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martes, 20 de enero de 2015

LA PALABRA POR OFICIO

Foro académico
Luis Barragán


Importa mucho el debate sobrio, coherente, organizado y fundado con los especialistas que, frecuentemente, ven con cierta y justificada desconfianza a la dirigencia opositora, proclive al encuentro efímero de distracción que no le exija más que su notable presencia. Ha sido tan impactante la informalidad, disonancia, improvisación y ligereza en los encuentros y las relaciones políticas intentadas, que – sentimos – la academia tiende legítimamente a sospechar de las discusiones compartidas sobre los asuntos públicos.

Ciertamente, el oficio político es también una especialidad, aunque parece cada vez más huérfano  del conocimiento y de la destreza que les son necesarios, cuando  - décadas atrás, con independencia de toda militancia – exhibió voceros con una preocupación por el estudio equivalente a la de la tribuna de calle. Por distintos motivos, hundidos en el atraso, urgimos de una actualización de ideas y perspectivas que no sólo le den prestancia y riqueza a la polémica indispensable, sino que ésta se prolongue y enriquezca a través de conclusiones y resultados que nos lleven a una mayor claridad y mejor eficiencia de las iniciativas planteadas o por plantearse.

Recientemente, tuvimos la ocasión de participar en un importante foro sobre la vigencia de la Constitución, en la histórica – ya remodelada y renombrada – Sala E de la Universidad Central de Venezuela, con los distinguidos juristas José Guillermo Andueza, Tulio Álvarez y Carlos García. Aceptamos y cumplimos con la generosa invitación de los doctores Alfredo Arismendi y Luis Molina, junto al profesorado y el estudiantado de Derecho Constitucional de la citada casa de estudios: nos satisfizo constatar no sólo el interés de la audiencia por el problemario actual, sino lograr la otra perspectiva que los venezolanos nos merecemos, en el esfuerzo de una renovada interpretación de los acontecimientos para los cuales ya no caben las viejas nociones heredadas.

Se ha dicho hasta el hastío, hemos pasado de la cultura oral a la electrónica, festejando la simple inmediatez y superficialidad de criterios, opiniones y gestos que la escrita suele negar. Consabido, cada vez más nos aislamos de las grandes corrientes universales del pensamiento, quebradas las editoriales y librerías del patio, imposibilitada la importación de títulos y las visitas – antaño recurrentes – de los más sonados catedráticos, por lo que debemos redoblar nuestros esfuerzos por alcanzar esa renovada interpretación: hasta el estudiantado del pregrado debe muchísimo al fotocopiador que pone en sus manos la obra prestada por un preocupado docente que sabe muy bien que acá no se conseguirá, angustiados profesor y discípulo por traducir lo que milagrosamente entra por un viajero al que se le agradece la búsqueda curiosa en el exterior.

Ni siquiera en los períodos más oscuros de nuestro historial republicano, perdimos a quienes tienen por oficio el pensamiento, aunque nunca podemos subestimar los riesgos actuales. Para la transición democrática, es nuestro convencimiento, contamos – por lo menos – con juristas capaces de contribuir a la ineludible navegación que, por otros mares, nos permitirán llegar a buen puerto.

Fuente:
http://www.diariocontraste.com/%EF%BB%BF%EF%BB%BFforo-academico-por-luis-barragan/
Fotografía: Noticias/ UCV:  http://ucvnoticias.ucv.ve/?p=34813

jueves, 15 de enero de 2015

INOCULTABLE



Foro universitario
En la realidad no está vigente la Constitución Venezolana

Promovido por el Instituto de Derecho Público y la Coordinación de Extensión de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad Central de Venezuela (UCV),  fue realizado un foro sobre la vigencia de la Constitución en la Sala Francisco de Miranda (antigua Sala E) de la Ciudad Universitaria, con la participación de los doctores José Guillermo Andueza, Tulio Alvarez, Carlos García y el diputado a la Asamblea Nacional Luis Barragán.

El encuentro que concitó la asistencia de otros profesores y estudiantes de Derecho Constitucional, fue instalado por el Dr. Alvarez, quien esbozó los orígenes del actual texto constitucional, incluyendo las vicisitudes del proceso constituyente venezolano de 1999 que, además, contrastó con la convincente realización del celebrado en Colombia, bajo las más difíciles condiciones, por 1991.  Consideró que la mejor prueba sobre la vigencia de la Constitución venezolana pasa por su efectiva utilidad para solventar la actual crisis política del país.

El Dr. Andueza hizo algunas precisiones sobre una Constitución que, en la práctica, no está vigente, demostrado recientemente por la consabida designación parlamentaria de los titulares de los poderes públicos. E hizo otras consideraciones específicas en torno a la jurisdicción constitucional, estableciendo una distinción entre los textos de 1961 y 1999, aunque lamentó el control gubernamental que hoy expone el Tribunal Supremo de Justicia, recordando la grave denuncia que el entonces Presidente Chávez hizo del Pacto de San José referido a los derechos humanos que violenta la propia carta constitucional.

