Mostrando entradas con la etiqueta Lumpen represión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lumpen represión. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de abril de 2020

LA OTRA PANDEMIA

La Fracción 16-J y Vente Venezuela rechazan y condenan el allanamiento de la Universidad Simón Bolívar

El ciudadano rector de la Universidad Simón Bolívar, Enrique  Planchart, como el presidente de su Asociación de Profesores, William Anseume, denunciaron recientemente el allanamiento de la sede de Sartenejas por las fuerzas represivas del Estado. Al respecto, la Fracción Parlamentaria 16 de Julio y la dirección nacional de Vente Venezuela, rechazaron y condenaron los hechos.

A través de las redes sociales, el diputado Luis Barragán, vocero en la materia de la citada agrupación parlamentaria y de la dirección partidista expresó que el “estado de alarma decretado por la usurpación para sí, porque no hay instancia parlamentaria que  lo dirima de acuerdo a la Constitución,  no constituye pretexto alguno para la violación del recinto y de la autonomía universitaria”.

Igualmente, precisó: “De haberse justificado el tránsito mismo por  las instalaciones de la sede de Sartenejas de los elementos militares  y  policiales que provenían de Fuerte Tiuna por esos espacios cerrados, bastaba con comunicarse con las autoridades universitarias, algo que evidentemente no hicieron, levantando las naturales suspicacias ante una incursión fuertemente armada en las instalaciones desoladas bajo la debida vigilancia de un personal usebista”.

“Ni en tiempos de pandemia, respetan a la universidad que, por cierto, tiene los  profesionales y cursantes necesarios e idóneos para ayudar a superar la coyuntura impuesta por un huésped tan peligroso como el coronavirus que le compite al propio régimen respecto a sus consecuencias.

El diputado Barragán, quien también ha participado en dos intenso debates virtuales promovidos  por la juventud de Vente Venezuela en Monagas y Portuguesa,  recordó que Aula Abierta, expresión de  sociedad civil organizada, ha planteado un proyecto de Ley Orgánica de Educación que “amerita de  la inmediata atención no sólo del sector universitario, sino de la misma Asamblea Nacional que ha de dar respuestas concretas e inmediatas al problema universitario que no desparecerá con la pandemia”.

16/04/2020:
https://www.lapatilla.com/2020/04/16/la-fraccion-16-j-y-vente-venezuela-rechazan-y-condenan-el-allanamiento-de-la-usb/
http://www.opinionynoticias.com/noticiasnacionales/36725-usb-
https://www.noticierodigital.com/2020/04/dip-barragan-sobre-allanamiento-de-la-usb-ni-en-tiempos-de-pandemia-respetan-a-la-universidad/
https://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=152117

Breve nota LB: Una inmediata minería de datos, dará con los portales replicadores y robots que ahora no aparecen con facilidad para esta y otras notas. Seguramente, emergerán después. Empero, un forista de Noticiero Digital puso el debido  acento, porque es de intuir la tentación o propensión al vandalismo. Es lo que hemos llamado lumpen-represión.

Como vemos, un lugar desolado que puede marcar la ruta de penetración al dejar un reguero de coronavirus. Quizá sea una exageración, pero igual vale para estos actos supuestamente soterrados. ¿El resto de las autoridades y dirigentes gremiales? Por cierto, bien gracias.

lunes, 15 de abril de 2019

EL CABRERAZO

De la lumpen-represión
Luis Barragán


Uno de los rasgos más acusados de la masiva represión de 2017, impreso en la memoria que no ha de desaparecer, fue y es todavía el de los actos vandálicos de las fuerzas represivas.  Cualquier ocasión se hizo y hace propicia para robarle, antes de la consabida zarandeada, las pertenencias personales a una víctima – preferiblemente solitaria – asediada por un número desproporcionado de agentes y armas.

Lumpen-proletarizado el país por la dictadura socialista, nada extraña el fenómeno recurrente ante la resistencia de una ciudadanía decidida a no aceptarlo y, menos, asimilarlo.  La cultura del saqueo opera desde un taquillero que inventa un requisito adicional para el trámite de un documento, pasando por el policía que persigue y atrapa al ladrón para desvalijarlo, hasta llegar a la industria petrolera, quebrándola literalmente.

