lunes, 15 de junio de 2020

SINDICATURA MORAL

Geología inversa: la pira de los libros universitarios
Luis Barragán

Profundamente conmovidos por el reciente incendio de la Biblioteca Central de la Universidad de Oriente (UDO), en Cumaná, participamos de la inmensa marea de indignación que no llegó a tiempo para evitarlo.  Aquejados por toda suerte de vicisitudes de la pandemia política ya demasiado prolongada que antecedió al Covid19,  no versamos en torno a un hecho noticioso más, sustituido inmediatamente por otros, acaecido en la casa de estudios ya vandalizada hasta el hastío. 

La pesadilla se suma a  otras, desapareciendo lento, pero seguro, el libro en Venezuela. No precisamente por el desarrollo de las telecomunicaciones que, por cierto, en otros países tiende a reivindicar el formato convencional a través de distintas aplicaciones, sino por el deliberado propósito de conducirnos hacia una sociedad de ágrafos, además de supervivientes y delatores.

Inevitable recordar el bibliocidio de Umberto Eco en “El nombre de la rosa”, novela después apostillada que redondeó sus sonados éxitos con el extraordinario filme de Jean-Jacques Annaud. Al menos, Guillermo de Baskerville y su inseparable Adso de Melk, más allá de los asesinatos, pesquisaban la suerte de un libro único de Aristóteles, pero en el oriente venezolano la usurpación, por supuesto, no indaga, pues, tiene las manos manchadas de ácaros incinerados: en última instancia, la indagación sería sobre sí misma.

Otra obviedad, el suceso no aparecerá en otra edición de la “Historia universal de la destrucción de libros”, cuyo autor – Fernando Báez – desempeñó la dirección de la Biblioteca Nacional, si mal no recordamos, en los tiempos de la fracasada reforma constitucional de Chávez Frías, incorporando a los llamados colectivos armados a las faenas del Foro Libertador. Empero, sindicado moralmente, no valdría cualquier acrobacia para evadir sus responsabilidades.


Una espesa nube de cenizas cubre al país, capaz de consolidarse para una suerte de geología inversa que integra las cenizas de otros acontecimientos lamentables.  Cual muralla sólida,  aérea e indecible,  que siempre recordará la naturaleza de un régimen que festeja la hazaña de una pira inmensa: la de los libros universitarios del oriente.

Referencias:
15/06/2020:

CENSURA DE ENFERMEDADES

De las otras urgencias médicas
Luis Barragán

Nadie sabe de la realidad pandémica del país, excepto las autoridades  usurpadoras que la emplean como un medio de control y chantaje social. Refieren más las redes sociales sobre el coronavirus y su curso en otras latitudes que en la nuestra, reconocida la precariedad angustiosa de las telecomunicaciones.

El peligroso huésped se acomoda en territorio venezolana con la anchura  que le brinda el desastre sanitario, desterrados – dentro y fuera -  los profesionales de la salud. El Covid19, sin dudas, es el protagonista estelar del ya largo momento de acuerdo al interés del régimen, aunque al resto de la población no le es dado hablar demasiado de él, como de las otras enfermedades que encubre.

Hace poco, a una persona le subió la tensión arterial, pero en la localidad mirandina  Paracotos no hubo posibilidad alguna de atenderla y prosiguió camino desesperado al estado Vargas en cuyo hospital no encontró ni siquiera una vía. Falleció y fue extremadamente penoso el regreso, en medio de la indecible crisis de la gasolina.

Otro testimonio recibido, nuestro amigo recorrió toda Caracas con su mujer a cuestas, aunque la urgencia fue realmente la  de dirimir los diferentes presupuestos superiores a 500 millones de bolívares, requisito ineludible, antes que la inmediata atención médica de la adolorida paciente. Inevitable, batió todas las marcas de endeudamiento en un brevísimo tiempo, para realizar la operación de apendicitis, pues, no encontró hospital público apto para este o cualesquiera servicios, excepto uno que sacaba a  varios fallecidos corono-virales. 

