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domingo, 12 de abril de 2020

EL FUTURO DE UN RECUERDO: SEATTLE

Del tránsito a la inmediata postguerra
Luis Barragán

De la trilogía que escribió Antonio Negri sobre el combate anti-globalizador, auxiliado por Michael Hardt, sólo hemos accedido a “Multitud” (Debate, Barcelona, 2004), aunque sobran los comentarios que nos imponen sobre los restantes títulos,  en especial, “Imperio” de fecha anterior.  Quizá simplificando demasiado la tesis, frente al poder del capitalismo que ha traspasado las fronteras nacionales, tejiendo una tupida y extendida madeja de intereses,  con las consecuencias del caso, surge la multitud, por cierto, sustitutiva de la clase redentora universal, como lo fue el proletariado, desarrollando libérrima, democrática, espontánea y eficazmente un inédito poder reticular del cual el autor es su profeta.

Llama poderosamente la atención, un par de facetas que explican la perspectiva del teórico post-marxista y, al parecer, al mismo tiempo post-moderno, así una cosa necesariamente no implique la otra, ya que los críticos indican una afiliación  hobbesiana o moderna que no atina en un desarrollo político preciso y concreto, novedoso y realmente diferenciador de la tradición que desea negar, como lo señala Omar Astorga (“Ensayos de filosofía política y cultura”, UCV, Caracas, 2014). O la multitud, insigne productora de recursos inmateriales, no adquiere la especificidad sociológica necesaria para caracterizarla como la contendora eficaz frente al imperio,  como lo aprecia Roberto Gelado Marcos (“La multitud según Hardt y Negri: ¿Ilusión o realidad?”, en: https://revistas.upb.edu.co/index.php/derecho/article/view/277/232).

La otra faceta apunta a la aceptación de la guerra o de la guerra social prolongada, como un fenómeno que sincera y reemplaza la noción y el ejercicio de la política, paradójicamente, aún en nombre de la paz, la libertad y la democracia a las que aspiran los coautores. A pesar de sus imprecisos pronósticos, abierta la posibilidad de una sorpresiva perturbación de cualquier orden que altere  el curso de los acontecimientos, no pudieron naturalmente prever la llegada del general Covid19 que, partiendo de China, otra paradoja, no sólo amenaza con apoderarse del planeta, sino que dispara todos  los resortes de  la crítica contra el capitalismo, obviando la trágica experiencia de los totalitarismos desgraciadamente vigentes.

Por lo pronto, la pandemia ha servido para solapar el arrollador avance de la globalización maldita que ha reactivado al Estado Nacional frente al inaudito asedio del coronavirus, cuestionando todos los mecanismos internacionales que pudieron servir para prevenirlo, frenarlo y doblegarlo diligentemente: aparente y sólo aparentemente, quedan atrás las bondades de la globalización a la que se resisten las satrapías. Por ello, en tránsito hacia la inmediata post-guerra, una vez neutralizadas las fuerzas del general Covid19,  en medio de la inexorable recesión económica que vendrá, el nuevo orden jurídico mundial que preocupa a Luigi Ferrajoli o, entre nosotros, a Víctor Rodríguez Cedeño, sólo podrá también entenderse como una cruzada – término que sabemos sugestivo -  a favor de las libertades necesarias para defendernos ante el avance despiadado de los generales del tráfico ilícito de drogas, órganos, capitales, etc., los únicos capaces de sostener al totalitarismo contemporáneo.

Valga acotar que, en términos más modestos, la comunidad de Negri y Hardt, afianzada por las redes digitales de los países occidentales que las garantizan y ellos celebran, es un fenómeno típico de la lucha de los venezolanos por estos años, a pesar de la brecha digital, que no ha quedado limitado a los bytes, sino también ha movilizado a la ciudadanía en el mundo real y palpable. Empero, se ha convertido en una actividad riesgosa, gracias a las fuerzas del Estado (y de otras demasiado irregulares), que literalmente ha disparado a todo aquél que disienta por alguna distracción personal frente a la militarización del país y de la pandemia misma.

¿DICE MÁS UN SELFIE?

