De la moneda
Luis Barragán
Por muchas que fuesen sus vicisitudes, el bolívar fue un signo monetario del más amplio reconocimiento más allá de las fronteras. Inevitable referencia en el juego financiero internacional, ilustró muy bien la potencia petrolera que fuimos.
La más modesta devaluación, disparó la crítica despiadada de los sectores que ahora están representados por la dictadura. Rasgaban sus vestiduras, suscitaban una polémica ensordecedora y responsabilizaban directa y personalmente a los devaluadores que, además, debían concurrir a las instancias parlamentarias y defenderse ante la opinión pública, dando cuenta de sus intenciones y pretensiones, como ahora no ocurre ni ocurrirá mientras exista el régimen.
Por lo demás, según lo comentaba una persona amiga, la moneda nos concedía un cierto sentido e identidad nacional. Nos acreditaba como un país con grandes oportunidades para el desarrollo, frente a otros del mismo continente de sombrías posibilidades.
Un bolívar diferente se esconde tras los ocurrentes remoquetes de “fuerte” o “soberano”, tiñéndonos de un insoportable cinismo. Los devaluadores del presente, aniquiladores de la moneda, únicamente cifra sus esperanzas en el trueque.
Necesitamos un Bolívar radicalmente distinto a la versión falsificadora del socialismo parasitario, pero también una moneda que recobre la fortaleza indispensable en el marco de una transición democrática que haga de la sensatez su mejor política económica. Incluso, bajo otro nombre, que hable de un país trabajador, disciplinado, emprendedor, ordenado, creativo, pero – ante todo – libre.
27/08/2018:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/33368-barragan-l
Ilustración: Pedro León Zapata. El Nacional, Caracas, 27/07/1990.
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miércoles, 29 de agosto de 2018
SIGNO (MONETARIO)
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sábado, 3 de diciembre de 2016
CRISIS AL DESNUDO
Libertad para Gonzalo Müller
Nicomedes Febres
* Conozco a Gonzalo Müller desde muchacho porque él estudio en la UCV y comenzó Medicina un año después que yo, y pese a que estudiaba en la Escuela Razetti y yo en la Vargas, lo conocía bastante bien y era un estudiante responsable y buena gente, además con firmes convicciones democráticas. Tengo muchos años que no lo veo, pero es mi amigo en Facebook. Hizo su post grado en el Hospital Universitario y ocasionalmente nos veíamos. Por su edad y experiencia supongo que debe ser Jefe del Servicio de Obstetricia y Ginecología en el Hospital José Gregorio Hernández de Catia, un hospital inaugurado por el presidente Caldera en su primer gobierno. En esa condición de jefe de servicio y frente al desastre que es la situación asistencial y el déficit en la dotación de medicinas en cualquier hospital venezolano, y seguramente ante la cohibición del director del hospital en eso de recibir medicinas de donación, era lógico que un jefe de servicio de experiencia representara a los médicos y pacientes del hospital. Gonzalo Müller no hizo nada distinto a lo que manda el código de ética médica, el líder de una agrupación como es el cuerpo médico de un hospital, el sentido común y las normas humanitarias de cualquier institución de salud, desde la Cruz Roja Internacional hasta la Organización Mundial de la Salud, así como la moral de cualquier especie y cultura, excepto la chavista claro; era obligante entonces recibir cualquier lote de medicinas para ayudar a salvar vidas de los pacientes. Es moralmente obligatorio que la Academia de Medicina se pronuncie pidiendo la libertad de Gonzalo y proteste por ese disparate criminal de los esbirros del sebin, seguramente bajo las órdenes de su jefe el inefable general gonzález o del ministro reverol, lo mismo sucede con las asociaciones científicas y los colegios médicos y por supuesto la Federación Médica. Durante la Segunda Guerra Mundial los médicos fuimos obligados a usar una insignia de la Cruz Roja Internacional como símbolo de no combatiente cuando estaban en el frente de batalla y eso se extendió hasta los conflictos de la Guerra Fría. Durante la lucha armada en Venezuela en los años 1960 eso fue así, pese a que en algunos manuales guerrilleros se recomendaba dispararles de primero a los médicos que portaran tales insignias