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jueves, 5 de marzo de 2020

BITÁCORA

Compartimos recientemente un espacio radial que se realiza en Internet, como bien lo dice Mingo. Sobre la universidad, las elecciones dizque parlamentarias, el objetivo militar de la dictadura, entre otros temas,  disertamos Dignora Hernández, William Anseume (vía telefónica), Antonio Varas y LB.

04/03/2020:
https://www.youtube.com/watch?v=Y4IqC2kUJiw

lunes, 2 de marzo de 2020

BAJAR O SUBIR

Elecciones en las Universidades
Pablo Aure   
 
Ningún universitario republicano, entiéndase como aquel que está de acuerdo con la alternancia en los cargos de dirección, puede estar en desacuerdo con que se realicen elecciones para la renovación de sus autoridades, cuyos periodos  están vencidos desde hace tiempo. Me refiero a los consejeros profesorales ante el Consejo Universitario ante los de Facultad y Consejos de escuela, también a los decanos y desde luego, a las autoridades propiamente dichas: Rector, Vicerrectores y Secretario General.

Ahora bien, es necesario aclarar ante la opinión pública que en todas las Universidades se han convocado procesos electorales, pero ha sido precisamente el Tribunal Supremo de Justicia quien las ha suspendido, ordenando realizarlas bajo parámetros antiacadémicos, por lo cual las comisiones electorales respectivas se han negado a realizarlas de la manera impuesta.

Recientemente hubo una preocupación generalizada por la emisión de la sentencia 0324 que pretendía obligar a la Universidad Central de Venezuela realizar elecciones antes del 28 de febrero del 2020, estableciendo el voto “paritario” y dividiendo el claustro en cinco (5) sectores, a saber: el de los estudiantes, docentes, obreros, empleados y egresados. Cada uno de los integrantes de estos sectores se contabilizaba como un voto. Imagínense el número del padrón electoral. Por ejemplo de la Universidad de Carabobo han egresado más de ciento sesenta mil (160.000) profesionales, hoy tenemos una matrícula de aproximadamente veinticinco mil (25.000) alumnos y si contamos al resto de los sectores le debemos sumar cerca de diecisiete mil (17.000); es decir más de doscientas mil personas tendrán derecho a elegir a las autoridades. ¡Vaya “democracia” tumultuaria! Desde luego, ese tipo de elecciones no es académica ni tampoco es democrática. No es igualdad en los derechos, porque la igualdad no se mide por votar sino por responsabilidades en el ejercicio. 

Jamás convalidaría una elección que soslaye los principios constitucionales, claramente establecidos en el artículo 109 de la Constitución (El Estado reconocerá la autonomía universitaria como principio y jerarquía que permite a los profesores,  estudiantes, egresados…). 

Puede ser que algunos miembros de la comunidad universitaria estén simpatizando con la variación del claustro para ajustarlo a determinadas exigencias NO CONSTITUCIONALES, pero, así como lo he dicho en privado, hoy en público lo repito: conmigo no cuenten mientras sea miembro del Consejo Universitario de la Universidad de Carabobo defenderé con mi voz la autonomía universitaria. Primero que reformen la Constitución y luego, podemos discutir la variación del claustro, mientras eso no ocurra, jamás alzaré la mano para pisotear la Carta Magna.

Se han dado innumerables debates dentro y fuera de las Universidades, inclusive ese artículo 109 Constitucional, el expresidente Hugo Chávez lo pretendió modificar con aquella reforma que el pueblo le dijo NO. Entonces, mal podemos nosotros vía reglamentaria alterar algo que los ciudadanos venezolanos soberanamente no autorizaron.

Hoy, desde el ejecutivo nacional, algunos togados y otros integrantes de comunidades universitaria (lamentablemente) con ínfulas de curtidos en el Derecho o en la interpretación de las normas jurídicas, enarbolan la Ley Orgánica de Educación para señalar la manera de elegir las autoridades, bajo la errada creencia de hacer respetar el principio de la participación, auspician aumentar la composición del claustro en nuestras universidades, debo decirles que están supremamente equivocadas. Simple y llanamente porque esa Ley (la LOE) NO APLICA a las Universidades autónomas. Me explico. La Ley de marras, de acuerdo al Artículo 2, establece: “Esta Ley se aplica a la sociedad y en particular a las personas naturales y jurídicas, instituciones y centros educativos oficiales dependientes del Ejecutivo Nacional, Estadal, Municipal y de los entes descentralizados y las instituciones educativas privadas, en lo relativo a la materia y competencia educativa. (Cursivas y negritas de quien escribe) Al leer, el artículo dos (2) de la Ley, no puede quedar duda que nuestras universidades SON AUTÓNOMAS y no dependen del ejecutivo. Les aclaro: depender no es asignación de presupuesto, ya que una de las funciones propias del ejecutivo como su nombre lo define es EJECUTAR (decisiones) en este caso el presupuesto que fijen las universidades en sus respectivos Consejos Universitarios.

Para finalizar, si es que acaso todavía existe alguna duda, les transcribiré el artículo 31 de la LOE: “Artículo 31. Una ley especial normará el funcionamiento del subsistema de educación básica, desde el nivel de educación inicial hasta el de educación media en todas sus modalidades y establecerá los mecanismos de coordinación necesarios con la educación universitaria” ¿Ustedes saben cuál era esa Ley especial que iba a regir las Universidades? La Ley de Educación Universitaria que vetó Chávez en el  año 2011.

Así que, por lo pronto, en las universidades seguiremos rigiéndonos por la Constitución de la república de Venezuela y la Ley de Universidades de 1971. Por cierto, estoy de acuerdo con la elección de TODAS las autoridades en TODAS las Universidades, cuando digo todas, incluyo aquellas donde sus decanos, rectores, vicerrectores y secretarios los designa a dedo Nicolás Maduro. Basta de hipocresía.

Amigos, la finalidad del régimen no es realizar elecciones sino anarquizar y aniquilar las Casas de estudio. No hablemos edulcorando las palabras, ya sabemos que el régimen no  ganaría ninguna elección ni que se contabilicen uno a uno los votos de los 5 sectores que el chavismo pretende incluir. Tanto los obreros como los empleados están pasando hambre, al igual que los profesores, estudiantes y egresados. Ellos saben que entregarle la universidad a un destructor es el fin de la educación en Venezuela. 

Por lo pronto les pido a mis compañeros no distraernos ni rivalicemos por las legítimas aspiraciones que se pueda tener en dirigir las Universidades; nuestro único y verdadero objetivo debe ser salir del régimen que oprime no solo a las universidades sino a todo el país, salir de ese régimen que ha destruido a Venezuela.  

“La universidad es el refugio de la patria” No las dejemos solas.

Fuente:

domingo, 1 de marzo de 2020

DEL OBRAR POLÍTICO: LA PALABRA

Del debate universitario
Luis Barragán

“Para definir una época no basta
con saber lo que en ella se ha hecho;
es menester además  que sepamos
lo que no se ha hecho, lo que en ella es imposible”

José Ortega y Gasset (*)

La discusión y la movilización, constituyen dos de las facetas más importantes del obrar político. Empero, suele ocurrir, solemos confundir la política con las propias herramientas de comunicación que emplea, tomando el totalitarismo un curso novedoso para realizarse con la apariencia de las libertades que niega.

El Tweed circunstancial, centrado en alguna de las vicisitudes que tejen el drama universitario, puede imponerse por encima de aquél mensaje también directo y conciso capaz de asomar y propiciar una interesante polémica, cual escena de una víctima del llamado coronavirus que evade el planteamiento y cuestionamiento de las condiciones de salubridad imperantes en el país y sus alternativas. Quizá, por ello, se dirá que basta una etiqueta en torno a la autonomía de la universidad que adquiere la prestancia de un comodín, utilizado orwellianamente por los que aún la combaten, en  lugar de avanzar en el intercambio: estamos  la altura de la tristemente célebre sentencia 0324 de 2019, incólume porque la 0047 de 2020 trata de una suspensión, por cierto, renovable de hacer falta políticamente, por lo que no se  justifica que retrocedamos a las meras consignas reivindicativas, antes impensables en una instancia del conocimiento organizado.  .

