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jueves, 30 de abril de 2020

ID EST

Estado forajido y fracasado
Sadio Garavini
 
El filósofo político norteamericano John Rawls acuñó el término de Estado forajido (outlaw state) refiriéndose a aquellos Estados con regímenes autoritarios que violan los derechos humanos, incumplen leyes y convenios internacionales, así como las decisiones de los organismos internacionales que tienen como finalidad preservar el orden y la paz mundial, fomentan el terrorismo y amenazan la paz, tratando de expandir su poder e influencia en el exterior.
Un Estado fracasado o fallido se tipifica en cambio por la pérdida de control físico del territorio o del monopolio del uso legítimo de la fuerza, erosión de la autoridad legítima en la toma de decisiones y colapso de los servicios básicos. Un Estado fallido se caracteriza por un fracaso social, político y económico, su gobierno es tan débil o ineficaz, que tiene poco control sobre vastas regiones de su territorio, no provee ni puede proveer servicios básicos y  presenta altos niveles de corrupción y de criminalidad. En los casos más extremos el desastre socioeconómico y el desmoronamiento de las instituciones del Estado provocan la ruptura de la “ley y el orden”, la descomposición total de los servicios básicos como el agua y la electricidad, brotes de epidemia y la propagación de enfermedades. En estos casos, en mayor o menor medida, sobrevienen la anarquía, el caos y la guerra civil entre clanes, facciones, “señores de la guerra” y hasta la desintegración de la unidad territorial. Ejemplos actuales de Estados fracasados extremos son Somalia, Yemen y Congo. En el pasado, los Estados demasiados poderosos eran vistos como peligrosos para la estabilidad del sistema internacional, hoy en día son los Estados fallidos que constituyen la mayor amenaza a la paz mundial, porque se convierten en centro de operaciones de los grupos terroristas y de la criminalidad organizada.
El régimen venezolano puede evidentemente calificarse como un Estado forajido,  después de haber denunciado la Convención Americana de Derechos Humanos, irrespetado prácticamente todas las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, las decisiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y los  informes del Alto Comisionado de los Derechos Humano de la ONU, particularmente el más reciente redactado por la ex Presidente socialista de Chile Michelle Bachelet. También su claro apoyo a los grupos terroristas colombianos las FARC y el ELN es una  prueba adicional al respecto. Venezuela también tiene actualmente muchas de las características de  un Estado fracasado. Podríamos afirmar que se trata de un Estado “semifallido”. Buena parte del territorio al sur del Orinoco está bajo el control de las  mafias del oro y del coltán, del narcotráfico y del ELN. Pero también zonas de ciudades como Maracay y la misma Caracas están básicamente controladas por la criminalidad organizada.
Finalmente ¿no les parece que el régimen venezolano también calificaría como un Estado depredador? “Id est”: Un Estado donde sus gobernantes se dedican a preservar sus intereses particulares mediante el pillaje, el saqueo impositivo, la devastación de las instituciones y la carencia de una sana división de poderes, imponiendo su poder omnímodo con la sumisión de la justicia.

12/08/2019:

miércoles, 15 de marzo de 2017

UNA DISCUSIÓN NECESARIA



La reconstrucción futura del país requerirá del Esequibo

“La nuestra es una crisis sistémica convertida en una tragedia que todos padecemos y de la cual es el régimen representado por Nicolás Maduro el único responsable, por lo que no podemos obviar su monumental fracaso en la reclamación del Esequibo como ocurre en otras materias de naturaleza económica y social”, señaló enfáticamente el diputado opositor Luis Barragán.


“A escasos meses de vencerse el plazo establecido por el Secretario General de la ONU para la remisión del caso  a la Corte Internacional de Justicia, de absoluta conveniencia para Guyana que no ha dado muestra alguna de una disposición negociadora, la pérdida del Territorio Esequibo equivaldrá a la hambruna que actualmente sufrimos, a la hiperinflación que nos castiga inclementemente o a las casi treinta mil muertes injustas y prematuras por año. El liderazgo democrático debe constantemente prepararse para atender las más disímiles materias, actuar en los más variados campos y afrontar, como lo hará, el desafío de una reconstrucción integral del país que ha quebrado  el socialismo, al borde de exterminarlo”.

