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domingo, 3 de mayo de 2020

SE TRATA DEL BUEN PASTOR

Reflexión al Evangelio: Buen Pastor
José Martínez de Toda, S.J.

El Domingo 11 mayo 2014 celebramos el Cuarto Domingo de Pascua del Ciclo A.  El Evangelio que se proclama en la liturgia de este día es tomada del libro de San Juan  10, 1-10.  El P. José Martínez de Toda S.J. (Venezuela) nos comparte su comentario dialogado al Evangelio de este día: "Mis ovejas escuchan mi voz"

Buen Pastor

Jesús tuvo un gran éxito con las masas. Pero los escribas y fariseos lo odiaban a muerte. ¿Por qué esa diferencia?

Efectivamente. Las masas venían de lejos a escucharle: de Siria, de Jerusalén... Y decían admiradas: "Nunca nadie ha hablado como Él."

El evangelio de Juan narra el ascenso en popularidad de Jesús con muchos milagros realizados desde las Bodas de Caná (Juan 2) hasta la Multiplicación de los Panes (Juan 6).

Pero, después de tanto prestigio popular, se produce un claro enfrentamiento entre Jesús y los líderes judíos. ¿Envidia? ¿Miedo a perder poder?

¿Miedo de que los fuera a reemplazar?

En este contexto Jesús les presenta la bella Parábola del Buen Pastor (Juan 10, 1-18).

¿Qué dice esta Parábola?

Hay que recordar que en tiempo de Jesús, los pastores, que tenían sus propios rebaños, los llevaban a pasar la noche a un gran redil, que era custodiado por uno o varios guardas. Por la mañana, cada pastor llamaba en el redil a sus ovejas, salían alegres con él, porque las conducía a los mejores pastos.

En este contexto Jesús explica la Parábola:

«Las ovejas escuchan la voz del Buen Pastor, y él las llama una por una y las saca fuera a pastorear. Cuando ha sacado todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Pero no seguirán a un extraño y ladrón, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños... El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir...

Yo en cambio he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia.

Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas.

Pero el asalariado, que no es pastor, a quien no pertenecen las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye, y el lobo hace presa en ellas y las dispersa.» (Juan 10, 1-18).

¿Por qué eligió la figura del Buen Pastor?

Este es un título bíblico. En la Biblia se dice queDios es como el Pastor de su pueblo (Ez 34; 36; Jr 23 y el salmo 23).

Este título se aplicó primero a los jefes de Israel, como David, que debían actuar como un Pastor puesto por Dios. Pero, como muchos reyes de Israel no se preocuparon realmente de las ovejas, sino que se aprovecharon de ellas, Dios prometió que Él mismo vendría como Mesías a cuidar a su pueblo, a proveer a sus necesidades y a administrarle verdadera justicia (cf Ez 34,11-31).

Desde el profeta Miqueas (Miqueas 2, 12-13) comienza a abrirse paso en la mentalidad israelita la idea de un mesianismo de los pobres, en el que un «resto» del pueblo de Israel, cautivo en Babilonia, es el portador de las promesas mesiánicas del Reino (Sofonías 3, 11-13).

Y Jesús se reconoció en ese mesianismo pobre y no en el mesianismo triunfalista que esperaban otros sectores de la sociedad de su tiempo, como los líderes judíos y muchos otros.

De esta forma Jesús, al llamarse 'el Buen Pastor', reivindica para sí el lugar del Mesías y de Dios. Él es el pastor enviado por Dios para visitar y buscar sus ovejas perdidas. Es Dios revestido de amor que viene a recibir a todos los hijos pródigos. Y por extensión es el nuevo pastor del nuevo pueblo de Dios, de su Iglesia, de todos, aun de los que viven fuera, de los perdidos, de los que no tienen pastor. A todos los quiere salvar y cuidar.

¿Por qué los líderes judíos son como los ladrones y asalariados? Es una acusación muy grave.

Los ladrones y bandidos no pueden soportar a un buen pastor, porque un buen pastor no les deja cometer sus fechorías.

Los líderes judíos vienen a Jesús no para buscar la verdad, sino para entramparlo, desprestigiarlo y condenarlo. Buscan su destrucción. No les interesa el bien de Jesús ni el de sus seguidores. Lo que pretenden es que los seguidores de Jesús lo abandonen.

