Silogismos fallidos contra la oposición
(Como complemento al post Silogismos fallidos contra el chavismo)
Hermann Alvino
Para aportar valor al debate hay que mojarse, hay que arriesgar hipótesis, y apartar el cuide, cual deporte muy extendido entre políticos y analistas. Puede que uno se equivoque, pero al menos se toma el trabajo de pensar y superar las declaraciones políticamente correctas, pero banales, de los escritos de analistas altamente valorados y difundidos por sus acólitos; análisis éstos que no aportan nada nuevo, ni presentan escenario alguno, y por tanto hacen imposible concretar una estrategia efectiva para defenestrar a la dictadura.
Hablar de unidad opositora ya es una quimera, puesto que todos sabemos que la MUD es un cadáver político a raíz de sus reiterados errores de lectura, tanto del chavismo como de los venezolanos opuestos al régimen. Seguir con esa consigna es promover nuevos desengaños en los venezolanos de a pie.
Por otra parte, con López preso y Capriles inhabilitado, con María Corina debilitada por la propia MUD, y con Ramos Allup sin asidero electoral real, es tangible que en esas organizaciones están surgiendo líderes que aspiran a llenar el vacío, dificultando más aún la unidad colectiva.
Además, la calle ahora tiene personajes muy diferentes a los millones de venezolanos decentes que durante todos estos años se tomaron las manifestaciones como una gigantesca terapia de grupo, puesto que lo quieran o no, la violencia por parte de los manifestantes ya ha hecho acto de presencia, por tanto, y como Corolario a los silogismos que a continuación se presentan, de no ocurrir algún cambio radical en la relación chavismo-oposición organizada, la evolución actual de los acontecimientos propicia un aumento de la probabilidad de una dictadura militar.
Silogismo 1:
Premisas:
– Al igual que Hitler, los comunistas soviéticos, y los tiranos cubanos, el chavismo cree que durará eternamente, y en la medida que pase más tiempo en el poder, ese autoengaño inevitablemente se irá consolidando con más fuerza entre sus jerarcas, esto es: que dicho poder les pertenece por derecho propio, o divino.
– Creer que se estará en el poder para siempre permite gestionar la radicalización opositora y las crisis sociales con más serenidad, puesto que se está convencido que a la postre todo dará una vuelta completa y se volverá a estabilizar el statu quo del régimen, algo que ya ha sucedido al menos tres veces durante el ciclo de poder de esta dictadura –no lo olvidemos.
Conclusión:
– El chavismo cree que puede hacer lo que le venga en gana con el país, con sus riquezas, y con los venezolanos –y en efecto, lo hace.
En qué falla el silogismo:
– En que en todas las sociedades en que ha habido dictaduras, férreas o light, de larga o de corta duración, allí al menos producían el mínimo de alimentos y bienes para su supervivencia básica. Así, durante la dictadura militar –cualquiera de las varias que ha tenido- Argentina los producía, al igual que Paraguay, Uruguay, Brasil e incluso los países de la Unión Soviética, cuya escasez era enfermiza y crónica, pero que jamás llegó a los límites venezolanos. De manera que la lucha más bien era por la libertad en sí misma, asociada obviamente, aunque no en todos los casos, con un mejor nivel de vida en general.
– Esas dictaduras cayeron solamente cuando se superó cierto límite mental y físico de penurias diarias. El caso de Rumania es el mejor ejemplo, porque allí la revolución solo pudo llegar luego de que el tirano impusiera inmensos sacrificios para pagar la deuda externa del país.
– Si esos regímenes hubieran tenido más sentido común –si es que cabe el término para estos casos-, muchos de ellos habrían durado más años, y de igual manera seguirían dominando si hubieran optado por una represión extrema, combinada con el típico lavado de cerebro generacional; así ha sido en Corea del Norte, y en Cuba, siendo esta última un caso excepcional, considerando el carácter de un pueblo con ese especial mestizaje taíno, europeo y africano, muy distinto al asiático.
