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domingo, 13 de mayo de 2018

A PROPÓSITO DE UN TRISTE ANIVERSARIO

De la memoria y el olvido
Luis Barragán


Setenta años atrás, estalló una granada en la sede de Acción Democrática que mató a la señora  Rosa Gaspar de Martínez, modesta trabajadora, e hirió  a otra persona, para agravar aún más el ambiente político de una Venezuela deseosa de ejercer las libertades públicas, pero harta del desmedido sectarismo político. La acción fue atribuida al Frente Nacional Anticomunista con el que el “Copey” se suponía ligado, a través del entonces diputado Antonio Pulido Villafañe.

La granada que se dejó caer desde la platabanda de la casa-sede, estalló el 17/05/1948 y, obviamente, generó una situación difícil, con la correspondiente movilización de masas del partido gobernante, Acción Democrática. El día 24, en el acto de cierre escenificado en el Nuevo Circo de Caracas, Rómulo Betancourt, además de subrayar el parentesco mellizal de sus más vehementes  opositores con el frente, denunció que la tentativa fue la de frustrar la importación de maquinarias y alimentos, desde Estados Unidos, país al que viajará pronto el presidente Gallegos.

Al diputado Pulido Villafañe, prófugo, le fue allanada la inmunidad y reaparecerá muy después, en la era en ciernes del perezjimenato del que también fue funcionario diplomático. La prensa y los diarios de debate del parlamento,  aún sobrevivientes, todavía constituyen una magnífica fuente para la reflexión política actual, aunque debemos respetar que se trata completamente de hechos históricos que no deben suplantar el decidido esfuerzo de actualización de nuestras circunstancias en el presente siglo.

Por lo pronto, más allá de la Guerra Fría, como una generosa abstracción que dice relevarnos de ciertas e insuperadas claves de lo que ha sido nuestra accidentada vida republicana,  reencontramos la violencia política que resolvimos o dijimos resolver con la llamada política de pacificación, implementada a finales de los sesenta de la anterior centuria. Preocupante, hoy sabemos que existen armas y demás artefactos de guerra en manos de grupos irregulares tan afectos al régimen, que se resistirán a una transición democrática demandada por las grandes mayorías que literalmente ha hambreado.

En un eterno y enfermizo retorno, el sufragio universal, directo y secreto, ya arraigado en nuestra más elemental cultura política, es una conquista a reivindicar constantemente. Costó demasiado institucionalizarlo para que, precisamente, sus más estridentes beneficiarios, ahora deseen pulverizarlo impunemente,  prescindiend de la dura historia que lo avala.

El sectarismo político fuerza a la desaparición o rectificación de sus más excelsos promotores, pero – siendo tan numerosas las  lecciones – el país ha caído víctima de un fenómeno que deja, ya es bastante decirlo, atrás a lo ocurrido en el célebre trienio. Al sectarismo armado de la presente dictadura, existe el desarmado de sectores que se le oponen, real o ficticiamente, indicando cuán profundo ha sido el aprendizaje de todos estos años para propios y extraños.

A nadie se le pide una disertación experta sobre temas históricos para el diario ejercicio de la política, aunque sucesos tan trágicos, como el que hemos invocado, de un modo u otro, debería estar en la memoria – por lo menos – del liderazgo político venezolano. No obstante, cómodo como inútil, prefiere el olvido, entre otras razones, creyendo – en ambas aceras – que Venezuela comienza y termina con todos ellos.

Cfr.  http://lbarragan.blogspot.com/2014/02/lejana-vicisitud-drama-actual.html
13/05/2018:
http://guayoyoenletras.net/2018/05/13/la-memoria-olvido/
Cfr.
Comentario de Nicomedes Febres: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10213448481941047&set=a.10212514081181612.1073741867.1070325318&type=3&theater&comment_id=10213453652510308&force_theater=1&notif_t=photo_comment&notif_id=1526308912741540

jueves, 1 de septiembre de 2011

ARSENAL

EL NACIONAL - DOMINGO 28 DE AGOSTO DE 2011 OPINIÓN/9
ATres Manos
Miradas múltiples para el diálogo
Contra el sectarismo
RIGOBERTO LANZ

"Izquierda y derecha confundidas, lo que prevalece es una política
de clanes que luchan unos contra otros".
Michel Maffesoli: Iconologías: nuestras idolatrías postmodernas, 192

El Presidente de la República ha desatado una severa campaña contra el sectarismo ("Hay que extirparlo", ha dicho claramente) ¿Qué hay en el fondo de esta preocupación? ¿A quién se dirige esta categórica denuncia? ¿Cómo se manifiesta ese sectarismo? Algunas pistas pueden explorarse.

