dónde están los seguidores de Jesús?
¿Cuándo se oye en nuestras eucaristías el grito de Jesús. “Dadles vosotros de comer”?

Fuente: http://radioamanecer.com.ar/39272/evangelio-san-mateo-1413-21-reflexion-de-jose-anonio-pagola/
Cfr. José Martínez de Toda (SJ): http://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-denles-ustedes-comer

Dadles vosotros de comer
José Antonio Pagola

El evangelista Mateo no se preocupa de los detalles del relato. Sólo le interesa enmarcar la escena presentando a Jesús en medio de la «gente» en actitud de «compasión». Lo hace también en otras ocasiones. Esta compasión está en el origen de toda su actuación.
Jesús no vive de espaldas a la gente, encerrado en sus ocupaciones religiosas, e indiferente al dolor de aquel pueblo. «Ve el gentío, le da lástima y cura a los enfermos». Su experiencia de Dios le hace vivir aliviando el sufrimiento y saciando el hambre de aquellas pobres gentes. Así ha de vivir la Iglesia que quiera hacer presente a Jesús en el mundo de hoy.
El tiempo pasa y Jesús sigue ocupado en curar. Los discípulos le interrumpen con una propuesta: «Es muy tarde; lo mejor es “despedir” a aquella gente y que cada uno se “compre” algo de comer». No han aprendido nada de Jesús. Se desentienden de los hambrientos y los dejan en manos de las leyes económicas dominadas por los terratenientes: que se «compren comida». ¿Qué harán quienes no pueden comprar?
Jesús les replica con una orden lapidaria que los cristianos satisfechos de los países ricos no queremos ni escuchar: «Dadles vosotros de comer». Frente al «comprar», Jesús propone el «dar de comer». No lo puede decir de manera más rotunda. El vive gritando al Padre: «Danos hoy nuestro pan de cada día». Dios quiere que todos sus hijos e hijas tengan pan, también quienes no lo pueden comprar.
Los discípulos siguen escépticos. Entre la gente sólo hay cinco panes y dos peces. Para Jesús es suficiente: si compartimos lo poco que tenemos, se puede saciar el hambre de todos; incluso, pueden «sobrar» doce cestos de pan. Esta es su alternativa. Una sociedad más humana, capaz de compartir su pan con los hambrientos, tendrá recursos suficientes para todos.
En un mundo donde mueren de hambre millones de personas, los cristianos sólo podemos vivir avergonzados. Europa no tiene alma cristiana y «despide» como delincuentes a quienes vienen buscando pan. Y, mientras tanto, en la Iglesia son muchos los que caminan en la dirección marcada por Jesús; la mayoría, sin embargo, vivimos sordos a su llamada, distraídos por nuestros intereses, discusiones, doctrinas y celebraciones. ¿Por qué nos llamamos seguidores de Jesús?

Fuente: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-mt-14-13-21-Pag.htm
Cfr. Isabel Vidal de Tenreiro: http://elimpulso.com/articulo/buena-nueva-comida-gratis

Ilustraciones: Willem de Kooning.

jueves, 9 de agosto de 2012

EXTRAVÍO Y HALLAZGO

EL PAÍS, Madrid, 09 de Agosto de 2012
Se busca arte perdido: razón, aquí
La Tate de Londres presenta una revolucionaria muestra virtual
La exposición rescata obras célebres robadas, quemadas o destruidas por sus creadores
Silvia Hernando 

