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domingo, 22 de marzo de 2020

TIEMPO PARA LA POLÍTICA DE ESTADO, CUANDO HAY ... ESTADO

Este no es el tiempo de los políticos
En mitad de una pandemia, solo podemos confiar en el personal sanitario, pues lo que ellos no nos dicen casi siempre acaba siendo 'fake news'
Emiliano Monge
En su edición de 1975, la Enciclopedia de Columbia, una de las más importantes y prestigiosas del mundo, publicó la primera biografía de la talentosa y peculiar Lillian Virginia Mountwaezel, quien naciera en el pequeño pueblo de Bangs, en Ohio, hacia 1942.
Antes de morir, en 1973, Mountwaezel, una de las primeras mujeres homosexuales que reconoció públicamente sus preferencias y que enfrentó, sin temor, las consecuencias de dicho reconocimiento, tuvo tiempo de convertirse en la tipógrafa más importante de su país —le debemos varias de las fuentes que hoy, más de cincuenta después, seguimos utilizando de manera cotidiana—.
Pero el talento de Virginia Mountwaezel, que recién había cumplido 31 años cuando fue alcanzada por la furia de la explosión de una planta de agroquímicos y fertilizantes cuyo incendio cubría —así de léperas pueden ser las casualidades— para la revista Combustibles, iba mucho más allá del diseño de letras: nadie más, de entre todos los fotógrafos de su generación, revolucionó, como ella, el imaginario que se tenía del universo rural de los Estados Unidos de América.
En los años sesenta del siglo XX, década en la cual el mercado del arte se aceleró, se transformó y se reinventó a sí mismo como pocas otras veces en la historia, no se tiene recuerdo de una exposición más importante, más sorprendente, más escandalosa y más determinante para el futuro inmediato —debe tenerse en cuenta, además y sobre todo, que hablamos de unos años en los que el escándalo tomaba por asalto todas las galerías e incluso los museos más reconocidos de la Unión Americana—, que la inolvidable Flags Up!
"Sutilmente provocadora", "inteligente hasta el paroxismo" o "tan poderosa como un golpe en el vientre", fueron algunas de las sentencias que se publicaron en los principales diarios y en las revistas más leídas de la época, sobre la muestra de Virginia Mountwaezel, compuesta por doscientas treinta fotografías en diferentes formatos, que retrataban buzones postales de la América profunda, así como sus contextos, a los propietarios de las casas y a los trabajadores del Servicio Postal Americano, quienes, en aquellos años, mucho antes de Internet y del correo electrónico, representaban la viva imagen del progreso, la comunicación y la preservación de la memoria.
Para muestra un botón: como si Virginia Mountwaezel tuviera una máquina del tiempo o, mejor aún, una cámara capaz de inmortalizar, no aquel objeto al que apunta, sino aquel que estará ahí, en el lugar que el aparato está contemplando, muchísimos años después; es decir, como si ella, la mayor de nuestras muertas precoces, fuera capaz de ver a través del tiempo, en la fotografía de la invitación a la inauguración de Flags Up! —invitaciones que, en el mercado negro, han alcanzado un valor superior a los 35.000 dólares— el espectador contempla lo siguiente: más allá de un buzón oxidado, junto al cual yace un cartero de cuya mano izquierda están cayendo al suelo varias cartas, un par de camilleros —ataviados con equipos médicos que los cubren por completo, como si hubieran llegado de otro mundo— cargan a una mujer de edad avanzada, quien yace sobre una camilla y es acompañada por el joven médico que manipula el respirador artificial que parece mantener con vida a aquella mujer.
Por supuesto, nunca sabremos si aquellas cartas —que están cayendo al suelo teatralmente— iban dirigidas a esa mujer que los trabajadores de la salud, disfrazados de seres interplanetarios, están llevándose, con toda seguridad, hacia alguna institución hospitalaria. Como no sabremos nunca cuál sería el contenido de aquellas cartas: ¿mandaba noticias un hijo desplegado por el ejército norteamericano en la guerra de Corea?, ¿preguntaba por la salud de aquella mujer una hermana a quien la vida había llevado al otro lado del país donde naciera y muriera prematuramente la propia Virginia Mountwaezel? ¿O es que el cartero ya depositó, en aquel buzón oxidado, la carta que dirigida a esa mujer enferma y todas esas otras cartas, las que están en el aire, iban dirigidas a otros vecinos de aquel pueblo? ¿Están, esos otros vecinos, también ellos enfermos? ¿Es, esa imagen que observamos, la de una mujer enferma o es la de un pueblo enfermo? ¿Se trata de una epidemia? Desgraciadamente, esto tampoco lo sabremos nunca.
Como no sabremos nunca, tampoco, qué habría pasado, qué pasaría si todo esto fuera cierto, es decir, si Virginia Mountwaezel hubiera existido, si hubiera sido tipógrafa, si hubiera patentado ocho fuentes distintas, si hubiera muerto en una explosión, si hubiera hecho pública su sexualidad, si hubiera sido fotógrafa y si hubiera revolucionado la imagen que Norteamérica tenía de sí misma, hacia mediados del siglo XX, retratando el mundo rural, los buzones de las casas, las enfermedades, las epidemias, los doctores, los camilleros o el resto de trabajadores de la salud. Pero la verdad es que Virginia Mountwaezel fue una invención de la Enciclopedia de Columbia.
En un túnel del tiempo inverso al de la cámara imaginaria de nuestra fotógrafa imaginaria, la Enciclopedia de Columbia se adelantó a las fake news, mucho antes de que estas nos rodearan, asediaran, trastocaran y humillaran. Como han hecho muchas otras enciclopedias y diccionarios, Virginia Mountwaezel no fue otra cosa que una marca de agua, una entrada falsa: la invención que se hace pasar como algo real, para poder, a través suyo, atrapar a plagiarios potenciales, algo que, mucho tiempo antes, habían llevado a cabo, aunque no a través de palabras sino de islas o montañas falsas, los cartógrafos.
El asunto, por supuesto, va más allá de los engaños y las fake news —esas trampas malintencionadas de las cuales, ante pandemias como la que estamos enfrentando, debemos cuidarnos más que nunca—. Y es que aquello que observamos, muchas veces, es verídico, aunque no sea verdadero. Yo, por ejemplo, de Virginia Mountwaezel no sabía más que algunos detalles: nació en 1942, era tipógrafa y fotógrafa y murió en una explosión, trabajando para una revista de nombre improbable: Combustibles.
El resto es de mi cosecha, aunque no debí imaginarlo —de ahí que sea verídico, aunque no verdadero—: el personal que se encarga de la salud, siempre ha hecho lo mismo: jugarse la vida, rodeados de enemigos invisibles —pero también políticos— con aquello que tienen a mano —como un antiguo respirador artificial—. Y es verdad que, en mitad de una pandemia, solo podemos confiar en ellos, pues lo que ellos no nos dicen, casi siempre acaba siendo fake news o entrada falsa.
Lo único que le podemos exigir, entonces, al personal encargado de nuestra salud —que en mitad de una pandemia se convierte en la mayor de nuestras autoridades—, es que ellos también se muestren conscientes de esto: no pueden mentirnos ni endulzarnos el oído, no pueden ni deben responder a otros parámetros que los científicos y sanitarios, no pueden ni deben someterse a otra autoridad que no sean sus enfermos.
El escenario presente, que será complicado, doloroso y largo, debe ser manejado por funcionarios expertos, investigadores, médicos y enfermeros indispuestos al servilismo político, porque no es tiempo de políticos ni, menos aún, de politiquerías. Que los partidos y sus representantes, por favor, cierren el hocico y quemen sus agendas.
Los ciudadanos comunes, mientras tanto, debemos hacer lo único que en este momento podemos hacer: obedecer y ayudar, en la medida de lo posible y sin poner en riesgo a nadie más, a aquellos que más lo necesiten, sobre todo a los viejos.
Quizá así, algún día, las enciclopedias hablen de esta pandemia como se habla de los tiempos de solidaridad, empatía y humanidad.

