EL NACIONAL - Sábado 21 de Diciembre de 2013 Opinión/7
Noches de paz
Maduro, al invitarles a Miraflores, no está haciendo otra cosa que reconocer la fuerza de la oposición
ELIZABETH FUENTES
" Un buen plan hoy es mejor que uno perfecto mañana", dijo el general Patton, mejor conocido como Sangre y Agallas, un hombre implacable en la lucha, tal como lo demostró al frente del Ejército de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.
Y lo recuerdo ahora porque es absolutamente obstinante y, peor aún, innecesario, fajarse a discutir durante esta guerra cotidiana en la que estamos inmersos necedades del tipo "si los alcaldes opositores han debido o no pisar Miraflores".
Que si eso significaba reconocer a Maduro como presidente, que se trataba de una burla más del gobierno hacia los líderes opositores, que se estaba claudicando no sé qué cosa. Y, básicamente, que en lugar de ir a Miraflores, los alcaldes han debido hacer... ¿qué? Porque resulta que en este punto de la polémica nadie presenta opción ninguna, salvo ponerse a twittear su inmensa arrechera para que sus amigotes la lean y la repliquen y ellos, los portadores de la verdad, puedan dormir tranquilos.
Que jurungando en los grandes conflictos por los que ha atravesado la humanidad también me encontré con esta perla. El general alemán Goering, derrotado en la contienda, dijo sobre el taburete de su arrogancia: "¡Yo decido quién es judío y quién no!", porque se creía dueño del destino ajeno y se atrevía, mientras estuvo amparado en las armas, a lanzar semejante aseveración digna de Luisa Ortega Díaz, por decir lo menos.
Ya me imagino a esos pensadores profesionales discutiendo el Acuerdo de Paz en París, posterior a la Guerra de Vietnam, donde se tuvieron que sentar todas las partes en disputa Estados Unidos, Vietnam del Norte y Vietnam del Sur para llegar a acuerdos decisivos. Que cuando la cosa se puso complicada, se detuvieron a discutir sobre la forma de la mesa: Vietnam quería que fuese cuadrada, igual a la que se utilizó en la Conferencia de Ginebra, mientras Estados Unidos deseaba una redonda, donde no existieran bandos. Finalmente se acordó que fuese ovalada. Entonces se fajaron a discutir sobre la forma en que debían entrar las delegaciones a la sala y quién llegaría de primero. Hasta que se decidió firmar los acuerdos en una sala con cuatro puertas, de modo que todas las delegaciones entraran a la misma vez. Y todo esto mientras la plomazón y los muertos seguían. Lo que equivale a decir que sentarse a dialogar con el adversario no es fácil ni significa reconocerle ni amparar sus errores y, mucho menos, pertenecer a su bando.
Que bastante criticaron al presidente Chávez cuando "dialogó" con los pranes, precisamente porque nunca le había abierto esa posibilidad a la oposición, lo mínimo que se exige en una democracia o como sea que se llame eso que se vive en la Venezuela de hoy. Que si después de las guerras mundiales, la de Vietnam o El Salvador, después de la caída del Muro de Berlín y la reconstrucción de Alemania, hubo diálogo entre las partes, lo menos que podían hacer los alcaldes y gobernadores de la oposición era decirle a Nicolás Maduro, en su terreno, que no monte parapetos anticonstitucionales, que respete la decisión de los votantes y haga lo debido con el presupuesto de cada estado. Y Maduro, al invitarles a Miraflores, no está haciendo otra cosa que reconocer la fuerza de la oposición y lo importante que resulta en estos momentos y los que vendrán para enfrentar lo que muchos anticipan como la peor hecatombe económica desde Guaicaipuro hasta el sol de hoy.
Valga también el ejemplo de Vietnam para recordarles a Maduro y Ramírez que, gracias a su política económica capitalista, en Vietnam se ha logrado reducir la pobreza desde que, en 1986, decidieron meter el marxismo en el baúl de los recuerdos y unirse al libre comercio, lo que disparó su crecimiento económico hasta convertirlo en el primer país del sudeste asiático.
Que volviendo a las citas famosas, me encantan estas tres que, unidas, son un poema: "No nos estamos retirando, solo estamos avanzando en otra dirección", dijo el general MacArthur, comandante supremo de las fuerzas aliadas en el Pacífico.
"Desmoralizar al enemigo desde dentro... esta es la guerra del futuro", sentenció Hitler.
"Quien habla mal de mí a mis espaldas, mi culo contempla", Winston Churchill.
Pieza: Gao Quiang y Gao Zhen.
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lunes, 14 de abril de 2014
PRANIZACIÓN DEL DIÁLOGO
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RAPIÑA
EL NACIONAL - Viernes 20 de Diciembre de 2013 Opinión/6
DESORDENAR
La rapiña, o lo políticamente correcto
MARCELINO BISBAL
I
Transcurridos unos cuantos días del proceso electoral del 8 de diciembre, en los que hemos podido ser testigos de análisis numéricos de toda monta, lo único que nos queda a los ciudadanos, más allá de la perplejidad que asoman los resultados, es ver cómo seguimos avanzando en un país donde todo puede ser posible.
Hemos visto que los perdedores se sienten triunfantes y avasallantes ante unos números, y los que vienen creciendo poco a poco, de manera sostenida desde 2006, son crucificados por sus propios seguidores. ¿Cómo se pueden producir esas contradicciones? ¡Allí están las cifras! Más que eso, está la realidad de los logros alcanzados. Más allá de las estadísticas que a veces ocultan situaciones, más allá de los raptos oratorios, están los hechos y acciones de un sector frente al otro.
¿Qué se puede decir ante el avance de unos y el estancamiento-retroceso de los otros? Lo que presenciamos el domingo de las elecciones municipales no se puede calibrar solamente con cifras. Esto me recuerda aquello que dijera en cierta oportunidad Carlos Monsiváis refiriéndose al relieve que hoy adquiere la política. Decía Monsiváis que el quehacer político ya no proviene de la intención metafórica, sino de las encuestas o estadísticas. Remataba tal afirmación apuntando que "los números no son poéticos pero su retórica se impone al ser objeto de la religiosidad contemporánea". El gobierno para ratificar su hegemonía requiere decir que su triunfo fue aplastante. No veamos las cifras solamente, volteemos hacia aquellas regiones donde la modernidad triunfó frente a lo "no moderno".
Cuando hagamos ese ejercicio entenderemos cómo se ha ido empoderando (palabra de moda) política y culturalmente el país. Es la Venezuela de la unidad.
II Las acciones son inocultables. Hemos visto cómo el poder, una vez más, se comporta como un ave de rapiña, como un ladronzuelo cualquiera, como un saqueador...
Allí están los sinónimos que nos da la lengua: hurtar, usurpar, coger, despojar, asaltar, ratear, trincar, robar, desplumar y algunos otros. Frente al despojo de competencias a los alcaldes de la oposición que resultaron ganadores; ante el paso de manos de unos edificios, de unos mercados, de unos parques y plazas, de unos teatros; y ante el desprecio de los bienes públicos de esas ciudades que perdió el gobierno, no vale decreto o resolución gubernamental que pueda servir de explicación.
Ni siquiera la Ley Habilitante en el caso de utilizarse para tales fines puede justificarlo democráticamente.
Tal actitud de desenfreno solo se puede explicar primero desde esta referencia leída en alguna parte: "Que Dios debería proteger a los buenos ya que los malos son definitivamente estúpidos y tan corruptos que en las noches se giran a sí mismos cheques sin fondos". Quizá otra razón, expresada públicamente desde el poder, es la necesidad imperiosa de establecer a como dé lugar, saltándose las más elementales reglas de la política, la democracia y la ética, la hegemonía del nosotros que tenemos el control de la economía, de las instituciones públicas, pero nos falta controlar no solo 75 alcaldías que perdimos, sino la mitad del país.
III Casi un epílogo. Apenas dos crónicas de lo que hemos visto después del 8 de diciembre. Aún veremos más. Pudiéramos apuntar una tercera: aquella que escenificó el señor Maduro: "Me reuniré con los alcaldes electos de la oposición cuando me reconozcan como presidente y cuando se adhieran al Plan de la Patria".
Chantaje puro y duro. Después nos dicen que en el país prevalece la democracia por sobre todo, la participación como consigna y el humanismo socialista como rumbo y camino de la revolución bolivariana.
Ojalá que en estas navidades nos dejen disfrutar de la buena nueva que se anuncia el 24 de diciembre. Los ángeles cantan: "Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres, objeto de su amor".
De no ser así, porque siempre se empeñan en adelantar alguna medida indeseable, hagamos todo lo posible para pasarlo bien porque es la fiesta del nacimiento de Jesús, es la fiesta del amor. ¡Nos lo merecemos! Advertencia: el des-orden es la moraleja de quienes nos gobiernan y para ellos no importan las fechas. Gente sin gracia.
Pieza: Gao Quiang y Gao Zhen.
DESORDENAR
La rapiña, o lo políticamente correcto
MARCELINO BISBAL
I
Transcurridos unos cuantos días del proceso electoral del 8 de diciembre, en los que hemos podido ser testigos de análisis numéricos de toda monta, lo único que nos queda a los ciudadanos, más allá de la perplejidad que asoman los resultados, es ver cómo seguimos avanzando en un país donde todo puede ser posible.
Hemos visto que los perdedores se sienten triunfantes y avasallantes ante unos números, y los que vienen creciendo poco a poco, de manera sostenida desde 2006, son crucificados por sus propios seguidores. ¿Cómo se pueden producir esas contradicciones? ¡Allí están las cifras! Más que eso, está la realidad de los logros alcanzados. Más allá de las estadísticas que a veces ocultan situaciones, más allá de los raptos oratorios, están los hechos y acciones de un sector frente al otro.
¿Qué se puede decir ante el avance de unos y el estancamiento-retroceso de los otros? Lo que presenciamos el domingo de las elecciones municipales no se puede calibrar solamente con cifras. Esto me recuerda aquello que dijera en cierta oportunidad Carlos Monsiváis refiriéndose al relieve que hoy adquiere la política. Decía Monsiváis que el quehacer político ya no proviene de la intención metafórica, sino de las encuestas o estadísticas. Remataba tal afirmación apuntando que "los números no son poéticos pero su retórica se impone al ser objeto de la religiosidad contemporánea". El gobierno para ratificar su hegemonía requiere decir que su triunfo fue aplastante. No veamos las cifras solamente, volteemos hacia aquellas regiones donde la modernidad triunfó frente a lo "no moderno".
Cuando hagamos ese ejercicio entenderemos cómo se ha ido empoderando (palabra de moda) política y culturalmente el país. Es la Venezuela de la unidad.
II Las acciones son inocultables. Hemos visto cómo el poder, una vez más, se comporta como un ave de rapiña, como un ladronzuelo cualquiera, como un saqueador...
Allí están los sinónimos que nos da la lengua: hurtar, usurpar, coger, despojar, asaltar, ratear, trincar, robar, desplumar y algunos otros. Frente al despojo de competencias a los alcaldes de la oposición que resultaron ganadores; ante el paso de manos de unos edificios, de unos mercados, de unos parques y plazas, de unos teatros; y ante el desprecio de los bienes públicos de esas ciudades que perdió el gobierno, no vale decreto o resolución gubernamental que pueda servir de explicación.
Ni siquiera la Ley Habilitante en el caso de utilizarse para tales fines puede justificarlo democráticamente.
Tal actitud de desenfreno solo se puede explicar primero desde esta referencia leída en alguna parte: "Que Dios debería proteger a los buenos ya que los malos son definitivamente estúpidos y tan corruptos que en las noches se giran a sí mismos cheques sin fondos". Quizá otra razón, expresada públicamente desde el poder, es la necesidad imperiosa de establecer a como dé lugar, saltándose las más elementales reglas de la política, la democracia y la ética, la hegemonía del nosotros que tenemos el control de la economía, de las instituciones públicas, pero nos falta controlar no solo 75 alcaldías que perdimos, sino la mitad del país.
III Casi un epílogo. Apenas dos crónicas de lo que hemos visto después del 8 de diciembre. Aún veremos más. Pudiéramos apuntar una tercera: aquella que escenificó el señor Maduro: "Me reuniré con los alcaldes electos de la oposición cuando me reconozcan como presidente y cuando se adhieran al Plan de la Patria".
Chantaje puro y duro. Después nos dicen que en el país prevalece la democracia por sobre todo, la participación como consigna y el humanismo socialista como rumbo y camino de la revolución bolivariana.
Ojalá que en estas navidades nos dejen disfrutar de la buena nueva que se anuncia el 24 de diciembre. Los ángeles cantan: "Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres, objeto de su amor".
De no ser así, porque siempre se empeñan en adelantar alguna medida indeseable, hagamos todo lo posible para pasarlo bien porque es la fiesta del nacimiento de Jesús, es la fiesta del amor. ¡Nos lo merecemos! Advertencia: el des-orden es la moraleja de quienes nos gobiernan y para ellos no importan las fechas. Gente sin gracia.
Pieza: Gao Quiang y Gao Zhen.
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lunes, 16 de diciembre de 2013
EPIROTAS
EL PAÍS, Madrid, 17 de diciembre de 2013
LA CUARTA PÁGINA
Victoria pírrica en Venezuela
Desorden económico, mengua de la producción petrolera, nueve devaluaciones del bolívar en nueve años, la inflación mayor de América Latina, una ola creciente de crímenes: todo apunta a la aceleración del caos
Carmelo Mesa-Lago
En las recientes elecciones para alcaldes en Venezuela, el presidente Nicolás Maduro revirtió su previa caída en las encuestas para lograr una mayoría relativa del voto popular: 49% frente al 43% de Henrique Capriles, más el 8% obtenido por otro partido opositor. Pero debido al enorme peso de los municipios rurales donde predomina el chavismo, este ganó el 70% de los alcaldes frente a solo 20% para Capriles que, no obstante, triunfó en Caracas y otros centros urbanos clave que abarcan la mayoría de los votantes (faltan los resultados del 10% de los municipios). La abstención fue del 41%, el doble que en las elecciones presidenciales celebradas en abril.
Maduro obtuvo el triunfo por su control virtual de los medios de comunicación, el otorgamiento de poderes especiales por la Asamblea Nacional (aún más que bajo Chávez), la guerra económica con la ocupación, confiscación y saqueo de tiendas, la rebaja de precios de entre el 50% y el 70%, la prisión de comerciantes y la creación de una fiscalía especial contra la usura. Estas medidas agravarán la crisis, ya que los dueños de negocios no repondrán inventarios (por los obstáculos a la importación y no ser rentable vender a un precio menor al costo), lo cual provocará una escasez generalizada de bienes de consumo. Por todo ello, la política vencedora cortoplacista es pírrica, pues acelerará el caos económico.
Venezuela sufre una de las peores crisis económicas en su historia. Según cifras recién publicadas por la CEPAL, la tasa del PIB por habitante cayó un 0,3% en 2013 (frente a un crecimiento del 4% en 2012), la más baja de América Latina, que promedió 2,6%. El déficit fiscal global se da oficialmente como 4,3% del PIB pero representa solo una parte del déficit real, que se estima en el 20%, el mayor de la región.
La inflación promedió el 54% anual en noviembre, la mayor de América Latina y siete veces el promedio regional, provocada por un aumento de 64% en la emisión monetaria para cubrir el déficit fiscal, inducido a su vez por el enorme gasto público (un salto del 155% en el empleo estatal y los fuertes subsidios a empresas públicas), la venta de petróleo a precios inferiores al de mercado a 17 países de Petrocaribe, y la generosa ayuda económica a Cuba.
El control gubernamental de precios ha provocado una severa escasez de productos básicos
Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo en el mundo y aquel genera el 98% del ingreso por exportaciones, pero la producción ha menguado desde 3,3 millones de barriles diarios en 1999 a 2,5 millones en 2013; de los cuales casi un millón no genera divisas porque se exporta a China, Cuba y Petrocaribe a cambios de bienes o servicios. El precio mundial del barril ha caído de un récord de 114 euros en 2008 a 71 euros en 2013, una reducción del 38% en los ingresos petrolíferos. En 2013, el volumen de las exportaciones se contrajo el 9% (la mitad del promedio regional), el saldo de la balanza de pagos fue negativo en 2.400 millones de euros, y hubo un flujo negativo de recursos al exterior de 18.200 millones euros, el peor en la región, que tuvo un flujo positivo global de 2.400 millones. La deuda externa se cuadruplicó entre 2005 y 2013.
