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sábado, 24 de diciembre de 2016

RUPTURA

LA RAZÓN, Caracas.
Germán Carrera Damas: “La República ha sido destruida”
Patricia Marcano
28/11/ 2016

Aclara ser historiador de oficio y no aficionado como otros, es profesor jubilado de la Escuela de Historia de la UCV y diplomático retirado. Germán Carrera Damas confiesa haber sido comunista y militado en el Partido Comunista francés entre 1950 y 1954, y salirse de él luego de hacer “lo peor que puede hacer un comunista: leer a profundidad el marxismo”. Después no ha militado en otro.
Como preámbulo a una conversación que busca dar respuestas a las circunstancias que se viven hoy en Venezuela, y donde se pasea por la historia del país, Carrera Damas, con 86 años de edad, explica que las dos leyes que rigen a la historia son el tiempo histórico y la dialéctica de continuidad y ruptura, y en ambas sitúa sus particulares respuestas que además rompen el esquema de lo posiblemente esperado.
“Somos un país en construcción de sí mismo, pero un país no es una nación, el país es otra experiencia. La nación venezolana comenzó a formarse decididamente hacia mediados del siglo XX, es decir, es una recién nacida”, comenta sobre Venezuela
“Un país es el territorio, la delimitación, pero una nación significa la formación de una conciencia, el vínculo ingenuo en el sentido libre de una comunidad que responde a una necesidad de procedencia, de pertenencia y de permanencia, y esto requiere de un tiempo histórico muy prolongado, llegar a eso es una tarea muy difícil y muy delicada”, continúa explicando Carrera Damas. Y en esa formación de nación se hallan los hechos que hoy marcan a los venezolanos.
¿Cuál es su análisis histórico sobre el momento actual?
Yo parto de una certidumbre, no es optimismo. La sociedad venezolana será en una o dos generaciones la primera sociedad genuinamente democrática de América Latina. Este es un camino que comenzamos a recorrer en 1863, cuando el general Falcón y en su decreto de garantías dijo que había llegado el momento de que los venezolanos entraran en el ejercicio de los cánones de la democracia, tanto social como individualmente.
Usted pensará que 1863 suena como muy lejano pero históricamente no, venimos de tres siglos de monarquía absoluta. Pero en medio siglo nosotros hemos avanzado más que otros pueblos de América Latina porque llegamos a tener una democracia que fue punto de referencia no solo en América Latina sino en un universo más amplio, y como embajador pude comprobar eso.
¿Cuál era la pregunta que más le hacían a uno? “¿Cómo han hecho ustedes para cambiar un régimen dictatorial, encausarse hacia la democracia, enfrentar la subversión, la guerrilla, enfrentar la primera invasión cubana y sin embargo mantenerse en la democracia? ¿Cuál es la fórmula secreta que ustedes han manejado?” Y no estoy hablando de profesores sino de altos funcionarios.
¿Hemos retrocedido en estos 17 años?
No hemos retrocedido, hemos sufrido una ruptura. La prueba flagrante de que no hemos retrocedido es el 6 de diciembre de 2015. Y la ofensiva antidemocrática puesta en marcha por el régimen a partir de ese día se da porque alguien se ha dado cuenta de que todos los años transcurridos no han sido eficaces.
¿Cómo quedarán registradas en la historia las elecciones del 6 de diciembre, cómo las vio usted?
Fue una experiencia extraordinaria, para mí de una enorme importancia; yo viví una gran emoción. Pero yo había planteado un poco antes que eso había que verlo con cuidado porque la historia no registra ningún caso de un régimen sociopolítico, liberal, democrático establecido democráticamente, y tampoco de un régimen sociopolítico, liberal democrático restablecido democráticamente.
Cuando viene la elección y sucede esa cosa extraordinaria, de que el pueblo venezolano votó por la libertad y la democracia, sentí la tremenda emoción de que este pueblo era capaz de romper esa tradición. Primera vez en la historia de Venezuela que la democracia no descendía de un partido o de un líder o de un iluminado, ascendía de la sociedad. El 6 de diciembre sorprendió incluso a los dirigentes de la oposición, me lo han dicho. Fue una afirmación genuinamente de la sociedad. Pero bueno, ya vemos lo que ha pasado y pasó incluso desde el día siguiente.
Pero cuando dije eso, antes de la elección, fui criticado. Me decían que estaba desalentando a la voluntad electoral del pueblo. No, quizás cometí la ilusión de creer que aquello podía motivar a unos sectores a que trataran de prevenir lo que pudiera suceder, nada más.
¿Entonces ese establecimiento o restitución de un régimen sociopolítico no se da por la vía electoral?
Es por la vía electoral, y ahí viene la razón política firme en la medida en que la sociedad es movilizada para hacer valer el resultado. Eso es un poco lo que está planteado. Creer que ese cambio pudiera ser una cosa automática era una ilusión.
¿Pero implicaría pasar por un hecho traumático o violento?
La violencia la gente la cambia de escenario y adquiere un significado diferente. La violencia puede ser firmeza, lucidez, rechazo de engaños o puede ser trancazos. La capacidad de un líder está en manejar la violencia en un caso como ese. Vale tomar medidas precautelativas y no esperar que las cosas sucedan de por sí, como en cierta forma ha sucedido. Y sí tener conciencia de que ese peligro existe.
“Los pueblos sí se equivocan”, asegura el historiador.
URGE UNA DECISIÓN POLÍTICA
¿Cuál es su apreciación sobre la mesa de diálogo?
Una vez publiqué un mensaje que se llamaba “Yo dialogo, tú no dialogas”.  Si yo dialogo soy un demócrata, si yo no dialogo soy un autócrata. ¿Cuáles son las condiciones básicas del dialogo?  Primero que haya, aunque contradictorio o combatido, un  objetivo común; eso es fundamental, lo hicieron los norteamericanos y vietnamitas en Corea. Segundo, que haya un reconocimiento respectivo, que cuando tú puedas renunciar a algo eso signifique que estás contribuyendo a un objetivo común, en la medida en que el otro también está contribuyendo. Y tercero, se necesita que los dialogantes tengan una eficaz comunicación con sus mandantes porque ellos son mandatarios; esa idea de que primero tiene que haber un trato secreto y después lo otro, no.
Ellos han recibido un mandato, por lo que se convierten en mandatarios, pero el mandante sigue conservando la capacidad de decisión. Yo tengo la impresión de que en algunos aspectos eso no ha sido bien comprendido.
No quiero decir que no hagan un esfuerzo, o no valga lo que están haciendo, lo que digo es que no parece ser correctamente orientado y, leyendo los acuerdos a los que han llegado, esto se fortalece porque en definitiva no veo la voluntad del mandante clara y eficientemente servida por el mandatario que va al diálogo. En definitiva es el destino de una sociedad lo que se está jugando. Quien recibe ese mandato se tiene que convertir en guardián de eso. Creo que eso es fundamental.
¿A la oposición le hace falta un líder, o falta un líder que conduzca a la sociedad venezolana?
La oposición no debe y ojalá no tenga nunca un  líder. La oposición tiene que aprender a funcionar  democráticamente y tener no líderes sino comisionados o representantes, pero lo importante es cómo se forma esa representación o comisión, que eso sea democráticamente.
    “Antes de cualquier salida electoral tiene que haber un establecimiento de normalidad sociopolítica”
Aquí se barajó la idea inicial de que la Mesa de la Unidad debía ser algo muy, muy parecido al famoso Pacto de Punto Fijo: objetivos compartidos, diferencias de tácticas y estrategias, pero que en la medida en que se reunían lograban llegar a esos objetivos. Eso  era el Pacto de Punto Fijo, los partidos conservaron su autonomía.
La gente que dice que no hay que volver al pasado, curiosamente, no se dan cuenta que estamos viviendo un Pacto de Punto Fijo. Y más, vamos en camino a un gobierno de coalición, es decir, estamos huyendo hacia delante yendo al pasado, porque tú no puedes  innovar, crear o fabular cosas que realmente funcionan en la sociedad.
¿Cuál sería el paso previo para llegar a ese gobierno de coalición, un revocatorio presidencial, unas elecciones generales?
No, esas cosas no son equivalentes.  Aquí hay que tomar una decisión política antes de un proceso electoral. Es decir, crear las condiciones para que esas elecciones se hagan en un régimen de absoluta legalidad y libertad. Hay que tomar una decisión política porque no puede ser que se hagan elecciones con un CNE que no represente la voluntad democrática del pueblo, ni puede ser que haya un TSJ que esté diciendo lo que se puede hacer y no se puede hacer.
Antes de cualquier salida electoral tiene que haber un establecimiento de normalidad sociopolítica.  Si hubiera un  mínimo propósito de llegar a eso, la Asamblea Nacional sería el organismo ideal para lograr esa solución política, ¿Qué han hecho? Están negando la máxima expresión de la soberanía popular ¿Quiénes están en una posición de rechazo y de antidemocracia?
    “Cuando un pueblo se equivoca el daño es siempre profundo, general y duradero”
DICTADURA MILITAR MILITARISTA