– En este sentido, el problema del chavismo es triple: por un lado la escasez general ha sobrepasado un umbral de tolerancia que puede catalizar una rebelión generalizada –incluso en un pueblo tan laxo como el venezolano-; por otra parte, la ineptitud y dejadez del chavismo, a pesar de la permanente e intensa asesoría cubana, ha impedido concretar a plenitud ese lavado de cerebro que asegura una continuidad generacional de apoyo al régimen. Y en tercer lugar –y aún pensando lo peor de nuestras fuerzas armadas, cual corruptas, necias y traidoras, al entregar la soberanía a Cuba sin disparar un tiro-, es difícil que se animen a una represión extrema y de larga duración como las comentadas, sea porque aún les queda un mínimo de sensibilidad humana, o simplemente porque ellas también se han vuelto ineficaces a la hora de reprimir.
Silogismo 2:
Premisas:
– El chavismo piensa que dentro de las inevitables divisiones que existen en cualquier proyecto de poder –concretado o no-, las prebendas derivadas de la venta de crudo diluyen cualquier disidencia que ponga en peligro su hegemonía.
– El chavismo cree que cualquier disidencia, por ser eventual, relativamente aislada y estar protagonizada por alguien perfectamente chantajeable en lo personal y administrativo –todo chavista que ha estado en el gobierno lo es-, dicha disidencia podrá ser apagada y alejada del poder con relativa rapidez y facilidad.
Conclusión:
– El reparto de poder entre las diversas facciones, con los militares en primera línea encabezando la mesa del dinero mal habido, permitirá seguir forjando alianzas entre dichas facciones, frente a cualquier proyecto alterno crítico que surja dentro del mismo chavismo.
En qué falla el silogismo:
– En que justamente por ese autoengaño de creer que el poder les pertenece por derecho divino –cuando en el fondo éste se deriva de un golpe de suerte y de la irresponsabilidad del adversario demócrata-, la misma disidencia interna que vaya surgiendo también creerá en ese poder concedido por derecho divino y talento propio, convirtiéndose en un rival poderoso, especialmente luego de haber robado y acumulado riquezas durante casi dos décadas. Esta obviedad se delató con la inevitable decisión de Maduro de darle la Vicepresidencia a El-Aissami, quien luego de años acumulando riquezas y poder, ya estaba en condiciones de disputarle el liderazgo al mismo Maduro y Cabello. Dicho tridente constituye un pacto contra natura, que solo será capaz de durar en la medida en que haya prebendas para todos.
– Por otra parte, los gobernadores chavistas constituyen una disidencia que aún no se ha expresado, ya que su ejecicio ha sido alargado por la dictadura justamente para mantenerlos a todos contentos. Si por algún motivo el régimen llegara a realizar elecciones regionales y locales, y dada la certeza de que perderán en casi todo el territorio, esos chavistas ahora en el poder estatal y local optarán por un sálvese quien pueda, deteriorando en gran medida la aparente unidad del régimen, y generándole una crisis más profunda de lo que pueda creerse, puesto que al ser esos gobernadores en su gran mayoría militares, la brecha entre chavistas civiles y militares se alargaría hasta un punto sin retorno.
Silogismo 3:
Premisas:
– El chavismo piensa que dada la debilidad estructural de las organizaciones opositoras, éstas no serán capaces ni de asumir un liderazgo creíble frente a las cada vez más frecuentes crisis sociales, ni de compactar la masa crítica necesaria para que una vez iniciada la violencia social, ésta crezca exponencialmente hasta el colapso de la dictadura –siempre que la MUD llegara a optar por esa vía, claro está.
– El chavismo piensa que utilizando las tres instituciones que tiene a la mano para obstaculizar el desarrollo del liderazgo opositor formal, –el TSJ, el CNE y la Contraloría-, utilizándolas como baraja de acuerdo a la coyuntura existente o eventual, podrá seguir laminando la influencia de los líderes opositores con más arraigo en el país.
Conclusión:
– El chavismo piensa que tiene a la oposición controlada.