Fuente:
Lillian Virginia Mountwaezel:  https://www.lvmrc.org/

domingo, 29 de octubre de 2017

CLICK-ART

De la breve radiografía de un instante
Luis Barragán

De nuevo, nos ocupa la iconografía de la tal constituyente. Prolifera el gesto presuntamente histórico de un foro que, no siéndolo, se sabe producto del fraude; por lo menos, sus pares de 1952 fueron más pudorosos.

El instante se prolonga al fijar nuestra mirada, adivinada la pieza como parte de un futuro relato hazañoso que, en un caso, de prolongarse el régimen, inflará sus ínfulas democráticas, versionando – incluso -  una prosperidad que hará de las vallas publicitarias su mejor medio; o, en el otro, de caer, abonará a un temerario discurso de victimización. Sin embargo, ahora, lo importante  es ese o sé qué de fotografía soviética, aún de los tiempos en los que Gorbachov se valía de la agencia Nóvosti para proclamar la actualización del socialismo.

La flamante presidente de la tal constituyente, comparte un momento grato de reconocimiento, rodeada por el atento cariño de los camaradas que le rinden un tributo de admiración al escucharla, añadidas dos  altas funcionarias del antecesor que siguen disciplinadamente las líneas maestras del sucesor. Por supuesto, la jornada de trabajo tiene por escena el patio del Palacio Legislativo que nos ilustra sobre la capacidad de la protagonista para compartir más allá de las sesiones formales de la entidad que encarna, más que representa.

Otra gráfica, la muestra encabezando la junta directiva que toma juramento a los cuatro gobernadores electos de la oposición, reemplazado el acto de la plenaria de la tal constituyente que luce como la instancia lógica para validarlo. Por cierto, comentario nada personal, quizá nunca imaginó tamaño papel, pues, aristotélicamente rigurosos, ella y no otro,  es la líder alterna, por encima del vicepresidente ejecutivo y de cualesquiera vicepresidentes de área, ministros y gobernadores, del régimen y, tan originario su poder, del país mismo, quizá incomprensible para quien hace las veces – simultáneamente -  de fiscal y de defensor.