El espíritu de secta es una vieja enfermedad de las organizaciones que nunca anda sola. Esta desviación aparece asociada casi siempre al dogmatismo, al burocratismo, al pragmatismo, a la corrupción.

Entre menos formación política existe es mucho más fácil que aparezca el sectarismo (en los partidos, en los grupos, en el gobierno, etc.) Las sectas existen de hecho sin que nadie se reconozca como tal. Las prácticas sectarias se "normalizan" en la vida cotidiana de las organizaciones a caballo de los dogmatismos, del gregarismo de intereses, del oportunismo ideológico, del pragmatismo político. La impunidad y la ausencia de reglas de juego claras van degenerando en prácticas mafiosas donde la militancia es un pretexto para vehicular intereses pragmáticos, donde los rituales de partido (franelas, cachuchas y banderolas) son una mascarada para asegurarse cuotas de poder.

El sectarismo puede estar operando aun en los casos en los que no existe una degradación ética. La desviación fundamentalista, por ejemplo, es una típica anomia que produce toda forma de sectarismos: exclusión del otro, hiperidentidad del grupo, desprecio por la opinión ajena, exacerbación de un "nosotros" que no admite dudas.

Desde este síndrome ­básicamente prepolítico­ es francamente muy difícil pretender elaborar tácticas y estrategias, líneas de acción, proyectos de cualquier tipo, sobre manera, políticas de alianzas.

Ocurre que una gestión de gobierno sin una bien trenzada política de alianzas es muy cuesta arriba. Gobernar en solitario es una operación inviable cuando de lo que se trata es de contar con fuerzas para producir cambios de verdad.

Si el asunto fuera navegar en la superficie, entonces vale cualquier cosa.

Pero cuando estamos hablando de revolución, pues la primera regla de oro es contar con la fuerza política para hacer viables los cambios (al menor costo), para acumular poder verdadero para otros cambios (al menor costo), para profundizar en los cambios emprendidos (al menor costo).

Cuando la revolución no reúne las fuerzas suficientes para avanzar, entonces aparece objetivamente la amenaza de la contrarrevolución. El principal enemigo de una política de alianzas es el sectarismo.

¿Por qué cree usted que no se ha podido ir más lejos en esta experiencia de una década? ¿Por qué cree usted que se perdió la consulta sobre las reformas a la Constitución? Déjeme decírselo sin vaselina: por debilidad, por falta de fuerzas.

Si esto no está claro, entonces tampoco está claro el ABC de la política; eso es lo que llamaríamos en rigor: ¡malas noticias! Creo que el ciudadano Presidente está preocupado con razón por las múltiples expresiones de un sectarismo primario que no conduce a ningún lado.

La arrogancia de los aparatos políticos, sobre manera en plan de gobierno, es un repelente que espanta a todo el mundo (salvo a los conjurados). Pretender tener aliados desde estas cumbres es una ilusión. A lo sumo usted puede reunir a algunos "socios" ocasionales y a unos cuantos oportunitas que sacan sus cuentas ante cualquier operación. El Polo Patriótico, por ejemplo, tiene que pasar la prueba de la extirpación del sectarismo.

De otra manera este ejercicio no pasará de ser un parapeto sin pena ni gloria. Para que esta figura sea efectivamente un espacio político de convergencia de la multiplicidad de voces que habitan en la izquierda y toda la diversidad social de los movimientos que no caben en el formato de lo partidos, hará falta una labor titánica de fumigación del morbo del sectarismo.

A mediano plazo el mejor antídoto es la formación política. En lo inmediato es preciso actuar con inequívoca severidad.

Ilustración: http://www.freakingnews.com/Modern-Monet-Pictures----2670-0.asp