En qué falla el silogismo:
– En que si bien la dictadura ha tenido un indiscutible éxito en dicho objetivo, con lo que no cuenta es que ese liderazgo opositor que ha pulverizado es el que le podría garantizarle una cesión de poder relativamente pacífica, y que al eliminarlo están promoviendo un liderazgo alterno mucho más joven, que por el mero hecho de solo haber conocido al chavismo como sistema de vida, no solo desconoce las formas de convivencia política que aseguren ese tránsito pacífico, sino que su fragmentación es un factor clave en la anarquización del inconformismo, una vez superado el umbral de tolerancia.
– Si bien esa anarquización puede sugerirle al régimen que le será más fácil inertizarla, con lo que no cuenta es que los focos de rebelión serán demasiado numerosos para lograr dicho objetivo. Llama la atención que la calle opositora esté ocupada cada vez más por jóvenes, alejados de cualquier vivencia política y partidista tradicional, cuya acción con el tiempo será incontrolable, tanto por el régimen como por los partidos que actualmente intentan canalizar sin éxito dicha fuerza. Dada su pérdida de credibilidad a partir del llamado diálogo con al chavismo.
– Con López detenido por muchos años, con Ledezma que va por el mismo camino, con Capriles inhabilitado prácticamente durante un ciclo de vida político, con la misma María Corina, ya no acosada por el régimen, sino objetivamente apartada por la misma MUD, y con un Henry Ramos con evidentes debilidades políticas a partir de su larga trayectoria como dirigente adeco –cual firme defensor de CAP y Lusinchi-, el liderazgo opositor organizado y formal está en grave peligro, especialmente si consideramos que sus organizaciones han sido tan personalistas como lo fueron todos los partidos durante la democracia, y por tanto el ascenso de nuevas figuras tomará un tiempo del que, dadas las circunstancias, parece que no podrán disponer.
Conclusiones generales:
– El chavismo está sometido a tres factores potencialmente desestabilizadores de su poder:
El primero es el interno, por vía de las disidencias, algo eventualmente gestionable mediante la riqueza petrolera, mientras la haya.
El segundo es el factor militar, porque aún habiendo depurado a fondo la institución, en el caso de haber elecciones estatales, la inevitable pérdida de poder de los gobernadores militares abriría un frente interno muy agresivo.
El tercer factor es la diversificación del frente opositor, jóvenes sin liderazgo reconocido, cuya proliferación de focos anárquicos serán una causa motivante para poner orden, algo de lo que el régimen por sí mismo no será capaz, por lo que la posibilidad de un cambio de régimen, esta vez una dictadura militar sin tapujos, será cada vez más alta.
Fuente:
https://vivalapolitica.wordpress.com/2017/04/20/silogismos-fallidos-contra-la-oposicion/
Cfr.
http://lbarragan.blogspot.com/2017/04/fondazos-logicos.html
Fotografía: EFE.
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sábado, 6 de mayo de 2017
lunes, 10 de abril de 2017
FONDAZOS LÓGICOS
Silogismos fallidos contra el chavismo
Hermann Alvino
Silogismo 1:
Premisas:
- La MUD y afines piensan que el chavismo aceptará realizar elecciones presidenciales en 2018.
- La MUD y afines piensan que ganarán las elecciones.
Conclusión:
- El chavismo perdedor en dichas elecciones entregará al poder al ganador.
En qué falla el silogismo:
- En que nadie puede asegurar que el chavismo realizará elecciones presidenciales. El referendo revocatorio es el testimonio más reciente de ello.
- En que nadie puede asegurar que la oposición ganaría las elecciones, porque ni irá unida -para obtener la más alta votación, indispensable para hacerse con la victoria-, ni irá con los candidatos más arraigados hasta el presente, de los cuales uno está inhabilitado, otro detenido y ya inventarán algo para hacerlo sufrir más aún, y sigue la escabechina de candidatos.
- Porque no está asegurado que el candidato del chavismo sea Maduro, pudiendo lanzar a alguien más tragable para motivar el voto afín.
