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domingo, 12 de agosto de 2018
CAZA DE CITAS
"De hecho, señales alarmantes para una democracia, como lo es la desaparición de las divergencias políticas, pasaron, naturalmente, inadvertidas"
María Sol Pérez Schael
("El excremento del diablo", Alfadil Ediciones, Caracas, 1997: 103)
Fotografía: Un ángulo de la obra de Jerry Cabrera (tomada de la red).
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lunes, 13 de febrero de 2012
UNIDAD
EL UNIVERSAL, Caracas, 12 de Febrero de 2012
PRIMARIAS 2012 | MARÍA SOL PÉREZ SCHAEL, SOCIÓLOGA Y POLITÓLOGA
"La Mesa es un milagro más importante mañana que hoy"
El 2D se demostró que los chavistas no siempre votan por Chávez y eso puede ocurrir otra vez. Con la MUD y las primarias de hoy la oposición está convenciendo y apelando a la gente
ROBERTO GIUSTI , MARIA SOL PEREZ SCHAEL , SOCIÓLOGA Y POLITÓLOGA | EL UNIVERSAL
En un año tan lejano como el 2002 surgió La Mesa Democrática de Partidos y Sociedad Civil, primer intento por unificar a los sectores democráticos bajo una propuesta que los autores de la iniciativa denominaron "Bases para un Acuerdo de Reconstrucción Nacional".
La iniciativa tuvo, entre otros impulsores, a la politóloga y socióloga María Sol Pérez Schael quien, a partir de aquella propuesta, analiza el largo proceso de consolidación unitaria que hoy vivirá uno de sus momentos estelares.
--¿No fue la primera señal de un agrupamiento, en respuesta a lo que ya se consideraba un gobierno autoritario, la encabezada por actores políticos atípicos como Fedecámaras y la CTV?
-La primera señal de agrupamiento de fuerzas se originó en organizaciones de la sociedad civil: Veedores, asociaciones de vecinos, Asamblea de Ciudadanos y Asamblea de Educación. Pero ninguno tenía experiencia política. Por eso nos acercamos a los partidos. Muchos pensamos que, a pesar de su descrédito, era indispensable que jugaran el rol que les correspondía. Personalmente yo, junto a Emeterio Gómez y Ruth Capriles (de Veedores y de Asamblea de Ciudadanos) hicimos contacto con Henrique Salas Römer, quien acogió nuestras propuestas. En su oficina de los Palos Grandes se realizaron las primeras reuniones entre sociedad civil y partidos. Eso dio origen a La Mesa de Partidos y de la Sociedad Civil. Pero las cosas sucedían demasiado rápido y la angustia de los ciudadanos se condensó en aquellas enormes protestas. Acumulamos fuerza pero sin líderes políticos. En ese contexto aparecen Fedecámaras y la CTV. Surfearon sobre nosotros y buscaron el atajo de la vieja política militarista, método típicamente latinoamericano. Ya conocemos el desenlace: unos militares sacaron a Chávez del poder y otros militares lo volvieron a poner. Fue un arreglo de cuentas entre facciones del Ejército y ambas facciones apelaron al pueblo como excusa.
-Luego vino la Coordinadora Democrática (CD), pero el revés en el referéndum del 2004 produjo su final.
-El referéndum marca un giro, tanto para la oposición como para Chávez. Al acercase la fecha de solicitud del referéndum, la popularidad de Chávez está en el piso y la oposición segura de que puede derrotarlo. En la CD se debatían dos posiciones: una sugería que si se llamaba a un referéndum revocatorio (RR) era para elegir un nuevo presidente. Por tanto, era necesario que la gente identificara un liderazgo capaz de impulsa al RR. Otra posición señalaba que con la Coordinadora era suficiente. Algunos expertos (incluso internacionales) decían que Chávez perdía con cualquiera. Tratando de sacar a la CD de su incapacidad para unirse alrededor de un liderazgo, Salas Römer hizo un acto donde habló de la candidatura. Lo acusaron de cualquier cosa pero tenía razón y mientras la CD insistió en mantener la estructura colegiada, sin liderazgos identificados, Chávez, consciente de su baja de popularidad, vio el peligro que significaba enfrentar a un líder haciéndole oposición. Entonces creó las misiones y atrasó la fecha del referéndum. La CD no pudo contra eso.
