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sábado, 26 de marzo de 2016

LA TRANSICIÓN IDEOLÓGICA

De una versión habanera
Luis Barragán


Hay noticias que escapan de nuestros modestos artículos semanales, porque – al concordar con la opinión generalizada – nos parece redundar inútilmente. Procuramos consignar algún inquietud que rompa un poco con el esquema de rutina, alejados de las consignas de ocasión. Sin embargo, luce pertinente e inevitable una rápida alusión a la versión que manejó o administró Telesur sobre la visita de Barack Obama a Cuba, inmediatamente después que se marchara a Argentina; por cierto, una costosa emisora internacional que, al reseñar abundantemente los sucesos continentales, celebra las protestas u otras manifestaciones de malestar que en Venezuela implacablemente se reprimen.

Los compatriotas de Mario Conde, el ex – policía de Leonardo Padura, seguramente colado en las festividades de recepción, olfateando alguna oportunidad de trabajo, insistieron en la victimización radical y de muchos años, mostrando la entereza de todo un pueblo ante el estrangulamiento del imperio. El análisis fue típico de un marxismo de muchos años de escolaridad, en su vertiente guevarista, adaptado a las circunstancias actuales con la obvia moderación que le concedió el tradicional enfoque del papel de un presidente “atípico” en el reino estadounidense de los desmedidos intereses lucrativos  y de las corrientes conservadoras que aspiran a asfixiar lo que hoy representa la Casa Blanca.

Todavía se sienten los cubanos, por lo menos, los periodistas “libremente” consultados así lo reflejaron, acreedores de una militante exigencia de perdón al agresor que, además, le ha dado identidad a la dictadura. En un claro contraste con las maniobras de los Castro, propulsores del dramático viraje cuando Venezuela ya materialmente no los puede sostener,  la consulta ejemplificó la mínima y necesaria coherencia de un discurso interno que no deja de fustigar a la “gusanera” de Miami.

La concatenación discursiva al interior de la isla, por más que contradiga el ritmo noticioso internacional, se nos antoja natural, pues, insistimos, después de medio siglo de una intensa escolaridad, se impone un manejo o administración que permita, por una parte, evolucionar hacia la otra legitimidad deseada, y, por otra, empuñar banderas como la del levantamiento del embargo que, además de darle la razón a la dictadura, la hagan potable en las nuevas relaciones inter-americanas que pudieran vislumbrar. Bien los venezolanos nos asombramos de la línea promisoria de inversiones que, en definitiva, constituye la promesa esencial del acercamiento estadounidense, faltándonos acá literalmente de todo, bajo una dictadura que permite la crítica a la monstruosidad capitalista, pero no repara en festejar sus beneficios. Valga acotar,  obviando la decisiva y extrema condición de flexibilidad laboral que garantiza, en una dizque revolución que desconoce los derechos más elementales del trabajador; con el desparpajo moral de Nicolás Maduro, cuya visita - previa a la de Obama, - lo impuso habaneramente de las novísimas circunstancias que ha de aceptar con la resignación del activista político que, por entera casualidad, llegó a Miraflores para emular de nuevo a Paúl, el célebre personaje de Pedro Emilio Coll.

Queda la interrogante abierta para determinados sectores del exilio cubano que, de Mariel para acá, quizá abusando de una distinción respecto al que originalmente salió – debió o pudo salir – de la isla, temen a una Cuba competitiva en los mercados internacionales del futuro. Adicionalmente, está el dilema de una transición caribeña entre el deslizamiento vietnamita que tiene por ejemplo el que exitosamente vivió China, preservando la tosca rigidez de una dictadura política, o la sinceridad de un cambio para entera satisfacción de las mafias que nos lleva a un contraste inaugural entre la Rusia de Borís Yeltsin y la República Checa de Václav Havel.

28/03/2016

lunes, 21 de marzo de 2016

DESPOLITIZACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS, DIJO

Si hay presos políticos, “antes de la noche están sueltos”, dice Raúl Castro
14ymedio/EFE, La Habana | Marzo 21, 2016