- Porque podrá haber fraude –aunque aún hay quienes no se lo creen…
- Y porque de perder las elecciones, el chavismo no necesariamente entregaría el poder –excusas para ello sobrarán.
Silogismo 2:
Premisas:
- La MUD y afines piensan que en las fuerzas armadas activas hay militares demócratas.
- La MUD y afines piensan que una vez que se alcance cierto umbral de deterioro generalizado en el país, y que la deshonra misma de las fuerzas armadas también cruce cierto umbral, esos militares demócratas tendrían el suficiente arraigo en su institución como para generar un cambio de ésta hacia el respeto de una constitución, que aunque sea defectuosa y ambigua, se debe hacer respetar.
Conclusión:
- Las fuerzas armadas serán la garantía de que en caso de triundo opositor, éste será respetado.
En qué falla el silogismo:
- En que luego de casi veinte años de chavismo, por ley de vida y por ley militar los militares demócratas ya no están activos sino retirados, y sin ningún tipo de influencia.
- En que luego de casi veinte años de chavismo adoctrinador las nuevas camadas de oficiales y soldados no han conocido otra cosa que no sea el estilo de vida chavista, dentro del cual gozan de innegables privilegios que no pondrán en juego por defender a unos desconocidos, ni para dar un salto al vacío.
- En que los militares inquietos y díscolos con relación al chavismo están muy controlados, y se les amenaza debidamente para que pasen dócilmente su ciclo activo en la institución.
- En que luego de veinte años de chavismo acostumbrado a la mano tutora cubana, los militares han llegado a un equilibrio existencial, que se balancea entre esos privilegios derivados del poder que tienen dentro de todas las instituciones públicas -para abusar a su antojo y capricho-, el tenerse que calar órdenes de alto nivel estratégico emanadas por esos cubanos, y el soportar y apoyar al mismo Maduro y una corte de ineptos que ni siquiera tienen la preparación de dichos oficiales –ya muy deficiente, que es mucho decir-. Que un oficial serio acepte compartir el poder con gentuza como Iris Varela o el mismo Cabello, es un síntoma de la degeneración espiritual y existencial de las fuerzas armadas venezolanas.
Silogismo 3:
Premisas:
- La MUD y afines piensan que en caso de victoria electoral presidencial, las fuerzas armadas obligarán al chavismo a entregar el poder.
- La MUD y afines piensan que de no entregar el poder, tanto el chavismo como las fuerzas armadas estarán sometidas a una enorme presión internacional que a la postre los hará ceder en sus pretensiones de continuar su hegemonía.
Conclusión:
- La misma que en el silogismo anterior; que el eventual triunfo opositor se respetará.
En qué falla el silogismo:
- En que las fuerzas armadas, ni son ni serán neutrales en ninguna contienda electoral donde esté en juego el poder del chavismo, por la sencilla razón de que ellas mismas son parte fundamental y mayoritaria de dicho poder.
- En que las presiones internacionales no le preocupan a ningún dictador, ni régimen autoritario –ejemplos como el de Siria, Irán o Corea del Norte son prueba de ello-. Además, no estamos viviendo aquellos años 60 donde tanto Betancourt como los miembros de la OEA tenían el guáramo para expulsar a los países de la región dominados por dictaduras. Actualmente todos se cuidan, y cuidan sus alianzas internas y sus respectivos electorados, cambiando la ética de las relaciones internacionales por la conveniencia electoral de cada uno.
Silogismo 4:
Premisas:
- La MUD y afines piensan que la solución es electoral y pacífica.
- La MUD y afines piensan que esa solución también la creen los millones de venezolanos decentes de a pie.
Conclusión:
- La MUD siempre podrá contar con esa porción demócrata del país.
En qué falla el silogismo:
- En que a estas alturas es obvio que la solución no será ni electoral ni pacífica, quedando solo por determinar cuál será el nivel de violencia para defenestrar al chavismo del poder.
