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martes, 28 de mayo de 2013
lunes, 13 de febrero de 2012
CAZA DE CITAS

Monja en el ómnibus
Entre hombres y paquetes, diarios envejecidos,
caras secas, sudores, mejillas con rencor,
envuelta en el silencio de su capucha pálida
la novia de dios viaja con Cristo
sobre los pechos que a nadie dieron de comer.
Juan Gelman
Ilustración: Rosa Maria Jose Maldonado Guerrero
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domingo, 5 de junio de 2011
RESPIRACIÓN QUE QUEDA

EL NACIONAL - Sábado 04 de Junio de 2011 Papel Literario/4
Huellas en el agua
DIAJANIDA HERNÁNDEZ G.
Huellas en el agua es el nombre de la antología poética que recorre la obra de Juan Gelman desde 1956 hasta 2007. Publicado por Monte Ávila Editores, el libro agrupa textos escogidos de 21 libros del autor argentino.
Gelman --una de las voces fundamentales de la poesía contemporánea argentina y latinoamericana, renovador radical, fundador del grupo literario Pan duro, Premio Juan Rulfo, Premio Cervantes--, ha propuesto con su obra un modo de ser y estar en (con) la poesía, en (con) el mundo.
Desde Violín y otras cuestiones (1956) han trascurrido más de cincuenta años de camino poético, de bregar con la palabra y el mundo. Huellas en el agua plantea un camino por una poesía que se presenta como vía de conocimiento, que busca cambiar al mundo o al menos resistir.
Con la antología podemos asistir al cambio de una voz, a su evolución y recreación, pero vemos, sobre todo, cómo se reiteran las obsesiones del autor: el odio, la muerte, el amor, la poesía, la niñez, las mujeres, la verdad, la imaginación, la memoria, la palabra. Esos asuntos que, según Gelman, lo siguen sumergiendo en la abierta oscuridad de su sentido, obligándolo a buscar respuestas que nunca encontrará.
Entre las estrategias que emplea Gelman en su búsqueda está formular recurrentemente preguntas, lanzar interrogantes que tratan de dar con lo no dicho, que procuran esas respuestas que nunca encuentra, que buscan el sentido. En este propósito la mirada también juega un papel fundamental, el poeta observa y ve sobre lo cotidiano, sobre la mirada de los otros, "no ve los animalitos sino que mira al niño que ve animalitos".
Juguetear con el lenguaje es otra marca de la poética de Gelman: verbalizar sustantivos o, al contrario, sustantivar verbos, cambiar el género, el lugar o la función de las palabras, poner aparentes faltas ortográficas, modificar los significados; todo le sirve a Gelman para intentar nombrar y dar nombre a aquello que aún no lo tiene.
Un pequeño comentario aparte Sumergirse en la poética de una voz como la de Juan Gelman es algo maravilloso. En ese sentido, la antología de Monte Ávila Editores es una experiencia feliz. Ahora, lo que sí podríamos pedirle a la editorial es un poco más de cuidado en sus ediciones, sobre todo en lo concerniente a la producción. No se justifica que un libro llegue a las manos del lector con las páginas dobladas, mal cortado, con una mancha irregular y secciones del volumen cuya impresión está fuera de registro.
Y este libro no es el primero que veo de esta forma.
Nadie con un mínimo de sensibilidad y amor por la literatura puede estar en contra de que el Estado haga ediciones masivas, económicas y que publique autores y obras fundamentales. Pero tampoco nadie con un mínimo de sensibilidad y amor por la literatura puede justificar la falta de cuidado con la presentación del libro al lector.
No se trata de un asunto de dinero o posiciones políticas. Repito, es un asunto de sensibilidad, de respeto con el lector, con el autor y señores, con el oficio de editor o impresor.
Fotografía y nota: LB, hombrillo camino al aeropuerto de Santo Domingo, estado Táchira (03/06/11). Corre fuerte el agua. LLuvia que corre sobre las montañas. Dejamos huellas en agua, lluvia y montaña con la sola respiración.
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jueves, 4 de noviembre de 2010
signos
pincel

Ruiseñores de nuevo
" En el gran cielo de la poesía,
mejor dicho
en la tierra o mundo de la poesía que incluye cielos
astros
dioses
mortales
está cantando el ruiseñor de Keats
siempre
pasa Rimbaud empuñando sus 17 años como la llama de amor viva de San Juan
a la teresa se le dobla el dolor y su caballo triza el polvo enamorado Francisco de Quevedo y Villegas
el dulce Garcilaso arde en los infiernos de John Donne
de César Vallejo caen caminos para que los pies de la poesía caminen
pies que pisan callados como un burrito andino
Baudelaire baja un albatros de su reino celeste
con el frac del albatros Mallarméva a la fiesta de la nada posible
suena el violín de Verlaine en la fiesta de la nada posible
recuerda que la sangre es posible en medio de la nada
que Girondo liublimará perrinunca lamora
y girarán los barquitos de tuñón contra el metal de espanto que abusó a Apollinaire
oh Lou que desamaste la eternidad de viaje
el palacio del exceso donde entró la sabiduría de Blake
el paco urondo que forraba en lamé la felicidad para evitarle fríos de la época
mientras Roque Dalton trepaba por el palo mayor de su alma y gritaba. "
Juan Gelman
Ilustración: http://laurabaratart.blogspot.com/2009/02/fine-art-oil-painting-abstract-modern_03.html
martes, 8 de junio de 2010
Aleación cercana al mediodía

FIERROS
Una piel provoca el choque del universo
consigo mismo. Hasta donde da
el universo del deseo, más grande
que el universo. Pero yo,
viendo la piel que continúa
a mi hijo, todo lo que se diga, pienso,
es humo y no hay hoguera. Hay
lo que ardió en un instante, hay
agujeros con fierros que
tienen mirada de pájaro.
JUAN GELMAN
Ilustración: Rafael Barrios Barrios, Las Mercedes / Caracas, mayo mde 2010
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