Nos referimos a dos eventos - décadas atrás -  adecuadamente tratables, y no queremos imaginar lo que ha de ocurrir con las otras emergencias médicas en la Venezuela profunda de la que ya recibimos noticias. Por cierto, tampoco se sabe del nombre del ministro usurpador de Salud y de todo el tren ministerial que ha de ocuparse de estos asuntos, porque – protagonista el Covid19 – se encuentran hábilmente escondidos para evitarlo y también evitar responderle al país.

LOS BYTES DESPILFARRADOS

Desorden establecido
Luis Barragán

Ha ocurrido otras veces, el régimen dice tender – arrepentido – la mano y, desesperados, corren a estrecharla quienes se juran como los habilísimos dirigentes de una oposición tan injustamente denostada. Viene el zarpazo y se escurren los defensores del entendimiento a todo trance, esperando otra ocasión para salir – estridentes – al foro virtual.

Demasiados bytes despilfarrados en una gesta inverosímil: la del nombramiento de los rectores del CNE, luego de lo varios años perdidos por una Asamblea Nacional llamada en 2015 a allanar el camino de la liberación.  Diligencias ciertas y engañosas, desembocaron en una sentencia del espurio departamento de asuntos judiciales de Miraflores, concluyendo otro capítulo más.

Articulada y aceitada muy bien la campaña previa, obviar el llamado a  un entendimiento con el régimen constituía una imperdonable afrenta a las más elementales normas de urbanidad.  Incluso, hubo quienes dictaron cátedra sobre lo político, la política y los políticos, en las redes o aplicaciones telefónicas, pues, era cosa del oficio el apretón de manos entre los diputados de Guaidó, los diputados de Parra y los diputados de Maduro.

María Corina Machado planteó públicamente una opción seria, coherente y convincente, concibiendo una extraordinaria Operación de Paz y Estabilización(OPE), cónsona con el cese de la usurpación como objetivo consensuado por el país. No obstante, intentando inútilmente de descalificarla, como refiere el periodista Santiago Romero, se le pide un diagrama de Gantt, una explicación maquetada y presupuesto detallado de las operaciones, mientras que los augustos, hábiles e intrépidos negociadores del CNE, exigen prudencia, encuentran comprensión y consiguen el majestuoso consenso en torno a varias fórmulas de pontificación: no todo se dice en política, las estrategias no se revelan, de algo hay que vivir (y bien), etc. 

Acaecerá mil veces más, bajo este régimen que tiende sus garras de descomposición a quiere y desea recibirlas, licuados éticamente. Por ello, versamos en torno a la más radical sustitución del actual desorden establecido.

15/06/2020:

domingo, 14 de junio de 2020

CORPUS CHRISTI

Reflexión al Evangelio Dominical: Corpus Christi
José Martínez de Toda, S.J.

Corpus Christi. El Domingo 12 junio de 2020, nuestra Iglesia católica celebra la festividad de Corpus Christi.  El Evangelio que se proclama en esta solemnidad es tomado de San Juan 6, 51-58 "Yo soy el pan vivo bajado del cielo".  El P. José María de Toda nos comparte su comentario dialogado sobre el Evangelio de hoy:

Pan de vida

Jesús dice cosas muy asombrosas a los judíos en este evangelio. ¿Cómo los preparó antes de que las escucharan?

Esto les dijo después de dos milagros muy llamativos: la multiplicación de los panes, en que alimentó a cinco mil hombres, y después de que Jesús caminó sobre el agua.

Y Él aprovecha este momento glorioso para decir:

"Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que coma de este pan, vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo".

¿Cómo reaccionan los judíos ante un mensaje tan fuerte?

Murmuraban contra Él: "¿Cómo puede Él decir: "Yo soy el pan vivo"? Si su padre es José (v. 42) – un carpintero normal y corriente – no un panadero de pan celestial. Y ¿cómo puede Él darnos a comer su carne?". Y le piden una señal, que demuestre que Él es ese pan vivo. Así como Moisés hizo que todas las mañanas apareciera el maná durante 40 años en el desierto, exigen que Jesús haga algo similar. Jesús responde:

-"Los que comieron el maná murieron. El que come este pan vivirá para siempre".