Jesús dice también que hay otras voces distintas a la suya. ¿Cuáles son estas voces?

La voz del dinero, de la corrupción, del sexo extramatrimonial, de la mentira, de los falsos amigos, de los miedos y apetitos, la voz de la rabia y la rebeldía, de la injusticia y de la muerte, la voz de los santeros...

Éstas son voces tentadoras, que desvían a la gente, y no hay que hacerles caso.

¿Cuál es la verdadera voz?

La de Jesús, que nos ama y nos llama.

Él es la Palabra. Este Hijo de Dios se hizo hombre (1,14) para dar a conocer a Dios-Padre (1,18) y darnos vida en plenitud (10,10), la vida eterna.

Él se preocupa de los más débiles, de los enfermos, de la oveja perdida, de cuando tenemos problemas.

Nosotros obtenemos la vida eterna creyendo en Jesús, y acogiéndolo en nuestra propia vida, teniendo una duradera y fructífera relación personal con él (15,1-17).

De esta forma nos capacita para convertirnos en hijos adoptivos de Dios (1,12-13). Él nos habla.

El comienzo de una amistad y de un amor está siempre en la escucha de una palabra, de un saludo, de una invitación.

La escucha es el abono que hace fértil una relación humana y también una relación divina.

Fuente:
Ilustración: Kristin Miller.
Cfr.
Misa del Papa Francisco: https://www.youtube.com/watch?v=AnM56AHEOWA&t=97s
Homilía de Mons. José Ignacio Munilla: https://www.youtube.com/watch?v=7VHn8V2uL08
Padre Carlos Yepes: https://www.youtube.com/watch?v=K9bsJE9K79Q 

Breve nota LB (destinada al grupo Homilías / Facebook) : Inevitable mencionar el caso del sacerdote  Carlos Yepes, a quien en una o dos oportunidades escuchamos durante la cuarentena (misa virtual). Las autoridades vaticanas decidieron intervenir (https://www.aciprensa.com/noticias/vaticano-ordena-procesar-a-conocido-sacerdote-acusado-de-abusos-en-colombia-52082), aunque es importante presumir su inocencia en el contexto del debido proceso y, por ello, su versión es importante (https://www.pulzo.com/nacion/respuesta-padre-carlos-yepes-suspension-por-casos-abuso-sexual-PP890695). El grupo Homilías (https://www.facebook.com/groups/376815057371), se caracteriza por su pasividad o relativa pasividad, en tanto desea - ante todo - fijar la lectura dominical de cada semana, al menos, lejos de las diatribas estériles que alcanzan a muchos grupos facebookeanos, escseando el tiempo para encararlas. Por lo que estamos lejos de suscitar una polémica sobre este u otro punto que acceda a la propia constancia del problema y pueda degenerar en otros aspectos que distorsione su principal objetivo. Se trata precisamente del buen pastor y sabemos que hay casos denunciados y que deben denunciarse. Unos son justos y otros injustos que, por una parte, remiten a la existencia milenaria de la Iglesia que ha afrontado inmensas dificultades para cumplir con su misión;  y, por otra, respecto a los abusos, también los han ampliado, pretendiendo que es algo inmanente o consultancial a la vida eclesiástica, por lo que hay que estar atentos. Se trata del buen pastor.

domingo, 7 de mayo de 2017

LLAMADO

NOTITARDE, Valencia, 07 de mayo de 2017
 “Caminando con Cristo”
“Yo soy la puerta de las ovejas” (Jn.10, 1-10)
Joel de Jesús Núñez Flautes

El cuarto domingo de Pascua es conocido comúnmente como el “Domingo del Buen Pastor”, porque en este día se lee la parábola del Buen Pastor que se encuentra en el capítulo diez del evangelio de San Juan. En esta parábola, frente a las acusaciones y asechanzas de sus adversarios, Cristo se define como la única puerta por donde entran las ovejas y como el Buen Pastor. Recordemos que en tiempos de Jesús el pastoreo y los rebaños de ovejas eran comunes y, por tanto, la imagen que utiliza Jesús para responder a los fariseos es perfectamente comprensible, ejemplarizante y al mismo tiempo profunda; porque Cristo se autodefine como la única vía de Salvación y como el único Buen Pastor que conoce a sus ovejas, que las llama por su nombre, que escuchan su voz, lo siguen y Él será capaz de entregar su vida por ellas. Cristo denunciaba así a los falsos pastores y la religión de apariencias e hipocresía de su tiempo.