y de allí que algunos dejamos de usarlos. La idea era que la muerte de los médicos reducía la moral de combate de los soldados. Afortunadamente no recuerdo que algún médico haya sido asesinado en aquellas escaramuzas y mi estimado amigo Rómulo Valero, el líder médico de las guerrillas puede dar fe de lo que digo. Rómulo es hoy un brillante neumonólogo y terapista intensivo y fue presidente de la Asociación de Clínicas Privadas y hombre de fuertes convicciones democráticas ante este régimen desde siempre. La libertad de Gonzalo Müller debe ser punto de honor también para la Asamblea Nacional y para la Mesa de la Unidad Democrática, si es que se mantienen las conversaciones con este régimen forajido desde cualquier parámetro internacional de Derechos Humanos. El acto de la detención de Gonzalo Müller demuestra que, ese disparate fue producto de la iniciativa ruin de un sicario militar o la desesperación del régimen llegó a la locura. Está bien pelando bola el gobierno de padrino si cree que un acto así va a intimidar al gremio médico venezolano, que si el actual liderazgo formal del gremio no reacciona adecuadamente, desde las raíces desde la propia raíz del mundo médico surgirá el liderazgo para encabezar esta lucha. Así que gonzález y sus esbirros, que se vayan bien largo al carajo. Suelten a Gonzalo Müller ya. Supongo que la ministrica melo de salud, debe estar frotándose las manos de placer sádico. Llueve y escampa.
Fuente:
https://www.facebook.com/nicfebres/posts/10210594996131865
La rabia de la gente crece
Nicomedes Febres
* Estoy absolutamente fastidiado de que la prensa se refiera a lo que hace o dice el Bagre de la salsa, y es como si las principales noticias son lo que dice Rihanna o con quien nuevo se fotografía desnuda Miley Cirus?, pura paja para necios, porque el que gobierna es padrino. Cómo alguien puede creer la bolsería de la guerra económica y que la carencia de billetes es un ataque de la CIA?. Cuando hay gente previsiva que por este disparate que se veía venir decidió guardar en su casa algunos fajos de billetes en previsión de la aguda carencia de efectivo. Lo que si es cierto es la guerra del bagre de la salsa contra el comercio como actividad, y si no hay comercio ni hay trabajo ni hay consumo, lo único que le quedará a la gente será dormir. Primero, la gente está pelando bola como nunca en su vida, en general no tiene plata, o no hay artículos en las tiendas para comprar, empezando por medicinas y alimentos. Si consigue alimentos o medicinas, los precios son tan escandalosamente altos, que con una paca de billetes de cien, de vaina uno puede comprar una tontería. Si no tienes la paca de billetes, debes pagar con tarjeta, pero el comprador tiene el inconveniente de que el vendedor se niega a vender si se le paga con tarjeta de crédito porque del día de la transacción hasta el mes y medio después que le paguen el dinero de la transacción, el costo de reposición del producto se haya incrementado un 100%, por lo que mejor se queda con la mercancía en vez del dinero del comprador. Tampoco aceptan cheques porque hay mucha dificultad para conformarlos. Luego, si tratas de pagar con la tarjeta de débito, la máquina del terminal, como se usa todo el tiempo, se recalienta y el sistema colapsa, o credicard falla, por lo que la negociación no se efectúa. Si para cerrar la negociación debes ir al cajero automático te encuentras con que hay una cola monumental de gente tratando de sacar cuatro lochas, que es lo único que dispensa el cajero, o el efectivo se le acaba pues debe ser repuesto cada 4 horas. Las bóvedas de las sucursales están llenas de billetes de baja denominación que no valen nada y ni el Banco Central les acepta. Hoy comprar algo en Venezuela es una odisea, porque no hay nada y si existe, no lo puedes pagar porque no hay efectivo o el banco está colapsado, mientras los precios cambian de día a día. Por otro lado, la subida del dólar asusta a la gente que trata de comprar dólares en el mercado negro para preservar el valor de su dinero, y el único que gana de verdad con la subida del dólar es el gobierno y los tipos a quienes le dan dólares preferenciales. Reciben dólares a 500 y los venden en el acto en 5.000. Qué negocio tiene ese margen de ganancia? Ninguno. Que malo es el gobierno de padrino.