En los últimos nueve años ha habido nueve devaluaciones del bolívar: la última, en febrero pasado, fue del 32%. Es la moneda más devaluada en América Latina y la tercera en el mundo. Frente al dólar, el bolívar perdió un tercio de su valor en 2013, la tasa oficial de cambio es de 6,3, pero su valor alcanza 10 veces más en el mercado negro.
Las reservas globales internacionales de Venezuela (el 80% son de oro) ascienden a 15.700 millones de euros en 2013, 27% menos que en 2012 y la mitad de 2008. Las reservas líquidas han caído a su punto inferior en nueve años: 3.500 millones, suficientes solo para pagar importaciones de tres meses. A fin de seguir importando alimentos, el Gobierno se endeuda, pagándolo con bonos en dólares emitidos por la empresa estatal de petróleos PDVSA; se rumorea que el Banco Central está negociando la venta de parte del oro de su reserva. La deuda interna creció en 2013 hasta 44.000 millones de euros y además aumentó la deuda de PDVSA.
Por falta de inversión y mantenimiento de la infraestructura, la red eléctrica está en situación crítica, lo cual provocó en septiembre un apagón que afectó a dos tercios del país. A pesar de la enorme concentración de poderes en el Gobierno, hay una ola creciente de violencia y crimen, sin control policial, que ha convertido a Venezuela en el quinto país más violento del mundo y el tercero con mayor percepción de inseguridad; los recientes saqueos aupados por el Gobierno agravarán el clima de descontrol.
En el plano social, el desempleo en 2013 es de 7,8%, una bicoca para España, pero entre los tres más altos de Latinoamérica y superior al promedio de 6,3%. El salario medio real (ajustado a la inflación) ha declinado desde 2007, pero los militares han gozado de aumentos salariales superiores a la inflación para asegurar su lealtad. Los programas sociales de Chávez lograron reducir la pobreza del 49% al 27% en 2002-2008, pero esta aumentó a casi 30% en 2011 y Venezuela fue uno de los dos países en la región que sufrió un incremento. El Gobierno estableció controles de precios que provocaron una severa escasez de productos básicos, como leche, arroz, harina de trigo, aceite, medicinas, papel higiénico, pasta dentífrica y piezas de repuesto para coches. En junio pasado, Maduro anunció el racionamiento de 20 productos, aunque pronto lo suspendió debido a la fuerte crítica popular. Encuestas de noviembre mostraron que el 73% de los venezolanos era pesimista sobre el futuro económico del país, 20 puntos más que cuando Maduro fue elegido presidente en abril.
Maduro camina en una dirección contraria a las reformas económicas iniciadas por Cuba
Después del triunfo, Maduro anunció una ofensiva para implementar más recortes de precios y profundizar la revolución socialista. Sin embargo, para hacer frente al descalabro económico tendrá que tomar medidas drásticas y dolorosas, que evitó e incluso desmintió antes de la elección. Se vaticinan las siguientes:
— La décima devaluación del bolívar, la más drástica, que reducirá aún más el poder adquisitivo del pueblo, en particular el de personas con bajos ingresos. Aumento del precio de la gasolina y posiblemente del IVA, y disminución del gasto público. Si no se toman estas medidas se desatará la hiperinflación.
— Implementación del racionamiento, forzado por los recortes de precios y saqueo de tiendas con el consiguiente desabastecimiento, las estrictas regulaciones a la importación (70% de los bienes necesarios se importan) y la altísima tasa de cambio en el mercado negro.
— Recorte de la exportación de petróleo subsidiado a Petrocaribe. En realidad ya sucedía así: Guatemala abandonó el pacto porque Venezuela le subió la tasa de interés por el pago diferido del petróleo y el porcentaje de lo que se paga en 90 días; República Dominicana y Honduras reciben cuotas menores a las pactadas. Es probable un incremento de la exportación de petróleo a China e India, con consecuencias adversas para los países caribeños.
El recorte del comercio y la ayuda a Cuba sería racional, pero esta juega un papel político crucial en Venezuela. No obstante, el volumen comercial entre los dos países se desaceleró desde un aumento del 37% en 2011 a solo el 5% en 2012; y, según la CEPAL, las exportaciones de servicios profesionales cubanos, que van mayormente a Venezuela, perdieron dinamismo en 2013.
La gran paradoja es que Cuba está introduciendo reformas estructurales para descentralizar la economía, despedir mano de obra estatal innecesaria, expandir el sector privado, eliminar servicios gratuitos, subsidios a las empresas y gastos sociales no sostenibles, mientras que Venezuela se encamina en la dirección opuesta, que fracasó en Cuba.
Carmelo Mesa-Lago es catedrático emérito de Economía y Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Pittsburgh, autor de numerosos libros sobre economía y política social en América Latina, y finalista al Premio Príncipe de Asturias en Ciencias Sociales en 2009.
Ilustración: Eva Vázquez.
LA CUARTA PÁGINA
Victoria pírrica en Venezuela
Desorden económico, mengua de la producción petrolera, nueve devaluaciones del bolívar en nueve años, la inflación mayor de América Latina, una ola creciente de crímenes: todo apunta a la aceleración del caos
Carmelo Mesa-Lago
En las recientes elecciones para alcaldes en Venezuela, el presidente Nicolás Maduro revirtió su previa caída en las encuestas para lograr una mayoría relativa del voto popular: 49% frente al 43% de Henrique Capriles, más el 8% obtenido por otro partido opositor. Pero debido al enorme peso de los municipios rurales donde predomina el chavismo, este ganó el 70% de los alcaldes frente a solo 20% para Capriles que, no obstante, triunfó en Caracas y otros centros urbanos clave que abarcan la mayoría de los votantes (faltan los resultados del 10% de los municipios). La abstención fue del 41%, el doble que en las elecciones presidenciales celebradas en abril.
Maduro obtuvo el triunfo por su control virtual de los medios de comunicación, el otorgamiento de poderes especiales por la Asamblea Nacional (aún más que bajo Chávez), la guerra económica con la ocupación, confiscación y saqueo de tiendas, la rebaja de precios de entre el 50% y el 70%, la prisión de comerciantes y la creación de una fiscalía especial contra la usura. Estas medidas agravarán la crisis, ya que los dueños de negocios no repondrán inventarios (por los obstáculos a la importación y no ser rentable vender a un precio menor al costo), lo cual provocará una escasez generalizada de bienes de consumo. Por todo ello, la política vencedora cortoplacista es pírrica, pues acelerará el caos económico.
Venezuela sufre una de las peores crisis económicas en su historia. Según cifras recién publicadas por la CEPAL, la tasa del PIB por habitante cayó un 0,3% en 2013 (frente a un crecimiento del 4% en 2012), la más baja de América Latina, que promedió 2,6%. El déficit fiscal global se da oficialmente como 4,3% del PIB pero representa solo una parte del déficit real, que se estima en el 20%, el mayor de la región.
La inflación promedió el 54% anual en noviembre, la mayor de América Latina y siete veces el promedio regional, provocada por un aumento de 64% en la emisión monetaria para cubrir el déficit fiscal, inducido a su vez por el enorme gasto público (un salto del 155% en el empleo estatal y los fuertes subsidios a empresas públicas), la venta de petróleo a precios inferiores al de mercado a 17 países de Petrocaribe, y la generosa ayuda económica a Cuba.
El control gubernamental de precios ha provocado una severa escasez de productos básicos
Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo en el mundo y aquel genera el 98% del ingreso por exportaciones, pero la producción ha menguado desde 3,3 millones de barriles diarios en 1999 a 2,5 millones en 2013; de los cuales casi un millón no genera divisas porque se exporta a China, Cuba y Petrocaribe a cambios de bienes o servicios. El precio mundial del barril ha caído de un récord de 114 euros en 2008 a 71 euros en 2013, una reducción del 38% en los ingresos petrolíferos. En 2013, el volumen de las exportaciones se contrajo el 9% (la mitad del promedio regional), el saldo de la balanza de pagos fue negativo en 2.400 millones de euros, y hubo un flujo negativo de recursos al exterior de 18.200 millones euros, el peor en la región, que tuvo un flujo positivo global de 2.400 millones. La deuda externa se cuadruplicó entre 2005 y 2013.
En los últimos nueve años ha habido nueve devaluaciones del bolívar: la última, en febrero pasado, fue del 32%. Es la moneda más devaluada en América Latina y la tercera en el mundo. Frente al dólar, el bolívar perdió un tercio de su valor en 2013, la tasa oficial de cambio es de 6,3, pero su valor alcanza 10 veces más en el mercado negro.
Las reservas globales internacionales de Venezuela (el 80% son de oro) ascienden a 15.700 millones de euros en 2013, 27% menos que en 2012 y la mitad de 2008. Las reservas líquidas han caído a su punto inferior en nueve años: 3.500 millones, suficientes solo para pagar importaciones de tres meses. A fin de seguir importando alimentos, el Gobierno se endeuda, pagándolo con bonos en dólares emitidos por la empresa estatal de petróleos PDVSA; se rumorea que el Banco Central está negociando la venta de parte del oro de su reserva. La deuda interna creció en 2013 hasta 44.000 millones de euros y además aumentó la deuda de PDVSA.
Por falta de inversión y mantenimiento de la infraestructura, la red eléctrica está en situación crítica, lo cual provocó en septiembre un apagón que afectó a dos tercios del país. A pesar de la enorme concentración de poderes en el Gobierno, hay una ola creciente de violencia y crimen, sin control policial, que ha convertido a Venezuela en el quinto país más violento del mundo y el tercero con mayor percepción de inseguridad; los recientes saqueos aupados por el Gobierno agravarán el clima de descontrol.
En el plano social, el desempleo en 2013 es de 7,8%, una bicoca para España, pero entre los tres más altos de Latinoamérica y superior al promedio de 6,3%. El salario medio real (ajustado a la inflación) ha declinado desde 2007, pero los militares han gozado de aumentos salariales superiores a la inflación para asegurar su lealtad. Los programas sociales de Chávez lograron reducir la pobreza del 49% al 27% en 2002-2008, pero esta aumentó a casi 30% en 2011 y Venezuela fue uno de los dos países en la región que sufrió un incremento. El Gobierno estableció controles de precios que provocaron una severa escasez de productos básicos, como leche, arroz, harina de trigo, aceite, medicinas, papel higiénico, pasta dentífrica y piezas de repuesto para coches. En junio pasado, Maduro anunció el racionamiento de 20 productos, aunque pronto lo suspendió debido a la fuerte crítica popular. Encuestas de noviembre mostraron que el 73% de los venezolanos era pesimista sobre el futuro económico del país, 20 puntos más que cuando Maduro fue elegido presidente en abril.
Maduro camina en una dirección contraria a las reformas económicas iniciadas por Cuba
Después del triunfo, Maduro anunció una ofensiva para implementar más recortes de precios y profundizar la revolución socialista. Sin embargo, para hacer frente al descalabro económico tendrá que tomar medidas drásticas y dolorosas, que evitó e incluso desmintió antes de la elección. Se vaticinan las siguientes:
— La décima devaluación del bolívar, la más drástica, que reducirá aún más el poder adquisitivo del pueblo, en particular el de personas con bajos ingresos. Aumento del precio de la gasolina y posiblemente del IVA, y disminución del gasto público. Si no se toman estas medidas se desatará la hiperinflación.
— Implementación del racionamiento, forzado por los recortes de precios y saqueo de tiendas con el consiguiente desabastecimiento, las estrictas regulaciones a la importación (70% de los bienes necesarios se importan) y la altísima tasa de cambio en el mercado negro.
— Recorte de la exportación de petróleo subsidiado a Petrocaribe. En realidad ya sucedía así: Guatemala abandonó el pacto porque Venezuela le subió la tasa de interés por el pago diferido del petróleo y el porcentaje de lo que se paga en 90 días; República Dominicana y Honduras reciben cuotas menores a las pactadas. Es probable un incremento de la exportación de petróleo a China e India, con consecuencias adversas para los países caribeños.
El recorte del comercio y la ayuda a Cuba sería racional, pero esta juega un papel político crucial en Venezuela. No obstante, el volumen comercial entre los dos países se desaceleró desde un aumento del 37% en 2011 a solo el 5% en 2012; y, según la CEPAL, las exportaciones de servicios profesionales cubanos, que van mayormente a Venezuela, perdieron dinamismo en 2013.
La gran paradoja es que Cuba está introduciendo reformas estructurales para descentralizar la economía, despedir mano de obra estatal innecesaria, expandir el sector privado, eliminar servicios gratuitos, subsidios a las empresas y gastos sociales no sostenibles, mientras que Venezuela se encamina en la dirección opuesta, que fracasó en Cuba.
Carmelo Mesa-Lago es catedrático emérito de Economía y Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Pittsburgh, autor de numerosos libros sobre economía y política social en América Latina, y finalista al Premio Príncipe de Asturias en Ciencias Sociales en 2009.
Ilustración: Eva Vázquez.
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Eva Vázquez,
Madurato
RESULTADOS EXISTEN CUANDO HAY DEBATE
Bolívar, breve balance parlamentario (y coletilla)
Luis Barragán
“Y, claro, como es natural en estas
historias, las cosas que no se sabían
se sabían demasiado”
Ernesto Mestre (*)
Un nuevo aniversario de su muerte, lo convierte en un insólito tropiezo y no sólo porque, independientemente de su valor arquitectónico, surgió en Caracas - arbitrario y arrogante - el Mausoleo (¿nombre definitivo?), sino por el utilitario, abusivo, oportunista y agobiador uso que se hace de su nombre. Y es que, en lugar de fluir con los tiempos, actualizándose, con Bolívar se permiten devolvernos a todos al siglo XIX, exacta y sólo exactamente donde arrancó el despotismo que lo capturó como pretexto.
Además, idearon una distinta iconografía incapaz de confrontar el trazo supuestamente científico con la más amplia historiografía en la materia, ya que el interés fundamental estuvo y está en una insólita segregación retrospectiva, saturada de las veleidades políticas del presente. Inútiles fueron los esfuerzos de legos y especialistas por debatir la tan inédita decisión presidencial de versionarlo: “El manejo es ideológico y sobre todo divisionista, perpetuando las viejas categorías de las guerras civiles de independencia”, refiere Miguel Angel Perera (“Venezuela ¿nación o tribu? La herencia de Chávez”, UCV, Caracas, 2012: 100).
El Bolívar de la puerta franca, dinámico y transparente, se ha convertido en una espesa y alta muralla que escuda – aunque no protege suficientemente – a sus especuladores. Prófugos del siglo XXI, todavía no logramos la reflexión compartida que es necesaria para derrumbar toda la parafernalia oficial que se agota en la consigna y en el ceremonial de ocasión.
UN BREVE BALANCE PARLAMENTARIO
Resulta difícil incorporar todas y cada de las circunstancias que hicieron la legislatura de este año, la que aparentemente no ha culminado cuando escribimos estas notas. Unas, apuntan a la debilidad de un importantísimo órgano del Poder Público, y, la otra, a una inevitable referencia personal.
Por una parte, la bancada democrática de la oposición dio un cabal testimonio de resistencia y empuje, frente a la sistemática agresión gubernamental que incluyó la literal golpiza de sus miembros en el desarrollo de sendas sesiones plenarias, añadido el micrófono convertido en certero proyectil frente al orador que los incomodó. Nunca antes, por más dura que fuese la faena política, había pasado algo semejante, emblematizando el extravío ético y político de un gobierno que desea vehementemente a la Asamblea Nacional como una burda sucursal de sus caprichos.
Presuntos herederos del marxismo de décadas anteriores que tanto reclamaba por la independencia parlamentaria, el respeto a las inmunidades y una ineficacia que la perspectiva histórica revela como falsa de realizar el debido contraste, hoy son los capitanes de una demolición que anteriormente imputaban a otros. La vieja prensa que la desean deteriorada y desaparecida, ofrece sobrados testimonios que apuntan a la vigente y confesa inmoralidad del oficialismo actual, el que vela obstinadamente por el silenciamiento de toda diferencia que golpeé los tímpanos del poder establecido.
Por otra, la inmunidad parlamentaria como institución indispensable, recibió una artera y extravagante puñalada, no sólo por el allanamiento de Richard Mardo y María Aranguren, sino por la severa amenaza que todavía pesa sobre la disidencia. Consabido, también el allanamiento sirvió para la habilitación legislativa de Nicolás Maduro, so pretexto de su presunta cruzada anticorrupción, por no mencionar la imposición inconstitucional de un Plan de la Patria en sí mismo inconstitucional, pues, el pleonasmo habla de un rango legal con ausencia del correspondiente procedimiento, igualmente sin precedentes en nuestra trayectoria republicana.
