Mostrando entradas con la etiqueta Ramón Alberto Rivero Blanco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ramón Alberto Rivero Blanco. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de marzo de 2020

LA OTRA PESTE

De cómo afectó a mi familia la panemia de 1918 ... La gripe española
Ramón Alberto Rivero Blanco

1918, fue un año especialmente nefasto para la ciudad de Caracas. El sistema de aguas negras y blancas, inexistente por el inconcebible truncamiento del proyecto de 1912, convertía aquella pastoril capital, posiblemente en la más insalubre de América del Sur.

Años atrás, durante el gobierno de Rojas Paúl (1889), de la Parroquia Altagracia, se segregó una nueva, que se llamaría La Pastora.

Existía desde los tiempos de piratas y bucaneros que dieron cuenta de ella en el siglo XVI.

A las pandemias en general, se les coloca un nombre alusivo al posible origen. No se sabe cómo, pero desde la Guaira invadió al resto del país la llamada “Gripe Española”. Ésta produjo en el mundo más muertes que las habidas en la Primera Guerra Mundial. Caracas, Los Valles del Tuy, La Guaira, Maracaibo y Miranda fueron los lugares más afectados.

Las ironías de la vida, el Gobierno negaba la existencia de peste, pero ésta había tomado la vida del hijo predilecto de Juan Vicente Gómez.

50.000 venezolanos murieron por esta causa entre 1918 y 1920, vidas anónimas.

Los señores Carlos Rivero y Micaela Núñez vivían en la Pastora. Eran una pareja consolidada en quince años de matrimonio. Tuvieron cinco hijos: Carolina, Antonia María, Carlos Ramón, Luis Alberto y la menor, Luisa Teresa, nacida en 1916. Micaela en su primer matrimonio tuvo a Bertha Elisa Delgado Núñez, quien vivía al cuidado de sus abuelos paternos.

En 1919, Bertha cumplía 18, Luisa Carolina 13, Antonia María cumplía 12, Carlos Ramón 9, Luis Alberto 6, y Luisa Teresa, 3 años.

Como todas las familias, sobrevivían del esfuerzo paterno.

Algo las distinguía, el inmenso amor que Carlos y Micaela derramaban hacia su progenie. En aquel mundo de remiendos y apuros, crecían con la seguridad y el empuje juvenil que mira hacia adelante.

La muerte convertida en peste, en pocos días encerró en cama a los esposos Rivero Núñez y a sus pequeños Luisa Carolina y Luis Alberto. No hubo tiempo para más, murieron. Pero en los cortos días que mediaron desde el contagio a la fase final del virus, la amorosa pareja sufrió la peor pesadilla que puede atormentar a los padres en el lecho de muerte: dos hijos agonizando y la dramática incertidumbre de dejar deudos de corta edad, y sin ningún género de protección...”

Fragmento de la biografía del CN Ramón Rivero Núñez, escrita por el historiador CN Jairo Bracho Palma en 2011 para el libro “Hombres de Hierro” publicado por la Armada de Venezuela...

Fuente:
https://www.facebook.com/ramon.riveroblanco?__tn__=%2Cd-R-R&eid=ARDypy2gZVBSkkqk7sWZa1BvN8F6PO8-tFg0TQ2UK6VElUzJ3ywO33AJNq_kaSLSNi7OH4X4o3qep5KV

Reproducciones:
1.- Carlos Rivero, mi abuelo paterno, fallecido en el 1918, junto a su esposa y sus hijos Luisa Carolina y Luis Alberto.
2.- Carlos Ramón Rivero y sus hermana Luisa y Antonia que junto Bertha, sobrevivieron a la pandemia...
3.- La muerte de Alí Gómez.