- En que a estas alturas el número de venezolanos de buena voluntad que realmente cree en una salida electoral, legal y pacífica es ínfimo, al tiempo que le dan la espalda a las declaraciones políticamente correctas –cuando no banales- de la MUD, sobre la paz, amor y elecciones que serán la solución a la pesadilla.
- En que –al margen de lo comentado en las fallas de los anteriores silogismos-, no puede haber solución electoral ni pacífica si en la oposición no hay conducción política, ni ideas para gobernar, ni plan de país, ni un intenso trabajo de base para debatir y consensuar dichas ideas, ni mucho menos un proyecto que supere al rentismo -aún cuando éste colapse por el irreversible deterioro de nuestra industra petrolera.
- En que la MUD sigue teniendo como target político a esa clase media y empresarial que en su momento permitió que los partidos tradicionales perdieran la República, sin percatarse que esa misma clase media, y las fuerzas fácticas que constituyeron su mayor fortaleza, por ley de vida y por empobrecimiento progresivo ya no existen. La oposición real está realenga, y gira alrededor de esos millones de jóvenes que están manifestándose cada vez con mayor frecuencia, sin ideas ni conducción, solo motivados por un inconformismo existencial que ni siquiera saben definir ni cuantificar, a causa de la pobre preparación y formación a los que los sometió la política educativa chavista. La anarquía está a la vuelta de la esquina, impulsada por ese inconformismo, el hambre, las enfermedades y la pobreza.
Silogismo 5:
- La MUD y afines creen que sus organizaciones partidistas, validadas mediante el filtro caprichoso del CNE, serán aceptadas como tales por la dictadura.
- La MUD y afines creen que sus organizaciones partidistas podrán dirimir sus liderazgos para así presentarlos ante el país a la hora de las elecciones, sean locales, estatales o nacionales.
Conclusión:
- Los partidos no afectos ala dictadura podrán profundizar su labor opositora.
En qué falla el silogismo:
- Al margen de las consideraciones anteriores sobre la flexibilidad chavista para mover fechas electorales, y eventualmente no llevarlas a cabo, la inhabilitación de Capriles confirma que el chavismo no está dispuesto a perder el control sobre la vida interna de los partidos importantes, al menos en lo fundamental, como es la viabilidad para que éstos proyecten a sus dirigentes más allá de lo tolerable. El chavismo ha sabido turnar y articular al TSJ, al CNE, a la Fiscalía, y a la Contraloría, para inertizar a los partidos de la MUD, al tiempo que éstos seguían y siguen, creyendo en que todavía queda algún oasis de legalidad en dichos organismos. No es así, y ahora solo falta buscarle la caída a Ramos Allup para terminar de descabezar a esa MUD.
- En que si el chavismo es capaz de inhabilitar a Capriles basándose en criterios muy débiles, también será capaz de ilegalizar cualquier partido político que sospeche pueda crcer más de la cuenta.
Silogismo 6:
- La MUD y afines creen que con las movilizaciones populares masivas, combinadas con la presión internacional, el régimen estará obligado a mover ficha y abrirse al escenario electoral.
- La MUD y afines creen que esas movilizaciones serán cada vez más fercuentes hasta el punto de colapsar a la dictadura.
- Conclusión:
- Hay que intensificar la movilización popular.
En qué falla el silogismo:
- En que ninguna movilización popular y masiva tumba dictaduras si no dispone como sustrato de una fuerza física real –léase las fuerzas armadas-. Los millones de venezolanos que salen a la calle indefensos son solo pasto del gas colorado que ahora está de moda entre los esbirros chavistas. Bastan pocos tiradores expertos, y muchos malandros chavistas armados para herir, asesinar y dispersar a la gente. Recordemos el episodio del Puente Llaguno. Ni siquiera las guerrillas colombianas, argentinas, chilenas fueron capaces de tomar el poder –eso solo fue posible en Cuba y Nicaragua, y por motivos muy particulares que dejaremos de lado por ahora.
- En que a la hora de decidir, esos millones de manifestantes saben que sus líderes se echarán para atrás. Recordemos la noche aquella cuando Capriles no se atrevió a reclamar su presidencia.
