EL UNIVERSAL, Caracas, 5 de agosto de 2017
La trampa monetaria
José Santiago Núñez Gómez
El grupo en el Gobierno es rehén y víctima de lo que hizo en el propósito de convertirse en un movimiento político mayoritario y que ha tenido que seguir haciendo en el fallido de mantenerse.
Casi todos los funcionarios del Gobierno ya saben que la expropiación de empresas privadas ha sido un gigantesco error, pues éstas son hoy un desaguadero de recursos financieros del Estado que se pierden día a día en medio de pésimos resultados; y, sin embargo, no asoma ninguna intención de revertir eso, porque la turgente nómina de las empresas del Estado es escenario propicio para la cosecha electoral.
Igual el aumento del gasto público hecho con independencia de la existencia de los recursos para ejecutarlo y que se cubre con eso que los economistas llaman “financiamiento monetario del déficit fiscal”, que es el nombre técnico de la política de montar una fiesta de billetes, un reparto de dinero sin respaldo ni valor. Esto -se sabe- produce una inmediata sensación de bienestar, con favorables efectos electorales, pero es poderoso combustible para la inflación.
Sobre la manipulación electoral del incremento arbitrario del gasto público y sus efectos, baste con citar el testimonio del Dr. Giordani, ministro de los gobiernos chavistas, quien en su ya famosa carta de despedida dice que a fin de ganar las elecciones de octubre y diciembre de 2012 dispuso del recurso de aumentar los “… gastos del sector público…”, pagándolos mediante un “… esfuerzo económico y financiero que llevó el acceso y uso de los recursos a niveles extremos …”, mediante la ejecución de un conjunto de medidas entre las cuales destaca el “… aumento sustancial del endeudamiento interno -es decir, con el Banco Central (con emisión de dinero)- de Pdvsa y el Gobierno Central”. En la misma carta Giordani afirma que, por sus efectos negativos sobre la economía del país, las medidas adoptadas debían revertirse inmediatamente después del resultado electoral, lo que -dice- ni se hizo ni reconoció disposición a hacerlo.
El Gobierno está metido en esto de cabeza, todas las semanas se deciden nuevos gastos multimillonarios sin previsión presupuestaria; últimamente la cantidad de nuevo dinero que inyecta al país crece 10% semanalmente; y la inflación está, por supuesto, desbocada.
Fuente:
http://www.eluniversal.com/noticias/opinion/trampa-monetaria_664257
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sábado, 5 de agosto de 2017
domingo, 25 de diciembre de 2016
¿QUIÉN PODRÁ RESPONDER?
El problema no está en apretárselo, sino en conseguirlo: ¿Qué hacer cuando se roban el cinturón? (LB)
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Pedro León Zapata
jueves, 4 de septiembre de 2014
VIEJA POBREZA
EL NACIONAL - Domingo 31 de Agosto de 2014 Siete Días/6
Agujeros
Elías Pino Iturieta
En 1848, el ministro de lo Interior ganaba 285 pesos mensuales. El oficial mayor se conformaba con 158,33 pesos. La plana mayor estaba formada por cinco jefes de sección, cuyo sueldo llegaba a los 99,74, y por 6 oficinistas a quienes se pagaban 63,33 pesos. Un portero y un sirviente se llevaban 14,25 pesos cada uno y así concluía la nómina. Para los gastos de escritorio había una reserva de 25 pesos. El ministro se ocupaba de la política, de la seguridad y la administración de justicia.
Si consideramos el gasto para tinta y papel, concluiremos en que no disponía de un despacho llamado a grandes cometidos.
Ni el cortejo que lo acompañaba ni la dotación de su bufete, permiten pensar en hazañas de control y eficiencia.
¿Qué pasaba con funcionarios de menor categoría? Estaban condenados a servir en lugares devastados por la desolación provocada por las guerras de Independencia, por la carencia de presupuestos y tal vez por la incuria. En 1832, un enviado de Páez escribió unas notas sobre el estado de las oficinas en Valencia, Puerto Cabello, San Carlos y Guanare, que presentan un cuadro desesperanzador: "No hay mesas, no hay sillas, no hay muebles del archivo, no hay escaparates, no hay bandera nacional, muchas veces sin puertas y sin ventanas, derrumbados los techos y perdida toda la pintura de las paredes", escribió. El informe coincide con las quejas de la Corte Superior de Valencia en 1836, que describió así el estado de su sede: "La casa necesita un reparo de todos sus techos, pues con dificultad se encuentra en ellos un lugar libre de goteras".