Señaló: “Al lado de la denuncia y las acciones de calle a las que nos obliga el gobierno  en defensa de la libertad que desea robarnos, nos empeñamos también en el estudio y la consideración de las alternativas posibles para problemas como el de la reclamación de un territorio que también será clave de nuestra recuperación social y económica”.

Por ello, mientras que el diputado Juan Pablo García, miembro de la Comisión de Minas y Petróleo de la Asamblea Nacional, discutía en el seno de la Comisión un Proyecto de Acuerdo alusivo a las exploraciones petroleras que Guyana adelanta en la Faja Petrolífera del Orinoco, destinado a la sesión plenaria de la tarde que, por cierto, fue suspendida, María Corina Machado (Coordinadora Nacional de Vente Venezuela), María Teresa Belandría(Coordinadora Internacional VV) y el diputado Luis Barragán, compartieron una reunión de trabajo con especialistas como Carlos Ayala Corao, Sadio Garavini, Elías Danies, Jorge Fuguet , en el marco de una reunión con el grupo Ávila.

“Para Vente Venezuela – dijo el diputado Barragán – el Esequibo es un asunto vital para Venezuela que también requiere de nuestra atención, preocupación y ocupación. Recordemos que fuimos en 2013 hasta más allá del río Cuyuní, presentamos tres proyectos de leyes desechados por el oficialismo entre 2014 y 2015, advertimos con tiempo las condiciones que nos llevarían  a la grave crisis actual aún en 2016, o – ahora en 2017 – hemos propuesto una Comisión Especial del Parlamento para suscitar el consenso nacional por una Política de Estado para el Esequibo, entre otras iniciativas. Reconstruir el país, después de la debacle socialista, requiere de una dirigencia preparada y decidida ante la inmensa complejidad de los problemas que heredará, y mientras la haya el Esequibo no se perderá”.

15/03/2017:

sábado, 16 de abril de 2016

ESEQUIBO: BREVE MUESTRA HEMEROGRÁFICA


Breve nota LB: Salvo la última, hallada en la red de redes, correspondiente a Últimas Noticias (Caracas, 1969), el resto de la muestra procede de la Hemeroteca de la Academia Nacional de Historia (Caracas). Nunca hemos pretendido agotar la fuente hemerográfica, por su obvia vastedad. Sin embargo, hemos insistido en la búsqueda de informaciones puntuales que, aspiramos, poco a poco, orbitar acá en la medida de lo posible. Así, pretendemos que nuestras posturas en la materia, a dirimir ante la Asamblea Nacional o en la tribuna pública que tenga la generosidad de acogerlas, cuenten con  una suficiente fundamentación por esfuerzo propio, además de las contribuciones que nos dispensen - como ha ocurrido - otras personas y organizaciones especializadas. Por supuesto, lo ideal es que toda la prensa venezolana se encuentre digitalizada e indexada, aunque - salvo muy aislados testimonios - no ha ocurrido, deteriorándose frente a la indiferencia impuestas por las dramáticas circunstancias del presente. Al respecto, huelgan los comentarios. Valga, finalmente, acotar que la selección ofrecida no constituye - por sí misma - un juicio de valor.

lunes, 11 de marzo de 2013

MENSAJE A LOS DEMÓCRATA-CRISTIANOS CHILENOS



En reciente fecha, la Comisión Internacional del Partido Demócrata Cristiano de Chile emitió una declaración relacionada con el deceso del Presidente Chávez Frías, E, inconformes, seis dirigentes socialcristianos de Venezuela,  de los cuales cuatro tuvieron directas responsabilidades internacionales durante la consabida etapa histórica de la crisis chilena que supo de toda nuestra solidaridad, observan algunas de las nefastas consecuencias que produjo el régimen instaurado por el mandatario fallecido, al dirigirse al PDC.


