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viernes, 3 de abril de 2020

BITÁCORA


Todos estos años son de una infinita repetición. Represión, torturas, muertes. Abrir la prensa de cualquier etapa del siglo XXI, así lo demuestra. Incluyendo las infinitas negociaciones. Las diseñadas para el fracaso constante.

jueves, 2 de abril de 2020

EL CORONAVIRUS (Y EL PETRÓLEO), POR PRETEXTO

La oposición venezolana se distancia de Guaidó en paralelo al plan de EE.UU.
La crisis del coronavirus respalda a quienes quieren tender puentes
La oposición venezolana se distancia de Guaidó en paralelo al plan de EE.UU.
Andy Robinson

El nuevo plan de transición de EE.UU. –sin Nicolás Maduro y, como novedad, ahora también sin Juan Guaidó – se percibía ya en Venezuela. Incluso estrechos colaboradores de Guaidó se han alejado del joven líder de la oposición y del plan de cambio de régimen rupturista diseñado en Washington.
“Hablar de transición y también de ruptura es una contradicción”, ha dicho en una entrevista a La Vanguardia el diputado venezolano Stalin González, hasta no hace tanto brazo derecho de Guaidó. “Yo no veo una salida a esta crisis mediante la ruptura”. Y añade: “Guste o no nos guste, el chavismo es una fuerza política . Hay que buscar un espacio para hacer política”, afirma.
“Intentamos quebrar el poder de Maduro pero Juan (Guaidó) no ha podido ejercer el poder interno; (…) perdimos la batalla”, dice González -ex compañero de Guaidó en las luchas estudiantiles contra Hugo Chávez- en declaraciones realizadas antes de publicarse el nuevo plan estadounidense.
González y otros lideres opositores defienden ya una reconciliación pragmática entre la oposición y el Gobierno que facilite la participación en las elecciones al Congreso que deben celebrarse este año.
La pandemia del coronavirus podría acelerar esta reconciliación. La cuarentena nacional cuenta ya con el apoyo de un segmento amplio de la oposición. El excandidato presidencial Henrique Capriles, inhabilitado políticamente por Maduro , ha respaldado el plan antipandemia de Maduro y se muestra favorable a participar en las elecciones al Parlamento. Claudio Fermín, líder de un sector opositor ha pedido la unidad nacional ante la pandemia. Henry Ramos Gallup , el líder de Acción Democrátic, defiende “prepararse para las elecciones”
Es poco probable que se convoquen elecciones presidenciales -al igual que en EE.UU. o Brasil la constitución venezolana no permite anticipar los comicios- y menos que dimita Maduro, como exige Washington a cambio de levantar el embargo. Cualquier solución tendría que incluir garantías sobre la participación del chavismo en un futuro reparto del poder, afirma González, que participa en la llamada Comisión de Postulación Nacional de la Asamblea Nacional para pactar un nuevo consejo electoral, condición previa para que la oposición participe.
“Tenemos que pactar la estructura de la transición antes de las elecciones , lo que hizo Mandela en Suráfrica, no se puede ofrecer solo al gobierno un retiro en una playa caribeña como dicen los gringos”.
Las sanciones norteamericanas y la dolarización de la economía han agravado de forma catastrófica el desabastecimiento de medicinas esenciales. “Toda la medicina privada está dolarizada; los medicamentos se consiguen mejor que en otros tiempos pero a precios prohibitivos”, dice un escritor radicado en Caracas. El golpe de la gracia lo ha propiciado el desplome hasta los 20 dólares del barril del precio del petróleo, que genera el 98% de las divisas necesarias para importar alimentos y fármacos.
En la clínica urológica de San Román de Caracas el coste de ingresar en el servicio de urgencias es de 35 millones de bolívares, equivalente a más de 70 veces el salario mínimo, unos 450.000 bolívares mensuales, incluido el bono de alimentación.
Por si esto fuera poco, faltan las piezas claves para los equipos médicos necesarios para el tratamiento de enfermedades graves, entre ellas el Covid-19. Hace años que no hay mascarillas y guantes en los hospitales. Según datos gubernamentales existen 1.200 camas de unidades de cuidados intensivos aunque Guaidó sostiene que sólo hay 84 .
Las sanciones estadounidenses -que prohíben vender a instituciones publicas como hospitales- han creado un caldo de cultivo para la corrupción. “El propio médico o algún director del hospital te dirá que tienen un aparato en su casa y que te lo puede vender o alquilar”, se lamentó el familiar de un paciente.
Las presiones sobre Washington de levantar el embargo van en crescendo. Michelle Bachelet, responsable de derechos humanos de la ONU, ha instado a Washington a reconsiderar las sanciones “para tratar y prevenir la epidemia”. Financial Times publicó el lunes un editorial en el que pidió el levantamiento de las sanciones.
Guaidó ha perdido apoyo en Venezuela precisamente por defender las sanciones: “Cuando un líder limita su oferta a respaldar a sanciones impopulares sin posibilidad de éxito está comprometiendo dramáticamente su futuro”, afirmó el encuestador Luis Vicente León. Sin embargo, González sostiene que “sin la presión de los gringos, el chavismo no gastaría ni cinco minutos de su tiempo con nosotros”.
Según datos oficiales, sólo se han registrado un centenar de casos de coronavirus y tres muertos. Paradójicamente “nos ha ayudado el bloqueo porque redujo muchísimo el flujo de vuelos de fuera”, dice Luis Salas, editor de a revista económica 15yúltimo . Guaidó acusa al Gobierno de maquillar los datos.