Atravesamos un problema grave y profundo de características existenciales, respecto a la universidad; por consiguiente, una pasajera emoción y el planteamiento de algunas ideas, pronto nos devuelven – resignados – al oficio privilegiado por el régimen: el de la propia, básica e indelegable sobrevivencia personal. Inaudito, todavía son escasas las voces provenientes del mismo mundo universitario que opinan sobre la materia, ante la omisión y cautela de quienes juran pontificarla, permitiéndonos añadir que la historia les dará alcance por lo que no hicieron – declarando muchos imposibles - en una coyuntura tan crucial de hacer caso a la sentencia ortegueana con la iniciamos nuestra modesta intervención en la sesión de la Asamblea Nacional (27/02/2020).

¿Protagonizamos un debate real, sostenido y ascendente, sobre la universidad venezolana y su destino? ¿Disponemos del tiempo y de la motivación necesaria para darle consistencia? ¿Lo convertirá definitivamente el régimen en otra de las puerilidades que lo alimentan?  De acá se desprenden los síntomas iniciales de la gravedad que ha ganado el asunto en  los predios de la opinión pública y de la política misma, simulando una controversia y una dinámica a favor del selfie que le concede ventaja al soterrado esfuerzo de supervivencia de la burocracia y de sus intereses tan ramificados.

Obviamente, siendo muy otros los tiempos, podemos constatar en la prensa escrita y diarios de debates del otrora Congreso de décadas atrás, el nivel y profundidad que conquistó la diatriba que, hoy, resultaría harto tediosa; a modo de ilustración, citamos los debates parlamentarios que sintetizaron todo un dilema entre la llamada renovación y la reforma universitarias, hacia 1970; o, valga la acotación, un largo texto publicado en un órgano inicialmente del PCV que, después, fue controlado por el MAS, como fue Deslinde, referido a un diagnóstico del problema de la educación superior, cuya sola invocación escandalizaría a los ahora enemigos declarados de la autonomía. Vale decir, alcanzamos una mínima y eficaz argumentación o racionalidad que el país – alarmantemente – no extraña, respecto a sus dirigentes.

(*) “Obras completas”,  Revista de Occidente, Madrid, 1947: III, 207

Reproducción parcial: Deslinde, Caracas, 15 al 30/06/1969.
02/03/2020:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/36482-universitario

sábado, 29 de febrero de 2020

LA UNIVERSIDAD DEL TRICOLOR NACIONAL

Dictadura pretende avanzar hacia la milicianizacion de las universidades

Consabido, la Fracción Parlamentaria del 16 de Julio ha dado una batalla persistente en la Asamblea Nacional, en  defensa de la autonomía universitaria, rechazando la sentencia 0324 de 2019 y, ahora, la 0047 de 2020 que suspende el plazo ordenado para realizar las elecciones en las casas de estudios.

A juicio del diputado Luis Barragán, integrante de la citada Fracción, es necesario ver más allá, pues, aseguró que las elecciones en cuestión  apenas constituyen un detalle en la estrategia de mediano y largo plazo del régimen.

“Lejos de celebrarlo como un logro, la suspensión de la medida cautelar le permitirá al oficialismo afinar mejor la búsqueda de una cohabitación en las universidades que, por cierto, encuentra eco en algunos sectores que actúan soterradamente para simular unos comicios, por supuesto, distintos al artículo 109 constitucional y la Ley de universidades que debemos reivindicar a todo trance. Sin embargo, hay que ir más allá, pues, de acuerdo al propuesta de la contratación colectiva de la Universidad Simón Bolívar, la pretensión definitiva es la de militarizar a las universidades para milicianizar a quienes hagan vida activa en ellas, por lo que las elecciones corajudas y plenamente autonómicas ayudarán a atajar a la anti-universidad y, a la vez, aportar al cese de la usurpación”.

Para el diputado Barragán, nada extraña la tardanza en  la publicación de la sentencia nº. 0047:

“Los magistrados del ilegítimo TSJ que la suscriben,  carecen de toda autoridad moral para trazar  el destino de la universidad de la que reniegan, pues, añadida la ponente, todos están cuestionados por su militancia histórica en el MVR y PSUV, fueron hasta  parlamentarios de estos partidos, e, incluso, son objetos de sanciones internacionales por blanqueo de capitales y financiamiento del terrorismo, por ejemplo”.

Finalmente,  acotó que la “conversión de cada universidad en un cuartel, es la ilusión postrera de un régimen que no logra controlar siquiera a sus fuerzas policiales, como lo hemos visto en las últimas semanas”.

Fotografías: Angie Rojas, sesión de la Asamblea Nacional (Caracas, 27/02/2020).

01/03/2020:
https://gytlaw.awsve.com/2020/03/01/diputado-barragan-los-magistrados-del-ilegitimo-tsj-no-tienen-autoridad-para-decidir-sobre-la-universidad-venezolana/
https://albertonews.com/politica/diputado-barragan-magistrados-del-ilegitimo-tsj-no-tienen-autoridad-para-decidir-sobre-la-universidad-venezolana/
http://extravenezuela.com/2020/03/01/diputado-barragan-los-magistrados-del-ilegitimo-tsj-no-tienen-autoridad-para-decidir-sobre-la-universidad-venezolana/
https://quepasaenvenezuela.org/2020/03/01/diputado-barragan-los-magistrados-del-ilegitimo-tsj-no-tienen-autoridad-para-decidir-sobre-la-universidad-venezolana/
https://apuntoenlinea.net/2020/03/01/diputado-barragan-los-magistrados-del-ilegitimo-tsj-no-tienen-autoridad-para-decidir-sobre-la-universidad-venezolana/

viernes, 28 de febrero de 2020

INCÓLUME 0324

Las universidades deben inmediatamente convocar sus elecciones autonómicas

De acuerdo al reciente comunicado oficial de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), fue decidida la suspensión de la medida cautelar que impide la celebración de las elecciones autonómicas en las universidades públicas y, a juicio del diputado Luis Barragán, “en nada atenúa la lesión infringida a la propia autonomía universitaria y sólo formaliza el aporte que hace el ilegítimo aparato judicial del régimen para pactar una peculiar cohabitación con sectores que rayan en la complicidad, ganando  un tiempo adicional para maniobrar”.

Observó, en consonancia con las declaraciones emitidas por el ministro usurpador de Educación Superior, que el comunicado versa sobre el “compromiso de las representaciones de las universidades (…) para ajustar transitoriamente sus reglamentos electorales” de conformidad con la tristemente célebre sentencia 0324 de 2019.

“La opinión pública, en general, y las comunidades universitarias, en particular, poco o nada saben del alcance de las conversaciones sostenidas entre las autoridades rectorales y el régimen, desde  ya, nos parece insólito que la postergación del plazo sea para amoldar  los reglamentos a una exigencia que atenta evidentemente contra el artículo 109 constitucional y la Ley de Universidades, en lugar de reivindicar su actual vigencia que permite convocar inmediatamente, en forma masiva y simultánea, a los libérrimos comicios, sin rodeos,  como hemos y seguiremos insistiendo desde la Fracción Parlamentaria 16 de Julio”.

Agregó: “Por ello, alertamos sobre las distintas maniobras adelantadas por una dictadura que, incompetente para copar todas las casas de estudios,  está en la  intensa búsqueda de complicidades que,  en definitiva, la ayuden para realizar la anti-universidad que tiene pendiente”.

El diputado Barragán, en la sesión de la Asamlea Nacional  que abordó la materia, reiteró las propuestas legales orientadas a facilitar unas  elecciones constitucionales en las universidades, sugiriendo la comparecencia  de los rectores de las principales casas de estudio ante la plenaria y la conformación de una Comisión Mixta que exclusivamente se dedique al asunto, integrada  por representantes de las comisiones permanentes de Desarrollo Social, Cultura, Política Interior, Política Exterior y de Defensa. Al respecto, llamó la atención la inclusión de estas dos últimas comisiones.

“Es necesario – aclaró – atender la dimensión internacional del problema, ya que – por ejemplo – la legítima representación diplomática de la encargaduría presidencial debe diligenciar la atención de la UNESCO hacia la Ciudad  Universitaria de Caracas, declarada patrimonio de la humanidad; y, por el otro, atender también el propósito del régimen que es el de militarizar a las universidades y de milicianizar a sus actores, dato frecuentemente olvidado".