Para entender mejor la imagen que hace Jesús de sí mismo como “puerta de las ovejas”, debemos recordar que en tiempo de Jesús existían muchos apriscos, donde los pastores dejaban sus ovejas y había un encargado que cuidaba ese aprisco, cuando al amanecer se acercaba el pastor de uno de los rebaños, lo reconocía el guardián y le abría la puerta; quien quería robar no venía de día y no entraba por la puerta, saltaba la cerca y robaba las ovejas, las esquilaba o las mataba para llevárselas y las ovejas no lo reconocían; en cambio el pastor entra por la puerta, llama a cada una de sus ovejas y éstas conocen la voz de su pastor, salen del aprisco por la puerta y siguen a su pastor que las conduce a buen pasto. Cristo no sólo se llama El Buen Pastor, sino que llama a sus discípulos de ayer y de hoy sus  ovejas y se compara con la puerta del aprisco que da paso, salida, que conduce y da entrada a la salvación.

IDA Y RETORNO: Oremos por el aumento y perseverancia de las vocaciones sacerdotales. Que tengamos pastores según su corazón.

Fuente:
http://www.notitarde.com/yo-soy-la-puerta-de-las-ovejas-jn10-1-10-/columnistas-del-dia/2017/05/06/1058439/
Cfr.
Pedro Olalde: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-jn-10-01-16.htm
Mons. Antonio José López Castillo: Notas Pastorales: “El Sacerdote, Buen Pastor en Cristo”: http://www.elimpulso.com/opinion/arquidiocesana/notas-pastorales-el-sacerdote-buen-pastor-en-cristo
Ilustración: Philippe de Champaigne.

domingo, 11 de mayo de 2014

PASTOREAR

NOTITARDE, Valencia, 11 de mayo de 2014
"Caminando con Cristo"
"Yo soy la puerta de las ovejas" (Jn.10,1-10)
Pbro. Lic. Joel de Jesús Núñez Flautes

