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lunes, 15 de abril de 2019

CRECER EN LA CONFIANZA TOTAL

Evangelio de la Bendición de Ramos: Lc 19,28-40
+Mons. Gabriel Mestre
Obispo de Mar del Plata

Domingo de Ramos Ciclo C. 14 de abril de 2019
Primera lectura: Is 50,4-7
Salmo: Sal 21,8-9.17-18a.19-20.23-24
Segunda lectura: Flp 2,6-11
Evangelio: Lc 22,7.14-23,56 (o bien más breve: Lc 22,66a; 23,1b-49)

La Liturgia de la Iglesia todos los años proclama dos veces los relatos completos de la Pasión del Señor: el Domingo de Ramos según los Evangelios Sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas); y el Viernes Santo en la versión de Juan. Este año 2019 el Domingo de Ramos, en el ciclo C, compartimos el relato de Lucas. Además, se lee al comienzo de la Misa, el texto de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén también en la versión de Lucas.

Los tres relatos Sinópticos de la Pasión son similares pero no iguales. Por eso es bueno leer el texto de Lucas e ir comparando los matices con Mateo y Marcos. Señalaremos algunos puntos particulares y característicos de este largo relato para que sirvan para la Lectio Divina, para la lectura orante personal y comunitaria de la Escritura:

1. El relato comienza con la Cena. Es propio de Lucas poner una copa previa al Pan y al Vino Eucarísticos (22,17).

2. En las palabras de la Cena Lucas pone relieve en el valor sacrificial de la muerte de Jesús: “se derrama por ustedes…” (22,20).

3. Aparece como aspecto paradojal la discusión sobre quién es el más importante (22,24-27). Sólo Lucas coloca este texto en el contexto de la Pasión.

4. La recompensa promedita a los discípulos que perseveran hasta el final es puesta solamente por Lucas en la Pasión (22,28-30).

5. En 22,39 comienza en sentido estricto el relato de la Pasión del Señor.

6. La escena del prendimiento culmina con una frase que solo Lucas trae: “Todos los días estaba con ustedes en el Templo y no me arrestaron. Pero esta es la hora de ustedes y el poder de las tinieblas” (22,53).

7. En 22,54 comienza el proceso ante el Sanedrín de los judíos.

8. En el relato de la triple negación de Pedro Lucas trae un detalle particular que tiene que ver con la mirada de Jesús al primer apóstol (22,61).

9. En 23,1 comienza el juicio ante el tribunal romano.

10. Pareciera que Lucas no quiera “cargar las tintas” sobre la responsabilidad de Pilato en la condena de Jesús (23,1-7).

11. Herodes mismo lo libra de cargos al Señor (23,8-12).

12. La multitud pronuncia la primera sentencia condenatoria (23,18).

13. En 23,26 comienza el camino de la cruz.

14. Las palabras a las mujeres son propias de Lucas (23,28-31).

15. La crucifixión se narra de manera más “suave” que en Marcos y Mateo, es decir se acotan los momentos más dramáticos (22,33).

16. Sólo en Lucas Jesús pide al Padre el perdón de los que lo crucifican (23,34).

17. En 23,39-43 aparece el diálogo de Jesús con el llamado “buen ladrón”. Este diálogo es propio de Lucas.

18. El salmo citado en relación con la muerte no es el 22[21] como en Mateo y en Marcos, sino el 31[30]: salmo de confianza y esperanza del Hijo en las manos del Padre (23,46).

         Es obvio que, ante tanta riqueza de la Palabra del Señor, serían innumerables los puntos para meditar. Cada uno debe hacer su propio camino leyendo y releyendo el texto bíblico. Propongo solo tres preguntas a la luz de algunos de los textos particulares de Lucas que hemos señalado más arriba.

1.     La misericordia de Dios expresada en el perdón que Jesús otorga a sus propios verdugos (23,34): ¿descubro una vez más que Jesús perdona mis pecados y me abre a su misericordia?

2.     La súplica humilde del llamado “buen ladrón” (23,39-43): ¿me reconozco pecador y pido misericordia a Dios el único que puede salvarme?

3.     La confianza absoluta de Jesús en las manos del Padre (23,46): ¿busco crecer en confianza total en Dios en todos los momentos de mi vida, especialmente en los momentos de cruz y de dificultad?

Cfr.
José Martínez de Toda (SJ): https://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-domingo-ramos-7
Marcos Rodríguez: http://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/1958-preguntas-ante-la-muerte-de-jes%C3%BAs.html
Fotografías:
"La pasión de Cristo explicada por un médico fisiólogo": https://www.primeroscristianos.com/la-pasion-de-cristo-explicada-por-un-medico-fisiologo/
http://eldiariobalcarce.com.ar/monsenor-gabriel-mestre-asumio-como-nuevo-obispo-de-la-diocesis-787

lunes, 21 de marzo de 2016

ENTRADA

NOTITARDE, Valencia, 20 de marzo de 2016
La Semana Santa:Pascua de Cristo (Lc. 22:14 - 23:56) 
Joel de Jesús Núñez Flautes

