Mostrando entradas con la etiqueta Huelga universitaria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Huelga universitaria. Mostrar todas las entradas

domingo, 20 de noviembre de 2016

UN DÍA PARTICULAR

Política y antipolítica: Día del Estudiante
Luis Barragán


En las postrimerías de la férrea y, valga subrayar, económicamente exitosa dictadura de Pérez Jiménez, hirvió el estudiantado liceísta caraqueño en una protesta que comprometió a los cursantes de la UCV y UCAB: el Frente Universitario accionó desde la Ciudad  de Villanueva y, aunque no ganó los grandes titulares de la prensa, ésta obviedad no pudo ocultar el masivo descontento de la ciudadanía en todo el país que la gesta muy bien sintetizaba. Según las fuentes, el sector partidista, mejor organizado que otros demasiado incipientes del resto de la sociedad civil, si no enteramente desaparecidos gracias a la represión, articuló las acciones por iniciativa de Héctor Rodríguez Bauza y Mercedes Vargas Medina (PCV), Jesús Carmona y Jesús Petit Da Costa (AD), Enrique Aristeguieta Gramcko y Remberto Uzcátegui (COPEI), aprovechándose de la celebración del Congreso Mundial de Cardiología y la preparación  del Congreso de la Organización Internacional de la Aviación Civil, los cuales garantizaron su inmediata repercusión internacional un 21 de noviembre de 1957.

Un año más tarde, decretado por la Junta de Gobierno, fue celebrado el Día del Estudiante con diferentes actos, ocupando lo más estelares aquellos dirigentes uniformados provenientes de la Cuba que no se adivinaba todavía definitivamente capturada por los hermanos Castro Ruz.  Frecuentemente, era recordado el día según los objetivos tácticos de los sectores marxistas hasta diluirse, en la medida que estos sectores se debilitaban, confiscada la fecha.

Por décadas,  el movimiento estudiantil sufrió una inmensa crisis de la que hay escasos estudios, a pesar de su significación histórica y peso sociológico. Hubo épocas de resurgimiento al lado de otras de franca depresión, en ciclos que interpelan al sistema político mismo. La degradación la emblematizó muy bien el sector de la ultraizquierda que hasta finales del siglo pasado, convirtió la protesta en una banalidad de la violencia que también incidió en la militante desafección política de sus adversarios o supuestos adversarios, acaso, deslumbrados por las promesas de un rápido enriquecimiento: los jóvenes encapuchados y los aspirantes a corredores bursátiles, se dieron la mano en un criminal desprecio hacia la política, lo político y los políticos, contribuyendo con el polvo que nos trajo a estos lodos.

Paradójicamente, el grueso de la llamada generación de los ’80 que hizo vida en la UCV, tildada como boba por Edmundo Chirinos (o su entrevistadora, algo nada claro aún), es la que hoy gobierna y lo hace tal como ocurría en la casa de estudios por entonces: marxistas de convicción, se escondieron tras los bastidores de la causa ecológica, feminista o de cualesquiera otras que hablase de un responsable desempeño gremial, aunque – eso sí – con un ventajoso provecho de la autonomía y del presupuesto universitarios. Al confluir con un sector retrógrado de las Fuerzas Armadas, quedó bien redondeada la diligencia, pues, sostenemos, contribuyeron a ponerle el sello correspondiente a un régimen de vocación totalitaria, absolutamente ineficaz y profundamente corrupto.

Esa generación tiene por elevada característica un sentido morboso de la represión, la que – además – es capaz de utilizar a los presos políticos como rehenes, festejar que un colectivo armado – de acuerdo a la jerga – vuele con un artefacto explosivo los espacios de la universidad y literalmente despoje a las víctimas de sus pertenencias personales, en nombre del amor y de la paz. Días, como el del Estudiante, son propicios para una campaña publicitaria cuando no es posible olvidarlos: alérgicos a la historia, hacen lo imposible para que la política, lo político y los políticos no  vuelvan renovadas a correr por todos los espacios públicos, intentando liquidar al dirigente comprometido en emociones, ideas y acciones, o, a lo sumo, tolerando y estimulando a aquél estúpido que dice adversarlos.
21/11/2016:
http://www.radiowebinformativa.com/opinion/luisbarraganj-politica-y-antipolitica-dia-del-estudiante/