¿Por qué quiso Jesús compararse con el pan?

1-El pan es algo sagrado. Los pobres lo saben. En muchas partes de América Latina es también el maíz, el casabe.

2-Además Jesús se comparó con el pan, porque los dos mueren para dar vida.

El pan empezó con un grano de trigo metido en la tierra, en la oscuridad.

Jesús recuerda: "Si el grano de trino no muere, no da fruto".

Allí germinó, y de él brotaron espigas de trigo. Pero estas espigas tuvieron que ser segadas. En ellas se hallaban nuevos granos de trigo, que tuvieron que ser triturados, amasados y cocidos para llegar a ser un pan compartido, que da la vida a los demás.

Así es Jesús: Fue perseguido por los judíos, que no creyeron en su Palabra, en su Sabiduría, que no querían comer del PAN que Él les ofrecía. Pero, a pesar de todo, Jesús siguió su misión de ser pan, compartido por los demás, entregado por la vida del mundo, dado para dar vida a todos.

Él murió y fue sepultado bajo tierra. Pero Él resucitó y nos da nueva vida divina.

¿Por qué se llama Jesús pan 'vivo'?

Primero, porque Jesús da la vida. Jesús es el pan de la vida. Él me alimenta con su Palabra, con su Sabiduría, con su ejemplo de amor. Más aún, Jesús me invita a ser un "pan" como él, para los demás, sobre todo para los que están a mi alrededor.

Pero, sobre todo, Jesús es el pan de la entrega. Jesús se entrega a la muerte por nosotros. De esa forma nos comunica la misma vida de Dios. Y Él ha querido que podamos comulgar y recibir su cuerpo en la eucaristía de pan y vino para alimentarnos también con su carne y con su sangre.

De esa forma nos unimos a Él en esta entrega, que Él hace para la vida del mundo.

A veces se dice de alguien: "Es tan bueno como un pan". ¿Es así Jesús?

El pan es comida familiar. En casa no habrá comidas exóticas, pero estará el pan o el maíz preparado con amor, es el maíz de la familia, de la mamá, del papá, de la igualdad, del servicio mutuo, de la comunidad, de la alegría, de la sinceridad.

Nosotros, reunidos, formamos el pueblo de Dios y compartimos los dones que Dios nos da para el viaje de la vida.

Nosotros necesitamos amor verdadero y hermanos verdaderos con los que reír, llorar, rezar...Podemos tener lo mejor de todo lo que existe, pero si no nos sabemos amados por Dios y los hermanos, nos secamos y morimos.

Cuando comemos el cuerpo y bebemos la sangre de Cristo junto con otros, nos hacemos un poco más cristianos, es decir, más hermanos.

¿Hay ejemplos en la Biblia de alimentos de sabiduría?

- Primero, el profeta Ezequiel 'comió el rollo' de papel de entonces, donde estaba escrita la Palabra de Dios, que él debía anunciar a la casa de Israel. Y, al comerlo, él experimentó un sabor dulce como la miel (Ez 3, 1-3). El salmo 19 (18) (v. 11) dice también: "Los mandatos del Señor son más dulces que la miel"

- Segundo, en Isaías 55 la Palabra desciende de la boca de Dios como lluvia y nieve, regando la tierra y posibilitando su producción de pan (v. 10).

- Tercero, a menudo las Escrituras se refieren a la salvación de Dios como comida y bebida.

Así que, ¿hay relación entre Palabra y Carne?

En el Prólogo del evangelio de S. Juan se dice: "La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros". La Palabra es Jesús, que se hizo carne en Belén, en Egipto y en Nazaret. Y Él se hizo alimento de todos por la fe en la Última Cena.