Reaprender a leer (o la necesidad y el placer de hacerlo)
Luis Barragán

Signo de una aparente redención social, al principiar el régimen hubo una  intensa y bulliciosa campaña que  dijo desterrar definitivamente el analfabetismo en Venezuela; por cierto, en contraste con las  cruzadas del siglo anterior,  la del presente  prontamente devino misión que no fue, no ha sido ni será, siquiera una política pública de acuerdo al canon .  E, irremediable,  agravamos la situación de analfabetismo funcional, siendo más importante la dádiva o prebenda económica  asociada al aprendizaje que la adquisición de capacidades en los términos consabidos de Amartya Sen, por ejemplo.

Importante  para toda propuesta totalitaria en curso, luce decisivo alcanzar y condicionar un mínimo nivel de comunicación con la población sojuzgada y, por ello, la pronta y delimitada re-escolarización de sectores que puedan recibir y acoger el mensaje escrito, fuere por  la vía convencional, fuere por la digital, por lo menos, hasta que convenga. Y tratándose de una lectura ajena al ejercicio de la libertad, poco o ningún valor tiene las respuestas que suscite, excepto la de obediencia, despuntando la deseada sociedad de ágrafos.

Brecha digital aparte, una modalidad de resistencia la ofrecen los internautas capaces de leer y de responder libremente a una mensajería que compite con los abundantes y fáciles motivos gráficos, prefiriendo simplificar las palabras para evitar  la delación de sus errores ortográficos. Reivindican también al  guerrero del teclado para diferenciarlo de las piezas de laboratorio en auge, ensayando frecuentes telegramas que rompen con las viralidades de ocasión para la probable  angustia de los órganos de (contra) inteligencia.

Luego, las  redes sociales obligan a un ejercicio mínimo de cotidiana lectura, por imperfecta que sea, y, al observar a distintos grupos de  discusión en las aplicaciones telefónicas, podemos contrastar  una cierta profundidad del intercambio con la pusilanimidad de aquellos que sólo confían en la viralidad para dejar constancia de su presencia, celebrando la indiscriminada profusión noticiosa en tiempos del coronavirus. Empero, aunque no tengamos conocimiento ni trato personal con otros, facilita la consulta directa y respetuosa de quienes, desde su esperticia, arrojan luces en torno a asuntos más específicos. Por ello, al hacerlo con la profesora universitaria Yajaira Cabrera,  especialista en la materia, quien amablemente contestó a nuestras preguntas, concluimos sobre las inmensas posibilidades que se asoman para el reaprendizaje de la lectura; acotemos, conclusión que no necesariamente la compromete.

Entre varios de los aspectos tocados telegráficamente por la profesora @YcabrerabB, destaca el  acto de leer como un placer que depende de la transacción que se dé con el texto, subrayando el gusto estético adquirido desde la infancia que, al perfeccionarse, garantiza el hábito por el resto de la vida.  Así, a nuestro juicio, las redes que fuerzan al canje permanente de pareceres para la debida contextualización del momento del que nadie escapa, más allá de la política, fuerzan – en propiedad – a toda la sensatez posible y necesaria, pero – igualmente – a recrear una estética del mensaje que la suponemos heredera de la cultura  pop con mucho de lo  kitsch: insuficiente la noticia, hay grupos virtuales y espontáneos  que no sólo inducen al mejoramiento de la ortografía o a la consulta de un libro indispensable, sino – caracterizándose - también a expresarnos con la relativa novedad, sobriedad y  hasta sarcasmo frente a  lo confortable y asfixiantemente viral.

13/04/2020:
http://guayoyoenletras.net/2020/04/13/reaprender-leer-la-necesidad-placer-hacerlo/
Breve nota LB: La profesora Cabrera se convirtió, una semana antes, en nuestra seguidora de Twitter. Su cuenta destaca: "Profesora universitaria (UPEL/UCAB). Desarrolladora de contenidos web (Link gerencial). Especialista en Lectura y Escritura. Maestría en Educación a Distancia". En ciernes otro texto sobre la lectura rutinaria de las redes, nos animamos  seguirla y a preguntarle a través de la mensajería aplicada del sistema.  De nuevo, comprobamos la utilidad del intercambio preciso y también selectivo, en un medio tan masivo, sucedáneo y efímero, así no haya trato personal alguno. Esta es la tercera vez que lo hacemos, siendo las otras oportunidades a través de Facebook. Por ejemplo, tiempo atrás o muy atrás, tuvimos dudas sobre algunos aspectos propios de la arquitectura y de la psicología para un par de artículos y, recordándolas, le escribimos a la arquitecto María Fernanda Jaua y a la psicólogo Clara Márquez Ávila, recibiendo la generosa orientación esperada. Empero,  convengamos, que el ejercicio depende de un triple compromiso previo, tácito o sobreentendido: por una parte, la debida consideración y respeto de una petición que genera el mínimo de confianza necesaria, convertida en credibilidad; por otra, la indispensable autorización paa citar el nombre de la persona consultada que, en un caso, no se dio, quedando sólo constancia de un dato, sin la acreditación, según el compromiso contraído; y, luego, dejar a salvo a la orientadora de la opinión política del consultante.