Aguas abajo, el inmovilismo de las Comisiones Permanentes, excepto las llamadas Especiales que acatan la táctica gubernamental de persecución rondando la ridiculez, como aconteció con la citación de un popular cantante, las confina como oficinas pendientes de no molestar o irritar a los altos funcionarios del Estado que desatienden hasta la llamada telefónica de los diputados oficialistas. A mediados de agosto del presente año, la Gaceta Oficial reportó una profunda transformación administrativa de la Asamblea Nacional que, desapercibida, consagra un monopolio presupuestario, funcional y funcionarial merecedor de una mayor atención.
Finalmente, emergió una inédita iniciativa como La Movida Parlamentaria para la coincidencia de las curules de un diverso cuño político e ideológico, recuperando la confianza del electorado propenso a la desilusión. La tragedia de Amuay, la doble nacionalidad de Maduro, la defensa del Esequibo, la identificación con las luchas de los trabajadores de Guayana, el colapso eléctrico, el retiro de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la campaña municipal, entre otros aspectos, supieron de una activa presencia en la calle como escenario natural de las denuncias y propuestas.
Mencionemos inelegantemente, nos correspondió ocupar la curul de Mardo en los instantes que emergía el Proyecto de Ley Orgánica de Cultura, trabajada intensamente en la Comisión Permanente, entre otras iniciativas que esperan. Modestamente, proseguimos la labor que realizábamos, desmintiendo – incluso – una repentina campaña twittera de descalificación, como si fuésemos epígonos del oficialismo, que los hechos sencillamente derrumbaron.
COLETILLA INEVITABLE
No hay resultados, sin un análisis; no hay análisis, sin el debate realmente compartido; luego, para que lo sean, los resultados necesitan discutirse. E, integrantes de La Movida Parlamentaria, ya dimos una larga y fructífera discusión respecto a los aludidos comicios, enunciando importantes tareas en el marco de la ineludible crisis que vendrá.
Únicamente observamos que, con más habilidad que franqueza, el poder central se plebiscitó como no logró hacerlo una oposición que, a pesar de encarnar las grandes mayorías, optó por el surtido de los problemas locales. Además, para aquellos que partidístamente claman por el número de plazas conquistadas, olvidando el compromiso unitario, deben reparar entre el número real de postulaciones y el efectivo triunfo de las toldas: ahora, alcaldes y concejales afrontarán un inmenso desafío, pues saben inconstitucionales el Plan llamado de la Patria, los gobiernos paralelos y la negación de los recursos por Miraflores o La Planicie.
(*) “La rumba de Lázaro”, Tusquets Editores, Barcelona, 2001: 37.
http://www.noticierodigital.com/2013/12/bolivar-breve-balance-parlamentario-y-coletilla/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=1005429
Reproducción: Fantonches, Caracas, 24/12/1937, nr. 610.
Luis Barragán
“Y, claro, como es natural en estas
historias, las cosas que no se sabían
se sabían demasiado”
Ernesto Mestre (*)
Un nuevo aniversario de su muerte, lo convierte en un insólito tropiezo y no sólo porque, independientemente de su valor arquitectónico, surgió en Caracas - arbitrario y arrogante - el Mausoleo (¿nombre definitivo?), sino por el utilitario, abusivo, oportunista y agobiador uso que se hace de su nombre. Y es que, en lugar de fluir con los tiempos, actualizándose, con Bolívar se permiten devolvernos a todos al siglo XIX, exacta y sólo exactamente donde arrancó el despotismo que lo capturó como pretexto.
Además, idearon una distinta iconografía incapaz de confrontar el trazo supuestamente científico con la más amplia historiografía en la materia, ya que el interés fundamental estuvo y está en una insólita segregación retrospectiva, saturada de las veleidades políticas del presente. Inútiles fueron los esfuerzos de legos y especialistas por debatir la tan inédita decisión presidencial de versionarlo: “El manejo es ideológico y sobre todo divisionista, perpetuando las viejas categorías de las guerras civiles de independencia”, refiere Miguel Angel Perera (“Venezuela ¿nación o tribu? La herencia de Chávez”, UCV, Caracas, 2012: 100).
El Bolívar de la puerta franca, dinámico y transparente, se ha convertido en una espesa y alta muralla que escuda – aunque no protege suficientemente – a sus especuladores. Prófugos del siglo XXI, todavía no logramos la reflexión compartida que es necesaria para derrumbar toda la parafernalia oficial que se agota en la consigna y en el ceremonial de ocasión.
UN BREVE BALANCE PARLAMENTARIO
Resulta difícil incorporar todas y cada de las circunstancias que hicieron la legislatura de este año, la que aparentemente no ha culminado cuando escribimos estas notas. Unas, apuntan a la debilidad de un importantísimo órgano del Poder Público, y, la otra, a una inevitable referencia personal.
Por una parte, la bancada democrática de la oposición dio un cabal testimonio de resistencia y empuje, frente a la sistemática agresión gubernamental que incluyó la literal golpiza de sus miembros en el desarrollo de sendas sesiones plenarias, añadido el micrófono convertido en certero proyectil frente al orador que los incomodó. Nunca antes, por más dura que fuese la faena política, había pasado algo semejante, emblematizando el extravío ético y político de un gobierno que desea vehementemente a la Asamblea Nacional como una burda sucursal de sus caprichos.
Presuntos herederos del marxismo de décadas anteriores que tanto reclamaba por la independencia parlamentaria, el respeto a las inmunidades y una ineficacia que la perspectiva histórica revela como falsa de realizar el debido contraste, hoy son los capitanes de una demolición que anteriormente imputaban a otros. La vieja prensa que la desean deteriorada y desaparecida, ofrece sobrados testimonios que apuntan a la vigente y confesa inmoralidad del oficialismo actual, el que vela obstinadamente por el silenciamiento de toda diferencia que golpeé los tímpanos del poder establecido.
Por otra, la inmunidad parlamentaria como institución indispensable, recibió una artera y extravagante puñalada, no sólo por el allanamiento de Richard Mardo y María Aranguren, sino por la severa amenaza que todavía pesa sobre la disidencia. Consabido, también el allanamiento sirvió para la habilitación legislativa de Nicolás Maduro, so pretexto de su presunta cruzada anticorrupción, por no mencionar la imposición inconstitucional de un Plan de la Patria en sí mismo inconstitucional, pues, el pleonasmo habla de un rango legal con ausencia del correspondiente procedimiento, igualmente sin precedentes en nuestra trayectoria republicana.
Aguas abajo, el inmovilismo de las Comisiones Permanentes, excepto las llamadas Especiales que acatan la táctica gubernamental de persecución rondando la ridiculez, como aconteció con la citación de un popular cantante, las confina como oficinas pendientes de no molestar o irritar a los altos funcionarios del Estado que desatienden hasta la llamada telefónica de los diputados oficialistas. A mediados de agosto del presente año, la Gaceta Oficial reportó una profunda transformación administrativa de la Asamblea Nacional que, desapercibida, consagra un monopolio presupuestario, funcional y funcionarial merecedor de una mayor atención.
Finalmente, emergió una inédita iniciativa como La Movida Parlamentaria para la coincidencia de las curules de un diverso cuño político e ideológico, recuperando la confianza del electorado propenso a la desilusión. La tragedia de Amuay, la doble nacionalidad de Maduro, la defensa del Esequibo, la identificación con las luchas de los trabajadores de Guayana, el colapso eléctrico, el retiro de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la campaña municipal, entre otros aspectos, supieron de una activa presencia en la calle como escenario natural de las denuncias y propuestas.
Mencionemos inelegantemente, nos correspondió ocupar la curul de Mardo en los instantes que emergía el Proyecto de Ley Orgánica de Cultura, trabajada intensamente en la Comisión Permanente, entre otras iniciativas que esperan. Modestamente, proseguimos la labor que realizábamos, desmintiendo – incluso – una repentina campaña twittera de descalificación, como si fuésemos epígonos del oficialismo, que los hechos sencillamente derrumbaron.
COLETILLA INEVITABLE
No hay resultados, sin un análisis; no hay análisis, sin el debate realmente compartido; luego, para que lo sean, los resultados necesitan discutirse. E, integrantes de La Movida Parlamentaria, ya dimos una larga y fructífera discusión respecto a los aludidos comicios, enunciando importantes tareas en el marco de la ineludible crisis que vendrá.
Únicamente observamos que, con más habilidad que franqueza, el poder central se plebiscitó como no logró hacerlo una oposición que, a pesar de encarnar las grandes mayorías, optó por el surtido de los problemas locales. Además, para aquellos que partidístamente claman por el número de plazas conquistadas, olvidando el compromiso unitario, deben reparar entre el número real de postulaciones y el efectivo triunfo de las toldas: ahora, alcaldes y concejales afrontarán un inmenso desafío, pues saben inconstitucionales el Plan llamado de la Patria, los gobiernos paralelos y la negación de los recursos por Miraflores o La Planicie.
(*) “La rumba de Lázaro”, Tusquets Editores, Barcelona, 2001: 37.
http://www.noticierodigital.com/2013/12/bolivar-breve-balance-parlamentario-y-coletilla/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=1005429
Reproducción: Fantonches, Caracas, 24/12/1937, nr. 610.
lunes, 9 de diciembre de 2013
JACINTO Y RAMÓN J. NOS INTERPELAN
De una nota obligatoria (y el poder pusilánime)
Luis Barragán
Sospechamos de los resultados electorales, empujados por un ventajismo obsceno. Lamentamos el nivel de abstención que fue minimizado por la rectora-presidente, obligando al replanteamiento de la estrategia opositora.
La jefatura del Estado se dejó caer, con todo su peso, sobre los justos y pecadores de ambas aceras. Sometió al desprecio y escarnio público a la oposición, pero también a la legítima disidencia roja.
Además, Nicolás caracterizó de cristiano su proyecto socialista, aunque – subrayemos – generando el odio, la intolerancia y el irrespeto, demuele el amor para demostrar que es una burda consigna. Por si fuese poco, el tal diálogo social será con los alcaldes que le reconozcan y acepten el llamado Plan de la Patria, por inconstitucional que sea.
Prometió el “ostracismo del olvido” para aquellos que, por muy respaldados que estén por el voto popular de sus localidades, no acepten el mandato del abusivo poder central. Se asoma en el horizonte el gobierno paralelo de abundantes recursos y las múltiples amenazas contra las autoridades recientemente elegidas.
Pusilanimidad hecha poder
El ventajismo gubernamental en boga, rifándose constantemente fórmulas y ocasiones para renovarse, parapeteó un tal Día de la Lealtad que las autoridades electorales consintieron. Indecible variante de la antipolítica, el prolongado rito funerario no tuvo el alcance que predijeron sus inventores, los publicistas que perversamente se afincan en los servicios de inteligencia, pues la tremenda indiferencia y cansancio de la población siempre los fustiga.
Victimizarse hasta la extenuación, ensayando una épica lastimosa, ha sido una consigna perenne. Desde el inicio, el cadáver de Bolívar, y, ahora, el de Chávez Frías, dice relevarlos de sus responsabilidades en la conducción del Estado, ofrendando una patología que no tiene precedentes en nuestra historia republicana, por más temibles que fueron las circunstancias y díscolos sus protagonistas.
Era impensable llegar a una situación tan dramática como la de ahora, con los reducidos grupos de un fanatismo monumental que, en defensa de sus privilegios, fuesen capaces de intentar una masiva dislocación como la de ahora. Estuvimos llamados a afrontar retos distintos en las vísperas del nuevo siglo, pero – retrotraídos – pisamos los caminos trillados en éste y otros lugares, regodeados por una extemporaneidad asfixiante que ha teñido el imaginario social.
De una profunda y temeraria irracionalidad, desacumulada toda la experiencia presumida después de década y media en el gobierno, las acciones y reacciones de Nicolás Maduro rozan la torpeza. Podrá decirse que no es un bobo por el solo hecho de su encumbramiento, reconocido como un axioma, aunque igualmente debemos aceptar que el ejercicio pusilánime del poder es otra de sus características.
El adjetivo es viable, ya que son variadas y hasta inevitables las circunstancias e intereses que empujan a una persona a la escena y que, sobrellevándose a sí misma, juega insospechados roles estelares. Esto no significa subestimar ni descalificar a nadie, porque la historia también revela a actores que, voluntariamente o no, estuvieron en el ojo de un huracán que no generaron ni lograron reorientar, siendo ajeno a sus fuerzas.
La temeridad no significa coraje, sino ciega confianza en los consejeros más cercanos y, al recrearse en la necropolítica, el discurso preelaborado se convierte paradójicamente en un artículo de fe. Vale decir, dudando y renunciando al olfato o la intuición propia, en las inmediaciones de la consabida banalidad del mal, el error garrafal está a la vuelta de la esquina por más que solemnice todo el calendario.
http://opinionynoticias.com/opinionpolitica/17640-de-una-nota-obligatoria-y-el-poder-pusilanime
http://www.noticierodigital.com/2013/12/de-una-nota-obligatoria-y-el-poder-pusilanime/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=1004187
http://www.analitica.com/va/politica/opinion/2339186.asp
Fotografías: Tomadas del diario El Universal, Caracas: Jacinto Convit y Ramón J. Velásquez sufragaron el 8-D. Ellos pudieron hacerlo.
Luis Barragán
Sospechamos de los resultados electorales, empujados por un ventajismo obsceno. Lamentamos el nivel de abstención que fue minimizado por la rectora-presidente, obligando al replanteamiento de la estrategia opositora.
La jefatura del Estado se dejó caer, con todo su peso, sobre los justos y pecadores de ambas aceras. Sometió al desprecio y escarnio público a la oposición, pero también a la legítima disidencia roja.
Además, Nicolás caracterizó de cristiano su proyecto socialista, aunque – subrayemos – generando el odio, la intolerancia y el irrespeto, demuele el amor para demostrar que es una burda consigna. Por si fuese poco, el tal diálogo social será con los alcaldes que le reconozcan y acepten el llamado Plan de la Patria, por inconstitucional que sea.
Prometió el “ostracismo del olvido” para aquellos que, por muy respaldados que estén por el voto popular de sus localidades, no acepten el mandato del abusivo poder central. Se asoma en el horizonte el gobierno paralelo de abundantes recursos y las múltiples amenazas contra las autoridades recientemente elegidas.
Pusilanimidad hecha poder
El ventajismo gubernamental en boga, rifándose constantemente fórmulas y ocasiones para renovarse, parapeteó un tal Día de la Lealtad que las autoridades electorales consintieron. Indecible variante de la antipolítica, el prolongado rito funerario no tuvo el alcance que predijeron sus inventores, los publicistas que perversamente se afincan en los servicios de inteligencia, pues la tremenda indiferencia y cansancio de la población siempre los fustiga.
Victimizarse hasta la extenuación, ensayando una épica lastimosa, ha sido una consigna perenne. Desde el inicio, el cadáver de Bolívar, y, ahora, el de Chávez Frías, dice relevarlos de sus responsabilidades en la conducción del Estado, ofrendando una patología que no tiene precedentes en nuestra historia republicana, por más temibles que fueron las circunstancias y díscolos sus protagonistas.
Era impensable llegar a una situación tan dramática como la de ahora, con los reducidos grupos de un fanatismo monumental que, en defensa de sus privilegios, fuesen capaces de intentar una masiva dislocación como la de ahora. Estuvimos llamados a afrontar retos distintos en las vísperas del nuevo siglo, pero – retrotraídos – pisamos los caminos trillados en éste y otros lugares, regodeados por una extemporaneidad asfixiante que ha teñido el imaginario social.
De una profunda y temeraria irracionalidad, desacumulada toda la experiencia presumida después de década y media en el gobierno, las acciones y reacciones de Nicolás Maduro rozan la torpeza. Podrá decirse que no es un bobo por el solo hecho de su encumbramiento, reconocido como un axioma, aunque igualmente debemos aceptar que el ejercicio pusilánime del poder es otra de sus características.
El adjetivo es viable, ya que son variadas y hasta inevitables las circunstancias e intereses que empujan a una persona a la escena y que, sobrellevándose a sí misma, juega insospechados roles estelares. Esto no significa subestimar ni descalificar a nadie, porque la historia también revela a actores que, voluntariamente o no, estuvieron en el ojo de un huracán que no generaron ni lograron reorientar, siendo ajeno a sus fuerzas.
