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sábado, 3 de marzo de 2012

CAZA DE CITAS


Canto a mí mismo

1. Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú
y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.

Vago... e invito a vagar a mi alma.
Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra
para ver cómo crece la hierba del estío.
Mi lengua y cada molécula de mi sangre nacieron aquí,
de esta tierra y de estos vientos.
Me engendraron padres que nacieron aquí,
de padres que engendraron otros padres que nacieron aquí,
de padres hijos de esta tierra y de estos vientos también.

Tengo treinta y siete años. Mi salud es perfecta.
Y con mi aliento puro
comienzo a cantar hoy
y no terminaré mi canto hasta que muera.
Que se callen ahora las escuelas y los credos.
Atrás. A su sitio.
Sé cuál es su misión y no la olvidaré;
que nadie la olvide.
Pero ahora yo ofrezco mi pecho lo mismo al bien que al mal,
dejo hablar a todos sin restricción,
y abro de para en par las puertas a la energía original de la naturaleza
desenfrenada.

Walt Whitman

(Versión de León Felipe)

Ilustración: Pieza de Rafael Barrios en Park Avenue.

ANGULOSIDAD NEOYORKINA


NUEVA YORK, EU (AP).- Nueve esculturas del venezolano Rafael Barrios, de variados colores y formas geométricas y de hasta 1,000 kilos y 6 metros de altura, se instalan este fin de semana en el paseo de Park Avenue en Nueva York, en un proyecto del que sólo ha participado otro latinoamericano, el colombiano Fernando Botero.

"Es un regalo de Dios", dijo Barrios a la AP en una entrevista telefónica el jueves por la noche, horas antes de viajar de Miami a Nueva York para montar su obra.

"Me siento sumamente orgulloso y feliz de que haya surgido este proyecto", añadió el artista nacido en 1947 en Baton Rouge, Luisiana, y criado en la Venezuela de sus padres, quien ahora vive entre Miami, París y Caracas. "Se nota que el arte latinoamericano está empezando a tener importancia internacional."

Barrios fue el artista seleccionado este año por el proyecto The Fund of Park Avenue, impulsado por las asociaciones Fund of Park Avenue, Park Avenue Mall y el Departamento de Parques y Recreación de Nueva York, que desde el 2000 escoge anualmente un artista para que exhiba su obra en esta céntrica avenida de la ciudad.

Valoró de un "maravilloso golpe de suerte" la oportunidad de instalar sus esculturas de acero inoxidable entre las calles 50 y 68, donde permanecerán hasta el 30 de junio, y dijo esperar que los transeúntes "se diviertan viéndolas".

Miembros del proyecto Fund of Park Avenue se fijaron en su obra expuesta en la última edición de la feria de arte latinoamericano PINTA, que se celebra cada noviembre en la Gran Manzana, dijo el artista. Y a partir de ahí, empezó lo que el definió como un "proyecto titánico".

"Hicimos las obras en siete semanas", relató el escultor, quien trabajó con un equipo de arte en Miami encabezado por Olivier Haligón, cuyo bisabuelo, recordó, participó en la construcción de la Estatua de la Libertad.

Barrios indicó que las esculturas que decorarán Park Avenue conforman un compendio de sus obras entre las décadas de 1980 y 2000, que "representan diferentes momentos de esos 30 años de trayectoria".