jueves, 9 de abril de 2020

NOTA REAPARECIDA

Diputados denuncian cierre de la biblioteca de la Asamblea Nacional
Armando Díaz

(04 de noviembre del 2019. El Venezolano).- Una semana atrás, a través de su cuenta de Twitter, el diputado Luis Barragán denunció el cierre de la biblioteca “Luis Beltrán Prieto Figueroa”, negado el acceso al Palacio Legislativo de los propios parlamentarios, del personal obrero y administrativo de la Asamblea Nacional, y del público en general:
Recientemente, al diputado Barragán le llegaron dos fotografías que revelan las condiciones de deterioro en las que se encuentra el recinto destinado a un servicio bibliotecario que no se presta. Recordemos, la sede legislativa está bajo control de la unidad militar apostada en ella y, excepto los días martes, la “presta” a los diputados par que sesionan, pudiendo disponer enteramente de ella la Constituyente cubana, informó mediante una nota de prensa.

04/11/2019:

Breve nota LB: Suele ocurrir, aparecen notas que al principio, originada la declaración, estuvion sumergidas en las redes. La reaparición - digamos - al azar, quizá se deba a alguna persona que indagó puntualmente sobre el tema, por estos días.  La situación empeoró para una biblioteca despreciada. Despreciada, posiblemente sea una exageración. Mejor, completamente olvidada por justos y pecadores. Por lo demás, el medio replicó la nota y obvió el par de fotografías. 

miércoles, 4 de abril de 2018

REDES: UNA PIEZA PERDIDA

"Caracas año 1952. Una vista desde un ángulo poco conocido ( hacia el Noreste con el Hotel Nacional en la Esquina de Camejo ) de la estatua erigida con motivo de la Exposición Nacional Objetiva presentada en el año 1952 en la Plaza Aérea Diego Ibarra del Centro Simón Bolívar. Carlos Lachica".

Fuente:
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10155492298418927&set=gm.10156237892338544&type=3&theater&ifg=1

viernes, 24 de marzo de 2017

LA DIFÍCIL TECLA

EL PAÍS, Madrid, 24 de marzo de 2017
‘Copyright’ europeo: todos contra todos
La UE prepara su reforma de los derechos de autor en medio de fuertes polémicas a favor y en contra del proyecto
Tommaso Koch

El derecho de autor es un avispero. Basta una mínima sacudida normativa y todo empieza a volar: polémicas, acusaciones y profecías apocalípticas. El caos imposibilita la claridad en un ámbito ya de por sí extremadamente complejo, según los expertos. Así que no sorprende que una reforma de gran calado sobre el copyright como la que prepara la Unión Europea haya desatado un enjambre de opiniones a favor y, sobre todo, en contra. La Comisión anunció en septiembre sus propuestas: entre otras, establecer un derecho exclusivo para los editores de prensa de autorizar o prohibir a los agregadores de noticias que usen sus contenidos online, y obligar a plataformas como YouTube a un filtro preventivo contra la piratería. Desde entonces medios de comunicación, periodistas, catedráticos, políticos, grupos de presión, colosos como Google y organizaciones por la defensa de los derechos en Internet intercambian un fuego cruzado de posturas sobre el proyecto, que está estudiando el Parlamento Europeo. En juego están millones de principios y de euros.

El punto de partida es una de las (pocas) certezas: la directiva en vigor se aprobó en 2001. Es decir, la prehistoria de la Red. De ahí que Bruselas quiera actualizarla. “Partimos de dos puntos antagónicos: tenemos que abrir el mercado cultural, pero proteger a los creadores. Solo podemos lograrlo a través del debate”, asegura el comisario Europeo de Cultura, Tibor Navracsics. “Nuestro objetivo es crear un campo de juego más justo”, defendía a este diario Andrus Ansip, vicepresidente de la Comisión Europea y responsable del Mercado Único Digital, otro proyecto en pleno ojo del huracán.

