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lunes, 14 de abril de 2014

ÉCHALE SEMILLA A LA MARACA PA'QUE SUENE

EL NACIONAL, Caracas, 12 de abril de 2014
50 años de Fania, bajo protesta
Xariell Sarabia

En el disco Cañonazo de Johnny Pacheco, editado el 23 de marzo de 1964, hay una pieza llamada “Fania”. No fue un gran hit del flautista dominicano que se residenció en Nueva York. Pero ese LP, que cumplió 50 años, sí sería el primero del sello Fania, producido por el abogado Jerry Masucci y el propio Pacheco.
Desde 1964 Pacheco y el joven Masucci gerenciaron el sabor de la música caribeña con un éxito esplendoroso, para animar a que los barrios se transformaran, se concientizaran, la fiesta tomara otro color, la calle fuera otra y el ciudadano del Caribe viviera más alegre. Con este próspero negocio, la Fania logró arropar a casi toda la salsa, de allí que Fania y salsa sean sinónimos.
1964 tiene un peso enorme para la música popular. Ese año los Beatles cruzan el charco, aterrizan en el famoso Show de Ed Sullivan y los gritos de la contracultura se escuchan aún en los tímpanos de muchachos como los que protestan en estos momentos en San Cristóbal, Maracaibo o La Asunción. Un acto de rebeldía musical comenzaba a sonar por el mundo.
En 1964 se despedía desde Cuba para siempre el colosal cantante Beny Moré, ninguno como él, para muchos el más grande sonero de la historia. Y era significativo. La isla siempre había dominado en música el baile caribeño y con la partida del sonero dejó de hacerlo. Será en Nueva York, con música principalmente cubana y jóvenes en su mayoría niuyorrican o boricuas, que se empezará a explorar sonidos caribeños y anglos que tenían que ver con mucho del panorama que habían pintado los muchachos británicos.
Sonidos nuevos y poesía contestataria propuso la Fania, que tuvo a un poeta fundamental, aquel que compuso “Mi música no queda ni a la derecha ni a la izquierda…..”, y a otro que cantó “Tiburón que buscas en la orilla…”. Sus nombres son irrepetibles y sonoros: Tite Curet Alonso y Rubén Blades. Otros grandes “malos”, como Jagger y Richards, fueron Willie Colón y Héctor Lavoe, quienes cantaron “Todo tiene su final”.
Quiero recordar en estos tiempos de revuelta a la gente de Motown, y para continuar el hilo callejero de estos tiempos, corto y pego de Wikipedia la siguiente referencia del año 1964: “Dancing in the Street’, de Martha & The Vandellas, se convirtió en uno de los himnos urbanos de Estados Unidos”. Otro himno de protesta Motown fue “What’s Going On” de Marvin Gaye a comienzos de los setenta. Esta última década será el momento estelar de la Fania y de la salsa, la consolidación del sueño de aquellos muchachotes que desde su ópera prima de 1964 colgaron el mejor negocio caribeño musical del siglo pasado. ¡Pusieron al mundo a bailar salsa!
Ahora, 50 años después, “La calle está durísima” y “La cosa no es como antes”, como diría otro de los preferidos, Ismael Miranda, quien con un son montuno imponente propone “Acabar con la revolución” en el disco de 1971 de la Orquesta Harlow, Electric Harlow.
La Fania sigue vigente, ahora dedicada a renovar sus grabaciones con el proceso de remasterización, pero el mundo del disco está palo abajo y en Venezuela las discotiendas dejaron de tenerla de cabecera en sus anaqueles, que están vacíos promoviendo el son de moda: “No hay”.

Fotografía: http://blogs.peru21.pe/mp3almaximo/2011/03/fania-all-stars-lo-mas-alto-de.html

sábado, 21 de septiembre de 2013

NOTA SUBLIME

EL NACIONAL - Sábado 21 de Septiembre de 2013     Escenas/2
Violines por un recoveco parisiense y neoyorquino
DESDE LA ESQUINA
MÚSICA
XARIELL SARABIA