Nervioso, enredado en sus audífonos, con un discurso más propio de la Guerra Fría que del siglo XXI, así pudieron ver los cubanos a su presidente este lunes durante la transmisión en directo de la conferencia de prensa que ofreció junto a Barack Obama después de su encuentro de más de dos horas a puerta cerrada. Para los cubanos fue la primera vez que vieron a Raúl Castro siendo cuestionado por periodistas extranjeros no afines al gobierno de La Habana.
Los mandatarios hicieron el balance de los acuerdos logrados desde el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, en julio del año pasado. Cada uno desde su punto de vista pero ambos con la voluntad firme de seguir por ese camino.
Castro destacó la disposición de su Gobierno a avanzar en la normalización e insistió en que el "bloqueo" sigue siendo el principal obstáculo para el desarrollo de su país. "Ratifico que debemos poner en práctica el arte de la convivencia civilizada, que implica respetar y aceptar nuestras diferencias y no hacer de ellas el centro de nuestra relación", dijo el presidente cubano.
Recordó que en los 15 meses transcurridos desde el anuncio del restablecimiento de relaciones, ambos países han avanzado en resultados concretos como la restauración del servicio postal directo, la semana pasada, o de los vuelos directos regulares dentro de unos meses, entre otras cosas.
Dos palabras repitió Obama en su intervención varias veces: "moving forward", "mirar hacia adelante"
"Mucho más pudiera hacerse si se levantara el bloqueo de Estados Unidos", dijo el presidente cubano quien reconoció no obstante la disposición del presidente Obama y sus reiterados llamamientos al Congreso estadounidense para que se ponga fin a las restricciones.
Calificó de "positivas" las últimas medidas de Washington para aliviar los efectos del embargo, aunque "no suficientes". "El bloqueo continúa en vigor y tiene componentes disuasivos y efectos intimidatorios de alcance extraterritorial", indicó Raúl Castro, quien tampoco olvidó reclamar la devolución de los terrenos de la Base Naval de Guantánamo.
En su discurso, Castro se refirió también a otras "diferencias" entre ambos países. "Consideramos que los derechos humanos son indivisibles, interdependientes y universales", dijo. "No concebimos que un Gobierno no defienda o garantice el derecho a la salud, la educación, la seguridad social, a la alimentación y el desarrollo, el salario igual por trabajo igual y los derechos de los niños", añadió.
Las palabras de Barack Obama se centraron en los avances en el diálogo que ambos países han mantenido desde el 17 de diciembre de 2014, en concreto los que atañen a intercambios comerciales, así como a sanidad, educación, ciencia, agricultura, medioambiente o internet. Obama también se refirió a las conversaciones que han sostenido para cooperar en la lucha contra el narcotráfico.
Un segundo periodista pidió la palabra e hizo una pregunta al presidente cubano, y este contestó, con sorna: "Muchas preguntas para mí". Le habían hecho solo tres
Dos palabras repitió Obama en su intervención varias veces: "moving forward", "mirar hacia adelante". El presidente midió muy bien su intervención, e hizo hincapié dos veces en que Estados Unidos no debe ser visto por los cubanos como una amenaza. "El futuro de Cuba será decidido por los cubanos, no por nadie más", aseveró.
"Después de cinco décadas de relación difícil, Cuba y Estados Unidos tenemos todavía serias diferencias, como sucede con el tema de los derechos humanos y la democracia, asuntos sobre los que hemos mantenido conversaciones muy francas y sinceras", afirmó.
Según contó, en su primer encuentro en la Cumbre de las Américas en Panamá, en abril de 2015, Castro le garantizó que podrían hablar de "cualquier tema" y ahora "todos los temas están sobre la mesa".
"Parte de normalizar nuestras relaciones significa poder discutir directamente sobre nuestras diferencias y por eso estamos satisfechos con el diálogo sobre Derechos Humanos que iniciamos en el último año", indicó Obama. "Miramos hacia el futuro", reiteró.
En el turno de preguntas, Raúl Castro fue cuestionado por un periodista estadounidense de padre cubano por qué seguía manteniendo presos políticos. Castro, visiblemente molesto y nervioso, contestó con dureza: "Dame la lista ahora mismo de presos políticos, para soltarlos. O dámela después de la conferencia de prensa y antes de que llegue la noche están sueltos".
    "El embargo va a terminar. ¿Cuándo?, no estoy del todo seguro", contestó Barack Obama a una periodista que cuestionó si las medidas de apertura para Cuba se concretarán antes de que termine su mandato
Antes de contestar, el presidente estadounidense le llamó la atención para que atendiera, pues Castro se encontraba hablando a través de sus audífonos con algún asesor en voz alta mientras Obama respondía a la prensa, lo cual dio motivo a risas generalizadas en la sala de prensa.
Un segundo periodista pidió la palabra e hizo una pregunta al presidente cubano, y este contestó, con sorna: "Muchas preguntas para mí". Le habían hecho solo tres.
"El embargo va a terminar. ¿Cuándo?, no estoy del todo seguro", contestó Barack Obama a una periodista de la cadena televisiva NBC que cuestionó si las medidas de apertura para Cuba se concretarán antes de que termine su mandato, este mismo año. "Este camino seguirá más allá de mi Administración", afirmó.
Obama sostuvo que el hecho de que cerca de 40 legisladores, entre ellos varios republicanos, le acompañen en este viaje a Cuba es una muestra de que existe cada vez más presión dentro del Congreso de EE UU para poner fin al embargo.
"Lo que hicimos por cincuenta años no sirvió ni a nuestros intereses ni a los cubanos. Si seguimos haciendo algo repetidamente que no ha funcionado, tiene sentido intentar algo nuevo", indicó el Obama.
No se puede politizar el tema de los derechos humanos”, remató Raúl Castro
En cuanto a que el embargo se levante antes de que se produzcan avances en derechos humanos en Cuba, Obama respondió que tiene "fe en la gente", y que si ambos pueblos se conocen, hablan y establecen relaciones comerciales, "el cambio ocurrirá".
Raúl Castro accedió a responder una última pregunta a la misma periodista, alzando la voz –"Dije que iba a contestar una y ya voy a contestar una y media"– y volvió a insistir en que le dieran el nombre de un preso político. "No se puede politizar el tema de los derechos humanos", remató.
Elizardo Sánchez, presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), que cada mes publica un informe con la relación de detenciones arbitrarias y otros ataques contra las libertades individuales y colectivas, declaró a 14ymedio: "Ahora mismo estamos revisando la lista y tiene 80 nombres confirmados por la CCDHRN más 11 que están en sus casas bajo licencia extrapenal. Estamos tratando de localizar al periodista de la CNN que hizo la pregunta para entregarle la lista".
Al terminar la conferencia de prensa, Castro intentó levantar la mano de Obama pero este no se dejó.

Fuente: http://www.14ymedio.com/nacional/Raul-presos-politicos-llegue-sueltos_0_1966003397.html


Organismo emitió lista de presos políticos cubanos tras reto de Raúl Castro
Satya Toro

Durante la rueda de prensa organizada este lunes por los presidentes de Estados Unidos y Cuba, Barack Obama y Raúl Castro, respectivamente, el mandatario cubano se ofendió ante la pregunta de un periodista en la que mencionaba a los presos políticos.
En el marco de la histórica visita de un presidente estadounidense a La Habana, Castro retó al comunicador a presentar inmediatamente la lista de los aprehendidos por el régimen castrista.
"Dame la lista de los presos políticos, menciona los nombres ahora y si alguno de los nombres que mencionas está en nuestras cárceles será liberado esta misma noche", dijo Castro al periodista.
Por su parte, la Fundación Nacional Cubano Americana realizó una lista de quienes se encuentran presos en Cuba por razones políticas. En dicha lista, el organismo detalló nombres, lugares de detención, fechas de aprehensión y la sentencias.

Fuente: http://www.el-nacional.com/mundo/Organismo-politicos-cubanos-Raul-Castro_0_815318613.html

LA CÚPULA REFORMISTA

EL PAÍS, Madrid, 21 de marzo de 2016
TRIBUNA
Cuba después de Obama
El presidente estadounidense es el dirigente mundial que mejor puede alentar la democratización en la isla. La reforma política es inevitable; la única cuestión es si se hará antes de 2018, cuando se renueve la Jefatura del Estado, o después
Rafael Rojas