En febrero próximo pasado, los parlamentarios hicimos una penosa, larga y peligrosa travesía hacia el Táchira de la cual, abundantemente, se ocuparon los medios. El propósito no es el de volver al consabido relato, sino el de reparar en un detalle ocurrido en el túnel de La Cabrera que no deseamos perder en el copioso bosque de los testimonios.

La Guardia Nacional trató de impedir el paso de los diputados y fueron varias  las escaramuzas  libradas, aunque – en una de ellas – observamos la particular lidia del diputado Arnoldo Benítez y de la Lic. Roselina Rosales, asistente del diputado Cheo Hernández, contra efectivos un poco más enfurecidos que intentaban atravesar un tubo de barrera. Caldeados al extremo los ánimos, observamos que la periodista insistió aguerridamente con un soldado que le había – simplemente – arrebatado el móvil celular.

Alguien, muy gentilmente, nos hizo llegar un par de gráficas que muestran el momento de la lidia de Benítez y Rosales,  encontrándonos a su lado aunque la cámara no lo captara, y luego – todos en escena – bajo el estallido de los artefactos lacrimógenos, a la vez que se escucharon varios disparos.  Lejos de una crónica autorreferencial, nos importa dejar constancia del frustrado suceso  lumpen-vandálico, por llamarlo de alguna manera, pues, persistente, Roselina logró recuperar su costoso aparato que, por cierto, luego perdió – como todos – en el asalto de un comando armado que nos tuvo secuestrados por tres horas aproximadamente, al pasar las unidades autobuseras el puesto de  Peracal, ya en tierra andina.

15/04/2019:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/34708-barragan-l

viernes, 14 de julio de 2017

!INACEPTABLE!



Del concurso de fusiles

Luis Barragán

La dictadura tiene por empeño el de celebrar una guerra civil a  la población que se le resiste, procurando no declararla, así incurra Arias Cárdenas en algo más que un desliz verbal al faltarle argumentos. Desesperando por un concurso de fusiles, saben muy bien de una oposición desarmada que ha apelado a los medios no violentos para una sostenida, histórica y corajuda protesta ciudadana.

Por lo demás, la clara amenaza de una conflagración interna tampoco parece corresponderse con las realidades que asoman las fuerzas represivas que, lejos de una típica conducta de marcialidad, tiene por único amparo el empleo harto ventajoso de las armas letales y presuntamente no letales. Reina la sospecha de la flaca formación y el escaso entrenamiento, por ejemplo, de los efectivos de la GNB que, por la jerga, la misma compostura y las prácticas de rapiña tan parecidas a las de los grupo de paramilitares que la auxilian, por decir lo menos, avisan de una particular disciplina que nos retrotrae a las históricas escaramuzas de pillaje, a las vandálicas faenas que se ofrecieron como escenas muy venezolanas de las viejas guerras civiles antes de 1903.

Siglo y tanto después del triunfo de Gómez en Ciudad Bolívar, asistimos a escenas semejantes. Afortunadamente fotografiada por Carlos Garcia Rawlins de Reuters, en medio de la desgracia, algo más que una aprehensión, a la peligrosísima Paula Colmenares, menor de edad, le afincó un motorizado de la GNB todo el peso de su bota a la espalda y, desde el pavimento, la levantó un tropel de soldados (¿son otra cosa?), como nunca hacen con los – ciertamente – peligrosos delincuentes que nos azotan.

Insultada, amedrentada, robada, golpeada y amenazada, refiere la nota (https://www.lapatilla.com/site/2017/07/12/la-muchacha-pateada-en-la-espalda-por-un-gnb-fue-insultada-amedrentada-robada-golpeada-y-amenazada), el caso de Paula no dista de muchísimos otros, incluso, no denunciados. Otro ejemplo, las cinco muchachas de la UPEL, detenidas en Maracay, por añadidura, han sido víctimas de actos lascivos (https://www.lapatilla.com/site/2017/07/11/estudiantes-detenidas-en-la-upel-denunciaron-actos-lascivos-en-su-contra), profundizando nuestra consternación.