UN DÍA 21

La huelga universitaria 21 de noviembre de 1957. El plebiscito había producido honda irritación en el sector juvenil
José Rafael García
25/04/2014

El Frente Universitario, nace espontáneamente, dentro de la unidad en la acciòn que, sin interrupción, se había dado en la Universidad Central, entre los dirigentes políliticos estudiantiles, desde 1952. Cada grupo politico conservaba, asì fuera de manera precaria, su propia dirigencia. Entre la jefatura de las distintas juventudes partidistas existía el contacto natural que se da entre compañeros de estudio. En el caso de la UCV, la dirigencia política esos años, estuvo concentrada de manera principal en la Facultad de Derecho. El Frente Estudiantil de Resistencia (FER) que había realizado sus primeras acciones a raíz de los sucesos del Fermìn Toro, el 56, se transformò en el parapeto unitario que se conocería como Frente Universitario. Cada juventud política conservo siempre su propia entidad. Coincidían en la acción. Y la acción se centraba en el àmbito de la Universidad Central.
El anuncio del plebiscito había provocado tan honda irritaciòn que, en el àmbito juvenil,s e plantearon de inmediato acciones de protesta.
La huelga universitaria fue decidida en reuniones que sostuvieron dirigentes juveniles universitarios de COPE, AD Y EL PC. URD no tenía liderazgo conocido en la Universidad Central.
Las conversaciones originales son llevadas adelante, por parte de la Juventud Revolucionaria Copeyana, por Enrique Aristigueta Gramcki y Remberto Uzcàtegui, por la juventud de AD participan, fundamentalmente, Jesùs Carmona y Jesús Petit Da Costa; y por juventud Comunista, Faustino Rodríguez Bauza y Mercedes (Mecha) Vargas Medina.
Se escogió aceleradamente, el 21 de noviembre por dos motivos. En primer lugar, se celebraba en la CIudad Universitaria el Congreso Mundial de Cardiología. Asistían cardiòlogos de renombre internacional. El cardiólogo personal del Presidente norteamericano Eisenhower, estaba allí. Pensaban los dirigentes juveniles que realizar la protesta de manera paralela al evento facilitaría la difusión extra-fronteras del rechazo a la comedia gubernamental. En segundo lugar, empezaba a funcionar, por entonces, tambièn la Ciudad Universitaria, la Comisión Preparatoria del Congreso de la Organización Internacional de la Aviación Civil (OACI), y tal circunstancia facilitaba también, la repercusión externa de las demostraciones politicas universitarias.
El 21 a partir de las 7am, dirignetes de las diversas juventudes hablarìan en Facultades distintas de las suyas llamando al paro y a la protesta. A decir verdad, actuaban un poco a la desesperada, pués, en expresión de uno de ellso, "pensábamos que nadie se iba a parar ". Buscaban inicialmente, " una hora de paro ". Contactaron a los profesores de Derecho. La mayoría se comprometió, o a no asistir aquel dìa a la Universidad, o a enfocar, en las primeras horas de clase, temas relacionados con el estado de derecho, la libertad, los derechos humanos, el respeto a la Constitución, etc. Entre los profesores comprometidos estaban, por mencionar algunos, Gustavo Planchart Manrique, Andrés Aguilar, Arístides Calvani, Oscar Palacios Herrera y Juan Pastor Farías.
El 21, efectivamente recorrieron las distintas Facultades llamando al paro de protesta contra el plebiscito y se organizaron distintos mítines-relàmpagos en los pasillos y jardines.
La acogida del estudiantado a la protesta anti-dictatorial, en los momentos iniciales, fue de tìmida indecisión. Al poco rato, cualquier càlculo temeroso estaba en el olvido. La oratoria encendida, los voces roncas, el gesto decidido, la mirada brillante... y el coraje, contagió el coraje! Nada hubo ya que contuviera,la muchachada en creciente, que era la naciente del desbordar del pueblo. El 21 de noviembre de 1957 la juventud universitaria volvió a ser lo que había sido, solitaria pero erguida, en 1928 y 1952, albacea de la esperanza del pueblo... Despúes el grueso de la manifestaciòn salió de la Universidad hacia la Plaza Venezuela. Allí quemaron un retrato de Pérez Jiménez, lanzaron consignas contra el régimen y  tuvieron los primeros choques con la policía.
La policía actuó con lentitud. La huelga del 21 estuvo prevista inicialmente, para el lunes de esa semana. Se pospuso dos veces. Quizá por eso la delaciòn del 20 no fue atendida: al llegar la fecha anunciada, en dos oportunidades, no había pasado nada.Sòlo cuando en la salida de la Plaza Venezuela se produjeron incidentes entre los estudiantes y un vehìculo militar, la Seguridad Nacional procedió, primero a bloquear la salida hacia la Plaza Venezuela y, luego, a rodear también por la Plaza de las Tres Gracias. Desde ese entonces, el 21 de noviembre serìa el Día del Estudiante Universitario.
Los aocntecimientos de la Central resultaron, sin duda alguna, de un gran impacto: era la mayor demostraciòn de repudio politico que la dictadura había contemplado desde 1952.
El 21 de noviembre fue un jueves. El régimen impuso estricta censura sobre los sucesos en la prensa, radio y televisión. Sin embargo, el hecho fue conocido. Incluso la censura resultò adversa porque las versiones enfebrecidas aderezaban los relatos con buena dosis de imaginaciòn. Transcurrieron, en medio de rumores de cierre de la Universidad Central de Venezuela.