AL PARTIDO DEMÓCRATA-CRISTIANO DE CHILE

Quienes suscribimos este documento hemos ocupado posiciones políticas en la institucionalidad venezolana, algunos en el campo de las relaciones internacionales, y hemos tenido permanentes vínculos de solidaridad con la Democracia Cristiana de Chile,  y con las luchas democráticas del pueblo chileno. En el marco de esta inquebrantable solidaridad política e ideológica, queremos hacer algunas consideraciones en torno a un documento hecho público por la Secretaría Internacional y la Comisión Internacional Político-Técnica del PDC, ante el fallecimiento del Presidente Hugo Chávez Frías.

En esa declaración, fechada el 6 de marzo del presente año, y firmada por Gonzalo Arenas Valverde, Secretario Internacional del PDC, y Héctor Casanueva Ojeda, Presidente de la Comisión Político- Técnica, se expresan las “condolencias al gobierno y al pueblo venezolano por el fallecimiento de su presidente constitucional”. Este pronunciamiento lo consideramos una manifestación de cultura política democrática y de cristiana concepción de la vida humana.

Luego señalan los señores Arenas y Casanueva, en el texto de su declaración, algunas consideraciones frente a las cuales nos sentimos obligados a dar respuesta: Afirman que el Presidente Chávez “marcó la vida de su país y de la región con una impronta integracionista que buscó fortalecer América Latina y el Caribe frente a los desafíos de la globalización, contribuyendo a la fundación y puesta en marcha de la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (CELAC), para lo cual contó con la cooperación de Chile y el resto de los países de la región”.

Este reconocimiento al recién fallecido mandatario no se compadece con lo que ha sido en la práctica la política del “socialismo del siglo XXI” en nuestro país, en nuestro continente y en el mundo. Esa supuesta “impronta integracionista” ha estado ausente, durante catorce años, de la cotidiana relación entre los  ciudadanos venezolanos y el mal llamado gobierno bolivariano. Por el contrario, un país históricamente ajeno a prejuicios raciales, religiosos o políticos, así como a cualquier otro tipo de discriminación, ha sido dividido desde el gobierno mediante una política  virulenta y corrosiva. El odio social y el demagógico asistencialismo hacia las clases más humildes han sido instrumentos para separar a los venezolanos. Utilizando tales modos de disgregación el régimen ha arremetido contra las Iglesias católica y judía. Templos, sinagogas, imágenes y monumentos religiosos han sido profanados en diversas ocasiones por los “colectivos revolucionarios del pueblo”. Los jerarcas de esas iglesias son condenados como agentes imperialistas y presentados ante el pueblo como sus enemigos. El Palacio Arzobispal fue tomado durante varios días por comandos chavistas. Las Universidades Autónomas y las instituciones educativas privadas, en especial las religiosas, sufren el acoso oficial en espera de su liquidación definitiva para construir un modelo educativo uniforme e ideologizado bajo el control de un  Estado que se proclama marxista-leninista.

Una lista de más de tres millones de compatriotas que firmaron la solicitud del Revocatorio Constitucional del mandato de Chávez, revocatorio realizado en 2004, se convirtió en una nómina de perseguidos que no pueden contratar con el Estado, ni trabajar en la administración pública. Una legión integrada por más de 18.000 trabajadores y profesionales de la empresa petrolera estatal –hasta entonces patrimonio y orgullo de la democracia venezolana-, fueron despedidos ilegalmente, sin reconocimiento de sus derechos y prestaciones laborales. La meritocracia profesional de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y demás empresas estatales ajenas al clientelismo político, fue sustituida por una burocracia partidista sin conocimientos técnicos ni méritos para cumplir tan delicados desempeños. La “revolución” logró tomar el control de la petrolera estatal para convertirla en la millonaria fuente de recursos que ha servido para financiar un mito de Chávez centrado en el más aberrante culto a la personalidad, dentro y fuera de las fronteras patrias.