El cuarto domingo de Pascua es conocido comúnmente como el "Domingo del Buen Pastor", porque en este día se lee la parábola del Buen Pastor que se encuentra en el capítulo diez del evangelio de San Juan. En esta parábola, frente a las acusaciones y asechanzas de sus adversarios, Cristo se define como la única puerta por donde entran las ovejas y como el Buen Pastor. Recordemos que en tiempos de Jesús el pastoreo y los rebaños de ovejas eran comunes y, por tanto, la imagen que utiliza Jesús para responder a los fariseos es perfectamente comprensible, ejemplarizante y al mismo tiempo profunda; porque Cristo se autodefine como la única vía de Salvación y como el único Buen Pastor que conoce a sus ovejas, que las llama por su nombre, que escuchan su voz, lo siguen y Él será capaz de entregar su vida por ellas. Cristo denunciaba así a los falsos pastores y la religión de apariencias e hipocresía, que se vivía en su tiempo.
Si apelamos a la iconografía cristiana, la primera imagen que se comienza a difundir en el mundo cristiano y que es más antigua que la cruz o crucifijo cristiano es la imagen del Buen Pastor; de hecho, en las catacumbas de san Calixto en Roma se conserva la imagen de un joven pastor que lleva al cuello una oveja y simbolizaba para los cristianos de los primeros siglos a Cristo, Buen Pastor, que lleva sobre sus hombros a la oveja perdida y la conduce a la salvación, a buen pasto. Todavía hoy, la imagen de Cristo Buen Pastor es muy difundida en pinturas y estampas y es capaz de ser comprendida fácilmente por el pueblo fiel.
Para entender mejor la imagen que hace Jesús de sí mismo como "puerta de las ovejas", debemos recordar que en tiempo de Jesús existían muchos apriscos, donde los pastores dejaban sus ovejas y había un encargado que cuidaba ese aprisco, cuando al amanecer se acercaba el pastor de uno de los rebaños, lo reconocía el guardián y le abría la puerta; quien quería robar no venía de día y no entraba por la puerta, saltaba la cerca y robaba las ovejas, las esquilaba o las mataba para llevárselas y las ovejas no lo reconocían; en cambio el pastor entra por la puerta, llama a cada una de sus ovejas y estas conocen la voz de su pastor, salen del aprisco por la puerta y siguen a su pastor que las conduce a buen pasto. Cristo no sólo se llama El Buen Pastor, sino que llama a sus discípulos de ayer y de hoy sus  ovejas y se compara con la puerta del aprisco que da paso, salida, que conduce.
La crítica de Jesús es dura contra los falsos pastores, con aquellos que se aprovechan de las ovejas, que se convierten en ladrones y salteadores; en ese momento se refería a los jefes religiosos del pueblo que no comprendían que esa parábola era por su actitud falsa, por su ser piedra de tranca y perdición para el rebaño de Dios. Hoy, tiene el mismo valor para nosotros: Cristo es el Buen Pastor, que cuestiona en primer lugar el pastoreo de los obispos, de los sacerdotes, de los dirigentes legítimos del Pueblo de Dios, pero también cuestiona el "pastoreo" de aquellos que dentro de la Iglesia ocupan un puesto de dirigentes, ya sea como catequistas, ministros extraordinarios de la Eucaristía, coordinadores de un grupo o movimiento de apostolado, como religiosas, consagrados o consagradas, en fin; lo primero es reconocer que mi único Dios y Salvador es Cristo, "el Camino, la Verdad y la Vida", pero al mismo tiempo es confrontar mi vida cristiana a ejemplo del Buen Pastor. Si no aprendo a ser como Cristo Buen Pastor, sencillamente me convierto en ladrón y esquilador de las ovejas, como los fariseos del tiempo de Jesús.
Cristo en la cruz dio la vida por el rebaño y con su Resurrección nos conduce al Reino de Dios Padre. El venció la muerte en la cruz y nos otorga vida en abundancia. La Pascua lleva consigo esta buena noticia: "El Señor es mi Pastor, nada me falta".
IDA Y RETORNO: En el domingo del Buen Pastor se celebra la Jornada Mundial de oración por las vocaciones sacerdotales y religiosas. Oremos para que Dios Padre nos regale muchos sacerdotes, religiosas y laicos con corazón de Buen Pastor; que otorgue la perseverancia a los seminaristas y a las jóvenes que se preparan en las casas religiosas. Hoy en Catedral, nuestro Arzobispo dará la Admisión a las Sagradas Órdenes a siete seminaristas de nuestro Seminario de Valencia; es decir, públicamente estos jóvenes se comprometen, con la guía de la Iglesia, a formarse lo mejor posible para el bien del Pueblo de Dios, para llegar a ser buenos y santos sacerdotes. Ellos son: Luís Rodríguez, Néstor López, Jesús Isern, Juan Díaz, Robert Medina, Hedson Brizuela y Alexander Bencomo. Felicitaciones a estos jóvenes y que Dios les ayude a llegar a ser santos sacerdotes. Que Dios bendiga sus familias que los acompañan y apoyan en su vocación sacerdotal.
Felicidades a todas las madres, empezando por la mía, que hoy las recordamos de manera especial. Que Dios bendiga sus afanes,  su amor y entrega. Que pasen un hermoso día. Gracias a todas las madres que Dios ha puesto en mi camino sacerdotal.

Cfr. Isabel Vidal de Tenreiro: http://elimpulso.com/articulo/buena-nueva#
Ilustración: Reinhold Adscheid