Fuente:
https://www.lavanguardia.com/internacional/20200402/48266436113/venezuela-guaido-maduro-plan-eeuu-oposicion.html
Captura de pantalla: Tweed LB.
Fotografía: (Valery Sharifulin / Getty), Stalin González, antes estrecho colaborador de Guaidó, ahora es partidario de una salida concertada con el Gobierno de Nicolás Maduro.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

... VACAS, NO PALABRAS

Res, non verba
Guido Sosola

De toda negociación y negociador se esperan hechos, no palabras. Incluso, cuando se sabe del fracaso.

Precisamente, el peor de los fracasos no es el del desacuerdo que obliga de nuevo a trillar el camino de las diferencias y coincidencias, sino el de la fácil capitulación, sin agotar todas las diligencias posibles. Esto depende de las destrezas – incluso – innatas para negociar, considerada la experiencia según la gravedad del objeto de negociación, ya que, de lo contrario, dando igual negociar o no, un actor quedará por siempre a la merced del más avispado.

La negociación política tiene una naturaleza y características propias, aunque el negociador cuente con alguna hazaña en las lides judiciales, mercantiles o laborales. Ayuda, mas resulta insuficiente.
En la división social del trabajo político, cuando los había en la mínima acepción duvergeriana, los partidos exhibían a sendos especialistas en la materia, cuyo inicial entrenamiento consistía en la endiablada conformación de los cuadros de dirección con motivo de los comicios internos. O, si del parlamento se trataba, a propósito de la designación de alguna autoridad púbica, adelanto de las investigaciones, distribución del presupuesto o aprobación de las leyes.

Digamos, consciente o inconscientemente, esta tradición le debió mucho a nuestros grandes traumas históricos, sobre todo con el descenso – más de las veces, estrepitoso – de las dictaduras. Una personalidad como la de José Giacopini Zárraga, por ejemplo, destacó por sus habilidades de negociación al precipitarse el trienio adeco o el gobierno de Pérez Jiménez, porque – aún sin poder evitarlo – atenuó la caída más allá de lo que podemos imaginar. Y, acotemos, en última instancia, a nivel del Estado, fueron más de 40 años de curtimiento de conocidos o desconocidos negociadores para saldar el problema de las conspiraciones de derecha e insurrecciones de izquierda,  afrontar asuntos como el del Golfo de Venezuela o el Esequibo, lidiar con el Acuerdo de Cartagena o el Fondo Monetario Internacional, sabiendo distinguir entre el aspecto esencialmente político y el técnico, y aún entre la presencia de los decisores fundamentales y sus colaboradores más cercanos: Santos y Timochenko, sólo se sentaron a la mesa para avalar el proceso de discusión, pero otros fueron los esgrimistas cotidianos, por ilustrar el caso colombiano de esencial y aleccionador cuño político que, faltando poco, se inscribe en lo que universalmente se conocen como procesos de paz, con un sentido y unas reglas específicas y diferentes.