Antojados por la estética soviética del poder, con el primer ministro asomado a la Plaza Roja aplaudiendo al Ejército Rojo o dirigiéndose al multitudinario Soviét Supremo, con momentos calculados para romper el protocolo y departir con sus admiradores, reservándose el primer plano, como ocurría con los cosmonautas, los deportistas de alta competencia o los héroes del trabajo,  ella se abre paso entre los suyos que también saben demasiado del apoyo con el que cuenta, más acá o más allá de las fronteras. Estamos en el curso de un relevo que, reminiscente de las organizaciones de ultraizquierda que tomaron calor desde la inicial bonanza petrolera de los ’70 del ‘XX, dejan  atrás los históricos referentes del marxismo-leninismo y el MVR mismo, promoviéndose imparablemente: no parará de hacerlo, en reclamo de la herencia, y no le pararán a los otros que, en esta perversa división del trabajo político, quedan para los programas de televisión ridiculizantes, reducida cada vez más una efectiva influencia en la dictadura que les dará, si no lo ha hecho ya, alcance. 

Fotografía: Tomada de las redes (25/10/2017).
30/10/2017:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/31182-instante-

sábado, 7 de octubre de 2017

INÚTIL ESCARMIENTO

Nervio óptico
Luis Barragán

Disculpándonos por la nota personal, recordamos unas de las incursiones por estos años al Paseo de El Calvario. Ya, en la cima, el vigilante nos advirtió de la prohibición de fotografiar – por más privilegiado y tentador que fuese el ángulo – el Palacio de Miraflores, siendo muy lógica la respuesta que le dimos.

Las amplias y generosas posibilidades tecnológicas que existen para registrar todo lo que vemos, aún en países de un elocuente retraso, como el nuestro, hacen demasiado absurdo que nos haga reos potenciales de un delito que no existe. Sobre todo, por el harto conocido y universal principio de la tipificación previa, expresa e inequívoca, que ha de distinguirlo, dándole plena identidad a una delicada materia.

Pormenores aparte, recientemente,  una trabajadora social fue detenida después de fotografiar y difundir la escena de unas parturientas que se encontraban en la sala de espera del Seguro Social Pastor Oropeza de Barquisimeto.  La policía política divulgó la reseña hecha a una ciudadana que ejercía su muy constitucional derecho a la libre expresión, tratando de desviar la atención a los hechos que, natural y legítimamente, suelen escandalizarnos.

El propósito de escarmentar a la población y, específicamente, a los usuarios de las redes sociales, advierte una característica esencial de toda experiencia totalitaria: la de negar las realidades que genera, por dramáticas y visibles que fuesen.  Por muy fácil que sea fotografiar una determinada y concreta situación, reforzando el testimonio personal, habida cuenta de las herramientas  disponibles, como la de los móviles celulares, el deber de todo sojuzgado es el de mirar sin ver, callando.

Lenny Martínez, la trabajadora social en cuestión, ha sido expuesta al desprecio y escarnio público, o tal es la pretensión, ya que todos sabemos el motivo. En última instancia, delito es que haya parturientas en el piso o en las sillas, sin que la dirigencia del Estado, cuya prole viene al mundo en lugares muy distintos, incluyendo el extranjero, se haga responsable.

Un acto tan sencillo y espontáneo, como el de fotografiar, tratándose también de un cuadro familiar, supone el riesgo de revelar el paisaje de fondo. Negligente y hasta complaciente ante el hampa común,  ésta se encarga de impedir ese acto mientras las autoridades hacen lo propio, más aún, cuando la tarea no requiere de una mínima dosis de valentía y arrojo.

Por siempre nerviosa, la dictadura convierte en un crimen cualquier gesto de documentación de sus procederes y pareceres, pretendiendo – precisamente - una visión idílica de los acontecimientos que, quirúrgicamente, trata de censurar. No imaginamos el inmenso reservorio de los registros audiovisuales, fotográficos y sonoros que existen en el país, esperando a la superación definitiva del régimen, para mostrarlo tal como ha sido de acuerdo a la vivencia directa y doméstica de sus males.

Referencia:
Fotografías:

sábado, 1 de abril de 2017

POSTALES PARA SONIA (2)