* Antier, mientras esperaba la cuarentena de 24 horas que me impuso FB de no escribir por haber publicado la foto de la esposa de Trump en pelota cuando era modelo, y fue la razón por la cual no publique temprano mi columna ayer, mientras tanto, estuve leyendo un artículo de Alberto Barrera aparecida en el NY Times sobre la marca “revolución” usada más y mejor por fidel castro y que compartió mi hermano en el afecto Antonio Izsak, pero para concluir con lo de esa estupidez de FB que recuerda los peores días de la censura fascista o de los supremacistas morales de cualquier raza, credo o condición, concluyo diciendo que por supuesto no creo que sea un veto impuesto por Donnie antes de tomar el mando, porque la foto de su esposa la saque de Internet, era una foto muy bella y alejada de cualquier contexto porno, tampoco creo que hay un ocioso republicano espiando lo que todos publicamos, pero si preocupa que máquinas programadas tomen decisiones morales como esa de sancionar opiniones o fotos de desnudos femeninos, una de las cosas más bellas que existen, salvo el de la fosforito, por supuesto. La pornografía está más en la cabeza de cada quien, que en imágenes o textos y el que programó estas máquinas si debe ser un soberano nerd pornofílico. Con esto de del coleccionismo de fotos me han llegado fotos muy extrañas, como la de hoy donde aparece un señor entrado en años desnudo o con una trusa de color indiferenciable con la piel, sentado ante la playa de Puerto Cabello en el año 1934. Frente a él un joven sentado en la arena. Espero no ser censurado de nuevo por esta foto.
Fuente:
https://www.facebook.com/nicfebres/posts/10210603746590621
Nicomedes Febres
* Conozco a Gonzalo Müller desde muchacho porque él estudio en la UCV y comenzó Medicina un año después que yo, y pese a que estudiaba en la Escuela Razetti y yo en la Vargas, lo conocía bastante bien y era un estudiante responsable y buena gente, además con firmes convicciones democráticas. Tengo muchos años que no lo veo, pero es mi amigo en Facebook. Hizo su post grado en el Hospital Universitario y ocasionalmente nos veíamos. Por su edad y experiencia supongo que debe ser Jefe del Servicio de Obstetricia y Ginecología en el Hospital José Gregorio Hernández de Catia, un hospital inaugurado por el presidente Caldera en su primer gobierno. En esa condición de jefe de servicio y frente al desastre que es la situación asistencial y el déficit en la dotación de medicinas en cualquier hospital venezolano, y seguramente ante la cohibición del director del hospital en eso de recibir medicinas de donación, era lógico que un jefe de servicio de experiencia representara a los médicos y pacientes del hospital. Gonzalo Müller no hizo nada distinto a lo que manda el código de ética médica, el líder de una agrupación como es el cuerpo médico de un hospital, el sentido común y las normas humanitarias de cualquier institución de salud, desde la Cruz Roja Internacional hasta la Organización Mundial de la Salud, así como la moral de cualquier especie y cultura, excepto la chavista claro; era obligante entonces recibir cualquier lote de medicinas para ayudar a salvar vidas de los pacientes. Es moralmente obligatorio que la Academia de Medicina se pronuncie pidiendo la libertad de Gonzalo y proteste por ese disparate criminal de los esbirros del sebin, seguramente bajo las órdenes de su jefe el inefable general gonzález o del ministro reverol, lo mismo sucede con las asociaciones científicas y los colegios médicos y por supuesto la Federación Médica. Durante la Segunda Guerra Mundial los médicos fuimos obligados a usar una insignia de la Cruz Roja Internacional como símbolo de no combatiente cuando estaban en el frente de batalla y eso se extendió hasta los conflictos de la Guerra Fría. Durante la lucha armada en Venezuela en los años 1960 eso fue así, pese a que en algunos manuales guerrilleros se recomendaba dispararles de primero a los médicos que portaran tales insignias y de allí que algunos dejamos de usarlos. La idea era que la muerte de los médicos reducía la moral de combate de los soldados. Afortunadamente no recuerdo que algún médico haya sido asesinado en aquellas escaramuzas y mi estimado amigo Rómulo Valero, el líder médico de las guerrillas puede dar fe de lo que digo. Rómulo es hoy un brillante neumonólogo y terapista intensivo y fue presidente de la Asociación de Clínicas Privadas y hombre de fuertes convicciones democráticas ante este régimen desde siempre. La libertad de Gonzalo Müller debe ser punto de honor también para la Asamblea Nacional y para la Mesa de la Unidad Democrática, si es que se mantienen las conversaciones con este régimen forajido desde cualquier parámetro internacional de Derechos Humanos. El acto de la detención de Gonzalo Müller demuestra que, ese disparate fue producto de la iniciativa ruin de un sicario militar o la desesperación del régimen llegó a la locura. Está bien pelando bola el gobierno de padrino si cree que un acto así va a intimidar al gremio médico venezolano, que si el actual liderazgo formal del gremio no reacciona adecuadamente, desde las raíces desde la propia raíz del mundo médico surgirá el liderazgo para encabezar esta lucha. Así que gonzález y sus esbirros, que se vayan bien largo al carajo. Suelten a Gonzalo Müller ya. Supongo que la ministrica melo de salud, debe estar frotándose las manos de placer sádico. Llueve y escampa.