Si sacamos cuentas del número de violinistas que hay en el país actualmente, la respuesta puede ser exagerada. Sabemos que dentro de una orquesta sinfónica lo que más hay son violinistas, ¿se imaginan cuántos hay en Venezuela? Tomemos como punto de partida el momento en que comenzó a sonar la Orquesta Sinfónica Juvenil, en tiempos del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, en la etapa civil de la República. Son un poco más de cuatro décadas de formación y profesionalización de violinistas, de todo un sistema de orquestas. Son un montón de venezolanos que desplazan el arco sobre las cuerdas del aparato musical, y dentro de esos se encuentra Alexis Cárdenas, el concertino de la Orquesta Nacional de Francia, un bárbaro de la ejecución del instrumento que tocó alguna vez Paganini. Este zuliano acaba de sacar un disco con el ensamble Recoveco, integrado por músicos venezolanos y colombianos en Francia, que tocan música tradicional de los dos países, y en el que también estuvo el gran mandolinista Cristóbal Soto. Ahora son un trío, Alexis, Nelson Gómez en el guitarrón y Francisco González en la guitarra. Esta vez, en el CD llamado Recovecos , Alexis Cárdenas & Recoveco van a otras músicas, hay sólo un bambuco, un pasillo, un joropo de Chucho Valdés y otro del acordeonista Richard Galliano, con quien Alexis Cárdenas toca en sus andanzas europeas. En una de las piezas del disco, "Ziryab" de Paco de Lucía, los recovecos viajan por el mundo árabe, tocan suelo andaluz y surcan aires venezolanos, sobre todo cuando se deja escuchar la bandola de Ricardo Sandoval, quien es invitado en varios temas del CD. Grato encontrarse con tangos, choros, huapangos y habaneras interpretados por la guataca de Alexis y sus panas, entre ellos otro venezolano que pernocta desde hace mucho en Francia, el percusionista Rafael Mejías, un "miembro honorario" del ensamble y también del grupo de Galliano. Otra grabación más para atesorar, como todas las de Alexis Cárdenas & Recoveco.
Hace poco, mientras escuchaba un concierto en las Sesiones Íntimas del extraordinario violinista margariteño Eddy Marcano, éste invitó a tocar a su colega y paisano Alí Bello, y la gente se paró a aplaudirlo cuando dejó de tocar su solo sobre un montuno. Alí es el violinista del momento de la salsa en Nueva York, toca con la Orquesta Broadway, la Típica 73, Johnny Pacheco y pare usted de contar. Ya saben por dónde van los tiros, acaba de sacar un CD de jazz latino con aromas venezolanos, es su ópera prima: se llama Connection Cara- cas-New York y tiene de invitados a un grupo de venezolanos que hacen vida en la Gran Manzana, como Luis Perdomo, Álvaro Benavides, Raúl Agraz, Neil Ochoa y Juancho Herrera, entre otros. No se lo pelen, tiene la soltura de Alí Bello y está hecho con calidad neoyorquina y venezolana.
¿Cuántos violinistas hay en el país? "Los cupos para tocar violín en las orquestas infantiles se agotan antes de las inscripciones", contaba la directora de orquesta Elisa Vega, y añadía que cuando su hermana Eugenia tomó la opción del tan usado instrumento su papá, el gran conocedor de música Federico Pacanins, le dijo: "Mijita, toca viola, que eso no lo toca nadie".



Cfr. http://www.talcualdigital.com/nota/visor.aspx?id=69382&tipo=AVA

domingo, 1 de julio de 2012

TRIBUTARIO

EL NACIONAL - Sábado 30 de Junio de 2012     Escenas/2
Cada loco con su tema. Serrat un tributo
DESDE LA ESQUINA
MÚSICA
XARIELL SARABIA