-En el 2005 se acordó presentar planchas conjuntas a las parlamentarias y a última hora se deshizo lo alcanzado. ¿Crees que a esa altura todavía se pensaba en una vía distinta a la electoral?
-No. Los partidos siempre han creído en la vía electoral. Es su territorio y en el 2005 ya habían participado en las elecciones regionales de octubre del 2004 (luego de la derrota del RR , en agosto). Se debe entender lo ocurrido en las parlamentarias de 2005 de otra forma. Esas elecciones se producen no sólo después de dos derrotas sino, además, en medio de una intensa campaña (prensa, voceros de organizaciones civiles y políticas) denunciando trampas, contra el CNE. El triunfo de esa campaña hizo que la sociedad civil le quitara la alfombra a los partidos. Fueron los electores quienes decidieron retirarse, nadie quería participar, la gente abandonó a sus líderes. Luego, a sabiendas de que no pasarían de 5%, los partidos abandonaron el terreno con la esperanza de deslegitimar las elecciones. No lo lograron, pero ese es otro asunto.
-En el 2006 se le propone al país la candidatura de Manuel Rosales. Se perdió pero persistió el proceso unitario.
-Debo confesarte que, a partir del 2005, tomé distancia del proceso político. Pero creo que esa candidatura fue similar a la de Arias Cárdenas, es decir, decidida al margen de la sociedad.
-En el 2007 se gana el referéndum sobre la reforma constitucional, pero Chávez convoca la enmienda y logra la reelección indefinida. ¿De qué sirve la victoria si de ella no deriva ningún beneficio?
-Esa victoria fue olímpicamente ignorada por el Gobierno y ello pone de manifiesto, una vez más, que el país vive bajo un régimen que no es propiamente democrático. Sin embargo, gracias a Baduel, tal vez, la gente sabe que esas elecciones se ganaron. Eso indica que los "chavistas" no siempre votan a favor de Chávez, de manera que podrían votar por otro, siempre y cuando les guste. Ese triunfo le aportó a la oposición un criterio de realidad: para ganar no bastan conciliábulos, hay que convencer a la gente. Me parece que ahora con la MUD y con las primarias la oposición está justamente en eso, convenciendo y apelando a la gente.
-¿Ahora que hay chance de ganar, ¿no es más complicado consolidar la unidad?
-La MUD es una evolución positiva y yo diría que milagrosa. Por eso hay que cuidarla. Hasta ahora ha sido respetuosa al ofrecer una plataforma de acuerdos mínimos, permitir que se expresen diversas candidaturas y, sobre todo, hacer posible que la selección de un líder se haga por vía electoral. Pero hay otros factores. El hecho de que un candidato (López) se retire para apoyar a otro es una de las cosas más importantes de esa experiencia. El gesto (que ha molestado a muchos) significó para López reconocer a otro candidato con mejores posibilidades y eso, (otorgar méritos a terceros), no es usual en Venezuela, donde, a veces, impera la mezquindad. Soy positiva: los jóvenes políticos, entre ellos una mujer, que se están exponiendo a unas primarias, transitan un camino distinto al del pasado y es bueno que sean los viejos partidos los que abrieran el camino. Eso significa que están dejando de ser lo que eran.
-¿Es posible ganarle a un candidato que cuenta con respaldo económico formidable, la FAN e instituciones?
-Hay que intentarlo y no perder las esperanzas. Ni el mismo Chávez querrá saber lo que pasaría si se pierden las esperanzas. Un pueblo desencantado es peligroso. Es mejor no tentar al demonio. Si Chávez no lo sabe, sin duda lo están considerando quienes lo respaldan económicamente, las Fuerzas Armadas y las instituciones a su servicio.