Fuente:
https://www.facebook.com/nicfebres/posts/10210594996131865
La rabia de la gente crece
Nicomedes Febres
* Estoy absolutamente fastidiado de que la prensa se refiera a lo que hace o dice el Bagre de la salsa, y es como si las principales noticias son lo que dice Rihanna o con quien nuevo se fotografía desnuda Miley Cirus?, pura paja para necios, porque el que gobierna es padrino. Cómo alguien puede creer la bolsería de la guerra económica y que la carencia de billetes es un ataque de la CIA?. Cuando hay gente previsiva que por este disparate que se veía venir decidió guardar en su casa algunos fajos de billetes en previsión de la aguda carencia de efectivo. Lo que si es cierto es la guerra del bagre de la salsa contra el comercio como actividad, y si no hay comercio ni hay trabajo ni hay consumo, lo único que le quedará a la gente será dormir. Primero, la gente está pelando bola como nunca en su vida, en general no tiene plata, o no hay artículos en las tiendas para comprar, empezando por medicinas y alimentos. Si consigue alimentos o medicinas, los precios son tan escandalosamente altos, que con una paca de billetes de cien, de vaina uno puede comprar una tontería. Si no tienes la paca de billetes, debes pagar con tarjeta, pero el comprador tiene el inconveniente de que el vendedor se niega a vender si se le paga con tarjeta de crédito porque del día de la transacción hasta el mes y medio después que le paguen el dinero de la transacción, el costo de reposición del producto se haya incrementado un 100%, por lo que mejor se queda con la mercancía en vez del dinero del comprador. Tampoco aceptan cheques porque hay mucha dificultad para conformarlos. Luego, si tratas de pagar con la tarjeta de débito, la máquina del terminal, como se usa todo el tiempo, se recalienta y el sistema colapsa, o credicard falla, por lo que la negociación no se efectúa. Si para cerrar la negociación debes ir al cajero automático te encuentras con que hay una cola monumental de gente tratando de sacar cuatro lochas, que es lo único que dispensa el cajero, o el efectivo se le acaba pues debe ser repuesto cada 4 horas. Las bóvedas de las sucursales están llenas de billetes de baja denominación que no valen nada y ni el Banco Central les acepta. Hoy comprar algo en Venezuela es una odisea, porque no hay nada y si existe, no lo puedes pagar porque no hay efectivo o el banco está colapsado, mientras los precios cambian de día a día. Por otro lado, la subida del dólar asusta a la gente que trata de comprar dólares en el mercado negro para preservar el valor de su dinero, y el único que gana de verdad con la subida del dólar es el gobierno y los tipos a quienes le dan dólares preferenciales. Reciben dólares a 500 y los venden en el acto en 5.000. Qué negocio tiene ese margen de ganancia? Ninguno. Que malo es el gobierno de padrino.