Fotografía: Alexandra Blanco

lunes, 5 de septiembre de 2011

CAZA DE CITAS


Mi padre, el inmigrante
Vicente Gerbasi


I
Venimos de la noche y hacia la noche vamos.
Atrás queda la tierra envuelta en sus vapores,
donde vive el almendro, el niño y el leopardo.
Atrás quedan los días, con lagos, nieves, renos,
con volcanes adustos, con selvas hechizadas
donde moran las sombras azules del espanto.
Atrás quedan las tumbas al pie de los cipreses,
solos en la tristeza de lejanas estrellas.
Atrás quedan las glorias como antorchas que apagan
ráfagas seculares.
Atrás quedan las puertas quejándose en el viento.
Atrás queda la angustia con espejos celestes.
Atrás el tiempo queda como drama en el hombre:
engendrador de vida, engendrador de muerte.
El tiempo que levanta y desgasta columnas,
y murmura en las olas milenarias del mar.
Atrás queda la luz bañando las montañas,
los parques de los niños y los blancos altares.
Pero también la noche con ciudades dolientes,
la noche cotidiana, la que no es noche aún,
sino descanso breve que tiembla en las luciérnagas
o pasa por las almas con golpes de agonía.
La noche que desciende de nuevo hacia la luz,
despertando las flores en valles taciturnos,
refrescando el regazo del agua en las montañas,
lanzando los caballos hacia azules riberas,
mientras la eternidad, entre luces de oro,
avanza silenciosa por prados siderales.

(...)

XXX

Vamos hacia la noche y hacia la noche vamos.

Fotografía: Rafael Barrios, Las Mercedes, Caracas (02/09/11)




viernes, 1 de julio de 2011

BITÁCORA (3)


En medio de la diligencia que me llevó a Las Mercedes (Caracas), anduve un rato por la Ascaso en la que expone briosa y formidablemente Alirio Palacios. Costumbre, hábito o manía, me acerqué al Barrios Barrios de nuevo. Por cierto, he traspapelado la fotografía de la pìeza que tengo de El Tambor, Los Teques. Recordé, no sé por qué, aquellos versos que atribuyo a Cecilia Ortíz. Algo así como el "por qué huyes tan cerca de mí". Hurgué, llegando a casa, en los papeles más proximos. Tengo apuntados esos versos en un viejo cuaderno de notas de la serie que reviso de vez en cuando, incluyendo remotos recortes de prensa. No los hallé, pues - seguro estoy - no tengo el libro. Jugando en la red, conseguí otros que citamos seguídamente. De Las Mercedes seguí a El Bosque, a la reunión extraordinaria de la dirección del partido.

LB



Cantares

¡Ay! ¡Ay!
Más cerca de mí te siento
cuando más huyo de ti,
pues tu imagen es en mí,
es en mí,
sombra de mi pensamiento,
sombra de mi pensamiento.
¡Ay! Vuélvemelo a decir,
vuélvemelo a decir
pues embelesado ayer
te escuchaba sin oír
y te miraba sin ver,
y te miraba sin ver. ¡Ay!


Ramón de Campoamor

sábado, 14 de mayo de 2011

RESPIRÁNDOLA, ANUNCIA LA NOCHE


Nocturno

Respira la noche,
bate sus claros espacios,
sus criaturas en menudos ruidos,
en el crujido leve de las maderas,
se traicionan.
Renueva la noche
cierta semilla oculta
en la mina feroz que nos sostiene.
Con su leche letal
nos alimenta
una vida que se prolonga
más allá de todo matinal despertar
en las orillas del mundo.
La noche que respira
nuestro pausado aliento de vencidos
nos preserva y protege
«para más altos destinos».


Álvaro Mutis

Ilustración: LB, Rafael Barrios Barrios rubricado por un grafitero; bebedero masivo, La Castellana, Caracas (13/05/11)

ADIVINACIÓN DE ESTRELLAS, FULGURANTES OTRAS COSAS A LO CERCA...


Poema 20

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Pablo Neruda, 1924

Ilustración: Pieza de Rafael Barrios Barrios, en la ya anochecida La Castellana, Caracas (13/05/11)

viernes, 29 de abril de 2011

AUNQUE LA CREEMOS ÁRBOL DEL BREVÍSIMO BOSQUE URBANO




Sombra y vuelo

Por el camino,
junto a mi sombra,
el mediodía pinta el vuelo
de una mariposa.

Pienso en tu recuerdo
que va conmigo.

Meira Delmar


Fotografía: Rafael Barrios Barrios, Las Mercedes, Caracas (29/04/11)

miércoles, 30 de marzo de 2011

ALETEOS DE CARGA DIURNA


PAISAJE OCULAR

Si tus miradas
salen a vagar por las noches
las mariposas negras huyen despavoridas
tales son los terrores
que tu belleza disemina en sus alas.