 El Dr. García, director de la Escuela de Derecho de la Universidad Monteávila, relacionó los conflictos políticos resueltos en 2014 por la vía jurisdiccional. Así, la extralimitada interpretación hecha por la Sala Constitucional del máximo tribunal de la República, citando casos como los de los alcaldes luego encarcelados, el desconocimiento del derecho a la protesta, la destitución de la diputada María Corina Machado y la legitimación de los poderes, tiene un carácter legislativo que está distante de lo establecido por la Constitución, judicializando los problemas políticos.

Finalmente, el diputado Barragán versó sobre casos específicos de violación de la Constitución de la República por el oficialismo en la Asamblea Nacional, destacando – además – la sanción de leyes que, después, no son promulgadas ni devueltas por el Ejecutivo Nacional, cumplido el caso, sin que se aplique el artículo 216 constitucional. E hizo énfasis sobre la necesidad que tiene el régimen para darle un mínimo de racionalidad a las respuestas inconstitucionales que ha dado frente a la grave crisis política, económica y social que generó, empleando para ello al Tribunal Supremo de Justicia en el intento de convencer a sus propios seguidores.

Luego de las exposiciones, hubo numerosas preguntas del estudiantado y del profesorado presente, negando la real vigencia de la Constitución,  incluyendo la propuesta de darle continuidad a un evento que, en esta ocasión, corrió bajo la responsabilidad de los Dres. Alfredo Arismendi y Luis Molina, docentes en materia constitucional.

Fuente:
http://www.opinionynoticias.com/noticiasenvenezuela/21484-foro-sobre-vigencia-de-la-constitucion-en-la-ucv- 

DEBATE UNIVERSITARIO

http://ucvnoticias.ucv.ve/?p=34813

“La Constitución no está vigente en la práctica”

Aldrina Marin
Esta afirmación es parte de las coincidencias del encuentro titulado “La Constitución de 1999: ¿está vigente o no?”, realizado en la Sala Francisco de Miranda de la UCV y organizado por el Instituto de Derecho Público de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas con el objetivo de señalar, orientar y formar sobre la problemática del derecho constitucional que atraviesa el país.
Personalidades del mundo político y académico en la Sala Francisco de Miranda de la UCV
Personalidades del mundo político y académico en la Sala Francisco de Miranda de la UCV El panel de  expositores estuvo conformado por el Dr. Guillermo Andueza, Ex Decano de la FCJP, el  Dr. Carlos García Soto, Director de la Escuela de Derecho de la Universidad Monte Ávila y Luis Alberto Barragán, Diputado a la Asamblea Nacional.
Durante su intervención, Andueza señaló que la Constitución de 1999 legalmente está vigente, es decir, que tiene fuerza legal, sin embargo considera que esto no es cierto en la práctica. “Solo se aplica según la conveniencia política y esto sucede desde su creación”. Sostuvo la importancia de la formación de la opinión pública ante la problemática.
Refiriéndose a las Universidades del país, Andueza indicó que anteriormente eran las líderes intelectuales del país y que deben retomar su papel, porque el problema más grande es la falta de liderazgo. “El gobierno hace lo que quiere y no hay nadie que repique que está equivocado. Todos guardan silencio y eso nos está perjudicando muchísimo”.
Luis Alberto Barragán, Diputado a la Asamblea Nacional
Barragán por su parte, señaló que el país se siente cada vez más alejado de la Constitución, lo cual se evidencia en “el desconocimiento y subestimación de las reglas de convivencia, producto de una cultura política autoritaria”. Considera importante explicar y convencer a quienes acompañan al oficialismo, a entender la verdad detrás del discurso del poder político que sale a través de la vía jurisdiccional.
García, en su oportunidad, realizó un recorrido por la gestión legislativa de 2014 e hizo un balance de los conflictos políticos más destacados, en los que evidencia la violación del derecho constitucional y el retroceso de la conciencia democrática.

miércoles, 2 de enero de 2013

DE UNA PROMOCIÓN POLÍTICA

EL NACIONAL, Caracas, 4 de Agosto de 1998 / OPINION
Voto por el muerto
Luis Chumaceiro