“¿Sabe cuándo anuncié a los venezolanos que vendría una dictadura militar militarista? En el año 2000, cuando escribí el libro El Bolivarianismo-Militarismo, una ideología de reemplazo. Y en aquel momento todo el mundo creía que yo estaba exagerando. Pero yo venía siguiendo todo el proceso y veía lo que ahora es brutalmente presente”, relata el historiador Carrera Damas.
¿En qué momento llegó esa dictadura militar militarista, cuando gana la presidencia Hugo Chávez o en algún momento de estos 17 años?
No, no, eso llegó mucho antes. Cuando me planteé lo que significaba el hecho de que estos supuestos redentores de la patria fuesen capaces de vivir la ridícula escena de ir a juramentarse ante el Samán de Güere, donde ya uno no sabía dónde quedaba la ingenuidad, la ignorancia, la alevosía, es decir, una conducta nada racional, me dije para mí que el nivel de racionalidad de quienes participaban en aquella empresa no es que era muy bajo, que lo era, sino que era otra, no era la racionalidad del hombre que pone su futuro en manos de la sociedad.
Esto lo hacían depender de una voluntad y no hay nada más peligroso, históricamente  comprobado, que esa voluntad que pretende sobreponerse ignorando la condición humana y, sobre todo, la legitimidad de las aspiraciones del hombre como ciudadano, porque se fabrica una racionalidad artificial que la supone no solo superior a la que existe sino insuperablemente mejor, entonces se dedica a imponerla con una actitud  más pasional que racional, a defenderla y a suprimir cualquier disidencia, cuestionamiento y diferencia que puede haber sobre esa racionalidad.
¿Cómo se explica que un Gobierno que presumía de hacer elecciones casi anuales ahora las evade?
El Gobierno no puede correr el riesgo de llamar de nuevo a ejercer la soberanía popular porque, si teniendo todos los controles que ya tenía, sucede un 6D, imagínese después de que el pueblo se ha dado cuenta de que sí es posible, ¿cómo lo van a controlar ahora? El 6D parecía un imposible pero sucedió, a pesar de toda la propaganda y el soborno. Han querido convertir a una legión de pobres en una legión de mendigos para poderlos controlar.
Para mí la salida real es la resistencia y la capacidad de reivindicar la vigencia plena de la soberanía popular. La elección para nosotros no es simplemente ir a depositar un voto, es todo lo que rodea la elección, que para ser realmente significativa tiene que ser libre, desde la formación, el funcionamiento de los partidos.
Curioso: ¿quiénes conformaban el Consejo Supremo Electoral en aquella execrable, según ellos, cuarta República? Representantes de todos los partidos acreditados, quienes se vigilaban entre ellos. ¿Este régimen podría tolerar un CNE formado por los representantes de los partidos?
¿Estarán buscando eso con las designaciones de rectores del CNE a través del TSJ?
Nunca confunda la forma o la apariencia con la realidad. Para llegar a suprimir la necesidad de que se ejerza la soberanía popular, la condición clave es demoler la República, por eso ellos pasaron de desacreditar la democracia a la destrucción de la República.
La vía para la destrucción de la República es ese gusto desarrollado por las leyes extraordinarias, leyes habilitantes. Ese estado de excepción, que constituye un poder absoluto, es monárquico. Eso es la destrucción de la República, el Presidente decide decretar él la continuidad del estado de excepción. La República no está vigente.
No quería decirlo con todas sus letras pero la República ha sido destruida. Desde el punto de vista oficial la República sobrevive en la sociedad. Pero la sociedad venezolana es republicana y está viviendo una tremenda indigestión de la democracia. ¿Sabe cuáles son las características de una indigestión? Que es muy molesta pero pasajera. El pueblo votó por Chávez con un Consejo Supremo Electoral absolutamente democrático y en medio de un ambiente absolutamente democrático, y una de las cosas que queda de saldo de esta situación que hemos vivido es que los pueblos sí se equivocan, con la circunstancia de que cuando un pueblo se equivoca el daño es siempre profundo, general y duradero.
¿El pueblo se equivocó en el 98?
Claro, como se equivocó el pueblo argentino, como se equivocó el pueblo cubano, el que nacía para la democracia y vea cómo está. Y si alguno sabe de eso es el pueblo alemán.
¿Cómo se explica la creciente presencia militar en el Gobierno, que Maduro siendo civil tenga más militares en su equipo que Chávez?
Esa es la mejor prueba del fracaso total de este proyecto pseudopolítico, porque no es político, es un proyecto de sorprender el poder político, que es diferente, porque no es ganarlo por la vía de la competencia.
¿En la historia del país los militares han sido buenos gerentes?
Cuando todo el mundo convino que el general Ravard era capaz de dirigir el Guri, Pdvsa y todo aquello, no fue por ser el general Ravard, él era un hombre con formación técnica demostrada, pero no por militar sino por técnico. Ahora, ser militar no es una carrera fácil, exige muchos sacrificios, esfuerzos y una formación muy seria. ¿Si usted mata al ciudadano para tener a un militar obediente en la misma persona, estará usted llamando a su desarrollo o estará haciéndolo dependiente de la jerarquía superior e instrumentalizando? Ese es el grave problema.
Yo pienso que si este régimen deja un saldo, lo único que parece positivo en ese saldo son dos cosas: haber producido el hastío de Bolívar y haber absolutamente demolido el mito de que los militares son la garantía del orden y de la eficiencia.
Yo me pregunto, si una auditoría de Pdvsa como la que acaba de hacer la AN ha producido el efecto que tuvo, ¿qué arrojaría una auditoria a la Fuerza Armada, donde se han invertido millones de millones?
¿Cómo puede pasar a la historia Nicolás Maduro, cuál sería su alcance?
La historia es muy selectiva, todos que tratan de entrar a la historia terminan en el basurero. La historia siempre procura reservarse para aquellas personas que han puesto por delante el trabajar por el bien colectivo. Eso es muy importante, tanto en el terreno material como en el espiritual.
El destino de los hombres se realiza en la capacidad de llevar adelante grandes propósitos, o llámelo usted grandes sueños, pero esos sueños orientados hacia procurar el bien común, bien sea en el orden material, espiritual, intelectual.
¿Y Hugo Chávez?
Una verruga. Ya una vez lo dije. Yo no encuentro ningún hecho que recomiende a esa persona para merecer más de una nota de pie de página.
Germán Carrera Damas recuerda que durante décadas los gobernantes venezolanos incorporaron en sus equipos de trabajo a personas notables, como un Fernández Morán o un Arnoldo Gabaldón, por citar solo a dos. No las destaca como personas brillantes sino como venezolanos con conciencia y compromiso de su condición ciudadana, responsabilidad técnica, científica y administrativa.
“Eso es lo importante, porque el prestigio consistía no en saber ni en mandar, sino en hacer, en lograr cosas importantes. Eso se ha perdido”, lamenta el historiador, pero las circunstancias, además marcadas por el éxodo de profesionales venezolanos al exterior, lo hacen relatar una experiencia que le otorga una esperanza sobre la reconstrucción del país.
“Felizmente yo creo que Venezuela tiene un fondo o, como se dice, una reserva, lo suficientemente asentada y confiable como para que la continuidad sea menos traumática de lo que algunos puedan pensar. Tengo una base para eso”, dice, e inicia su relato.
“Cuando me dieron la posibilidad de ir a un destino diplomático yo escogí Praga. Praga tenía más de medio siglo de dominación, primero Nazi, luego fue el régimen comunista, con la circunstancia de que el régimen comunista se implantó en la República Checa por la vía electoral. Yo había ido antes invitado como historiador y encontré una ciudad gris, abandonada, llena de traficantes, casi me dije ‘no vuelvo a este país’. Pero escogí Praga. Llegué en el 94.
Decía un humanista español que todo el mundo sabe ir del huevo a la tortilla, pero todavía no ha habido alguien que sepa regresar de la tortilla al huevo.
Yo sabía que la sociedad checa era una de las más desarrolladas de estilo capitalista antes de la Segunda Guerra Mundial. Yo quería ver cómo hacían ellos para regresar de la tortilla al huevo. Y puedo decirle que en cuatro años que serví allá como diplomático, aquella ciudad gris y triste se convirtió en una ciudad más radiante, que recibía millones de turistas todos los años. Absolutamente prodigioso. ¿Qué pasó? Todos los checos que se habían ido huyendo del nazismo y del comunismo a Inglaterra, Francia, a Estados Unidos, a Venezuela, todos se habían mantenido desarrollándose con un sentido de la sociedad capitalista democrática, habían adquirido o desarrollado técnicas y habían acumulado capital.
Cuando les devolvieron sus propiedades en la República Checa regresaron y transformaron aquello en cuestión de meses, y la ciudad renació y llegó a un esplendor impresionante. Yo lo viví completamente. Yo sueño con que nosotros podamos repetir el milagro checo. Ese sí fue verdaderamente un milagro.
Que estos jóvenes que se han negado a cubanizarse y se han ido del país nos traigan de nuevo esa vitalidad que se requiere para que, quieres hemos permanecido aquí, podamos también participar de ese esfuerzo de renacer de Venezuela. Eso es lo que está planteado”, relata el historiador, e individuo de número de la Academia Nacional de la Historia, entre la esperanza y la certeza.