Alejandro Coutinho
Con Valeria Damigella.
Alejandro Coutinho
Sobre una alfombra de flores de Curarí.
El “curarí”, Handroanthus serratifolius, es un árbol venezolano, también llamado Flor Amarillo, es muy parecido al araguaney, Tabebuia chrysantha, en otros países se le llama o pau d'Arco, guayacán, guayacán polvillo, curaire o palo de Arco, es natural de las zonas tropicales de Centroamérica y Suramérica. Es un árbol de 8-10 m de altura. La característica que define la especie es la de sus hojas aserradas (de ahí el nombre de serratifolia). Se trata de una madera apreciada en el mercado que destaca por su extrema dureza y resistencia al fuego y a las plagas. A veces se comercializa como un "palo de hierro". El “curarí” da nombre a la población de Curarigua, en Lara, municipio Torres.
Bailarina: Andrea Freitez
Asistencia: Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez.
Alejandro Coutinho
Luego de quedarme viendo esa ventana por unos interminables 5 minutos aproximadamente, ubiqué la escalera, hice la composición, di las indicaciones a la Bailarina Rut Pineda Pallotta, ubiqué a Leonela Quintero y Antonia Quevedo en la iluminación, mientras Katherine Nieto hacía el trascámara. En todo ese momento Valentina SQ aprovechó que yo no tenía la cámara, la tomó, encuadró y disparó perfectamente, siendo éste el resultado. Todos entendiendo y sincronizados en un mismo propósito.
Alejandro Coutinho
VENTANAS.
Bailarina: Valentina SQ.
Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO
Desde la Plaza del pueblo de Santa Rosa.
Bailarina: Andrea Valentina Rodriguez
Asistencia: Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez Valentina SQ Daniel Sopilka — con Andrea Valentina Rodriguez.
Alejandro Coutinho
Bailarina: Andrea Freitez
Asistencia: Ana Virginia Amaro Uzcategui Magly Suarez Marcos Freitez — con Andrea Freitez.
Trabajo, dedicación, disciplina, esfuerzo, mas actitud que aptitud, y sobre todo mucha pasión. Desde el proyecto POSTALES DE BARQUISIMETO, también rendimos tributo a quienes trabajan a diario por superarse a si mismos en lo que aman y por lo que aman. Venezuela tiene mucho para dar, toda una generación así lo está demostrando.
Alejandro Coutinho
FIRMEZA.
Bailarina: Daiana Ramos Melendez — con Daiana Ramos Melendez.
Alejandro Coutinho
ESPEJO.
Bailarina: Maria Laura Sopilka Romero — con Maria Laura Sopilka Romero y Daniel Sopilka.
Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Plaza Bolívar de Barquisimeto.
La plaza Bolívar de Barquisimeto es un espacio público localizado en la ciudad de Barquisimeto, Estado Lara. Ubicada entre la Iglesia de la Inmaculada Concepción, la sede del gobierno municipal de Iribarren, la Plaza de la Justicia y el Edificio Nacional, entre las calles 25 y 26 y entre las carreras 16 y 17 en el casco histórico de la ciudad. El espacio en donde se ubica la Plaza Bolívar de Barquisimeto estuvo ocupado con viviendas, que se derrumbaron en 1812 cuando sobrevino el terremoto de ese año en la ciudad.
En ese lugar, posteriormente, se ubicó la Plaza la Concepción, exactamente en 1842. El General Juares en 1894 hizo colocar unas bellas rejas provenientes de Nueva York y adquirió varios solares de otras casas para ampliar la plaza. El 4 de junio de 1896, se le reinauguró dándole el nombre de Plaza Miranda. Así permaneció hasta 1925, cuando el general Pedro Lizarraga le otorgó el nombre de Plaza Bolívar, pero no sería realmente sino hasta 1930 cuando el General Eustoquio Gómez decreta y construye el pedestal para la colocación de la estatua ecuestre del Padre de la Patria, traída de Europa en ocasión del centenario de la muerte de El Libertador. Se trata de una de las plazas más antiguas en su tipo.
Bailarina: Maria Laura Sopilka Romero
Asistencia: Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez Valentina SQ Daniel Sopilka
— con Maria Laura Sopilka Romero.
Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Desde el Monumento Manto de María, Barquisimeto, Estado LAra, Venezuela.
Bailarina: Arantxa Sofía Cordero González
Asistencia: Valentina SQ — con Arantxa Sofía Cordero González.