Sesión Asamblea Nacional, Caracas, 27/02/2020:
Completa: https://www.youtube.com/watch?v=aS6t2pZnwn4
28/02/2020:
https://www.noticierodigital.com/2020/02/dip-barragan-sentencia-del-tsj-igual-obliga-a-las-universidades-a-hacer-elecciones-como-el-gobierno-quiere/
https://www.noticierodigital.com/2020/02/dip-barragan-sentencia-del-tsj-igual-obliga-a-las-universidades-a-hacer-elecciones-como-el-gobierno-quiere/
https://www.lapatilla.com/2020/02/28/diputado-barragan-las-universidades-deben-inmediatamente-convocar-sus-elecciones-autonomicas/
https://albertonews.com/nacionales/diputado-barragan-las-universidades-deben-inmediatamente-convocar-sus-elecciones-autonomicas/
https://www.reporteconfidencial.info/2020/02/28/diputado-barragan-las-universidades-deben-inmediatamente-convocar-sus-elecciones-autonomicas/
https://quepasaenvenezuela.org/2020/02/28/diputado-barragan-las-universidades-deben-inmediatamente-convocar-sus-elecciones-autonomicas/
https://apuntoenlinea.net/2020/02/28/diputado-barragan-las-universidades-deben-inmediatamente-convocar-sus-elecciones-autonomicas/
http://extravenezuela.com/2020/02/28/diputado-barragan-las-universidades-deben-inmediatamente-convocar-sus-elecciones-autonomicas/


TSJ de Maduro suspendió la medida cautelar que ordenaba elecciones arbitrarias en la UCV
febrero 27 2020
Este jueves, La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia del régimen de Nicolás Maduro suspendió la medida cautelar N° 0324 del 27 de agosto de 2019, relacionada con la celebración de las elecciones de las autoridades de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
A continuación el comunicado en íntegro:
La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), con ponencia de la magistrada Carmen Zuleta De Merchán, suspendió la medida cautelar dictada en la decisión N° 0324 del 27 de agosto de 2019, consistente en la celebración de las elecciones de las autoridades de la Universidad Central de Venezuela (UCV), sin perjuicio del ejercicio de las atribuciones cautelares de la Sala Constitucional en el procedimiento de nulidad que continúa de conformidad con lo dispuesto en los artículos 128 y siguientes de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia.
Indica la sentencia N° 0047-2020 publicada este jueves, que la Sala Constitucional suspende de oficio la medida cautelar aprobada en el aludido fallo N° 0324, atendiendo al compromiso de las representaciones de las universidades nacionales de renovar democráticamente las autoridades universitarias cuyo período está largamente vencido.
Agrega la Sala Constitucional, en su decisión, que las casas de estudios concernidas deberán iniciar un proceso eleccionario que ponga en práctica el principio de universalidad y sectorización de la comunidad universitaria y, a tal efecto, les corresponde ajustar transitoriamente sus reglamentos electorales de acuerdo a los parámetros contenidos en la sentencia N° 0324 del 27 de agosto de 2019.
En tal sentido, deberán crear los cinco registros para el acto comicial de las autoridades universitarias e incluir a todos los sectores, a saber, profesores, estudiantes, egresados, personal administrativo y obrero; así como los mecanismos necesarios para crear los correspondientes padrones electorales de cada sector.
Finalmente, se ordenó al Ministro del Poder Popular para la Educación Universitaria, en su condición de Presidente del Consejo Nacional de Universidades, hacer seguimiento al cumplimiento de lo ordenado en el presente fallo e informar a la Sala Constitucional sobre los actos de ejecución de la present

Fuente:

Sec. de la UCV: Sentencia del TSJ es positiva
Jhoan Meléndez.

El Secretario de la UCV, Amalio Belmonte, indicó este jueves que la sentencia del TSJ oficialista dará el tiempo necesario para llevar a cabo las elecciones internas que permitan renovar las autoridades con unas «reglas claras».
Señaló Belmonte que esta sentencia ha mantenido a la universidad «en una situación de incertidumbre». «Creo que en el propio Gobierno había diferencias entorno a la ejecución de dicha sentencia. No es que se suspende para siempre pero permite que podamos abrir un compás de reflexión y comunicación interna. De prepararnos para enfrentar los efectos que podría tener esta suspensión».
«También nos permite un compás que le facilite a la universidad definir las opciones frente a lo que tenemos que producir como alternativa electoral en la UCV. Tanto para los decanos como para las autoridades universitarias; en fin, para definir cuáles son las condiciones en las cuales vamos a concurrir a un proceso electoral», subrayó.
«Lo positivo de esto es que mañana hubiésemos tenido en la UCV cuatro autoridades designadas por el propio ejecutivo nacional. Una intervención de la universidad por la vía judicial. Entonces esto es lo positivo que deja la suspensión», aclaró Belmonte a Unión Radio.
Belmonte acotó que la intención no es quitarle la participación a los obreros y empleados, porque el «peso mayor» debe recaer en los profesores e investigadores de la universidad
«No nos negamos a que otros sectores participen; pero que el énfasis superior, el centro de la universidad esté en los profesores», concluyó.

Fuente:

miércoles, 26 de febrero de 2020

ADICIONAL ADVERTENCIA A LAS UNIVERSIDADES PRIVADAS

Régimen va por las universidades privadas, advierte Vente
Jhoan Meléndez.

El diputado (Vente) Luis Barragán afirmó este miércoles que «por lógica» la AN debe sesionar mañana en la UCV, tomando en cuenta la sentencia 0324 del TSJ.

Indicó que es necesaria una comisión mixta dedicada a la situación de la educación superior. “Está a punto de perderse la noción básica de la universidad”, expresó.

A juicio del parlamentario, hoy la universidad venezolana “corre un inminente peligro que fue advertido”. En este sentido, advirtió a las universidades privadas: “Si las universidades autónomas están en mejor condición de resistir este embate, no queremos pensar lo que pase con las privadas, y el régimen va por ellas”.

Barragán afirmó que las universidades “necesitan realizar elecciones de manera simultánea y masiva como una respuesta articulada del mundo universitario frente al régimen que la quiere doblegadas a sus órdenes”.

Por su parte, William Anseume, presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar (USB) expresó que “hoy la Universidad necesita el respaldo de la sociedad venezolana y de la comunidad internacional ante este ataque implacable. El régimen está dispuesto a echar el resto en contra de la universidad venezolana”.

“Piensan militarizar la universidad y hacer de ella bodegas y conucos. Es lo que se ha planteado el régimen”, dijo Anseume. Asimismo enfatizó que el problema de la intervención de la universidad es de vieja data: “Es de al menos doce años, lo vimos con la intervención a la USB con esa imposición de rector hace dos años”.

Sin universidad no hay país

Durante ala rueda de prensa, Horacio Molina, coordinador de Universidades de Vente Joven aseguró que “perder la UCV y que Nicolás Maduro y sus mafias paramilitares la tomen, es perder al país”.

“Durante estos 20 años de régimen castro chavista, el régimen de Chávez y ahora de Maduro han intentado acabar con la universidad, pero hoy la Universidad venezolana junto a todo el país está resistiendo. Mientras el régimen usurpe el poder, la Universidad estará amenazada. La única solución real es sacarlos”, dijo.

Asimismo, Carlos Fernández, Secretario Político de Vente Joven llamó a los venezolanos a que acompañen este jueves a los estudiantes a la plaza el Rectorado de la UCV.

“Es TSJ no es tribunal, no es supremo y mucho menos imparte justicia; es el despacho del régimen. A pocas horas de cumplirse el paso de ese ilegítimo TSJ, los estudiantes estamos listos para defender la Universidad y enfrentar a quien tengamos que enfrentar”, finalizó.

26/02/2020:
https://www.noticierodigital.com/2020/02/regimen-va-a-ir-por-las-universidades-privadas-advierte-vente/
https://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=147696
Cfr.
26/02/2020:
https://www.elimpulso.com/2020/02/26/advierten-que-el-regimen-de-maduro-va-por-las-universidades-privadas-26feb/
https://noticiasporelmundo.com/vente-venezuela-propone-una-comision-de-la-an-para-defender-la-autonomia-universitaria-noticias-venezuela
https://albertonews.com/nacionales/regimen-va-por-las-universidades-privadas-advierte-vente/
Fotografñias: Malala Nogales.


LA FUERZA ACTUALIZADORA DE UNA CRISIS

Diputado Luis Barragán: Las universidades tienen la oportunidad histórica de generar el oleaje democrático que aporte el cese a la usurpación

Ser consecuente con lo que se predica es una rara virtud en estos tiempos, sobre todo si proviene del mundo político. El Diputado Luis Barragán es de los pocos parlamentarios erigidos en voceros de la situación que aqueja a la Universidad venezolana. Todavía recordamos aquella pletórica campaña de 2015 en ocasión de la elección de la Asamblea Nacional, cuando algunos candidatos a diputados llegaron a ofrecer, en caso de alcanzar una curul, convertirse en defensores natos del sector universitario, al esgrimir su condición de profesores. No fue precisamente el Diputado Barragán quien en aquella ocasión iba a la reelección, uno de aquellos oferentes. Sin embargo, el tiempo que le ha dedicado al tema universitario, ha hecho crujir la sensibilidad de no pocos que entienden la Universidad como un coto cerrado.