Su hoja de ruta se hizo pública en septiembre. E incluía, entre otros, el polémico artículo 11. “Crea un derecho conexo que los editores de prensa hasta ahora no tenían. Les permitiría autorizar o prohibir la reproducción y comunicación pública de sus contenidos en la Red”, aclara Raquel Xalabarder, catedrática de Propiedad Intelectual de la Universidad Oberta de Cataluña. La protección duraría 20 años y valdría solo online. El legislador pretende ayudar así a los medios a negociar una compensación con los agregadores de noticias, como Google News, que usan gratuitamente partes de sus obras, y proteger al periodismo de calidad. “Para los diarios es una buena propuesta. Solo defendemos que no se cojan fragmentos de las noticias sin autorización”, afirma Miguel Ortego Ruiz, adjunto a la dirección general de AEDE (Asociación de Editores de Diarios Españoles).

El principal damnificado opina, cómo no, lo contrario. “Si alguien tiene que cobrar por publicar algo por medio de un tercero es una decisión empresarial y no de la ley. Tampoco creemos que haya una situación de injusticia: los agregadores aportan mucho tráfico, que está siendo monetizado por los medios a través de la publicidad”, rebate Antonio Vargas, gerente de Políticas Públicas de Google España. Y en cuanto al control a priori sobre los posibles contenidos piratas que publiquen los usuarios agrega: “Si YouTube tuviera que ser responsable de todo el contenido que alberga desde el comienzo, no podría realizar el servicio que ahora ofrece. ¡Cada minuto se suben más de 400 horas de vídeos a la plataforma!”. La oposición frontal continúa: AEDE cree que los medios pierden tráfico porque muchos usuarios solo leen un titular en el agregador y no acceden a la noticia. Google cree que esta tesis no está demostrada por ningún estudio.
¿Como Alemania o España?

La reforma planteada por la Comisión Europea ha sido comparada con las leyes aprobadas en dos Estados miembros: Alemania y España. Aunque hay unas cuantas diferencias. "Lo que propone la UE no existe en ningún país. Ha habido medidas parecidas. El derecho conexo creado en Alemania en 2013 duraba un año, protegía tanto el formato digital como el impreso y solo ante usos comerciales. Y la reforma española de 2014 supuso lo contrario: se autorizaba por ley a los agregadores de contenido a usar fragmentos de obras protegidas, y a cambio se establecía una compensación irrenunciable para los editores", aclara la profesora Raquel Xalabarder.  "Las reformas se parecen exclusivamente en cuanto tratan de proteger a los editores", agrega Miguel Ortego Ruiz, de AEDE.

Sea como fuere, en ambos casos el resultado final fue controvertido. En España, Google News se marchó para no volver, algo que también podría hacer en toda la UE. Tras años de impasse, Cedro, la entidad de gestión de autores y editores de libros y prensa, está negociando ahora las tarifas eventuales de la compensación con los agregadores.

En Alemania, Google rechazó hablar de licencias y se limitó a pedirles a los medios que quisieran ser enlazados en su agregador que se lo comunicaran. Muchos de los principales diarios retiraron su contenido de Google News pero recularon tras una pérdida sensible de tráfico on line.

La oposición a la directiva ha generado, además, una extraña alianza, de la eurodiputada del partido Pirata Julia Reda a la organización Creative Commons, pasando por el Gobierno del Estado de Berlín. 37 profesores de las principales universidades británicas, expertos en Propiedad Intelectual, publicaron un texto donde tacharon de “innecesario e indeseable” este derecho conexo. La Federación Alemana de Periodistas enumeró las “12 mentiras” de los editores, a la vez que varios medios discrepan del criterio de AEDE. Y la española Xnet y otras organizaciones de activistas online han lanzado una campaña en la Red contra la directiva.