Alejandro Coutinho
A propósito del final de temporada.
Bailarina: Andrea Freitez
Asistencia: Valentina SQ Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez
Alejandro Coutinho
DESDE EL CARRO.
Transitando por la Av. Los Leones, en una parada de transporte público, no siempre usada para su propósito por los transportistas y usuarios.
Bailarina: Maria Francia Cordero Escobar
Asistencia: Valentina SQ Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez Daniel Sopilka.
Alejandro Coutinho
SI LLUEVE, NOS MOJAMOS Y DISFRUTAMOS.
Como es lógico, la lluvia no estaba planificada, les pregunté a las bailarinas ese Domingo: ¿Hacemos fotos bajo la lluvia?, y al unísono desde sus ganas, energía y pasión dijeron - Claaaaaaaro que si -.
Y así la lluvia nos bendijo y bautizó, diciéndonos que cuando la pasión habla y se hace lo que se ama todo es un recurso para crear.
Aunque suspender pudo se u... Ver más
— con Andrea Freitez.
Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Cuando hay ganas y pasión en lo que se hace, no hay lluvia ni situación adversa que impida a esta juventud venezolana erguirse y sacar la belleza de su espíritu.
Desde la Av. Lara de Barquisimeto, utilizando la fuerte lluvia de ayer como recurso para estas Postales.
Bailarina: Maria Laura Sopilka Romero
Asistencia: Valentina SQ Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez Daniel Sopi
lka — con Maria Laura Sopilka Romero.
Alejandro Coutinho
Bailarina: Fiorella Lucía
Desde el centro de Barquisimeto. — con Fiorella Lucía.
Alejandro Coutinho
Bailarina: Maria Laura Sopilka Romeroa
Desde la Plaza Bolivar de Barquisimeto.
Asistencia: Valentina SQ Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez Daniel Sopilka
Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Monumento Manto de María.
El Monumento Manto de María Divina Pastora, es una estructura monumental dedicada a la Virgen María inaugurada el 13 de enero de 20162 en la ciudad de Barquisimeto. Este es el monumento Mariano más alto del mundo. Con 62 metros de altura y situado en una colina, ofrece una vista excepcional de las ciudades de Barquisimeto, Cabudare y buena parte ... Ver más
— con Arantxa Sofía Cordero González.
Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Cuando comienzan a pintarse los característicos crepúsculos larenses, así se van viendo desde el monumento Manto de María. Bailarina: Valentina SQ de la escuela de Ballet Clasico Del Estado Lara, bajo la tutela de la Maestra Luisa Suarez. Con la compañía y asistencia de Mafer Bandola — con Valentina SQ y Ballet Clasico Del Estado Lara.
Alejandro Coutinho
Desde la Plaza Bolívar de Barquisimeto.
Bailarina: Maria Emilia Jaramillo, de la Escuela de Ballet Clasico Del Estado Lara, bajo la tutela de la Maestra Luisa Suarez.
Asistencia: Valentina SQ Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez — con Ballet Clasico Del Estado Lara y Maria Emilia Jaramillo.
Alejandro Coutinho
"¿Qué es la cultura, la literatura?¿Cómo funciona el arte y para qué?. Un gran escritor, David Foster Wallace, comenzaba su discurso de narrativa creativa con la siguiente historia: "Dos peces jóvenes nadaban tranquilamente, cuando un buen día se cruzaron con un pez viejo nadando en dirección contraria. Al cruzarse, éste les preguntó - Buenos días, ¿cómo está el agua? - Los dos peces jóvenes sigui... Ver más
— con Ballet Clasico Del Estado Lara y Valentina SQ.
Alejandro Coutinho
28 de noviembre de 2016 ·
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Desde la fachada de la Iglesia Inmaculada Concepción. Esta iglesia, además de resguardar los restos del General Jacinto Lara, fue declarado Monumento Histórico Nacional.
Bailarina: Valeria Damigella de la Escuela de Ballet Clasico Del Estado Lara, bajo la tutela de la Maestra Luisa Suarez.
Asistencia: Valentina SQ Ana Virginia Amaro Uzcategui Magly Suarez Marcos Freitez — con Ballet Clasico Del Estado Lara, Magly Suarez y Valeria Damigella.
Alejandro Coutinho
11 de noviembre de 2016 ·
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Desde el Obelisco de Barquisimeto, estado Lara, Venezuela.
Bailarina: Andrea Freitez de la Escuela de Ballet Clasico Del Estado Lara, bajo la tutela de la Maestra Luisa Suarez.
Asistencia: Valentina SQ Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez — con Ana Virginia Amaro Uzcategui, Ballet Clasico Del Estado Lara, Andrea Freitez y Marcos Freitez.
Dato quizá innecesario. La cita en cuestión habla un poco de la perspectiva política e ideológica de Alejandro Coutinho. A lo mejor, exageramos. Lo cierto es que se deja constancia de su mínima orientación al plantearlo como un extraordinario pretexto para homenajear a la gran Sonia Sanoja, recientemente fallecida.
Cfr.

POSTALES PARA SONIA (3)