Hoy en Caracas se rinde un homenaje a Joan Manuel Serrat. De esta manera el país se une a varios eventos que han rodado por el planeta con el mismo fin. La mayoría de esos tributos al cantor y poeta catalán se han concretado en conocidas grabaciones muy exitosas.
El agasajo en el patio lo organiza el Centro Cultural BOD-Corp Banca, que invitó a distintos cantantes (cantautores o no) para interpretar a Serrat, cada quien a su manera, por eso el concierto de hoy y mañana lo bautizaron con el nombre de Cada loco con su tema. El versátil músico Álvaro Paiva se encarga de poner la música a "treintipico" de canciones del inmenso repertorio del cantautor. En algunos casos Álvaro le da la vuelta a las piezas, siempre inspirado en los arreglos del gran Ricardo Miralles, se podría decir que son variaciones sobre la música de Serrat y Miralles, es todo un reto. Pero la esencia estará allí, sobre todo cuando se cuenta con la presencia de Henry Martínez, el más serratiano de nuestros compositores, o de Guillermo Carrasco con su voz de crooner cantando, por ejemplo, "Como un gorrión". La voz sensual de Luz Marina se inspirará esta vez con la romántica "Lucía"; Miguel Ángel Bosch, solito, sin sus tres panas de Serenata Guayanesa, va a lo seguro con "Mediterráneo" como si fuera el Caroní. No hay que pasar por alto a una cantante que viene con todo, Fabby Olano, quien interpretará "Herido de amor", un tema sobre un poema de García Lorca que aparece en el disco Serrat sinfónico; otro joven cantautor que está dando mucho de qué hablar, José Alejandro Delgado, cantará "La boca". De Malanga a Serrat, Arístides Barbella va por la conocida "Tu nombre me sabe a yerba".
No podía faltar algo en catalán y el joven valenciano Leonard intepretará "Sería fantastic". Continúo nombrando a los cantantes de la velada de este fin de semana y no hago otra cosa que lanzar preguntas, como la curiosidad que despertará escuchar a la roquera del momento, Nana Cadavieco, cuando cante "Los macarras de la moral"; ¿qué cantará Yordano?, ¿lo hará en su onda? Me parece que "Y el amor" está calzada para Ilan Chester; sabemos que Soledad Bravo cantó por primera vez en español "Palabras de amor", pero se me hace agua la boca saber que va a entonar el "Romance del curro al palmo". Pero hay más, ¿qué nos traerán el Pollo Brito y el cantante pop Pedro Castillo, dos nombresotes de por estos lados del Caribe?, ¿y Betsayda Machado se mojará de Caribe para ponerle su sabor a lo del catalán? Mariaca Semprún sabe poner la voz donde quiere, ¿qué pasará con su interpretación de "Sinceramente tuyo". Daniela Bascopé se prepara para trabajar en una obra de teatro sobre el homenajeado, ¡vamos a verla pues! Sabemos que la suave voz de Corina Peña cantará "La fiesta", pero ese no es el fin del ágape, seguramente cerrarán con la canción más conocida de Serrat. ¿Cuál será? No quiero hablar más sobre Joan Manuel Serrat, se ha dicho tanto que no sé qué decir, pero quienes si son de buen hablar sobre aquellas pequeñas cosas de este artista son Leonardo Padrón y Cristóbal Guerra, quienes también estarán presente el fin de semana cuando se suba el telón para vacilar con el ineludible Serrat.

EL NACIONAL - Lunes 02 de Julio de 2012     Escenas/2
MÚSICA Ayer y el sábado se celebró el tributo
Serrat viajó a través de voces venezolanas
Figuras como Ilan Chester, Henry Martínez y Yordano interpretaron sus temas en La Castellana
GERARDO GUARACHE OCQUE

Sonaba una versión orquestal del tema central de la película Cinema Paradiso, compuesta por Ennio Morricone, cuando los músicos, cuidadosamente seleccionados, ocuparon sus lugares en la sala de conciertos del Centro Cultural BOD-Corp Banca. A partir de ese momento, transcurrieron dos horas y media en las que cantantes venezolanos abordaron la obra de Joan Manuel Serrat imprimiéndole, en mayor o menor grado, sus estilos.
El ex Aditus Pedro Castillo, que fue el primero en el homenaje Cada loco con su tema, interpretó uno que definió la velada: "Hoy puede ser un gran día". Era interesante observar al arreglista y director Álvaro Paiva pasearse por guitarras de diferentes sonoridades. El bajista Rodner Padilla también mostró su versatilidad y se encargó del contrabajo, el piano y la melódica. Cada músico, incluidos el baterista Adolfo Herrera, el flautista Eric Chacón, el violinista César Natera, el mandolinista Jorge Torres y el percusionista Diego Álvarez, se ajustó a las necesidades de la canción, que fue la gran protagonista.
El escritor Leonardo Padrón dijo: "No se asusten; no voy a cantar (...) Serrat es una de las mejores nostalgias que uno puede tener. Queremos rendirle tributo a alguien que logró que el idioma español sonara con dignidad y trascendencia".
Ilan Chester apareció fugazmente para cantar "¿Y el amor?", pero el teclado no le sonó en el momento en que languidecía la pieza. A él le siguieron la roquera Nana Cadavieco, que cantó la rumba "Los macarras de la moral"; la actriz Daniela Bascopé, que abordó "Detrás está la gente"; y Arístides Barbella, que se encargó de "Tu nombre me sabe a yerma".
Un cantautor de Valencia llamado Leonard García cantó solo con su guitarra "Sería fantastic", así, en catalán. José Alejandro Delgado interpretó "La boca"; Miguel Ángel Bosch, miembro de Serenata Guayanesa, cantó "Elegía" y "Mediterráneo"; y Mariaca Semprún, "Soy sinceramente tuyo", que adaptó a su sexo.
El espectáculo se adormeció ligeramente, pero Corina Peña y el tema "Fiesta" llegaron como un café negro para avivarlo. Con ella estuvieron en escena Bosch y Mariaca Semprún, que salieron a hacerle coros, sólo que la actriz no sabía dónde le correspondía intervenir.
Fabby Olano bajó el ritmo con "Herido de amor", un poema dramático de Federico García Lorca que Serrat musicalizó.
El compositor Henry Martínez cantó "De vez en cuando la vida" y "De cartón piedra", y presentó a Amarillys Pérez, que demostró su valía en "Si la muerte pisa mi huerto".
Luz Marina se sumergió en "Lucía", aunque alteró la letra, y luego celebró "Esas pequeñas cosas". Las intervenciones de Guillermo Carrasco, que cantó "La mujer que yo quiero" y "Como un gorrión", y Betsayda Machado, que brilló con "Toca madera", le abrieron camino a Yordano, quien contó, entre anécdotas y chistes, que el catalán homenajeado fue su primera referencia de cantautor en habla castellana. Dicho eso, se apropió de "Donde quiera que estés" y "Penélope", en la que llegó el primer gran pico emocional.
Las palabras del periodista Cristóbal Guerra, biógrafo de Serrat, anunciaron el final, pero faltaba Soledad Bravo, quien prefirió traer a su propio pianista, Alberto Lazo. La cantante cautivó con "Palabras de amor", "Romance de Curro el palmo" y "Caminante no hay camino", el poema de Antonio Machado, que viajó por el mundo hecho canción.
Suena a lugar común. Sí. Pero la esencia del barcelonés de 68 años de edad, que no visita el país desde hace varios años, pasó un rato en La Castellana, en Caracas, durante el fin de semana.