- En que la movilización sin organicidad es presa fácil de la represión.
- En que se cree que quienes manifiestan estará dispuestos a todo, a llegar a Miraflores, a arrasar con todo, cuando la verdad es que -siendo el miedo legítimo y necesario- eso no es realista, puesto que para la gran mayoría de manifestantes ya no tan jóvenes, esa actividad ya está arraigada como una simple terapia de masas, sin la continuidad lógica de una huelga nacional extrema, algo que solo ha sido posible en lugares especiales y con gente algo diversa del venezolano actual, como en Polonia y la India.
Como conclusión, al menos en una primera aproximación:
- La MUD sigue con más de lo mismo, algo que desde hace quince años está comprobado que no funciona.
- Cada vez se confirma que la salida no será ni electoral ni pacífica.
- Que las manifestaciones carecen de efecto real si no van acompañadas por un instrumento de disuasión creíble, que puede ser la violencia extrema a cualquier precio, o una huelga capaz de hasta hacerle pasar hambre a los misnmos jerarcas chavistas.
Fuente:
https://vivalapolitica.wordpress.com/2017/04/09/silogismos-fallidos-contra-el-chavismo/
Fotografía: Jaime Ballestas (Facebook), quien apunta: "No hay nada hay mas frágil en este mundo que un motorizado tratando de disparar cuando le pegan un chinazo".
Cfr.
http://lbarragan.blogspot.com/2017/05/chinazos-logicos.html
Hermann Alvino
Silogismo 1:
Premisas:
- La MUD y afines piensan que el chavismo aceptará realizar elecciones presidenciales en 2018.
- La MUD y afines piensan que ganarán las elecciones.
Conclusión:
- El chavismo perdedor en dichas elecciones entregará al poder al ganador.
En qué falla el silogismo:
- En que nadie puede asegurar que el chavismo realizará elecciones presidenciales. El referendo revocatorio es el testimonio más reciente de ello.
- En que nadie puede asegurar que la oposición ganaría las elecciones, porque ni irá unida -para obtener la más alta votación, indispensable para hacerse con la victoria-, ni irá con los candidatos más arraigados hasta el presente, de los cuales uno está inhabilitado, otro detenido y ya inventarán algo para hacerlo sufrir más aún, y sigue la escabechina de candidatos.
- Porque no está asegurado que el candidato del chavismo sea Maduro, pudiendo lanzar a alguien más tragable para motivar el voto afín.
- Porque podrá haber fraude –aunque aún hay quienes no se lo creen…
- Y porque de perder las elecciones, el chavismo no necesariamente entregaría el poder –excusas para ello sobrarán.
Silogismo 2:
Premisas:
- La MUD y afines piensan que en las fuerzas armadas activas hay militares demócratas.
- La MUD y afines piensan que una vez que se alcance cierto umbral de deterioro generalizado en el país, y que la deshonra misma de las fuerzas armadas también cruce cierto umbral, esos militares demócratas tendrían el suficiente arraigo en su institución como para generar un cambio de ésta hacia el respeto de una constitución, que aunque sea defectuosa y ambigua, se debe hacer respetar.
Conclusión:
- Las fuerzas armadas serán la garantía de que en caso de triundo opositor, éste será respetado.
En qué falla el silogismo:
- En que luego de casi veinte años de chavismo, por ley de vida y por ley militar los militares demócratas ya no están activos sino retirados, y sin ningún tipo de influencia.
- En que luego de casi veinte años de chavismo adoctrinador las nuevas camadas de oficiales y soldados no han conocido otra cosa que no sea el estilo de vida chavista, dentro del cual gozan de innegables privilegios que no pondrán en juego por defender a unos desconocidos, ni para dar un salto al vacío.
- En que los militares inquietos y díscolos con relación al chavismo están muy controlados, y se les amenaza debidamente para que pasen dócilmente su ciclo activo en la institución.