Una tarde de septiembre de 1925, montada en aquel tranvía que al descarrilar quedó clavado por siempre en sus entrañas, Frida Kahlo miró a la muerte de frente. Tiempo después, a sus simbólicos 33 años, la sentó con ella a la mesa. Era 1940 cuando la artista mexicana plasmó en La mesa herida una cascada de referencias sobre su sufrimiento.
Sería o no la influencia de la parca acechando entre las pinceladas pero lo cierto es que, irónicamente, aquel enorme lienzo de 121,6 x 245,1 centímetros, el más grande que jamás realizara, se evaporó sin dejar huella. A dónde fue a parar continúa siendo un misterio. En 1946 la artista lo confió al embajador ruso en México y se sabe que después se mostró en Polonia, donde se encontraba en 1955. Hasta ahí alcanzan los anales. Como La mesa herida, centenares de obras del último siglo se encuentran desaparecidas. The gallery of lost art, una insólita exposición virtual organizada por la Tate londinense en colaboración con el canal de televisión Channel 4, hace acopio de documentación, imágenes, testimonios y documentos que perviven de 40 ejemplos de este arte en ausencia. Y como ellas, acabará por desvanecerse, cuando el 1 de julio de 2013 la página web se funda en negro.
No todas las obras de arte desaparecen tan misteriosamente como la de Kahlo. Algunas son, simplemente, piezas efímeras. En otros casos han sido robadas, desestimadas por el artista, destruidas o rechazadas. The gallery of lost art propone hasta diez categorías que definen el estado de inexistencia de las obras, y presenta cuatro ejemplos de cada una de ellas. “Mucha gente está cómoda con la idea de que obras antiguas hayan desaparecido con el paso del tiempo, pero les parece chocante que se hayan perdido otras recientes”, señala Jennifer Mundy, comisaria de la muestra y jefa de investigación de colecciones de la Tate.
Tras dos años de búsqueda y recopilación de documentación, de rastrear el patrimonio de artistas fallecidos y de contactar con otros que viven, encontró multitud de casos contemporáneos. “Estas 40 piezas son solo la punta del iceberg, pero son representativas de las diferentes formas en las que el arte puede perderse”.
Por el mismo agujero negro adonde fue a parar La mesa herida cayeron creaciones de Joseph Beuys, Willem de Kooning, Egon Schiele o Pablo Picasso. “El objetivo es plantear la cuestión de por qué importa y qué consecuencias tiene que estas obras ya no se puedan ver físicamente”. España no es ajena a estos avatares. Aunque en el portal de la Tate se hará referencia a una de las monumentales esculturas de Richard Serra perdida en Nueva York, en 2005, los responsables del Reina Sofía echaron de menos la poco discreta Equal-Parallel/Guernica-Bengasi, de 38 toneladas, que se guardaba en los depósitos del museo. Nunca más se supo. El artista realizó otra nueva gratuitamente para la institución madrileña.
All the people I have ever slept with, la intimísima instalación de Tracey Emin en la que recreaba en el interior de una tienda de campaña los nombres de todas las personas con las que había compartido cama, quedó reducida a cenizas cuando, en 2004, quedó atrapada en el incendio que asoló el almacén en donde el coleccionista Charles Saatchi tenía guardado más de medio centenar de ejemplos cumbre del arte contemporáneo.
También sucumbió presa de las llamas buena parte de la producción del arstista conceptual John Baldessari, aunque en su caso medió intención y alevosía. El artista quemó en 1970 todas las pinturas que había realizado entre 1953 y 1966, como parte de su Proyecto de cremación. “Aunque creo que me recordarán como el tío que ponía puntos en las caras de la gente”, dice en el divertido vídeo Breve historia de John Baldessari, narrado por Tom Waits, que se puede encontrar en la web, que incluye abundante material audiovisual como parte de la documentación.
Pensada para que el espectador pueda “sumergirse” en ella, esta muestra, la primera que organiza la Tate en versión online, presenta distintas vías de aproximación. Si se accede a través del nombre del artista, ahora mismo se pueden encontrar 20 ejemplos. Los otros 20 se irán añadiendo a lo largo de los próximos seis meses, para “animar al público a que visite la página”.
Además de imágenes, hay análisis de expertos, información sobre los antecedentes de la obra, las circunstancias de la desaparición o datos sobre piezas relacionadas. Si se bucea a través de la categoría, la comisaria explica las peculiaridades de cada forma de desaparición. Un blog añade enlaces a otras páginas, al material audiovisual, y permite la interacción del público, que puede dejar sus comentarios.
El conjunto resulta en la exposición más ambiciosa realizada sobre esta cuestión. Aunque, como su contenido, el continente está destinado a la extinción. “Las exposiciones son temporales, y queríamos traducir eso a la esfera virtual”, explica la comisaria. Existe además una razón práctica: la Tate ha pagado por un año de derechos de reproducción. “Y no hay presupuesto de continuidad”. Sí que habrá, no obstante, una labor de preservación de algunos elementos de la web. Mundy, además, elaborará un libro sobre el proyecto. "El portal tendrá así una segunda vida". La misma que no disfrutaron las piezas expuestas en la Red.

lunes, 23 de agosto de 2010

portales, estrecheces, portales


NOTITARDE, Valencia, 22 de Agosto de 2010
La puerta angosta (Lc. 13, 22-30)
Pbro. Lic. Joel de Jesús Núñez Flautes