Lo que ha ocurrido en República Dominicana, no se compadece con estas habilidades, experiencias, tradiciones acumuladas y, en definitiva, proceso alguno de paz. La mayor calamidad es que, sabiéndolas fracasadas, comenzando por la definición misma del evento, las faenas de diálogo, negociación, conversatorio, tertulia o encuentro casual e inadvertido, aventajado por el receso navideño, ha quedado en el limbo para la única interpretación práctica de la dictadura que tiene en su haber dos cosas: erigirse como una mayoría fraudulenta y dividir a la oposición por obra de sus agentes dizque unitarios.

Limbo que es el del fracaso mortal para un sector improvisado y fanfarrón de la oposición que, al interpretar – esta vez -  la sentencia latina, la llevan a los confines del refrán: lo que importan son las vacas y no las palabras. Siendo el caso, ni comida hay, como no puede llamarse liberación de presos a una vulgar manipulación de rehenes. Acotemos, no sin saludar al amable lector en este, el último artículo del año, ese sector más cerca de reeditar el Tratado de Coche, con sus firmantes, Pedro José Rojas y Antonio Guzmán Blanco, que el de esfuerzo genuino y unitario  que, por cierto, tampoco supieron negociar al interior de la oposición para conservar justamente su mejor ventaja: la unidad.

Reproducción:  "Yo estaba dispuesto a jugarme el todo por el todo, es decir, a morir con dignidad. Tenía una ametralladora en mi cuarto, junto con varias granadas y una pistola. Las habría usado, sin duda alguna, de haber intentado alguien, civil o militar, irrumpir a la brava en mi casa. Así se expresó el doctor J. A. Giaccopini Zárraga, durante la entrevista con Pedro R. Romera, asesor editorial de la presidencia del Bloque Dearmas. (Foto: Armando Solórzano)". 2001, Caracas, 08/01/1998.

27/12/2017:
https://www.lapatilla.com/site/2017/12/27/res-non-verba-por-guido-sosola/
https://newstral.com/es/article/es/1083524589/res-non-verba-por-guido-sosola
https://noticiasvenezuela.info/2017/12/res-non-verba-por-guido-sosola/
http://venezuela.myasalon.com/entertainment/res-non-verba-por-guido-sosola/

jueves, 5 de octubre de 2017

INADVERTIDA FACETA CULTURAL

Scio me nihil scire
Guido Sosola

La extrema humildad de Sócrates, quien aseguró no saber nada de nada, contrasta con la superlativa vanidad de los que aseguran sabérselas todas.  Éstos yerran con demasiada frecuencia, sobre todo en el terreno político actual, haciendo muy poco caso de los consejos, sugerencias o recomendaciones de las personas que saben más por viejos que por diablos.

Los más avisados dirán de un modernidad líquida, pues, al dirigente promedio sólo le atrae la degustación mediática de sí, encargando por lo general los 140 caracteres que redondean su fama con una recurrente aparición televisiva. Por lo general, no cultiva una disciplina o una mera afición alterna a su ocupación principal, que sea capaz de abrir otros horizontes de interpretación más allá de los burdos hechos que suplen a otros en esta circularidad abierta por la  barbarie que arribó al poder en 1999, contaminando a propios y a extraños.

Sería ocioso, por ejemplo, convertir el debate público en una confrontación lacaniana o junguiana de los hechos y sus personajes, pero luce obvio que todo aquél que nunca siguió y admiró a un pitcher estelar, esperó por la nueva obra de su novelista favorito, lidió con un asunto econométrico, le intrigó la teoría de las cuerdas, preguntó sobre la retroventa,  trató de imitar el riff de su guitarrista favorito, garabateó algunos versos o coleccionó suplementos de Superman de niño, tiene una mirada estrecha para el ejercicio político. Carece de otros elementos de vivencia y de interpretación, tan indispensables en la hora actual.

Nunca antes, tuvimos una crisis histórica sin una intelectualidad convincentemente comprometida y, además, con un liderazgo político que se le acercara en inquietudes y frutos. Valga la digresión, porque siendo – de Weber para acá – tan específica la política como profesión, ésta no se explica sin la reflexión, la vivencia y la experiencia a la que únicamente puede accederse con la paciencia y la modestia necesaria.