miércoles, 29 de marzo de 2017

EL POLVO DE ESTOS LODOS

Moncada
Nicomedes Febres

* No conozco a Samuel Moncada pero conozco algo sus antecedentes a partir de haber conocido a su padre el comandante Juan de Dios Moncada Vidal que era allegado a mi casa por allá en el año 1958. Era Moncada del grupo del coronel Jesús María Castro León, el ministro de la defensa y líder del ejército en aquella época, era miembro de la flor y nata de nuestro ejército, formado por hombres de derecha que tenían la virtud de ser enemigos acérrimos de los comunistas, pero hasta el presidente Betancourt era comunista para ellos. Castro León fue defenestrado el 23 de julio de 1958 y salió del cargo junto a los más corajudos y audaces oficiales del ejército venezolano, entre los cuales destacaba Moncada Vidal, de un coraje tan legendario que rayaba en la locura, pues sus compañeros de armas a veces lo veían como gallina que mira sal. Dos meses después, el 7 de septiembre de 1958 el comandante Moncada junto a otro cuatriboleado llamado José Helí Mendoza Méndez tomaron el cuartel de la policía militar frente a Miraflores para dar un golpe de Estado. El pueblo salió a la calle a respaldar al gobierno de Larrazábal, que era un hombre muy despreciado por los miembros del ejército, y aquello fue una verdadera matachina. Ambos jefes golpistas fueron detenidos y juzgados por un tribunal militar. Algunos pocos años después Moncada fue liberado y ahora aparecía como jefe militar de las comunistas fuerzas armadas de liberación nacional (faln) , brazo armado del partido comunista y el MIR. Aquello fue un salto ideológico de 180 grados y nunca más Moncada volvió a frecuentar mi casa. Mi padre cuando oía algo de la lucha guerrillera siempre le comentaba a mis amigos comunistas que se querían ir para las montañas que estaban bien jodidos si el jefe de ellos iba a ser Moncada Vidal. Posteriormente Moncada murió de muerte natural. Su hijo, este del insulto de ayer, es historiador egresado de la UCV y estudió su post grado en Londres gracias a las gestiones de un amigo y compadre mío llamado Eduardo Camps que había estudiado allá y también era profesor de Historia en la UCV. Sé que Eduardo, quien para mí fue como un hermano, le tenía en gran estima pero nunca coincidimos en su casa. Eduardo, uno de los hombres más valientes que he conocido, era nuestro mayor experto en culturas del lejano oriente y a quien le conseguí el consulado en Tokio en tiempos de Calvani y la representación de Suzuki o Yamaha para Venezuela cuando Yamaha era una marca desconocida en el mundo y aún no la representaba Seijiro Yazawa. Sin embargo, prefirió hacer su carrera docente, en la que llegó a ser vicerrector de la Universidad de los Llanos Ezequiel Zamora. Creo que le hubiese ido mejor como cónsul o como representante de Yamaha dado que hablaba suficientemente el japonés.

* No oí la intervención de Moncada en la ONU pero debió ser infame, tanto que salió designado embajador alterno allí y no puede ser designado embajador en propiedad porque para ser aceptado debe ser avalada por la Asamblea Nacional esa designación. Veamos que sucede después de éste estira y encoge diplomático. Por un lado el gobierno arreciará la represión porque no tiene más camino y pese a ella veo más cerca la solución final al caso venezolano. Repito que vendrá una feroz represión y hay que aguantarla sin desfallecer ni dejarse amedrentar porque nosotros vamos a ganar por mucho que parezca que no. Mi mejor consejo es el mismo del Conde de Montecristo: Confiar y Esperar. Este no es un pleito gonadal sino una partida de ajedrez donde la decisión de nuestros diputados de pedir la aplicación de la Carta Democrática va a tener un gran significado como representantes de la voluntad popular y como ellos están arriesgando su pellejo más que nadie debemos ser más solidarios que nunca. Así que los arrechitos, a callarse y para la cocina. Hoy la disciplina es más importante que nunca.