Óscar Hahn

viernes, 11 de marzo de 2011

VUELO ¿NATURALMENTE? CINETICO


ESO SERÍA TODO

Te estoy haciendo un destino aquí mismo.
Lo estoy dibujando en las alas de un pájaro.
Lo estoy pintando en la pared de mi cuarto.

Ahora el pájaro vuela con furia,
ahora lanza su grito de guerra
y se dispara contra la pared.

Óscar Hahn

Fotografía: Rafael Barrios Barrios, La Castellana, Caracas (10/03/11)

INICIO DE VUELO


LA CARENCIA

Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas.

Alejandra Pizarnik

Fotografía: LB, Rafael Barrios Barrios, La Castellana, Caracas (10/03/11)

viernes, 4 de marzo de 2011

ELECCION



Ah si pudiera elegir mi paisaje
elegiría, robaría esta calle,
esta calle recién atardecida
en la que encarnizadamente revivo
y de la que sé con estricta nostalgia
el número y el nombre de sus setenta árboles.

Mario Benedetti

Fotografía, LB: Rafael Barrios Barrios, Chacaíto, Caracas (01/03/11)

BARRIADA DE MATICES


PROCURA DESMENTIR LOS ELOGIOS QUE A UN RETRATO DE LA POETISA INSCRIBIÓ LA VERDAD, QUE LLAMA PASIÓN

Éste que ves, engaño colorido,
que, del arte ostentando los primores,
con falsos silogismos de colores
es cauteloso engaño del sentido;

éste en quien la lisonja ha pretendido
excusar de los años los horrores
y venciendo del tiempo los rigores
triunfar de la vejez y del olvido:

es un vano artificio del cuidado;
es una flor al viento delicada;
es un resguardo inútil para el hado;

es una necia diligencia errada;
es un afán caduco, y, bien mirado,
es cadáver, es polvo, es sombra, es nada.


Sor Juana Inés de la Cruz

Fotografía, LB: Rafael Barrios Barrios, Chacaito, Caracas (01/03/11)

miércoles, 2 de marzo de 2011

CAZA DE CITAS


"La cualidad inmediata para el crecimiento del amor es de naturaleza cuantitativa: para amar se requiere que la diferencia entre el amante y la amada sea infrangible. Basta un signo de entrega por parte de la amada para que decaiga el deseo de quien aspira a él. Y en este detalle reside el secreto de la diabólica interpretación del amor con la cual el narrador hace arder a sus personajes".

José Balza

("Proust", Universidad Central de Venezuela, Caracas, 1969: 69)

Ilustración: Rafael Barrios Barrios, Chacaíto, Caracas; 01/02/11

miércoles, 26 de enero de 2011

desengaño


XI








Lenguaje
emanado
puntual
fehaciente,
no el engaño
de la palabra que sirve a alguien.

Rafael Cadenas


Fotografía: LB, Las Mercedes - Caracas (24/01/11)

alcanzable






Vives piel adentro.
Ignoras
que ser
significa: alcanzable.

Rafael Cadenas

Fotografía: LB, Rafael Barrios Barrios - Las Mercedes, Caracas - 24/01/11

miércoles, 15 de septiembre de 2010

mudo sonido del viento


EL ESCUCHADOR
(GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER)
Mueve el viento.
Mueve el velo
quedo.
Mueve el aire.
Mueve el arce.
Vase.
Luz sin habla.
Voz callada.
Clara.
Sombra justa.
Suena muda.
Luna.
Y él la escucha.

Vicente Aleixandre

Ilustración: Rafael Barrios Barrios // La Castellana/ Caracas, 13/09/10

sábado, 24 de julio de 2010

Follaje de metal


Barrios Barrios. Las Mercedes/Caracas: 19/07/10.

MEDIODÍA


Un quieto resplandor me inunda y ciega,
un deslumbrado círculo vacío,
porque a la misma luz su luz la niega.

Cierro los ojos y a mi sombra fío
esta inasible gloria, este minuto,
y a su voraz eternidad me alío.