* Antier, mientras esperaba la cuarentena de 24 horas que me impuso FB de no escribir por haber publicado la foto de la esposa de Trump en pelota cuando era modelo, y fue la razón por la cual no publique temprano mi columna ayer, mientras tanto, estuve leyendo un artículo de Alberto Barrera aparecida en el NY Times sobre la marca “revolución” usada más y mejor por fidel castro y que compartió mi hermano en el afecto Antonio Izsak, pero para concluir con lo de esa estupidez de FB que recuerda los peores días de la censura fascista o de los supremacistas morales de cualquier raza, credo o condición, concluyo diciendo que por supuesto no creo que sea un veto impuesto por Donnie antes de tomar el mando, porque la foto de su esposa la saque de Internet, era una foto muy bella y alejada de cualquier contexto porno, tampoco creo que hay un ocioso republicano espiando lo que todos publicamos, pero si preocupa que máquinas programadas tomen decisiones morales como esa de sancionar opiniones o fotos de desnudos femeninos, una de las cosas más bellas que existen, salvo el de la fosforito, por supuesto. La pornografía está más en la cabeza de cada quien, que en imágenes o textos y el que programó estas máquinas si debe ser un soberano nerd pornofílico. Con esto de del coleccionismo de fotos me han llegado fotos muy extrañas, como la de hoy donde aparece un señor entrado en años desnudo o con una trusa de color indiferenciable con la piel, sentado ante la playa de Puerto Cabello en el año 1934. Frente a él un joven sentado en la arena. Espero no ser censurado de nuevo por esta foto.
Fuente:
https://www.facebook.com/nicfebres/posts/10210603746590621
lunes, 27 de enero de 2014
TEORÍA GENERAL DE LA IMPUTABILIDAD
¿El resto de los venezolanos es culpable?
Luis Barragán
Falsísimo supuesto, el gobierno responsabiliza al resto de los venezolanos de sus infinitos desaciertos en materia económica y, específicamente, cambiaria. El propósito evidente es el de evadir sus graves responsabilidades y, desestimando la experiencia acumulada, ha dejado demasiado atrás a Recadi, taparea Cadivi, y, ahora, promete agigantar el Sicad, emblematizándose para la posteridad.
Brindando las condiciones, se queja de los “raspacupos”; tan lesionado el aparato policial y judicial, no repara en la flagrante irresponsabilidad punitiva conquistada; y, ya desabastecidos, luce harto dudosa la pronta reposición de alimentos y medicamentos. La mejor condición apunta a la creación y reforzamiento de las mafias que parecen hallar una póliza con el socialismo estimulador de la vía delictiva del ascenso social, un dato que expone una tendencia estructural.
Negado a publicar las más recientes nóminas de los grandes beneficiarios de las divisas, o una decidida e independiente investigación parlamentaria, les es más fácil inculparnos a todos, tratarnos como indiciados y, ya convertidos en reos, castigarnos con un agravamiento de la situación. Además, sin el menor asomo de una convincente rectificación, por no citar un programa de autocorrección y ajuste, devalúa cínicamente, optando por el llamado “crawling peg”.
Creyéndose de una intachable moral, pocos saben de lo deliberadamente ocurrido con los dólares deportivos que significó la retardada salida de una ministra que mejor se desempeña en la esgrima, pues, no tienen una adecuada respuesta aquellos que, recientemente, con las divisas en mano, sufrieron el retraso de su vuelo y la pérdida de una competencia en el exterior. Inventaron una tal “guerra económica” que capoteó una verdad inocultable, porque fue el gobierno el que repartió los millones de dólares para la preventiva sublimación del saqueo en el renglón de los electrodomésticos.
Elevado sideralmente el costo de la vida, es el gobierno el que ha abultado una deuda con las líneas aéreas, encareciendo los boletos hacia el extranjero, en el caso que se consigan. De modo tal que, desabastecidos, como si faltase poco, estamos presos en el país.
Toda la campaña propagandística y publicitaria del gobierno, está orientada a sembrar un sentimiento de culpa en el resto de los venezolanos. La mayoría determinante es inocente, pero ni el mejor dramaturgo hubiese conseguido lo que el régimen ahora intenta: pasar de victimario a víctima.
Doble coletilla: por una parte, frente a la asombrosa criminalidad, voceros del oficialismo hablan de causas estructurales, como si no tuviesen década y media en el poder, despreciando a la sociedad que reclama. Por otra, aún sin instalarse, los diputados del PSUV de la Comisión de Medios agotan sus mejores diligencias para subordinarse al gobierno nacional, relevándolo de toda responsabilidad en la crisis del papel periódico.
http://www.noticierodigital.com/2014/01/el-resto-de-los-venezolanos-es-culpable/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=1012093
Luis Barragán
Falsísimo supuesto, el gobierno responsabiliza al resto de los venezolanos de sus infinitos desaciertos en materia económica y, específicamente, cambiaria. El propósito evidente es el de evadir sus graves responsabilidades y, desestimando la experiencia acumulada, ha dejado demasiado atrás a Recadi, taparea Cadivi, y, ahora, promete agigantar el Sicad, emblematizándose para la posteridad.