De acuerdo con un documento enviado por el gobernador de Maracaibo en 1839, las oficinas de su jurisdicción estaban en abandono, incluyendo su propio despacho, pues solo tenía "media docena de sillas bien conservadas para atender colaboradores y visitas". En 1833, desde San Carlos se informa a la capital: "En este cantón solo ha habido dos escribientes numerarios o públicos para el despacho de los registros. Hay uno a toda prueba, pero es secretario municipal, procurador del Consejo y escribiente del señor jefe político".
En 1848, don Andrés Level de Goda, conocido hombre público, comunicó las primeras impresiones que le producía la oficina en la que se estrenaba como juez de Primera Instancia del Circuito 31: "Solo encontré cuatro escuetas paredes de una sala y aposento para mi habitación que me vale diez pesos de alquiler, y nada de útiles para el trabajo, en que no habían ni hay colección de leyes venezolanas, ni códigos de procedimiento, ni gacetas, y menos leyes colombianas, de modo que actúo una veces por mis principios, y otras por alguna ley que me presta el juzgado parroquial, donde tampoco está la orgánica de provincias , cuya falta me ha puesto en conflicto no pocas veces".
En 1849, ahora en Guayana, los papeles estaban expuestos a perderse por la falta de arcas y escaparates. Lo mismo sucedía en los registros de Mérida en 1858, que no tenían mesas ni taburetes ni cajones ni tinteros ni candados. Sobre la situación de las prisiones es elocuente un fragmento de El Relámpago, periódico de 1843. Afirmaba lo siguiente: "La cárcel que tiene Caracas es una mansión de horrores. El venezolano que se ve encarcelado deprava su moral con la vista de los objetos que le circundan., se degrada a sí mismo, porque cuanto ve y cuanto oye lo empuerca y lo envilece, y se familiariza con el crimen por el inmediato roce en que la sociedad lo coloca con todos los criminales". En 1844, el juez de Barcelona aseguraba que la penitenciaría era un caos, porque funcionaba en una casa alquilada que antes servía como domicilio familiar y carecía de los mínimos requisitos de seguridad. "Los cautivos hacen lo que les viene en gana", confesó.
En 1848, la cárcel de Cariaco, según el gobernador, "hállase en el mayor estado de deterioro, amenazando aplastar a los pobres que dentro están".
¿Se pueden describir estragos superiores? ¿Se puede pensar en agujeros más oscuros? Quizá solo si miramos hacia nuestros días, pero después de considerar que en el inicio de la república se pagaban las consecuencias de la guerra contra España y apenas se contaba con presupuestos que clamaban al cielo por su debilidad. También conviene pensar en cómo, pese a una reunión tan grande de calamidades, Venezuela pudo salir del atolladero.
Nota LB: Para llegar a sentarse alrededor de la mejor mesa de trabajo, contando con oficinas adecuadas para las funciones de gobierno, como ocurrió con Cipriano Castro y su gabinete en la ya conocida gráfica, pasaron muchos años. El texto de Pino Iturrieta cuenta el mérito de recordar cuánta frzada austeridad exhibimos respecto al ejercicio cotidiano del poder, pues, siendo tan campamental en el siglo XIX, sus despachos inestables y y huérfanos de la funcionalidad requerida en la propia ciudad capital, nos resulta inimaginable las condiciones para atender a la ciudadanía y los despachos mismos del interior del país. Incluso, construído el complejo del Capitolio Federal, hoy resulta impensable que los órganos del Poder Público trabajasen en reducidos espacios, sin una establece y adecuada burocracia en proporción a la población atendida o supuestamente atendida ...
Agujeros
Elías Pino Iturieta
En 1848, el ministro de lo Interior ganaba 285 pesos mensuales. El oficial mayor se conformaba con 158,33 pesos. La plana mayor estaba formada por cinco jefes de sección, cuyo sueldo llegaba a los 99,74, y por 6 oficinistas a quienes se pagaban 63,33 pesos. Un portero y un sirviente se llevaban 14,25 pesos cada uno y así concluía la nómina. Para los gastos de escritorio había una reserva de 25 pesos. El ministro se ocupaba de la política, de la seguridad y la administración de justicia.