Durante décadas, buena parte de la opinión pública global ha especulado qué pasará en Cuba después de la muerte de Fidel Castro. Especulación cada vez menos pertinente, dado que la Cuba posterior al orden social de la Revolución y al estilo fidelista de gobierno ya es una realidad. La evidencia de una sociedad cada vez más estratificada y ajena a los usos y costumbres del castrismo, por el avance de una economía de mercado segmentada y el nacimiento de nuevas élites, globalizadas a su manera, confirma esa muerte política.
El viaje de Barack Obama acelera la mutación de un régimen que sobrevive a su fundador. El presidente de Estados Unidos llega a un país diferente al que Castro intentó mantener vivo, a costa de grandes sufrimientos, en las décadas que siguieron a la caída del muro de Berlín y la desintegración de la URSS. Mucho de lo que ha sucedido en la isla en los últimos años —multiplicación del trabajo por cuenta propia, compra y venta de automóviles y casas, liberalización del consumo, alza de remesas, apertura a la inversión extranjera, flexibilidad migratoria, aumento del turismo…— debió suceder hace veinticinco años.
A estas alturas es más importante preguntarse qué pasará en Cuba después de Raúl o, más específicamente, después de Obama, por las enormes expectativas que se acumularán en los dos próximos años. Obama se despedirá de los cubanos a pocos días de que comience el VII Congreso del Partido Comunista, la última reunión de ese tipo antes de que se produzca la inevitable renovación generacional de la cúpula gobernante en 2018. La hora de la biología ha llegado, y persistir en un Gobierno controlado por nonagenarios puede ser más señal de fragilidad interna que de una empecinada idea mafiosa del poder.
No hay dirigente mundial, que haya visitado la isla en décadas pasadas, con mayores posibilidades de alentar una democratización del sistema político cubano. Ni Mijaíl Gorbachov ni Jimmy Carter, ni Juan Pablo II ni Nelson Mandela, recibidos por Fidel Castro, podían hacerlo. Obama, con un anfitrión como Raúl Castro, puede. Es el primer presidente de Estados Unidos que aplica un sostenido desmantelamiento del embargo comercial, con cuatro paquetes de medidas entre diciembre de 2014 y marzo de 2016. Y es, sobre todo, un líder que personifica algo que los cubanos no poseen desde hace mucho tiempo: un estadista joven, que ganó limpiamente unas elecciones democráticas y que, luego de ocho años de gobierno, se retira.
Los jóvenes cubanos valoran en Obama el ascenso social y político de los afroamericanos
Obama encarna muchas cosas que la ciudadanía joven de la isla valora positivamente después de 56 años de comunismo: el ascenso social y político de los afroamericanos en Estados Unidos, la apuesta por una gestión pública en beneficio de las mayorías, un ejercicio diplomático que prioriza la negociación de conflictos, un demócrata del siglo XXI que habla el lenguaje de las democracias del siglo XXI. Pero Obama es, además, la prueba viviente de algo que la juventud cubana tiene que ver con una mezcla de extrañeza y fascinación: un político que abandona el poder a los 55 años, la edad que tienen los sucesores más jóvenes de los octogenarios gobernantes de la isla.
En Cuba, a diferencia de en México, Brasil o Argentina, país que visitará pocos días después, el presidente de Estados Unidos representa el ideal de lo prohibido. Todo cubano que, después de 1959, haya proyectado alguna vez el deseo o la voluntad de ser un político en democracia es hoy un sujeto malogrado: un fusilado, un preso, un reprimido, un defenestrado, un exiliado. Barack Obama atrae a la ciudadanía y a la oposición cubanas —aunque no todos los opositores respalden sus políticas—, y es una inspiración secreta para el grupo de sucesores, que tienen su misma edad, que tímidamente se prepara para heredar el poder de una casta de ancianos que desconfía de quienes la sobreviven.
Pero un aliento de Obama a la democratización de Cuba carece de efecto inmediato. La democracia en la isla, si alguna vez se construye, será obra de los mismos cubanos y, si quiere ser duradera, deberá surgir sin presiones externas. El largo diferendo con Estados Unidos ha sido un elemento estructural del sistema vigente y el cambio político se asocia con el restablecimiento de vínculos bilaterales y la normalidad diplomática. Aun así, el nuevo nexo entre Estados Unidos y Cuba, al margen de cualquier escenario de pesadilla, oscila entre dos desenlaces: una sucesión autoritaria, que consolide el actual capitalismo de Estado, o una transición democrática.
Es muy poco lo que el Gobierno tendría que hacer para facilitar el arranque de una transición. En primer lugar, suspender los arrestos temporales de cada fin de semana y permitir la libre manifestación pública de los opositores. También podría decretar desde ahora los proyectos de reforma constitucional, electoral y de asociaciones que desde hace años se estudian en el Partido Comunista. ¿Qué le impide hacerlo? Únicamente el obsesivo cálculo biológico que subyace a todas sus decisiones: si hay reforma política —piensan los jerarcas—, deberá producirse cuando no amenace el poder de los Castro y la generación histórica.
La democracia, si quiere ser duradera, tendrá que llegar sin presiones externas
Un inconveniente de que Obama viaje a fines de marzo es que Raúl Castro tal vez use el congreso de abril para reparar daños simbólicos y cerrar filas. El desafío ideológico de la visita no es menor para una nomenklatura que hace muy poco apostaba toda su estrategia mediática, adscrita al bloque bolivariano, a la confrontación de la hegemonía de Estados Unidos. El continuismo deberá ser leído con suspicacia, sin perder de vista que la normalización diplomática ha sido decidida en la cúpula, con importante apoyo de las bases, pero, también, contra las reservas y objeciones de los sectores más ideológicos e inmovilistas del aparato político.
La cúpula sabe que la reforma política es inevitable. Solo se debate en propiciarla antes de febrero de 2018, cuando se producirá la renovación de la jefatura del Estado, o después. Si lo hace antes, permitirá que la sucesión de poderes tenga lugar en un clima de mayor legitimidad para el heredero designado. Si se resiste a hacerlo, de acuerdo con los reflejos totalitarios del régimen, corre el riesgo de que la incertidumbre crezca después de la sucesión y la ingobernabilidad amenace un pequeño país del Caribe que, no por sus buenas relaciones con Washington, está libre de las turbulencias de la región.
(*) Rafael Rojas es historiador.
Ilustración: Eduardo Estrada.

Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/15/opinion/1458067833_470925.html

viernes, 14 de agosto de 2015

LIKE THIS! ... LIKE THIS --- LIKE THIS IT IS GOVERMED!

