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domingo, 26 de febrero de 2017

UN MODESTO TRIBUTO

Loscher
Luis Barragán


Hoy multiplicadas, las redes sociales de antes estuvieron también representadas por la televisión y la radio. Ésta, particularmente, nos familiarizaba con el mundo de acuerdo a la versión de quienes se convirtieron en referentes de la comunicación y, por ello, desde los inicios de nuestro bachillerato, Iván Loscher ocupaba una buena porción del pequeño aparato de transistores, debajo de la almohada,  varias veces extendido en el comentario de alguna pieza musical. Incluso,  inexplicablemente aún recordamos la noche de un domingo en el que exaltaba las virtudes de “Escaleras al cielo” de Led Zeppelin, con las pausas y entradas de la voz, la guitarra y la batería; o aludía al estudio de grabación que tenía Leon Russell -  recientemente desaparecido - en casa, mientras combatíamos el sueño a sabiendas que debíamos madrugar para ir el lunes al liceo.

Marcó nuestra predilección por el rock progresivo y sinfónico, como si cupiese alguna distinción, aunque  descubrimos el género en español con  dos  diales más allá de la 710 AM. Sobrevino la etapa de sus  libros de entrevistas y relatos, avalados por sendos programas realizados junto a Corina Castro, adquiriendo una cada vez más acentuada sobriedad el micrófono, diluyendo el estereotipo físico que Joselo recreó y
consagró a través de uno de sus populares personajes en la viva época de la nacionalización petrolera.

A la vuelta de los años, le dispensamos  una mayor atención, a propósito de una novela por la que José Balza nos reconoció en la historia de  la industria de la radio en Venezuela y, en definitiva, reconoció a la generación que tuvo en Loscher uno de sus más destacados integrantes (*).   Escaseando  las oportunidades para escucharlo, en este siglo, nos lo reportaba la 104.5 FM con una buena selección musical que prontamente nos teñía de nostalgia.

En la  dición de la FIA 2013, lo conocimos personalmente gracias a Nicomedes Febres, pidiéndole una fotografía y, quizá extrañado porque el diputado no lo convocase para un vanidoso selfie al alimón, lo colocamos con un fondo favorito de Rafael Barrios, aunque lo ideal hubiese sido una pieza de su hermano Rolando Peña (El Príncipe Negro). Apenas, un par de años atrás, conocimos a otro profesional del micrófono, Julio César III Venegas, en el cumpleaños de Sara Lizarraga, y fue inevitable preguntarle por Iván: ya tenía dos o más ACV en su haber.

Se ha ido Loscher y con él,  toda una etapa de la radio en Venezuela. El liceísta que fuimos desea rendirle un sentido tributo, pues, con él aprendimos de muchas cosas en los tiempos que un profesional de la locución, despierto, serio e inteligente, se hizo tambiénred social.

(*) http://www.biblioteca.org.ar/libros/150779.pdf, originalmente publicado por Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid: https://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/numero30/jbalza.html.

Fotografía: LB (FIA 2013, Caracas).

27/02/2017:
Breve nota LB: Colocamos dos capturas de pantalla: la una, por casualidad, Carlos Balladaes puso una gráfica de IL  con una pieza de Rafael Barrios de fono (quizá por un momento pensó que reclamábamos la autoría); y, la otra, le transmitimos nuestras condolencias a Rolando pena (Facebook). Valga la curiosidad: el trabajo sobre Balza y el rock, aparece en versión PDF que, además, dicen tener registrada la autoría por 2010. Originalmente fue publicado por Espéculo, una revista literaria de la Complutense a la que me habitué a mediados de la década pasada y, después, desapareció decidiendo migrar sus textos ad infinitum.

jueves, 4 de febrero de 2016

BREVÍSIMO PERIPLO RADIAL

De la música que sacudió al mundo
Luis Barragán


De la niñez a la adolescencia, inadvertidamente trenzamos nuestro gusto musical por el rock que, por cierto, con el tiempo ganó en reafirmaciones y deslindes. Más de las veces, un pequeño aparato de transistores transmitía las novedades urgidas de pescar, ahora abundantes  las oportunidades en las oceánicas redes digitales.

Aprendimos a coincidir y a discrepar con Alfredo Escalante e Iván Loscher, mucho después con Gregorio Montiel Cupello y Julio César III Venegas,  cuando la adultez se hizo menos generosa para sintonizarlos. Momentos de  publicidad aparte,  permitían que frecuentemente disfrutásemos de las melodías completas, pues, era recurrente la interrupción del locutor para identificarse o proferir alguna sandez (hoy, supuesto valor agregado para las “pistas” que inspiran las bulliciosas celebraciones de ocasión); y despachaban sus observaciones, aparentemente ligeras, conformando una suerte de extendido y variado curso de apreciación del género anglosajón que luego traspasó las fronteras del idioma español.