Brindando las condiciones, se queja de los “raspacupos”; tan lesionado el aparato policial y judicial, no repara en la flagrante irresponsabilidad punitiva conquistada; y, ya desabastecidos, luce harto dudosa la pronta reposición de alimentos y medicamentos. La mejor condición apunta a la creación y reforzamiento de las mafias que parecen hallar una póliza con el socialismo estimulador de la vía delictiva del ascenso social, un dato que expone una tendencia estructural.
Negado a publicar las más recientes nóminas de los grandes beneficiarios de las divisas, o una decidida e independiente investigación parlamentaria, les es más fácil inculparnos a todos, tratarnos como indiciados y, ya convertidos en reos, castigarnos con un agravamiento de la situación. Además, sin el menor asomo de una convincente rectificación, por no citar un programa de autocorrección y ajuste, devalúa cínicamente, optando por el llamado “crawling peg”.
Creyéndose de una intachable moral, pocos saben de lo deliberadamente ocurrido con los dólares deportivos que significó la retardada salida de una ministra que mejor se desempeña en la esgrima, pues, no tienen una adecuada respuesta aquellos que, recientemente, con las divisas en mano, sufrieron el retraso de su vuelo y la pérdida de una competencia en el exterior. Inventaron una tal “guerra económica” que capoteó una verdad inocultable, porque fue el gobierno el que repartió los millones de dólares para la preventiva sublimación del saqueo en el renglón de los electrodomésticos.
Elevado sideralmente el costo de la vida, es el gobierno el que ha abultado una deuda con las líneas aéreas, encareciendo los boletos hacia el extranjero, en el caso que se consigan. De modo tal que, desabastecidos, como si faltase poco, estamos presos en el país.
Toda la campaña propagandística y publicitaria del gobierno, está orientada a sembrar un sentimiento de culpa en el resto de los venezolanos. La mayoría determinante es inocente, pero ni el mejor dramaturgo hubiese conseguido lo que el régimen ahora intenta: pasar de victimario a víctima.
Doble coletilla: por una parte, frente a la asombrosa criminalidad, voceros del oficialismo hablan de causas estructurales, como si no tuviesen década y media en el poder, despreciando a la sociedad que reclama. Por otra, aún sin instalarse, los diputados del PSUV de la Comisión de Medios agotan sus mejores diligencias para subordinarse al gobierno nacional, relevándolo de toda responsabilidad en la crisis del papel periódico.
http://www.noticierodigital.com/2014/01/el-resto-de-los-venezolanos-es-culpable/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=1012093
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martes, 12 de febrero de 2013
BITÁCORA
Concluyen los días de carnestolenda. La imaginación popular, unida a la escasez de los proncia.ductos básicos y a la propia para adquirir el disfraz de los niños, se convierte también en protesta. Protesta social, así de sencillo.
El disfraz y la mascarada es la de una supuesta revolución en marcha que no se interroga, ni permite a los demás hacerlo, sobre las amargas experiencias del llamado socialismo real que versiona. Estamos hastiados y ¿resignados? ante la devaluación de la política de todas las aceras, que preceden, explican y garantizan las devaluaciones cambiarias. Hartos de mirar sin ver, la sensibilidad queda trastocada en mero instinto de supervivencia.
Finaliza el carnaval para entrar en otro: el de la perenne espectacularización de los asuntos públicos que, además, digan reducirnos al ámbito privado. Evadidos frente al absurdo allanamiento de las inmunidades parlamentarias que está pendiente, ante el armamento de guerra que corre por las calles, en medio de la verborrea publicitaria que lleva al enfermo presidencial a opinar hasta del satélite Miranda....
LB
El disfraz y la mascarada es la de una supuesta revolución en marcha que no se interroga, ni permite a los demás hacerlo, sobre las amargas experiencias del llamado socialismo real que versiona. Estamos hastiados y ¿resignados? ante la devaluación de la política de todas las aceras, que preceden, explican y garantizan las devaluaciones cambiarias. Hartos de mirar sin ver, la sensibilidad queda trastocada en mero instinto de supervivencia.