Alejandro Coutinho: En la mañana de ayer tuve el honor de compartir con estudiantes y profesores del Decanato de Humanidades y Artes de la UCLA, y algunos amigos fotógrafos en la segunda jornada de Conversatorios El Espacio a través del Lente. En esta oportunidad me tocó hablar sobre mi trabajo BELLEZA ANTINATURA y POSTALES DE BARQUISIMETO. Gracias a todos los asistentes por su atención y participación, gracias Profesora Mary Pineda y su equipo del Departamento de Investigación por la invitación y esta extraordinaria oportunidad de compartir e intercambiar saberes y apreciaciones.
Al finalizar el Conversatorio, hicimos esta fotografía, con la invaluable participación de la Bailarina Rut Pineda Pallotta — con Andres Rivas, Benazir Pérez, Rut Pineda Pallotta, Mary Pineda y Valentina SQ.
Vid. https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10210192863632848&set=a.1674485536792.90109.1077041317&type=3&theater
Alejandro Coutinho: Barquisimeto. Belleza Antinatura.
Bailarina: Rut Pineda Pallotta — con Rut Pineda Pallotta.
Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Puertas del Teatro Juares.
Acá un poco de su historia.
El Teatro Juares es un teatro ubicado en la Carrera 19 con Calle 25, en el centro de la ciudad de Barquisimeto, en el estado Lara, Venezuela. Es la primera sala de espectáculos del estado.
En 1890 el Presidente de la República Raimundo Andueza Palacios decreta la construcción de un teatro para Barquisimeto con dimensiones y belleza a la altura de los europeos. El proyecto fue encomendado al arquitecto Luciano Urdaneta en colaboración con Luis Muñoz Tebar. Con el Gobernante General Aquilino Juárez se inician los trabajos para la construcción del teatro y fue inaugurado en el año 1905 con el nombre de "Teatro Municipal". En el año 1912 el Concejo Municipal le asigna el nombre de Juares, en homenaje a uno de los ciudadanos mas cultos de su época. (Se le cambia la Z del apellido Juares por la S para diferenciarlo del Prócer Mexicano Benito Juárez).
En el año 1947 se decreta su refacción total, desapareciendo la antigua fisonomía para darle paso a una edificación innovadora la cual aún mantiene en su interior.
El 27 de abril de 2009 y luego de casi diez años sin funcionar durante el período de remodelación, el Teatro Juares dio re-apertura a sus puertas con concierto sinfónico dirigido por Gustavo Dudamel. Con más de 100 años, el teatro se ha constituido en un icono para la ciudad, en donde se realizan variados espectáculos y manifestaciones culturales, lo que también es de atractivo para los turistas
Bailarina: Valeria Damigella
Asistencia: Magly Suarez Ana Virginia Amaro Uzcategui
Marcos Freitez Andres Coutinho
— con Valeria Damigella.
Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Monumento al Sol Naciente (Carlos Cruz Diez)
La obra cuenta con un total de 32 elementos cromáticos de geometría perfecta de largas y finas rayas azules, ocres, negras y verdes. Si se observa detenidamente la obra, podrá notar que cada uno de los 32 cuerpos que forman su conjunto, son diferentes durante todo el día y en relación a la hora en que se le mire, según sea la ubicación del sol, con el paso del día. Los situados hacia el norte tienen una temperatura cromática especial en determinado momento que se diferencia de los del sur. Igualmente pasa con los que miran hacia el este en relación al oeste.
En ningún momento la luz que reciben los hacen iguales o idénticos. Son constantemente disímiles porque son un exacto registro del tiempo, haciendo que toda la plaza se convierta en un gigantesco mecanismo de relojería astronómica, que a cada minuto va marcando el día, según sea la hora de la luz que percibe, ya sea de frente, de perfil o de espalda.
Así como de extraña es la configuración de esa escultura, la de su forma y la peculiar inclinación de sus planos, de esa misma manera son los cálculos que Carlos Cruz-Diez ha imaginado para conservar el perfecto equilibrio que tienen, para lo cual se ha valido de complicadas cifras computarizadas, para graduar los colores, las dimensiones de los paneles, la regularidad de sus líneas y su balance.
Bailarina: Valeria Damigella
Asistencia: Magly Suarez Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez Andres Coutinho
— con Valeria Damigella.

POSTALES DE BARQUISIMETO.
Valorar y reencontrarnos con lo nuestro, con lo que somos y tenemos.
El Monumento al Sol Naciente es un regalo que le hizo el artista Carlos Cruz Diez a la ciudad de Barquisimeto en 1.989, éste es una policromía cinética de 80 metros de diámetro y 32 paneles dispuestos de forma transversal como si nacieran del suelo verde gramínio. Por su forma y sus colores se infiere que está inspirado en el Astro Rey (Sol), se puede observar desde varios ángulos y todo se ve diferente dependiendo de la ubicación del Sol.
Uno de los símbolos más bellos de Barquisimeto, este majestuoso monumento se encuentra al final de la Av. Los Leones, frente al C.C.C. Las Trinitarias, Noreste de la ciudad. Este gigantesco reloj se hizo con la finalidad de dar un homenaje a los crepúsculos barquisimetanos, se conserva hasta nuestros días y sigue deslumbrando con la misma intensidad de siempre.
Inspirado en el astro rey, Cruz Diez presenta esta obra para observarla desde varios ángulos y obtener cada uno de los matices que la luz solar logra, al impactar sobre el cielo crepuscular barquisimetano,
Aunque aparentan ser iguales, cada uno de los cuerpos que conforman esta escultura es diferente, esa diferencia está determinada por la hora en que se observen, según sea la ubicación del sol.
Bailarina: Andrea Freitez
Asistencia: Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez Magly Suarez Andres Coutinho
— con Andrea Freitez.

Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Bailarina: Andrea Freitez — con Ana Virginia Amaro Uzcategui, Marcos Freitez y Andrea Freitez.
Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO.
"BELLEZA ANTI-NATURA"
Desde la Av. Venezuela. Al fondo la Catedral de Barquisimeto, patrimonio arquitectónico.
Bailarina: Valentina SQ — con Valentina SQ.


