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domingo, 19 de junio de 2016

OTRORA PRESAGIO


Grisáceo ventajoso
Luis Barragán

Consabidos los resultados electorales de Perú, por una parte, luce inevitable referirse a Ollanta Humala. Algo más que de carácter político, recibió un decidido respaldo de Chávez Frías para redondear su proyecto continental que no fue otro que el del Foro de Sao Paulo.  Sin embargo, no prosperó por varias razones, incluyendo las personales de uno y de otro.

A pesar de sus antecedentes, quizá lentamente comenzó a distanciarse el mandatario de Lima de las orientaciones de Caracas, La Paz, Managua, Brasilia, Buenos Aires  y, por supuesto, La Habana. Habrá quien diga de un mínimo compromiso, pero – si lo hubo – no tuvo el impacto y la trascendencia que la nueva internacional pretendió, algo que se le agradece desde este lado del mundo.

Ya finalizando, a Humala se le ha considerado como una figura gris,  en un país aparentemente reacio a la tentación mesiánica, a pesar de las profundas desigualdades sociales que, de no corregirse, pueden hundirlo en un proyecto totalitario. Aseveremos, grisáceo ventajoso para la América Latina que no lo experimentó como el redentor de infinitos ecos pretorianos.

E, igualmente, por otra, el triunfo de Pedro Pablo Kuczynski subraya la muy relativa derrota de Keiko Fujimori, cuya fuerza parlamentaria será de todo, menos desestimable. El fujimorismo sigue en pie, con un vigor que asombra y, como refieren algunos amigos a los que les consultamos, esa vigencia se debe a una circunstancia semejante a la que favoreció a Pinochet: salvar al Perú de Sendero Luminoso y del comunismo, aunque vale agregarse la de su enjuiciamiento y el cumplimiento mismo de la condena con visos de heroísmo.

Posiblemente, condicionados por la visión que tiene y difunde Mario Vargas Llosa, sentimos – por lo menos – una profunda antipatía por la Fujimori y, además, nos angustia que sea una opción de futuro  gracias a las injusticias sociales que sirven todavía de caldo de cultivo para las iniciativas más disparatadas que puedan progresar e imponerse, como ocurrió con el llamado chavismo en Venezuela.  Los peruanos, como los españoles, pueden sucumbir – tarde o temprano – al cáncer de la antipolítica de no emerger un sector dirigente sobrio, coherente, capaz y de la hondura que reclama la historia.

Fotografías: Tomadas de Google Imagen. Específicamente, la segunda - un montaje de presagio - se encuentra en: https://estrategiaydesarrollo.wordpress.com/2011/07/29/peru-ollanta-humala-ya-es-presidente/
20/06/2016
http://www.radiowebinformativa.com/opinion/grisaceo-ventajoso-luis-barragan

sábado, 7 de mayo de 2011

CAMPAÑA FORÁNEA


Gráfica tomada en días pasados, por la avenida Urdaneta, Caracas. Notorio y curioso, Ollanta Humala se asoma con un acaso desteñinido afiche entre la buhonería de las aceras con local incorporado (puerta de un edificio invadido).

LB

sábado, 9 de abril de 2011

TROPEZANDO CON LA MISMA PIEDRA


EL NACIONAL - Sábado 09 de Abril de 2011 Opinión/7


¿De dónde salió Humala?


Fausto Masó


Ollanta Humala salió de los últimos lugares en las preferencias de los electores para ponerse a la cabeza en las encuestas. ¿Qué pasó? No necesariamente las encuestas mienten; las encuestas honestas, las que no son complacientes con los clientes, las más serias y profesionales dependen del humor de los encuestados que a veces no saben lo que quieren y cambian de opinión a última hora, frente a una buena campaña o un acontecimiento imprevisto. Eso parece que está ocurriendo en Perú. Como Chávez en 1998 ahora Humala cambió de discurso y de forma de vestir, abandonó poses revolucionarias y admira a Lula, no quiere saber nada con Venezuela, emplea un argumento manido, dice que el modelo venezolano no se aplica al Perú. ¿Está mejor asesorado? Por desgracia para los peruanos, sólo sabrán la verdad si lo eligen presidente, le dan oportunidad de mandar y comprobar que les había mentido. Humala habla de referéndum revocatorio, insiste en que la patria se defiende: "Y para defenderla tenemos que hacer una revolución educativa y de salud, para que todos los peruanos tengan acceso a estos servicios con calidad y que no sea exclusivamente de los ricos", aseguró. Humala, un militar retirado que en 2000 se sublevó contra el gobierno del ex presidente Alberto Fujimori, afirmó que es la hora de los más pobres. A los que visitan Perú les impresiona el progreso del país, los resultados económicos, la modernización de las empresas, el milagro peruano. Por desgracia, otros milagros han terminado en desastres espantosos hasta en la propia Europa, donde Irlanda pasó de ser el tigre celta a sobrevivir gracias a un plan de rescate de la Comunidad y un brutal ajuste que empobreció el país. El verdadero milagro peruano ha sido la resurrección política de Ollanta Humala, la que este domingo confirmarán los electores, y los peruanos ­para horror de Mario Vargas Llosa­ tendrán que escoger entre Humala y la hija de Fujimori. Como las estrellas de los astrólogos, las encuestas inclinan pero no obligan. Demasiado tarde los adversarios de Humala han reaccionado. En Venezuela, Chávez anda convencido de que arrasará en 2012. ¿Y si ocurre lo contrario? Si hasta buena parte de los chavistas votan por la oposición porque no quieren que gobierne 20 años. Sin tomar en cuenta las encuestas, la política se convierte en una adivinación; pero guiándose únicamente por las encuestas se cometen los errores peores. Ni Chávez ni Salas Römer hubieran sido candidatos a la Presidencia si toman al pie de la letra las encuestas de 1997. A los latinoamericanos no les basta con los buenos resultados de la economía, la aprobación de la prensa internacional, los supuestos sabios del FMI, una verdad que olvidó el propio Carlos Andrés. En todo caso, en América Latina es una locura entregarle la bandera de la justicia y de la patria al adversario, dejar que un Chávez dicte los términos del debate, no asumir la defensa de los excluidos y los pobres, no abandonar la plaza Altamira e irse a la de Catia. Hay que realizar las primarias, las que, por supuesto, nadie ha ganado ya; las encuestas cambian... Algo ayuda a la oposición: Chávez anda demasiado confiado y la buena estrella no lo acompaña, en América Latina perdió su prestigio. El próximo año comprobaremos si en Venezuela también tiene el sol a su espalda.



Ilustración: Candidatos presidenciales de Perú (El Nacional, Caracas, 09/04/11)