Fuente:
http://www.larazon.net/2016/11/28/german-carrera-damas-la-republica-ha-sido-destruida/
Fotografías: Manuel Alegría.

martes, 31 de mayo de 2016

HASTA DONDE HEMOS LLEGADO


Por ambos lados  
Alejandro Moreno  

Hace poco menos de un mes, escribí refiriéndome a las bandas criminales: “Periodistas e intelectuales que sobre ellos (los delincuentes) escriben o los investigan, en su mira”. Hoy me llega información de que un grupo de periodistas investigadores, los más destacados y valientes, están en la mira de ciertos organismos policiales. Les abrieron una investigación, porque, según el limitado cerebro de esos policías, no es posible que los malandros, cuando ellos llegan en su búsqueda, ya estén prevenidos. Eso, les dicen sus pocas neuronas, tiene que ser porque los periodistas les informan intencionalmente en sus artículos; no porque, cumpliendo con su deber informen, dicen –evasiva para ingenuos–, sino porque algunas de sus noticias parecen tener tinte político y porque puede ser que incluyan en ellas algún aviso a los delincuentes de modo que con eso llegan a entrabar la acción de la justicia. De este modo el periodismo serio, que nos muestra la realidad de la violencia para que todos estemos convenientemente informados y prevenidos, está “mirado” desde ambos lados. Se encuentra entre dos fuegos. ¿Cuál es más peligroso? No sé de nombres, pero me imagino que el amigo Javier Ignacio Mayorca debe ser uno de ellos. Menos mal que mi también amiga Thábata Molina está fuera, pero nunca se sabe; ciertas policías tienen las manos muy largas.
Esto asusta, pero más asusta todavía la ignorancia que muestran los organismos de seguridad sobre la realidad actual de las bandas criminales. Que se enteren: son grupos poderosos, muy bien organizados, expertos en negocios, con gran capacidad financiera, muy bien informados por equipos de inteligencia mejores, al parecer, que los que asesoran a las policías. Sus bandidos (viene de banda), no necesitan leer la prensa, aunque tampoco son analfabetas todos, para saber por dónde anda su enemigo. Y asusta al ciudadano común y honesto comprobar que los que tienen que defender su seguridad son incapaces, desinformados, mal preparados técnicamente y muy ligeros de cascos. Si en vez de andar por ahí buscando chivos expiatorios, para justificar su impericia e inferioridad mental, se preocuparan por prepararse bien en su oficio, leer, ellos sí, estudiar y pensar, quizás otro gallo nos cantaría.
Convertir a los periodistas en culpables y víctimas de persecuciones no sólo judiciales sino también criminales, ha caracterizado siempre a los regímenes dictatoriales. El nuestro no se aparta de esa ruta sino que nos sumerge cada día más profundamente, a pasos militares, en el abismo de la tiranía.
Fuente:

LA RAZÓN, Caracas, 17 de mayo de 2016
Alejandro Moreno: Las OLP “son un permiso para matar 
“En este momento hay muy pocos niños en situación de calle. ¿Sabes dónde están? Capturados por las bandas. Y en la banda se están formando”, advierte el sacerdote salesiano Alejandro Moreno, director del Centro de Investigaciones Populares 
Patricia Marcano
 
Desde hace más de tres décadas el padre Alejandro Moreno se ha encargado de investigar el estilo de vida en el barrio, pero no desde afuera.
Sus trabajos han partido de la propia experiencia de vivir en un sector popular caraqueño que prefiere no revelar, del compartir con vecinos, con los amigos de los vecinos y con sus familiares, a los que llegó a visitar; de ganarse la confianza de los propios malandros del barrio y comprender de qué van, de la convivencia con sus alumnos universitarios y de los jóvenes que atendía en su labor como sacerdote salesiano. En eso sigue.
Creó el Centro de Investigaciones Populares (hace 32 años) y conformó un equipo que se ha encargado de estudiar, junto con él, el modo de vida popular venezolano; comenzaron con un trabajo sobre la mujer y el hombre popular y en las indagaciones surgió la inquietud por la violencia.
“El perfil actual del homicida venezolano es matar por matar”
“Nos preocupamos por entender, desde adentro, qué tiene en la cabeza un muchacho de origen popular que se dedica al delito, fundamentalmente al homicidio”, algo que no se había hecho hasta entonces, explica Moreno, quien es teólogo, filósofo, psicólogo y doctor en Ciencias Sociales.
Por esa experiencia vivida e investigada, que quedó plasmada en el libro “Y salimos a matar gente” (2007) y en otros documentos que han seguido publicando, el padre habla con franqueza y sin reparo sobre una “cultura malandra” a la que nadie -asegura- ha querido prestarle atención.
Rechaza enfáticamente las opiniones que le atribuyen a los embarazos adolescentes y a la familia matricentral el aumento de la delincuencia y asesinatos, cuestiona los planes ejecutados para enfrentar a las bandas y evita dar soluciones puntuales –porque no existen ante tanta complejidad- para frenar el desborde de la violencia y del hampa en el país. “Aquí hay que meterle mano a todo, es una cuestión global”.
A rey muerto, rey puesto ¿Cuál es su lectura sobre la Operación de Liberación del Pueblo (OLP)? ¿Han funcionado?
Han tenido un resultado negativo totalmente, porque verdaderamente es un permiso para matar. Matan indiscriminadamente, siempre a los que tengan la apariencia de que son culpables pero sobre ningún culpable hay derecho a matarle. Además, muchas veces no son culpables sino que simplemente tienen cara de malandros, sobre todo si no la tienen muy blanca.
¿Y qué opina de esta nueva fase de las OLP?
Es una orden vieja que se ha dado hace tiempo, a un grupo determinado, para que persigan y maten a los llamados jefes de bandas, pero ahí se mete a todo el mundo, o a todos los que ellos consideren malandros. Esta fase no tiene nada de nueva, simplemente es una profundización, una insistencia y ampliación de lo puesto en marcha anteriormente.
El presidente Maduro le dio un plazo de 72 horas a las bandas criminales para que se entreguen. ¿Qué pasará?
Los llamados del presidente Maduro ya sabemos cómo son. Yo creo que ahí no vale la pena extenderse.
¿Las bandas delictivas han evolucionado en estos 30 años, según sus investigaciones?
Han ido evolucionando, no tanto el sujeto malandro en su estructura psicológica y manera de ser, sino el grupo, la banda. La banda típica del barrio es pequeña, de unos 6 u 8 componentes, muchachos entre 18 y 25 años que son los mayores, que después tienen un entorno de adolescentes que giran a  su alrededor y después un entorno de niños.
“no les han puesto coto en ningún momento”
El núcleo, o el primer círculo, son este grupo de malandros que podríamos llamar profesionales, que se dedican a la delincuencia y van captando jóvenes o por lo menos los van seduciendo, porque no quiere decir que todos los que están en torno a ellos acaben siendo malandros.
La mejor manera de definir a esas pequeñas bandas es como un grupo de panas que se dedican a las cosas malas, que se relacionan entre sí, son amigos, panas. Antes en cada barrio había una o dos bandas de este tipo que a veces se enfrentaban, incluso hoy sigue habiendo, especialmente en Petare donde no han surgido grandes bandas.
Pero ahora estos pequeños grupos han evolucionado hacia bandas mucho mayores, que constituyen las grandes bandas o macrobandas. Uno de los más típicos representantes de esas bandas ha sido El Picure y lo mataron.
¿Esa es la manera de acabar con las grandes bandas, matando al jefe?
En este momento hay una explosión de violencia del Estado contra las bandas. Hay grupos organizados para eso, con la orden de eliminar a los jefes de bandas y te lo digo casi con las palabras literales, ‘a los jefes de bandas estén donde estén’, y esa orden posiblemente viene del alto Gobierno.
“Uno no sabe hasta dónde van a llegar, uno no sabe si tienen intenciones políticas”
Eso no es ninguna solución, va contra los derechos humanos porque son ejecuciones extrajudiciales, favorece las venganzas personales, la corrupción. Que la gente espontáneamente diga ‘sí, está muy bien que los maten’, puede formar una conciencia violenta en la gran masa de la población que es terriblemente peligrosa. Eso es lo que está pasando con los linchamientos”.
Además, matan al Picure pero ya surgirá otro dentro de poco, porque a rey muerto, rey puesto. Esas no son bandas de un delincuente, son organizaciones completas, con gran financiación, con muchos negocios, desde narcotráfico hasta lavado de dinero, cobro de vacuna, extorsiones de todo tipo.
¿Qué está pasando con estas grandes bandas?
Están dando paso a algo mucho más complejo que ocupa amplios territorios. La banda del Picure ocupa desde Barlovento, Anzoátegui, Guárico, San Juan de Los Morros hasta los Valles del Tuy, y ese es un arco impresionante. Pero en Valles del Tuy se encuentra con El tren de Aragua, que es otra banda que viene desde Puerto Cabello, Valencia, Maracay hasta Las Tejerías, y ahí se encuentran, se ponen de acuerdo y atacan a Caracas desde la Cota 905 hasta muchos sectores de La Vega, El Cementerio, Coche, El Valle y prácticamente llegan hasta la avenida Fuerzas Armadas.
