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viernes, 14 de julio de 2017

BREVÍSIMA COMPARACIÓN



De la inevitable movilización

Luis Barragán

Suscribimos la presente nota, antes de las importantes jornadas del 16 del presente mes. Es de presumir, por su naturaleza más íntima, por el talante de sus miembros y la estirpe ideológica que, en el fondo, los explica, que la dictadura afila los colmillos: los que le quedan, por cierto de cuidado, porque otro hubiese sido el escenario de tenerlos intactos en diciembre de 2015, pues, perpleja y paralizada, le tomó tiempo saber qué hacer ante la contundente derrota parlamentaria que aún la traumatiza.

Añadidos determinados sectores de la oposición, principiando 2014 esta dictadura nos creyó minoritaria, ínfima, insignificante, una ilusión óptica a la que contribuyeron muchas de las trampas electorales precedentes más esa eficaz satanización que prosperó, gracias a los recursos materiales y simbólicos del Estado, sintetizada en un término: “escuálidos”. Quedaron – absurdamente - sorprendidos los encuestólogos y sus pacientes devotos que nunca velaron por preguntas distintas al realizar los trabajos de campo y, por supuesto, generada la movilización de protesta a partir de las celebérrimas asambleas de ciudadanos de entonces, no hubo en adelante sondeo alguno que no reconociera esa verdad oculta por largo tiempo, la de las mayorías de incontenible crecimiento y determinación en franca protesta contra el gobierno.

Movilización inevitable, muy apenas abortada por una brutal represión a la que se incorporó el diálogo parapeteado por Miraflores. Continuó, bajó el ritmo o simuló bajarlo, e hizo posible el triunfo parlamentario – además – en sitios inesperados, con independencia de los nombres postulados;  y se reactivó nuevamente al recrudecer la crisis humanitaria y de institucionalidad anunciada en las protestas de 2014, con el escepticismo de los determinados sectores de la oposición que, por cierto, tampoco quisieron oír las advertencias referidas al revocatorio y la declaratoria de abandono del cargo, como el reordenamiento del TSJ y CNE que ha debido hacerse muy antes.

Quizá el más cercano precedente a los actuales y masivos eventos, sea el de los días de la protesta popular y espontánea que partieron del 14 de febrero de 1936, con un saldo lamentable de muertos y heridos. Expresando los años precedentes de terror y miedo, fue una gesta ciudadana, sumada la intensa movilización de la sociedad civil de entonces, que forzó la otrora transición a la muerte de Gómez.

Los hechos que vivimos hoy, lucen muy superiores a todos lo que marcan nuestro historial republicano, excepto la guerra independentista y la federal. Dios mediante, triunfaremos y lo haremos para protagonizar la  transición democrática pendiente,  al movilizar, movilizándonos, sin desmayos.
Fotografía: Carlos Garcia Rawlins. 

09/07/2017

viernes, 19 de febrero de 2016

PROTESTAS (DES) ABASTECIDAS

De una a otra protesta febreriana
Luis Barragán


Luego de una larga e inexpugnable dictadura, la que dijo roer y socavar la más mínima voluntad moral de los venezolanos, surgió espontánea y prometedora la protesta ciudadana en reclamo de libertad, democracia y justicia. Ochenta años atrás, el heredero ab intestato de Juan Vicente Gómez, sorteó las dificultades de una generalizada inconformidad, procurando administrar la transición, tras la nefasta jornada represiva que quedó emblematizada el 14 de febrero.

Miles de manifestantes en la Caracas modesta Caracas de entonces, tronaron sus demandas, dejando muertos y heridos, como forzando a López Contreras a lanzar un programa de gobierno a finales de mes. Más allá de los partidos políticos en ciernes, los gremios estudiantiles y del trabajo canalizaron la enorme energía popular de la que, apenas, uno o dos meses atrás, muy pocos sospechaban: maniatadas o no, seguramente de haber existido por entonces las empresas especializadas en los sondeos de opinión, hubiesen asegurado una tendencia favorable al régimen dictatorial.

El 14 de febrero de 1936 ejemplificó una etapa abierta en diciembre próximo pasado, culminada en junio de 1937, en la que hubo una extraordinaria y vibrante  movilización ciudadana en reclamo de sus más sentidos y legítimos derechos que hoy no debemos olvidar. E, incluso, estudiar con detenimiento y probidad científica, como lo ha hecho Luis Salamanca en su apasionante y minuciosa tesis doctoral, “Protestas contra la tiranía: el nacimiento del movimiento  ciudadano entre 1935 y 1937” (UCV, Caracas, 2011).