ANTE LA INCREENCIA

Nueva relación con Jesús
José Antonio Pagola

En las comunidades cristianas necesitamos vivir una experiencia nueva de Jesús reavivando nuestra relación con él. Ponerlo decididamente en el centro de nuestra vida. Pasar de un Jesús confesado de manera rutinaria a un Jesús acogido vitalmente. El evangelio de Juan hace algunas sugerencias importantes al hablar de la relación de las ovejas con su Pastor.
Lo primero es “escuchar su voz” en toda su frescura y originalidad. No con fundirla con el respeto a las tradiciones ni con la novedad de las modas. No dejarnos distraer ni aturdir por otras voces extrañas que, aunque se escuchen en el interior de la Iglesia, no comunican su Buena Noticia.
Es importante sentirnos llamados por Jesús “por nuestro nombre”. Dejarnos atraer por él personalmente. Descubrir poco a poco, y cada vez con más alegría, que nadie responde como él a nuestras preguntas más decisivas, nuestros anhelos más profundos y nuestras necesidades últimas.
Es decisivo “seguir” a Jesús. La fe cristiana no consiste en creer cosas sobre Jesús, sino en creerle a él: vivir confiando en su persona. Inspirarnos en su estilo de vida para orientar nuestra propia existencia con lucidez y responsabilidad.
Es vital caminar teniendo a Jesús “delante de nosotros”. No hacer el recorrido de nuestra vida en solitario. Experimentar en algún momento, aunque sea de manera torpe, que es posible vivir la vida desde su raíz: desde ese Dios que se nos ofrece en Jesús, más humano, más amigo, más cercano y salvador que todas nuestras teorías.
Esta relación viva con Jesús no nace en nosotros de manera automática. Se va despertando en nuestro interior de forma frágil y humilde. Al comienzo, es casi solo un deseo. Por lo general, crece rodeada de dudas, interrogantes y resistencias. Pero, no sé cómo, llega un momento en el que el contacto con Jesús empieza a marcar decisivamente nuestra vida.
Estoy convencido de que el futuro de la fe entre nosotros se está decidiendo, en buena parte, en la conciencia de quienes en estos momentos nos sentimos cristianos. Ahora mismo, la fe se está reavivando o se va extinguiendo en nuestras parroquias y comunidades, en el corazón de los sacerdotes y fieles que las formamos.
La increencia empieza a penetrar en nosotros desde el mismo momento en que nuestra relación con Jesús pierde fuerza, o queda adormecida por la rutina, la indiferencia y la despreocupación. Por eso, el Papa Francisco ha reconocido que “necesitamos crear espacios motivadores y sanadores… lugares donde regenerar la fe en Jesús”. Hemos de escuchar su llamada.

Fuente: http://odresnuevos.wordpress.com/evangelio-domingos/evangelio-11-mayo-2014/
Cfr. http://radioevangelizacion.org/noticia/reflexion-al-evangelio-buen-pastor
Ilustración: http://www.payer.de/religionskritik/guthirt08.gif

domingo, 15 de mayo de 2011

DISTINGUIR LA VOZ EN EL PASTOREO DEL CAMINO


San Juan,10: 1-10

En su homilía de hoy, el Padre Reneé Gareau mencionó la acción de Dios con los hombres y viceversa, recordando a Pablo VI como institucionalizador de la JOrnada Mundial por las vocaciones sacerdotales y Religiosas. Jesús es duro al referirse a los malos pastores que velan por sus intereses, y nos presenta al Buen Pastor que es Puerta, conoce a cada una de sus ovejas, siendo personal, único e irrepetible el amor de Cristo. Conduce a las ovejas, como expresa el Salmo 22, para que tengan vda en abundancia y un amor sin límites. Pedro dirá guardián y pastor de nuestras vidas que cargó con los pecados (1 Pe, 2: 20-25), y le responderemos a Jesús con el arrepentimiento y la conversión (He, 2: 14. 36-41).

Es la respuesta, una conversión diaria que puede detallarse por la firme decisión de no alejarnos nunca de Cristo, buscándolo para el perdón de nuestros pecados; alcanzar el Espíritu Santo, actuando como las ovejas al escuchar su voz y seguir sus pasos; colaborar con El, anunciándolo; dar testimonio de Jesús, en nuestra participación de su pastoreo (en la familia, vecinos, trabajo, etc.).

Ilustración: Ante una pieza de Magdalena Fernández.

ESCUCHAR


Notitarde, Valencia, 15/05/11
Jesús es el buen pastor (Jn.10,1-10)
Pbro. Lic. Joel de Jesús Núñez Flautes

El cuarto domingo de Pascua es conocido como el "Domingo del Buen Pastor", ya que en este día se lee el evangelio de Juan donde Jesús afirma que es el Buen Pastor. En este día la Iglesia celebra la Jornada Mundial de Oración por las vocaciones sacerdotales y religiosas.

La parábola del "Buen Pastor" la pronuncia Jesús como respuesta a los fariseos que le habían preguntado si ellos también estaban ciegos (Jn.9,40). Jesús los descalifica como guías espirituales del pueblo a través de esta parábola. En esta parábola Jesús se autodefine como la única Puerta de las ovejas y como Buen Pastor que da la vida por ellas y para que tengan vida eterna. Jesús inicia la parábola con tres imágenes: puerta, pastor y ovejas y en la segunda parte del texto de hoy da la explicación de la "puerta".