Los debates en los cuales el Diputado Barragán ha terciado, unido al religioso análisis que regularmente dedica a la Universidad venezolana, lo han hecho merecedor del respeto y ojeriza de algunos gremios. Por ello, aprovechamos este espacio que nos ha ofrecido Opinión y Noticias para sugerir al Diputado Barragán varias preguntas, cuyas respuestas pueden ofrecer luces en medio de las sombras que pretenden arropar a las principales casas de estudios del país.

José Alberto Olivar
25 de febrero de 2020


JAO: Usted hace poco trajo a colación la gesta protagonizada por los estudiantes de 1928 frente a la tiranía gomecista, señalando que le resultaba impensable que luego de aquella valiente manifestación de rebeldía, la generación del 28 hubiese aceptado cohabitar con Gómez. ¿Estima que la dirigencia estudiantil de esta hora no ha estado a la altura para hacer frente sin vacilación a la dictadura? O simplemente ha sido objeto utilitario de un sector predominante de la oposición?

LB: Es necesaria la perspectiva histórica del movimiento estudiantil venezolano, portador de una rica tradición de luchas que el actual régimen, desde sus inicios, ha minimizado y adulterado, hallando audiencia – es  necesario reconocerlo – entre quienes lo sufren. Frente al oprobio, décadas muy atrás, a  pesar de las limitaciones y peligros que comportaba, bullían espontáneamente las ideas en procura de oportunidades para canalizarlas con un extraordinario y hasta sorpresivo vigor, como ocurrió en 2014 y 2017, generando una fuerza o movimiento social que aún está pendiente de una respuesta cónsona del liderazgo  político de oposición. En el fondo, hay un ideario y un programa subyacente muy pendiente,  que debemos  interpretar y desarrollar, a favor de la libertad y de  la liberación de los venezolanos.

No pretendemos una emulación automática de esa tradición de luchas, por las específicas e inéditas circunstancias que atravesamos, pero convengamos, por una parte, con las excepciones de rigor, en un desempeño demasiado convencional de la dirigencia estudiantil de estos años que no se compadece con la autenticidad y el empuje de otras generaciones; y, por otra, constatemos el condicionamiento exagerado de ciertos sectores de la oposición que sólo aspiran a asimilarla, prometiéndoles un ascenso burocrático para la inevitable adultez que sacrifica la más elemental noción del servicio y del compromiso públicos.  La crisis existencial de la universidad venezolana, sin dudas, actualiza el problema, aunque – en un abanico de soluciones - dejará abierta las puertas a una promoción generacional de vocación histórica que  rompa el círculo vicioso de un régimen indispensable de estremecer desde sus cimientos. De lo contrario, tarde o temprano, repetiremos la tragedia,  nuevamente como tragedia.

JAO: Más allá de las posturas retóricas asumidas por algunos gremios universitarios agrupados en torno a FAPUV, ¿considera usted que el llamado a elecciones para escoger autoridades universitarias, representa una verdadera oportunidad para desafiar la dictadura o simplemente un medio para que algunos interesados satisfagan vieja aspiraciones burocráticas?

LB: En  el  universitario se repite lo acaecido en otros ámbitos  sociales, por dispares que fuesen, respecto a una burocracia aferrada a los escasos privilegios que le quedan, reacias a la renovación regular de sus directivas, quizá a la espera de un hecho fortuito que les prolongue ahora el mandato.  Hay resistencia, abierta o soterrada, frente a los libres comicios universitarios, prefiriéndolos negociados o dialogados con la dictadura que también se divierte con las vicisitudes que provoca. La inevitable coyuntura les llegó a los gremios docentes, estudiantiles y de egresados para darles un portazo a quienes opten por cumplir las órdenes de la dictadura, prolongando la agonía con la postergación del plazo que se dio, objeto de las conversaciones de las que aún no se saben; o para abrir las puertas generosas hacia la reivindicación del artículo 109 constitucional y de la Ley de Universidades, como se ha manifestado en La Universidad del Zulia (LUZ), o en la Universidad Simón Bolívar (USB), cuyos gremios han dado real y visible testimonio de combate cívico.

Desde hace meses, hemos planteado la convocatoria y realización inmediata de las elecciones constitucionales, masivas y simultáneas,  en todas las universidades públicas y autónomas del país y, como lo señalamos en las sesiones correspondientes de la Asamblea Nacional, capaces de generar el oleaje democrático que aporte al cese de la usurpación.  Consabido, hemos propuesto sendos proyectos de leyes y de acuerdos en la materia, conjuntamente con la Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar (APUSB). Por cierto, en relación a los gremios de obreros y empleados, para una futura y plausible participación en el destino de cada universidad, la más apropiada, cuya discusión sincera no podrá posponerse, deben comprender y asumir que están siendo utilizados por el gobierno usurpador y, en todo caso, pueden aprovechar el llamado a comicios con apego fiel al citado 109, como la ocasión propicia para renovar las directivas por muchísimos años resistidas al libre sufragio de sus asociados.

JAO: ¿No considera usted que la actitud poco diáfana de las autoridades rectorales de varias universidades nacionales frente al régimen, no es más que reflejo de la cruda realidad que sacude a la dirigencia política opositora?

LB: La locuacidad no ha sido – precisamente – una característica notable de las autoridades universitarias, en una hora  tan urgida como la actual. Cada comunidad ha esperado la debida información y orientación de sus rectores, instando a las movilizaciones que, además, ayuden a crear o a recobrar la identidad y la mística, ciertamente, diluidas o resquebrajadas, constituyendo la ventaja inicial de la usurpación. Este aspecto es el más decisivo del esfuerzo gubernamental por arrodillar y humillar a las casas de estudios, más allá del déficit deliberado del presupuesto, el deterioro galopante de la  planta física, la desalarización del profesorado (o pobresorado), con estímulo de la deserción masiva de estudiantes, docentes y también funcionarios administrativos de larga experiencia.
Luce  obvia la correlación, pues, la tendencia del liderazgo político del status quo, es la de  una actuación opaca, teniendo por habilidad política la de un entendimiento con sus verdugos. Digamos que los diálogos de República Dominicana, Noruega y Barbados, sellaron una cierta cultura de la cohabitación que no dejó ni dejará de promover el régimen, contaminando en lo posible al resto de la sociedad. Y, con mayor razón, debe resistirse la universidad.

JAO: ¿Cree usted que la gran mayoría de los profesores, estudiantes, obreros y personal administrativo que sobrevive día a día con una remuneración inferior a $ 10 mensuales, está verdaderamente interesada en acudir a unas elecciones universitarias que no le va a resolver su situación de  precariedad económica?

LB: A quien claman, rasgándose las vestiduras, por un divorcio entre la universidad y el país, les interesa el discurso aislacionista para sobrevivir en una universidad que tampoco sobrevivirá de continuar esto que es, algo más que una dictadura.  Los comicios de acuerdo a la tristemente célebre sentencia 0324, no contribuirán a superar la molicie social y económica que explica al socialismo, pero las libérrimas elecciones constitucionales lo harán, cuando la universidad misma recupere – iniciando el paso – su propia condición de universidad, consciente de que sus precariedades sintetizan la consecuencia, mas no la causa de sus desgracias.

Régimen al fin y al cabo, no  es casual el fenómeno, pues, de un lado,  unas elecciones amañadas, arbitrarias, injustas, con la 0324,  menos aún solventarán los problemas sociales  y económicos que son importantes, pero no decisivos como lo predican ciertos devotos de reivindicacionismo burdamente laboral;  por consiguiente, yendo al centro del drama, mientras que unas elecciones rectas, limpias y transparentes, con el artículo 109 por delante, darán comienzo al rescate o recuperación de la propia universidad que tiene la oportunidad histórica e irrepetible de celebrarlas, en medio de la dictadura. Del otro, unas elecciones con Maduro en el poder, mediatizado el CNE, entre otros factores, no solventarán nuestra tragedia, por lo que demandamos la ocasión para unos comicios libres, claros y competitivos en Venezuela.

JAO: ¿Qué lectura le da usted a la maniobra  del actual ministro de Educación Universitaria César Trómpiz, de solicitar al TSJ la extensión del plazo inicialmente establecido en la medida cautelar?