Uno no sabe hasta dónde van a llegar, uno no sabe si tienen intenciones políticas, intenciones de influir en alguna manera en elecciones. Esto ha ocurrido desde finales de 2014 y la mayor expansión ha sido desde enero para acá.
¿Y cómo lo han logrado? 
Rodríguez Chacín está diciendo ahora que El Picure era promovido por la derecha. Resulta que él fue el que apoyó al Picure en los primeros tiempos, siendo gobernador de Guárico. Que después El Picure se le separó es otra cosa.
¿Cuánto hay de conexiones de organismos del Estado, con líderes de movimientos del Estado, cuánto hay de conexión con los llamados colectivos? Ahí hay toda una connivencia entre unos y otros que han favorecido, han permitido que todo esto haya sucedido, porque no les han puesto coto en ningún momento.
“Se dice que El Lucifer compró armas por 10 millones de dólares”
Rodeados e invadidos ¿De dónde sacan las armas?
Con toda propiedad vienen de Cavim, no son armas que vienen del extranjero. Las empresas que producen armas internacionales las venden directamente a los Estados, a los Gobiernos, solamente se calcula un 5% de armas que se mueven por contrabando y otras vías, pero las armas internacionalmente son vendidas con muchos controles a los Gobiernos.
El Gobierno ha comprado fusiles de todo tipo y acaban en manos de los malandros. ¿Cómo los consigues? A veces roban, matan al policía para robarle una pistola. Este año ha habido intervenciones en lugares donde hay armamento, ha pasado en Los Teques, en Maracay, en varios sitios donde han robado este tipo de armas. Ya va para un mes que no se nombra nada de eso, quizás porque están comprándolas por otros lados, porque han adquirido dinero suficiente para no tener que hacer eso. ¿La abundancia de granadas en manos de ellos de dónde va a venir?
Se dice que El Lucifer compró armas por 10 millones de dólares y parece, según informaciones serias, que ahí estuvo presente un alto funcionario. Que ese alto funcionario representara al Gobierno o fuera por su propia cuenta es otra cosa. No sabemos. Pero hay conexiones. Además ahora no solo tienen armas, El Lucifer y esa gente tienen drones y han estado funcionando en El Cementerio. Uno tiene algunas informaciones.
¿Las zonas de paz llegaron a funcionar en algún momento?
Yo creo que empezaron siendo desde el primer momento un engaño. Un engaño de los malandros al viceministro Rangel Ávalos, que se encargaba de eso y lo publicitaron incluso por televisión.
Guerra interna
“En este momento, en la zona de El Valle y demás, estas bandas que vienen del Picure y con El Lucifer están ocupando esos espacios que tenían las viejas bandas, y esas banditas se están coaligando también para hacerles frente porque dicen  que son invadidos por la gente que usa alpargatas, por los que vienen del campo. Eso es muy complejo. En este momento hay una guerra interna entre bandas tradicionales que tienen todas las de perder. Es una situación muy seria porque estamos todos involucrados”
A uno de los que apareció en televisión lo mataron un mes o dos meses después. Yo decía, ¿cómo se puede fiar el viceministro de ese personaje? Andaba con su carpeta porque tenía un proyecto que sería financiado para recuperar a no sé cuántos, para actuar en las zonas en las cuales el Gobierno se comprometía a no meter a la policía, a no molestarlos, y ellos se comprometían a entregar las armas o al menos a no usarlas, a dedicarse a otro tipo de actividades y a trabajar con la comunidad.
Al mes ya se habían convertido en zonas de refugio de malandros de otras partes, el dinero que les daban para financiar proyectos lo convirtieron en armas. ¿Quién se va a fiar? ¿Había ingenuidad? Yo no sé, pero es posible que hubiera ingenuidad.
¿Terminaron siendo un espacio para que las bandas se aliaran?
Por supuesto, es lo que ha ido pasando. Si a las zonas que te he dicho del Picure, del Tren de Aragua y las que están en el suroeste de Caracas le sumas los sindicatos que dominan Maturín, que es la quinta ciudad más violenta de América en este momento (una ciudad relativamente pequeña, que estaba muy bien y ahora está dominada por estos sindicatos y es dominada desde la cárcel de La Pica); y a eso le añades todo lo que sucede en el sur del estado Bolívar con los sindicatos del oro, lo que sucede en Amazonas, en la frontera del Táchira, en la frontera de Apure y en la frontera del Zulia, mira, estamos rodeados e invadidos auténticamente por bandas, por auténticas organizaciones delictivas.
El malandro joven ¿El delincuente venezolano siempre ha sido joven, de 20 a 25 años?
Ha habido y hay viejos. Es muy distinto el malandro viejo del malandro nuevo, como se les conoce en el barrio. El viejo tiene cierto respeto. Uno de los que estudiamos había cometido más de 15 asesinatos y tenía cómo justificarlos todos, decía que si no los mataba lo hubieran matado a él. El joven no se preocupa en lo absoluto de justificar, es ‘me dio la gana de matarlo y lo maté’. Por eso estamos como estamos y es tan violenta y tan peligrosa la conducta de los delincuentes.
¿Cuál sería el perfil actual del homicida venezolano?
El perfil actual del homicida venezolano es matar por matar. Matan por venganza, porque otro le quitó la novia, y por razones banales como nos dijo uno de los que entrevistamos: ‘me dio una cachetada y yo le di cuatro tiros’. Y estos son testimonios de los 90. Ahora lo que estamos viendo es eso precisamente, lo que veíamos en el joven como una tendencia ahora se ha convertido en una realidad mucho más amplia. El malandro viejo ha desaparecido prácticamente, o porque se ha muerto o porque lo han matado. Lo que tenemos ahorita es el malandro joven.
“A menos años y más asesinatos, más respeto”
El malandro joven es toda una cultura, toda una manera de ser. No está loco, cuidado. No es un enfermo. Es una manera de ser, compartida con otros. Ahora, si estos otros ocupan medio país o todo el país, imagínate tú, tenemos una cultura malandra al lado de la cultura normal.
En este momento hay muy pocos niños en situación de calle. ¿Sabes dónde están? Capturados por las bandas. Y en la banda se están formando. Nosotros tenemos la Red de Casas Don Bosco para atender a esos muchachos y lo vemos, lo estamos notando. Podemos atender a los niños hasta los 10 años pero de 10 años para arriba ya están en las bandas. Es todo un problema, muy grave, que nadie toma en consideración.