Alejandro Coutinho
Desde el Paseo Juan Guillermo Iribarren. Barquisimeto. Venezuela.
Bailarina: Filomena Pensa — con Filomena Pensa.
Alejandro Coutinho
Con Rut Pineda Pallotta, Leonela Quintero y Katherine Nieto.
Alejandro Coutinho.
Desde la Iglesia de Santa Rosa de Lima.
Bailarina: Andrea Freitez
Asistencia: Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez — con Andrea Freitez.
Alejandro Coutinho.
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Desde el casco central e histórico de Barquisimeto, en la Plaza Lara.
Bailarina: Fiorella Lucía
Asistencia: Valentina SQ Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez — con Fiorella Lucía.
Alejandro Coutinho.
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Una familia que disfrutando un momento de tranquilidad, no se opusieron en formar parte de esta POSTAL, en un hermoso atardecer y la ciudad de Barquisimeto como tapiz de fondo.
Bailarina: Arantxa Sofía Cordero González
Asistencia: Valentina SQ Mafer Bandola.
Alejandro Coutinho
POSTAL DE UNA VENEZUELA UNIDA Y MULTICOLOR.
"Que la unión deje de ser la excepción"
Ayer 14 de enero Barquisimeto una vez más fue protagonista y testigo de que nuestra esencia es la unión, la convivencia, el respeto, el civismo y la hermandad. Ayer toda esa politiquería divisoria y hostil de unos pocos quedó fuera de lugar. Ayer las calles de Barquisimeto fueron tomadas por millones de personas, ... Ver más
— con Magly Suarez, Valeria Damigella, Luisa Suarez, Ana Virginia Amaro Uzcategui, Ballet Clasico Del Estado Lara, Coralia Olivo, Mafer Bandola, Marcos Freitez, Arantxa Sofía Cordero González, Katherine Nieto, Leonela Quintero, Luis Enrique González Morillo y Fundación Integrarte.
Alejandro Coutinho
POSTALES DE VENEZUELA.
Desde uno se los típicos puestos de ventas de imágenes religiosas, en su mayoría alegóricas y con motivo a "La Divina Pastora", patrona de los barquisimetanos católicos.
Desde ya apostados en los alrededores del Pueblo de Santa Rosa, para celebrar este 14 de enero la procesión más grande de Venezuela, y la tercera más grande del mundo.
Bailarina: Daiana Ramos Melendez de la Escuela de Ballet Clasico Del Estado Lara, bajo la tutela de la Maestra Luisa Suarez.
Asistencia: Valentina SQ Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez Daniel Sopilka — con Daiana Ramos Melendez y Ballet Clasico Del Estado Lara.


Alejandro Coutinho
DESDE EL CARRO.
En la Plaza Juan Guillermo Iribarren de Barquisimeto. Estado Lara. Venezuela.
Bailarina: Valentina SQ — con Valentina SQ.

Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Desde la impresionante visiblemente estratégica ubicación del Monumento al Manto de María. Al fondo el cielo larense pintándose sobre Barquisimeto.
Bailarina: Arantxa Sofía Cordero González, ex-alumna de la Escuela de Ballet Clasico Del Estado Lara, bajo la tutela de la Maestra Luisa Suarez.
Asistencia: Valentina SQ — con Arantxa Sofía Cordero González.


Alejandro Coutinho
TRIADA ESPONTÁNEA.
Así como quien no quiere la cosa, una tarde de POSTALES DE BARQUISIMETO, Mafer Bandola se descalza y se sienta en el suelo para tocar un pajarillo, mientras Valentina SQ y Arantxa Sofía Cordero González improvisan un baile, regalandole a los presentes que visitaban el Monumento Manto de María un inesperado espectáculo. A mi me tocó el privilegio de fotografiarlas, teniendo como tapiz nuestros hermosos crepúsculos. Al final, los aplausos y las sonrisas de quienes fuimos testigos de esos cortos pero muy valiosos minutos.
Y así, música, ballet y fotografía formaron una TRIADA ESPONTÁNEA. — con Arantxa Sofía Cordero González, Mafer Bandola y Valentina SQ.