Cfr.
http://www.eluniversal.com/arte-y-entretenimiento/120630/cada-loco-con-su-tema-rinde-tributo-a-serrat
Fotografías: http://www.masconectados.com/?p=2017
Brevísima nota LB: Entre Bs. 732,oo y Bs. 1.200,oo, no fue posible. Casi un tributo al control de cambio, ausente Serrat.

sábado, 11 de febrero de 2012

ESQUINURA

EL NACIONAL - Sábado 11 de Febrero de 2012 Escenas/2
En la esquina
Música
La pluralidad de Gonzalo Grau
XARIELL SARABIA

El pianista Gonzalo Grau compitió hace cerca de cuatro ediciones atrás en el Grammy en la categoría de Álbum Tropical Latino, pero no se trataba de la sesión latina del premio, sino de la internacional. No lo ganó, pero ya era una proeza estar en esas lides. Era el CD Frutero moderno, y antes de esa grabación había hecho la Timba loca, ambos discos vinculados con la timba cubana, pero con un swing en intención y letra afín con lo venezolano.

Ahora hace que uno pare las orejas con el CD La receta.

No es salsa, pero la tiene; no es jazz, pero hay bastante; no es tradicional venezolano, pero se encuentra; no es música académica, aunque abunda. Grau llama a su recién ejemplar La receta porque es un guiso con muchos ingredientes sonoros que forman parte de su vida musical y de su entorno familiar. La conocida Isabel Palacios es su madre, quien forma parte del CD; y su padre es el director coral Alberto Grau. En el disco irrumpen el gran Nené Quintero en la percusión y David "Zancudo" Peña en el contrabajo, ¡qué maravilla apreciar a Peña sin hacer necesariamente música tradicional! Es un lujo, además, contar con Alfonso Toro, de vuelta a las andadas con su talento en el saxo y sus inventos instrumentales. Ellos son Plural, parte integral de este proyecto que hay que escucharlo varias veces para gozarlo mejor. Puede ser ecléctico, pero es un concepto único. Cuando uno escucha el "GanGan-CanCan" crea una inmensa expectativa de lo que viene. Pocos álbumes se graban así. Hay invitados especiales como el Negro Álvarez, que toca la batería en "Cacao". Isabel Palacios se asoma por primera vez en "Can’t dels Ocells". Los únicos que participan aquí son Gonzalo, en el piano; Alonso, en el clarinete bajo; y la Palacios, en la voz. Los tres logran una atmosfera especial, nada, escúchenlo. ¡Ah! Anoten también una versión muy inusual del clásico de Ilan Chester "Es verdad", cantado por la dama de la Camerata.

El flamenco igualmente forma parte de la receta de Gonzalo Grau en "Merenkillo", que recuerda al Chick Corea cuando va en ese tono andaluz, y por supuesto a los nuevos flamencos. Diego Cabrujas, hermano de Gonzalo, con tremendo apellido y su violín, refuerza las ideas del pianista caraqueño. En esta pieza también se las juega con un solo Nené Quintero.