La “Semana Santa”, tiene su origen en la Pascua inaugurada por Cristo con su Pasión,  Muerte y sobre todo su Resurrección. La Pascua de Cristo coincidió con la Pascua o fiesta pastoril de los judíos que duraba siete días y en la cual se ofrecía o inmolaba un cordero ante el altar, cuya sangre derramada simbolizaba el perdón de los pecados y la bendición para el pueblo; además, se celebraba en esta semana la cena pascual.
Dicha semana se celebraba a partir del 14 de Nisán (que es el primer mes del calendario religioso judío, correspondiente a nuestro marzo-abril. Del 14 al 21 de Nisán se celebraba la fiesta de pascua). Cristo en la Última Cena (celebrada el Jueves Santo) unió la pascua judía con su propia Pascua; porque ahora no será la sangre de un animal la que salvará de los pecados o traerá la bendición al pueblo; sino que ahora su sangre derramada en la cruz, de una vez para siempre, librará a la humanidad de todos los pecados; traerá la bendición perfecta de Dios Padre.
La Cruz será la mayor prueba de amor de Dios por la humanidad que fue capaz de entregar a su propio Hijo, siendo inocente, para rescatar al ser humano que era y es esclavo del pecado; ese ser humano que lleva y experimenta dentro de sí la división entre el bien y el mal.
Por eso, a partir de aquel Viernes Santo, en que Cristo entrega su vida por la vida del mundo y de cada ser humano de ayer y de hoy; se nos sigue ofreciendo la Salvación y así, cada persona que crea y acepte a Cristo como Dios y Hombre verdadero y viva de acuerdo a su Palabra que se resume en amor, que se acerque con fe al Sacramento de la Eucaristía y de la Confesión, ese hombre recibe la liberación de sus pecados.
IDA Y RETORNO: Felicitaciones y bendiciones para los nuevos cuatro diáconos de Valencia: Luís Rodríguez, Adrián Páez, Pedro Oliveros y Juan Díaz.

Cfr.
Patxi Loidi:
http://www.feadulta.com/anterior/Ev-lc-21-1+23-56.htm
Arte cristiano: http://tomashoraciojerez.blogspot.com/2011_03_18_archive.html
José Martínez de Toda (SJ): http://homiletica.org/JosemartinezdetodaCICLOCPP.htm
Ilustración: Giotto di Bondone.

domingo, 24 de marzo de 2013

CONFIANZA INFINITA

Domingo de Ramos (C): Ante el crucificado
José Antonio Pagola

Detenido por las fuerzas de seguridad del Templo, Jesús no tiene ya duda alguna: el Padre no ha escuchado sus deseos de seguir viviendo; sus discípulos huyen buscando su propia seguridad. Está solo. Sus proyectos se desvanecen. Le espera la ejecución.
El silencio de Jesús durante sus últimas horas es sobrecogedor. Sin embargo, los evangelistas han recogido algunas palabras suyas en la cruz. Son muy breves, pero a las primeras generaciones cristianas les ayudaban a recordar con amor y agradecimiento a Jesús crucificado.
Lucas ha recogido las que dice mientras está siendo crucificado. Entre estremecimientos y gritos de dolor, logra pronunciar unas palabras que descubren lo que hay en su corazón: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. Así es Jesús. Ha pedido a los suyos “amar a sus enemigos” y “rogar por sus perseguidores”. Ahora es él mismo quien muere perdonando. Convierte su crucifixión en perdón.
Esta petición al Padre por los que lo están crucificando es, ante todo, un gesto sublime de compasión y de confianza en el perdón insondable de Dios. Esta es la gran herencia de Jesús a la Humanidad: No desconfiéis nunca de Dios. Su misericordia no tiene fin.
Marcos recoge un grito dramático del crucificado: “¡Dios mío. Dios mío! ¿por qué me has abandonado?”. Estas palabras pronunciadas en medio de la soledad y el abandono más total, son de una sinceridad abrumadora. Jesús siente que su Padre querido lo está abandonando. ¿Por qué? Jesús se queja de su silencio. ¿Dónde está? ¿Por qué se calla?
Este grito de Jesús, identificado con todas las víctimas de la historia, pidiendo a Dios alguna explicación a tanta injusticia, abandono y sufrimiento, queda en labios del crucificado reclamando una respuesta de Dios más allá de la muerte: Dios nuestro, ¿por qué nos abandonas? ¿no vas a responder nunca a los gritos y quejidos de los inocentes?
Lucas recoge una última palabra de Jesús. A pesar de su angustia mortal, Jesús mantiene hasta el final su confianza en el Padre. Sus palabras son ahora casi un susurro: “Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu”. Nada ni nadie lo ha podido separar de él. El Padre ha estado animando con su espíritu toda su vida. Terminada su misión, Jesús lo deja todo en sus manos. El Padre romperá su silencio y lo resucitará.
Esta semana santa, vamos a celebrar en nuestras comunidades cristianas la Pasión y la Muerte del Señor. También podremos meditar en silencio ante Jesús crucificado ahondando en las palabras que él mismo pronunció durante su agonía.
Fuente: http://www.redescristianas.net/2013/03/19/24-de-marzo-2013-domingo-de-ramos-c-ante-el-crucificadojose-antonio-pagola/