La temeridad no significa coraje, sino ciega confianza en los consejeros más cercanos y, al recrearse en la necropolítica, el discurso preelaborado se convierte paradójicamente en un artículo de fe. Vale decir, dudando y renunciando al olfato o la intuición propia, en las inmediaciones de la consabida banalidad del mal, el error garrafal está a la vuelta de la esquina por más que solemnice todo el calendario.
http://opinionynoticias.com/opinionpolitica/17640-de-una-nota-obligatoria-y-el-poder-pusilanime
http://www.noticierodigital.com/2013/12/de-una-nota-obligatoria-y-el-poder-pusilanime/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=1004187
http://www.analitica.com/va/politica/opinion/2339186.asp
Fotografías: Tomadas del diario El Universal, Caracas: Jacinto Convit y Ramón J. Velásquez sufragaron el 8-D. Ellos pudieron hacerlo.
VISTA A LOS RECIENTES COMICIOS MUNICIPALES
La reciente elección municipal permite que gobierno y oposición se sientan gananciosos. Uno porque sigue siendo la primera minoría y otro por aumentar su presencia en el poder local. La razón: un venezolano es gobierno y un venezolano es oposición. Curiosamente esta paridad ocurre en un período de crisis políticas donde las desproporciones de poder entre unos y otros son abismales. Ello se debe, al menos, al juego democrático y a la conciencia civil de la población, que durante cinco décadas, salvo episodios fracasados guerreristas, ha rechazado la violencia. Durante quince años ha habido una demostración de la voluntad del venezolano de no enguerrillar el país. A pesar de las amenazas de paredones o de tentaciones golpistas. El país no ha querido ni “cabezas fritas” ni “sablazos cuartelarios”. Una vez más el pueblo ha dicho que no los quiere. Quiere un solo país y una sola Venezuela, con partidarios del gobierno y de la oposición, comprometidos en su progreso, porque es de todos. La historia demuestra que un país fragmentado e irreconciliable, por el aumento de las pasiones y de las divisiones y los odios raciales, ideológicos y religiosos, no conduce a la paz que es la base del progreso, sino a grandes tragedias. El sentimiento nacional, expresado en la última elección, es el de la concertación para que los cambios sociales necesarios sean fruto del acuerdo de todos y no de la imposición de unos y para que los sacrificios que suponen no signifiquen injusticia para otros.
La Fundación Alberto Adriani saluda la lección de la elección, pero, a su vez, advierte que su resultado son compromisos. Primero, el de un pacto de Estado, para superar las crisis económicas y sociales, mediante la revisión patriótica del funcionamiento de los poderes públicos. Segundo, el del cogobierno nacional, estadal y municipal. Esto es particularmente comprometedor.
Desde la base los ciudadanos reclaman el Estado federal descentralizado que para la República escogieron al votar mayoritariamente por la vigente Constitución. Pacto de Estado y pacto de cogobierno sobre los principios de integridad territorial, cooperación, solidaridad, concurrencia y corresponsabilidad, que ha de comenzar por un inventario de los requerimientos regionales más apremiantes. La lección de la última lección es la de la exigencia colectiva del esfuerzo conjunto para gobernar para todas las regiones y no para unas solas de ellas. Ese esfuerzo de cogobierno fue la Venezuela posible, que para las crisis y los cambios, postulaba Alberto Adriani, con su labor venezolanista. El proyecto nacional adrianista que se basa en la acción deliberada y concertada del Estado en lo político, en lo económico, en lo social, en lo educativo, a manera de respuesta social para regular y aprovechar las potencialidades del país, y que parta del fortalecimiento de lo lugareño. La Fundación Alberto Adriani recuerda a los titulares de los poderes locales y, por supuesto, al gobierno nacional, que los tiempos perdidos en aprender lecciones patrióticas son irrecuperables y que se les reclama severamente.Román J. Duque Corredor
Presidente de la Fundación Alberto Adriani
Caracas 9 de diciembre de 2013
https://www.facebook.com/duquedeprado/posts/10202540843900825
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Elecciones 2013,
Madurato,
Román Duque Corredor
DÍA (I) REPARABLE
EL NACIONAL - Domingo 08 de Diciembre de 2013 Opinión/10
La mosca en la oreja
Día de la lealtad al comandante
PEDRO LLORENS
La historia tendrá que ocuparse inevitablemente de Corazón de Mi Patria...
aunque no con la extensión y los elogios que quiso para sí y pagó día tras día, año tras año, con el dinero de todos los venezolanos, hasta arruinar y endeudar el país, que era el más rico de Latinoamérica y llevarlo a las puertas de un default (falta)... como si la historia fuese sobornable más allá de la muerte del pagador y del usufructo del poder y de sus bienes por parte de sus herederos políticos.
Ya no lo comparan, al menos en el exterior, donde él y su sucesor Bigotón han llegado a ser motivo de risa, con los mejores entre los buenos, Sandino, Bolívar, Sucre, Martí, y comienzan a vincularlo aunque exageran a los peores entre los malos: Hitler, Mussolini, Stalin, Franco (emparentados entre sí por sus increíbles bluff en la política, su demagogia basada en la idiotez superlativa, su cobardía en grado sumo, su crueldad infinita y lo catastrófico de sus gestiones).
Salvo en la crueldad (la suya no era, en la mayoría de los casos, tan infinita) Corazón de Mi Patria hizo méritos para figurar en la lista de los malos, si no en el hall de la fama, al menos en la liga española, encabezada por Francisco Franco, a quien colaboradores, médicos y familiares citados por el historiador británico Paúl Preston lo muestran como un hombre francamente mediocre, ignorante en muchos aspectos, tanto que frecuentemente era víctima de embaucadores, a los que llegó a pagar fortunas por sus engaños: dormía con un "brazo incorrupto" de santa Teresita de Jesús (Ávila), y llegó a anunciar solemnemente la adquisición de una fórmula para producir petróleo instantáneo, en polvo, tipo Nescafé, que mezclado con agua permitiría sacar a España del subdesarrollo.
El periodista estadounidense Jon Lee Anderson publicó en The New Yorker un perfil de Corazón de Mi Patria en el que revelaba declaraciones del psicólogo de la cárcel de Yare: "Todas las mañanas se sentaba en una silla en un patio cerrado, donde había un busto de Bolívar con el que hablaba largamente"... Un guiño a la locura que años después alcanzó su esplendor con el famoso delirio necrofílico, durante la exhumación de los restos del Libertador en el Panteón Nacional, transmitido por cadena nacional.
El día de la lealtad al comandante (hoy) evidencia que la escasez de democracia (apenas una pizca) o el exceso de dictadura (falta una pizca), en una "revolución" sin revolucionarios (tutelada desde Cuba), han convertido la necrolatría en doctrina y la necrocracia en sistema de gobierno.
La mosca en la oreja
Día de la lealtad al comandante
PEDRO LLORENS
La historia tendrá que ocuparse inevitablemente de Corazón de Mi Patria...
aunque no con la extensión y los elogios que quiso para sí y pagó día tras día, año tras año, con el dinero de todos los venezolanos, hasta arruinar y endeudar el país, que era el más rico de Latinoamérica y llevarlo a las puertas de un default (falta)... como si la historia fuese sobornable más allá de la muerte del pagador y del usufructo del poder y de sus bienes por parte de sus herederos políticos.
Ya no lo comparan, al menos en el exterior, donde él y su sucesor Bigotón han llegado a ser motivo de risa, con los mejores entre los buenos, Sandino, Bolívar, Sucre, Martí, y comienzan a vincularlo aunque exageran a los peores entre los malos: Hitler, Mussolini, Stalin, Franco (emparentados entre sí por sus increíbles bluff en la política, su demagogia basada en la idiotez superlativa, su cobardía en grado sumo, su crueldad infinita y lo catastrófico de sus gestiones).
Salvo en la crueldad (la suya no era, en la mayoría de los casos, tan infinita) Corazón de Mi Patria hizo méritos para figurar en la lista de los malos, si no en el hall de la fama, al menos en la liga española, encabezada por Francisco Franco, a quien colaboradores, médicos y familiares citados por el historiador británico Paúl Preston lo muestran como un hombre francamente mediocre, ignorante en muchos aspectos, tanto que frecuentemente era víctima de embaucadores, a los que llegó a pagar fortunas por sus engaños: dormía con un "brazo incorrupto" de santa Teresita de Jesús (Ávila), y llegó a anunciar solemnemente la adquisición de una fórmula para producir petróleo instantáneo, en polvo, tipo Nescafé, que mezclado con agua permitiría sacar a España del subdesarrollo.
El periodista estadounidense Jon Lee Anderson publicó en The New Yorker un perfil de Corazón de Mi Patria en el que revelaba declaraciones del psicólogo de la cárcel de Yare: "Todas las mañanas se sentaba en una silla en un patio cerrado, donde había un busto de Bolívar con el que hablaba largamente"... Un guiño a la locura que años después alcanzó su esplendor con el famoso delirio necrofílico, durante la exhumación de los restos del Libertador en el Panteón Nacional, transmitido por cadena nacional.
El día de la lealtad al comandante (hoy) evidencia que la escasez de democracia (apenas una pizca) o el exceso de dictadura (falta una pizca), en una "revolución" sin revolucionarios (tutelada desde Cuba), han convertido la necrolatría en doctrina y la necrocracia en sistema de gobierno.
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Elecciones 2013,
Hugo Chávez Frías,
Madurato,
Pedro LLorens
martes, 3 de diciembre de 2013
¿QUÉ DICEN LOS TREPADORES?
Cada día es un nuevo reto
Nicomedes Febres
* En politica se piensa en tiempo presente y en el futuro. El pasado casi no existe sino para calcular respuestas. Vivir en el pasado nos vuelve estatuas de sal. Las afrentas del pasado se guardan en las alforjas para cobrarlas en el momento conveniente, no antes. Lo digo pensando ante el 9D que sera crucial para nosotros. Se abre una nueva etapa de la lucha, lo anterior que lo guarden los historiadores y los abogados. Estoy optimista ante el resultado electoral, como lo estuve en abril pasado, por lo que fui muy criticado. Hoy la gente sabe que el cambio electoral es factible y lo saben las fuerzas armadas. Mirenle bien la cara y el nombre de los custodios del Plan Republica, incluso llamenlos por su apellido. A apoyar a nuestros testigos y votar. llevense su chuleta antes y sigan bien la secuencia de la maquina.
* Que sera de la vida de los indignados de Brasil. Ya nadie los nombra. Que cosa. Bueno, al menos asustaron a la bandida de la Dilma. Hablaran de Venezuela en la cumbre Santos Obama?. Yo creo que si. Santos sera el recadero de Obama. Escribanlo. Dilma no hizo el trabajo que se le sugirio.
* No conoci a Alfaro Ucero, pero su padre trabajo con mi abuelo y era de un pueblo llamado Teresen en Monagas, donde empezo como chofer de las operadoras petroleras, luego por la via sindical llego al aparato politico de A.D. A ese partido entrego alma, vida y corazon. Fue un hombre del aparato partidista, ese que es necesario para que las cosas ocurran; peguen los afiches, repartan volantes, vigilen las marchas, llevan y traen cosas, asuman los riesgos fisicos y un millon de detalles que permiten que las decisiones se ejecuten. Mas en un partido estalinista como es A. D. Son los hombres que siendo indispensables, nunca hablan en las asambleas, en los congresos, pero van incrementando su poder en base al trabajo continuo, tramitan las solicitudes de los humildes, visitan los pueblos mas apartados, en cada caserio tienen varios ahijados y asi adquieren lealtades con las que construyen su liderazgo. Nunca leen un libro, ignoran todos los temas, Carecen de pensamiento estrategico, pero cuando los partidos decaen ellos asumen los puestos de comando, tras cargarle el maletin por mucho tiempo a los viejos caciques. Estan concientes de sus limitaciones, pero como son tan ignorantes, las limitaciones siempre los arropan. Era Alfaro Ucero como Dario Vivas, pero mas inteligente y honrado. Vaya a el mis respetos, que no le han tenido los que treparon a sus espaldas e hicieron su carrerta politica. Paz a sus restos. Ademas, en Monagas se dice que no hay Alfaro malo, ni Cabello bueno.
* La foto del dia es la carniceria de El Valle, copia de una foto de J.J. Benzo. Cada pueblo fuera de Caracas tenia su propia PESA, que es como se le decia y vendian la carne que mataban en el dia, luego de 24 horas la carne era salada y transformada en cecina. Los cortes baratos se vendian en centavos (pulmon, corazon, rinones, sesos, lagarto, rabo). Pese a que habia mucho ganado en esa epoca, se mataban mas cochinos porque rendia mucho mas al transformar la grasa en manteca y la piel en chicharron.
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Nicomedes Febres
* En politica se piensa en tiempo presente y en el futuro. El pasado casi no existe sino para calcular respuestas. Vivir en el pasado nos vuelve estatuas de sal. Las afrentas del pasado se guardan en las alforjas para cobrarlas en el momento conveniente, no antes. Lo digo pensando ante el 9D que sera crucial para nosotros. Se abre una nueva etapa de la lucha, lo anterior que lo guarden los historiadores y los abogados. Estoy optimista ante el resultado electoral, como lo estuve en abril pasado, por lo que fui muy criticado. Hoy la gente sabe que el cambio electoral es factible y lo saben las fuerzas armadas. Mirenle bien la cara y el nombre de los custodios del Plan Republica, incluso llamenlos por su apellido. A apoyar a nuestros testigos y votar. llevense su chuleta antes y sigan bien la secuencia de la maquina.
* Que sera de la vida de los indignados de Brasil. Ya nadie los nombra. Que cosa. Bueno, al menos asustaron a la bandida de la Dilma. Hablaran de Venezuela en la cumbre Santos Obama?. Yo creo que si. Santos sera el recadero de Obama. Escribanlo. Dilma no hizo el trabajo que se le sugirio.
* No conoci a Alfaro Ucero, pero su padre trabajo con mi abuelo y era de un pueblo llamado Teresen en Monagas, donde empezo como chofer de las operadoras petroleras, luego por la via sindical llego al aparato politico de A.D. A ese partido entrego alma, vida y corazon. Fue un hombre del aparato partidista, ese que es necesario para que las cosas ocurran; peguen los afiches, repartan volantes, vigilen las marchas, llevan y traen cosas, asuman los riesgos fisicos y un millon de detalles que permiten que las decisiones se ejecuten. Mas en un partido estalinista como es A. D. Son los hombres que siendo indispensables, nunca hablan en las asambleas, en los congresos, pero van incrementando su poder en base al trabajo continuo, tramitan las solicitudes de los humildes, visitan los pueblos mas apartados, en cada caserio tienen varios ahijados y asi adquieren lealtades con las que construyen su liderazgo. Nunca leen un libro, ignoran todos los temas, Carecen de pensamiento estrategico, pero cuando los partidos decaen ellos asumen los puestos de comando, tras cargarle el maletin por mucho tiempo a los viejos caciques. Estan concientes de sus limitaciones, pero como son tan ignorantes, las limitaciones siempre los arropan. Era Alfaro Ucero como Dario Vivas, pero mas inteligente y honrado. Vaya a el mis respetos, que no le han tenido los que treparon a sus espaldas e hicieron su carrerta politica. Paz a sus restos. Ademas, en Monagas se dice que no hay Alfaro malo, ni Cabello bueno.
* La foto del dia es la carniceria de El Valle, copia de una foto de J.J. Benzo. Cada pueblo fuera de Caracas tenia su propia PESA, que es como se le decia y vendian la carne que mataban en el dia, luego de 24 horas la carne era salada y transformada en cecina. Los cortes baratos se vendian en centavos (pulmon, corazon, rinones, sesos, lagarto, rabo). Pese a que habia mucho ganado en esa epoca, se mataban mas cochinos porque rendia mucho mas al transformar la grasa en manteca y la piel en chicharron.
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10202340485454257&set=a.2324650196458.132741.1255727869&type=1&theater
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domingo, 1 de diciembre de 2013
MUNICIPALIA
Una nota municipal
Luis Barragán
Convengamos, la vida edilicia adquiere dimensiones y ámbitos insospechados por la Venezuela ingenua y rural que fuimos. Hoy, víctimas de un peculiar proceso de desurbanización, la futura transición democrática obliga a un nuevo municipalismo que tiene por deber fundamental el de reivindicar al municipio mismo.