¿Cómo empiezan a delinquir los adolescentes?
En robos. No robando cosas de necesidad sino cosas que dan respeto. El respeto es una motivación sumamente importante para el adolescente y para el delincuente en general. Respeto es que lo tomen en cuenta, es un concepto muy complejo. Pero eso de que roban por pobreza no es verdad, la motivación es destacarse en el grupo.
Yo elaboré en un momento determinado una fórmula del respeto para los adolescentes para jóvenes menores de 18 años. Es ‘número de asesinatos sobre número de años de edad’. A menos años y más asesinatos, más respeto.
Homicidios
“Colombia estuvo en condiciones parecidas y en este momento está mejor. La tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes al año es de 90 en Venezuela, la más alta del mundo. Colombia tuvo una tasa de 60 o 70 y ahora está en 30. Brasil tuvo otra tasa altísima y está en 25, si no me equivoco. En México, del cual se habla mucho, la tasa no pasa de 30. O sea, si el Estado realmente se preocupa, puede disminuir”.
¿Y después incursionarían en narcotráfico?
No necesariamente todos pero son capturados por el narcotráfico y eso para los jóvenes es muy peligroso, porque cuando entras en el narcotráfico te dan una cantidad para que la vendas y ese dinero tienes que devolverlo exacto.
Un joven fácilmente se gasta el dinero y después no lo puede entregar, y si no lo puede entregar, a la segunda o tercera vez, es muerte.
¿Cuál es la edad de los homicidas actuales?
Pueden empezar a los 12 años. Los que hemos estudiado empiezan a los 14, con la adolescencia. Cuando matan a alguien para robarle unos zapatos no es por los zapatos, es la marca; la marca es la que da el respeto.  Muchas veces las bandas lo exigen y como tienen que moverse dentro de la banda, ascender y adquirir respeto, acuden a eso. Héctor, uno de los que estudiamos, dijo que cuando tenía 15 años ya tenía 6 asesinatos encima, o sea, había empezado a los 14 y en un año ya había matado a seis.
¿Y la expectativa de vida de estos muchachos cuál es?
Ah, no, ellos saben que no van a pasar de los 25 años normalmente.
Se dice que el embarazo adolescente es una de las causas del incremento de estos homicidas. ¿Es así?
El embarazo adolescente no es nuevo. En Venezuela toda la vida ha sido así y no hemos tenido delitos de este tipo. Esto viene de los últimos años y si antes no los había y después los hay, algo ha cambiado. La mamá de Bolívar se casa con su papá a los 15 años.
Siempre quieren echarle la culpa a la familia, ella es la primera que paga. El cuento ese de que ‘como carece de padre y la madre sola no puede educarlo, se pierde’. Si fuera por eso todo el mundo sería malandro, porque la familia venezolana no tiene padre, la familia matricentrada, centrada en la figura materna, es la predominante en el país. Tendríamos a todos los venezolanos o a la mayoría de los venezolanos convertidos en malandros y no es así.
Hace un mes el dibujo de una niña donde se pintaba como malandra causó un revuelo. ¿Eso usted lo había visto antes?
“La violencia, el muerto y el asesinato se están convirtiendo en una cosa natural, sobre todo para los niños”
Claro, eso es común, eso no es nuevo. Cuando se han hecho investigaciones en escuelas, desgraciadamente, las respuestas a qué quieres ser de mayor es “yo quiero ser malandro”. No son todos los niños pero hay un número excesivo de respuestas de ese tipo.
¿Y qué es un malandro en el barrio? El malandro tiene buenas chaquetas, buenas pistolas, buenas motos. Es un modelo de éxito, es apetecible ser malandro para un niño porque allí esta viendo el éxito, desgraciadamente. Es un efecto modelo.  Para que ese modelo no se materialice esta la familia, la educación, tantas cosas.
¿Lo nuevo sería que ahora es más común ver malandros? 
Yo no sé si se están preocupando por entender lo que pasa con los niños. Los niños ven muertos en la calle, oyen los tiros y ven quién mata, saben quién es el que mató, cosa que también sabe la policía pero no hace nada. Los niños venezolanos están viviendo eso.
La violencia, el muerto y el asesinato se están convirtiendo en una cosa natural, sobre todo para los niños, porque para los mayores no es natural aunque tengan que aceptar el convivir con esa situación. Pero los niños pueden empezar a considerarlo como una cosa natural y normal. La consecuencia es que aumente el delito y el crimen por cualquier cosa.
Usted ha hablado de la existencia del asesino estructural y del circunstancial ¿Cómo llegó a esta precisión?
Ese es el resultado de nuestras investigaciones, los dos tipos fundamentales de asesinos, de delincuentes de origen popular. El estructural es aquel que se ha formado en la violencia desde la más pequeña infancia y la violencia se ha convertido en algo propio de su personalidad. Y ese parece que no se recupera, aunque toda persona puede recuperarse, cuidado, pero en su gran mayoría no se recuperan y hay que tenerle control.
“tenemos una cultura malandra al lado de la cultura normal”
El otro empieza a convertirse en un delincuente por circunstancias de ambiente, de grupo, sobre todo en la adolescencia cuando comienza a tener conflictos en la familia. Este nunca llega a ser un delincuente estructural, interiormente no está hecho de esa manera y se recupera muchas veces sin necesidad de ayuda.
Hay que saber distinguir y no meter en la cárcel a todos mezclados.
¿Cuál pudiera ser la medida más adecuada para afrontar la inseguridad?
No es una medida, hay muchas medidas que tomar, bien coordinadas, bien pensadas y bien ejecutadas, respetando los derechos humanos, respetando la ética pero siendo fuertes y firmes en el control de las fuerzas delincuenciales. Eso lo han hecho en muchos países. Aquí, en ningún lado.
Lo han hecho en Brasil con medidas muy represivas pero no necesariamente tiene que ser con medidas represivas, en Medellín lo hicieron de una manera mucho más pacífica, más respetuosa de los derechos humanos y de las personas. En esas medidas entraría todo, la educación, la sociedad, la iglesia, pero quien tiene el poder en sus manos es fundamentalmente el Estado.
Fuente:
Fotografías:: J.A López Hurtado.