Jesús se identifica con la puerta del aprisco, la cual adquiere relieve en el texto que nos ocupa y define al pastor verdadero con tres características fundamentales: 1. El pastor verdadero entra por la puerta del redil, sea porque tiene la llave o porque otro le abre al reconocerlo y sabe que tiene sus ovejas custodiadas. (En tiempo de Jesús existían lugares llamados majadas donde varios pastores guardaban sus ovejas). El que no entra por la puerta es un ladrón de ovejas. 2. El pastor es capaz de reconocer a cada oveja, a cada una la llama por su nombre. A un extraño no lo reconocen ni lo siguen. El pastor las lleva a buen pasto. 3. El pastor camina delante de sus ovejas, indica el camino y lo siguen, porque conocen su voz.

Jesús utiliza dos veces la expresión: "Yo soy la Puerta de las ovejas"; es decir, la puerta de la majada por donde entran los verdaderos pastores a buscar sus ovejas. La primera vez lo hace para criticar a los falsos pastores en general, que se aprovechan de las ovejas o las descuidan y condena también los abusos y exageraciones morales y rituales de los jefes religiosos de su tiempo (fariseos, saduceos, escribas y sumos sacerdotes). La segunda vez Jesús se revela como puerta de salvación para todos (pastores y ovejas) que conduce a la vida eterna. La puerta de acceso al Reino de Dios es el Hijo de Dios y es Jesús quien nos da libre acceso al Padre eterno. (Ef.2,18).

Estamos invitados a seguir a Cristo, a escuchar su voz que nos llama, a prestar oídos a su enseñanza que nos nutre y nos conduce a la vida eterna. Si queremos andar por el camino que lleva a la vida, a la felicidad, si queremos vivir en la verdad y encontrar seguridad; debemos caminar en Cristo, el Buen Pastor y la Puerta que nos abre el Paraíso. Los que por el bautismo pertenecemos al rebaño de Cristo, necesitamos mantenernos en él, no dejarnos engañar ni confundir por falsos pastores; sólo seguir al Señor y a aquellos que en su nombre y como Él predican la verdad y son auténticos pastores del rebaño. Escuchar la voz del Buen Pastor significa vivir según sus palabras, esas palabras que como el pasto se convierten en alimento para la vida presente y futura. El que pertenece a Cristo, a su Iglesia, a su rebaño lo demuestra en su manera de vivir y sobre todo cumpliendo y viviendo lo que Cristo mismo nos pide que es amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo. Quien viva así es auténtico cristiano, auténtico pastor de almas y seguidor del Buen Pastor; quien no viva de esta forma es un charlatán, un fariseo, un legalista que sólo cumple el rito, pero su vida todavía no está convertida a Dios ni a los hermanos.

La tentación continua para los cristianos católicos es pensar que sólo el ritual, el culto, la forma nos salva y realmente lo que nos justifica delante de Dios es vivir de acuerdo al evangelio de Cristo, es traducir la fe en una vida coherente y centrada en el amor. No es un "disfraz de cristiano" o "un barniz de persona religiosa", sino vivir cristianamente la vida, al estilo de Cristo, el Buen Pastor; es decir, el que practica el perdón, que sirve, acompaña, está al lado de los pobres, de los que sufren, que es misericordioso, que no hace distinción de personas, que alienta, comprende, escucha, tiende la mano, que nada humano le es indiferente y sabe mostrar el verdadero rostro de Dios.

IDA Y RETORNO: Hoy la Iglesia ora en el mundo entero por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas. Pidamos al Señor que nos regale sacerdotes según su corazón y almas consagradas que vivan de acuerdo a su Palabra, que sepan ser en la sociedad un signo de Dios que es amor.

Hoy en la Catedral de Valencia nuestro arzobispo presidirá la misa del Buen Pastor, en el marco de la Jornada Mundial de Oración por las vocaciones sacerdotales y religiosas y el seminarista Marquiz Castillo de la parroquia San Rafael de Bejuma, recibirá la Admisión a Las Sagradas Órdenes; es decir, la Iglesia reconoce que este joven da signos de vocación sacerdotal y él se compromete públicamente a cuidarla, fortalecerla y a dejarse guiar y formar por sus superiores.

Iñustración: Magdalena Fernández