El asedio del aparataje comunal y el presupuesto paralelo, ameritan de una mejor y más decidida respuesta de la oposición frente a las ínfulas cretinas del poder central. Por supuesto, faltan más alcaldías en nuestro país, a objeto de solventar los problemas que tanto fuerzan a una atención pormenorizada, cercana, sostenida y quirúrgica, pero también contextualizarlas en una economía productiva e independiente, capaz de hacerlas viables y sustentables.
Inevitable, inscribimos el problema municipal en la perspectiva nacional de una agenda dificilísima de resistencia y superación del neoautoritarismo en boga. Por más elevada que sea la auto-estima, afilada la destreza y la voluntad política, incluyendo la simpatía natural, ningún alcalde ni concejal podrá sobrevivir a un injusto orden de cosas que obligan al sólido compromiso de valores y a la concertación de iniciativas y esfuerzos para transformarlo.
Muchas veces, la desesperada vanidad de los mandatarios locales, como si fuese suficiente para adelantar las etapas del personal proyecto político que los motiva, los lleva a diligenciar un entendimiento, así fuese a medias, con el poder central que hipoteca la fuerza y el compromiso de las comunidades a las que sirven, sirviéndose de ellas. Otras, menosprecian la deliberación municipal, creyéndose perseguidos hasta por el portero de la sede.
Urgimos de la construcción de una cultura cívica y alternativa al autismo propiciado por el poder central, fundada en una radical honradez y comprobada eficacia de alcaldes y concejales, incluyendo a importantísimos funcionarios que designen. Urgencia propia de una etapa histórica de la cual debemos resposabilizarnos, incómodos frente al convencionalismo y a la supuesta normalidad de estos comicios.
http://www.noticierodigital.com/2013/12/una-nota-municipal/
Luis Barragán
Convengamos, la vida edilicia adquiere dimensiones y ámbitos insospechados por la Venezuela ingenua y rural que fuimos. Hoy, víctimas de un peculiar proceso de desurbanización, la futura transición democrática obliga a un nuevo municipalismo que tiene por deber fundamental el de reivindicar al municipio mismo.
El asedio del aparataje comunal y el presupuesto paralelo, ameritan de una mejor y más decidida respuesta de la oposición frente a las ínfulas cretinas del poder central. Por supuesto, faltan más alcaldías en nuestro país, a objeto de solventar los problemas que tanto fuerzan a una atención pormenorizada, cercana, sostenida y quirúrgica, pero también contextualizarlas en una economía productiva e independiente, capaz de hacerlas viables y sustentables.
Inevitable, inscribimos el problema municipal en la perspectiva nacional de una agenda dificilísima de resistencia y superación del neoautoritarismo en boga. Por más elevada que sea la auto-estima, afilada la destreza y la voluntad política, incluyendo la simpatía natural, ningún alcalde ni concejal podrá sobrevivir a un injusto orden de cosas que obligan al sólido compromiso de valores y a la concertación de iniciativas y esfuerzos para transformarlo.
Muchas veces, la desesperada vanidad de los mandatarios locales, como si fuese suficiente para adelantar las etapas del personal proyecto político que los motiva, los lleva a diligenciar un entendimiento, así fuese a medias, con el poder central que hipoteca la fuerza y el compromiso de las comunidades a las que sirven, sirviéndose de ellas. Otras, menosprecian la deliberación municipal, creyéndose perseguidos hasta por el portero de la sede.
Urgimos de la construcción de una cultura cívica y alternativa al autismo propiciado por el poder central, fundada en una radical honradez y comprobada eficacia de alcaldes y concejales, incluyendo a importantísimos funcionarios que designen. Urgencia propia de una etapa histórica de la cual debemos resposabilizarnos, incómodos frente al convencionalismo y a la supuesta normalidad de estos comicios.
http://www.noticierodigital.com/2013/12/una-nota-municipal/
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sábado, 30 de noviembre de 2013
BITÁCORA
jueves, 28 de noviembre de 2013
CUADERNO DE BITÁCORA
La arrogancia del poder. Éste dice autorizar todo, mientras no toque los intereses y las versiones del que está más arriba. Hay algo más que resquicios para las propias ocurrencias. En nombre de los más altos ideales, nunca enunciados y, menos, explicados; en nombre de la herencia recibida, cojonuda porque dice autorizarlo moralmente para todo; en nombre de su nombre, porque de mosquito para arriba todo es cacería y apabullamiento. Claro, mientras no rasgue el techo. Cualquier cosa es válida, como meterse en las entrañas de Caracas, subvirtiendo cómodamente el Metro de Caracas; como estampar y trenzar con su nombre, cada pared y cada poste; como rendirse culto a sí mismo, creyendo disimularlo, a través del diario pasquin que da de comer al sacerdocio inevitable de su alta clientelar. Ahora, Ronald McDonal's con su perfomance de semáforo y hasta colores que les son tan familiares. Así lo vimos, saliendo de la Asablea Nacional, este lunes próximo pasado.LB
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lunes, 25 de noviembre de 2013
PERSPECTIVAS
½ coletilla (y municipalización del drama nacional)
Luis Barragán
Quienes integramos la Movida Parlamentaria, recientemente cruzamos el Cuyuní sin salir de la patria venezolana, ejercitando la soberanía territorial en nombre y en representación de la soberanía popular que representamos. El gobierno de este lado, no ha estado a la altura de las circunstancias y, temeroso, ha sido complaciente con el del otro lado, por cierto, comprobadamente agresivo.
Municipalización el drama nacional
Creído un axioma, los comicios municipales no siempre estelarizan los más específicos, cercanos y palpables problemas de la vida ciudadana. Es lo deseable y constatable cuando los celebramos en tiempos de normalidad democrática, actualizando una institucionalidad capaz de procesar las demandas, incluyendo a las nada urgentes.
El drama reside en la precariedad y hasta inexistencia de la referida institucionalidad, postergando hasta las más modestas exigencias en nombre del fortalecimiento y sobreimposición del poder central que agenda o pretende agendar la más remota vicisitud local. Y, por consiguiente, las campañas electorales escapan de la inmediatez, remitiéndonos a la crisis global, sistémica, abarcante y agobiadora que la demagogia no puede ya ocultar.
Es fácil comprobar la pérdida de autonomía de la municipalidad en Venezuela, además, violentada por la inconstitucional y corrupta incursión de un comunalismo desnaturalizador, por no citar la escasez de los recursos únicamente dispensados con propósitos propagandísticos y clientelares. Existen todavía urgencias monumentales que escapan del estricto ámbito edilicio, en materia de seguridad personal, desempleo, alimentación, vialidad, transportación, servicios públicos, etc., respondiendo al fracasado modelo socialista en curso.
Quisiera el madurato y quienes lo compiten en las esferas del poder establecido, que la oposición versara sobre los más disímiles asuntos catastrales, la señalización del tránsito automotor y la crónica local, mientras insiste en diseñar el definitivo colapso económicos que nos haga personal y socialmente dependientes de las directrices y dicterios habaneros. Ello es imposible cuando está en juego el destino de todo un país en el que, por si fuese poco, está en peligro la propia municipalidad.
Por ello, lejos de nacionalizar los problemas municipales, dando cuenta de las más de trescientas realidades que van perdiendo sus contrastes, estamos frente a la municipalización del drama nacional que nos aqueja y explica. Esta es una campaña electoral que tiene por signo la necesaria derrota del proyecto totalitario, en lugar de la distracción por los problemas que tienen – subrayemos - por necesarísima solución el cambio en la conducción del Estado, allanando el camino.
Aceptemos que ni siquiera Caracas y las principales ciudades del país, logran remediar por sí mismas los males si no abonan al esfuerzo de superar el modelo que las asfixia, restándole – valga acentuarlo – identidad. Sabemos que el reconocimiento mismo de las realidades locales y regionales pasa por la derrota del madurato y sus aliados, como una consigna y una emergencia nacionales.
Hay sobradas lecciones históricas al respecto, pero la más llamativa acaeció en la España de abril de 1931 cuando la mayoritaria victoria opositora se convirtió en un plebiscito contra la monarquía, yéndose Alfonzo XIII. Dudamos que algo semejante ocurra acá, pues no existe la humildad ni el coraje indispensables para que Maduro reconozca su minoridad, largándose, pero – digamos – la peor diligencia es la que no se hace.
http://www.analitica.com/va/politica/opinion/9326451.asp
Luis Barragán
Quienes integramos la Movida Parlamentaria, recientemente cruzamos el Cuyuní sin salir de la patria venezolana, ejercitando la soberanía territorial en nombre y en representación de la soberanía popular que representamos. El gobierno de este lado, no ha estado a la altura de las circunstancias y, temeroso, ha sido complaciente con el del otro lado, por cierto, comprobadamente agresivo.
Municipalización el drama nacional
Creído un axioma, los comicios municipales no siempre estelarizan los más específicos, cercanos y palpables problemas de la vida ciudadana. Es lo deseable y constatable cuando los celebramos en tiempos de normalidad democrática, actualizando una institucionalidad capaz de procesar las demandas, incluyendo a las nada urgentes.
El drama reside en la precariedad y hasta inexistencia de la referida institucionalidad, postergando hasta las más modestas exigencias en nombre del fortalecimiento y sobreimposición del poder central que agenda o pretende agendar la más remota vicisitud local. Y, por consiguiente, las campañas electorales escapan de la inmediatez, remitiéndonos a la crisis global, sistémica, abarcante y agobiadora que la demagogia no puede ya ocultar.
Es fácil comprobar la pérdida de autonomía de la municipalidad en Venezuela, además, violentada por la inconstitucional y corrupta incursión de un comunalismo desnaturalizador, por no citar la escasez de los recursos únicamente dispensados con propósitos propagandísticos y clientelares. Existen todavía urgencias monumentales que escapan del estricto ámbito edilicio, en materia de seguridad personal, desempleo, alimentación, vialidad, transportación, servicios públicos, etc., respondiendo al fracasado modelo socialista en curso.
Quisiera el madurato y quienes lo compiten en las esferas del poder establecido, que la oposición versara sobre los más disímiles asuntos catastrales, la señalización del tránsito automotor y la crónica local, mientras insiste en diseñar el definitivo colapso económicos que nos haga personal y socialmente dependientes de las directrices y dicterios habaneros. Ello es imposible cuando está en juego el destino de todo un país en el que, por si fuese poco, está en peligro la propia municipalidad.
Por ello, lejos de nacionalizar los problemas municipales, dando cuenta de las más de trescientas realidades que van perdiendo sus contrastes, estamos frente a la municipalización del drama nacional que nos aqueja y explica. Esta es una campaña electoral que tiene por signo la necesaria derrota del proyecto totalitario, en lugar de la distracción por los problemas que tienen – subrayemos - por necesarísima solución el cambio en la conducción del Estado, allanando el camino.
Aceptemos que ni siquiera Caracas y las principales ciudades del país, logran remediar por sí mismas los males si no abonan al esfuerzo de superar el modelo que las asfixia, restándole – valga acentuarlo – identidad. Sabemos que el reconocimiento mismo de las realidades locales y regionales pasa por la derrota del madurato y sus aliados, como una consigna y una emergencia nacionales.
Hay sobradas lecciones históricas al respecto, pero la más llamativa acaeció en la España de abril de 1931 cuando la mayoritaria victoria opositora se convirtió en un plebiscito contra la monarquía, yéndose Alfonzo XIII. Dudamos que algo semejante ocurra acá, pues no existe la humildad ni el coraje indispensables para que Maduro reconozca su minoridad, largándose, pero – digamos – la peor diligencia es la que no se hace.
http://www.analitica.com/va/politica/opinion/9326451.asp
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domingo, 3 de noviembre de 2013
CURSO ELEMENTAL DE COCINA
EL NACIONAL - Domingo 03 de Noviembre de 2013 Nación/4
El foro del domingo
RAMÓN PIÑANGO Asegura que Venezuela vive una situación similar a la del 27 de Febrero
"El gobierno prefiere el conflicto social a una derrota electoral"
Ficha personal
SOCIÓLOGO Y PROFESOR DEL IESA. ESPECIALISTA EN ENTORNO SOCIAL, COMPORTAMIENTO ORGANIZACIONAL Y LIDERAZGO.
ÁLEX VÁSQUEZ S.
Hablar del posible colapso de un gobierno duro con la disidencia no es sencillo. Menos si las palabras se publicarán. Cuando se le pregunta si Nicolás Maduro podrá hacer con el poder lo que le provoque y perdurar intacto, el sociólogo Ramón Piñango respira, baja la mirada hacia el escritorio saturado de revistas, papeles y libros, junta las manos y piensa cada palabra antes de hacer una afirmación.
Recuerda que a Hugo Chávez se le perdonaba todo, porque tenía el carisma y los dólares de Pdvsa. "Pero ahora no tienes ni el carisma ni la chequera", señala. Opina que la crisis económica y la inseguridad, los dos principales problemas de los venezolanos, han generado tal descontento en el país que, esta vez, suelta una oración sin meditarla demasiado: "El colapso ya comenzó".
Esta semana el oficialismo impidió dos actos de Henrique Capriles y uno de trabajadores de la Gobernación de Miranda, ¿qué busca con eso? Aquí alguien está jugando con fuego, pero a conciencia.
La situación económica es muy delicada. La protesta se ha incrementado significativamente, ya sea por fallas de servicios públicos, de inseguridad o laborales. En medio de ese ambiente de conflictividad, en el que la gente se agarra a golpes en un supermercado por conseguir leche, si incitan a la violencia política, ¿cómo no pensar que es adrede? La provocación a los que no están con el régimen es grande, hay una agenda que, espero, no esté asociada al deseo de suspender elecciones el 8-D. Lo espero como ciudadano que cree que todavía hay que votar. Espero que el liderazgo opositor no caiga en la trampa.
¿Por qué querrían suspender las elecciones? Uno busca la suspensión de elecciones cuando siente una profunda inseguridad con los resultados. El régimen viene sostenidamente cayendo en el voto popular. Se corre el riesgo de que pierda las principales alcaldías y que pierda el voto popular.
¿El gobierno prefiere un conflicto? Pareciera que están jugando a esa hipótesis. Si a mí el gobierno me consultara, yo les diría: se equivocan, no es lo que más les conviene, porque es un gobierno débil, que tiene también serios conflictos internos en el seno de los grupos que lo apoyan. Un gobierno débil que provoque el conflicto las puede perder todas.
Estoy convencido de que el gobierno prefiere el conflicto social a una derrota electoral.
¿No estarán apostando por un escenario al estilo de abril de 2002? Conseguir legitimidad con un golpe. En aquellos momentos la historia había cargado los dados en el régimen que comenzaba. Las promesas de Hugo Chávez todavía sonaban bien. Pero el de 2013 es un gobierno desgastado, que ha mostrado una incompetencia tremenda. Hay que ver lo que significa la lucha para conseguir bienes básicos, una inflación que llega a 50% este año. Un gobierno incompetente no puede correr el riesgo de provocar conflictos porque le puede salir el tiro por la culata.
La situación económica es la peor en mucho tiempo. El sociólogo Heinz Dieterich dijo que la permanencia del gobierno está en duda si no hace un viraje en 15 días. Creo que las dos semanas de Dieterich eran más una frase efectista. Ya el colapso comenzó. Cuando uno ve la brecha inmensa que hay entre el dólar oficial y el paralelo, las dificultades para importar, la escasez de bienes básicos y la inflación creciente, sabemos que el colapso ya comenzó.
Algunas personas afirman que no se siente, ¿qué es necesario para que sea evidente? Hacen falta los eventos dramáticos. El gobierno abriga la esperanza de que no lleguen.
También hay factores de oposición que creen que la cosa se va a poner algo peor, pero no mucho. Hay quienes creemos que se pondrá mucho peor.
¿Cuánto tiempo le da a ese colapso? Los fenómenos sociales no emergen nunca repentinamente, comienzan en pequeñito y van creciendo. Lo que ocurre es que ante nuestros ojos se manifiestan cuando ya las magnitudes son muy altas. El 27 de febrero de 1989 no fue repentino. Eso se cocinaba lentamente y creo que estamos viviendo una situación similar a ese 27 de febrero.