Fuente: https://www.facebook.com/notes/jose-rafael-garcia-garcia/la-huelga-universitaria-21-de-noviembre-1957-el-plebiscito-hab%C3%ADa-producido-honda/712888522087165

lunes, 1 de julio de 2013

QUE VIVAN !!!

EL NACIONAL - Lunes 01 de Julio de 2013     Opinión/9
¡Qué mezcla!
ILDEMARO TORRES

Sí, terrible la de ignorancia, ineptitud y delincuencia. Padecemos a diario asaltos a nuestras universidades o enfrentamos signos inequívocos de involución social, quedándonos en cada caso pruebas de los perpetradores; pues la comandita cívico-militar que nos acosa parece plantearse como aspiración política la ruina moral, educativa y cultural, como norma el atraso, como estilo lo primitivo, y como gran objetivo la destrucción física del país y la degradación de quienes lo habitamos.
Un hecho cierto y muy preocupante en sus alcances destructivos, como proveniente de un diseño trazado con la más miserable actitud, es la política anti universitaria de extrema agresividad, inducida por un odio manifiesto de negación de cuanto implique estudio, análisis formativos, profundización conceptual, cultura, belleza ambiental y cercanía en lo humano. Es de agregar a lo deplorable vigente, la presencia de personas de vergonzosa mediocridad en cargos de alta responsabilidad, y a quienes sin embargo se les ve opinar en poses de doctos magistrados y burlándose de profesionales de reconocido prestigio. Por lo cual, y siendo tanto testigos como protagonistas y hasta víctimas de cuanto ha venido sucediendo, han sido días de justificadas manifestaciones en reclamo de ser atendidas las necesidades planteadas, del respeto a la libertad de ejercer los diversos derechos como seres humanos y en correspondencia con la condición de miembros de la comunidad universitaria.
Algunas circunstancias difíciles de sobrevivirlas en términos personales e institucionales, debidas a necesidades básicas, han determinado movilizaciones y demandas, dejando evidencia de la conmovedora aproximación solidaria que ha unido a profesores, estudiantes y empleados universitarios, y los ha llevado a marchar juntos y compartir situaciones extremas como las representadas por huelgas de hambre y otros sacrificios.
El Gobierno se ha permitido negar toda atención a las verdaderas instancias universitarias, a oír a los organismos gremiales en sus serios juicios. Con ello ha quedado claro que no basta con declarar el genuino y sentido amor por nuestra alma máter, sino luchar de manera frontal y firme por la autonomía académica, el derecho a un desempeño fructífero en la creación y el trasiego de conocimientos, y con los beneficios de una remuneración justa que haga posible el goce de una vida sin angustias ni carencias degradantes.
El vínculo por décadas a lo académico, permite preciarnos de conocer a los estudiantes universitarios, de verlos como compañeros de ruta, y de allí la preocupación sentida ante las brutales agresiones de que son víctimas; debiendo el oficialismo al demandar actitudes no violentas, dirigirse sobre todo a sus propios cuerpos policiales, a sus aparatos de seguridad y al conjunto de pandillas motorizadas, armadas y entrenadas por ellos. Nada fácil de lograr, porque al régimen le cuesta entender y aceptar que los estudiantes, que hoy manifiestan en todo el país por el pleno respeto a los derechos ciudadanos y un contexto social de sana convivencia, no sean comprables, sumisos ni asustadizos, sino dignos portadores de ideas propias, decididos a luchar por valores éticos trascendentales.
Violeta Parra, por inteligencia suya y sabiduría popular, creó canciones que una vez oídas se quedaron para siempre en nuestra memoria, impregnándonos la vida con el profundo sentido de sus letras; así, no es casual que una de las más recordadas, y hoy de especial vigencia entre nosotros, sea aquella en cuya primera estrofa nos dice: "¡Que vivan los estudiantes,/ jardín de las alegrías!/ Son aves que no se asustan/ de animal ni policía,/ no les asustan las balas/ ni el ladrar de la jauría".