*Parece mentira, pero no hay imágenes de Moncada Vidal ni del golpe del 7 de septiembre de 1958. En la foto una foto de Castro León cuando fue nombrado ministro de la defensa

Fuente:
https://www.facebook.com/nicfebres/posts/10211746247112420

Historia Náutica de Venezuela
Insurrección del 7 de septiembre de 1958
15 de diciembre de 2015
Ramon Alberto Rivero Blanco‎ ·

El teniente coronel Juan de Dios Moncada Vidal y el mayor Hely Mendoza Méndez (Comandante de la Policía Militar acuartelada al lado del Palacio Blanco) dirigieron la insurrección del 7 de septiembre de 1958 cuyo objetivo era apresar a Wolfgang Larrazábal, Presidente de la Junta de Gobierno, quien ni siquiera se encontraba en Miraflores.
El pueblo solidarizado con la Junta de Gobierno y la Infantería de Marina atrincherada en el Palacio Blanco defendieron con éxito la plaza al costo 20 muertos y 129 heridos, todos civiles. Tras doce horas de intentona los insurrectos capitularían.

- Barra "Lealtad y Honor" "Guardia Presidencial" conferida por los hechos del 7 de septiembre de 1958.
- El TN Julio César Lanz Castellano portando orgulloso su barra.
- Mayor Hely Mendoza Méndez: Hely Mendoza Méndez fue el único detenido. Moncada Vidal, Luis Alberto Ramírez y Rafael M. Pacheco se refugiaron en la embajada de México y salieron al exilio.


- Brito Martínez es el que está al medio con una Madsen y una gorra "japonesa", el de la derecha con la Thompsom el TN Sanoja Medina (Identificados por el VA Lanz Castellano y el Cnel FAV José Luis Ochoa).

Fuente:
https://www.facebook.com/groups/431909266843132/permalink/1123826454318073/?hc_location=ufi
Gráficas: RARB.

lunes, 7 de abril de 2014

CAZA DE CITAS

"Hay que observar que en los tiempos de las viejas dictaduras venezolanas, Gómez o Pérez Jiménez, la manera de eneudarse era otorgando concesiones"

Domingo Alberto Rangel

("La inflación. Nuevo enfoque estructural", Vedell Hermanos, Valencia, 1988: 84)

Fotografía: A la diestra de Gómez, el general John Joseph Pershing.  En relación al programa, es un aporte de Ramón Rivero Blanco (https://www.facebook.com/groups/431909266843132/)



martes, 18 de marzo de 2014

PAREDES

Orbitó las imágenes y escribió Ramon Alberto Rivero Blanco, en el grupo "Historia Náutica de Venezuela" (Facebook), suscitando otros comentarios:

Gustavo Sosa Larrazábal: "El general Antonio Paredes fue el único que se opuso directamente al Cabito. Se hizo fuerte en Puerto Cabello con 500 efectivos. Castro envió al general Ramón Guerra con 2500 soldados y un par de buques de la Armada. Entre ambas fuerzas sometieron a Paredes atacándolo el 11 de noviembre de 1899. Lo enviaron a La Rotunda y después al castillo de San Carlos. Tres años después fue amnistiado cuando el bloqueo, pero él se unió a la Libertadora de Matos y allí permaneció combatiendo hasta la derrota en La Victoria. Se refugió en Trinidad y desde allí se mantuvo abriendo fuegos epistolares contra Castro. Paredes vuelve a Venezuela invadiendo por Pedernales en 1907 al mando de 13 hombres. Tres días después es capturado y fusilado por orden de Castro a través de un telegrama cifrado. Su cadáver fue arrojado al Orinoco, y fue recogido y sepultado por agricultores. Cuando Gómez da el golpe de Estado, uno de los argumentos que utilizó fue el de culpar a Castro del homicidio de Paredes. El cadáver del general fue inhumado el 11 de mayo de 1907 y sepultado en Caracas el 27 de mayo de ese mismo año.
Uno de los pocos generales que merecen mi respeto póstuma es Paredes, Yo creo que fue un idealista que se sacrificó para estar en paz con su conciencia."
Hector Perez Marchelli: La vida de Antonio Paredes es mucho mas pintoresca. William M. Sullivan toca algunos episodios en el libro El despotismo de Cipriano Castro. Paredes no se sumó a la revolucion libertadora porque queria ser el jefe, por encima de Manuel Antonio Matos.
Fernando Falcón: Quería ser el jefe porque era militar de carrera, incluso con estudios militares en Francia y obra escrita...Matos un banquero que jugaba a la guerra e iba de guantes y sombrilla a la batalla...
Hector Perez Marchelli: La vida de Manuel Antonio es aun mucho mas pintoresca por encima de su apariencia personal. El mejor resumen que he leído sobre él lo publicó Laureano Vallenilla Lanz en su obituario. Eso fue en El Nuevo Diario. Por cierto, en un juicio en su contra declaró que se había ganado el titulo de general en los años 70, y en cuanto a si era el jefe de la revolucion libertadora, dijo que daba ordenes que nadie las cumplía. Lo que confirma el dicho "muchos caciques y pocos indios." Esa es la historia de este país.
Fernando Falcón: Tambien es historia de este país no colocar el hombre adecuado para el cargo adecuado....también es historia de este país, traicionar la palabra empeñada y venderse al mejor postor, apostando a futuro....ahí estribó el drama de Antonio Paredes...