LB: Incompetente la usurpación, incurre en una solicitud formal de la que ya se sabía, pues,  meses antes del encuentro ritual entre  el departamento ministerial y el judicial, lo había deslizado, quizá porque esperaba que fuese materia de los diálogos de Oslo, como no lo fue para desencanto de propios y extraños. No existe la capacidad política y académica suficiente para copar a su antojo, a todas las universidades del país, luego de dos largas décadas de dictadura. No obstante, puede improvisar, como lo ha hecho, cautelosa y  pacientemente, con intervenciones quirúrgicas en las universidades, sabiéndose con piezas pendientes como la del vicerrectorado administrativo de la Universidad Central de Venezuela (UCV).  Que sepamos, el dispositivo técnico – administrativo también les ha fallado, pues, la implementación de la sentencia 0324 por el ministerio y el Consejo Nacional de Universidades (CNU) usurpadores, se dice, continua en consulta y elaboración, aunque – en definitiva – la imprecisión, la confusión o el devaneo es la mejor pieza que tienen para el ajedrez universitario, tal como ocurre con los problemas vitales del país al que no le responden, ni responderán.

La reciente y valiosa entrevista que el Br. José Luis García le hizo al vocero ministerial, da claridad al asunto.  Por ello, es necesaria una mayor coordinación de los sectores universitarios para afrontar cada coyuntura, real o ficticia, generada por el régimen.

JAO: ¿Cuál debe ser el papel de las principales universidades privadas frente  la posibilidad de ser las siguientes en la lista de sojuzgamiento de la dictadura?

LB: Indudablemente, las universidades privadas de reconocido prestigio,  no  tardarán en saber directamente de las circunstancias que atraviesan las públicas que las presumimos en mejores condiciones para resistir la embestida.  Porque hablamos de algo más que una dictadura,  los prohombres del régimen deben sentirse atraídos por la  inversión en los institutos universitarios que se digan capaces de rivalizar con aquéllas, dando pie a una curiosa extensión de la economía delincuencial. Por ello, conjeturamos, se hace más complicada la materia: acá quebraron o están en proceso de quiebra, entidades privadas que cubrieron eficazmente la demanda estudiantil respecto a la formación técnica y hay quienes, alcanzando legítimamente el rango universitario, se encuentran en un estado de zozobra, pues, están conscientes – si de esto se tratara – de la competencia desleal que les  espera.

Luego, las universidades privadas de amplia trayectoria, no pueden  darle la espalda al destino de las universidades públicas, porque está  en juego  la propia noción de universidad, expresando una visión crítica y orientadora. El hecho de haber colocado un vehículo militar artillado a las puertas de la Metropolitana constituyó toda una advertencia. Y, yendo más allá de un “ejercicio”,  cumplió con su objetivo: generar terror psicológico. Los expertos refieren que es parte de la guerra no convencional que atravesamos.

Por  ello, nuestro reconocimiento al rector Benjamín Scharifker de la Universidad Metropolitana, convertido en un referente moral, como se espera de todo rector, y  quizá puede ir más allá, porque – recordemos – Edgar Sanabria salió de las aulas para completar la transición, suscribiendo el  decreto que reconoció la autonomía universitaria, en 1958.

26/02/2020:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/36456-autonomia-universitaria

martes, 25 de febrero de 2020

UNIVERSIDAD Y TOTALITARISMO

Las universidades en Venezuela se resisten a perder su autonomía
Daniela Quintero Díaz 

La Sala Constitucional de El Tribunal Supremo de ese país ordenó a varias instituciones cambiar a sus autoridades universitarias, y modificó el proceso por el cual eran elegidas. Benjamín Scharifker, rector de la U. Metropolitana, explica porqué se da. 

¿Se trata de un nuevo golpe a la autonomía de las universidades y a la Constitución misma?

A finales de agosto, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela (TSJ) dictó una sentencia que no cayó nada bien en los círculos académicos del país: la sentencia N°0324-2019, a partir de la cual se ordenó la celebración de elecciones de las autoridades universitarias en varias instituciones venezolanas en un plazo de seis meses.

Para los rectores de las casas de estudio, la decisión judicial es un nuevo golpe del Gobierno a la autonomía de las universidades y a la misma Constitución, pues no solo exige nuevos nombramientos, sino que también modifica las reglas de la elección. Ahora, además de los profesores, estudiantes y egresados, forman parte del “sector electoral universitario” el personal administrativo y el personal obrero de cada institución; y se proclamará candidato electo únicamente a quien haya resultado ganador en al menos tres de los cinco sectores, obteniendo también la mayoría absoluta de los votos.

Para Benjamín Scharifker, rector de la Universidad Metropolitana de Venezuela, el fallo de la Sala Constitucional va en contravía con el artículo 109 de la Constitución, que establece que “el Estado reconocerá la autonomía universitaria como principio y (…) las universidades autónomas se darán sus normas de gobierno, funcionamiento y la administración eficiente de su patrimonio”; e impone nuevos retos para las instituciones que buscan mantenerse en pie a pesar de la grave crisis que atraviesa el país.

¿La decisión del TSJ interfiere en la autonomía de las universidades venezolanas?

El fallo viola los principios de autonomía universitaria, la Constitución y la Ley de Universidades, que dicen que cada universidad en ejercicio de su autonomía establece cómo deben ser electas sus autoridades. Ahora, el TSJ dicta una sentencia que pretende legislar extralimitando sus funciones y diciéndoles a las universidades cómo deben elegirlas. Una función que no les corresponde y que transgrede todas las leyes y normas.

¿Qué cree que busca el gobierno con esta decisión?

Estamos en un régimen totalitario en donde las universidades son de las pocas instituciones que todavía son autónomas. Lo que se quiere, finalmente, es que las universidades sean parte de esa hegemonía política que se quiere implantar sobre todos los niveles de la vida de los venezolanos para que ninguna instancia actúe de manera autónoma a ese dominio hegemónico. Eso cambia completamente la conformación de lo que son las universidades, pues su propósito trasciende los intereses corporativos de quienes las conforman.

Hasta esta nueva sentencia, el voto de los profesores valía más que el de los estudiantes y licenciados; y los administrativos y obreros no participaban de la elección. ¿Por qué cambia esto?

El ejercicio democrático en una organización como es la universidad tiene un propósito distinto al de una República, pues tiene una misión que no es la de satisfacer los intereses de los miembros, sino que trasciende esos intereses. Aquí la discusión interesante es si puede extrapolarse todo tipo de decisiones a la forma como se toman las decisiones en una República, que es lo que el gobierno quiere presentar de manera engañosa como ejercicio democrático. Nosotros pensamos que no; que las decisiones académicas deben tomarse con independencia de los intereses políticos, económicos y religiosos, y que por eso las universidades podían, hasta ahora, tomar estas decisiones de manera distinta.

¿A qué se enfrentan las universidades venezolanas actualmente?

Quisiera primero decir que, a A pesar de las dificultades, las universidades han podido seguir ofreciendo oportunidades a los jóvenes venezolanos. El ambiente que se respira en ellas es de libertad académica, de pensamiento crítico, pero con graves limitaciones. Hemos sufrido la emigración masiva de profesores y una emigración estudiantil muy pronunciada, así como un recorte presupuestal. Sin lugar a dudas, Nos hemos desactualizado en equipamientos, en renovación de infraestructura, en servicios estudiantiles como la biblioteca. Nos toca hacer muchos esfuerzos e inversiones para poder ponerlos al día.

¿Ha afectado la crisis de manera diferencial a las universidades públicas y privadas?

Por supuesto. Hay diferencias muy grandes… aunque a todas luces el presupuesto es insuficiente, las universidades privadas hemos tenido acceso a otros fondos de fuentes privadas. En la Unimet, más del 30 % de la ayuda financiera para estudiantes viene del sector privado, y hemos procurado obtener recursos tanto de fuentes nacionales como del exterior para poder renovar laboratorios, edificios, servicios, etc.

Las universidades públicas no cuentan con eso, y se tienen que enfrentar a la no asignación de recursos a causa del drenaje por corrupción o por la compra de equipamiento militar. La inversión social se ha ido a otros destinos que tienen que ver con la preservación de los intereses de quienes ejercen y hegemonizan el poder.¿Cómo ha afectado a los jóvenes esta crisis?