Sus argumentaciones son tan amplias como su frente. Consideran que al contar ya con el derecho de autor, que redactores y fotógrafos les ceden, una “segunda” protección para los editores no hace falta y solo complica el panorama —según algunos, hasta debilita a los periodistas frente a sus empleadores—; que la reforma puede reducir el acceso a la información o hacer peligrar el derecho de cita; tanto Reda como Xnet denuncian otro riesgo: que la directiva acabe afectando a cualquier usuario que quiera enlazar un contenido y resumirlo en pocas palabras, por ejemplo compartiéndolo en Facebook. La Comisión promete que un simple link está excluido de la reforma, ya que no supone comunicación pública. Y así lo estableció la propia justicia europea, en el célebre caso Svensson. Pero, ¿y el llamado snippet (un enlace junto con un fragmento del contenido)?

“Los medios podrían conceder la licencia a una plataforma y no a otra según sus preferencias. O un agregador podría obtener una posición más favorable por pagar más. El último perjudicado puede ser el ciudadano”, añade Xalabarder. Y señala también el riesgo para los medios pequeños “que no estén en condición de licenciar sus contenidos con la misma facilidad que los más grandes”.

Todas las voces, a favor y en contra, esperan ser oídas en el Parlamento Europeo, donde el texto está siendo analizado por los comités. Entre otras posibles enmiendas, la eurodiputada Therese Comodini Cachia pidió el pasado miércoles eliminar el artículo 11. Otros parlamentarios optarían por diluirlo. Un borrador del Comité de Cultura y Educación sugiere limitar la protección a tres años, que afecte solo a contenidos periodísticos profesionales y a plataformas que enlacen por razones comerciales. Puede que las negociaciones duren hasta el verano, y algún entrevistado estima que la directiva se aprobará en otoño. A partir de ahí, al menos un año para introducirla en el sistema legislativo de los Estados Miembros. Suma final: dos años. Lo que genera una última pregunta: ¿cuánto habrá cambiado ya el mundo digital para entonces?
Experiencias de cooperación

EL PAÍS

En la actualidad, hay experiencias de cooperación entre medios de comunicación y gigantes tecnológicos. EL PAÍS ha iniciado este camino con Google, vía proyectos como Digital News Initiative, una iniciativa conjunta liderada por Google junto a ocho medios europeos, entre los que se encuentran, además de EL PAÍS, Financial Times, The Guardian, Les Echos, La Stampa, NRC, Die Zeit y Frankfurter Allgemeine, cuya finalidad es apoyar el periodismo de calidad e impulsar la conformación de un ecosistema informativo más sostenible a través de la tecnología y la innovación.

Un ejemplo en este sentido lo representa el proyecto AMP (Accelerated Mobile Pages), un formato en código abierto desarrollado por Google y los medios, orientado a mejorar la experiencia del usuario en el consumo de información desde dispositivos móviles bajo la premisa de que los editores conserven el control de los ingresos. Y el Facebook Journalism Project, lanzado en enero de este año, tiene como fin colaborar en el desarrollo de nuevos productos, formatos y técnicas, la formación de periodistas y la lucha contra los bulos y noticias falsas.

Fuente:
http://cultura.elpais.com/cultura/2017/03/08/actualidad/1488995404_382434.html

domingo, 25 de diciembre de 2016

UNA REFLEXIÓN PRECURSORA

RECONEXIÓN DEL PAÍS

EL UNIVERSAL, Caracas, 10 de diciembre de 2016
Del porvenir nuestro
Rafael Rangel Aldao

El futuro se impondrá sobre nosotros ineluctablemente, solo hará falta saber si estaremos preparados para ello. Por cierto, la mejor manera de predecir el porvenir es observar con detenimiento la cotidianidad de gente más avanzada que nosotros, dentro y fuera de nuestra realidad geográfica o social. En San Francisco, California, me decía un colega que el futuro del mundo es el presente cotidiano de ellos, y eso fue por allá en 2007.

Desde entonces sobrevino la avalancha del iPhone con las comunicaciones personales, la música, las redes sociales, la salud y medicina digital. Igual ocurrió con las fuentes de energía renovable, los carros sin chofer, las impresoras en tercera dimensión y la “Internet de las cosas”. En todos los ámbitos hay cambios tan radicales y diversos como la robótica inteligente, la política por Twitter, la cadena global de suministros, la soberanía compartida, y la sustitución de la moneda, entre otros. Hasta es posible editar embriones para prevenir y curar enfermedades, en fin.