Me comentaba mi santo padre que, cuando su abuelo se echaba cuatro palos, su grito de guerra era "caracha, viva el Mocho Hernández". Estas expresiones de alegría se correspondían con la leyenda de un personaje, hoy olvidado, que se asemeja mucho, en sus circunstancias, a uno de nuestros queridos candidatos presidenciales.
José Manuel Hernández, después de un peregrinar por buena parte del territorio nacional, se constituyó en la esperanza de la Venezuela de fines de siglo XIX, por su reconocida honradez y dotes políticas. El día 1° de septiembre de 1897, cuando su victoria electoral se daba como un hecho, el Gobierno ocupó las mesas e impuso la elección del candidato oficial de Crespo, el general Ignacio Andrade, originándose el período de la decadencia que tan bien describió José Rafael Pocaterra. El hombre sufrió destierro y cárcel y nunca se doblegó. Murió en Nueva York, en 1921, como para confirmar lo que posteriormente escribiría Andrés Eloy sobre nuestro país: "el hijo vil se eterniza adentro y el hijo grande se le muera afuera".
Dicen que el tatarabuelo fue a votar en una de las tantas elecciones en las que participó su Mocho. Al llegar a la mesa de votación, en aquellos tiempos la elección era en público, el funcionario encargado del escrutinio, militar en el sentido de Unamuno, lo interrogó a viva voz: -Doctor, ¿por quién vota usted?
-Mi voto es para el general Hernández.
-Doctor, ese es un enemigo del Gobierno.
-Entonces mi voto es para el enemigo.
-Doctor, ese hombre está en La Rotunda.
-Entonces voto por el preso.
-Seguramente será condenado a muerte.
-Entonces voto por el muerto.
De esta forma mi antepasado inició una trágica secuencia: "La maldición de los Chumaceiro". El doctor desembarcó en Cumaná con Román Delgado Chalbaud. Todavía estamos buscando los restos para enterrarlo. Su hijo, mi bisabuelo, conspiró contra el general Gómez con su compañero de promoción el capitán Luis Rafael Pimentel. Parece que lo fusilaron en las cercanías de la esquina de las Dos Pilitas. A su vez, mi abuelo, sin ser militar, apoyó fervientemente al general Medina Angarita. Falleció en extrañas circunstancias en El Obispo. Mi padre se le salvó a la Digepol por su condición de marino, que le permitió desertar en el extranjero. El caso peor es el mío: Primero gané perdiendo para, finalmente, perder ganando. Apoyé a Teodoro en 1983, seguí con Eduardo en 1988 y, cuando creía que mi destino estaba sellado con la etiqueta del liderazgo presidencial, apoyé en 1993 al "excelso", el hombre de todas las horas. ¡Pobre familia!, la única esperanza es que mis hijas son hembras y que serán jefes de campaña de su padrino Fernando, en el 2013. ¡Ese sí es un tío!
Esta es la historia heroica de mi familia, porque también los hay cobardes, traicioneros y mentirosos. Mi tío Valeriano Chumaceiro vino a Caracas a sacarle unos reales al doctor Uslar en las elecciones de 1963. Según él, contaba con una aceitada maquinaria en Carúpano y más de cien mil campesinos en la zona de Oriente. Para soportar la veracidad de sus dichos, le presentó al maestro de maestros un listado de más de 3 mil carupaneros. Por supuesto, ante la evidencia de los hechos, el comando le entregó Bs 100 mil de la época (uno por cada campesino), sin saber que los nombres habían salido del cementerio general del pueblo. En aquel diciembre del 63, el doctor Uslar obtuvo un solo voto en Carúpano e indignado increpó a mi tío Valeriano.
-Mire Chumaceiro, devuélvame los reales de la campaña.
-Doctor Uslar, tiene que entender. Lo engañaron a usted que es un gran hombre. ¿Cómo no me van a engañar a mi que soy un pobre pendejo?
Pocos años después, en el primer reinado del amigo Carlos Andrés, Valeriano se hizo adeco. Cuando lo nombraron presidente del Instituto Agrario Nacional, la nómina del instituto se incrementó con los 3 mil difuntos de la lista del doctor Uslar. Por si fuera poco, con varios préstamos para el desarrollo humano del Banco Agrícola y Pecuario (por supuesto el desarrollo del pariente), adquirió dos apartamentos en Miami. Uno de esos días en los que el Presidente se desplazaba por el interior para ver los resultados de su importante gestión, en una feria agropecuaria, Valeriano pidió prestado un semental de raza pardo-suiza para presentarlo en la exposición. Todavía recuerdan en Maturín los aplausos del gran líder de Rubio ante la presentación del Toro.: -Y ahora, propiedad de los Chumaceiro, el excelente ejemplar "Democracia con Energía" de la Finca "Gracias a Ti".
Como quien no quiere la cosa, he podido encontrar a los hijos de Valeriano en los comandos de AD, Copei, La Causa R, PPT, Irene, el Proyecto sin nombre y cuanto movimiento, partido y grupo de electores anda por ahí buscando votos. todos tienen el mismo objetivo y comportamientos. Por eso yo, como último varón de la generación de los Chumaceiro, nacidos en Carúpano y criados en Maracaibo, he decidido que, entre los dos estilos de la familia, me quedo con los que votaron por el muerto.
Post scriptum: Hablando de los que votan por el muerto, quiero manifestar mi alegría por la designación de Alexander Luzardo como gerente de medios de la campaña de Chávez. Con los medios con que cuenta, seguro son varios los que pasarán un susto con el próximo ministro del Ambiente. La otra decisión, no tan acertada en mi opinión, fue la de Andrés Caldera de lanzarse por la Coordinadora Vecinal del 23 de enero, en lugar de aceptar el ofrecimiento de primer puesto en la plancha de Convergencia, en Caracas. Yo no sé si va a ganar pero, al menos, las tiene bien puestas.