Obama y San Félix por Laureano Márquez
Laureano Márquez

Obama se levanta en Camp David, donde pasa unos días de descanso. Es una casa rodeada de un campo de 125 acres  destinada a ser una de las residencias del presidente de los Estados Unidos. Allí alguna vez se planificó la invasión de Normandía y también tuvieron lugar varias reuniones entre Eisenhower y Jrushchov,  en plena Guerra Fría, cuando el destino de la humanidad estaba amenazado por la escalada nuclear.  Sus asesores le ponen al tanto de los principales acontecimientos del día: situación en el Medio Oriente, precios del petróleo, algunos puntos de los recientes acuerdos con Irán, así como el seguimiento de las acciones de ciertos grupos terroristas que probablemente estén planificando atentados en Estados Unidos. Debe ser de un peso increíble tener las riendas del mundo en tus manos. Él oye, asiente, sin embargo, una sola idea le ronda en la cabeza, la misma que le viene quitando el sueño desde hace meses.
En el helipuerto, el Marine One le espera para llevarlo de vuelta a la Casa Blanca, donde sus secretarios le aguardan para una reunión ordinaria de su gabinete. Dos helicópteros idénticos acuden, como siempre que el presidente se desplaza por esta vía: uno en el que viaja y otro que sirve de señuelo para un eventual ataque dirigido bien desde el aire o desde tierra.  Todas las medidas se seguridad son pocas para el hombre más poderoso de la tierra.
El presidente ya ha terminado de desayunar cuando uno de sus asistentes se acerca para decirle que todo está listo para su retorno a la Oficina Oval. Se levanta y se dirige al helipuerto acompañado de sus ayudantes más cercanos, uno de los cuales lleva el famoso maletín de cuero negro conocido popularmente como Nuclear football, quizá porque hay en él suficiente poder para darle una patada al planeta entero.
Media hora más tarde, Obama se posa en los jardines de la Casa Blanca. Un marine, haciendo saludo marcial,  le espera al pie de la escalerilla, como siempre sucede no importa el lugar en el que el helicóptero aterrice. Obama desciende y lo saluda llevándose la mano a la frente militarmente; presuroso se dirige a la sala de reuniones contigua a la Oficina Oval. Es la escena tantas veces vista en televisión de la prisa que mueve a quien controla los hilos del poder global. Los secretarios lo reciben de pie con un “Good morning, Mr. President”, el moderno “Ave César” de los nuevos emperadores. Sin perder tiempo, Obama se sienta y pregunta por la agenda del día.
El secretario de Defensa se apresura a tomar la palabra:
—Es menester emprender acciones militares más contundentes en contra de ISIS; el manejo publicitario que han estado realizando de sus crímenes ha entusiasmado a los extremistas en distintos lugares del mundo. El secretario del Tesoro, por su lado, señala que tiene una presentación sobre la evolución de la economía china y el impacto de una eventual desaceleración del gigante asiático sobre el desempeño de la economía mundial y la estadounidense en concreto. El secretario de Estado insiste en el tema del levantamiento de las sanciones a Irán y la posibilidad de establecer un equipo de monitoreo satelital para vigilar que los persas no violen el acuerdo y también puntualizar sobre los avances en el levantamiento del bloqueo a Cuba.
—Nada de eso me preocupa —dice Obama, mientras se quita el saco y lo cuelga en el respaldo de su silla—; quiero que pospongan todo y se centren en una única cosa…
—Lo que usted disponga, señor presidente.
—Quiero un equipo de trabajo ultraconfidencial que, junto con la CIA y el Pentágono, organicen unos saqueos en San Félix.
– Sorry? -solo alcanza a decir el secretario de defensa.
—Si me permite, Sr. presidente —se incorpora el secretario de Estado—, ¿puedo preguntar dónde queda San Félix?
–  ¿Pero cómo no va a saber donde queda San Félix? Todo el mundo lo sabe que queda al este del municipio Caroni, en el estado Bolívar, en Venezuela y que junto a Puerto Ordaz constituye lo que se conoce como Ciudad Guayana, no confundir con Guyana que es a donde enviamos a la Exxon, según recomendó nuestra agente en Caracas, Maria Corina Machado, nombre clave: María Machado.
—Pero señor presidente—interviene el secretario de comercio— ¿por qué Venezuela? No tenemos problemas con ellos: nos venden el petróleo puntualmente, destruyeron su industria para importar de la nuestra, su crisis nos conviene porque se traen su dinero para acá para mayor seguridad, nos  han enviado sus cerebros mejor formados, hasta los robolucionarios depositan su dinero aquí porque ni ellos mismos confían en su país… Tenemos asuntos más urgentes como la crisis en la eurozona. ¿Por qué no organizamos unos saqueos en Atenas? Creo que tendrían más notoriedad global que en San Phoenix.
– ¡Félix! ¡San Félix! —replica Obama— yo quiero que sea San Félix, chico. Tengo información precisa de nuestra embajada en Caracas del día en que estarán llegando 18 000 pollos a esa ciudad, concretamente a La Granja en la ruta 1 de Vista al Sol. Es una oportunidad que no debemos desperdiciar. Quiero que se disponga todo para que los saqueos se produzcan en la avenida Piar. Quiero que no quede piedra sobre piedra en el mercado de Chirica… ¿Entendido?
— Como usted disponga, señor presidente, pero yo creo…
– ¿Ven? Esa es la diferencia entre Maduro y yo. Él da una orden y todo el mundo lo obedece sin chistar…. Sé que los saqueos de San Félix lo pondrán contra la pared. Tengo meses planificando esto. Son muchas noches sin dormir, estudiando los planos de San Félix, las polleras de San Félix. No quiero que nadie falle esta vez. ¿De acuerdo?… Ya estoy cansado de fracasos, nada de lo que hacemos funciona: llenamos el país de malandros, corrompimos los funcionarios, destruimos sus industrias, acabamos con la red de distribución de alimentos, destruimos su agricultura y su ganadería… ¿Qué más podemos hacer?… Respuesta: ¡San Félix!
—Sí, señor presidente.
— Como usted disponga,
Los secretarios se miraron unos a otros desconcertados, pero pensaron en sus puestos y gritaron a coro:
– ¡Like this!, ¡Like this! …¡Like this It is governed!

Fuente:
http://runrun.es/opinion/humor/218273/obama-y-san-felix-por-laureano-marquez.html
Fotografía: http://aboutcampdavid.blogspot.com/2011/05/camp-david-on-google-maps-and-google.html

jueves, 6 de agosto de 2015

RESOCIALIZACIÓN POLÍTICA

EL PAÍS, Madrid, 7 de agosto de 2015
TRIBUNA »
El peso de la ideología
Carmelo Mesa-Lago 