En estos catorce años de “régimen revolucionario”, han reaparecido el crimen político, la violación a los derechos humanos, la tortura, la condena  de personas inocentes, la censura de prensa, el cierre de medios de comunicación y la persecución de sus dueños y periodistas. En estos catorce años de revolución “bolivariana” se ha liquidado el Estado de Derecho, la alternancia republicana y el gobierno civil, que caracterizaron a la vida venezolana durante más de cuarenta años de continua y pacífica existencia.  
  
Como consecuencia de lo anterior, “la impronta integracionista” del régimen “bolivariano” ha logrado que un país tradicionalmente receptor de inmigrantes venidos de todo el mundo haya visto partir, con la esperanza  de mejores oportunidades,  a más de un millón de venezolanos que hoy buscan en otros países lo que aquí se les niega.

En el afán de expandir el totalitarismo bajo el “ideal bolivariano” y la consigna de “revolución pacífica pero armada”,  el gobierno  de la “impronta integracionista”  ha invertido más de 30.000 millones de dólares en adquisición de armamento militar y de represión interna, y colocó tanques de guerra y tropas en actitud amenazante en la frontera con Colombia. Y en ese espacio limítrofe con el hermano país, protege y alberga a las bandas narcoterroristas más peligrosas del mundo (ETA, FARC, ELN, Hezbollah, etc.). Estas armas son las mismas que muestran en sus desfiles militares, en donde oficiales y soldados enarbolan consignas impuestas, como  “patria, socialismo o muerte”, o “las fuerzas armadas son antiimperialistas, chavistas, revolucionarias y socialistas”.  Y  en abono a estas conductas, en reciente declaración pública, el  actual Ministro de la Defensa ha declarado: “hay que votar por Maduro, le daremos hasta en la madre a la oligarquía”. Estos  no son cantos ingenuos. Son, por el contrario, la descarada manifestación totalitaria de un gobierno militarista,  que proclama en su política internacional su “alianza anti-imperialista” con los más feroces dictadores del orbe. Como ejemplos destacan Gadafi, Sadam Husein, Bashar Al-Assad, Ahmadineyad, Mugabe, Lukashenko, Fidel y Raúl Castro.

La política internacional del actual gobierno venezolano ha roto la tradicional conducta de convivencia que caracterizó siempre a este país. Intentó dividir la opinión pública latinoamericana en torno a la delimitación entre Chile y Bolivia, dada ya como cosa juzgada por el Derecho Internacional. Inició el proceso de retiro de Venezuela de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Recién comenzado su gobierno, en contra de las decisiones de la ONU, Chávez viajó a Irak a expresar su solidaridad  con Husein. Ha burlado a la ONU en su política frente a Irán. Ha descalificado en términos impropios a Jefes de Estado y al mismo Secretario General de la OEA. Estas no son precisamente manifestaciones de integración.

Muchas otras consideraciones sobre este terrible momento de la vida venezolana pudieran destacarse. Estas son sólo algunas pinceladas sobre la realidad que vive nuestro país. Sin eludir la responsabilidad que tenemos  los demócratas venezolanos en lo que ha acontecido y acontece en nuestra patria, es necesario reflexionar en torno a lo que ha sido la actitud de gobiernos y líderes de nuestro continente y del mundo frente al régimen chavista.

En Venezuela se ha ejercido una tiranía soportada en elecciones realizadas en medio del secuestro de todas las instituciones, incluyendo la fuerza armada. Una tiranía que ha intentado legitimar sus atropellos y su burla a la ley ante la indiferencia, y en muchos casos la complicidad, de gobiernos favorecidos con negociados realizados en desmedro del patrimonio público nacional. 

La democracia venezolana necesita más que nunca solidaridad. Especialmente de las fuerzas democráticas regionales. Es lo mínimo que podemos esperar, y lo mínimo que debemos exigir.

Caracas, 11 de marzo de 2013.