Si consideramos el gasto para tinta y papel, concluiremos en que no disponía de un despacho llamado a grandes cometidos.
Ni el cortejo que lo acompañaba ni la dotación de su bufete, permiten pensar en hazañas de control y eficiencia.
¿Qué pasaba con funcionarios de menor categoría? Estaban condenados a servir en lugares devastados por la desolación provocada por las guerras de Independencia, por la carencia de presupuestos y tal vez por la incuria. En 1832, un enviado de Páez escribió unas notas sobre el estado de las oficinas en Valencia, Puerto Cabello, San Carlos y Guanare, que presentan un cuadro desesperanzador: "No hay mesas, no hay sillas, no hay muebles del archivo, no hay escaparates, no hay bandera nacional, muchas veces sin puertas y sin ventanas, derrumbados los techos y perdida toda la pintura de las paredes", escribió. El informe coincide con las quejas de la Corte Superior de Valencia en 1836, que describió así el estado de su sede: "La casa necesita un reparo de todos sus techos, pues con dificultad se encuentra en ellos un lugar libre de goteras".
De acuerdo con un documento enviado por el gobernador de Maracaibo en 1839, las oficinas de su jurisdicción estaban en abandono, incluyendo su propio despacho, pues solo tenía "media docena de sillas bien conservadas para atender colaboradores y visitas". En 1833, desde San Carlos se informa a la capital: "En este cantón solo ha habido dos escribientes numerarios o públicos para el despacho de los registros. Hay uno a toda prueba, pero es secretario municipal, procurador del Consejo y escribiente del señor jefe político".
En 1848, don Andrés Level de Goda, conocido hombre público, comunicó las primeras impresiones que le producía la oficina en la que se estrenaba como juez de Primera Instancia del Circuito 31: "Solo encontré cuatro escuetas paredes de una sala y aposento para mi habitación que me vale diez pesos de alquiler, y nada de útiles para el trabajo, en que no habían ni hay colección de leyes venezolanas, ni códigos de procedimiento, ni gacetas, y menos leyes colombianas, de modo que actúo una veces por mis principios, y otras por alguna ley que me presta el juzgado parroquial, donde tampoco está la orgánica de provincias , cuya falta me ha puesto en conflicto no pocas veces".
En 1849, ahora en Guayana, los papeles estaban expuestos a perderse por la falta de arcas y escaparates. Lo mismo sucedía en los registros de Mérida en 1858, que no tenían mesas ni taburetes ni cajones ni tinteros ni candados. Sobre la situación de las prisiones es elocuente un fragmento de El Relámpago, periódico de 1843. Afirmaba lo siguiente: "La cárcel que tiene Caracas es una mansión de horrores. El venezolano que se ve encarcelado deprava su moral con la vista de los objetos que le circundan., se degrada a sí mismo, porque cuanto ve y cuanto oye lo empuerca y lo envilece, y se familiariza con el crimen por el inmediato roce en que la sociedad lo coloca con todos los criminales". En 1844, el juez de Barcelona aseguraba que la penitenciaría era un caos, porque funcionaba en una casa alquilada que antes servía como domicilio familiar y carecía de los mínimos requisitos de seguridad. "Los cautivos hacen lo que les viene en gana", confesó.
En 1848, la cárcel de Cariaco, según el gobernador, "hállase en el mayor estado de deterioro, amenazando aplastar a los pobres que dentro están".
¿Se pueden describir estragos superiores? ¿Se puede pensar en agujeros más oscuros? Quizá solo si miramos hacia nuestros días, pero después de considerar que en el inicio de la república se pagaban las consecuencias de la guerra contra España y apenas se contaba con presupuestos que clamaban al cielo por su debilidad. También conviene pensar en cómo, pese a una reunión tan grande de calamidades, Venezuela pudo salir del atolladero.