Dentro de mí palpita, flor y fruto,
la aprisionada luz, ruina quemante,
vivo carbón, pues lo encendido enluto.

Ya entraña temblorosa su diamante,
en mí se funde el día calcinado,
brasa interior, coral agonizante.

En mi párpado late, traspasado,
el resplandor del mundo y sus espinas
me ciegan, paraíso clausurado.

Sombras del mundo, cálidas rüinas,
sueñan bajo mi piel y su latido
anega, sordo, mis desiertas minas.

Lento y tenaz, el día sumergido
es una sombra trémula y caliente,
un negro mar que avanza sin sonido,

ojo que gira ciego y que presiente
formas que ya no ve y a las que llega
por mi tacto, disuelto en mi corriente.

Cuerpo adentro la sangre nos anega
y ya no hay cuerpo más, sino un deshielo,
una onda, vibración que se disgrega.

Medianoche del cuerpo, toda cielo,
bosque de pulsaciones y espesura,
nocturno mediodía del subsuelo,

¿este caer en una entraña obscura
es de la misma luz del mediodía
que erige lo que toca en escultura?

—El cuerpo es infinito y melodía.

OCTAVIO PAZ

Sombras ¿nada más?


Barrios Barrios. Las Mercedes/Caracas: 19/07/10.
La gráfica fue empleada con acierto por María F. para ilustrar la síntesis de la homilía en torno a Lucas,10:38-42.
Referencia;
http://www.facebook.com/profile.php?id=100000857833703#!/photo.php?pid=4736154&o=all&op=1&view=all&subj=376815057371&aid=-1&id=589058926

Vista aérea de ¿Barrios Barrios? con versos....




¿Esto es Rafael Barrios Barrios?

ELLA ...

Ella, la insojuzgable, no pudo detener la jauría. Oigo voces,
teas, látigos. Desde hace meses están aquí. Les grito: no soy
el que buscan. Pero ellas conocen su presa: saben que no
me he movido.

Rafael Cadenas

UN POEMA DE AMOR

No sé. Lo ignoro.
Desconozco todo el tiempo que anduve
sin encontrarla nuevamente.
¿Tal vez un siglo? Acaso.
Acaso un poco menos: noventa y nueve años.
¿O un mes? Pudiera ser. En cualquier forma,
un tiempo enorme, enorme, enorme.

Al fin, como una rosa súbita,
repentina campánula temblando,
la noticia.
Saber de pronto
que iba a verla otra vez, que la tendría
cerca, tangible, real, como en los sueños.
¡Qué explosión contenida!
¡Qué trueno sordo
rodándome en las venas,
estallando allá arriba
bajo mi sangre, en una
nocturna tempestad!
¿Y el hallazgo, en seguida? ¿Y la manera
de saludarnos, de manera
que nadie comprendiera
que ésa es nuestra propia manera?
Un roce apenas, un contacto eléctrico,
un apretón conspirativo, una mirada,
un palpitar del corazón
gritando, aullando con silenciosa voz.

Después
(ya lo sabéis desde los quince años)
ese aletear de las palabras presas,
palabras de ojos bajos,
penitenciales,
entre testigos enemigos.
Todavía
un amor de «lo amo»,
de «usted», de «bien quisiera,
pero es imposible»... De «no podemos,
no, piénselo usted mejor»...
Es un amor así,
es un amor de abismo en primavera,
cortés, cordial, feliz, fatal.
La despedida, luego,
genérica,,
en el turbión de los amigos.
Verla partir y amarla como nunca;
seguirla con los ojos,
y ya sin ojos seguir viéndola lejos,
allá lejos, y aun seguirla
más lejos todavía,
hecha de noche,
de mordedura, beso, insomnio,
veneno, éxtasis, convulsión,
suspiro, sangre, muerte...
Hecha
de esa sustancia conocida
con que amasamos una estrella.

Nicolás Guillén

miércoles, 7 de julio de 2010

Bitácora urbana


¿Una arga y afilada hoja que establece fronteras inadvertidas en la ciudad?