-¿Entregaría Chávez?
-No lo sé. Pero ante esa eventualidad hay que prepararse y la única forma de hacerlo es dándole solidez a la candidatura que se proponga. La solidez dependerá del respaldo popular y de la organización. La MUD será más importante mañana que hoy.
-¿Cómo gobernar desde la isla de Miraflores, rodeada por un océano chavista?
-En este país hay venezolanos y en eso debemos pensar. No creo que en el futuro el problema sea el océano del chavismo. La dificultad central es que el país está desencajado. No hay instituciones, solo cascarones. Ese será el gran problema. Gobernar democráticamente un país desestructurado y acostumbrado a responder a la voz del amo..
Fotografía: Niccola Rocco.
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martes, 17 de mayo de 2011
LAS RUTAS IMPENSADAS

Petróleo, cultura y poder en Venezuela
Luis Barragán
Tarea inconclusa, quizá tardamos mucho en abordar y profundizar en nuestra cultura petrolera. Más allá de una actividad concreta que ocupa a muy pocos, la renta ha generado un vasto universo de predisposiciones que permite muy bien subsumir y explicar lo que ocurre hoy en el país.
Afortunadamente reeditado, esta vez con prólogo de Axel Capriles, “Petróleo, cultura y poder en Venezuela” de María Sol Pérez Schael (Los Libros de El Nacional, Caracas, 2011), constituye un esfuerzo todavía vigente de explicación sobre el destino inevitablemente compartido, fundado en la racionalidad e irracionalidad de un discurso sostenido por largas décadas. Somos lo que creemos ser, por “ilógico” e “irreal” que parezca, halados por esa pesada carga simbólica del petróleo que nos ilusiona constantemente.
Valga acotar, la desilusión – natural, masiva y periódica - nos releva de toda responsabilidad, porque son otros, genéricamente entendidos como los “corruptos”, los que nos impiden acceder a la prosperidad prometida y, por si faltara poco, absolutamente gratuita que garantiza. De modo que no hay propósito político alguno que nos interpele, por más honda y suicida que se haga la crisis, frente a la cobarde recreación del mito.
Hacia 1993 leímos por vez primera el texto de Pérez Schael, provocando un impacto personal considerable en nuestras perspectivas. De un vigor intacto en buena parte de sus planteamientos, se ofrece como una decisiva contribución para dibujar la transición post-autoritaria que nos espera, ya a casi dos décadas de escrito.
Es ahora, por una parte, cuando la consideración del imaginario colectivo adquiere cierto auge en la opinión pública, ya que – definitivamente - de nada ha servido el esquema convencional de interpretación del régimen actual que se ha servido de una básica sociedad y cultura democrática de la que se aprovechó, destruyéndola con eficaz lentitud. La obra de marras, es trigo frente a la cizaña abundante que circula en la materia.
El chavezato que entendemos como la materialización estatal de un movimiento social y político, el chavismo, a falta de expresiones más adecuadas para un fenómeno propio del rentismo sociológico, ha agudizado el imaginario que se creyó vencido, como si supiera de un escala de caducidad o prescripción. Y es que, por otra parte, la burocracia privilegiada ha perfeccionado la explotación de los inmensos recursos simbólicos del Estado que, aún fuera del poder, quedará como la más cabal representación de la pobrecía, acuñada desde los mismos tiempos de la gesta independentista, a la que se le negó el disfrute de una riqueza providencial.
Para finalizar, Pérez Schael ha de inspirar el debate político que las urgencias electorales enfermizamente postergan. Frecuentemente, predispuestos, la vanidad y el temor no permiten acceder a una literatura que obliga a repensar a Venezuela, porque “nos las sabemos todas”, aunque haya que esconder el miedo a los planteamientos más complejos que la simple y burda circunstancia que dice explicarnos.