Fotografía: María F. Sigillo, Caracas (28/06/13).

lunes, 17 de junio de 2013

DISPAR (OS)

En la casa de Tulio
Luis Barragán

Recientemente, presenciamos la consulta que se hizo en el Centro Cultural Tulio Febres Cordero sobre el Proyecto de Ley Orgánica de Cultura, en la ciudad de Mérida. De nuevo, constatamos una convocatoria  orientada exclusivamente a los sectores ligados al oficialismo, a pesar de la manifiesta pluralidad y riqueza de la vida cultural andina que tiene también por emblema a la Universidad de Los Andes (ULA).

La nuestra, fue una visita contrastante, pues,  integrando la Comisión Permanente de Cultura de la Asamblea Nacional, escuchamos con atención todos los planteamientos formulados en una consulta que luego no tardó en diluirse, constatando la tendencia hegemónica de una visión de las personas, el mundo y las cosas que alarma y preocupa, pero también la inevitable y – acaso -  involuntaria resistencia que suscita en el seno del naciente madurato. Logramos apreciar sutiles y, a veces, frontales diferencias con la propuesta, en las mesas de trabajo, e – incluso – nos sorprendió la pregunta misma que nos hizo una periodista progubernamental, cuya respuesta seguramente jamás veremos publicada: ¿Puede regularse la cultura?

Parecía obvio nuestro modesto gesto de solidaridad con los huelguistas de hambre de la ULA, quienes dan un testimonio de coraje frente al gobierno nacional que, más allá de la reivindicación estrictamente económica, habla de la defensa de la autonomía universitaria y de las libertades públicas severamente asediadas. Retardado el sacerdote que daría la misa, por el congestionamiento vial, tuvimos ocasión de compartir una particular y conmovedora escena: como si la misa la oficiase el párroco universitario en huelga, Reinaldo Múñoz, surgió el canto de un grupo de muchachos que, al invocar al Espíritu Santo, impregnó el recinto de una viva  serenidad y de una hondura de compromiso extraordinarias.

Posteriormente, volvimos a la casa de Tulio y, como si se ampliara en contra de la voluntad de sus administradores,  gracias a la invitación de la Dra. Milagros Cordero, nos trasladamos al Centro de Convenciones de Mucumbarila, para la inauguración de la Feria Internacional del Libro Universitario de la ULA, complacidos por la sobriedad y profundidad de un acto correctamente interpretado al complementar la justa protesta huelgaria. Por cierto, tuvimos ocasión de conocer personalmente a José Antonio Rivas Leone y Luis Alfonso Viloria, luego de tanto tiempo de intercambios digitales, entre otras personas que, lo constatamos, expresaron su inquietud en torno al aludido proyecto de ley, ofreciendo su colaboración para la discusión en la que insistimos.

Al regresar de Mérida, seguimos con esta sensación de las disparidades de una consulta parlamentaria. Y de la necesidad de un ejercicio genuino de la palabra para superarlas, en esta otra etapa de la Venezuela Saudita.

http://www.noticierodigital.com/2013/06/en-la-casa-de-tulio/
Fotografías: LB, Mérida (14/06/13), excepto en la que aparece junto a Eduardo Marín.