sábado, 26 de diciembre de 2015

¿SELECCIÓN IRREVERSIBLE?

Alberto Arteaga Sánchez: “Designaciones de magistrados son un fraude a la Constitución”
Patricia Marcano -

Alberto Arteaga Sánchez, abogado penalista y profesor de Derecho Penal de la UCV, resume lo que ocurre y ha estado ocurriendo en el país recordando una frase existente desde hace siglos. “San Agustín decía: ‘si desaparece la justicia los reinos se convierten en grandes latrocinios’. Yo creo que ese es, en parte el, drama que vivimos en Venezuela”.
Para él esa reflexión explica las irregularidades que se han cometido en el ámbito del derecho penal en los últimos 17 años, las acciones ejecutadas por la actual Asamblea Nacional, la designación de la nueva Defensora Pública General y lo que está por suceder con los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia.
Todo esto en un contexto donde la justicia penal “perdió absolutamente la brújula” y comenzó a ser empleada como “instrumento político para neutralizar al adversario, como instrumento de retaliación política” ante una criminalización que, asegura, nunca se había visto en el país.
Por ello el también exdecano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la UCV es insistente al decir que una de las cosas que más le preocupa es la utilización de la justicia penal como instrumento para criminalizar a la disidencia, recurriendo como regla general a delitos de expresión, y que se aplique de manera desigual: para unos esa justicia se mueve rápido y para otros hay total impunidad.
Y un ritmo que, a su vez, se vale de una gran cantidad de leyes que forman parte de un sistema paralelo, asegura Arteaga Sánchez, donde imperan dos que se aplican de manera inexorable: la “ley del diferimiento” y la “ley de la prisión preventiva”.
¿Desde la Asamblea Nacional (AN) se han aupado esas acciones?
Creo que la Asamblea nos ha dado claras manifestaciones de inobservancia de las leyes y de la utilización de mecanismos al margen de la ley con la finalidad de perseguir a la disidencia.
¿En cuántas oportunidades no hemos visto en la AN, siendo la casa de las leyes, exhibir videos de grabaciones ilegales prohibidas por la Constitución, constitutivas de delito de conformidad con la Ley de Protección a la Privacidad de las Comunicaciones, del año 91, que la gente pareciera no acordarse de que existe, y por la cual se sanciona tanto a quien hace grabaciones ilegales (como son los llamados pinchazos telefónicos), como a quien divulga esas comunicaciones porque igualmente incurre en hecho delictivo, y no se hace absolutamente nada?
Esas grabaciones, por ser ilegales, carecen absolutamente de toda validez en un proceso, tal como lo establece el Código Orgánico Procesal Penal. Sin embargo se usan para incriminar, para exponer a las personas al desprecio público.
Creo que como pueblo no hemos metabolizado el valor de la justicia y digo esto porque la justicia se encarna en hombres, no sencillamente en leyes. Tenemos un panorama triste en la justicia penal, se encuentra marginada, atemorizada, politizada, con jueces afectados por el efecto Afiuni y que ahora estarán viendo el caso de la juez que condenó a Leopoldo López.
¿Cómo ve la designación de Susana Barreiros como Defensora Pública General?
El caso de Leopoldo López fue un proceso en el cual el juez no desempeñó ese papel que le corresponde, de ser el tercero imparcial entre el acusador y la defensa, sino que le dio al fiscal todo lo que pedía y negó a la defensa todo lo que pedía, condenando a un disidente político por sus expresiones.
Fue condenado por asociación para delinquir según la Ley Contra la Delincuencia Organizada. Es decir, a juicio de esta juez, Leopoldo López forma parte de una organización de crimen organizado y yo me pregunto ¿quiénes constituyen esa organización?, ¿su partido político? Esa es una cosa insólita para uno como profesor de derecho penal. Condenarlo por crimen organizado cuando en Venezuela sí tenemos organizaciones de crimen organizado, con delitos que son propios de la delincuencia organizada.
Sobre esa juez no hago ningún juicio porque soy muy respetuoso, pero esa persona que condenó a Leopoldo López meses después es designada como Defensora Pública General. Entre sus atribuciones está “garantizar el derecho a la defensa y la asistencia jurídica en todas las instancias para quienes lo requieran y así lograr el ejercicio efectivo del acceso a la justicia”. Esa es una de las atribuciones de quien hace unos meses no aplicó eso. ¿Entonces, dónde estamos? Tuvo ese caso en sus manos con evidente menosprecio por el derecho a la defensa y es designada como Defensora Pública por 7 años. ¡El mundo de las contradicciones! Y si seguimos en ese mundo de las contradicciones de la justicia, está la designación de los magistrados del TSJ.
¿Serían ilegales esas designaciones de magistrados?
Se pretenden utilizar las normas de la Constitución y de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia para llevar a cabo un asalto al Tribunal Supremo, forzando jubilaciones, postulando a activistas políticos cuando la Ley establece, entre las condiciones para ser magistrado, ser ciudadano de conducta ética y moral intachables, ser abogados de reconocida honorabilidad y competencia, renunciar a cualquier militancia político partidista, entre otros.
Renunciar a cualquier militancia político partidista no puede ser entendido como levantar en una notaria una constancia de que se renuncia a la militancia. No puede ir al TSJ alguien vinculado directamente a cualquier partido político, y ya vemos cómo están postuladas personas que han hecho vida en el partido oficialista y que van a llegar. Eso realmente es inaceptable. Aparte, no conocemos esas postulaciones, no tenemos conocimiento de los currículos de estas personas.
Pero el 8 de diciembre se publicó la lista de postulados
Pero evidentemente publicar un listado no es suficiente. Queremos conocer quiénes son esas personas, cuál es su trayectoria profesional, cuáles son los trabajos jurídicos que han publicado, cuál es su trayectoria como jueces si son jueces. Cuáles son sus méritos, esto debería ser conocido. Es un procedimiento llevado a espaldas del pueblo y que no tiene las condiciones de objetividad, de transparencia, y con evidente y manifiesto sesgo político, violando lapsos.
Yo diría que esta AN está prácticamente en vida vegetativa. Solo debería cumplir funciones meramente administrativas, además ya terminó sus sesiones ordinarias. Puede afirmarse, y lo digo con seriedad, que la Asamblea actual carece de legitimidad para la designación de quienes van a integrar el TSJ porque ya esta AN no tiene el respaldo del pueblo, que ha nombrado a otra AN con otra integración.
Esta es una designación que tenía que quedar en manos de la próxima AN y estos no son argumentos leguleyescos sino argumentos que debe entender cualquier persona que lea y atienda a la letra y al espíritu de la Constitución. Está en juego nada menos que el Poder Judicial, el máximo tribunal de la República. Estas designaciones constituyen un fraude a la constitución y un fraude a la voluntad popular, a la voluntad del pueblo.
¿La nueva AN puede revertir esas designaciones?
Hay mecanismos establecidos en la legislación para la remoción de magistrados pero es un proceso difícil, complejo, que requiere acreditar faltas graves que tendrían que ser calificadas por el Poder Ciudadano. El Poder Judicial nunca ha tenido independencia ni autonomía, por eso tenemos que luchar. Pero evidentemente tampoco habíamos tenido nunca un Poder Judicial absolutamente sometido a los intereses de la llamada revolución.
Para Arteaga Sánchez, los resultados del 6 de diciembre van más allá de la elección de 167 diputados y de la mayoría calificada de la oposición en el hemiciclo.
A su juicio, la reconciliación que reclaman los venezolanos debe encontrar una expresión y ésta puede ser canalizada a través de una propuesta de amnistía.
¿Qué busca una ley de amnistía?
La amnistía es la renuncia del Estado a la persecución por determinados delitos que han sido cometidos con motivaciones predominantemente políticas. Pueden ser delitos políticos en sentido estricto, como conspiración, rebelión, o puede tratarse de delitos comunes donde quede en evidencia que han sido perseguidos por motivaciones políticas o conexos a esos delitos políticos, o en general a persecuciones que obedecen a móviles de naturaleza política. El concepto de delito político es amplio.