Buena o mala intención aparte, siempre nos preguntamos sobre el bloqueo de todo diálogo entre dictadura y oposición, insatisfechos con las respuestas que teníamos a la mano. Sobre todo, porque no acarreaban o acarrean – aparentemente – costo político alguno y  pasan ilesos sus protagonistas del fracaso de 2014 al de 2016, anunciándose ahora otro.

En días pasados, Carlos Blanco tuvo una poderosa intuición que ilustra muy bien el tamaño del desafío que toca desesperado a nuestras puertas: es un asunto cultural (https://www.lapatilla.com/site/2017/09/27/carlos-blanco-sindrome-del-ex-radical).  Hicimos nuestra la actitud fatalista de los antiguos radicales que, por un lado, no saben negociar sino desde sus debilidades, y, por el otro,  paradójicamente, tratan y fustigan a los radicales del momento, por muy desarmados que se encuentren, haciéndose eco de la prédica oficial.

La interpretación que puede ocasionar otras (agregaría la sempiterna espera por el botín de guerra que supone toda negociación, desde el Tratado de Coche para acá),  se nos antoja como una novedad   provechosa que no sólo aporta un político de  probada trayectoria en el oficio, sino el intelectual que nunca ha dejado de ser, como solía ser antes el promedio de los que fatigaban un partido (algo más que un club de bolas criollas).  Se dirá inútil el señalamiento del síndrome del ex – radical, acomplejado por el soldado que hoy lo hipoteca, pero una lectura atenta al artículo de Blanco, ofrece pistas para ensayar otra táctica y otra estrategia desde la oposición, por ágrafa que sea, como es la dictadura.

28/09/2017:
https://www.lapatilla.com/site/2017/09/28/scio-me-nihil-scire-por-guido-sosola
http://www.diariobarquisimeto.com.ve/scio-me-nihil-scire-por-guido-sosola
https://venezuelaunida.com/scio-me-nihil-scire-por-guido-sosola

jueves, 28 de septiembre de 2017

CLAVE DE INTERPRETACIÓN

EL NACIONAL, Caracas, 27 de septiembre de 2017
Síndrome del ex radical
Carlos Blanco
 
Los radicales venezolanos de hoy buscan salir del régimen de Maduro lo más pronto, sin desviarse de los objetivos del 16 de julio pasado. Su radicalismo no los hace salir con fusiles, sino defender una posición firme frente a otras más –digamos– pausadas. Los radicales de hoy esgrimen una posición política sin violencia, a diferencia de los alzados en armas hace más de medio siglo. Estos mataron y murieron en combates; fusilaron a los blandos o “traidores” y numerosos fueron víctimas de tortura, algunos asesinados. Ellos desataron la lucha armada de la década de los sesenta.

La democracia incipiente derrotó en toda la línea a esos radicales armados. Comenzó la pacificación cuando gobernaba Raúl Leoni y tuvo un punto de excelente culminación con el primer gobierno de Rafael Caldera. La mayor parte de los radicales de la época, alzados en armas contra la democracia, tuvieron luego una entrada al escenario democrático, derrotados sin apelación, pero no humillados. Algunos grupos quedaron rezagados, llegaron después a la paz, y unos pocos desperdigados se quedaron como hampa común hasta su extinción.

Los más prominentes de los alzados representaron dos hechos significativos: negociaron su entrada en la lucha democrática desde una derrota total; y, segundo, por haber sido autores de la violencia más cruel, adquirieron un recelo al borde del pánico a aventuras, a impromptus mesiánicos y, en general, a audacias juveniles. Llegaron a la democracia por la puerta de atrás; unos cuantos no superaron esa huella. Muchos de esos líderes forjaron una corriente cultural más que política, lo cual drenó hacia una porción de la generación siguiente que los veneró. Así se tiene una corriente zurda, más o menos progre, izquierdosa, que conserva dos características de sus mentores: negocian, cuando de negociar se trata, desde una actitud derrotista en vez de hacerlo desde posiciones de fuerza, cuando las tienen; y son extremadamente conservadores: cualquier intrepidez es aventura; lo que no esté escrito en los manuales, es locura.