Fuente:
http://www.noticierodigital.com/2011/05/petroleo-cultura-y-poder-en-venezuela/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=766651
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martes, 12 de abril de 2011
TELEGRAMA VIRTUAL: MARÍA SOL PÉREZ SCHAEL
Le preguntamos y gentilmente nos responde María Sol Pérez Schael, estupenda ensayista y a quien Los Libros de El Nacional le ha reeditado uno de los títulos decisivos para nuestra modesta y personal mirada del país:
1) ¿Cuál es el autor y título que recuerda con frecuencia?
Cuando pienso profesionalmente: Durkheim, "Las Formas Elementales de la Vida Religiosa". En lo personal: Jean Rhys "Ancho mar de los Sargazos".
2) ¿Algún sentimiento de culpa por algún autor y título no leído?
He leído sólo 3 volúmenes de El Tiempo perdido... pero ya volveré sobre los que me quedan pendientes.
3) ¿De cambiar de género, cuál le gustaría y sobre qué escribir?
Policial. He leído y sigo leyendo mucho desde los clásicos Agatha Christie, Raymond Chandler, Elroy hasta Larsonn y Mankell de quien estoy terminando el último, el de la muerte de Wallender.
Mil gracias, MSPSCh
lb
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domingo, 3 de abril de 2011
RELEVANCIA DE LO PRETENDIDAMENTE IRRELEVANTE

EL NACIONAL - Domingo 03 de Abril de 2011 Siete Días/4
entrevista
María Sol Pérez Schael
"Juan Bimba y Mr. Danger forman parte de la ideología dominante"
La investigadora considera que la inmadurez, el resentimiento y los complejos acompañan al ser venezolano, que oscila entre dos roles: el de abusador y el de víctima. Afirma que el Caracazo no fue un acto revolucionario, sino una revuelta consumista, y que la clase media ha entrado en la historia de las revoluciones
TAL LEVY
Se ha dedicado a desmontar viejos mitos y expresiones arraigadas, hasta llegar a calificar "la siembra del petróleo", difundida por Arturo Uslar Pietri, de frase culturalmente malsana. Pero ¿seguimos viviendo prisioneros de esa frase? "Absolutamente", contesta vía correo electrónico María Sol Pérez Schael, socióloga y doctora en Ciencias Políticas que desde hace varios años vive entre Caracas y París, donde recientemente se incorporó al Grupo de Estudios Interdisciplinario sobre Venezuela, integrado por investigadores y doctorandos de diversas universidades de Francia.
La profesora titular retirada de la UCV y autora de Petróleo, cultura y poder en Venezuela, merecedor del Premio Conac de Ensayo Mariano Picón Salas en 1994 y reeditado este año por Los Libros de El Nacional, ahonda: --Puedo afirmar que en Venezuela hay sólo dos maneras de entender el tema petrolero: una supone que el petróleo es dinero, de allí que tenga sentido hablar de "siembra". Sembrar significa invertir el dinero correctamente. La otra visión imagina al petróleo como una riqueza escondida debajo de la tierra, suerte de caja fuerte de Rico Mac Pato que "los villanos" (me refiero al imperialismo y a los poderosos) vienen a robarnos, por eso hay que venderlo bien caro, es decir, "a precio justo". Estas visiones son ahora ¡razón de Estado! Y eso es trágico. Me pregunto por qué nos resulta tan difícil comprender que el petróleo no es dinero sino energía, energía que se consume en las industrias y es justamente ese consumo, es decir, la compra del petróleo, lo que ha forjado la compleja civilización moderna. Los países que compran y consumen petróleo progresan; en cambio, los que lo venden son ricos pero llenos de pobres.
--¿Existe una discrepancia entre lo que somos los venezolanos y cómo nos vemos a nosotros mismos? --No. Yo diría, más bien, que oscilamos entre dos visiones representadas en el esquematismo del "vivo" y el "bobo" (o el Tío Tigre y el Tío Conejo).