El mundo está cada vez más polarizado por divisiones ideológicas, religiosas, raciales, étnicas, etcétera. La ciencia y la evidencia son resistidas por la ignorancia, prejuicios y quimeras. El más reciente ejemplo es Grecia: crecía el 3%, pero ahora el PIB ha caído un 30% y Tsipras terminó aceptando un paquete de rescate mucho peor al que le ofreció la UE antes del no,cuya victoria fue celebrada en las calles por griegos jubilosos que desconocían lo que les esperaba. EE UU no es una excepción, como prueban tres temas candentes que se discutirán en las elecciones presidenciales en noviembre.
A la inmigración se opone la mayoría de los republicanos que aducen que los inmigrantes roban trabajos a los nacionales. Contra toda prueba económica, el magnate multimillonario Donald (como el colérico pato de Disney) Trump, famoso entre otras cosas por su tupé y programa televisivo El aprendiz (“¡Estás despedido!”), provocó una conmoción nacional al acusar a los mexicanos inmigrantes de ser traficantes de drogas, violadores de mujeres y criminales, así como proclamando que si es elegido presidente, él construirá una cerca impermeable —que sería costeada por México— contra la inmigración, o sea, a la inversa del Muro de Berlín.
Recién regresé de un viaje por California donde virtualmente toda la mano de obra es mexicana: cosecha 200 productos agrícolas, opera la elaboración de vino, sirve en los hoteles y restaurantes, recoge la basura, todos ellos oficios que los blancos rehúsan hacer. Hablé en español con todos los que pude y fueron atentos, serviciales y eficientes; ellos generan la riqueza californiana y contribuyen con impuestos a financiar el país. California es el principal elaborador de vino en EE UU, está a la cabeza en la producción de muchas frutas, hortalizas, productos lácteos, aceitunas, almendras, nueces y pistachos, y es el segundo en ganado, uvas y algodón, además de ser el primer destino del turismo. Estos sectores generan unos 70.000 millones de dólares anuales y sin los trabajadores mexicanos, la economía del Estado se iría a la ruina. Pero a Donald el tiro le salió por la cola: las cadenas de TV Univisión, NBC y Televisa han cancelado los programas de Miss EE UU y Miss Universo, así como El aprendiz, y la tienda Macy’s y otras corporaciones han terminado la relación comercial con el iracundo magnate. Una plétora de republicanos clave han repudiado lo que él dijo, entre ellos el líder de la Cámara John Boehner y el candidato presidencial Jeb Bush, los cuales temen perder aún más votos de los electores hispanos. Tras las acusaciones de Trump contra el historial de John McCain en la guerra de Vietnam, ha aumentado el repudio y el senador Lindsey Graham le dijo: “¡Estás despedido!”. Pero Trump encabeza a los 17 candidatos republicanos a la presidencia, demostrando la falta de conocimiento de muchos estadounidenses.
Los conservadores han votado más de 50 veces para eliminar la Ley
de Asistencia Sanitaria
Los republicanos conservadores han votado más de 50 veces para eliminar la Ley de Asistencia Sanitaria Asequible (ASA) que protege a más de 15 millones de personas antes carentes de atención. Han fracasado dos demandas interpuestas ante el Tribunal Supremo contra este crucial programa; la reciente resolución desechó el alegato (basado en seis palabras de las 900 páginas de la ley) contra los subsidios que reciben 6,4 millones de personas de bajos ingresos y que los hubiera dejado desprotegidos. Al inicio se arguyó falsamente que la ASA reduciría la cobertura, subiría las primas y el costo sanitario, destruiría empleo y expandiría el déficit presupuestario. En un artículo reciente, el Nobel Paul Krugman refuta todos estos alegatos: la cobertura ha crecido y el número de no asegurados se ha reducido en 80% (no ha aumentado más porque 13 Estados se niegan a que el Gobierno Federal inscriba a los más pobres en el programa de Medicaid), los costes sólo han subido un 2% (mucho menos que lo proyectado), ha disminuido el gasto sanitario, ha crecido el empleo a una media de 240.000 puestos anuales desde que se aprobó la ley, y han mermado los gastos sanitarios y el déficit presupuestario. Pese a la evidencia y las múltiples derrotas, Boehner ha prometido renovar la lucha para socavar la ASA: “Los republicanos continuaremos escuchando a las familias americanas y trabajando para protegerlas contra las consecuencias adversas de Obamacare”.
El calentamiento global por el crecimiento en la emisión de gases está probado por innumerables estudios científicos: los océanos crecen amenazando costas importantes como Nueva York, Nueva Orleans y Florida; en los polos Norte y Sur, los glaciares se derriten contribuyendo al ascenso del nivel del mar y poniendo en peligro la fauna; las tormentas y huracanes son más frecuentes y fuertes; la sequía, los fuegos y la falta de agua amenazan a zonas desérticas como California y Arizona; las avalanchas de lodo destruyen barrios enteros; la destrucción de bosques aumenta el agujero de ozono; las inundaciones son más frecuentes y devastadoras; la contaminación del aire es severa en Los Ángeles. El Protocolo de Kioto de 1997 para controlar la emisión de gases ha sido firmado por 192 países; Estados Unidos es el principal emisor y participó en el Protocolo, pero sin ratificarlo; no obstante, se espera que firme un nuevo acuerdo de las Naciones Unidas en 2015 y las recientes propuestas legales de Obama van en la dirección correcta. Pero los conservadores, incluyendo los republicanos extremistas en EE UU, rechazan toda la evidencia y aducen que se trata de un embuste creado por los expertos ambientales y los que apoyan a un Gobierno que imponga más regulaciones; ellos afirman que se trata de un ciclo más en la tierra y que los controles de emisión serían muy costosos para la industria y crearían desempleo masivo. El papa Francisco interviene en el tema con su encíclica Alabado seas, culpando de este desastre a la actividad humana y a los poderosos, pidiendo un cambio cultural con sacrificio compartido para salvar a la tierra. Una postergación de las medidas urgentes necesarias acelerará la catástrofe y acabará con la humanidad, pero hay una visión cortoplacista de continuar las ganancias aunque a largo plazo la economía y el mundo se vayan a pique.
Se tiende a continuar las ganancias aunque a largo plazo la economía y el mundo se vayan a pique
Una pregunta clave es si la ideología es la única razón para la descrita actitud irracional o existen otras causas encubiertas. En el caso de Trump, este sostiene que México le debe 12 millones de dólares por el concurso de Miss EE UU en 2007; la oposición a la ASA se debe en parte a una cuestión racista (impedir que un presidente afroamericano deje un legado de sanidad para millones de estadounidenses), y tras el antagonismo al control en la emisión de gases está la industria. En una apretada decisión (5 a 4), el Tribunal Supremo calificó de “irrazonable” las regulaciones de la Agencia de Protección del Ambiente de EE UU sobre plantas alimentadas con carbón que se estima provocan cientos de miles de muertes y enfermedades, así como días de trabajo perdidos, a un costo entre 37.000 y 90.000 millones de dólares anuales. La educación del público es esencial para avanzar en estos y otros frentes.
(*) Carmelo Mesa-Lago es catedrático emérito en Economía y Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Pittsburgh.

Ilustración: E. Alonso.

domingo, 19 de abril de 2015

DE UNO A OTRO TITULAR


La oposición ha realizado  aportes ante el problema con Guyana

“La oposición democrática está muy lejos de las posturas chauvinistas y el deseo de aplastar a Guyana, como pretende el oficialismo que no oculta sus querencias frente al vecino país que tiene un régimen político parecido y el temor de perder a un aliado internacional comprobadamente oportunista”, señaló el diputado opositor Luis Barragán.

Seguidamente indicó el parlamentario: “Nuestra bancada ha sido consecuente con su prédica, pues, luego de visitar personalmente el territorio venezolano del Esequibo, algo que dudamos habrá hecho la bancada gubernamental, introdujimos un Proyecto de Ley de Defensa y Desarrollo de la Fachada Atlántica; ya para dos años engavetada; solicitamos la comparecencia del Alto Mando Militar para ventilar la materia a puertas abiertas o cerradas, inmediatamente negada; e insistimos en una representación de la oposición parlamentaria en el Consejo de Seguridad de la Nación, por siempre evadida. Vale decir, hay una actitud contrastante, seria, responsable y equilibrada, como aportes concretos de la unidad democrática”.

 Finalizó el diputado Barragán, en el marco de un conversatorio realizado con estudiantes y profesores de pregrado en el área internacional, aseverando: “El actual gobierno se queja de un problema heredado y expresamente desconoce las muy pacientes y patrióticas diligencias efectuadas por los gobiernos democráticos en décadas pasadas. A título de inventario, rasga sus vestiduras por el consabido y vigente decreto de Barack Obama, pero olvida interesadamente el específico problema de soberanía con la vecina Guyana que nadie, en su sano juicio, desea aniquilar o sojuzgar. Quizá la propia oposición ha sido muy comedida, empleando un lenguaje diplomático como si tuviese funciones de gobierno, cuando el asunto exige una mayor franqueza del lenguaje político”.