El peso de esta cultura conservadora forjada desde la derrota ha permeado con mucha fuerza el ambiente político de hoy, y puede ser lo que explique la disonancia no solo entre los radicales y los ex radicales, sino que muchos líderes mundiales vean con estupor cómo bajo esa “sensatez” se ha abandonado el mandato del 16 de julio en pos de un diálogo tramposo y unas elecciones cuyo problema es que desvían de los objetivos aprobados por 7,6 millones de venezolanos. Parece el suicidio de los “prudentes”.

Fuente:

miércoles, 26 de julio de 2017

MUNICIONES

EL NACIONAL, Caracas, 24 de junio de 2017
Escopeta con municiones calibre 12
Ramón Hernández

Fue un solo disparo al pecho. Mortal, a quemarropa. Apretó el gatillo un sargento de la Policía Aérea de la Aviación Militar Bolivariana. Habría utilizado una escopeta de las más de 30.000 que posee la FANB para el restablecimiento y control del orden público. No para defender cuarteles ni puestos de comando.

El gobierno, para deslindarse de la responsabilidad, dijo que el suboficial Arli Cleiwi Méndez Terán había utilizado un arma no autorizada, una escopeta Mossberg 500, calibre 12, de fabricación estadounidense. Tendrá que explicar por qué nueve sargentos actúan en cambote y cada uno no estaba al frente de un grupo de soldados. Es como tener un batallón solo de coroneles o de mayores generales, así se pierden las guerras.

Tan pronto comenzaron las protestas por la ruptura del orden constitucional con las dos sentencias del TSJ instalaron varias tiendas de campaña militar, de pernocta, en la base aérea La Carlota cerca de la reja colindante con la Francisco Fajardo. A veces, mientras avanzaba la cola, más de un conductor imaginó que se trataba de la filmación de alguna serie de televisión y que en cualquier momento aparecería una cafetera de peltre sobre tres topias. En los últimos días fue frecuente que desde la base aérea se lanzaran lacrimógenas contra los manifestantes que se congregaban en el distribuidor, algo irregular y fuera de las atribuciones de esos soldados.

El jueves el atrevimiento fue extremo. Dispararon con saña y alevosía. Todos los vimos. Ni los insultos ni las piedras, tampoco los cohetones pueden considerarse un ataque terrorista o simple agresión al centinela. La libertad de expresión y hacer uso del derecho a la protesta no es delito civil, mucho menos militar. Podría serlo en Cuba y Corea del Norte, países de siervos que iban rumbo al medioevo y terminaron en la época de las cavernas, aunque las alumbren con bombillos led. Es terrorismo de Estado. Delinquen.

Pese a los esfuerzos militares y paramilitares, los discursos hueros de Cabello y las tartamudeantes órdenes de Bernal y los embelecos de Villeguitas con sus tutores venidos de La Habana, la democracia prevalece. Serán enjuiciados por los tribunales y por la historia. Han seguido el ejemplo del teniente Francisco Fernández Vignoni, aunque no el castigo que se merecía. Hay miedo, y mucho, pero no a los escudos de cartón de los muchachos, las banderas, los cohetones ni a las piedras, sino a las ideas, que siempre son más poderosas que las bombas nucleares cuando prenden en el corazón del pueblo y la ciudadanía las defiende a brazo partido. Es hora de que se rindan y entreguen el mando. Presto muro recién pintado con el mapa del futuro luminoso que está ahí mismito.

Fuente:
http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/escopeta-con-municiones-calibre_189285

EL NACIONAL, Madrid, 22 de julio de 2017
Agendas secretas y entregas vergonzosas
Ramón Hernández

En las redes sociales se entablan luchas, combates, batallas y guerras de todo tipo, con odios, imprecaciones, insultos y mancillamientos de variados tenores. Cada quien, seguro y bien apertrechado en su atalaya, lanza torpedos, cañonazos, bombas de tiempo, cargas de profundidad y hasta globitos de ensayo para volver polvo cósmico –cibernético– a quien lo contradiga, piense distinto o simplemente tenga mejor ortografía.

Voy a evitar usar la palabra crispación, un singular estado de ánimo derivado de la situación país, pero sí quiero referirme a los mariscales de campo que han surgido en la convulsión de los teclados y en los cierres de calle. No son pocos los enfermos, los médicos, los bomberos y trabajadores de la prensa que se han visto impedidos de cumplir sus obligaciones porque en la esquina más pacífica y vulnerable, a tiro de perdigón de las fuerzas represivas, manda un Pedro el Grande que vocea habiendo estado horas bajo el chubasco que se ha ganado el derecho de decidir quién puede pasar por esos sus predios. Bluf. La advertencia la suelen acompañar con palabrotas, insultos y blasfemias. Son pichones de comandantes eternos, los otros herederos.