Además, una acción colectiva no organizada trastocada en movimiento social, la que López Contreras creyó zanjada con el diálogo que escenificó en Miralores con una representación de los protestatarios, nos invita también a consultar otras obras de Salamanca, como “Crisis de la modernización y crisis de la democracia en Venezuela” (UCV-Ildis, Caracas, 1997), y “¿Por qué vota la gente?” (Alfa, Caracas, 2012), en el esfuerzo de aprehender el fenómeno acaecido en nuestro país, dos años atrás. Precisamente, a partir del 2 de febrero de 2014, mil veces favorecido el gobierno por todos los encuestadores, surgió una formidable oleaje de protestas que tuvo, por una parte, un lamentable saldo represivo de más de casi 50 muertos, más de tres mil detenidos e incontables heridos; y, por otra, se tradujo en el triunfo electoral de 2015 que, paradójicamente, favoreció a los propios opositores que vigorosamente lo combatieron.

Una rápida observación a la vieja prensa, da cuenta del decreciente interés que en el curso de los años produjo el recuerdo de las jornadas emblematizadas un 14-F, como ojalá no ocurra con las del 2-F. Exponen sendos momentos estelares en la vida republicana, cuyas lecciones todavía debemos aún descubrir.

15/02/2016
Fotografía: Tomada de mariafsigillo.blogspot.com. Mercado citadino de los treinta del XX. Por lo visto, había con qué comer. Hoy, ni siquiera. Por 1989, tampoco hubo desabastecimiento, ahora sí.

martes, 18 de marzo de 2014

CAZA DE CITAS

"Curiosamente la prensa, que había sido vocero de las consignas del movimiento de protesta, veía ahora en ésta un instrumento de desorden y anarquía. Las multitudes, que esperaban mucho más de lo conseguido el 14 de febrero, eran ahora acusadas de bárbaras, turbas o masa inorgánica"

Luis Salamanca

(Protestas contra la tiranía: el nacimiento del movimiento ciudadano entre 1935 y 1937", UCV, Caracas, 2011:  250)

Fotografía: http://mariafsigillo.blogspot.com/

viernes, 14 de febrero de 2014

UNA CITA SEMEJANTE


Un día varias veces histórico: 1936 y 2014

Luis Barragán

La tradición comercial apunta a la celebración del día del amor y de la amistad, paradójicamente invocada por Nicolás Maduro para anunciar el tal Plan de Pacificación. No obstante, en las entrañas del pueblo venezolano, la fecha nos remite a la extraordinaria jornada de protesta escenificada en 1936, confluyendo el estudiantado organizado con los gremios de los trabajadores del comercio y los linotipistas.

La cita de la protesta – precisamente – contra la suspensión de las garantías constitucionales y la contundente censura de la prensa, se dio en el centro de Caracas. Duramente reprimida, con un saldo de muertos y heridos, una cuarta parte de la población de la ciudad capital acudió valiente a la cita.

El mandatario provisional sabía que el Rector Rízquez y la dirigencia de la Federación de Estudiantes de Venezuela (FEV), se encaminaron a Miraflores. Y, lejos de recrudecer la represión, Eleazar López Contreras atendió a una delegación, escuchó con atención al envalentonado Jóvito Villalba y, más allá,  a los días, anunció el célebre Programa de Febrero.

Después de la cita, la muchachada fue del palacio al Panteón Nacional. Encendidos discursos notariaron el evento que recogió una tradición de lucha que, desde el siglo anterior, tuvo expresiones colosales en 1958. Ahora, creyéndonos en una distinta centuria, el 14 de Febrero de 2014, es un día de luto y de luto activo, marcado por el sepelio de los heroicos líderes estudiantiles caídos tras el Día de la Juventud todavía de consecuencias impredecibles, debido a la manifiesta torpeza gubernamental, ahondado el propósito de imponer el proyecto totalitario aún a costa de la vida de inocentes.

Ambas fechas, varias veces históricas. Y que tienen por protagonista a la juventud que muy bien ejemplifica el corajudo discurso de un dirigente anónimo (https://www.youtube.com/watch?v=Z3cqjAANTcw&feature=share), que hzo del tránsito en el Metro de Caracas, una experiencia de lucha cívica, pacífica y resuelta por un futuro diferente.