Algunos no tienen más alternativa que irse. Y, aunque quienes decidieron quedarse tienen unas altas expectativas en su educación, también lo hacen para buscar trascender a estos problemas locales… como ven que no pueden realizar sus metas y propósitos aquí, buscan la realización por fuera. Ese es el gran drama que estamos viviendo. Hemos venido perdiendo la oportunidad de formar a toda una nueva generación. Quienes más emigran están entre los quince y los 40 años de edad, por lo que estamos perdiendo una proporción de nuestra población que está en edad de formación y de producción, lo que tiene un impacto muy severo.
 
Pero, actualmente, muchos países critican la calidad de la educación en Venezuela…

Si bien nosotros estamos perdiendo ciertas ventajas comparativas en cuanto a las inversiones para mantener a las instituciones, todavía no hemos perdido la ventaja competitiva, que tiene que ver con las capacidades que hemos construido y mantenido a lo largo de los años. Claro, eso no quiere decir que en Venezuela no haya instituciones que no tengan alta calidad, como en otras partes del mundo. Lo que pasa es que se han relajado los sistemas de aseguramiento de la calidad de educación superior.

Antes, por ejemplo, teníamos un Consejo Superior de Universidades que generaba unas garantías, pero durante los últimos años ya no ocurre de esa manera y se han creado nuevos programas que no tienen la misma calidad que los tradicionales. Sin embargo, las universidades de siempre siguen sosteniendo sus estándares, precisamente, porque siguen manteniendo su autonomía. Y esa es una de las cosas que está en juego ahora.

El movimiento estudiantil fue el único que le asestó una derrota al chavismo e incomodó en las marchas de 2017. ¿Cree que vuelva a fortalecerse y resurja?

Seguro que sí, y el gobierno está consciente de eso. Por eso la sentencia busca hacer esas elecciones, para poder dar el golpe final y que el régimen sea capaz de tomar las instituciones para que los jóvenes no puedan formarse y tener un lugar como el que tienen de pensamiento libre y crítico, sino uno donde el pensamiento totalitario prevalezca. Pero nosotros sabremos responder asertivamente a este nuevo golpe.

17/09/2019:

domingo, 23 de febrero de 2020

TRAS BASTIDORES

El régimen apostará a lo sumo por una maquila del conocimiento

“La Universidad del Zulia (LUZ) marca la pauta de una resistencia firme y decidida ante el régimen que aspira a liquidar toda la experiencia universitaria en Venezuela que todavía limita su avance hacia la sociedad de ágrafos, de supervivientes y  delatores”, manifestó recientemente el diputado Luis Barragán, a propósito de  las declaraciones emitidas por César Trómpiz a un medio estudiantil.

Observó que no hay claridad suficiente sobre la gravedad del problema, “gracias a las escurridizas posturas dominantes de las autoridades universitarias que guardan correspondencia con la paciente y sigilosa estrategia de la dictadura, aunque lo ocurrido en el Zulia rompe con el esquema al igual que una entrevista hecha por @VivaLaUCV al ministro usurpador de Educación Superior, quien jamás declara con excepción de  los medios de la  dictadura que celebran las consignas de ocasión: hubo el atrevimiento de formularle las preguntas que, por siempre, públicamente evadió”.

Aseguró el vocero de la Fracción  Parlamentaria 16 de Julio,  que el ministro usurpador miente en torno a las autoridades impuestas en las universidades, pues, la Universidad Simón Bolívar (USB) tiene hoy por rector encargado  a alguien ajeno a la comunidad de Sartenejas.  Además, contrariando la versión oficialista, observó que no hay Estado de Derecho en Venezuela, por lo que el ministro Trómpiz se aventura con una burda falacia: versión idílica e interesada de la célebre sentencia 0324 que violenta la autonomía universitaria.

“El ministro usurpador incurre en la confesa violación del  artículo 109 constitucional, escudándose en una pretendida ampliación automática de derechos que, en realidad, restringe e imposibilita la vida universitaria en Venezuela, concebida  hasta como un hecho vecinal que sólo expresa sendas cuotas de poder. Por lo demás, incurre deliberadamente en una delación  del diálogo,  las reuniones o conversaciones sostenidas con las autoridades universitaria que nunca han informado debidamente a sus respectivas comunidades”.

Indicó el parlamentario que el régimen no cuenta con la capacidad política y el personal académico calificado para copar todas las  universidades públicas y autónomas, dejando para después a las universidades privadas, por lo que tiene un  interés estratégico en postergar el plazo para la realización de  los comicios arbitrariamente ordenados, coincidiendo así con quienes temen enfrentarlo y sólo desean una negociación tras bastidores.

Finalmente acotó: “Hemos constatado ahora que  la tal constituyente trabaja por una definitiva intervención de las universidades, convirtiendo a los burócratas de turno en sus sepultureros. Por cierto, la universidad no  se explica sin la libertad, aunque la lógica ministerial la reduzca a una sucursal del poder establecido que, a lo sumo, de sobrevivir en algo, será una suerte de maquila del conocimiento”.

23/02/2020:
https://gytlaw.awsve.com/2020/02/23/las-autoridades-universitarias-dialogan-tras-bastidores-con-la-dictadura/
https://www.lapatilla.com/2020/02/23/las-autoridades-universitarias-dialogan-tras-bastidores-con-la-dictadura/
https://tenemosnoticias.com/nacionales/lapatilla-com/las-autoridades-universitarias-dialogan-tras-bastidores-con-la-dictadura/
http://extravenezuela.com/2020/02/23/las-autoridades-universitarias-dialogan-tras-bastidores-con-la-dictadura/
https://quepasaenvenezuela.org/2020/02/23/las-autoridades-universitarias-dialogan-tras-bastidores-con-la-dictadura/
Cfr.
Entrevista:
Imágenes: Dos momentos del debate parlamentario, 15/10/19 (https://www.youtube.com/watch?v=3c5OUzNSoyY&t=41s), y 21/01/20 (https://www.youtube.com/watch?v=3c5OUzNSoyY&t=41s).

viernes, 14 de febrero de 2020

SENTIR LA UNIVERSIDAD

En defensa de la autonomía universitaria
Anacelmira Urbina

En el articulo 109 de la constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) se reconoce claramente como principio y jerarquía la autonomía universitaria (completa independencia política, regida bajo sus propias leyes) y se definen los miembros de la comunidad academia (Profesores, estudiantes y egresados) por ser los generadores de conocimiento.

Dicho principio de autonomía es infringido en la sentencia 0324 emitida el 27 de agosto del 2019 por ilegitimo tribunal supremo de justicia, que pretende obligar a las universidades nacionales autónomas a realizar elecciones de autoridades antes del 27 de febrero del 2020 violando el articulo 109 de la CRVB, con la amenaza en puerta de que si no es acatada la ilegal sentencia las universidades serán intervenidas y las autoridades serán designadas a dedo por la tiranía.

Aceptar dicha sentencia bajo amenaza es condenar a las universidades a un daño institucional irreparable, ademas de dar pie al reconocimiento de la tiranía usurpadora que oprime nuestro país. No es digno arrodillarse al tirano acatando esta sentencia que no resolverá la grave crisis del sector universitario.

Lo más grave de esta situación es que no solo la tiranía quiere pisotear la autonomía, vemos algunos actores dentro de las universidades nacionales que dicen ser opositores con aspiraciones a estos cargos de autoridad manipulando el escenario para que se den las elecciones “Si o Si” pretendiendo acatar parte de esta sentencia 0324 y violentar el articulo 109 CRBV, buscando transformar el voto académico (eligen profesores, estudiantes y egresados, en un voto político con la incorporación de personal administrativo, técnico y obrero (ATO), con la misma proporción de los miembros que conforman la comunidad académica.

Es importante resaltar que cualquier modificación que se desee hacer se debe consultar al Claustro Universitario, único ente competente para tal fin; y no hacer una incorporación populista del personal ATO en la elección de autoridades violando la CRBV, la Ley de Universidades y el reglamente interno.

Lo coherente, correcto y ético es ir a elecciones sin violar la autonomía universitaria y realizar la consulta pertinente al claustro para que en posteriores elecciones, si es aprobado, se incorpore un porcentaje del ATO a este claustro; para algunos actores está vía es la más larga y se ve como excluyente, pero es la vía de la coherencia enmarcada en la ley, otros, como en mi caso, sentimos que lo que falta para iniciar el proceso de elección manteniendo plena autonomía es voluntad política para hacerlo.

Sin dudarlo, se debe ir a elecciones para la renovación de autoridades universitarias bajo autonomía universitaria, sin violentar la CRVB, la Ley de Universidades y el reglamento interno, y no bajo la sentencia de un ente que desconocemos por ser producto de la usurpación.