Nota LB: Hubo una definida promoción política en la Universidad Católica Andrés Bello. Particular, pues, ligada a personalidades copeyanas, no militó en la DCU. Después, ocupó posiciones en la dirección nacional de la Juventud Revolucionaria Copeyana (JRC), como Vladimir Petit (directorio), Fernando Egaña y Tulio Álvarez (secretariado). Más tarde, uno adscribe la candidatura presidencial de Eduardo Fernández y, otros, la de Rafael Caldera, ascendiendo al gobierno nacional.

Buscando algunos datos sobre la invasión imaginaria de Cipriano Castro que tanto sirvió a Juan Vicente Gómez, por 1913, hallamos el artículo de Tulio.  En un breve párrafo retrata lo que pudo ocurrir de no presentarse las consabidas circunstancias políticas, aún sin Chávez. A su modo, también esa promoción ucabista ya hubiese tenido, por lo menos, una tentativa presidencial.

miércoles, 20 de julio de 2011

ESTADO SOCIAL DE DERECHO Y DE JUSTICIA

EL NACIONAL - Miércoles 20 de Julio de 2011 Nación/2
JUDICIAL Dejan sin efecto antejuicio contra Capriles
"Oficialismo tiene el poder de anular sentencias del TSJ"
Tulio Álvarez y Magaly Vásquez explican que no ha debido tomarse en cuenta la militancia del demandante sino su condición de víctima
EDGAR LÓPEZ

Ayer, un día después de que las autoridades del Partido Socialista Unido de Venezuela se desmarcaron de la solicitud de enjuiciamiento formulada por Gerson Pérez contra el gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski, la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, Luisa Estella Morales, se apresuró a corregir los efectos jurídicos de lo que el oficialismo habría considerado un error político: la figuración del precandidato presidencial opositor como una víctima más del uso de los tribunales como instrumento de persecución contra los opositores.

El abogado Tulio Álvarez resumió la trascendencia de lo ocurrido al señalar: "Ha quedado demostrado que el oficialismo tiene el poder de revocar sentencias del Tribunal Supremo de Justicia".

El principal argumento de la magistrada Morales para anular la sentencia que ella misma había dictado cinco días antes es simple: Gerson Pérez mintió al identificarse como comisionado del PSUV, de lo cual el TSJ se percató después de admitir la solicitud de antejuicio contra Capriles, quizás luego de que el vicepresidente del PSUV, Aristóbulo Istúriz, aclarara públicamente que Pérez fue expulsado del partido de gobierno y que no fue autorizado para actuar judicialmente contra Capriles Radonski.

En el fallo que deja sin efecto el antejuicio de mérito contra el gobernador de Miranda se especifica: "la legitimidad o representación que se atribuya el accionante (es) un requisito necesario para la admisión de la pretensión incoada".

Magaly Vásquez, directora de Posgrado de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica Andrés Bello, explicó que poco importa si Pérez pertenece o no al PSUV: "Al TSJ le corresponde analizar si el que solicita el enjuiciamiento de un alto funcionario tiene la condición de víctima, en los términos establecidos en el Código Orgánico Procesal Penal. Todo indica que el PSUV no es víctima de los delitos imputados al gobernador de Miranda, enunciados por el solicitante en forma imprecisa como estafa a la nación con ánimo doloso y corrupción administrativa".

El abogado Álvarez explicó que los partidos políticos y sus militantes pudieran tener la condición de víctima sólo en casos de ilícitos electorales.

Ayer, la magistrada Morales declaró inadmisible una solicitud de enjuiciamiento contra el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, ejercida por el abogado José Ignacio Guédez Yépez, en nombre propio y como militante de La Causa R. A diferencia del análisis que se hizo para admitir y luego anular el antejuicio de mérito contra Capriles Radonski, esta vez el TSJ no tomó en cuenta la filiación partidista del demandante, sino el hecho de que no fuera una víctima de los hechos presuntamente punibles atribuidos al ministro Ramírez.