En días pasados, falleció Alfredo Escalante e, independientemente de la concepción existencial que tuvo del género, la cual intentamos aún comprender, nos trasladó la noticia a los viejos instantes en los que festejábamos andar en un carro, como a las tres de la tarde, para que la casualidad nos permitiera escucharlo en la 97.7 FM (La Emisora Cultural de Caracas, meritoria y de tan injusta como criminal desaparición), rodado luego a las cinco pm y, más adelante, diez pm. Hubo episodios de un rápido apagado, en los que exageraba con The Beatles o el Queen, como deidades, al igual que otros luminosos que nos reportaban sendos descubrimientos, como aquella vez que nos presentó, en los noventa, no lo olvidamos,  a The Gathering, cuya voz - Anneke van Giersbergen – y  banda - Agua de Annique – ha quedado para referenciarnos de vez en cuando con el ocio.

La Música que Sacudió al Mundo, constituyó toda una marca radial que tuvo un breve tránsito por  televisión, cuando los videoclips apenas agenciaban la vida cotidiana de los jóvenes. Grupos como  Power Age y Arkángel  de lado, los cuales publicitaba hasta el hastío, entendidos el heavy metal y el hard rock como razones vitales, el programa no tenía la magia que su sola sonoridad garantizaba.

Alfredo hablaba con absoluta naturalidad y, estereotipado,  confesó - en una ocasión al periodista que lo entrevistó -  su gusto por la salsa brava, algo que tampoco sospecha el grueso de  los radioyentes de clase media respecto a César Miguel Rondón. Tiempos idos y tiempos en curso, se ha marchado Escalante con su música a otra parte, por lo que le pedimos que, por favor, suba un poco más el volumen.

01/02/2016
http://www.opinionynoticias.com/opinioncultura/25192-de-la-musica-que-sacudio-el-mundo

Gregorio Montiel C. @Jazzciclo
El impacto de la radio y sus locutores en un diputado: http://www.opinionynoticias.com/opinioncultura/25192-de-la-musica-que-sacudio-el-mundo#.Vq88-mA0UrM.twitter …

miércoles, 8 de julio de 2015

NOTICIERO RETROSPECTIVO



- Alí Lameda. "La evolución del idioma y la música". El Nacional, Caracas, 11/09/1954.
- Rhazés Hernández López. "El maestro Sojo: hombre y artista creador". El Nacional, 08/10/67.
- Eduardo Lira Espejo. "Música de primera en 1957 y público poco entusiasta". Élite, Caracas, nr. 1686 del 18/01/58.
- Iván Loscher. "El rock de los ochenta". El Nacional, 31/08/81.

Reproducción: Carlos Otero: "Primer amor: su muñeca de trapo". Portada de Élite, Caracas, nr. 245 del 24/05/ 1930.

sábado, 6 de julio de 2013

VER Y MIRAR, SIMULTÁNEAMENTE (1)


Nos gusta mucho jugar con las obras, en una exposición. Claro, tiene sus límites. Añales atrás, por ejemplo, en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, nos deleitaba descolocar subrepticiamente algunas piezas de lo que llaman arte contemporáneo. La Feria Iberoamericana de Arte (FIA, 2013), fue una grata experiencia. Introdujimos el teléfono celular en la intimidad de algunas piezas de Soto;  fracasamos al pretender con el perolito electrónico, saber de la porosidad de un lienzo de Alvarez Estrada; vimos una quilla, en la obra de Barrios. Lo mejor fue traslucir a los visitantes. Celebramos que las personas se fotografiasen, teniendo por fondo una dignidad estética. Y estamos algo creciditos para tomarnos - vía celular - una gráfica con Loscher, prefiriéndolo con Barrios al fondo. Después, Nicomedes Febres nos lo presentó y nos disculpamos del atrevimiento que fue casi una orden. Fue una breve y grata conversación.

LB

lunes, 22 de octubre de 2012

RADIACIÓN

EL NACIONAL - Domingo 21 de Octubre de 2012     Al Dia/2
Ping Pong
IVÁN LOSCHER, LOCUTOR Y ESCRITOR
"La gente no busca una radio que habla sólo de política"
JOLGUER RODRIGUEZ COSTA