Hector Perez Marchelli: Cuidado, no generalicemos. Estoy aprendiendo... lo invito a ver el portal Estoy buscando datos sobre quien escribió un buen resumen titulado "Gómez" de lo que era Venezuela en 1929. Mi cantera es El Nuevo Diario. Insisto, vea el libro de William M. Sullivan, El despotismo de Cipriano Castro.
Fernando Falcón Los libros de Sullivan, porque son dos, reflejan su interés en Castro y terminan disminuyendo a muchos actores de la época...vea el expediente incoado contra Castro por el asesinato de Paredes....
Pepe Sabatino: El asesinato de Antonio Paredes fue una perfecta excusa para Gómez encontrar caminos legales, por vía del juicio, que impidieran a Castro regresar al país, comenzando así su andar errante. Termino de leer el libro de Sullivan sobre Castro y me parece muy bien documentado.
 A propósito de Antonio Paredes, aquí en Puerto Cabello preparado junto a sus hombres para enfrentar al General Guerra! Gracias Ramón por recordarnos al personaje.


https://www.facebook.com/groups/431909266843132/758718490828873/?notif_t=group_comment_reply

lunes, 20 de enero de 2014

CUADERNO DE BITÁCORA

Extraordinaria fotografía de Román Delgado Chalbaud, orbitada en el meritorio grupo “Historia Náutica de Venezuela” (https://www.facebook.com/groups/431909266843132/) por Ramón Alberto Rivero Blanco, quien refiere: “El título correcto es ‘Comandante General de la Armada Nacional’ nombrado por el Restaurador de Venezuela Gral. Cipriano Castro el 8 de agosto de 1903, luego de la Batalla de Ciudad Bolívar en la que comandó la escuadra nacional bajo las órdenes del Gral Gómez ostentando el grado de Teniente de Navío”. Añade: “ Especulo que la Orden del Libertador que ostenta Delgado Chalbaud en la foto, en su grado de Comendador, es una de las pocas ganadas en un combate real en el siglo XX”.
No sin agradecer la autorización de RARB, nos permitimos lo siguiente: Hasta ahora, la mejor versión que tenemos de Román Delgado Chalbaud es la que nos ofrece Laureano Vallenilla-Lanz Planchart en sus memorias, excepto las que se desprenden de los trabajos de Ocarina Castillo o Federico Vegas. Olvidamos dónde leímos aquella en la que, frente a Cipriano Castro, se expuso bajo una pieza de una tonelada colgada en una grúa porteña, impresionando al restaurador que entusiasmado por la demostración de coraje lo ascendió.

 Rivero Blanco añadió:  "Les recomiendo la lectura de otro libro sobre los Delgado-Chalbaud escrito por el Dr. en Historia Naval de la Universidad de Sevilla y Capitán de Navío de la Armada Venezolana Jairo Bracho Palma que trata en profundidad el tema desde una óptica naval-militar. Se titula "Sueños Rotos, La Historia de los Delgado-Chalbaud".
Por cierto, a los efectos del blog, hemos volteado horizontalmente la imagen original.


https://www.facebook.com/photo.php?fbid=280013005484493&set=a.212976368854824.1073741844.154173528068442&type=1&theater