Nota LB: Para llegar a sentarse alrededor de la mejor mesa de trabajo, contando con oficinas adecuadas para las funciones de gobierno, como ocurrió con Cipriano Castro y su gabinete en la ya conocida gráfica, pasaron muchos años. El texto de Pino Iturrieta cuenta el mérito de recordar cuánta frzada austeridad exhibimos respecto al ejercicio cotidiano del poder, pues, siendo tan campamental en el siglo XIX, sus despachos inestables y y huérfanos de la funcionalidad requerida en la propia ciudad capital, nos resulta inimaginable las condiciones para atender a la ciudadanía y los despachos mismos del interior del país. Incluso, construído el complejo del Capitolio Federal, hoy resulta impensable que los órganos del Poder Público trabajasen en reducidos espacios, sin una establece y adecuada burocracia en proporción a la población atendida o supuestamente atendida ...
domingo, 31 de agosto de 2014
CAZA DE CITAS
“En síntesis, tanto desde el lado del ingreso como del gasto público, el Estado venezolano ha recurrido a políticas contrarias a los objetivos en materia de distribución del ingreso y la riqueza. Así, por la lado la mayor exposición de los sectores de menores ingresos a una plétora de impuestos indirectos formales e informales, tales como el ICSVM, el IVA, el IDB, el impuesto devaluación e inflación (SIC), como por el otro, la distribución del gasto a favor de los tenedores de títulos de la deuda pública interna y externa, así como a favor de los gastos de la gerencia política, del partidismo y la burocracia general, han contribuido con un proceso de redistribución del ingreso que, desde la perspectiva de la equidad, la justicia, y la armonía social ha sido indebida, y desde el ángulo económico ha sido nefasta, toda vez que no ha servido más que para entorpecer el crecimiento de la base del consumo, del ingreso y del desarrollo de la actividad económica, a la vez que ha favorecido la expansión de las actividades especulativas afectando tanto al tipo de cambio como a la tasa de interés”
Ángel García y Luis Mata Mollejas
(“El depredador fiscal”, en: Venezuela, macrodinámica y política”, UCV-Tropykos, Caracas, 2006: 236)
Ángel García y Luis Mata Mollejas
(“El depredador fiscal”, en: Venezuela, macrodinámica y política”, UCV-Tropykos, Caracas, 2006: 236)
viernes, 13 de julio de 2012
CIFRAS OFICIALES
EL NACIONAL - Viernes 13 de Julio de 2012 Economía/5
FINANZAS Excluye fondos paralelos
El Gobierno ha gastado Bs 1,26 billones desde 2007
La magnitud de las erogaciones equivale a 15,1 veces las reservas internacionales actuales y 1,3 veces el PIB de 2011
BLANCA VERA AZAF
El gasto ejecutado por el Gobierno desde enero de 2007 cuando comenzó el segundo período de Hugo Chávez hasta el cierre del primer semestre de 2012 suma 1,26 billones de bolívares, según cifras del Ministerio de Planificación y Finanzas.
El monto equivale a 422,5 millardos de dólares, calculado al tipo de cambio oficial de 2,15 bolívares por dólar entre los años 2007 y a 4,30 bolívares por dólar a partir de enero de 2010, cuando se produjo la última devaluación de la moneda nacional. La cifra es 15,2 veces las reservas internacionales del Banco Central de Venezuela, que ayer registraron 27,7 millardos de dólares.
También representa 1,3 veces el producto interno bruto (cantidad de bienes y servicios que produce un país en un año) de Venezuela en 2011, que sumó 315,1 millardos de dólares.
El gasto total ejecutado está constituido por el presupuesto anual más los créditos adicionales. Entre 2007 y 2011 los recursos erogados se incrementaron 142,3%, al pasar de 143,2 millardos de bolívares a 347 millardos de bolívares.
El mayor salto se produjo entre 2010, cuando los recursos utilizados por el Gobierno llegaron a 233,6 millardos de bolívares, y 2011, entonces totalizaron 347 millardos de bolívares, lo que implicó un aumento de 48,5%.
Las cifras oficiales también muestran que en el periodo que menos se incrementó el gasto fue entre 2008 y 2009 los dos años en que la economía tuvo decrecimiento- cuando el alza fue de 2,3%.