Para finalizar, no olvidemos que lo prioritario es liberar a Venezuela de la tiranía… Sin país no hay universidad, por más que se genere un cambio de autoridades, la crisis universitaria solo se resolverá cuando seamos libres…

Fuente:
Fotografía: Univrsidad Central de Venezuela, Caracas en Retrospectiva.

LA UNIVERSIDAD QUE RECUPERA SU LENGUAJE

La crisis universitaria: entre la deontología y la facticidad
José Rafael Herrera 

La deontología o “ética normativa” es una doctrina especial de la llamada “teoría de la moralidad”, puesta e instrumentalizada por la reflexión del entendimiento abstracto. A pesar de que se trata de un término que encuentra su origen e inspiración en la filosofía clasica griega (deón–ontos–logein quiere decir “estudio de lo necesario”), la filosofía moderno-ilustrada, cuya característica general consiste tanto en la separación de sujeto y objeto como de ser y deber, la transformó en “parte” representativa de su “filosofía práctica” -¡como si todo concepto filosófico, incluso el más preciso y determinado, no lo fuese!-. Una parte, por cierto, dedicada exclusivamente a la presuposición de las obligaciones o deberes morales, una ramificación especial de la ética –éthike– que se ocupa de ‘lo que debería ser’, respecto de una determinada profesión u oficio. Así, pues, se habla, por ejemplo, de una deontología médica o de una deontología jurídica. Su eco reminiscente ha quedado registrado en la institucionalización del harto frecuente “ese es el deber ser”, que la burocracia usa incontinentemente, más que con el propósito, con el afán de diferenciar lo que siempre se hace de lo que, aunque debería hacerse, nunca se hace.

Todo profesional de las ciencias “no exactas” o “blandas”, vive preso por el temor de que sus estudios no puedan llegar a ser considerados más allá de la prescripción hecha y establecida -desde los tiempos de Dilthey- por las llamadas Ciencias del Espíritu. Y es que, según el esquema moderno-ilustrado del estudio científico, existiría, de un lado, un conocimiento de «la práctica», en el cual reside el estudio de la voluntad humana y, por lo tanto, del conocimiento de las leyes de la moralidad de los hombres.

Y, del otro lado, existiría un conocimiento «teórico», depositario del estudio de las funciones del saber de las cosas propiamente dicho. De modo que, cuando se teoriza acerca de los asuntos prácticos, se discurre en el ámbito de la ética, mientras que cuando se teoriza acerca de los asuntos teóricos se hace en el ámbito de la epistemología. Estudiar desde la perspectiva “teórica” significa conocer el fenómeno, mientras que estudiar desde la perspectiva “práctica” significa conocer el noúmeno.

Dos teorías, en consecuencia, nunca correlativas y siempre distintas, paralelas, si se quiere. La una se ocupa del conocimiento fenoménico, de lo tangible; la otra, del conocimiento nouménico, de lo intangible. No se podría hacer teoría moral, en sentido estricto, con el arsenal instrumental de las ciencias duras, como tampoco se podría hacer ciencia dura con las implicaciones propias de la deontología.

El resto sería pecar de confusionismo. Por eso mismo, y sobre todo en los últimos años, los teóricos de la política y de las ciencias sociales han decidido apartarse lo más posible del carácter nouménico del conocimiento y adoptar instrumentos metodológicos “efectivos” y “concretos” -como suelen decir-, que les permitan dar respuestas adecuadas y “realistas” a los denominados fenómenos humanos. El problema es que mientras más se concentran en el afinamiento y pulitura de sus sofisticadísimos métodos de aprehensión de la realidad, mayor se vuelve su aproximación a los fantasmas y demonios que pretenden conjurar, al punto de que su razón instrumental se les convierte en fe. El agua se les chorrea entre los dedos.

Los deontólogos son aquellos que consideran “correcta” una determinada situación en la que la gente sea fiel a sus convicciones morales, siempre y cuando se tome en consideración el que se deba juzgar si es correcto o no lo que pueda ocasionar su inclinación en otras personas, no vaya a ser que estas terminen actuando incorrectamente. Los postulados deontológicos sufren, pues, del mal inverso, y en la medida en que más aplicables aspiran a ser, mayor termina siendo su carácter instrumental, por lo que la fe que predican se termina transformando en racionalidad técnica. Esta vez, los dedos se chorrean entre el agua.

Colocar de un lado las razones deontológicas y del otro la racionalidad técnica tiene, como se podrá observar, sus inconvenientes. La antinomia vive y se alimenta del desgarramiento que propicia la reflexión del entendimiento. Como se sabe, la Universidad Central de Venezuela se debate entre dos opciones, escogencias o “inclinaciones”, que le permitan superar la crisis orgánica dentro de la cual se encuentra, como resultado de los dolorosos “procedimientos” de tortura a los cuales, y desde hace más de veinte años, la viene sometiendo el narcorrégimen terrorista que mantiene secuestrado al país. Y no hará falta insistir en el hecho de que la UCV, junto con el resto de las universidades autónomas, ha resistido los embates del continuo y desproporcionado atropello -interno y externo- del cual ha sido víctima, convirtiéndose en un ejemplo de lucha y dignidad por la democracia y la autonomía, pero disminuyendo sensiblemente sus fuerzas y defensas hasta llevarla al colapso, que es lo que se persigue.

Hoy la UCV vive presa en las antinomias que ella misma, sin saberlo, ha promovido, sustentado en el populismo clientelar que auspició por décadas y en una concepción manipulada por los criterios de demarcación positivistas que, por cierto, presuponen la separación de fenómeno y noúmeno, de “plano normativo” y “realidad fáctica”.

Si la UCV decide defender sus principios y convoca un proceso electoral de acuerdo con la norma constitucional y la ley universitaria vigente, será intervenida directamente por el cartel-narco. Pero si la UCV convoca un proceso electoral de acuerdo con las exigencias que le impone el narco-cartel, con la participación de los sectores administrativos y obreros, es decir, no académicos de la universidad, dando cumplimiento al “1x1x1”, la intervención se habrá cumplido indirectamente, incluso si llegase a triunfar un plantel de autoridades dispuestas a defender un concepto de universidad acorde con la autonomía y la democracia.

En ambos casos, lo uno termina en lo otro. En ambos casos, el régimen habrá dado cumplimiento a su cometido. ¿Cuál es la fórmula correcta? ¿Cuál será “el método” más eficiente y sofisticado para encontrar la salida? ¿Cuál será el conocimiento que permita romper la antinomia: el nouménico o el fenoménico, la normativa deontológica o la metodología fáctica? Ni lo uno ni lo otro, sino “todo lo contrario”.

En sentido estricto, la deontología y la facticidad de la certeza -la realiter- son espejismos, ficciones que se reflejan recíprocamente. Se puede prolongar la agonía de un paciente tumorado y apuntalar tratamientos que permitan generar la expectativa de su eventual mejoría. O se puede tomar la decisión de extraerle el tumor, poniendo en riesgo su vida, bordeando a través del angosto sendero que lo separa de la muerte. ¿Qué hacer, morigerar el sufrimiento o extraer el tumor?, ¿facticidad o deontología? Por lo pronto, conviene advertir que los tumores no se curan con agua de colonia.

Fuente:
Fotografía: Aporte de Jerjes Meléndez Núñez al grupo facebookeano Caracas en Retrospectiva Universidad Central de Venezuela.

miércoles, 29 de enero de 2020

EMPUÑAR LA PALABRA

Es necesario dar, extender e  intensificar el debate sobre el destino de las universidades

Para la Fracción Parlamentaria 16 de Julio,  es necesario propiciar la discusión en el seno de las universidades venezolanas ante el grave problema que confrontan.

“No versamos sobre una situación circunstancial, sino un problema de carácter existencial para las universidades públicas y autónomas que también importan a la ciudadanía que va perdiendo sus instituciones más preciadas.  Ya es tiempo de dar una profunda y extensa discusión que una el aula con la calle para defender la autonomía, bajo el decidido impulso de las legítimas autoridades salientes que deben ser reemplazadas por otras electas al amparo de la Constitución y de  la Ley de Universidades, incluyendo  la directiva de gremios que tienen que actualizarse”.