¿Cómo interpreta los beneficios y los constantes actos de Maduro con la FANB? Hace pocos días tuvimos algo que nunca habíamos visto: una manifestación de militares frente al TSJ, exigiendo que cumplieran las promesas hechas por Chávez a los que participaron en la intentona de golpe de 1992. Primera vez en mi vida que veo una manifestación de militares. Como nunca en las últimas décadas todo el mundo habla del tema militar; el mismo gobierno habla de si hay o no un golpe.
Los militares no están dentro de una campana de cristal, son parte de la sociedad.
Cuando la gente jura tanto que los militares lo apoyan, quiere decir que no es así.
¿Conviene una salida militar? Nunca nos han convenido, pero no son resultado del gusto de uno, sino de las circunstancias, las dinámicas sociales y políticas. Si ocurre algo de eso, que puede ocurrir y las probabilidades crecen cada día, eso será otro de los factores de valoración negativa de este régimen.
¿Por qué puede ocurrir? Porque el descontento es muy general y por un factor muy preocupante, que es que el país se ha estado anarquizando. Cuando crece la probabilidad de ser asesinado en la calle cada día, eso quiere decir que la esencia de Estado se fue al demonio. La gente anda buscando cualquier solución y estamos llegando, o ya llegamos, al punto en el que muchos quieren alguien que ponga un mínimo de orden, no importa si viola los derechos humanos, y eso es muy grave, es retroceder en la historia.
Fotografía: Omar Véliz
El foro del domingo
RAMÓN PIÑANGO Asegura que Venezuela vive una situación similar a la del 27 de Febrero
"El gobierno prefiere el conflicto social a una derrota electoral"
Ficha personal
SOCIÓLOGO Y PROFESOR DEL IESA. ESPECIALISTA EN ENTORNO SOCIAL, COMPORTAMIENTO ORGANIZACIONAL Y LIDERAZGO.
ÁLEX VÁSQUEZ S.
Hablar del posible colapso de un gobierno duro con la disidencia no es sencillo. Menos si las palabras se publicarán. Cuando se le pregunta si Nicolás Maduro podrá hacer con el poder lo que le provoque y perdurar intacto, el sociólogo Ramón Piñango respira, baja la mirada hacia el escritorio saturado de revistas, papeles y libros, junta las manos y piensa cada palabra antes de hacer una afirmación.
Recuerda que a Hugo Chávez se le perdonaba todo, porque tenía el carisma y los dólares de Pdvsa. "Pero ahora no tienes ni el carisma ni la chequera", señala. Opina que la crisis económica y la inseguridad, los dos principales problemas de los venezolanos, han generado tal descontento en el país que, esta vez, suelta una oración sin meditarla demasiado: "El colapso ya comenzó".
Esta semana el oficialismo impidió dos actos de Henrique Capriles y uno de trabajadores de la Gobernación de Miranda, ¿qué busca con eso? Aquí alguien está jugando con fuego, pero a conciencia.
La situación económica es muy delicada. La protesta se ha incrementado significativamente, ya sea por fallas de servicios públicos, de inseguridad o laborales. En medio de ese ambiente de conflictividad, en el que la gente se agarra a golpes en un supermercado por conseguir leche, si incitan a la violencia política, ¿cómo no pensar que es adrede? La provocación a los que no están con el régimen es grande, hay una agenda que, espero, no esté asociada al deseo de suspender elecciones el 8-D. Lo espero como ciudadano que cree que todavía hay que votar. Espero que el liderazgo opositor no caiga en la trampa.
¿Por qué querrían suspender las elecciones? Uno busca la suspensión de elecciones cuando siente una profunda inseguridad con los resultados. El régimen viene sostenidamente cayendo en el voto popular. Se corre el riesgo de que pierda las principales alcaldías y que pierda el voto popular.
¿El gobierno prefiere un conflicto? Pareciera que están jugando a esa hipótesis. Si a mí el gobierno me consultara, yo les diría: se equivocan, no es lo que más les conviene, porque es un gobierno débil, que tiene también serios conflictos internos en el seno de los grupos que lo apoyan. Un gobierno débil que provoque el conflicto las puede perder todas.
Estoy convencido de que el gobierno prefiere el conflicto social a una derrota electoral.
¿No estarán apostando por un escenario al estilo de abril de 2002? Conseguir legitimidad con un golpe. En aquellos momentos la historia había cargado los dados en el régimen que comenzaba. Las promesas de Hugo Chávez todavía sonaban bien. Pero el de 2013 es un gobierno desgastado, que ha mostrado una incompetencia tremenda. Hay que ver lo que significa la lucha para conseguir bienes básicos, una inflación que llega a 50% este año. Un gobierno incompetente no puede correr el riesgo de provocar conflictos porque le puede salir el tiro por la culata.
La situación económica es la peor en mucho tiempo. El sociólogo Heinz Dieterich dijo que la permanencia del gobierno está en duda si no hace un viraje en 15 días. Creo que las dos semanas de Dieterich eran más una frase efectista. Ya el colapso comenzó. Cuando uno ve la brecha inmensa que hay entre el dólar oficial y el paralelo, las dificultades para importar, la escasez de bienes básicos y la inflación creciente, sabemos que el colapso ya comenzó.
Algunas personas afirman que no se siente, ¿qué es necesario para que sea evidente? Hacen falta los eventos dramáticos. El gobierno abriga la esperanza de que no lleguen.
También hay factores de oposición que creen que la cosa se va a poner algo peor, pero no mucho. Hay quienes creemos que se pondrá mucho peor.
¿Cuánto tiempo le da a ese colapso? Los fenómenos sociales no emergen nunca repentinamente, comienzan en pequeñito y van creciendo. Lo que ocurre es que ante nuestros ojos se manifiestan cuando ya las magnitudes son muy altas. El 27 de febrero de 1989 no fue repentino. Eso se cocinaba lentamente y creo que estamos viviendo una situación similar a ese 27 de febrero.
¿Cómo interpreta los beneficios y los constantes actos de Maduro con la FANB? Hace pocos días tuvimos algo que nunca habíamos visto: una manifestación de militares frente al TSJ, exigiendo que cumplieran las promesas hechas por Chávez a los que participaron en la intentona de golpe de 1992. Primera vez en mi vida que veo una manifestación de militares. Como nunca en las últimas décadas todo el mundo habla del tema militar; el mismo gobierno habla de si hay o no un golpe.
Los militares no están dentro de una campana de cristal, son parte de la sociedad.
Cuando la gente jura tanto que los militares lo apoyan, quiere decir que no es así.
¿Conviene una salida militar? Nunca nos han convenido, pero no son resultado del gusto de uno, sino de las circunstancias, las dinámicas sociales y políticas. Si ocurre algo de eso, que puede ocurrir y las probabilidades crecen cada día, eso será otro de los factores de valoración negativa de este régimen.
¿Por qué puede ocurrir? Porque el descontento es muy general y por un factor muy preocupante, que es que el país se ha estado anarquizando. Cuando crece la probabilidad de ser asesinado en la calle cada día, eso quiere decir que la esencia de Estado se fue al demonio. La gente anda buscando cualquier solución y estamos llegando, o ya llegamos, al punto en el que muchos quieren alguien que ponga un mínimo de orden, no importa si viola los derechos humanos, y eso es muy grave, es retroceder en la historia.
Fotografía: Omar Véliz
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sábado, 27 de abril de 2013
SATURADOS DE BYTES
EL UNIVERSAL, Caracas, 22 de abril de 2013
Vida digital postelectoral en Venezuela
ISAÍAS ELÍAS BLANCO
El venezolano debe multiplicar su sensibilidad digital para interactuar en las redes sociales sin exponer su privacidad, y usar los smartphones como herramientas productivas que no llamen mucho la atención.
Los usuarios del país se distinguen de sus pares latinoamericanos por su fanatismo a los dispositivos electrónicos, vanguardismo 2.0, adopción de canales interactivos y usos de las redes sociales como medios de acercamiento a amistades o familiares, pero la creciente ola de delictiva ha frenado sus deseos de "estar al día con la última tecnología" para no ser víctimas de los hurtos y robos registrados a diario.
Antes de continuar, es necesario introducir que la jerga Web define a un individuo como "Geek" cuando evidencia su pasión por los dispositivos electrónicos, videojuegos, youtube, networking, redes sociales, tablets, teléfonos celulares, computadoras y trata de estar online 24/7.
Precisamente la situación social que atraviesa Venezuela en términos de fechorías y delitos informáticos ha dificultado moldear la explosión tecnológica que viven los países desarrollados, donde lograron transformar terminales móviles en oficinas virtuales, centros de atención al cliente, laboratorios educativos, estudios de grabación-postproducción y puntos de ventas.
Esa frustración es la que empuja al usuario criollo a trasladar su vida personal a las redes sociales, duplicar su rutina en la Web, "vivir a través de Facebook", "derrochar felicidad en Instagram", además de debatir en Twitter, pero descuida su seguridad cibernética, comparte más de la cuenta y se expone a las redes organizadas queplanifican sus asaltos a través de los perfiles interactivos.
El secreto de administrar las conexiones en celulares
Oficiales de organismos de inteligencia del Estado, quienes prefirieron conservar el anonimato, compartieron que el venezolano debe aprender a "tomar atajos" en su rutina interactiva en Internet para eludir la delincuencia organizada, y tiene que replantar sus mecanismos de socialización para adaptarse a un entorno donde los pillos se digitalizaron para seleccionar a sus víctimas.
En ese sentido expertos de servicios de seguridad personal hacen hincapié en tres factores claves para portar teléfonos inteligentes en Caracas sin caer en preocupaciones.
>Apagar el Bluetooth es clave para evitar que el dispositivo electrónico sea detectado por los "rastreadores" que se dedican a cazar víctimas en centros comerciales, transporte público y establecimientos de comida rápida. Éstos individuos olfatean un radio de 10 metros para precisar el modelo y tipo de teléfono "disponible".
>Desviar las llamadas a un teléfono modesto resulta de gran utilidad para los venezolanos que requieren comunicaciones constantes mientras están en la calle. Así evitarán sacar en lugares poco recomendados iPhones y Samsung Galaxies.
>Configurar la respuesta automática de emails mientras se está conduciendo en las congestionadas calles del país o cuando se completan diligencias en puntos urbanos evita la necesidad de sacar el celular para atender un mensaje y demorar escribiendo/corrigiendo desde un terminal táctil.
>Usar auriculares genéricos en los teléfonos inteligentes o reproductores mp3 elude la atención de los malhechores que se dedican a observar su entorno para detectar a los chicos que trasladan iPod, BlackBerry o línea Galaxy.
Tener conciencia de la exposición en las redes sociales.
El problema no es lo que se publique en los perfiles interactivos, sino hasta qué punto es prudente duplicar la vida personal en Twitter y Facebook, publicar imágenes privadas en Instagram, llevar la agenda de actividades visible a toda la red, y lo más grave: decir qué se hace cada hora o cuáles serán las próximas tareas.
Por esa razón las fuentes policiales de grupos elite de la inteligencia estatal corroboran que la explosión de los social media en Venezuela digitalizó la delincuencia porque le dio poderosas vier herramientas para seguir en tiempo real, monitorear, vigilar, seleccionar y conocer a los blancos de sus próximos golpes. Además, comparten que muchos secuestros se dan sin que la persona sepa de que la asechan por el Facebook, y que una cuenta de Twitter que sugiere "opulencia" sobre un modo de vida adinerado es un imán para los malhechores que rastrean con sigilo a los usuarios a través de cuentas falsas encubiertas por fotos de mujeres voluptuosas o rubias europeas.
Fotografía: Javier Manzano, tomada de http://www.worldpressphoto.org/awards/2013/spot-news/javier-manzano?gallery=6096, y a propósito de http://cultura.elpais.com/cultura/2013/04/26/actualidad/1367000432_626772.html
Breve nota LB: Insustituible, la realidad sigue su curso.No obstante, insistimos en la rendición de culto hacia la virtualidad que, entre otras ventajas, la podemos constantemente recrear, tendiendo al anonimato y a la irresponsabilidad - además - por nuestra incursiones políticas (o las que la simulan). Ésta quizá se agota, e - irremediable - desinhibidamente duplicamos la vida misma, como indica el autor. Se nos antoja, a propósito de la estupenda fotografía de Manzano, que la realidad real es la llamada a imitar la virtual, y no al revés. Vale decir, procurar un hábitat digital que nos salvaguarde, si es que nos interpela, de otras perspectivas. Por ejemplo, como señala Edilberto Ferrer-Véliz en su artículo de hoy, que no "semos" nada: desaparece la humanidad y el munndo sigue su camino: http://elimpulso.com/articulo/mene-tekel-pharsin-en-el-dia-de-la-tierra#.UXvN1EoVSQk
Vida digital postelectoral en Venezuela
ISAÍAS ELÍAS BLANCO
El venezolano debe multiplicar su sensibilidad digital para interactuar en las redes sociales sin exponer su privacidad, y usar los smartphones como herramientas productivas que no llamen mucho la atención.
Los usuarios del país se distinguen de sus pares latinoamericanos por su fanatismo a los dispositivos electrónicos, vanguardismo 2.0, adopción de canales interactivos y usos de las redes sociales como medios de acercamiento a amistades o familiares, pero la creciente ola de delictiva ha frenado sus deseos de "estar al día con la última tecnología" para no ser víctimas de los hurtos y robos registrados a diario.
Antes de continuar, es necesario introducir que la jerga Web define a un individuo como "Geek" cuando evidencia su pasión por los dispositivos electrónicos, videojuegos, youtube, networking, redes sociales, tablets, teléfonos celulares, computadoras y trata de estar online 24/7.
Precisamente la situación social que atraviesa Venezuela en términos de fechorías y delitos informáticos ha dificultado moldear la explosión tecnológica que viven los países desarrollados, donde lograron transformar terminales móviles en oficinas virtuales, centros de atención al cliente, laboratorios educativos, estudios de grabación-postproducción y puntos de ventas.
Esa frustración es la que empuja al usuario criollo a trasladar su vida personal a las redes sociales, duplicar su rutina en la Web, "vivir a través de Facebook", "derrochar felicidad en Instagram", además de debatir en Twitter, pero descuida su seguridad cibernética, comparte más de la cuenta y se expone a las redes organizadas queplanifican sus asaltos a través de los perfiles interactivos.
El secreto de administrar las conexiones en celulares
Oficiales de organismos de inteligencia del Estado, quienes prefirieron conservar el anonimato, compartieron que el venezolano debe aprender a "tomar atajos" en su rutina interactiva en Internet para eludir la delincuencia organizada, y tiene que replantar sus mecanismos de socialización para adaptarse a un entorno donde los pillos se digitalizaron para seleccionar a sus víctimas.
En ese sentido expertos de servicios de seguridad personal hacen hincapié en tres factores claves para portar teléfonos inteligentes en Caracas sin caer en preocupaciones.
>Apagar el Bluetooth es clave para evitar que el dispositivo electrónico sea detectado por los "rastreadores" que se dedican a cazar víctimas en centros comerciales, transporte público y establecimientos de comida rápida. Éstos individuos olfatean un radio de 10 metros para precisar el modelo y tipo de teléfono "disponible".
>Desviar las llamadas a un teléfono modesto resulta de gran utilidad para los venezolanos que requieren comunicaciones constantes mientras están en la calle. Así evitarán sacar en lugares poco recomendados iPhones y Samsung Galaxies.
>Configurar la respuesta automática de emails mientras se está conduciendo en las congestionadas calles del país o cuando se completan diligencias en puntos urbanos evita la necesidad de sacar el celular para atender un mensaje y demorar escribiendo/corrigiendo desde un terminal táctil.
>Usar auriculares genéricos en los teléfonos inteligentes o reproductores mp3 elude la atención de los malhechores que se dedican a observar su entorno para detectar a los chicos que trasladan iPod, BlackBerry o línea Galaxy.
Tener conciencia de la exposición en las redes sociales.
El problema no es lo que se publique en los perfiles interactivos, sino hasta qué punto es prudente duplicar la vida personal en Twitter y Facebook, publicar imágenes privadas en Instagram, llevar la agenda de actividades visible a toda la red, y lo más grave: decir qué se hace cada hora o cuáles serán las próximas tareas.
Por esa razón las fuentes policiales de grupos elite de la inteligencia estatal corroboran que la explosión de los social media en Venezuela digitalizó la delincuencia porque le dio poderosas vier herramientas para seguir en tiempo real, monitorear, vigilar, seleccionar y conocer a los blancos de sus próximos golpes. Además, comparten que muchos secuestros se dan sin que la persona sepa de que la asechan por el Facebook, y que una cuenta de Twitter que sugiere "opulencia" sobre un modo de vida adinerado es un imán para los malhechores que rastrean con sigilo a los usuarios a través de cuentas falsas encubiertas por fotos de mujeres voluptuosas o rubias europeas.