Alejandro Coutinho
Este fin de semana estuvimos en el monumento Manto de María, haciendo más POSTALES DE BARQUISIMETO. La experiencia es cada vez mejor, la gente espontáneamente se involucraron en algunas fotos. Ya les iré mostrando. — con Arantxa Sofía Cordero González, Valentina SQ, Marcos Freitez y Ana Virginia Amaro Uzcategui.
19/12/2016.
Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Desde la Plaza de la Justicia, junto a uno de los puestos ambulantes de chucherías, de esas que amainan la ansiedad y el hambre por momentos de quienes bregan a diario con las injusticias de esa Plaza.
Bailarina: Maria Emilia Jaramillo, de la Escuela de Ballet Ballet Clasico Del Estado Lara, bajo la tutela de la Maestra Luisa Suarez.
Asistencia: Marcos Freitez Ana Virginia Amaro Uzcategui Valentina SQ.
Alejandro Coutinho
Desde la Plaza Bolívar de Barquisimeto.
Bailarina: Andrea Valentina Rodriguez, de la Escuela de Ballet Clasico Del Estado Lara, bajo la tutela de la Maestra Luisa Suarez.
Asistencia: Ana Virginia Amaro Uzcategui Valentina SQ Marcos Freitez — con Aram David Ozias, Andrea Valentina Rodriguez y Ballet Clasico Del Estado Lara.
Alejandro Coutinho
Y así "Nos Vimos en el Centro", ayer 03 de diciembre, aprovechando la recuperación de los espacios de la ciudad por parte de CulturaBqto para la expresión del Arte y la Cutura. Gracias Marhú Mc Cormick Gonzalo Francisco Pepe Ricardo Marapacuto Méndez Ramón por hacer posible estos momentos.
Bailarinas: Fiorella Lucía Valentina SQ Maria Francia Cordero Escobar, de la Escuela de Ballet Clasico Del Estado Lara. Y por supuesto mi agradecimiento infinito a Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez Daniel Sopilka por el apoyo incondicional. — con Fiorella Lucía, Valentina SQ y Maria Francia Cordero Escobar.
Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Desde la Plaza Bolivar, en la característica reja y piso de granito de cuadros en colores. Al fondo a la izquierda la Casa de Eustoquio Gómez, conocida como Casa Municipal Eustoquio Gómez, se encuentra ubicada en una de las esquinas de la Plaza Bolívar, en el Centro Histórico de Barquisimeto. Actualmente funciona en ella la Corporación de Turismo de Barquisimeto.
Bailarina: Daiana Ramos Melendez, de la Escuela de Ballet Clasico Del Estado Lara, bajo la tutela de la Maestra Luisa Suarez.
Asistencia: Valentina SQ Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez — con Ballet Clasico Del Estado Lara y Daiana Ramos Melendez.
Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Desde la parte baja del Elevado del Obelisco de Barquisimeto, donde a diario se reúnen personas para ejercitarse y entrenar distintas disciplinas deportivas.
Bailarina: Andrea Freitez de la Escuela de Ballet Clasico Del Estado Lara, bajo la tutela de la Maestra Luisa Suarez.
Asistencia: Valentina SQ Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez
Alejandro Coutinho
Conjunción de estilos, pasiones, esfuerzos y formas de ver.
Bailarina: Valentina SQ — con Valentina SQ.
Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Desde el centro de Barquisimeto. Al fondo el Cuartel General "Jacinto Lara", actual sede de la facultad de Artes de la UCLA, y del Instituto Municipal de Cultura y Arte IMCA.
Bailarina: Valeria Damigella, de la Escuela de Ballet Clasico Del Estado Lara, bajo la tutela de la Maestra Luisa Suarez.
Asistencia: Valentina SQ Magly Suarez Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez — con Magly Suarez, Valeria Damigella y Ballet Clasico Del Estado Lara.
Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Desde la Plaza Lara, frente a la fachada de la Unidad Educativa Instituto Diocesano. Esta edificación fue construida en el año 1869, sirviendo para ese entonces como la sede del Seminario de San Agustín. En 1994, gracias a la aceptación de Monseñor Tulio Manuel Chirivella y a la propuesta de un grupo de docentes, quienes le solicitaron en alquiler la sede del Instituto Diocesano para dar cabida a aquellos jóvenes que deseaban cursar estudios en el turno de la tarde.
Bailarina: Valeria Damigella de la Escuela de Ballet Clasico Del Estado Lara bajo la tutela de la Maestra Luisa Suarez.
Asistencia: Valentina SQ Ana Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez — con Ballet Clasico Del Estado Lara y Valeria Damigella.
Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Desde la escultura de Cubo Gigante bajo el Obelisco de Barquisimeto, estado Lara, Venezuela.
Bailarina: Valentina SQ del Ballet Clasico Del Estado Lara bajo la tutela de la Maestra Luisa Suarez.
Asistencia: Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez — con Ballet Clasico Del Estado Lara y Valentina SQ.
Alejandro Coutinho
Desde el Parque Ayacucho.
Bailarina: Isabella Reyes, de la Escuela de Ballet Clasico Del Estado Lara, bajo la tutela de la Maestra Luisa Suarez.
Asistencia: Valentina SQ Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez — con Ballet Clasico Del Estado Lara e Isabella Reyes.
Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Desde el Parque Ayacucho de Barquisimeto.
Bailarina: Nicole Perez de la Escuela de Ballet Clasico Del Estado Lara, bajo la tutela de la Maestra Luisa Suarez.
Asistencia: Valentina SQ Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez — con Ballet Clasico Del Estado Lara y Nicole Perez.
Alejandro Coutinho
POSTALES DE BARQUISIMETO.
Desde la escultura Columna Constructiva del maestro barquisimetano Carlos Medina, ubicada en la Plaza La Justicia de Barquisimeto, frente al Edificio Nacional, actual sede de los Tribunales Judiciales del estado Lara yde la Oficina de Correos IPOSTEL.
Al fondo la fachada de la antigua sede del Conservatorio de Música "Vicente Emilio Sojo", casa donde se formaron grandes talentos y maestros venezolanos en la música.
Bailarina: Daiana Ramos Melendez, de la Escuela de Ballet Clasico Del Estado Lara, bajo la tutela de la Maestra Luisa Suarez.
Asistencia: Valentina SQ Ana Virginia Amaro Uzcategui Marcos Freitez Magly Suarez — con Ballet
 Clasico Del Estado Lara y Daiana Ramos Melendez.
Alejandro Coutinho
22 de octubre de 2016
Y ayer nuevamente el Ballet se adueñó de otro espacio de la ciudad de Barquisimeto.

Cfr.