Fuentes:
http://www.noticierodigital.com/2015/04/dip-luis-barragan-la-oposicion-ha-realizado-aportes-ante-el-problema-con-guyana/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=1085485
http://www.opinionynoticias.com/noticiasenvenezuela/22280-barragan-qla-oposicion-ha-realizado-aportes-ante-el-problema-con-guyanaq
http://informate365.com.ve/dip-luis-barragan-el-oficialismo-no-toca-el-tema-del-esequibo-porque-no-quiere-perder-a-guyana-como-aliado/
http://www.press-report.co.ve/clanek-44903726-dip-luis-barragan-la-oposicion-ha-realizado-aportes-ante-el-problema-con-guyana
http://www.iberoamerica.net/venezuela/prensa-generalista/noticierodigital.com/20150418/noticia.html?id=P0TLTTf
http://venezuela.shafaqna.com/ES/VE/7305

18  y 19/04/2015

viernes, 10 de abril de 2015

YA ERA TIEMPO

EL NACIONAL, Caracas, 10 de abril de 2015
La geopolítica de Obama
Demetrio Boersner

Contrariamente a algunos observadores internacionales, estamos convencidos de que la doble presidencia de Barack Obama quedará registrada en la historia de Estados Unidos y del mundo como episodio estelar, comparable en importancia con las presidencias de Franklin D. Roosevelt y de John F. Kennedy. En medio de una severa crisis económica y al cabo de una época de creciente desigualdad y plutocracia, Obama abre al pueblo norteamericano  renovadas esperanzas de democracia social. Al mundo exterior, incluida  América Latina, le ofrece iniciativas tangibles de reducción del contenido imperial de la primacía estadounidense (que seguirá existiendo por razones objetivas), para darle un carácter más cooperador y democrático a través de la acción multilateral. Consideramos particularmente admirable el hecho de que Obama vaya logrando su cometido con tranquila tenacidad, sin perder la compostura ante opositores indecentes que no han superado el racismo y no retroceden ante canalladas calumniosas.
Interpretando correctamente el hastío de los norteamericanos con el  intervencionismo unilateral de mandatarios anteriores, Obama dejó en claro su anhelo de dar prioridad a los problemas internos de su país y reducir sus compromisos externos unilaterales, procurando descargar responsabilidades en los hombros de aliados confiables. Ha puesto en práctica estas intenciones, al lanzar la iniciativa transpacífica que procura dar un marco multilateral a la previsible gran rivalidad global entre Estados Unidos y China. Por otra parte, dio a entender a sus aliados europeos –tanto en el marco de la OTAN como de la UE– que de ahora en adelante deberán asumir mayores responsabilidades globales y admitir que muchas veces Estados Unidos los “dirija desde atrás” y no desde las primeras filas. Hizo un loable esfuerzo para corregir errores occidentales pasados frente a Rusia e invitar a esta a formar parte del directorio mundial, pero ello fracasó por la excesiva desconfianza del presidente Putin. En la actual crisis ruso-occidental en torno a Ucrania, Obama resiste a las presiones peligrosas de “neoconservadores” empeñados en renovar la Guerra Fría, y alienta a los líderes europeos (primordialmente Merkel y Hollande) a negociar discretamente con Moscú para reducir las tensiones.
El mundo musulmán (Medio Oriente, Noráfrica y Asia Central), que es, al mismo tiempo, el “heartland” geoestratégico y energético del mundo, ha requerido un exceso de atención por parte de Obama y le ha quitado tiempo para ocuparse de algunas otras áreas (por ejemplo, América Latina y el Caribe). Pero ha logrado, en esa álgida región, el mayor de los éxitos: sin involucrar a tropas norteamericanas en ningún frente, ha alentado la formación de una alianza de gobiernos musulmanes responsables, encabezados por Arabia Saudita, para enfrentar militarmente al fascismo yihadista, tanto sunita como chiita. Ello  ha tendido a facilitarles a Obama y a John Kerry otro logro importante que es el preacuerdo con Irán para poner coto al  armamentismo nuclear de ese país y normalizar sus relaciones con el Occidente. Un efecto indirecto podría ser el de alentar un mayor avance de fuerzas moderadas o liberales dentro de Irán.
Por fin, Obama ha podido comenzar a reanudar la presencia estadounidense en las Américas. Ya era tiempo. La gran decisión de normalizar las relaciones con Cuba, y así alentar a esta a acelerar su inevitable proceso de liberalización económica y política, parece racional e inobjetable. Igual lo es su decisión de dejar muy en claro ante el mundo que por ello la administración demócrata estadounidense no deja de luchar contra la violación de derechos humanos, la corrupción, el narcotráfico, el lavado de dinero y otros delitos cometidos por funcionarios de regímenes represivos y antidemocráticos en la región.
Contrariamente a algunos observadores internacionales, estamos convencidos de que la doble presidencia de Barack Obama quedará registrada en la historia de Estados Unidos y del mundo como episodio estelar, comparable en importancia con las presidencias de Franklin D. Roosevelt y de John F. Kennedy. En medio de una severa crisis económica y al cabo de una época de creciente desigualdad y plutocracia, Obama abre al pueblo norteamericano  renovadas esperanzas de democracia social. Al mundo exterior, incluida  América Latina, le ofrece iniciativas tangibles de reducción del contenido imperial de la primacía estadounidense (que seguirá existiendo por razones objetivas), para darle un carácter más cooperador y democrático a través de la acción multilateral. Consideramos particularmente admirable el hecho de que Obama vaya logrando su cometido con tranquila tenacidad, sin perder la compostura ante opositores indecentes que no han superado el racismo y no retroceden ante canalladas calumniosas.
Interpretando correctamente el hastío de los norteamericanos con el  intervencionismo unilateral de mandatarios anteriores, Obama dejó en claro su anhelo de dar prioridad a los problemas internos de su país y reducir sus compromisos externos unilaterales, procurando descargar responsabilidades en los hombros de aliados confiables. Ha puesto en práctica estas intenciones, al lanzar la iniciativa transpacífica que procura dar un marco multilateral a la previsible gran rivalidad global entre Estados Unidos y China. Por otra parte, dio a entender a sus aliados europeos –tanto en el marco de la OTAN como de la UE– que de ahora en adelante deberán asumir mayores responsabilidades globales y admitir que muchas veces Estados Unidos los “dirija desde atrás” y no desde las primeras filas. Hizo un loable esfuerzo para corregir errores occidentales pasados frente a Rusia e invitar a esta a formar parte del directorio mundial, pero ello fracasó por la excesiva desconfianza del presidente Putin. En la actual crisis ruso-occidental en torno a Ucrania, Obama resiste a las presiones peligrosas de “neoconservadores” empeñados en renovar la Guerra Fría, y alienta a los líderes europeos (primordialmente Merkel y Hollande) a negociar discretamente con Moscú para reducir las tensiones.
El mundo musulmán (Medio Oriente, Noráfrica y Asia Central), que es, al mismo tiempo, el “heartland” geoestratégico y energético del mundo, ha requerido un exceso de atención por parte de Obama y le ha quitado tiempo para ocuparse de algunas otras áreas (por ejemplo, América Latina y el Caribe). Pero ha logrado, en esa álgida región, el mayor de los éxitos: sin involucrar a tropas norteamericanas en ningún frente, ha alentado la formación de una alianza de gobiernos musulmanes responsables, encabezados por Arabia Saudita, para enfrentar militarmente al fascismo yihadista, tanto sunita como chiita. Ello  ha tendido a facilitarles a Obama y a John Kerry otro logro importante que es el preacuerdo con Irán para poner coto al  armamentismo nuclear de ese país y normalizar sus relaciones con el Occidente. Un efecto indirecto podría ser el de alentar un mayor avance de fuerzas moderadas o liberales dentro de Irán.
Por fin, Obama ha podido comenzar a reanudar la presencia estadounidense en las Américas. Ya era tiempo. La gran decisión de normalizar las relaciones con Cuba, y así alentar a esta a acelerar su inevitable proceso de liberalización económica y política, parece racional e inobjetable. Igual lo es su decisión de dejar muy en claro ante el mundo que por ello la administración demócrata estadounidense no deja de luchar contra la violación de derechos humanos, la corrupción, el narcotráfico, el lavado de dinero y otros delitos cometidos por funcionarios de regímenes represivos y antidemocráticos en la región.
Contrariamente a algunos observadores internacionales, estamos convencidos de que la doble presidencia de Barack Obama quedará registrada en la historia de Estados Unidos y del mundo como episodio estelar, comparable en importancia con las presidencias de Franklin D. Roosevelt y de John F. Kennedy. En medio de una severa crisis económica y al cabo de una época de creciente desigualdad y plutocracia, Obama abre al pueblo norteamericano  renovadas esperanzas de democracia social. Al mundo exterior, incluida  América Latina, le ofrece iniciativas tangibles de reducción del contenido imperial de la primacía estadounidense (que seguirá existiendo por razones objetivas), para darle un carácter más cooperador y democrático a través de la acción multilateral. Consideramos particularmente admirable el hecho de que Obama vaya logrando su cometido con tranquila tenacidad, sin perder la compostura ante opositores indecentes que no han superado el racismo y no retroceden ante canalladas calumniosas.
Interpretando correctamente el hastío de los norteamericanos con el  intervencionismo unilateral de mandatarios anteriores, Obama dejó en claro su anhelo de dar prioridad a los problemas internos de su país y reducir sus compromisos externos unilaterales, procurando descargar responsabilidades en los hombros de aliados confiables. Ha puesto en práctica estas intenciones, al lanzar la iniciativa transpacífica que procura dar un marco multilateral a la previsible gran rivalidad global entre Estados Unidos y China. Por otra parte, dio a entender a sus aliados europeos –tanto en el marco de la OTAN como de la UE– que de ahora en adelante deberán asumir mayores responsabilidades globales y admitir que muchas veces Estados Unidos los “dirija desde atrás” y no desde las primeras filas. Hizo un loable esfuerzo para corregir errores occidentales pasados frente a Rusia e invitar a esta a formar parte del directorio mundial, pero ello fracasó por la excesiva desconfianza del presidente Putin. En la actual crisis ruso-occidental en torno a Ucrania, Obama resiste a las presiones peligrosas de “neoconservadores” empeñados en renovar la Guerra Fría, y alienta a los líderes europeos (primordialmente Merkel y Hollande) a negociar discretamente con Moscú para reducir las tensiones.
El mundo musulmán (Medio Oriente, Noráfrica y Asia Central), que es, al mismo tiempo, el “heartland” geoestratégico y energético del mundo, ha requerido un exceso de atención por parte de Obama y le ha quitado tiempo para ocuparse de algunas otras áreas (por ejemplo, América Latina y el Caribe). Pero ha logrado, en esa álgida región, el mayor de los éxitos: sin involucrar a tropas norteamericanas en ningún frente, ha alentado la formación de una alianza de gobiernos musulmanes responsables, encabezados por Arabia Saudita, para enfrentar militarmente al fascismo yihadista, tanto sunita como chiita. Ello  ha tendido a facilitarles a Obama y a John Kerry otro logro importante que es el preacuerdo con Irán para poner coto al  armamentismo nuclear de ese país y normalizar sus relaciones con el Occidente. Un efecto indirecto podría ser el de alentar un mayor avance de fuerzas moderadas o liberales dentro de Irán.
Por fin, Obama ha podido comenzar a reanudar la presencia estadounidense en las Américas. Ya era tiempo. La gran decisión de normalizar las relaciones con Cuba, y así alentar a esta a acelerar su inevitable proceso de liberalización económica y política, parece racional e inobjetable. Igual lo es su decisión de dejar muy en claro ante el mundo que por ello la administración demócrata estadounidense no deja de luchar contra la violación de derechos humanos, la corrupción, el narcotráfico, el lavado de dinero y otros delitos cometidos por funcionarios de regímenes represivos y antidemocráticos en la región.