­¿Un título para la radionovela nacional? ­Crimen y castigo.
­En la radio, ¿el pez muere por la boca? ­No debería, aunque la boca se ha vuelto laxa.
­Entre la radio de ayer y de hoy... ­De la irreverencia y la lucha entre dos generaciones al enfrentamiento entre Gobierno y oposición.
­Locutor, productor, escritor, articulista. ¿Por qué no estudió periodismo? ­Estudie Filosofía e Historia del Arte.
­¿Una obra de arte sobre la realidad? ­La obra de Eugène Delacroix sobre la burguesía; es como el simbolismo de este proceso con sus banderas.
­¿Burgués? ­Me gustan algunas pautas que dan cierta estabilidad razonable.
­¿Cómo neutralizar a 44% de una población "burguesa"? ­Creo que son muchos más a los que, sin ser burgueses, les va muy mal.
­¿Qué tiene de revolucionario? ­¿Yo? Lo que me quedó de la contracultura de los sesenta.
­¿Y de político? ­La centroizquierda razonable de la primera época del MAS.
­¿Por qué no siguió en la TV? ­Porque estoy muy viejo. Y nunca me gustó esta TV.
­¿Galán de radio? ­(Carcajadas) Sí, muchas veces; qué pena, ¿no?
­¿El venezolano hoy? ­Con la neurosis de las sociedades contemporáneas. En Venezuela hay dos: una que pertenece a la política y otra a la publicidad. Hoy asesinan por un Blackberry.
­¿Cómo en La venganza de la momia azteca, su más reciente libro? ­Más bien es un libro muy divertido contra las dictaduras.
­¿Una indirecta? ­(Carcajadas) ¡Nooo, para nada! No hay ninguna razón (risas).
­¿Tuvo a alguien tan hermosa como Corina Castro? ­Varias mujeres que han sido imprescindibles. Sobre todo Lizet Bonilla, la madre de mis hijos.
­Parafraseando otra de sus obras, ¿fueron todas tan bellas que levantaron sospechas? ­(Carcajadas) No, todas las que levantaron sospechas se vengaron de mí.
­¿Sospechó usted que expropiarían 33 emisoras? ­No, y ahora mucha gente no las sintoniza porque no quiere estar todo el día oyendo sobre política.
­¿Existencialista? ­A lo Jean Paul Sartre y Albert Camus.
­¿Cómo sobrevive un existencialista en este país? ­Existencialistamente.
­¿Y un filósofo como usted? ­Con una que otra de Hegel y Kant.
­¿El eslogan inolvidable? ­No he grabado nada inolvidable.
­¿Un lema para la revolución? ­(Carcajadas) Contad con todos.
­¿Para la oposición? ­El mismo.
­Luego de hacer más de 20.000 anuncios publicitarios, ¿cómo no es millonario? ­Hoy, por primera vez en mis 68 años, no tengo deudas.
­¿Imitó algún estilo? ­Cuando empecé, a Carlos Montalbán, el hermano de Ricardo.
­¿Aceptó el 1 x 1? ­Desde que se impuso durante el primer gobierno de Caldera; este gobierno lo ha incrementado: de las mejores cosas que ha hecho.
­¿Trabajaría en una emisora comunitaria? ­Depende de si me dejan hacer lo que quiero.
­¿Y si lo dejan? ­(Carcajadas).
­¿Se ha autocensurado? ­Sí, dentro del materialismo didáctico, con estas enormes prohibiciones.
­¿Cómo burlar la censura? ­Con la ductilidad de Leopoldo Castillo.
­¿Haría una radio para el socialismo del siglo XXI? ­Con el verdadero socialismo sería una radio extraordinariamente humana.
­¿Cuál socialismo? ­El del Partido Socialista francés, una mezcla ideal entre socialismo y capitalismo.
­¿Tolerante? ­Muchísimo.
­¿Cómo quién? ­Como un existencialista que se respeta a sí mismo.
­¿Por qué dice que no tuvo otro camino que ser locutor? ­Lo dije en broma.
­¿Y en el fondo? ­He sido inmensamente feliz siendo locutor.
­¿Estaría seis horas frente a un micrófono? ­¿Y hay alguien que tiene el tedio de hacerlo?
­Usted se define como un "charlatán profesional"... ­Eso sí lo dije en serio, me refiero como a un tipo que le pagan para que hable tonterías.
­¿Ideólogo o práctico? ­Llegado a esta edad, las dos cosas.
­¿Un líder? ­Gandhi.
­¿Un presidente? ­John Kennedy.
­¿Un revolucionario? ­Tal vez, Trotsky.
­¿El locutor inolvidable? ­Renny Ottolina.
­¿Qué tiene de Woody Allen? ­Las circunstancias que me cambian y me superan.
­¿Intenso? ­¡No, vale, ya no!
­¿Qué diría Freud de los venezolanos? ­Que estamos terriblemente neurálgicos.
­En los setenta, ¿pasó por su mente un atisbo de lo reciente? ­¡Jamás!, los hipotéticos socialistas eran infinitamente humanos.
­¿Una melodía de fondo para la ciudadanía? ­Algo barroco: el adagio Las cuatro estaciones de Vivaldi.
­¿Un programa? ­El compromiso que tenemos el 16 de diciembre.
­¿Cómo oye el futuro del país? ­Quisiera oírlo con la prédica de la reconciliación, pero veo definitivamente difícil que el país se interrelacione.
­Luego, ¿cómo terminaría el medio en 2019? ­Venezuela es impredecible.
­¿La radio en el proceso de pacificación? ­El Gobierno debería racionalizar las expropiaciones de emisoras y entender que la mitad de la población no está de acuerdo.
­¿En la unión está la radio? ­(Carcajadas) La gente que sabe dice que en la unión está todo.
­¿Qué pasaría en Venezuela si le propusieran ser la voz de la reconciliación nacional? ­(Carcajadas) Mucha gente se burlaría. Tendría que ser alguien como César Miguel Rondón.
Fotografía: Nelson Castro.