"De película", diría el gran Rolando La Serie si hubiera escuchado esta versión que hace Grau y Plural del conocido "Jungle Book". Pero tal vez le hubiera entusiasmado más al guarachero cubano escuchar "Réquiem sigiloso", que no es más que el sentimiento nostálgico y gozón que expresa Gonzalo por sus amigos de la Banda Sigilosa, de la cual alguna vez fue parte. En este tema cantan los sigilosos intérpretes estelares, Carlos Julio "el Oso" Ramírez y Pecheche Mijares, convirtiéndose esta salsa en un homenaje al sigiloso que se nos fue, el querido Vladimir Rivero (se escucha su voz en la grabación).

El guateque también lo afrontan otros "pana mío" como lo son Rodolfo Reyes, con su saxo, y Juan José Verde, en el corno salsero.

¡A bailar se ha dicho! Insisto, la diversidad, lo plural son elementos fundamentales de la vida, de la calle, de lo político; por cierto, los músicos hicieron su trabajo, ahora le toca a usted, mañana hay que hacer cosas muy importantes para todos.

sábado, 7 de mayo de 2011

ANDADURA


EL NACIONAL - Sábado 07 de Mayo de 2011 Escenas/2
En la esquina
Música
¿En qué anda la música instrumental?
XARIELL SARABIA

¿Hasta dónde llegará el movimiento musical instrumental vinculado con lo tradicional? ¿Cuál es su alcance? ¿Logrará pasar del cuarto de hora? ¿Cómo se resolverá el matrimonio con el jazz? ¿La cosa es con el rock, como es el caso de Los Crema Paraíso? ¿Hay saturación? ¿Hasta cuándo hablaremos de los ensambles, de C4 Trío, de Pacho Flores o de Eddy Marcano? Eso nunca lo sabremos, dejemos que el tiempo lo diga.

Parece que si ha bajado la fiebre es sólo una sensación.

Sin embargo, discos recientes o que están por salir mantienen el ánimo, como el del clarinetista Alcides Rodríguez o La casita del castaño del debutante Quinteto Menos 1, que combina el violín que toca Lucas Sánchez con la mandolina de Gastón García (por cierto, usual dotación del fundamental grupo Recoveco).

El cuarteto lo integran, además, Miguel Siso en el cuatro y Rotnesth Medina en el bajo.

Agrego también la eminente salida al mercado del tan esperado Tábara, nuevo disco de Caracas Sincrónica, más la reedición de sus grabaciones anteriores, que podrían considerarse clásicos del movimiento, sobre todo por el momento en que se editaron.

Me refiero a El agridulce de 1998, que además rompió con los formatos de los ensambles de entonces ­la Caracas Sincrónica de aquel entonces incluía una guitarra, una mandolina y un clarinete, no tenía cuatro ni contrabajo y mucho menos flauta­, y Zafarafa de 2002, al que le incorporan percusión.

Kapicúa, el conocido ensamble miembro de la MAU, está a punto de meter en el horno Bravedad, su más reciente grabación.

Lo mismo pasa con otra del chelista solista Germán Marcano (de la familia de los aguinalderos), que prueba con música venezolana.

En cuanto a la música tradicional, la persistente Fundación Bigott produjo el CD Tuyero del virtuoso arpista Yustardi Laza, para tocar el joropo de los Valles del Tuy con piezas instrumentales y revueltas que recuerdan al maestro Fulgencio Aquino.

Como siempre, un estuche elegante cubre un disco importante del que nos encargaremos de hablar más adelante.

El travieso y creativo pianista Gilberto Simoza graba él solo con su teclado Divertimento sobre música venezolana, su nombre lo dice todo.

Siguiendo con el piano, la internacional y famosa Gabriela Montero trae del exterior Solatino (con piquete político), piezas de compositores latinoamericanos como el cubano Ernesto Lecuona o el argentino Alberto Ginastera, o de los venezolanos de apellidos sonoros como Moleiro, Carreño y Esteves.

Además, el CD contiene sus notables improvisaciones ¿académicas? Un álbum de la Montero siempre es un acontecimiento cultural en el país.

Son algunos discos sobre los cuales comentaré en su debido momento.

Otro rumbo es el que toman los muy sonados y exitosos Huáscar Barradas (flauta) y Leopoldo Betancourt (piano), quienes grabaron a dúo Dos mundos, un CD que ­como dice un amigo­ puede ser la versión criolla de un posible mano a mano entre Kenny G y Richard Clayderman.

¿Por ahí andarán los rumbos de la música instrumental venezolana? Hay para todo. Ya veremos.

Ilustración: Debra Hurd, "Jazz Art"