Democratización del acceso

Todos esos cambios, sin embargo, tienen en común la democratización del acceso a una mayor calidad de vida. El espectro de aplicaciones abarca desde la educación masiva a distancia (MIT, Stanford, Khan Academy), viajes (Airbnb), transporte (Uber), medicina (WebMD, Gestordesalud.com), genómica (23andme), microbiota (uBiome), y pare usted de contar. La condición indispensable para aprovechar esa plétora tecnológica es el dominico de cierto nivel de conocimiento, y es allí donde debe radicar nuestra preparación para lo que se avecina.

Venezuela, por tanto, debe tomar las vías que la modernidad nos permite, tales como una mejora radical de la infraestructura digital, la potenciación universitaria mediante zonas académicas especiales, sumado esto a programas de reconexión de nuestro talento ahora disperso en una diáspora sin fin. En resumen, hay que reconectar al país en el más amplio sentido de la palabra, dentro y fuera de Venezuela.

Fuente:
http://www.eluniversal.com/noticias/opinion/del-porvenir-nuestro_630549

sábado, 7 de mayo de 2016

SACUDIENDO EL POLVO

Emoción de redes
Luis Barragán


En días pasados, hubo uno en particular que nos llevó a las redes como una  vivencia de la emoción, la legítima emoción de sentirnos – después de década y tanta – respaldados en la causa por la libertad. Antes y en el transcurso de la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional, tuvimos ocasión de compartir un grato e interesante intercambio de opiniones con la secretaría nacional de Cultura del partido Acción Democrática, la que tuvo la amabilidad de invitarnos para ventilar el problema de la Ley Orgánica de Cultura, y de  atender a dos alumnas del amigo y profesor Carlos Balladares, quienes nos interpelaron sobre la irrupción y vigencia del marxismo en este lado del mundo.

Por un momento, una tercera persona nos comentó de la visita dispensada por Pablo Iglesias a Felipe VI, añadido el desparpajo del retraso y la vestimenta del jefe  del partido del lumpemproletariado que, por cierto, nada tiene que ver con su homónimo,  el proletario fundador del PSOE en el siglo antepasado. Convinimos con aquello de “entre gustos y colores…”, observando que la impuntualidad e informalidad del atuendo expresan una determinada estrategia comunicacional y, recordando un poco la reunión partidista, agregamos que la península ibérica sabe ya de una cultura política kitsch, la misma que hemos padecido los venezolanos por obra de un gobierno grotesco, cultivador de los bajos instintos, cuya simplicidad aterra tanto como las pretendidas soluciones que nos tienen prisioneros de una perversa circularidad.

Concluida la interesante y no menos exigente entrevista con las bachilleres, encontramos de nuevo al amigo y, alrededor de un café, reflexionamos en voz alta sobre las diferencias entre los viejos líderes del marxismo venezolano y los que, vanidosamente, se dicen sus herederos. En horas de la noche, nos remitió un correo electrónico con algunas referencias que nos emocionaron.

En efecto, nos envío el video de la intervención del diputado español Albert Rivera en respaldo de la causa venezolana por la libertad y apoyo a la liberación de Leopoldo López, quien significativamente habló en nombre de los tres millones de compatriotas que representa, subrayó que una mayoría determinante de la cámara – independientemente de las capillas ideológicas – apoya los valores democráticos y, por ende, a nuestro pueblo, retando – en definitiva -  a Pablo Iglesias que no asomó el menor gesto de solidaridad para no meterse en problemas con Nicolás Maduro. Libre de toda sospecha, el vocero de Ciudadanos citó finalmente a Manuel Azaña, autor de unas memorias políticas que nos marcaron profundamente por el drama de un itinerario que arroja todavía grandes lecciones (https://www.youtube.com/watch?v=aGJJDRlEeWM).

Y, por otra, nos envío el enlace de una célebre escena del film “Casablanca” de Michael Curtiz (1942), en la que la voz francesa se impone frente a la de los nazis (https://www.youtube.com/watch?v=aGJJDRlEeWM), magníficamente versionada en un concierto – celebrado en 2012 -  de “Voces para la paz” (https://www.youtube.com/watch?v=VwBJPZrZzKc).  Y, tiene razón, en lugar de teclado opositor de un radicalismo interesado y vil, en las redes corre un mensaje edificante que toca las fibras más genuinas de una postura que se desea por siempre limpia y transparente.
02/05/2016