Con la imagen del "bobo" asumimos el rol del pobretón buena gente y dominado; allí tenemos al venezolano que utiliza la filosofía del "miamor" para disfrazar su incompetencia o que pretende manipular culpando de sus males a los demás. Por eso son tan elocuentes las figuras del Juan Bimba, que representa al pueblo llorón y frágil, o la del indígena de buen corazón engañado por el colonizador, ese famoso malvado Mr. Danger. En otras ocasiones, cuando no juega a ser víctima, entonces el venezolano se vuelve victimario y a su servicio tiene la imagen de Bolívar, el superhombre que cree saber más que los demás, el prepotente que se siente con derecho a todo, el barbarazo, el que tira la parada. Generalmente, este superhombre triunfa en asuntos irrelevantes y hace boxeo de sombra. Vivimos alternativamente esos dos roles: el de abusador y el de víctima. Así nos vemos y así terminamos siendo. Los venezolanos somos incapaces de reconocer nuestra autonomía, responsabilidad o competencia. Somos acomplejados... Y por eso, resentidos.
--¿Qué ha pasado con Juan Bimba? ¿Mr. Danger ha resurgido o siempre estuvo allí? ¿Quiénes dominan hoy nuestra verdad cultural? --Ambas imágenes nos han acompañado a lo largo del siglo XX y, para nuestra desgracia, continúan estando allí en este comienzo del siglo XXI.
Lo único que ha cambiado es que Juan Bimba y Mr. Danger tienen ahora carta de residencia y legítimos derechos. Forman parte de la ideología dominante. La realidad es que vivimos bajo el imperio del superhombre que ha venido a salvar al incompetente pueblo incapaz de hacer las cosas por sí mismo. Ese superhombre, legítimo heredero de Bolívar, es el osito de peluche que nos acompaña en nuestra inmadurez. Pero no es una novedad. Nuestra historia podría escribirse con la disputa entre los que se sienten herederos de Bolívar por la sangre y la identidad de clase (los mantuanos o los amos del valle) y los que se sienten herederos por las armas (los militares y los revolucionarios). ¿El pueblo? Un convidado de palo, el pretexto utilizado por esos grupos para hacerse con el país.
--En Petróleo, cultura y poder en Venezuela, usted escribió: "Nuestros líderes, como lo vimos en 1936 y en 1983, se afirman mediocremente con el discurso animista y simplificador: la riqueza es mala, el petróleo es culpable, los ricos son amos, corruptos y traidores; el pueblo es bueno si cree en Bolívar, ladino y esclavo si admira la vida confortable".
Entonces, ¿todo sigue igual? --Creo que mientras el país no asuma su realidad y no entienda cuáles son sus verdaderas capacidades y limitaciones, no saldrá adelante. Mientras no se asuma responsable de su destino en lugar de andar culpando a Colón, al imperialismo o a los ricos, vivirá bajo el embrujo de esas imágenes consoladoras: del pobre pueblo bonachón pero ingenuo y el malvado enemigo que nos impide ser lo que queremos.
¡Madura mijo!, podría decir alguna de nuestras abuelas.
--En ese mismo libro afirma que el Caracazo fue una explosión social, no una acción política, debido a la inmediatez del movimiento y a la fantasía consumista. Si es así, ¿por qué la llamada revolución bolivariana toma el Caracazo como piedra angular, originaria? --Creo que el Caracazo fue una revuelta consumista que tomó la forma tradicional del saqueo (no olvidemos que saquear forma parte de la cultura política del venezolano). Pero eso no debe confundirnos.
Durante el Caracazo, la gente no se vengaba de los políticos; protestaba contra la exclusión del mercado, porque no soportaban el alto costo de la vida, porque los bienes que necesitaban estaban fuera de su alcance. Por eso salió a tomar lo suyo. ¿Acaso no nos dicen que el petróleo es nuestro?, ¿acaso eso no significa que la riqueza es de todos? En febrero de 1989, la energía de la gente se concentró en el pillaje de aparatos eléctricos, comida y whisky, a nadie se le ocurrió atacar Miraflores o las sedes de los partidos. No, el Caracazo no fue un acto revolucionario como lo pretenden ahora. Pero quien tiene el poder escribe la historia y ¿quién no querría contar en su haber con un movimiento de masas tan potente como lo fue el del Caracazo?