A pesar de esa infausta frase de los voceros del oficialismo de que en Venezuela no hay presos políticos sino políticos presos, no cabe la menor duda de que en Venezuela hay presos políticos. Hay presos sencillamente perseguidos, encarcelados, condenados, exiliados por persecución bajo el alegato de la comisión de delitos políticos, delitos comunes con motivaciones políticas. Hay persecución política. La amnistía es una decisión política que puede tomar la forma de una ley o de un decreto, que es el proyecto propuesto por el Foro Penal.
¿Cuál es la diferencia si se hace como una ley o como un decreto?
Esa decisión puede tomar la forma de una ley, caso en el cual es sancionada por la AN, va al Presidente para su promulgación y el Presidente puede formular observaciones, objeciones o, si considera que hay motivos de inconstitucionalidad, solicitar el pronunciamiento de la Sala Constitucional. O puede ser una amnistía dictada directamente por la AN, como decisión política de la AN, bajo la forma de decreto, el cual no tiene que ir a manos del Presidente para el ejecútese.
Para que surta sus efectos la amnistía debe ser producto de un consenso y debería tratar de lograrse ese acuerdo con quienes forman parte del oficialismo. Así ha ocurrido en Venezuela. Recordemos la política de pacificación de Caldera, donde se incorporaron adversarios del gobierno. Creo que esto es una necesidad en el momento actual.
He pensado, y quizás es una ilusión, que el Presidente de la República pudiera adelantarse, porque estamos en diciembre, y procediera a indultar a todos los que pueden ser abarcados dentro de esos criterios de perseguidos, disidentes o personas sometidas a procesos movidos por intereses o criterios políticos.
¿Quiénes pudieran beneficiarse de esa decisión?
Hay personas presas por delito de conspiración, que es un típico delito político. La persecución, el caso Leopoldo López, ciudadanos que aún se encuentran presos por haber participado en manifestaciones, trabajadores presos por haber participado en luchas sindicales en Guayana y si no están presos están sometidos a presentación, que es constitutivo también de una pena anticipada que se aplica, de presentación cada mes o cada dos meses, con prohibición de declarar a los medios. Ciudadanos que están presos por haber expresado su opinión a través de Twitter, esos son presos de opinión.
¿Cuáles serían las limitaciones para la amnistía?
La única limitación de la amnistía y del indulto son los crímenes de lesa humanidad, las violaciones graves a los derechos humanos y los crímenes de guerra, según la Constitución, y me atrevo a decir que ninguno de los que están perseguidos, presos o sometidos a medidas cautelares o condenados, calificados como perseguidos políticos o como presos políticos, lo están por delitos de lesa humanidad, ni por violación grave de los derechos humanos ni por crímenes de guerra.
¿De aprobarse ese decreto de amnistía el TSJ puede revertirlo?
Tanto la amnistía como el indulto son actos discrecionales, son decisiones políticas que no tienen que ser motivados y por lo tanto no pueden ser vetados. Solo podrían serlo en la medida en que choquen con normas constitucionales. Evidentemente cabe la posibilidad de que esto pueda ser impugnado ante el TSJ, ante la Sala Constitucional, y esto pone de manifiesto la importancia que tiene un TSJ al servicio de los intereses de Venezuela.
El abogado penalista considera que el parlamento comunal “es un franco golpe a la institucionalidad” del Poder Legislativo.
Al margen de la Constitución
¿Cómo analiza la instalación del Parlamento Comunal dentro de la AN?
Lamentablemente estos procedimientos no constituyen novedad en Venezuela. Todos fuimos testigos de lo que se hizo con el alcalde Ledezma y con la Alcaldía Metropolitana en desconocimiento total a la voluntad del pueblo, a quien además de quitarle la sede y las atribuciones, lo metieron preso por un pretendido delito de conspiración.
Lo que se está anunciando es un franco golpe a la institucionalidad, un franco golpe al sistema democrático en el cual uno de sus pilares fundamentales es el Poder Legislativo, que es el más importante de los poderes. Se trata de procurar constituir o suplantar, de alguna manera, el Poder Legislativo por este llamado poder comunal, manejado y dominado por los intereses del partido de Gobierno, lo cual es absolutamente inaceptable.
¿Se puede aplicar el estado comunal sin estar en la Constitución sino en una ley?
Todas estas construcciones están al margen de la Constitución, ella no hace ninguna referencia al socialismo ni a eso. El Gobierno ha tratado de construir un sistema paralelo de justicia con sus leyes, al margen de la Constitución. El artículo 2 de la Constitución es muy claro y deberíamos leerlo y releerlo: “Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de derecho y de justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político”. Ahí dice todo lo que tenemos que hacer, todo lo demás son construcciones al margen de la Constitución.
Evidentemente la nueva AN puede perfectamente derogar leyes que son contrarias a la Constitución. En su labor legislativa también tiene que dictar leyes nuevas, aunque yo soy de los que piensa que el problema de Venezuela no es de leyes sino de hombres, porque además nosotros tenemos hiperinflación legislativa. Tenemos tantas leyes que ni los abogados las conocemos todas.
¿Cuáles serían esas leyes que deberían ser revisadas?
Muchos decretos leyes tiene que ser derogados porque están al margen de la Constitución. Innumerables decretos leyes contienen delitos, cuando es un principio fundamental que la materia penal debe estar reservada a leyes formales. Eso se enseña en segundo año de Derecho. Aquí hay una labor que tiene que hacer la nueva AN.
¿Algunas en específico?
El disparate de la Ley de Precios Justos, donde se declara como enemigo público número uno a la empresa privada. Ella es un ejemplo de lo que no debe ser una ley, de la contradicción del derecho al revés. De conformidad con esta Ley tiene mayor pena el contrabando de extracción que el delito de homicidio. También la última reforma del Código Orgánico Procesal Penal, que se hizo en 2012 por un decreto ley para retroceder en materia procesal, y la reforma de 2005, donde consagraron varios tipos delictivos y muchos de ellos afectan la libertad de expresión.
¿Los decretos ley son los aprobados por la Ley Habilitante?
Sí. Las leyes habilitantes constituyen otra grave deformación del sistema democrático, del estado de derecho, porque a través de la habilitante la facultad de legislar que tiene el Poder Legislativo se deja en manos del Ejecutivo, y eso es lo que ha ocurrido en los últimos tiempos. El Poder Legislativo ni ha legislado ni ha controlado, simplemente ha estado al servicio de la revolución al igual que el TSJ y los restantes poderes públicos: la Contraloría, la Fiscalía, el Poder Electoral, la Defensoría.
Contrapesos, trampas y maniobras
¿Cómo ve la convivencia de poderes el año que viene, cómo sería en un país normal?
En un país normal, que el Poder Legislativo esté en manos de partidos de oposición es sano para la vida democrática, propicia ese sistema de contrapesos, permite lo que es lógico en el sistema democrático: el intercambio, buscar consensos, dialogar entre poderes en beneficio y por el bien común.
Esto se ha dado en Venezuela, ha habido Presidentes que han tenido poderes legislativos en contra. Recuerdo cuando ganó Caldera en 1968, el gobierno anterior se encargaba de la designación de los jueces y el gobierno de Caldera se proponía y tenía un listado de jueces que ocuparían los cargos; el congreso, en el cual era mayoría AD, propuso la ley del Consejo de la Judicatura y le quitó el poder al Ejecutivo para la designación de los jueces. Lamentablemente eso tampoco funcionó para despolitizar al poder judicial.
¿Es posible que el Presidente de la República disuelva la AN?
No, solo hay una hipótesis que trae la Constitución, de cuando hay voto de censura en tres oportunidades para el Vicepresidente. Creo que es algo que evidentemente debe descartarse y creo que la mejor recomendación que debería hacérsele al Presidente de la República es el respeto a la voluntad del pueblo. En lugar de llamarlo a la calle yo diría que lo que debe hacer es renovar su fe en el pueblo y respetar la voluntad del pueblo
¿Cómo ve estas acciones de dar la concesión de ANTV a los trabajadores y el traspaso del Cuartel de la Montaña a una fundación?
Son maniobras que revelan la concupiscencia del poder, el no respetar la voluntad del pueblo y hacer uso de pequeñas trampas y maniobras que solo persiguen, de alguna manera, desconocer la voluntad expresada por el pueblo en las elecciones. Son abusos del poder que se comenten en contra de la voluntad popular, en fraude a la voluntad popular.

Fuente:
http://www.larazon.net/2015/12/22/alberto-arteaga-sanchez-designaciones-de-magistrados-son-un-fraude-a-la-constitucion/