Fotografía: Javier Manzano, tomada de http://www.worldpressphoto.org/awards/2013/spot-news/javier-manzano?gallery=6096, y a propósito de http://cultura.elpais.com/cultura/2013/04/26/actualidad/1367000432_626772.html
Breve nota LB: Insustituible, la realidad sigue su curso.No obstante, insistimos en la rendición de culto hacia la virtualidad que, entre otras ventajas, la podemos constantemente recrear, tendiendo al anonimato y a la irresponsabilidad - además - por nuestra incursiones políticas (o las que la simulan). Ésta quizá se agota, e - irremediable - desinhibidamente duplicamos la vida misma, como indica el autor. Se nos antoja, a propósito de la estupenda fotografía de Manzano, que la realidad real es la llamada a imitar la virtual, y no al revés. Vale decir, procurar un hábitat digital que nos salvaguarde, si es que nos interpela, de otras perspectivas. Por ejemplo, como señala Edilberto Ferrer-Véliz en su artículo de hoy, que no "semos" nada: desaparece la humanidad y el munndo sigue su camino: http://elimpulso.com/articulo/mene-tekel-pharsin-en-el-dia-de-la-tierra#.UXvN1EoVSQk
domingo, 21 de abril de 2013
INÉDITO
EL UNIVERSAL, Caracas, 21 de abril de 2013
La espeluznante elocuencia de un episodio
La vergüenza del funesto 16 de abril, heraldo de un mensaje que debería causar pavor y repulsa
ELÍAS PINO ITURRIETA
Han sido días cargados de sensaciones, de mensajes y conductas de todo tipo, un bombardeo capaz de conmover a los más indiferentes. Es difícil detenerse en uno solo de esos pormenores a través de los cuales se refleja la realidad que nos conmina con sus tirones implacables, pero apenas uno de ellos, en términos singulares, me ronda en la cabeza y se niega a desaparecer. No puedo borrar su impacto debido a que lo considero capaz de reflejar la redondez de una situación experimentada en términos generales. Los lectores seguramente atesorarán el recuerdo de otro tipo de contingencias, no es para menos en medio de la crisis que sufre la sociedad. Pero supongo que, como en mi caso personal, partiendo de la manera descarnada que tuvo de mostrarse no han dejado de advertir la conducta que paso a considerar como un camino para la comprensión del todo.
Me persigue, en efecto, la escena protagonizada el día 16 del presente mes por el presidente de la AN, ciudadano Diosdado Cabello, frente a los diputados de la oposición. Para que ejercieran su derecho de palabra, resolvió que antes debían responder una insólita pregunta. "¿Reconoce usted a Nicolás Maduro como presidente legítimo de la República?" Esa fue la demanda. De la respuesta dependía que los miembros del Parlamento que se sientan en las curules de la oposición, ejercieran la representación del pueblo que los eligió. Los interrogados se quedaron atónitos, paralizados ante la inesperada inquisición. Jamás en la historia de Venezuela, pero quizá tampoco en el depósito de sus recuerdos de situaciones sucedidas en los anales de los países democráticos, se habían enfrentado ante un desafío de semejante índole. No reaccionaron a cabalidad ante el requisito, quizá por imaginar el predicamento de verse, antes de tomar el micrófono, postrados como penitentes ante el juez que los retaba, pidiendo ante el confesionario el perdón del pecado de las macabras dudas que inocula la serpiente de la autonomía de la razón, o el curioso ojo que, de tanto mirar, cae en el yerro de descubrir lo que le está vedado. Pero los paralizados no fueron los diputados únicamente, sino también todo el que pudo presenciar una afrenta así de gigantesca, un agravio tan desmesurado de los principios elementales del republicanismo que, tal vez por elemental recato, ni siquiera llegó a desembuchar en su época -vergüenza ante oídos ajenos-, un sujeto como Eustoquio Gómez.
¿Quién le da autoridad al presidente de la AN, para cercenar los derechos de los diputados? Ninguna fórmula proveniente de la legalidad. ¿A cuáles principios puede acudir para llegar a la demasía? Ni siquiera en el caso de que el candidato a quien custodia hubiera obtenido una clamorosa victoria, puede encontrar fundamento su atropello. Muchos menos cuando, partiendo de la observación de los hechos sucedidos en el proceso electoral, existen fundadas dudas sobre sus resultados. ¿Por qué ignora a los votantes que eligieron a los parlamentarios cuya voz impide ahora? Porque le da la gana, simplemente, porque tiene la voluntad de arrebatar como Jalisco; porque, si no, te atienes a las consecuencias y punto. Sea como fuere, únicamente la arbitrariedad y la prepotencia de quien cambia las regulaciones por el capricho y el entendimiento de la realidad por los intereses de la facción que representa, permiten explicar el episodio. El hecho de que actuará así el ciudadano Cabello, a la vista de todos, en el seno del Parlamento y como parte de una situación de violencia que condujo a la agresión física de dos representantes de la oposición, señala el rumbo de oscuridad y salvajismo por el cual se pretende conducir a la sociedad.
Ningún diputado de su bancada lo llamó a la cordura. No se sabe de nadie del gobierno que objetara el atrabiliario proceder. "Así es que se gobierna", han dicho algunos. ¿Por qué? El ciudadano Nicolás Maduro hace lo mismo desde el 14 de abril. Los dos, pero también toda la cúpula del PSUV, en lugar de entender los cambios sucedidos en la sociedad, en lugar de sentir cómo se les escurre de los dedos el capital político que amasaron en los últimos lustros, en vez de preocuparse por el derrumbe de lo que en la víspera parecía una fortaleza, en vez de mostrar cautela ante el estrago que han provocado, en vez de buscar las maneras para salir de un evidente estado de postración y precariedad que no sólo les incumbe a ellos, sino a toda la colectividad, proclaman la bendición de una voluntad popular que no los asiste de veras y la detestación de quienes se han atrevido a proponer senderos distintos. Para ellos el 14 de abril no pasó nada, que no fuera la ratificación del proyecto político iniciado por el desaparecido presidente Chávez. Para ellos la sociedad no clama ahora por la modificación de su rumbo, sino, llena de felicidad socialista, por dejar las cosas según han estado en los últimos quince años, en las mismas manos pulcras y eficaces contra cuya permanencia atentan los mandamientos del odio. Por eso los diputados de la oposición no pueden hablar, sin jurar antes por las bondades de la revolución, pero tampoco los ciudadanos comunes y corrientes. Por eso se anuncian cárceles y represalias masivas que apenas se habían perfilado en los últimos tiempos, pero que solamente esperan la señal de los jefes para formar parte de la rutina. De lo contrario nos hubiéramos ahorrado la vergüenza del funesto 16 de abril, heraldo de un mensaje que debería causar estremecimientos de pavor y repulsa.
La espeluznante elocuencia de un episodio
La vergüenza del funesto 16 de abril, heraldo de un mensaje que debería causar pavor y repulsa
ELÍAS PINO ITURRIETA
Han sido días cargados de sensaciones, de mensajes y conductas de todo tipo, un bombardeo capaz de conmover a los más indiferentes. Es difícil detenerse en uno solo de esos pormenores a través de los cuales se refleja la realidad que nos conmina con sus tirones implacables, pero apenas uno de ellos, en términos singulares, me ronda en la cabeza y se niega a desaparecer. No puedo borrar su impacto debido a que lo considero capaz de reflejar la redondez de una situación experimentada en términos generales. Los lectores seguramente atesorarán el recuerdo de otro tipo de contingencias, no es para menos en medio de la crisis que sufre la sociedad. Pero supongo que, como en mi caso personal, partiendo de la manera descarnada que tuvo de mostrarse no han dejado de advertir la conducta que paso a considerar como un camino para la comprensión del todo.
Me persigue, en efecto, la escena protagonizada el día 16 del presente mes por el presidente de la AN, ciudadano Diosdado Cabello, frente a los diputados de la oposición. Para que ejercieran su derecho de palabra, resolvió que antes debían responder una insólita pregunta. "¿Reconoce usted a Nicolás Maduro como presidente legítimo de la República?" Esa fue la demanda. De la respuesta dependía que los miembros del Parlamento que se sientan en las curules de la oposición, ejercieran la representación del pueblo que los eligió. Los interrogados se quedaron atónitos, paralizados ante la inesperada inquisición. Jamás en la historia de Venezuela, pero quizá tampoco en el depósito de sus recuerdos de situaciones sucedidas en los anales de los países democráticos, se habían enfrentado ante un desafío de semejante índole. No reaccionaron a cabalidad ante el requisito, quizá por imaginar el predicamento de verse, antes de tomar el micrófono, postrados como penitentes ante el juez que los retaba, pidiendo ante el confesionario el perdón del pecado de las macabras dudas que inocula la serpiente de la autonomía de la razón, o el curioso ojo que, de tanto mirar, cae en el yerro de descubrir lo que le está vedado. Pero los paralizados no fueron los diputados únicamente, sino también todo el que pudo presenciar una afrenta así de gigantesca, un agravio tan desmesurado de los principios elementales del republicanismo que, tal vez por elemental recato, ni siquiera llegó a desembuchar en su época -vergüenza ante oídos ajenos-, un sujeto como Eustoquio Gómez.
¿Quién le da autoridad al presidente de la AN, para cercenar los derechos de los diputados? Ninguna fórmula proveniente de la legalidad. ¿A cuáles principios puede acudir para llegar a la demasía? Ni siquiera en el caso de que el candidato a quien custodia hubiera obtenido una clamorosa victoria, puede encontrar fundamento su atropello. Muchos menos cuando, partiendo de la observación de los hechos sucedidos en el proceso electoral, existen fundadas dudas sobre sus resultados. ¿Por qué ignora a los votantes que eligieron a los parlamentarios cuya voz impide ahora? Porque le da la gana, simplemente, porque tiene la voluntad de arrebatar como Jalisco; porque, si no, te atienes a las consecuencias y punto. Sea como fuere, únicamente la arbitrariedad y la prepotencia de quien cambia las regulaciones por el capricho y el entendimiento de la realidad por los intereses de la facción que representa, permiten explicar el episodio. El hecho de que actuará así el ciudadano Cabello, a la vista de todos, en el seno del Parlamento y como parte de una situación de violencia que condujo a la agresión física de dos representantes de la oposición, señala el rumbo de oscuridad y salvajismo por el cual se pretende conducir a la sociedad.
Ningún diputado de su bancada lo llamó a la cordura. No se sabe de nadie del gobierno que objetara el atrabiliario proceder. "Así es que se gobierna", han dicho algunos. ¿Por qué? El ciudadano Nicolás Maduro hace lo mismo desde el 14 de abril. Los dos, pero también toda la cúpula del PSUV, en lugar de entender los cambios sucedidos en la sociedad, en lugar de sentir cómo se les escurre de los dedos el capital político que amasaron en los últimos lustros, en vez de preocuparse por el derrumbe de lo que en la víspera parecía una fortaleza, en vez de mostrar cautela ante el estrago que han provocado, en vez de buscar las maneras para salir de un evidente estado de postración y precariedad que no sólo les incumbe a ellos, sino a toda la colectividad, proclaman la bendición de una voluntad popular que no los asiste de veras y la detestación de quienes se han atrevido a proponer senderos distintos. Para ellos el 14 de abril no pasó nada, que no fuera la ratificación del proyecto político iniciado por el desaparecido presidente Chávez. Para ellos la sociedad no clama ahora por la modificación de su rumbo, sino, llena de felicidad socialista, por dejar las cosas según han estado en los últimos quince años, en las mismas manos pulcras y eficaces contra cuya permanencia atentan los mandamientos del odio. Por eso los diputados de la oposición no pueden hablar, sin jurar antes por las bondades de la revolución, pero tampoco los ciudadanos comunes y corrientes. Por eso se anuncian cárceles y represalias masivas que apenas se habían perfilado en los últimos tiempos, pero que solamente esperan la señal de los jefes para formar parte de la rutina. De lo contrario nos hubiéramos ahorrado la vergüenza del funesto 16 de abril, heraldo de un mensaje que debería causar estremecimientos de pavor y repulsa.
viernes, 19 de abril de 2013
miércoles, 17 de abril de 2013
martes, 16 de abril de 2013
BREVE NOTA BOBBIANA
Apreciación inicial
Luis Barragán
Catorce años continuos de poder, diluidos en los muy pocos días de una campaña electoral en la que no pudieron esconder el bulto del ventajismo, la arrogancia y el despilfarro. Sobre el lomo de una crisis social reprimida, ha cabalgado la indecible necropolítica, agotándose, respecto a las fuerzas gubernamentales, tal como la antipolítica ha experimentado lo suyo en una oposición que está encontrando el rumbo.
A modo de ilustración, no puede pasar por alto que un buen día Capriles escenifique uno de los tantos actos que conmovieron a la población, gratuita y espontáneamente movilizada para verlo y escucharlo, en el estado Anzoátegui, y, en horas de la noche, llega Maduro para intentar replicarle. Y lo hace, confundiendo el Estado con el principalísimo partido del cual es candidato, al pie del flamante avión presidencial que lo ha puesto ante la agrupación militar que le rinde honores: ésta sola circunstancia ha debido inhibirlo, pero no temió rasgarse las vestiduras, despachando una versión prepotente, agresiva y caprichosa de una candidatura que tuvo por único y literal argumento reclamarse como hijo de Chávez Frías, devolviéndonos al siglo XIX de las guerras y escaramuzas saldadas por no pocos motivos triviales.
Y, hoy, cuando escribimos a punta de madrugada, ha sido demasiado evidente la agresiva soberbia de un oficialismo que, por un lado, no sabe responder a las cifras alcanzadas que no guardan proporción alguna con la vastedad de los recursos y servicios del Estado impunemente empleados. Y, por el otro, no pueden verle la cara a sus seguidores de buena fe, quienes intuyeron una derrota de la cual sólo el abuso podría salvarlos o, mejor, salvar a los ministros, gobernadores y alcaldes que constituyen la augusta nomenclatura del régimen.
Nuestro escenario particular ha sido el de todas las dificultades y peligros, ocupado por la gravísima amenaza de un acto de torpeza de las camarillas del poder, pues, retrotraídos a una asombrosa premodernidad política, ellas – y nada más que ellas - nos colocan en el innecesario dilema que alguna vez le leímos a Norberto Bobbio, entre la consideración doctrinaria del principio de legitimidad y el problema real de la obediencia únicamente dispensada al mandato del poder legítimo. Innecesario, en la medida que se resisten a pagar el costo político de las devaluaciones, por decir lo menos, replicando con el temerario y posible allanamiento de la inmunidad de los parlamentarios de sus antojos, arrastrando a toda la población.
La oposición pide el reconteo manual de los votos, una natural y universal demanda que, por sí misma, la legítima. Y el oficialismo, a menos de 24 horas de celebrados los comicios presidenciales, no puede resistirse y negarse echándole más leña al fuego.
http://www.noticierodigital.com/2013/04/apreciacion-inicial/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=957546
Fotografía: LB, Caracas (12/04/13).
Luis Barragán
Catorce años continuos de poder, diluidos en los muy pocos días de una campaña electoral en la que no pudieron esconder el bulto del ventajismo, la arrogancia y el despilfarro. Sobre el lomo de una crisis social reprimida, ha cabalgado la indecible necropolítica, agotándose, respecto a las fuerzas gubernamentales, tal como la antipolítica ha experimentado lo suyo en una oposición que está encontrando el rumbo.
A modo de ilustración, no puede pasar por alto que un buen día Capriles escenifique uno de los tantos actos que conmovieron a la población, gratuita y espontáneamente movilizada para verlo y escucharlo, en el estado Anzoátegui, y, en horas de la noche, llega Maduro para intentar replicarle. Y lo hace, confundiendo el Estado con el principalísimo partido del cual es candidato, al pie del flamante avión presidencial que lo ha puesto ante la agrupación militar que le rinde honores: ésta sola circunstancia ha debido inhibirlo, pero no temió rasgarse las vestiduras, despachando una versión prepotente, agresiva y caprichosa de una candidatura que tuvo por único y literal argumento reclamarse como hijo de Chávez Frías, devolviéndonos al siglo XIX de las guerras y escaramuzas saldadas por no pocos motivos triviales.Y, hoy, cuando escribimos a punta de madrugada, ha sido demasiado evidente la agresiva soberbia de un oficialismo que, por un lado, no sabe responder a las cifras alcanzadas que no guardan proporción alguna con la vastedad de los recursos y servicios del Estado impunemente empleados. Y, por el otro, no pueden verle la cara a sus seguidores de buena fe, quienes intuyeron una derrota de la cual sólo el abuso podría salvarlos o, mejor, salvar a los ministros, gobernadores y alcaldes que constituyen la augusta nomenclatura del régimen.