--Thomas Friedman, columnista del diario The New York Times, ha formulado la primera ley de la petropolítica, según la cual los niveles de democracia y de libertades en un petroestado son inversamente proporcionales al precio del petróleo; es decir, mientras más alto está el barril, menos libertades hay.
¿Cree que la Venezuela actual suscribe esta afirmación? --Como tendencia sí, pero eso hay que explicarlo. En mi opinión, la restricción de libertades está asociada a cualquier país en el que el Estado concentre el poder económico.
Ese es el caso de buena parte de las naciones petroleras (hay excepciones como Noruega o Canadá), que convierten al Estado (en realidad al gobierno) en el capitalista más rico y, a veces, en el único capitalista del país. En esas condiciones es inevitable que disminuyan las libertades y la primera es la económica, pues quien gobierna puede distribuir esa riqueza entre los sectores que le son cómplices y arruinar a quienes lo adversan. Puede enriquecer a sus compinches y corromper a los ciudadanos al transformarlos en clientes.
Si al enorme poder económico le agregamos el centralismo en el poder político y la desaparición de los contrapoderes de la democracia (autonomía del Poder Legislativo, Judicial y Electoral), entonces no hay individuo ni libertad que valga. En Venezuela vamos en ese camino, pero nos queda todavía un trecho por recorrer antes de llegar al abismo.
--En un artículo publicado en su blog Criticon-line y reproducido en ABC de la se- mana, afirma que la tunecina es la primera revolución protagonizada por las clases medias y que éstas son la expresión política propia de las sociedades modernas. ¿Por qué? ¿Qué papel desempeña la clase media, que merma cada vez más, en una nación como Venezuela? --Desde el punto de vista de la teoría política y de la sociología, la clase media ha sido poco estudiada y, podríamos decir, hasta despreciada. Se le considera una clase social mezquina, individualista y sin identidad, indiferente a la vida colectiva y a la política. Es una clase social conformista que carece del glamour de la burguesía y de la identidad retadora del proletariado. Sin embargo, la política ya no es lo que era antes, cuando imperaban las ideologías y los partidos.
Hoy en día, sin esas restricciones institucionales, el individuo, múltiple e infinito, se impone como el nuevo sujeto político por excelencia. Al lado de esa explosión de expectativas que representa el imperio del individuo, vemos desarrollarse sociedades hipercomunicadas con las nuevas tecnologías. De la combinación de ambas dimensiones, la individual y la tecnológica, surge una nueva forma de comunicación política instantánea e infinita.
Las personas pueden organizarse alrededor de cualquier objetivo, por más irrelevante que sea, y para ello no necesitan el permiso de un partido o una organización, simplemente tienen la red. Por ello es que la política puede construirse desde el espacio privado e individual, y ése es el espacio de las clases medias. Así, pues, el individualismo ya no puede ser considerado asocial ni egoísta; al contrario, a través de Internet está volcado hacia la vida pública y, de ahora en adelante, será la base fundamental de las revueltas del futuro. Hay que decir que la clase media ha entrado en la historia de las revoluciones; lo hizo en Túnez, pero su eficiencia política ya había sido demostrada antes, si no pregúntele al presidente Obama.
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sábado, 5 de junio de 2010
PETRÓLEO, CULTURA Y PODER

Creemos que “Petróleo, cultura y poder en Venezuela” de María Sol Pérez Schael (Monte Avila Editores Latinoamericana, Caracas, 1993), es una de las obras imprescindibles para llegar a las profundidades del país tantas veces evadido. Bastará con citar los temas tratados, como Epifanía del petróleo en Venezuela (I); Conocimiento y control de la realidad (II); Moral, consenso y liderazgo (III); y Consenso, anomia y futuros perdidos (IV).