Lumpemproletarizada Venezuela por esta dictadura, la represión retrata fiel y exactamente el fenómeno, como lo hemos sostenido con anterioridad (https://www.lapatilla.com/site/2017/06/11/luis-barragan-lumpen-represion), por lo que, descomposición al fin y al cabo, evidentemente le ha dado alcance a la GNB, consabido componente de la FANB.  Entonces, según la hipótesis, ¿de cuál guerra civil se habla? Por lo visto, no la hay así la dictadura que está la ciudadanía en trance de despedir, insista: sólo se trata de la resistencia al siglo XIX que representa, cabal expresión de la anomia que nos hundió, y que, no por casualidad, encuentra la inmensa muralla de un pueblo en su irresistible ascenso ciudadano.

14/07/2017:

sábado, 10 de junio de 2017

RAMAS SECAS



Lumpen-represión

Luis Barragán

Modalidad que viene de los tiempos precolombinos y de la conquista,  impensable para Miranda, recrudecida por Boves, frecuente en la lucha independentista, naturalizada por toda guerra y escaramuza civil hasta la victoria de Gómez en Ciudad Bolívar, por 1903, reaparece versionada en el siglo XXI. Actúa el Estado orgulloso de sus desmanes frente a toda disidencia,  concediéndole una patente de corso a la variedad insospechada de sus represores.

La suspensión indolente, repentina e indefinida del servicio eléctrico, agua o aseo a las urbanizaciones que pueden extender y extienden la protesta ciudadana a las barriadas populares, bajo el control del hampa organizada que necesita del auxilio de la GNB más que de la PNB para contenerlas, se une al acto delictivo, individual o colectivo, contra todo aquél que ofrezca el más ligero pretexto para el inmediato despojo de sus pertenencias personales. Partícipe o no de los actos de protesta, la indefensa persona es perseguida, rodeada y atacada por los muy armados efectivos que convierten el pretendido escarmiento en una celebración del pillaje, proveyéndolos de móviles celulares, prendas, dinero en efectivo, tarjetas bancarias, el momento lascivo y, ojalá que no ocurra nunca, hasta  la posibilidad del abuso sexual.

Frecuente y subrepticiamente documentado por la videociudadanía que, temerosa, duda en divulgar sus arriesgadas tomas, intuyendo una posible planimetría del acto vandálico, la práctica se ha generalizado en los cuerpos represivos que pugnan por una macabra y caprichosa compensación de sus esfuerzos. Así, el raterismo sin precedentes en la Venezuela contemporánea que convierte las faenas de opresión en toda una experiencia y realización lumpen-proletaria, retribuye a sus agentes con un botín de guerra explícita o implícitamente autorizado, desde el instante en el que llega un contingente a la autopista para quitarles los zapatos a las personas, acaso rifándose las mejores piezas, se apropian de los costosos equipos de periodistas harto acreditados, o literal y preferiblemente cazan a una mujer de vistosos zarcillos: por cierto, no constituye mejoría alguna que, distinto a los consabidos grupo de paramilitares, el efectivo de la GNB tome una cámara de grabación para estrellarla contra el pavimento, lanzándola desde un puente.

Además, se sospecha del deliberado atravesamiento e incendio de grandes autobuses oficiales, tratando de inculpar a la oposición. Ésta costosa manera de invertir los recursos públicos, quizá lleva al funcionario más avisado a intentar un desvalijamiento preventivo de la unidad, pues, lo sabe, la fogata suele tragarse piezas de muy buena cotización en el mercado.

El exceso represivo, alcanzando tan deplorables características, cuenta con la ventajosa mudez de los más altos funcionarios y hasta una posterior reinvención de los hechos de agravarse la difusión de alguna toma fotográfica o videográfica. Un ejemplo nada marcial del retroceso experimentado, la tal constituyente dirá darle una prestancia que por ninguna parte tiene a la modalidad revolucionaria.

Fotografía: LB, El Cafetal (08/06/17). 

11/06/2017: