LLegará el momento de revisar el denso polvo que trajeron gancias en elextranjero, estos lodos. La fundamentación de esta experiencia totalitaria en curso, está escondida en la ya vieja prensa, como lo ejemplifica esta entrega del extinto diario El Mundo, otrora vespertino popular. Se dirá que el autor hubiese rectificado, en el caso de sobrevivir, pero no era uno más por obra de las grandes responsabilidades que desempeñó. Cierto, hay ideas y actitudes que pudieron abonar a esa rectificación, pero no menos lo es que debió imponerse - en todo caso - de intenciones y pretensiones, y también lo es que hoy no puede defenderse. Por lo pronto, un vistazo al texto, permiten descubrir una buena dosis de cinismo al versar sobre los clubes de élites, las señoronas de Altamira o el asalto de una tropa de élite a La Casona. Las élites actuales, asaltado despidiadamente el erario público, están exhibiendo sus mejores extravagancias en el extranjero, por suerte de un exilio preventivo; Altamira y sus alrededores, conforman un escenario de protesta - precisamente - contra el artero fascismo del tal socialismo del siglo XXI; y, vaya dato, La Casona fue objeto de un ataque en 1992 que fue más allá del saludo cordial que casi nos hicieron creer, ocupada ya quién sabe por quién en el siglo XXI (LB).
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jueves, 27 de julio de 2017
sábado, 11 de mayo de 2013
NOTAS SOBRE EL FASCISMO (16)
EL NACIONAL - Lunes 19 de Mayo de 2008 Nación/4
Tras el mal ejemplo de Carmona
WILLIAN LARA
guarico47@hotmail.com
Mala inversión fue para los empresarios, mangoneados por Charles Shapiro, embajador estadounidense para la fecha y titiritero de la marioneta parlante que resultó ser Pedro Carmona Estanga, el brevísimo, enredarse en la parada del golpe de Estado de abril de 2002. Esa aventura por la jungla del fascismo dejó lecciones inolvidables. No menos costosa devino la reincidencia golpista del paro empresarial posterior al golpe. Muchas empresas quedaron fané y descangayadas para mal del país en su conjunto, cuya dinámica económica registró la destrucción de medio millón de empleos. Fedecámaras quedó convertida en un partidito de políticos inexpertos, cuya temeridad fue muestra patente de que definitivamente en la Venezuela contemporánea por más abultada que sea la chequera no hace a nadie dueño de la voluntad del pueblo. Como ciudadanos los empresarios tienen derecho, por demás legítimo, a cultivar su corazoncito político. ¡Viva la Constitución bolivariana que les concede tal derecho! Pero reincidir en el error de hacer de un gremio un suprapartido político, que con la ideología del golpe de billete presiona a las organizaciones con fines políticos a entregarles sus tarjetas electorales y cederle su lugar en la conducción de los grupos sociales que les apoyan, es por lo menos un intento de repetir el decreto con que Carmona se declaró presidente, derogó la Constitución y disolvió los poderes públicos el fatídico 12 de abril de 2002. Valga recordar aquel fracaso histórico de empresarios que siempre han soñado con hacer del Gobierno de Venezuela una federación de grandes corporaciones, calco y copia de la administración estadounidense, bajo el manto ideológico del neoliberalismo, hoy desconyuntado incluso en yankilandia con el naufragio que ha terminado siendo la gestión de Bush. Estos empresarios llegaron a controlar el Gobierno, como querían, con la dictadura de Carmona Estanga. En 47 horas los despachó la historia, la auténtica, la construida por las multitudes populares. Pa’ qué más. Zapatero a su zapato. Sabio dicho popular que los empresarios deben tener presente ahora cuando el presidente de su gremio nacional confunde su rol de vocero de los empresarios con el de candidato a gobernador en Guárico, tratando empecinadamente de convertir los capítulos de las cámaras de comerciantes e industriales en comandos de campaña y presionando a directivos gremiales, que ponen por delante su compromiso con la totalidad de sus mandantes, para que acepten convertirse en comunicadores de una candidatura percibida como artificial y elitesca. Mal sacan las cuentas electorales los que olvidan la envergadura de la fuerza roja rojita en Guárico, cuya entidad proyecta un resultado dos veces superior para su caudal de votos en comparación con cualquier otra expresión política del estado llanero, incluyendo las que dicen compartir su visión ideopolítica. Guárico es rojo rojito sin medias tintas ni matices cromáticos. No es posible la mimetización de Fedecámaras ni que ésta logre pasar una candidatura camuflageada hacia el campo de las mayorías guariqueñas, ni siquiera con quinta columnas o caballos de Troya; y ya se sabe quién le hizo carantoñas al Brevísimo el 12 de abril de 2002. No hay camarón dormido. El de Carmona fue un mal ejemplo. El aspirante a ser el clon de Pedrito, el breve, debería renunciar a arrastrar al gremio empresarial en su aventura. Con una carmonada basta.
Composición gráfica: Erik Johansson.
Tras el mal ejemplo de Carmona
WILLIAN LARA
guarico47@hotmail.com
Mala inversión fue para los empresarios, mangoneados por Charles Shapiro, embajador estadounidense para la fecha y titiritero de la marioneta parlante que resultó ser Pedro Carmona Estanga, el brevísimo, enredarse en la parada del golpe de Estado de abril de 2002. Esa aventura por la jungla del fascismo dejó lecciones inolvidables. No menos costosa devino la reincidencia golpista del paro empresarial posterior al golpe. Muchas empresas quedaron fané y descangayadas para mal del país en su conjunto, cuya dinámica económica registró la destrucción de medio millón de empleos. Fedecámaras quedó convertida en un partidito de políticos inexpertos, cuya temeridad fue muestra patente de que definitivamente en la Venezuela contemporánea por más abultada que sea la chequera no hace a nadie dueño de la voluntad del pueblo. Como ciudadanos los empresarios tienen derecho, por demás legítimo, a cultivar su corazoncito político. ¡Viva la Constitución bolivariana que les concede tal derecho! Pero reincidir en el error de hacer de un gremio un suprapartido político, que con la ideología del golpe de billete presiona a las organizaciones con fines políticos a entregarles sus tarjetas electorales y cederle su lugar en la conducción de los grupos sociales que les apoyan, es por lo menos un intento de repetir el decreto con que Carmona se declaró presidente, derogó la Constitución y disolvió los poderes públicos el fatídico 12 de abril de 2002. Valga recordar aquel fracaso histórico de empresarios que siempre han soñado con hacer del Gobierno de Venezuela una federación de grandes corporaciones, calco y copia de la administración estadounidense, bajo el manto ideológico del neoliberalismo, hoy desconyuntado incluso en yankilandia con el naufragio que ha terminado siendo la gestión de Bush. Estos empresarios llegaron a controlar el Gobierno, como querían, con la dictadura de Carmona Estanga. En 47 horas los despachó la historia, la auténtica, la construida por las multitudes populares. Pa’ qué más. Zapatero a su zapato. Sabio dicho popular que los empresarios deben tener presente ahora cuando el presidente de su gremio nacional confunde su rol de vocero de los empresarios con el de candidato a gobernador en Guárico, tratando empecinadamente de convertir los capítulos de las cámaras de comerciantes e industriales en comandos de campaña y presionando a directivos gremiales, que ponen por delante su compromiso con la totalidad de sus mandantes, para que acepten convertirse en comunicadores de una candidatura percibida como artificial y elitesca. Mal sacan las cuentas electorales los que olvidan la envergadura de la fuerza roja rojita en Guárico, cuya entidad proyecta un resultado dos veces superior para su caudal de votos en comparación con cualquier otra expresión política del estado llanero, incluyendo las que dicen compartir su visión ideopolítica. Guárico es rojo rojito sin medias tintas ni matices cromáticos. No es posible la mimetización de Fedecámaras ni que ésta logre pasar una candidatura camuflageada hacia el campo de las mayorías guariqueñas, ni siquiera con quinta columnas o caballos de Troya; y ya se sabe quién le hizo carantoñas al Brevísimo el 12 de abril de 2002. No hay camarón dormido. El de Carmona fue un mal ejemplo. El aspirante a ser el clon de Pedrito, el breve, debería renunciar a arrastrar al gremio empresarial en su aventura. Con una carmonada basta.
Composición gráfica: Erik Johansson.
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William Lara
NOTAS SOBRE EL FASCISMO (17)
EL NACIONAL - Lunes 01 de Diciembre de 2008 Nación/4
Tras la fingida armonía
WILLIAN LARA
guarico47@hotmail.com
Ilusión de armonía. He aquí el sutil y refinado ropaje con que el pacto de los cogollos se recubre en la instrumentación de una puesta en escena en la que su ideología rabiosamente capitalista neoliberal se manifiesta como una sonrisa de glamour y beatíficas intenciones. Lo aprendieron del Hollywood de Walt Disney, el más grande propagandista del imperio estadounidense, cuyas técnicas del disimulo, la apariencia, el engaño y el fingimiento alambicado y de ensoñación lograban las más de las veces que pasara desapercibido el objetivo de persuadir, convencer, socializar con valores, modos y estilos de vida, creencias, actitudes, hábitos a los espectadores para convertirlos en militantes del american way of life, una de cuyas expresiones actuales es la adoración capitalista sostenida tras las palabras de fingida fraternidad de gobernadores, alcaldes, dirigentes partidistas, dueños de medios y opinadores de la derecha interna, tan exógena en su ideología como el propio George Bush. Baratijas para ilusos es todo ese discurso conciliador que elude la realidad de las causas de los conflictos nacionales, los cuales –en conjunto– constituyen manifestaciones de la injusticia estructural económica, social, política, cultural en la que se han debatido las mayorías nacionales, ahora en proceso de redención en el contexto del proceso de cambios democrático revolucionarios. Mayorías cuyos logros son otra vez amenazados por grupos fanatizados, ebrios de rencor y supremacía social.
...
Los mismos que discursean parloteando con palabras al uso sobre el reconocimiento del otro, probablemente seleccionadas en forma previa por los creativos que se creen con derecho a pensar por los demás, son los que amparan a militantes fanatizados en los programas contra los médicos de Barrio Adentro, los estudiantes de la Unefa o de la Misión Sucre, en una reedición al calco de sus hazañas del 11 y el 12 de abril de 2002. Recuérdese el asedio a la embajada cubana; toda una síntesis de la épica fascista desplegada sin frenos y con adrenalina a reventar. "Fraternidad", dicen, mientras con su silencio aplauden la imposición del terror en los municipios donde los votos del revanchismo le dieron cargos. "Respeto a la Constitución", exclaman a la vez que pisotean la carta magna pateando los derechos que la misma consagra para todos, especialmente para los pobres de los barrios, e intentan vulnerar la soberanía nacional tratando de reimplantar el Plan Bratton de Alfredo Peña, aquel que pasó de alcalde a prófugo mayor y vive como rey en el exilio dorado con los reales del pueblo.
...
Más allá de la apariencia de las frases fraternas tipo el hipócrita perfecto, en el repliegue más oscuro de la más pestilente neurona de estos burgomaestres, gobernadores y demás especímenes de la derecha se esconde, como una garrapata hambrienta de sangre de pueblo, el águila imperial del fascismo. Su más alta querencia es el golpe del 11 de abril de 2002. Acarician el sueño de repetir aquellos sucesos. Su obsesión, el empecinamiento que les mueve, la fuente de su fijación: despacharse a Chávez, a los demás dirigentes revolucionarios y sus seguidores, y volver a hacer de Miraflores el negocio de este mundo, el más lucrativo, el más rentable, el de las ganancias millonarias para la élite de los amos del valle, de la tecnocracia, de los negocios sin licitación pero con padrino, del reparto de contratos, comisiones y cobro de sobornos, del tráfico de influencias, pues ...
Composición gráfica: http://fidelernestovasquez.wordpress.com/2013/05/08/cuantos-compatriotas-tienen-que-morir-para-saciar-la-sed-de-sangre-del-fascista-asesino-hcapriles/
Tras la fingida armonía
WILLIAN LARA
guarico47@hotmail.com
Ilusión de armonía. He aquí el sutil y refinado ropaje con que el pacto de los cogollos se recubre en la instrumentación de una puesta en escena en la que su ideología rabiosamente capitalista neoliberal se manifiesta como una sonrisa de glamour y beatíficas intenciones. Lo aprendieron del Hollywood de Walt Disney, el más grande propagandista del imperio estadounidense, cuyas técnicas del disimulo, la apariencia, el engaño y el fingimiento alambicado y de ensoñación lograban las más de las veces que pasara desapercibido el objetivo de persuadir, convencer, socializar con valores, modos y estilos de vida, creencias, actitudes, hábitos a los espectadores para convertirlos en militantes del american way of life, una de cuyas expresiones actuales es la adoración capitalista sostenida tras las palabras de fingida fraternidad de gobernadores, alcaldes, dirigentes partidistas, dueños de medios y opinadores de la derecha interna, tan exógena en su ideología como el propio George Bush. Baratijas para ilusos es todo ese discurso conciliador que elude la realidad de las causas de los conflictos nacionales, los cuales –en conjunto– constituyen manifestaciones de la injusticia estructural económica, social, política, cultural en la que se han debatido las mayorías nacionales, ahora en proceso de redención en el contexto del proceso de cambios democrático revolucionarios. Mayorías cuyos logros son otra vez amenazados por grupos fanatizados, ebrios de rencor y supremacía social.
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Los mismos que discursean parloteando con palabras al uso sobre el reconocimiento del otro, probablemente seleccionadas en forma previa por los creativos que se creen con derecho a pensar por los demás, son los que amparan a militantes fanatizados en los programas contra los médicos de Barrio Adentro, los estudiantes de la Unefa o de la Misión Sucre, en una reedición al calco de sus hazañas del 11 y el 12 de abril de 2002. Recuérdese el asedio a la embajada cubana; toda una síntesis de la épica fascista desplegada sin frenos y con adrenalina a reventar. "Fraternidad", dicen, mientras con su silencio aplauden la imposición del terror en los municipios donde los votos del revanchismo le dieron cargos. "Respeto a la Constitución", exclaman a la vez que pisotean la carta magna pateando los derechos que la misma consagra para todos, especialmente para los pobres de los barrios, e intentan vulnerar la soberanía nacional tratando de reimplantar el Plan Bratton de Alfredo Peña, aquel que pasó de alcalde a prófugo mayor y vive como rey en el exilio dorado con los reales del pueblo.
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Más allá de la apariencia de las frases fraternas tipo el hipócrita perfecto, en el repliegue más oscuro de la más pestilente neurona de estos burgomaestres, gobernadores y demás especímenes de la derecha se esconde, como una garrapata hambrienta de sangre de pueblo, el águila imperial del fascismo. Su más alta querencia es el golpe del 11 de abril de 2002. Acarician el sueño de repetir aquellos sucesos. Su obsesión, el empecinamiento que les mueve, la fuente de su fijación: despacharse a Chávez, a los demás dirigentes revolucionarios y sus seguidores, y volver a hacer de Miraflores el negocio de este mundo, el más lucrativo, el más rentable, el de las ganancias millonarias para la élite de los amos del valle, de la tecnocracia, de los negocios sin licitación pero con padrino, del reparto de contratos, comisiones y cobro de sobornos, del tráfico de influencias, pues ...
Composición gráfica: http://fidelernestovasquez.wordpress.com/2013/05/08/cuantos-compatriotas-tienen-que-morir-para-saciar-la-sed-de-sangre-del-fascista-asesino-hcapriles/
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sábado, 23 de junio de 2012
FALSARIOS (3)
CIUDAD CARACAS, 21 de Junio de 2012
LETRA INVITADA/ Ramos Allup, no nos vas a provocar
GISELA LARA TORO
En la noche de este martes, gracias a los buenos oficios del camarada Mario Silva, llegaron hasta mis oídos las palabras del señor Henry Ramos Allup en un programa de Globovisión. Allí, Ramos Allup se refirió a la supuesta voluntad de mi padre, Willian Lara, de renunciar a su cargo de presidente de la Asamblea Nacional durante el golpe de Estado de abril de 2002, para “facilitar la transición”. No es la primera vez que Ramos Allup dice esto. En su columna del 15 de abril de este año hacía la misma afirmación.
No voy a extenderme narrando el papel que jugó Willian Lara en la restitución del legítimo presidente Hugo Chávez. Cómo arriesgó su vida manteniéndose firme en el Palacio Federal Legislativo o de cómo, desde Miraflores, informó al mundo que el golpe había fracasado y que Chávez venía en camino. Eso ya lo han hecho muchos colegas periodistas en numerosos trabajos audiovisuales y escritos. Es algo que quedó con tinta indeleble en la historia de nuestro país y, sobre todo, en nuestra Revolución.
Más bien prefiero que nos concentremos en lo que es realmente importante en este momento. Siendo que Ramos Allup nunca había dado esta versión de los hechos de abril de 2002 antes de este año, preguntémonos ¿Por qué un dirigente de la oposición venezolana siente hoy, a escasos cuatro meses de las elecciones presidenciales, la necesidad de manchar la memoria de una figura emblemática para el chavismo como lo es la de Willian Lara? Simple. Porque están desesperados.
Willian Lara representa para el chavismo, además de muchas otras cosas, lealtad e integridad, dos valores de los cuales la dirigencia opositora venezolana carece completamente, y Ramos Allup lo sabe. Entonces, no es de extrañarse que intenten hoy desprestigiarlo.
Demostraciones como esta por parte de los personeros de la oposición abundarán durante los próximos meses. Dándose cuenta de que su candidato no es contendiente para Hugo Chávez, buscarán las más bajas y viles estrategias para intentar desmoralizarnos.
Pero no dejemos que nos provoquen. Así como nos hemos crecido y llenado de fuerza cada vez que un opositor, con su acostumbrada necrofilia, se burla de la ya superada enfermedad de nuestro Presidente o de la muerte de alguno de nuestros líderes, de nuestros héroes, si se me permite decirlo, que este nuevo ataque nos llene también de fuerza. Y no fuerza para responder con más ataque, sino para seguir en la batalla diaria por la ratificación del comandante Chávez el 7 de octubre y por la consolidación de nuestra Revolución. Recuerden, camaradas, como dice un colega: hoy es 7 de octubre.
Nota de LB:
Con todo el respeto, hacemos referencia a un caso suscitado en días recientes que evidencian el comprensible esfuerzo de los herederos por preservar el honor y el buen nombre de William Lara. Hemos escuchado versiones semejantes e, incluso, fuímos un poco testigos de la desesperación contenida de algunos parlamentarios oficialistas por aquellos tenebrosos días de Tiburón I, dispuestos a normalizar la situación, aunque la torpeza indecible de Pedro Carmona Estanga y sus asociados tan prepotentes de la hora, lo llevó a liquidar o pretender liquidar a un parlamento que estuvo presuntamente dispuesto a respaldarlo. En medio de una sesión parlamentaria de un tiempo atrás Ismael García sacó algunos "trapitos al aire" de sus colegas que, ocurre frecuentemente, se rasgan las vestiduras con el peso de una viga en el propio ojo, huyendo hacia adelante por el "pajazo" público que poco o nada tiene que ver con la paja que le pintan a sus adversarios.
Aceptemos, hubo una descomunal operación de falsificación de los hechos que resultó, por ejemplo, en la amnistía selectiva e interesada que liberó a los pistoleros de Puente LLaguno. Todavía se dicen cosas con absoluta impunidad, en este esfuerzo de reescribir lo que estuvo a la vista de todo. Una gigantesca confusión que tiene beneficiarios exactos. Y ese es el problema de haber adulterado el sentido universal que tiene toda Comisión por la Verdad, pues las interpelaciones de la Asamblea Nacional se convirtieron en un espectáculo adicional al regreso no arrepentido de Chávez Frías.
Sospechamos que los familiares de Lara no tienen interés en la creación de esa Comisión, todavía necesaria, sino la - repetimos - comprensible defensa y exaltación del que fue el primer presidente de la Asamblea Nacional, en la era de la Constitución de 1999. Sin embargo, a los efectos de la propaganda oficialista, obstinada en la crispación de los ánimos, la reacción de los familiares sirve a otros fines. Otro asunto es que sea o no pertinente, ahora, el comentario o la denuncia de Ramos Allup, L'enfant terrible ...
Fotografúa:Asesinatos del jueves 11 de Abril
LETRA INVITADA/ Ramos Allup, no nos vas a provocar
GISELA LARA TORO
En la noche de este martes, gracias a los buenos oficios del camarada Mario Silva, llegaron hasta mis oídos las palabras del señor Henry Ramos Allup en un programa de Globovisión. Allí, Ramos Allup se refirió a la supuesta voluntad de mi padre, Willian Lara, de renunciar a su cargo de presidente de la Asamblea Nacional durante el golpe de Estado de abril de 2002, para “facilitar la transición”. No es la primera vez que Ramos Allup dice esto. En su columna del 15 de abril de este año hacía la misma afirmación.
No voy a extenderme narrando el papel que jugó Willian Lara en la restitución del legítimo presidente Hugo Chávez. Cómo arriesgó su vida manteniéndose firme en el Palacio Federal Legislativo o de cómo, desde Miraflores, informó al mundo que el golpe había fracasado y que Chávez venía en camino. Eso ya lo han hecho muchos colegas periodistas en numerosos trabajos audiovisuales y escritos. Es algo que quedó con tinta indeleble en la historia de nuestro país y, sobre todo, en nuestra Revolución.
Más bien prefiero que nos concentremos en lo que es realmente importante en este momento. Siendo que Ramos Allup nunca había dado esta versión de los hechos de abril de 2002 antes de este año, preguntémonos ¿Por qué un dirigente de la oposición venezolana siente hoy, a escasos cuatro meses de las elecciones presidenciales, la necesidad de manchar la memoria de una figura emblemática para el chavismo como lo es la de Willian Lara? Simple. Porque están desesperados.
Willian Lara representa para el chavismo, además de muchas otras cosas, lealtad e integridad, dos valores de los cuales la dirigencia opositora venezolana carece completamente, y Ramos Allup lo sabe. Entonces, no es de extrañarse que intenten hoy desprestigiarlo.
Demostraciones como esta por parte de los personeros de la oposición abundarán durante los próximos meses. Dándose cuenta de que su candidato no es contendiente para Hugo Chávez, buscarán las más bajas y viles estrategias para intentar desmoralizarnos.
Pero no dejemos que nos provoquen. Así como nos hemos crecido y llenado de fuerza cada vez que un opositor, con su acostumbrada necrofilia, se burla de la ya superada enfermedad de nuestro Presidente o de la muerte de alguno de nuestros líderes, de nuestros héroes, si se me permite decirlo, que este nuevo ataque nos llene también de fuerza. Y no fuerza para responder con más ataque, sino para seguir en la batalla diaria por la ratificación del comandante Chávez el 7 de octubre y por la consolidación de nuestra Revolución. Recuerden, camaradas, como dice un colega: hoy es 7 de octubre.
Nota de LB:
Con todo el respeto, hacemos referencia a un caso suscitado en días recientes que evidencian el comprensible esfuerzo de los herederos por preservar el honor y el buen nombre de William Lara. Hemos escuchado versiones semejantes e, incluso, fuímos un poco testigos de la desesperación contenida de algunos parlamentarios oficialistas por aquellos tenebrosos días de Tiburón I, dispuestos a normalizar la situación, aunque la torpeza indecible de Pedro Carmona Estanga y sus asociados tan prepotentes de la hora, lo llevó a liquidar o pretender liquidar a un parlamento que estuvo presuntamente dispuesto a respaldarlo. En medio de una sesión parlamentaria de un tiempo atrás Ismael García sacó algunos "trapitos al aire" de sus colegas que, ocurre frecuentemente, se rasgan las vestiduras con el peso de una viga en el propio ojo, huyendo hacia adelante por el "pajazo" público que poco o nada tiene que ver con la paja que le pintan a sus adversarios.
Aceptemos, hubo una descomunal operación de falsificación de los hechos que resultó, por ejemplo, en la amnistía selectiva e interesada que liberó a los pistoleros de Puente LLaguno. Todavía se dicen cosas con absoluta impunidad, en este esfuerzo de reescribir lo que estuvo a la vista de todo. Una gigantesca confusión que tiene beneficiarios exactos. Y ese es el problema de haber adulterado el sentido universal que tiene toda Comisión por la Verdad, pues las interpelaciones de la Asamblea Nacional se convirtieron en un espectáculo adicional al regreso no arrepentido de Chávez Frías.
Sospechamos que los familiares de Lara no tienen interés en la creación de esa Comisión, todavía necesaria, sino la - repetimos - comprensible defensa y exaltación del que fue el primer presidente de la Asamblea Nacional, en la era de la Constitución de 1999. Sin embargo, a los efectos de la propaganda oficialista, obstinada en la crispación de los ánimos, la reacción de los familiares sirve a otros fines. Otro asunto es que sea o no pertinente, ahora, el comentario o la denuncia de Ramos Allup, L'enfant terrible ...
Fotografúa:Asesinatos del jueves 11 de Abril
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