A juicio del parlamentario,  la palabra es el arma fundamental y más temida por la dictadura:

“Urge emplear la palabra, conjugando la razón y la emoción en el legítimo esfuerzo de superar al régimen. Tiene por domicilio natural la universidad y son los actores de la vida universitaria, los parlamentarios y toda la ciudadanía, los llamados a profundizar en el esfuerzo de conquistar la universidad libre y autónoma, por lo que nadie entiende ni entenderá que se busque una solución tras bastidores, con el silencio y la evasión esperando una concesión graciosa del régimen”

29/01/2020:
Fotografía: Vista parcial de los integrantes de la Fracción Parlamentaria 16 de Julio a iniciarse la sesión ordinaria celebrada en la Plaza de Los Palos Grandes, Asamblea Nacional (Caracas, 28/01/2020).

domingo, 26 de enero de 2020

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Rodolfo Schmidt. "Orquesta Sinfónica Venzuela". El Diario de Caracas, 01/07/1987.
- Rodolfo Quintero y las elecciones en la UCV. El Nacional, Caracas, 27/03/80.
- Luis Buitriago Segura. "El país en viaje hacia la sed (I): Venezuela se quedará sin agua n 20 años" / "(IV) Se agotan las aguas y envenenan las que nos quedan". El Nacional, 06 y 09/01/82.
- Adolfo Teilhardat. "Parlamento latinoamericano". El Nacional, 08/03/99.

Ilustración: Referida a la paralización de las actividades en la Universidad Central de Venezuela. El Nacional, Caracas, 19/05/1948.

DELIBERADA CONFUSIÓN

De la (in) comprensión de las elecciones universitarias
Luis Barragán

La alternativa fue siempre  la de celebrar los comicios universitarios de conformidad con el artículo 109 constitucional, la Ley de Universidades y el reglamento vigente en cada casa de estudios. Cierto, quizá la coyuntura política no era favorable para una iniciativa tan decidida que tampoco deseaba el régimen siquiera tentar, muy conforme con la hipoteca judicial de larga duración que finalmente rompió con la consabida sentencia de mediados de 2019, ordenándolos arbitrariamente.
Seguidamente, bajo la espesura de una desorientadora cautela, las autoridades universitarias decidieron callar probablemente por las limitaciones de la dictadura para copar todas las instituciones de educación superior del país o por la misma expectativa de negociación del plazo ordenado, aunque no tuvo estelaridad alguna en los eventos de Noruega y Barbados para una cohabitación que se juró promisoria.  Los hechos vandálicos de la UDO o, más recientemente, la designación de un vicerrector administrativo en LUZ, pendiente  la sustitución del renunciante en la UCV, perfeccionada la estratagema en la USB, demostraron y demuestran la firme determinación de intervenir, sojuzgar y liquidar a la universidad venezolana, trastocada en agencia de adiestramiento y producción por la fuerza.
Meando fuera del perol, según la sentencia popular, algunos incurren en la proeza de hacerlo consigo mismos, pues, ya imposible de soslayar el problema, piden elecciones a todo evento, traspapelada la agenda nacional en aguerrido desafío a los abstencionistas que osaron desconfiar de la fórmula de Henry Falcón.  Generando confusión, se deslizan hacia las reglas del oficialismo que se atrevió a la inmensa estafa constituyente de julio de 2017, la repitió en las elecciones regionales, municipales y presidenciales, esperando por las parlamentarias para cancelar así cualesquiera tentativas de superar las actuales circunstancias de algo más que un régimen de fuerza.
Semejante a lo que esperamos para el país, deseamos unas elecciones universitarias afianzadas por las normas constitucionales, legales y reglamentarias que digan de su eficacia, transparencia y rectitud que, además aporten al cese de la usurpación. Por ello, la propuesta formulada meses atrás por la Fracción Parlamentaria del 16 de Julio, reiterada en los debates asamblearios del presente año, para realizar los comicios en forma masiva y simultánea en todo el ámbito universitario, porque – es el caso – la lucha ha adquirido un carácter existencial que no puede esperar al fatal cumplimiento del plazo o al chantaje de su continua postergación, para la quejumbre devenida hábito.
Por lo demás, aquellos que acusan de “intromisión” a todo aquél que siente una legítima angustia por el destino de la universidad, más aún al ejercer una responsabilidad de representación ciudadana, como es nuestro caso, deben – ante todo – ganar autoridad moral al defender convincentemente la autonomía. Facilita su entrega, la obstinada separación de la institución respecto a la suerte del país, redundando en las precarísimas condiciones alcanzadas.
28/01/2020:
https://www.caraotadigital.net/opinion-1/de-la-in-comprension-de-las-elecciones-universitarias

sábado, 18 de enero de 2020

MILITARIZAR, CONATELIZAR Y PEDEVALIZAR

Las universidades públicas requieren de una clara conducción política

En las peores circunstancias para  el país y para la propia universidad venezolana, la Casa de Estudios de la antigua hacienda de Sartenejas arriba a su medio siglo de existencia. Por tal motivo, el diputado Luis Barragán señaló que “en la Venezuela contemporánea todavía perpleja por la quiebra de las instituciones, el aniversario es motivo de una enorme satisfacción, pero también de una extraordinaria angustia, porque la Universidad Simón Bolívar ha sido víctima emblemática de la feroz embestida de un régimen que aspira a conducirnos a una sociedad de ágrafos, delatores y supervivientes”.

El vocero de la Fracción  Parlamentaria 16 de Julio, quien ha sostenido una prolongada e intensa campaña en defensa de la autonomía universitaria, en la más reciente sesión de la Asamblea Nacional propuso la celebración de las elecciones en todas y cada una de las universidades como respuesta decisiva y contundente ante las pretensiones de la dictadura.

“En efecto,  la usurpación ha decidido arbitrariamente un plazo,  por lo demás, manipulable y chantajista, a través de una sentencia de su aparato judicial, aunque en el caso de la Universidad  Simón Bolívar se trata de una orden de caporal, para que realizar lo que planea como un macabro plebiscito en las universidades venezolanas para simplemente liquidarlas como referentes del libre pensamiento. La mejor respuesta es que todas, masiva y simultáneamente coincidan en una fecha muy próxima, con apoyo del legítimo parlamento, para realizar los comicios fiel y estrictamente apegados al artículo 109 constitucional y la Ley de Universidades, abriendo un camino cierto para el cese de la usurpación, y abriendo las propias  aulas para un contundente testimonio de lucha que las reivindique”

El diputado Barragán aludió a la específica situación de la universidad de Sartenejas, caracterizándola como un ejemplo de la saña dictatorial.

“Las autoridades usurpadoras con las que hoy cuenta, designadas por Gaceta Oficial en lugar del libre sufragio de tan importante comunidad académica, han contribuido a la subordinación con la dictadura, como lo hemos denunciado varias veces a cámara plena, destacando el vicerrector académico hoy encargado del rectorado y el vicerrectorado administrativo. Más allá de simular  la supuesta universidad virtual para goce del régimen o de la insolencia de callar por una modesta actividad académica, como el foro de profesores y estudiantes que lograron frustrar respecto a una conocida película, ilustra las aspiraciones a la conatelización y pedevalización del medio universitario por la fuerza: esto es, a la postre militarizarla para reducirla a una vulgar pieza de producción, digitalizando el adiestramiento para evitar la sociedad libre, de la información y del conocimiento estratégico incompatible con el socialismo”.

Indicó que el gremio profesoral de la citada universidad ha adelantado un serio estudio sobre tales pretensiones de interés para el parlamento responsable y legítimo.

“La Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar (APUSB), presidida por el combativo profesor William Anseume, además, ha marcado pautas en la lucha cívica por la Casa de Estudios, aportando constantemente ideas, iniciativas  y propuestas legales a una Asamblea Nacional que no debe jamás ser indiferente al destino de la universidad venezolana. Por ello, nuestro reconocimiento junto a los gremios estudiantiles y de egresados a los que se suman los empleados y obreros no sólo conscientes de las artimañas y ardides del régimen, sino de sufrir  sendas directivas nunca renovadas: a los entreguistas de la autonomía les interesa cultivar esa indiferencia, divorciando a la propia universidad de la suerte de un país hundido en la catástrofe humanitaria, la censura y la represión, apostando a sus apetencias burocráticas”.

Finalmente, el parlamentario mostró su preocupación por la reciente renuncia del vicerrector administrativo de la Universidad Central de Venezuela (UCV), expresando que “no tardará el régimen en imponer a su sustituto, como lo ha hecho con La Universidad del Zulia (LUZ), por lo que cada vez es más urgente celebrar los comicios internos de acuerdo a las vigentes normas constitucionales, legales y reglamentarias, dándole coordinación y conducción política a la defensa de la autonomía y de la noción misma de universidad en Venezuela”.


19/01/2020