ESTIRPE POLÍTICA



Estudiantes y el 14-F: 1936 y 2014

Ox Armand

Un 14-F, el estudiantado también fue protagonista de las luchas democráticas y la muerte regó de indignación a todo el país. La Federación de Estudiantes de Venezuela (FEV), coincidió con los gremios del comercio y linotipistas en una inédita e inmensa protesta popular frente al régimen gomecista que deseaba prolongarse, siendo inmediata y ferozmente reprimida en el centro de Caracas con un saldo de fallecidos y heridos. Nunca la ciudad de 200 mil habitantes  había visto algo semejante, movilizadas unas 50 mil en 1936, apenas fallecido el tirano de La Mulera.  Y fue demasiado intenso el testimonio de rebeldía que, por una parte, enderezada la marcha a Miraflores, después de los actos represivos, el otrora presidente provisional la recibió y atendió a una encendida delegación que expuso sus demandas. Así, Eleazar López Contreras escuchó con atención y paciencia a Jóvito Villalba, de quien se dice que batió su pajilla en la cara del mandatario, y – después – fue a encontrarse con los otros líderes estudiantiles, como Rómulo Betancourt, en el Panteón Nacional para concluir la extraordinaria jornada cívica manchada de sangre.  Y, por otra,  en menos de una semana, respondiendo a las exigencias populares, el régimen lanzó el celebérrimo Programa de Febrero que se realizó en el contexto de otro Gabinete Ejecutivo que exhibió nombres como el de Rómulo Gallegos y Alberto Adriani. A casi 80 de la heroica protesta, sobran los comentarios respecto a la incomparable cobardía del régimen que en 2014 no ha soportado la marcha pacífica de la juventud venezolana, aún reprimida con morbo y cinismo. Y quienes, como el suscrito, llegaron a dudar de la timidez y relajación del movimiento estudiantil ya despuntado el siglo XXI, sentimos ahora un legítimo orgullo por el colosal testimonio democrático que ha dado, pasando, incluso, por encima de sus dirigentes. No hay otra evidencia que la limpia y potente voz de la inconformidad que ha insurgido en demanda de las libertades, la democracia y la paz que nos niegan. Nos satisfizo inmensamente que ya quedaran plasmadas acciones como la del estudiante anónimo que hace un llamado de conciencia en el subterráneo caraqueño (https://www.youtube.com/watch?v=Z3cqjAANTcw&feature=share). Además, se sabe heredero de la emoción, el pensamiento y la actuación de otras generaciones de luchadores que anunciaron el alba.

La Delpinada del siglo XIX, las faenas de 1914 y del 1928 que se convirtió en un grito generacional, como 1936, el formidable protagonismo de 1958, por ejemplo, pertenecen a una estirpe política de inconmensurables aportes a la republicanidad que hoy está severamente amenazada. Historiadores y sociólogos han dado cuenta de estas históricas incursiones y bien vale la pena, a modo de ilustración, volver a sesudos trabajos como los de Orlando Albornoz, para asumir enteramente el legado. Ya no podrá decirse que el cierre de una planta televisiva y la avisada campaña publicitaria, produjo el fenómeno como en 2007.  Ahora, sintetizando magníficamente la resistencia de una larga década y media, aflora una promoción generacional que nuevamente está acorde con las demandas y los anhelos de un país que desespera. La estupenda muestra de rebeldía cívica señala senderos. Tiene por escenarios, todas las ciudades y pueblos de esta patria que no debemos perder. Enfrenta no sólo la dura y masiva represión, sino el bloqueo informativo que dice reducirlo, apocarlo, aminorarlo.

Vienen otros desafíos y, precisa y significativamente, arrancan desde el Día de la Juventud, pasando por otro aniversario como el del Congreso de Angostura. Pretenden demoler el liderazgo político del momento, ordenando la captura del Leopoldo López, intentando el allanamiento a la inmunidad parlamentaria de María Corina Machado, y ya se habla de propiciar la destitución de Antonio Ledezma.  Ojalá, con absoluta sinceridad, la MUD experimente un debate que la actualice de cara a una dramática coyuntura.
Reproducción: Una escena del 14-F de 1936, en la cámara de Juanito Martínez Pozueta.