En el ciberespacio no es muy distinto. Aunque la opción de bloquear es mutua, se corre el riesgo del periodismo a la carta, que quien lee solo las cosas que le agradan se pierde de no enterarse de lo más importante y trascendental. Nos pasa a todos, pero para algunos –por su oficio, cargo o intereses en juego– puede resultar mortal. No extrañaría que fuesen víctimas de la posverdad (es la grafía correcta) y también de su propia petulancia, su desconfianza en el prójimo o de su militancia en la antipolítica. Una simple pregunta, ¿dónde estaban en estos 18 años de entrega a Cuba que no se enteraron siendo tan obvio y cómo sí saben ahora de conversaciones ultrarecontra secretas para mantener el gobierno hasta 2018?

Durante más de dos décadas, aunque habría que empezar a contar desde 1974, las grandes mayorías entusiasmadas por el populismo, la justa y equitativa distribución de la riqueza, la “necesidad” de tener utopías en que soñar y demás lisonjas y monsergas que sacrifican la libertad, cometieron los errores que nos trajeron aquí. Olvidan la carta de alabanza y bienvenida a Fidel Castro en 1988 y las peregrinaciones al spa que tuvieron los tiranos de hoy en Yare. No ha habido disculpas ni reflexiones, solo salidas por la tangente, ah, e insultos. Vendo bola de cristal que pronostica el pasado y permite entrar con pie firme al futuro.

Fuente:
http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/agendas-secretas-entregas-vergonzosas_194591
Fotografías:
https://www.aporrea.org/ddhh/n310407.html

DE LAS INCUMPLIDAS PARTES

EL UNIVERSAL, Caracas, 19 de junio de 2017
Protesta, paro o negociación
José Antonio Gil Yépes

En algunos círculos se maneja la opción de negociación frente a la protesta. Otros la rechazan como traición. Por otro extremo apareció la propuesta de un paro nacional como vía rápida hacia el cambio de gobierno.

La negociación requiere que ambas partes la acepten. Pero ni Chávez ni Maduro han aceptado el término porque implica ceder algo; mientras que la oposición no ha hecho más que perder oportunidades cayendo en diálogos que siempre han sido usados para comprar tiempo cuando el chavismo está en apuros. La negociación requiere de liderazgos fuertes en ambas partes, empoderados para negociar y para hacer cumplir lo acordado. El problema es que ninguna de las dos partes cumple con esas condiciones. Si hablamos de facilitadores, no se visualiza ninguno con credibilidad para ambas partes; todo lo contrario. Lo único que se puede negociar -silenciosamente- es el tránsito de personalidades clave de un lado para el otro para inclinar la balanza de poder y salir de la guerra de atrición.

La opción del paro nacional tampoco luce viable porque la oposición no cuenta con ninguno de los instrumentos típicos para ganarlo: control de los medios de comunicación, de los sindicatos, de la banca ni del transporte público.

Por lo tanto, la opción que le queda a la oposición es la protesta. Aunque ésta es muy costosa por las 68 muertes, los beneficios obtenidos son importantes: se ha mantenido, se ha expandido a todo el país; tiene tres frentes (los pobres- el hambre, los jóvenes y los partidos); el gobierno está cometiendo múltiples errores (no escucha ni cambia sus políticas económicas, reprime, viola hogares, está disparando a lo loco y convocó una Constituyente que va a agravar el hambre y la protesta). Todo lo cual ha conducido a divisiones internas y en ellas hasta podemos salir beneficiados todos si Luisa Ortega Díaz se convierte en la organizadora de un chavismo democrático. En conclusión, mientras la oposición se mantenga pacífica y sea victimizada, la estrategia de la protesta es la que mejores resultados le ofrece. En la próxima entrega habláremos de las mejores opciones del gobierno.

Fuente:
http://www.eluniversal.com/noticias/opinion/protesta-paro-negociacion_657373
Fotografía:
http://elvenezolanonews.com/magdaleno-sin-agenda-comun-no-puede-haber-dialogo/