(http://www.el-nacional.com/demetrio_boersner/geopolitica-Obama_0_607139374.html)

jueves, 2 de abril de 2015

CUOTAS VACACIONALES


Obligan a funcionarios públicos a recoger firmas en medio de la Semana Mayor

“Impuesta una cuota de recolección para numerosos funcionarios públicos de rango intermedio, el oficialismo pretende aprovecharse del asueto vacacional a objeto de lograr las firmas para la consabida carta a Obama que emblematiza todo el cinismo moral del régimen que la ciudadanía rechaza”, señaló el diputado opositor Luis Barragán al denunciar el propósito de darle continuidad a una campaña en medio de la Semana Mayor.

“Invirtiendo todos los recursos del Estado venezolano en la campaña de recolección de firmas para una carta que dice postergar los problemas fundamentales del país, como el evidente desabastecimiento de los productos básicos, siendo tan extensas e injustificadas las colas que no garantizan el alimento o el medicamento necesario, el gobierno nacional convierte la Semana Santa en una feria que burla al pueblo y sus sentimientos más profundos. Si a los ciudadanos le dieran a elegir entre la carta a Obama y otra para Nicolás Maduro, ésta inmediatamente llegaría a 20 millones de suscriptores que libre y espontáneamente lo rechazarían, pidiéndole la renuncia”.

Finalmente acotó el parlamentario: “Estos también son días para la reflexión y la oración, el descanso y el encuentro familiar, por lo que resulta ociosa, inútil, impertinente e insultante que el gobierno persista con sus recolectores, a la vez que no garantiza la cantidad y calidad necesarias de los bienes y servicios ni la seguridad personal de la población víctima de una guerra psicológica que pretende coaccionarla y forzarla para la esquela a Obama”.

Fuentes:


Testimonio de Elvira Rodríguez (Facebook)

"A ver vehículo de uso Oficial para uso de proselitismo. Eso antes se llamaba peculado de uso, ahora soy arrecho y hago lo q me da la gana por si soy el gobernador. Por cierto vehículo de protección civil o bomberos en usos estos días de asueto. El daño al ambiente q se le hace y ta taaaa El poco de malandros recién salidos de tocoron. Y #Aragua #Maracay sumida en el abandono y la Inseguridad. Cuanto seria el costo de esto. Desde el Hotel Maracay aragüeños solicitaron derogación del decreto imperial @TareckPSUV | @GobiernoAragua. Ah falto en la pancarta a si como nota a pie de pag. Esta pancarta y movilización fue pagada con los dolores q nos da el petróleo q nos compra y paga Obama".