Eso ocurre también en la Misa o Eucaristía: comenzamos con la Palabra, que está en las primeras Lecturas y en el Evangelio, y seguimos con la Consagración del pan y del vino, que se convierten en el Cuerpo y Sangre de Cristo, que recibimos en la Comunión.

Los primeros cristianos decían: "no podemos vivir sin celebrar el día del Señor".

¿Por qué era tan importante para ellos el día del Señor, es decir, el domingo?

Cuando celebramos el día del Señor y compartimos su mesa, nos comprometemos a mejorar nuestras vidas, crear unidad, compartir nuestro pan, amar a los hermanos, especialmente a los más necesitados, luchar por la justicia y la paz, abrir nuestros corazones a todo lo que es bueno, discernir la sabiduría de la propaganda...

12/06/2020:
Ilustración: William Congdon.
Cfr.

ESTANTERÍA

Del ministro perfecto
Luis Barragán

Centenares o, mejor, miles de ministros y viceministros, trillaron el siglo XXI venezolano.  La usurpación agigantó de tal manera el poder central, que las reuniones de gabinete se hacen impensables, como ocurre con la sola realidad idea de la reunión personal de quien ahora se dice el jefe de gobierno con sus ejecutivos para lo que antes se concebía como la obligada evacuación de los llamados puntos de cuenta.

La alta rotación aún en despachos tenidos como técnicos, no negará jamás la existencia de sendas roscas políticas y comerciales en pugna permanente, con figuras más o menos constantes en las altas nóminas. Acá, algún día, más allá de los nombramientos estampados en la Gaceta Oficial, habrá que hacer una suerte de sociología de la nomenclatura gobernante por dos décadas, quizá como pacientemente, en España, lo hizo Amando de Miguel y los ministros de Franco, incluso, descubriendo varios periodos de contraste, por sus orientaciones y condiciones de acuerdo a las circunstancias.

No sabemos cuán lejos llegará la propaganda de autovictimización, cuando superemos el presente régimen, pero será difícil que el hecho de haber ejercido un (vice) ministerio con Chávez y Maduro, sea motivo de distinción, como sucedió con los que fueron de Allende, pues, además de la corresponsabilidad ineludible en el desastre,  esta «nobleza» política en ciernes, parece imposible al tratarse de una infinidad de funcionarios que incluye a muchos desertores, oportunistas y agazapados. Entonces, el ministro perfecto, supuesta, política y moralmente autorizado para dar testimonio de la revolución halagada, no se verá en el futuro, sino en el real ejercicio del presente, mientras que sobreviva a las naturales rencillas internas del poder.

Lo es, porque nadie lo controla, mandando a sus anchas, mientras no toque los intereses de los pares que representen a las otras mafias concursantes de la usurpación. No tiene que ir al parlamento para alguna interpelación, tampoco responder a las preguntas de la prensa;  maneja el presupuesto (si es que lo hay), a su antojo y si hay diferencias qué dirimir, contraloría adentro, se hacen los ajustes técnicos del caso; faltando poco, no responde por sus áreas de trabajo, ya que – salvo a los contratistas con los que está bien concertado – un problema de salud pública, electricidad, finanzas, orden público, o cualesquiera políticos, se convierte en un asunto existencial del régimen que lo releva hasta de dar la cara a los medios, garantizándole el anonimato.

El ministro perfecto es el que no responde por sus actos a nadie, con la obvia salvedad de hacerlo ante quien recomendó y afianzó su nombramiento, permitiéndose planificar su futuro ascenso a una cartera acaso más decisiva, o retirarse a tiempo para huir por las buenas o por las malas a disfrutar de los «ahorros», por supuesto, en el exterior. Son tantos los funcionarios de alto nivel que los parlamentarios, como nunca antes ocurrió, no sabemos a ciencia cierta quiénes son y la duración exacta en los cargos, ya que jamás declaran y, más que periodistas que le ayuden en una faena prescindible, cuentan con relacionistas públicos que les facilitan una labor absolutamente fatua: la de cordializar con los posibles competidores en
casa.