El evangelio de este domingo nos presenta a Jesús enseñando en pueblos y aldeas, camino de Jerusalén. Ante la pregunta de uno que le dijo: "¿Son pocos los que se salvan?" Jesús respondió para todos: "Procuren entrar por la puerta angosta". La pregunta del interlocutor anónimo de Jesús es la pregunta de la humanidad y expresa la preocupación del hombre por su futuro, por su destino final y en el caso de sus coterráneos expone uno de los temas de las escuelas rabínicas que se preocupaban por el número de los que se salvarán. Para los judíos, los únicos que se salvarían serían ellos; los demás (llamados paganos y no pertenecientes al Pueblo de Israel se condenarían). Jesús no toma postura por el tema planteado, no sigue la actitud judía de querer cuantificar la salvación, sino que hace una exhortación personal diciendo que se esfuercen por entrar por la puerta estrecha y apoyado en la parábola de unos que no son admitidos al banquete del Reino y otros que venidos de otras partes sí son admitidos, concluye diciendo que "hay últimos que serán primeros y primeros que serán últimos"; exhorta a la conversión personal, a luchar por alcanzar la vida eterna, que va más allá de una simple salvación automática, por tradición o simple costumbre. Así Jesús deja claro que no sólo por el hecho de ser judío ya se está salvado, hoy sería que no sólo por ser cristiano o pertenecer a la Iglesia Católica, ya la salvación es un hecho.

El mensaje, por tanto, del evangelio de hoy es que Dios ofrece la salvación a todos los hombres; es una invitación universal, no está reservada para unos pocos o unos cuantos; sino que está abierta y ofertada a toda la humanidad. El camino que conduce a la vida es angosto, mientras que el camino que conduce a la perdición es ancho y por allí se van muchos, dice Jesús (Mt. 7,13-ss). Dios quiere que sus hijos se salven, pero no obliga a nadie, cada quien tiene que optar y discernir bien el camino.

La parábola del evangelio describe a un primer grupo que conociendo al Señor, sin embargo, llegaron tarde al banquete y no fueron admitidos. Representa este grupo a los judíos que no creyeron en el mensaje de Jesús. El otro grupo que sí fue admitido al banquete, representa los pueblos paganos, aquellos que sí creyeron en el mensaje y la obra de Nuestro Señor, Jesucristo.

Para nosotros los cristianos católicos e incluso para los cristianos protestantes, el mensaje es claro: no nos salva el simple hecho o la fácil pertenencia socio-religiosa a la Iglesia, a la comunidad cristiana; sino la respuesta sincera a Dios y a los hermanos en la fe, la fidelidad y sobre todo el amor, traducido en las buenas obras o dicho de otra forma; se trata de vivir en medio del mundo con los valores y principios del Reino de Dios; sintetizados en el amor a Dios y el amor al prójimo y las bienaventuranzas salidas de la boca de Cristo.

Hoy Dios, en Cristo Jesús, nos invita a la conversión, al cambio de vida. Por supuesto, no se trata de caer en posturas obsesivas o neuróticas, ni llenas de fanatismo, sino un acercamiento sincero a Dios y a los hermanos. No dejemos pasar las oportunidades que Él y la vida nos presentan para crecer en santidad, en el bien y en el amor. No sabemos cuándo será la última oportunidad que se nos regale para poder alcanzar la salvación final.

No son tanto los rituales los que nos salvan, porque podemos caer en un mercantilismo de la fe, como sucedió en el pasado; es la vivencia cotidiana, actual y hasta heroica de la Palabra de Dios y de la vivencia de los sacramentos que nos colocan en el camino de la salvación. Nadie puede estar seguro de su propia salvación; Dios tiene y tendrá la última palabra; nos toca es vivir de la fe, la esperanza y la caridad. Quien vive así, vive en el camino que conduce a Dios, que al fin de cuentas es la vida eterna.

En fin, vivamos los valores del Reino: fraternidad, servicio, responsabilidad, fidelidad y amor que nos ayudan a estar en sintonía con lo que Dios quiere y espera de sus hijos y rechacemos el egoísmo, la violencia, la indiferencia y la soberbia que nos apartan de los demás y nos cierran las puertas del cielo. Todos estamos llamados a la santidad en cualquier condición que hayamos elegido en la vida.

IDA Y RETORNO: Pido disculpas, porque por razones ajenas a mi voluntad, el domingo pasado mi artículo salió en letra minúscula y, por lo tanto, habían evidentes errores ortográficos. Gracias por sus llamadas y mensajes de preocupación y aprovecho para agradecer el estímulo, apoyo y solidaridad que me dan al ser lectores de esta columna, que lo que pretende es llevar domingo a domingo, el mensaje del evangelio de Nuestro Señor. Que Dios y la Santísima Virgen del Socorro los bendigan y cuiden de todo mal y peligro.

El próximo domingo responderé a las preguntas: ¿Existen los ángeles? ¿Quiénes son los ángeles? ¿Podemos invocar a los ángeles? Preguntas que varios de ustedes me han hecho en varias oportunidades.

Pjoel_15895@hotmail.com twitter:@padrejoel95

Ilustración, Willem de Kooning, "Puerta hacia el río" (1960): http://www.artespain.com/tag/abstraccion-postpictorica