Fuente:

domingo, 29 de marzo de 2015

CUALQUIER BOCA, ES DE CAÑÓN

Los abajo-firmantes
Ox Armand


Lamentablemente, no consigo el viejo artículo de prensa de Joaquín Marta Sosa sobre el abajo-firmismo. Posiblemente, pertenece a aquella etapa inmediatamente posterior a su exclusión de COPEI, tras el escándalo en torno a su nacionalidad, en la que hizo estupendas crónicas de  sociología política que, de un modo u otro, nunca abandonó. El caso es que el apoyo por escrito a una determinada postura, revelador de la firme convicción de los suscriptores, colocados en la prensa como aviso pagado, fiado o gratuito, fue y siempre será un género relevante de la mensajería que no espera a las declaraciones, mítines y otros saraos que ahora se estilan. De estirpe consagrada, hablaban menos las emociones y más las razones que interesaban a determinados e ilustrados sectores, como ahora no lo demandan siquiera las volátiles clases medias que hoy se convencen que no tienen vida al amparo de un régimen que esguazó sus niveles de vida hasta lo indecible. Por lo general, surgía el documento que, en proporción a los participantes, podía sufrir escasas modificaciones sobre el fondo y, excepcionalmente, la forma: a mayor número de firmantes, la pieza se convertía en un mero y comprensible acto de adhesión, susceptible de ulteriores elaboraciones que le dieran una superior especificidad al tema ventilado.  Sin embargo, creo que a esto se refería el poeta hoy numerado en la Academia de la Lengua, el medio sufría de severas distorsiones, porque la sola rubrica decía relevar de toda actividad política concreta al concursante, convertido el documento en un inagotable ejercicio retórico al que perfectamente podía sentirse ajeno el suscriptor a la larga, evidenciando no pocas contradicciones. Además, el nombre más modesto podía hallar cupo en el elenco de los más reconocidos, trastocado el apoyo en un afán de vanidad para los tiempos en que los no resultaba indispensable el número de cédula de identidad, ni siquiera para un nombramiento en Gaceta Oficial, ni había la posibilidad de los actuales portales digitales que, agringados, tampoco lo exigen.

Por supuesto, la difícil posibilidad de publicar los avisos en la prensa (sea convencional o no), por los costos que implica, ha reducido el abajo-firmismo. Aunque (es bueno decirlo) el analfabetismo ideológico y político reinante, no lo espera porque el espectáculo es sólo emoción y la razón raras veces es bienvenida en esta forma (y fondo) que adquirió la discusión de los asuntos públicos en el siglo XXI que una vez esperamos tanto.  Desde la tristemente célebre lista de Tascón, constituye un riesgo añadirse a documentos que, mediata e inmediatamente, atan la suerte personal hasta de los más distraídos curiosos.  Vale más esconderse con pseudónimo, monitor y teclado en mano para hacer oposición o apoyar al régimen, por si acaso pasa, que estampar nombre, apellido y número de cédula en lo que literalmene puede resultar la rifa de un destino desgraciado, ya que no hay reales suficientes ya para irse ni a la cercana Panamá a ensayar otro futuro. La decadencia del género, salvo dos rigurosas excepciones, sabe también de las deserciones, pues, nos enteramos y el propio afectado lo aclaró (o dijo aclararlo), en nombre del equilibro y los buenos modales, que jamás había autorizado estampar su firma en un texto del que renegó, asomando otra modalidad para la captación de los firmantes: pocas veces, realmente firman siendo suficiente el consentimiento telefónico (por una llamada, un pin o un whatsapp) que procura una persona amiga o cercana. Es preferible el garabato al pie que el compromiso moral a distancia. Eso ocurrió con uno de los documentos de la llamada Salida, configurando la primera de nuestras excepciones. Entre otras iniciativas acaso de menor jerarquía, muy distintas a los remitidos de súplica, más que de  advertencia, que publican los gremios empresariales al gobierno (aunque algunos todavía lo hacen para salvar su responsabilidad) fueron hasta hace poco frecuentes los textos (ciertamente arriesgados) que tuvieron por soporte a ciudadanos con nombres y apellidos completos, culminando en un Llamado para la Transicion que, por suficiente y convincentemente representativos, firmó la trilogía del mal (de verdad, verdad para el gobernó) conformada por María Corina, Ledezma y Leopoldo. La otra excepción es la carta promovida incansablemente por el gobierno de Maduro.

Suele ocurrir, sin respuesta real y concreta a la amenaza de un decreto como el de Obama, cernido sobre sus más altos funcionarios, el gobierno ideó una carta pidiendo su derogatoria. Ejemplificado el abajo-firmismo en su mejor y útil empleo, así como pasó con los que solicitaron apoyo para una constituyente, la recolección da ocasión y trabajo para una campaña de actualización (esto es, para sostener la visibilidad, dejando constancia de la existencia de los litigantes más que del litigio político), a falta de actos, iniciativas, diligencias, eventos, acontecimientos cónsonos o correspondientes a lo denunciado o solicitado. Lo que importa es mantener en pie la motivación que se disipa y, esta vez, como en las mejores épocas del bloqueo padecido en Cuba, hay que movilizar a todo el Estado e invertir sus ya precarios recursos para lograr un número de firmas que, por cierto, colocó la canciller Rodríguez en diez millones, tal como diez millones eran las toneladas de azúcar o los votos a los que aspiraron Fidel y Chávez sugiriendo un interés cabalístico al asunto. Escuelas, ministerios, cámaras municipales y hasta la Asamblea Nacional, son escenarios indispensables para pedir la rúbrica y, mucho mejor, someter al escarnio público al que se niegue. La inverificable cifra, presta para la adulteración,  dará oportunidad para las más curiosas escenas, mientras que la población calla, aparentemente resignada, en las colas que (¿era necesario el control biométrico) prometen un insumo indispensable a cambio del número de cédula. Por lo visto, el abajo-firmismo pica y se extiende, en la acalorada versión de un gobierno que tiene un partido de forzados militantes de circunstancias.  Pero cualquier estudiante de derecho puede acudir al famoso libro de Eloy Maduro Luyando (¿seguirá como texto por excelencia en las universidades?) y todo lo que dice sobre la manifestación conciente, voluntaria y convincente de voluntad. Bajo presión, intimidación o coacción esas firmas de la carta para Obama, simplemente no valen. Vale decir, el abajo-firmismo masivo e indiscriminado, es el estadio de completo desprestigio y desaparición del género, porque el miedo no basta para sostenerlo viendo en un trípode (por decir algo) el cañón de un arma.

Fuente:
http://opinionynoticias.com/opinionpolitica/22147-los-abajo-firmantes