Las estadísticas del gasto ejecutado no incluyen el llamado presupuesto paralelo que hasta el 30 de abril de 2012 se calculaba en 44,7 millardos de dólares en recursos acumulados en el Fondo de Desarrollo Nacional, en las cuentas de Pdvsa, el Banco del Tesoro, el Banco de Desarrollo Económico y Social, el Bandes, la Tesorería Nacional, el Fondo Miranda, los depósitos en el sistema financiero, entre otros, de acuerdo con números del Ministerio de Planificación y Finanzas y de la firma Ecoanalítica.
Tampoco se incluye en el gasto ejecutado el Fondo Chino, que tiene 22 millardos de dólares en préstamos entre el Fondo Pesado I y II y el Fondo de Gran Volumen, cuyo pago se prevé con el envío de 300.000 barriles de crudo diarios. El gasto paralelo también abarca otros fondos en moneda nacional como el Fondo Miranda, el Fondo Independencia, el Fondo Siembra, el Fondo Alan, el Fondo Simón Bolívar, el Fondo Renot, el Fondo Mao y el Fondo de Eficiencia Socialista.
Ilustración: Rayma (El Universal, Caracas)
FINANZAS Excluye fondos paralelos
El Gobierno ha gastado Bs 1,26 billones desde 2007
La magnitud de las erogaciones equivale a 15,1 veces las reservas internacionales actuales y 1,3 veces el PIB de 2011
BLANCA VERA AZAF
El gasto ejecutado por el Gobierno desde enero de 2007 cuando comenzó el segundo período de Hugo Chávez hasta el cierre del primer semestre de 2012 suma 1,26 billones de bolívares, según cifras del Ministerio de Planificación y Finanzas.
El monto equivale a 422,5 millardos de dólares, calculado al tipo de cambio oficial de 2,15 bolívares por dólar entre los años 2007 y a 4,30 bolívares por dólar a partir de enero de 2010, cuando se produjo la última devaluación de la moneda nacional. La cifra es 15,2 veces las reservas internacionales del Banco Central de Venezuela, que ayer registraron 27,7 millardos de dólares.
También representa 1,3 veces el producto interno bruto (cantidad de bienes y servicios que produce un país en un año) de Venezuela en 2011, que sumó 315,1 millardos de dólares.
El gasto total ejecutado está constituido por el presupuesto anual más los créditos adicionales. Entre 2007 y 2011 los recursos erogados se incrementaron 142,3%, al pasar de 143,2 millardos de bolívares a 347 millardos de bolívares.
El mayor salto se produjo entre 2010, cuando los recursos utilizados por el Gobierno llegaron a 233,6 millardos de bolívares, y 2011, entonces totalizaron 347 millardos de bolívares, lo que implicó un aumento de 48,5%.
Las cifras oficiales también muestran que en el periodo que menos se incrementó el gasto fue entre 2008 y 2009 los dos años en que la economía tuvo decrecimiento- cuando el alza fue de 2,3%.
Las estadísticas del gasto ejecutado no incluyen el llamado presupuesto paralelo que hasta el 30 de abril de 2012 se calculaba en 44,7 millardos de dólares en recursos acumulados en el Fondo de Desarrollo Nacional, en las cuentas de Pdvsa, el Banco del Tesoro, el Banco de Desarrollo Económico y Social, el Bandes, la Tesorería Nacional, el Fondo Miranda, los depósitos en el sistema financiero, entre otros, de acuerdo con números del Ministerio de Planificación y Finanzas y de la firma Ecoanalítica.
Tampoco se incluye en el gasto ejecutado el Fondo Chino, que tiene 22 millardos de dólares en préstamos entre el Fondo Pesado I y II y el Fondo de Gran Volumen, cuyo pago se prevé con el envío de 300.000 barriles de crudo diarios. El gasto paralelo también abarca otros fondos en moneda nacional como el Fondo Miranda, el Fondo Independencia, el Fondo Siembra, el Fondo Alan, el Fondo Simón Bolívar, el Fondo Renot, el Fondo Mao y el Fondo de Eficiencia Socialista.
Ilustración: Rayma (El Universal, Caracas)
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domingo, 24 de abril de 2011
DESAFINACIÓN

EL UNIVERSAL, Caracas, 23 de Abril de 2011
Invirtieron más de 351 millones para frenar conspiraciones
Memoria y cuenta del MIJ informa que "neutralizaron" 19.320 "situaciones"
PEDRO PABLO PEÑALOZA
Dice el chavismo que "la conspiración es permanente". Y ahora habría que añadir que sale bastante cara.