Nuestro escenario particular ha sido el de todas las dificultades y peligros, ocupado por la gravísima amenaza de un acto de torpeza de las camarillas del poder, pues, retrotraídos a una asombrosa premodernidad política, ellas – y nada más que ellas - nos colocan en el innecesario dilema que alguna vez le leímos a Norberto Bobbio, entre la consideración doctrinaria del principio de legitimidad y el problema real de la obediencia únicamente dispensada al mandato del poder legítimo. Innecesario, en la medida que se resisten a pagar el costo político de las devaluaciones, por decir lo menos, replicando con el temerario y posible allanamiento de la inmunidad de los parlamentarios de sus antojos, arrastrando a toda la población.
La oposición pide el reconteo manual de los votos, una natural y universal demanda que, por sí misma, la legítima. Y el oficialismo, a menos de 24 horas de celebrados los comicios presidenciales, no puede resistirse y negarse echándole más leña al fuego.
http://www.noticierodigital.com/2013/04/apreciacion-inicial/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=957546
Fotografía: LB, Caracas (12/04/13).
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Legitimidad,
Luis Barragán,
Necropolítica,
Norberto Bobbio
DIDÁCTICAMENTE, LOS HECHOS
Luis Barragán
Indagando en torno a los viejos debates parlamentarios, ya que la actual amenaza al allanamiento de la inmunidad a tres opositores lo impone, encontramos una respuesta precisa y contundente de Gonzalo Barrios a las versiones ofrecidas por Domingo Alberto Rangel, por ejemplo. Palabras más, palabras menos, aquél alegaba el terco esfuerzo de hacer una historia épica, reemplazado el de asumir y concretamente refutar las realidades en curso.

En el supuesto negado que los novísimos resultados electorales sean objetivos y veraces, el oficialismo se engaña a sí mismo recurriendo a una comprensión épica de las personas, el mundo y las cosas que tiene en la conspiración, su correlato. Y es que, como si se tratara de una victoria irrebatible, contundente y decisiva que, de paso, ofrendan a la memoria de Chávez Frías, por no mencionar la ridícula y trivial ocurrencia de llamar e interesadamente homenajear a Cilia Flores como la “primera combatiente”, en lugar de la “primera dama”, la debilidad de una épica que tiene más de escaramuza simbólica que inspirado misticismo.
Pista de una inevitable postrimería, la necropolítica ha puesto en evidencia las flaquezas del liderazgo oficialista que aprovechará las cifras apenas alcanzadas, para dirimir sus diferencias. Múltiples corrientes que antes evitaron trastocarse en definitivas tendencias, en la intimidad de sus angustias e intereses representados, asumirán los riesgos correspondientes en el caso que Maduro decida una recomposición del gobierno, como – creemos – es un propósito que lo ha aspirado desde que inició su particular interinato, pasando – además – algunas facturas.
Únicamente, el peligro inminente de un colapso, puede llevarlos a la desesperada aglutinación, dejando intacta la herencia de los más altos cuadros burocráticos. No por casualidad, temen al legítimo y habilidoso desempeño del liderazgo opositor que los desgaste, al cual no pueden acusar impunemente de desestabilizador.
Indicio de otra postrimería, la terrible simplicidad de una oferta socialista tan parecida a la caribeña, por sus resultados constantes y sonantes, para la urgente transición hacia el culto de la personalidad de Maduro, agotado el de Chávez Frías, poco contribuye al mito recreado. Está en duda la prédica democrática, al lado de las devaluaciones, el desempleo, el desabastecimiento y la criminalidad que, entre otros elementos, tienden a la deslegitimación del gobierno nacional y del imaginario social que pretende preservar.
La desesperada soberbia, la pronta respuesta arrogante y el infaltable gesto prepotente, los lleva a hurgar irresponsablemente en otras áreas en la que, es cierto, quedan determinados prejuicios y resabios que hicieron posible el ascenso al poder de Chávez Frías. Nos llamó la atención que la alusión y denuncia hecha por Jorge Rodríguez en torno a los temidos motorizados, el 7-O, la redujera a la descalificación que los opositores frecuentan al tildarlos de “monos”; y, en la noche del 14-A, insista en los opositores que despreciaban y atacaban a los oficialistas, en los centros de votación, por “morenos”.
Las nada fortuitas expresiones del alcalde, finalmente, apuntan a un recurso morboso e irresponsable que desea distraernos respecto al que inmediata y urgentemente nos preocupa. Empero, la otra postrimería, no tendrá trascendencia en la medida que, efectiva y convincentemente, demos por superadas las condiciones que hicieron posible un fenómeno del rentismo sociológico, como el chavismo, y la promoción antes impensable de figuras que, también por escaso pudor, pasaron de la presidencia supuestamente imparcial y equilibrada del CNE, a una alcaldía que los sinceró radicalmente.
Fotografía y nota LB: Instittuto Pedagógico de Caracas (31/03/13). Casualmente, había planeado tomar algunas fotografías a la fachada del Pedagógico unas semanas antes, rapidamente, a objeto de una futura nota sobre la arquitectura amurallada de la ciudad, pero la postergaba por el riesgo.. De pronto, apareció el rostro estampado de Maduro y tomé tres gráficas. Al día siguiente, estaba rayada toda la fachada más a favor que en contra de Maduro. Y me dije que tomaría esa nueva estampa tan infrecuente inmediatamente después de las elecciones. Sin embargo, pasó una semana, y repintaron la fachada, como si nada hubiese pasado; y, en lugar de respeto, me respondí que era más el nuevo brochazo, por lo que respecta a los años precedentes.
http://www.analitica.com/va/sociedad/articulos/1435946.asp
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jueves, 11 de abril de 2013
Y LA OTRA HISTORIA ....
EL NACIONAL - VIERNES 1 DE DICIEMBRE DE 2000 / OPINION
Otro round: Pastrana-Chávez
Jesús Sanoja Hernández
Entre Venezuela y Colombia el punto de máxima tensión en los últimos 35 años fue, sin duda alguna, "el incidente del Caldas", agosto de 1987, y si escojo el período ("los últimos 35 años") se debe a que en 1965 arrancó, con cierta conversación acerca del nuevo Derecho del Mar, "el diferendo del Golfo". Habría que establecer cuatro diferencias entre lo acaecido en agosto de 1987 y lo que ahora desfila ante nuestros ojos.
La primera es que lo del Caldas tuvo como raíz la delimitación de las áreas marinas y submarinas entre ambos países, especie de prolongación de una serie de conflictos territoriales en los que Venezuela resultó perdedora, cuyos hitos fundamentales lo constituyeron el Laudo Español (1891), el Laudo Suizo (1922) y el Tratado de 1941 firmado entre los presidentes López Contreras y Eduardo Santos, mientras los choques verbales de hoy están centrados en las visiones opuestas que los presidentes Chávez y Pastrana tienen acerca de la crisis colombiana: "guerra interna" según aquél, "conflicto interno" según éste.
La segunda es el desarrollo acelerado de lo que José Vicente Rangel -y creo que poco antes de él Uslar- calificó en 1991 como "la quinta frontera": los indocumentados, los secuestros, las vacunas, las incursiones de grupos guerrilleros y el narcotráfico. No que tales fenómenos no existieran antes de 1987, sino que no habían alcanzado las dimensiones de los 13 años corridos entre 1987 y el 2000, introduciendo variantes como la de los "desplazamientos" en el caso de los indocumentados.
La tercera es que la guerrilla colombiana no había escogido a Venezuela -ni tampoco el gobierno del vecino país- como escenario para conversaciones con la anuencia de Miraflores y la Casa Amarilla. Célebres fueron, por ejemplo, los encuentros en el segundo gobierno de Pérez cuando aún existía el M-19, así como también los contactos a lo largo de la administración de Caldera II. De algún modo nuestro país, como anfitrión o como observador en la paz, servía de puente para las negociaciones, algo que continuó con el advenimiento del régimen bolivariano, así el presidente Chávez, de entrada, declarara la neutralidad de Venezuela y abriera las puertas a la sospecha (que, para sus adversarios, es certeza) de que privilegia a "los rebeldes".
La cuarta, y tal vez de más enojoso curso y peligrosos enfrentamientos, es la aprobación del Plan Colombia, alborozadamente recibido en Bogotá y duramente criticado por los ideólogos de la V República, quienes destacan el "componente militar" como desmesurado en comparación con "el componente social", y hasta manejan la tesis de una eventual vietnamización de Colombia e, incluso, califican sus consecuencias como regionales, es decir, con extensión a los países vecinos. Aquí entraría (agregan ellos), antes que ninguno, Venezuela.
Esta cuarta característica implica, asimismo, a Estados Unidos, especie de Gulliver en territorio de pigmeos, y esto dicho sin que se discutan las intenciones que el Pentágono y el Departamento de Estado abriguen, porque, aun siendo buenas, dejan margen para que intérpretes de la izquierda radical y patriotas irredentos revuelvan el pasado, no ya con el monroísmo de la era Mc Kinley-Teodoro Roosevelt, ni siquiera con los episodios de República Dominicana, Granada y Panamá, sino con la manipulación del negocio del narcotráfico, reprimido o estigmatizado y necesario de reprimir en los centros de producción y florecimiento en los centros de consumo, Estados Unidos especialmente.
La cuarta diferencia viene a constituirse así en quebradero de cabeza, tanto para "la oligarquía colombiana" como para el régimen bolivariano. Colombia goza del privilegio de Estados Unidos y el chavismo, por el contrario, es mal visto en "la metrópoli". Pero hay más: en Colombia los medios de comunicación y, en general, los sectores opinantes y, desde luego, el bipartidismo, que allá sí es duro de matar, se solidarizan con la posición de Pastrana y Fernández de Soto, en tanto, en nuestro país las voces críticas hacia Chávez y Rangel por su actuación en "el caso Colombia" parecen ser mayoría. En Colombia hay un bloque de opinión a favor de la política de su gobierno frente a Venezuela, y en Venezuela hay heterogeneidad de opiniones, las más de ellas adversas a nuestra manera de negociar, dialogar o discutir.
En 1987, cuando Colombia quiso probar la reacción del gobierno de Lusinchi, encontró decisión en éste, pero también fortísimo respaldo de la opinión pública y de los partidos, sin importar su ubicación en el centro, la izquierda o la derecha. Al fin y al cabo, el país defendía lo suyo, superando reveses como los de 1891, 1922 y 1941. En este 2000, el "conflicto interno" al que Pastrana le otorga 40 años, a pesar de que comenzó en 1948, pone al rojo vivo las relaciones entre "los países hermanos".
Fotografía y brevísima nota LB : Respuesta de alta circulación digital, suscrita por el ex-presidente colombiano. A la del diferendo colombo-venezolana, existe otra históricamente ininvestigada de los impactos cívicos mutuos, coincidencias y discrepancias, que vayan más allá de las consabidas intrigas grancolombianas.
Otro round: Pastrana-Chávez
Jesús Sanoja Hernández
Entre Venezuela y Colombia el punto de máxima tensión en los últimos 35 años fue, sin duda alguna, "el incidente del Caldas", agosto de 1987, y si escojo el período ("los últimos 35 años") se debe a que en 1965 arrancó, con cierta conversación acerca del nuevo Derecho del Mar, "el diferendo del Golfo". Habría que establecer cuatro diferencias entre lo acaecido en agosto de 1987 y lo que ahora desfila ante nuestros ojos.
La primera es que lo del Caldas tuvo como raíz la delimitación de las áreas marinas y submarinas entre ambos países, especie de prolongación de una serie de conflictos territoriales en los que Venezuela resultó perdedora, cuyos hitos fundamentales lo constituyeron el Laudo Español (1891), el Laudo Suizo (1922) y el Tratado de 1941 firmado entre los presidentes López Contreras y Eduardo Santos, mientras los choques verbales de hoy están centrados en las visiones opuestas que los presidentes Chávez y Pastrana tienen acerca de la crisis colombiana: "guerra interna" según aquél, "conflicto interno" según éste.
La segunda es el desarrollo acelerado de lo que José Vicente Rangel -y creo que poco antes de él Uslar- calificó en 1991 como "la quinta frontera": los indocumentados, los secuestros, las vacunas, las incursiones de grupos guerrilleros y el narcotráfico. No que tales fenómenos no existieran antes de 1987, sino que no habían alcanzado las dimensiones de los 13 años corridos entre 1987 y el 2000, introduciendo variantes como la de los "desplazamientos" en el caso de los indocumentados.
La tercera es que la guerrilla colombiana no había escogido a Venezuela -ni tampoco el gobierno del vecino país- como escenario para conversaciones con la anuencia de Miraflores y la Casa Amarilla. Célebres fueron, por ejemplo, los encuentros en el segundo gobierno de Pérez cuando aún existía el M-19, así como también los contactos a lo largo de la administración de Caldera II. De algún modo nuestro país, como anfitrión o como observador en la paz, servía de puente para las negociaciones, algo que continuó con el advenimiento del régimen bolivariano, así el presidente Chávez, de entrada, declarara la neutralidad de Venezuela y abriera las puertas a la sospecha (que, para sus adversarios, es certeza) de que privilegia a "los rebeldes".
La cuarta, y tal vez de más enojoso curso y peligrosos enfrentamientos, es la aprobación del Plan Colombia, alborozadamente recibido en Bogotá y duramente criticado por los ideólogos de la V República, quienes destacan el "componente militar" como desmesurado en comparación con "el componente social", y hasta manejan la tesis de una eventual vietnamización de Colombia e, incluso, califican sus consecuencias como regionales, es decir, con extensión a los países vecinos. Aquí entraría (agregan ellos), antes que ninguno, Venezuela.
Esta cuarta característica implica, asimismo, a Estados Unidos, especie de Gulliver en territorio de pigmeos, y esto dicho sin que se discutan las intenciones que el Pentágono y el Departamento de Estado abriguen, porque, aun siendo buenas, dejan margen para que intérpretes de la izquierda radical y patriotas irredentos revuelvan el pasado, no ya con el monroísmo de la era Mc Kinley-Teodoro Roosevelt, ni siquiera con los episodios de República Dominicana, Granada y Panamá, sino con la manipulación del negocio del narcotráfico, reprimido o estigmatizado y necesario de reprimir en los centros de producción y florecimiento en los centros de consumo, Estados Unidos especialmente.
La cuarta diferencia viene a constituirse así en quebradero de cabeza, tanto para "la oligarquía colombiana" como para el régimen bolivariano. Colombia goza del privilegio de Estados Unidos y el chavismo, por el contrario, es mal visto en "la metrópoli". Pero hay más: en Colombia los medios de comunicación y, en general, los sectores opinantes y, desde luego, el bipartidismo, que allá sí es duro de matar, se solidarizan con la posición de Pastrana y Fernández de Soto, en tanto, en nuestro país las voces críticas hacia Chávez y Rangel por su actuación en "el caso Colombia" parecen ser mayoría. En Colombia hay un bloque de opinión a favor de la política de su gobierno frente a Venezuela, y en Venezuela hay heterogeneidad de opiniones, las más de ellas adversas a nuestra manera de negociar, dialogar o discutir.
En 1987, cuando Colombia quiso probar la reacción del gobierno de Lusinchi, encontró decisión en éste, pero también fortísimo respaldo de la opinión pública y de los partidos, sin importar su ubicación en el centro, la izquierda o la derecha. Al fin y al cabo, el país defendía lo suyo, superando reveses como los de 1891, 1922 y 1941. En este 2000, el "conflicto interno" al que Pastrana le otorga 40 años, a pesar de que comenzó en 1948, pone al rojo vivo las relaciones entre "los países hermanos".
Fotografía y brevísima nota LB : Respuesta de alta circulación digital, suscrita por el ex-presidente colombiano. A la del diferendo colombo-venezolana, existe otra históricamente ininvestigada de los impactos cívicos mutuos, coincidencias y discrepancias, que vayan más allá de las consabidas intrigas grancolombianas.
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