02/06/2020:
http://www.ventevenezuela.org/2020/06/02/del-ministro-perfecto-por-luis-barragan/

sábado, 13 de junio de 2020

ACTIVO NONAGENARIO

Antonio García Ponce
Nicomedes Febres

Cuando estaba muchacho oí por primera vez de los hermanos García Ponce , eran tres hermanos legendarios en la época de la resistencia de los comunistas contra Pérez Jiménez y luego en las guerrillas de los años sesenta. A Servando, el mayor, que era el corresponsal de la agencia de noticias soviética Tass no lo conocí, con Guillermo, el de más exposición mediática, hablé acaso un par de veces y a Antonio, el más joven, lo conocí años después casa de Julian Canorea, mi mejor amigo, un hermano para mí, y que murió joven militando en la juventud comunista. Antonio, siendo pediatra del Hospital de Niños y diputado al congreso por el Partido Comunista, había sido ya secretario nacional juvenil del PCV y secretario de organización del mismo partido en Caracas en la época de la resistencia. Me asombró primero que vivía modestamente en una pensión en La Pastora con su salario hospitalario de pediatra y todo su salario de diputado iba al partido. El único privilegio que aceptaba era el palco del Nuevo Circo cuando había corrida de toros y me invitaba dado que ambos somos taurómanos confesos. Entre Antonio y yo hubo una amistad a primera vista que va para varias décadas pese a la diferencia de edad pues Antonio es un activo nonagenario que edita revistas electrónicas para El Nacional. Además se graduó de Historiador y es un autor de fuelle con sus libros sobre la Pobreza en Venezuela, siendo también un consumado ensayista y novelista con varias obras en su haber. Antonio es cultísimo pero no es un intelectual de cafetín pues es un hombre de brega, no habla pendejadas porque necesita tiempo para escribir, estudiar y producir. He leído sus ensayos como Adios a la Izquierda y sus novelas como Nadia la esposa de Stalin, La Insolencia de un Olvido, relativo a amores secretos y desamores públicos de comienzos del siglo XX, que ambas recomiendo ampliamente, o El Macho de La Orchila. Vivió el Moscú posterior a la muerte de Stalin y en otras partes y dudo que haya un caraqueño de pura cepa como él que sepa más de nuestra ciudad y su historia, siendo una suerte de enciclopedia ambulante y vívida sobre el tema, porque es hombre de abolengo caraqueño de noble e indiscutible estirpe. Pero por encima de todo es un hombre que ha vivido y él mismo es parte de la Historia. Además de ser un hombre bondadoso y gentil y por supuesto me enorgullezco de ser su amigo y me acaba de enviar más de un capítulo de su nuevo libro titulado 66 GARABATOS, una suerte de crónicas de la vieja Caracas y entre ellos la crónica sobre el Hotel Majestic, el famoso hotel elegante de Caracas entre 1930 y 1949 y que fue demolido para construir la torre sur del Centro Simón Bolívar, que él conoció y vivió, además construido por un hombre avanzado a su época como lo fue el viejo Eloy Perez, que quebró una y otra vez y siempre salió a flote creando empresas novedosas y padre de los Perez Alfonzo, y presumo yo que familia también de los García Ponce, gente de antes. Caraqueño de prosapia como se decia en la vieja ciudad. 66 GARABATOS estará pronto accesible por Amazon. Lo van a disfrutar

Fuente:
https://www.facebook.com/nicfebres/posts/10221854527373109

viernes, 12 de junio de 2020

CUADERNO DE BITÁCORA

Ya nos hemos habituado a los accidentes de la conectividad en Venezuela. Por cierto, muy mal hábito. A la inexistencia o debilidad de la señal, se ha sumado el  deterioro de los equipos: falla uno y, el otro, también. Esto explica el retraso y, además,  raras veces por estos años que no los hagamos, la dificultad para redactar y enviar los acostumbrados - buena y riesgosa costumbre -  artículos de opinión. En fin, peor de lo mismo.
(LB)