El Ejecutivo nacional destinó 351 millones 137 mil 798 bolívares a la elaboración de 23 mil 710 informes y operativos de inteligencia y contrainteligencia "para enfrentar, frenar y minimizar el incremento de las amenazas contra la estabilidad de la nación por parte de la injerencia de entes externos, así como de los diferentes factores y agrupaciones internas".
La información aparece en la memoria y cuenta de 2010 del Ministerio de Relaciones Interiores y Justicia (MIJ), en el capítulo referido al Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), donde afirman que consiguieron "superar las estimaciones programadas en materia de seguridad de Estado en el campo de Inteligencia, Contrainteligencia y Operaciones Tácticas, neutralizando 19 mil 320 situaciones, entre las cuales se destacan: ataques diplomáticos para el descrédito de las políticas y relaciones internacionales del Estado, así como otros de orden interno tales como: el sabotaje a las industrias básicas, instituciones del Estado, programas y misiones, las situaciones presentadas en relación al sufragio de las elecciones parlamentarias, el sano desarrollo de las actividades bancarias y financieras".
Comida resguardada
El Gobierno de Hugo Chávez invirtió 29 millones 800 mil bolívares en un proyecto denominado "aplicar acciones de Inteligencia y Contrainteligencia", que tiene como fin "disuadir situaciones que pongan en riesgo la seguridad de la nación y la estabilidad del sistema político-institucional vigente".
Al momento de enumerar los "logros" del mencionado plan, el MIJ muestra en su balance de 2010 "el normal desarrollo de las elecciones parlamentarias", la captura de secuestradores, narcotraficantes y paramilitares, y "acciones en materia bancaria, bolsa de valores, seguros, clínicas e inmobiliarias que tienden a afectar la seguridad del Estado".
Luego, agrega: "se efectuaron operativos tendientes a realizar seguimiento sobre los programas de seguridad alimentaria, misiones, seguridad fronteriza, producción energética, determinando y neutralizando sabotajes en las empresas básicas del Estado".
El Sebin aumentó "las operaciones de inteligencia, logrando neutralizar la injerencia de acciones por parte de países extranjeros, destacando la situación con Colombia, España, las campañas mediáticas de descrédito nacionales e internacionales por parte de naciones que promueven intereses contrarios a nuestra República".
Además, la inteligencia bolivariana "monitoreó el presunto (sic) golpe de Estado desarrollado en Ecuador, la tensión entre Argentina e Inglaterra por las Islas de las Malvinas, la influencia económica de los desastres naturales ocurridos en Latinoamérica"; al tiempo que, "se hizo seguimiento a las elecciones desarrolladas en Brasil, Colombia, Haití y parlamentarias de Estados Unidos, entre otros países, a fin de determinar los impactos de la geopolítica externa" en Venezuela.
Hombre blindado
Para "establecer procedimientos especiales que coadyuven en la seguridad y resguardo de la nación", Miraflores empleó 5 millones de bolívares. Con este programa el Sebin reforzó la protección del presidente Hugo Chávez y los altos dignatarios que visitaron el país.
Asimismo, "se contribuyó con el resguardo en las sedes del Poder Público, diplomático y colectividad logrando a nivel nacional la neutralización, recuperación y desactivación de artefactos explosivos, decomiso de armas de guerra, material y sustancias explosivas tales como C-4 y municiones de alto calibre entre otros".
La partida de "Fortalecimiento institucional" alcanzó los 316 millones 261 mil 459 bolívares. Gracias a ese monto, llevaron a cabo ajustes en el tabulador de sueldos y mejoraron los beneficios socio-económicos del personal.
Sin embargo, en el balance del MIJ dejan constancia de que "el fortalecimiento institucional presentó limitaciones en cuanto al equipamiento y actualización tecnológica, necesaria para enfrentar las amenazas y los avances tecnológicos de los grupos opositores".
Fotografía: Detonación en la UCV, Omar Véliz (El Nacional, Caracas, 14/11/09)
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Pedro Pablo Peñaloza,
UCV
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