Finaliza el carnaval para entrar en otro: el de la perenne espectacularización de los asuntos públicos que, además, digan reducirnos al ámbito privado. Evadidos frente al absurdo allanamiento de las inmunidades parlamentarias que está pendiente, ante el armamento de guerra que corre por las calles, en medio de la verborrea publicitaria que lleva al enfermo presidencial a opinar hasta del satélite Miranda....
LB
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sábado, 9 de febrero de 2013
lunes, 17 de diciembre de 2012
CUENTA (1)
EL NACIONAL - Lunes 17 de Diciembre de 2012 Opinión/15Por qué hay que devaluar
Durante los últimos meses el precio de la divisa en el mercado negro se ha disparado, debido, por una parte, a la restricción de la oferta y, por la otra, el incremento desmedido de la demandad
PEDRO A. PALMA
Cada vez se oye con mayor insistencia que el bolívar será devaluado, debiéndose aclarar que esa acción se refiere a la modificación de las tasas oficiales de Cadivi y de Sitme dentro del esquema de control de cambios vigente. Pero, si la devaluación de una moneda es tan impopular, ¿por qué insistir en ella? La respuesta es que para mantener fijo o inalterado un tipo de cambio por períodos prolongados, tienen que darse una serie de condiciones que no están presentes en nuestra economía.
Al ser la inflación interna muy superior a la foránea, los productos locales se encarecen más acentuadamente que en otros países, excepto el dólar, cuyo precio oficial se ha mantenido inalterado por largo tiempo. De allí que resulte muy atractivo comprar divisas para importar, pues con ellas se pueden adquirir más productos fuera en comparación a lo que se puede comprar localmente con los bolívares que éstas cuestan; esto explica en buena medida por qué las importaciones han aumentado tan intensamente.
Adicionalmente, el aparato productivo interno ha perdido capacidad competitiva, pues los productos importados son cada vez más baratos en comparación con los locales, ya que la alta inflación interna hace que los costos de producción en bolívares aumenten considerablemente; pero al mantenerse inalterado el tipo de cambio, los costos en dólares también aumentan de forma apreciable, y mucho más intensamente que los de los productores en otras partes del mundo. Esto no sólo estimula las importaciones, sino que destruye el aparato productivo interno, pues al no poder competir con los bienes foráneos, los productores locales cierran sus plantas y se transforman en importadores de lo que antes producían, exacerbando así la dependencia de suministro externo y reduciendo las oportunidades de trabajo.
Otro factor presente en nuestra economía que compele a devaluar es el actual divorcio entre las tasas de cambio libre y oficiales. Durante los últimos meses el precio de la divisa en el mercado negro se ha disparado, debido, por una parte, a la restricción de la oferta y, por la otra, al incremento desmedido de la demanda, estimulada por la incertidumbre política reinante, y por la abundancia de liquidez que hoy existe a raíz del crecimiento desmedido del gasto público. Eso ha hecho que la apetencia por dólares preferenciales no tenga límites, pues resulta un excelente negocio adquirir divisas subsidiadas y muy baratas para luego venderlas en el mercado negro a un precio substancialmente mayor. Ello, además de alentar la corrupción, se ha traducido en restricciones cada vez más estrictas para el acceso a esas divisas, creando severos problemas a múltiples productores que no pueden importar los insumos que requieren, pudiéndose producir en el futuro inmediato problemas de desabastecimiento y de aumento de precios. Adicionalmente, aquel diferencial de tasas, combinado con la incertidumbre cambiaria existente, genera presiones inflacionarias, ya que los precios tienden a establecerse en base a los costos esperados de reposición, pues aun cuando un productor esté produciendo con insumos importados con dólares preferenciales, no puede establecer sus precios basado en esos costos, pues no sabe si al momento de reponer sus insumos se verá obligado a comprar las divisas a precios muy superiores.
Adicionalmente, el ajuste de las tasas preferenciales contribuiría a mitigar el desequilibrio fiscal, pues le generaría mayores ingresos al fisco y diluiría la deuda pública interna.
Como se ve, sobran razones para devaluar, entre otras cosas, para disminuir la enorme sobrevaluación de la moneda y para reducir la disparidad con la tasa libre, que tantos problemas genera. Seguir posponiendo el ineludible ajuste cambiario es incrementar el problema que inevitablemente tendrá que afrontarse, pero con consecuencias cada vez más negativas y dolorosas.