JULIO CÉSAR MORENO LEÓN – Embajador en Chile, Guatemala. Diputado al Congreso Nacional (1980-1993). Miembro del Comité Nacional de Copei (1970-1990).
JUAN JOSÉ MONSANT ARISTIMUÑO – Embajador en Nicaragua, Paraguay, El Salvador. Secretario de Relaciones Internacionales de Copei (1982-1985).
SADIO GARAVINI – Embajador en Suecia, Guyana, Guatemala. Vice-Ministro de Justicia (1979-1980). Secretario de Relaciones Internacionales de Copei (2003-2006).
GEHARD CARTAY RAMÍREZ – Gobernador del Estado Barinas (1992-1996). Diputado al Congreso Nacional (1974-1992). Miembro del Comité Nacional de Copei (1994-1999).
MARCOS VILLASMIL – Secretario General Adjunto de la Organización Demócrata Cristiana de América -ODCA- (1997-1998). Secretario General de la Unión Internacional de Jóvenes Demócrata Cristianos -UIJDC- (1991-1994). Secretario de Relaciones Internacionales de Copei (1995-1997).
LUIS BARRAGÁN – Actual Diputado a la Asamblea Nacional. Sub-Secretario General de Copei (2002-2006). 

Fotografía: Reseña de uno de los tantos actos de solidaridad socialcristiana con el pueblo chileno. “Voz de Juventud”, Caracas, 1980.

Respuesta del PDC, dirigida a Marcos Villasmil:

De: HÉCTOR CASANUEVA.PDC INTERNACIONAL
Fecha: 11 de marzo de 2013 19:50
Asunto: Re: MENSAJE AL PARTIDO DEMÓCRATA-CRISTIANO DE CHILE
Para: Marcos Villasmil
Estimado camarada, vamos a analizar su nota y responderemos en la fraternidad demócrata-cristiana. Pero le anticipo que no deben tener Uds. la menor duda de que respetamos el análisis y la realidad interna que describen, y que cuentan con toda nuestra solidaridad y apoyo.
Un abrazo,
Fraternalmente,
 Héctor Casanueva Ojeda
Presidente
COMISIÓN INTERNACIONAL 



PD: En reciente fecha, el PDC ha respondido, y he acá el texto que nos remitiera Marcos Villasmil, suscrito por onzalo Arenas Valverde y Héctor Casanueva Ojeda, respectivamente Secretario Internacional y Presidente de la Comisión Internacional del PDC de Chile:

"Hemos recibido su nota del 11 de marzo, motivada por la declaración emitida por la Secretaría Internacional y la Comisión Internacional del PDC sobre el fallecimiento del presidente de Venezuela, Sr. Hugo Chávez Frías.

    Agradecemos a Uds. la información de contexto sobre la realidad interna de Venezuela durante los mandatos del presidente Chávez, y de aquellos hechos del decurrir político, económico y social del país que lamentablemente Uds. han debido enfrentar. El análisis y datos que nos proporcionan, constituyen un importante insumo para el estudio y los trabajos de la Comisión y la Secretaría.

    Sobre esta base, y las informaciones que recibimos con anterioridad de parte de los personeros del partido y de la oposición venezolana, más el seguimiento que hacemos del proceso político en que ha entrado vuestro país, tanto la Secretaría como la Comisión iremos manifestando como siempre, privada y públicamente, nuestra solidaridad y respaldo a nuestro partido hermano de Venezuela y a la oposición nucleada en la Mesa de Unidad Democrática, enfatizando lo señalado por el punto cuatro de la declaración en comento.

    Seguiremos estando disponibles para colaborar en todo aquello que Uds. consideren que contribuye a fortalecer la democracia en Venezuela y a velar por las garantías a la libertad de expresión y el quehacer político, apoyando con respeto y prudencia las acciones que internamente corresponde a los venezolanos seguir para asegurar el normal desarrollo del país hermano.

    Fraternalmente ..."


(11/03/13)