- En que luego de veinte años de chavismo acostumbrado a la mano tutora cubana, los militares han llegado a un equilibrio existencial, que se balancea entre esos privilegios derivados del poder que tienen dentro de todas las instituciones públicas -para abusar a su antojo y capricho-, el tenerse que calar órdenes de alto nivel estratégico emanadas por esos cubanos, y el soportar y apoyar al mismo Maduro y una corte de ineptos que ni siquiera tienen la preparación de dichos oficiales –ya muy deficiente, que es mucho decir-. Que un oficial serio acepte compartir el poder con gentuza como Iris Varela o el mismo Cabello, es un síntoma de la degeneración espiritual y existencial de las fuerzas armadas venezolanas.
Silogismo 3:
Premisas:
- La MUD y afines piensan que en caso de victoria electoral presidencial, las fuerzas armadas obligarán al chavismo a entregar el poder.
- La MUD y afines piensan que de no entregar el poder, tanto el chavismo como las fuerzas armadas estarán sometidas a una enorme presión internacional que a la postre los hará ceder en sus pretensiones de continuar su hegemonía.
Conclusión:
- La misma que en el silogismo anterior; que el eventual triunfo opositor se respetará.
En qué falla el silogismo:
- En que las fuerzas armadas, ni son ni serán neutrales en ninguna contienda electoral donde esté en juego el poder del chavismo, por la sencilla razón de que ellas mismas son parte fundamental y mayoritaria de dicho poder.
- En que las presiones internacionales no le preocupan a ningún dictador, ni régimen autoritario –ejemplos como el de Siria, Irán o Corea del Norte son prueba de ello-. Además, no estamos viviendo aquellos años 60 donde tanto Betancourt como los miembros de la OEA tenían el guáramo para expulsar a los países de la región dominados por dictaduras. Actualmente todos se cuidan, y cuidan sus alianzas internas y sus respectivos electorados, cambiando la ética de las relaciones internacionales por la conveniencia electoral de cada uno.
Silogismo 4:
Premisas:
- La MUD y afines piensan que la solución es electoral y pacífica.
- La MUD y afines piensan que esa solución también la creen los millones de venezolanos decentes de a pie.
Conclusión:
- La MUD siempre podrá contar con esa porción demócrata del país.
En qué falla el silogismo:
- En que a estas alturas es obvio que la solución no será ni electoral ni pacífica, quedando solo por determinar cuál será el nivel de violencia para defenestrar al chavismo del poder.
- En que a estas alturas el número de venezolanos de buena voluntad que realmente cree en una salida electoral, legal y pacífica es ínfimo, al tiempo que le dan la espalda a las declaraciones políticamente correctas –cuando no banales- de la MUD, sobre la paz, amor y elecciones que serán la solución a la pesadilla.
- En que –al margen de lo comentado en las fallas de los anteriores silogismos-, no puede haber solución electoral ni pacífica si en la oposición no hay conducción política, ni ideas para gobernar, ni plan de país, ni un intenso trabajo de base para debatir y consensuar dichas ideas, ni mucho menos un proyecto que supere al rentismo -aún cuando éste colapse por el irreversible deterioro de nuestra industra petrolera.
- En que la MUD sigue teniendo como target político a esa clase media y empresarial que en su momento permitió que los partidos tradicionales perdieran la República, sin percatarse que esa misma clase media, y las fuerzas fácticas que constituyeron su mayor fortaleza, por ley de vida y por empobrecimiento progresivo ya no existen. La oposición real está realenga, y gira alrededor de esos millones de jóvenes que están manifestándose cada vez con mayor frecuencia, sin ideas ni conducción, solo motivados por un inconformismo existencial que ni siquiera saben definir ni cuantificar, a causa de la pobre preparación y formación a los que los sometió la política educativa chavista. La anarquía está a la vuelta de la esquina, impulsada por ese inconformismo, el hambre, las enfermedades y la pobreza.
Silogismo 5:
- La MUD y afines creen que sus organizaciones partidistas, validadas mediante el filtro caprichoso del CNE, serán aceptadas como tales por la dictadura.