Pérez Schael, de acuerdo a lo referido en 1997 por Alfadil, es sociólogo egresada de la UCV (de la que es profesor asociado), con maestría en la Universidad de París-Vincennes. Asesor del CONICIT y miembro de diferentes sociedades científicas, con distintas publicaciones especializadas. Premio de Ensayo Mariano Picón Salas y Mención Honorífica del Premio Municipal de Literatura.
“Petróleo….”, fue una de las dos o tres obras que en lo personal nos ayudaron mucho en el intento de comprender el país. De inspiración liberal, contribuyó bastante en nuestras labores de asesoría de la fracción parlamentaria socialcristiana finalizando la década.
He acá lo apuntado la primera vez que la leímos por 1994:
Obra: 9, 167, 197.
Hipótesis: 10, 47, 51, 80, 93, 95, 181, 154.
Objetivo: 9, 11, 30, 116, 181.
Metodología: 190.
Motivo de elección muestra prensa: 181.
Interrogantes: 52, 54, 57, 61 s., 67, 69, 77, 85, 87, 93 s., 95, 99, 101, 103, 106 s., 111, 114, 117 s., 125, 127, 129, 130 s., 141, 148, 155 s., 157 s., 171, 199, 201 s., 207, 210 s., 219, 222, 216. 230,
Síntesis: 55, 70, 80, 84, 93, 144.
Riqueza heurística: 141.
Etica de la responsabilidad: 190.
Legitimidad: 66, 85, 100, 121 ss., 158.
Metáfora del poder: 9.
Discurso: 22.
Nación como ficción: 10.
Animismo: 10.
Cultura política: 99, 133.
Anomia: 216 s.
Biblioteca Nacional: 24, 145, 154.
Bolívar y bolivarianidad: 159, 188.
Providencialismo: 69 s.
Decreto de Guerra a Muerte: 68, 120, 181, 188.
Importancia den la literatura: 144.
Depuración sanguínea de los gobernantes: 90.
Fetichismo: 93, 45, 49, 51.
Impuesto y no renta: 94.
Renta: 40, 43, 94, 111, 133.
Sociedad invertebrada: 93.
Igualdad: 52 s., 88, 179, 203, 207, 220.
Capacidad: 52, 88, 105, 113 s.
Corrupción: 64, 93, 77, 93, 130.
Populismo: 117, 122, 160.
Arcaísmo y modernidad: 39.
Concesiones: 43, 55, 86, 89, 91.
Perversión del poder:
70, 92
Estado (incompetente): 47, 49, 60, 75, 80, 86, 95, 116.
Deuda: 186.
Propiedad: 14, 87 ss.
Riqueza: 51 ss.
Debate político: 44 s., 49, 77, 81, 85, 97.
Sistema organizado de abuso de poder: 13, 84, 90, 104 s., 155.
Relación contractual: 58 ss.
Humor polçitico: 168 s.
Moralismo: 27, 51, 77, 83, 201.
Azar: 56 ss.
Esquizofrenia politica: 11, 116.
Liderazgo: 103, 117, 129.
Institución jurídica: 35 ss., 41 ss.
Leyenda negra: 22.
País posible en los ´30: 24
Democracia: 198.
Pérdida oportunidad modernización: 9, 138.
Orígenes del Estado rentista: 41.
Límites del negocio petrolero: 47 s., 56, 95.
Ideales: 62.
Libertad: 65 ss.
Sistema de representaciones: 63 ss., 99.
Obras menores narrativa: 145.
AD y adequidad: 57, 139.
Discurso de opinión: 182.
Mito teoría de la dependencia: 146.
27=F: 159 ss., 199.
Mito político de las vaginas dentadas: 153
Telenovelas: 153, 158.
Deuda externa: 200.
Democracia como ficción: 203.
Mestizos: 158.
Realidad: 179.
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