Es inútil pretender tapar el sol con un dedo.
Ilustración: František Kupka
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Pedro A. Palma
lunes, 13 de febrero de 2012
ZODIACO

EL NACIONAL - Lunes 13 de Febrero de 2012 Opinión/11
¿Se devaluará el bolívar?
El enorme subsidio generado por esa tasa de cambio reduce la capacidad competitiva del aparato productivo local, ya que los productores nacionales no pueden competir con los productos importados
PEDRO A. PALMA
Con frecuencia me preguntan si el bolívar será devaluado en el futuro inmediato, a lo que siempre respondo que no lo sé; pero esa respuesta tan simple, verdadera y sincera trato de complementarla con algún análisis, quizá con el deseo de no dejar a mis inquiridores con un sabor de frustración y vacío. Siempre les digo que abundan razones económicas para ajustar el tipo de cambio fijo oficial de 4,30 bolívares por dólar, ya que esa tasa implica una sobrevaluación muy elevada de la moneda.
La inflación local, sustancialmente mayor que la externa, ha hecho que hoy 4,30 bolívares compren en Venezuela mucho menos de lo que se puede adquirir en promedio con un dólar en el exterior, por lo que resulta muy atractivo comprar ese dólar artificialmente barato.
Ello se traduce en dificultades cada vez mayores para administrar el control de cambios que nos impusieron hace ya 9 años, pues todo el que puede tener acceso a esas divisas preferenciales se vuelca sobre ellas, lo que obliga a restringir cada vez más su asignación, y hace muy difícil, para no decir imposible, impedir la materialización de cualquier tipo de práctica, lícita o no, tendente a obtener moneda extranjera a ese precio artificialmente bajo.
Adicionalmente, el enorme subsidio generado por esa tasa de cambio, además de implicar un alto costo para el fisco, reduce la capacidad competitiva del aparato productivo local, ya que los productores nacionales no pueden competir con los productos importados, pues al ser fijo el tipo de cambio preferencial, los elevados aumentos de sus costos en bolívares debido a la alta inflación interna, implican incrementos equivalentes de sus costos en dólares, creciendo estos últimos mucho más intensamente que los de sus competidores foráneos.
También el tipo de cambio del Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera, Sitme, bajo el control del BCV, implica un elevado costo para el Estado. Con este sistema los venezolanos pueden adquirir divisas en cantidades restringidas a través de la compra de bonos denominados en dólares y pagaderos en bolívares, que luego son vendidos en el exterior.
El tipo de cambio implícito, determinado por la cantidad de bolívares pagados por los bonos divididos entre los dólares obtenidos por su venta, está en 5,30 bolívares, nivel muy inferior a la percepción general del público de cuál es el verdadero valor de un dólar en Venezuela. Para mantener alimentado este mercado con títulos valores, tanto la República como Pdvsa han estado emitiendo ingentes cantidades de costosísimos bonos denominados en dólares, ya que el alto nivel de riesgo país con el que ha sido penalizada Venezuela hace que los intereses pagados por estos títulos sean elevadísimos. Como si eso fuera poco, al venderse esas onerosas obligaciones en moneda extranjera en el mercado local, lo que reciben quienes las emitieron son bolívares. De esta forma, la costosa deuda pública externa ha estado creciendo muy intensamente, en parte debido a la decisión del Gobierno de vender dólares a precios muy bajos a través de este sistema. Esta situación, además de ser insostenible, es altamente gravosa, por lo que si el Gobierno desea aligerar la cuantiosa carga financiera en que incurre debería comenzar por ajustar la tasa de cambio del Sitme.
Como se ve, sobran razones técnicas para justificar la modificación de los tipos de cambio oficiales. Sin embargo, no hay que olvidar que en pocos meses tendremos unas elecciones presidenciales que harán que lo político tenga primera prioridad al momento de tomarse cualquier decisión gubernamental. Dado lo impopular que resulta la modificación abrupta de los tipos de cambio, independientemente de las razones que puedan justificarla, es muy probable que el Gobierno evite incurrir en el alto costo político que podría generar una devaluación. Sin embargo, no hay que olvidar que en materia cambiaria, una cosa es querer y otra es poder.
Ya veremos.
Ilustración: Gargallo, "Violonchelista" (1931)
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Pedro A. Palma
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