- La MUD y afines creen que sus organizaciones partidistas podrán dirimir sus liderazgos para así presentarlos ante el país a la hora de las elecciones, sean locales, estatales o nacionales.
Conclusión:
- Los partidos no afectos ala dictadura podrán profundizar su labor opositora.
En qué falla el silogismo:
- Al margen de las consideraciones anteriores sobre la flexibilidad chavista para mover fechas electorales, y eventualmente no llevarlas a cabo, la inhabilitación de Capriles confirma que el chavismo no está dispuesto a perder el control sobre la vida interna de los partidos importantes, al menos en lo fundamental, como es la viabilidad para que éstos proyecten a sus dirigentes más allá de lo tolerable. El chavismo ha sabido turnar y articular al TSJ, al CNE, a la Fiscalía, y a la Contraloría, para inertizar a los partidos de la MUD, al tiempo que éstos seguían y siguen, creyendo en que todavía queda algún oasis de legalidad en dichos organismos. No es así, y ahora solo falta buscarle la caída a Ramos Allup para terminar de descabezar a esa MUD.
- En que si el chavismo es capaz de inhabilitar a Capriles basándose en criterios muy débiles, también será capaz de ilegalizar cualquier partido político que sospeche pueda crcer más de la cuenta.
Silogismo 6:
- La MUD y afines creen que con las movilizaciones populares masivas, combinadas con la presión internacional, el régimen estará obligado a mover ficha y abrirse al escenario electoral.
- La MUD y afines creen que esas movilizaciones serán cada vez más fercuentes hasta el punto de colapsar a la dictadura.
- Conclusión:
- Hay que intensificar la movilización popular.
En qué falla el silogismo:
- En que ninguna movilización popular y masiva tumba dictaduras si no dispone como sustrato de una fuerza física real –léase las fuerzas armadas-. Los millones de venezolanos que salen a la calle indefensos son solo pasto del gas colorado que ahora está de moda entre los esbirros chavistas. Bastan pocos tiradores expertos, y muchos malandros chavistas armados para herir, asesinar y dispersar a la gente. Recordemos el episodio del Puente Llaguno. Ni siquiera las guerrillas colombianas, argentinas, chilenas fueron capaces de tomar el poder –eso solo fue posible en Cuba y Nicaragua, y por motivos muy particulares que dejaremos de lado por ahora.
- En que a la hora de decidir, esos millones de manifestantes saben que sus líderes se echarán para atrás. Recordemos la noche aquella cuando Capriles no se atrevió a reclamar su presidencia.
- En que la movilización sin organicidad es presa fácil de la represión.
- En que se cree que quienes manifiestan estará dispuestos a todo, a llegar a Miraflores, a arrasar con todo, cuando la verdad es que -siendo el miedo legítimo y necesario- eso no es realista, puesto que para la gran mayoría de manifestantes ya no tan jóvenes, esa actividad ya está arraigada como una simple terapia de masas, sin la continuidad lógica de una huelga nacional extrema, algo que solo ha sido posible en lugares especiales y con gente algo diversa del venezolano actual, como en Polonia y la India.
Como conclusión, al menos en una primera aproximación:
- La MUD sigue con más de lo mismo, algo que desde hace quince años está comprobado que no funciona.
- Cada vez se confirma que la salida no será ni electoral ni pacífica.
- Que las manifestaciones carecen de efecto real si no van acompañadas por un instrumento de disuasión creíble, que puede ser la violencia extrema a cualquier precio, o una huelga capaz de hasta hacerle pasar hambre a los misnmos jerarcas chavistas.
Fuente:
https://vivalapolitica.wordpress.com/2017/04/09/silogismos-fallidos-contra-el-chavismo/
Fotografía: Jaime Ballestas (Facebook), quien apunta: "No hay nada hay mas frágil en este mundo que un motorizado tratando de disparar cuando le pegan un chinazo".
Cfr.
http://lbarragan.blogspot.com/2017/05/chinazos-logicos.html
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