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domingo, 17 de noviembre de 2013

AMORES QUE MATAN

Del recandidato caraqueño
Luis Barragán


Hay quienes – expresa o tácitamente – esgrimen una superioridad moral que, luego, escudriñándolos, no se les encuentra.  Suele ocurrir, los beneficiarios de una herencia ampliamente (re) conocida suelen también agotar sus mejores esfuerzos en acomplejar a los demás, aunque se digan de una humildad descomunal.

Otrora jerarca del Consejo Nacional Electoral (CNE),  disfruta de un inmenso ventajismo – entre otros – electoral, exhibiéndose donde sus contendores no pueden llegar en el presente y jamás pudieron en el pasado. Ha cubierto la ciudad con la tinta y el papel que engolosina al PSUV, trenzando los postes con sus pendones, pero también penetrado en lugares antes impensables.

Por ejemplo, la entrada hacia el sector de Bellas Artes en Caracas, muy bien lo advierte Rodríguez con un aviso de sus pretensiones reeleccionistas que engalana el puente hoy inútil entre el Teatro Teresa Carreño y el Hotel Alba, cuidadosamente diseñado y realizado por un paciente grafitero que seguramente tomó todo su tiempo para encaramar tan alto su repentina inspiración.  O, apenas accedemos a los andenes de la estación Capitolio del Metro de Caracas, está el llamado del psiquiatra que ha sustituido la alienante publicidad de las sopas de sobre,  por una agresiva estampa que los gobiernos democráticos, los que construyeron y continuaron la obra y el eficaz como aseado servicio, no se atrevieron porque existía – además – algo que mentaban peculado de uso.

El alcalde-recadidato, es el mismo que promueve espectáculos musicales en la UCV y, así no haya electricidad, traslada sus plantas para festejar al estudiantado que no está claro con estos actos - al detal -  de  violación a la autonomía universitaria.  En todo caso, goza de un pasquín que riega la versión que le interese exudando cinismo con la tinta y el papel que falta para mejores causas.

Rodríguez deja que otro dé el salto a la denominada alcaldía mayor, pues la suya, la del Municipio Bolivariano Libertador de los pleonasmos que agobian, está llena o dice estar llena de agua. Por cierto, algo curioso es que un opositor que gane la llamada alcaldía menor sería ipso facto un fuerte contendor presidencial, pero no acontece así con Rodríguez.


¿Cómo sería de no querer a Caracas?, es la pregunta que inmediatamente nos hacemos al ver su profusa y cara publicidad.  El emporio de la inseguridad personal, por decir lo menos, lo derrotará.

Fotgrafías: LB, Caracas, sábado 16/11/13.

http://opinionynoticias.com/opinionpolitica/17420-del-recandidato-caraqueno

lunes, 9 de julio de 2012

LA URBE INFLADA

El manganzón de helio
Luis Barragán



"Era como si la gente solo aspirara a llevar
una vida común y corriente,  a veces incluso
 al precio infame de la rendición"
Leonardo Padura
(*)


Transitábamos por Plaza Venezuela y nada mejor que tropezarse con el muñeco, panegírico urbano de los días que cursan. Lo suponíamos parte de las remodelaciones de la Estancia / PDVSA, pero – al enterarnos – festejamos inmediatamente la inspirada iniciativa de los abnegados seguidores del Comandante-Presidente-Candidato que dramáticamente contrasta con la reciente falacia del ministerio de la Salud y el repunte de 81% del dengue.

Celebremos que, a diferencia del inflable que pulsa los vientos en la terraza de la sede administrativa de la tan autónoma Asamblea Nacional, el muñeco de Sabana Grande tiene la cara estampada para evitar toda duda sobre el homenajeado. Chávez Frías ha superado a Guzmán Blanco, deleitándonos  como jamás se les ocurrió a los anteriores e irresponsables mandatarios nacionales, por lo que merece un adicional aplauso inflamado que ni la Delpinada de estos tiempos imagina.

Las personas que aquí y allá, allende y aquende, peatonizan las calles, estamos llenos, pletóricos y colmados del más patriótico agradecimiento. Además, no escatimaron las cifras para nuestra bogavante distracción, ya que no sólo - una de las leyes dialécticamente infalibles – advertimos  que un superior volumen  abarata los costos (disculpen por no citar uno de los tomos de El Capital, seguido de una frase elegante de Eduardo Galeano), sino – el reglamentario concurso obliga – somos partícipes de la novísima estética de las emociones, aunque falten remos.

Lo mejor de todo es la costumbre, por lo  que - adicionalmente - festejamos  el hartazgo de una  literal visión renovadora de la urbe.  Empero, hay los desadaptados que muelen su indiferencia ante la estatuaria de helio, gracias a esa sensación (SIC) de inseguridad personal que no le permite la sutil y embriagadora distracción tan cercanas las fauces temblorosas de la conspiración oposicionista, y sus texturas atolondradas de sombras.

Desadaptados que, no bastándoles las evidencias, piden una certificación de la enfermedad presidencial  hecha por el Consejo de Seguridad y la ONU en pleno, pues no saben que existe la OMS: !himnorantes! Y, ahora, versan sobre el burdo narcisismo, restándole toda majestad al culto de la personalidad que motoriza la historia, como la lucha de clases según aprendimos de Marta Harnecker.

Aplaudimos el golazo que ha metido el jefe del 171, como se ha dicho. Sus colegas envidiarán que, desde el Radio City, la sede augusta, haya electricidad para el manganzón: pobres de aquellos que despachan en las sedes menos visibles de la ciudad, pichirreando el presupuesto con pendones y volanteos.  !Patria o ... herida levísima!, pues.

(*) "El hombre que amaba a los perros", Tusquets, México, 20011: 151.

Fuente:
http://www.noticierodigital.com/2012/07/el-manganzon-de-helio/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=882908
Fotografía: Rodney Castro Soto (Caracas, 02/07/12)

jueves, 21 de junio de 2012

EL RECTOR DE LAS DIFICULTADES

EL UNIVERSAL, Caracas, 21 de Junio de 2012
Ventajismo electoral
La presión de la ciudadanía es la mejor arma contra el fraude
FRANCISCO JOSÉ VIRTUOSO (SJ) 

Con ocasión de la postulación ante el Consejo Nacional Electoral del presidente Chávez para una nueva reelección presidencial, el rector Vicente Díaz le reclamó el reiterado uso de sus prácticas ventajistas, que transgreden descaradamente las normas de competencia electoral.
El uso de fondos públicos para la campaña electoral, el monopolio de los medios de comunicación de servicio público como tribuna proselitista, la utilización de los espacios de las instituciones del Estado para promover el voto a favor del Presidente, la conversión de los actos de gobierno en campaña electoral, la presión sobre los funcionarios públicos para asistir y participar en los actos de movilización del gobierno, son, entre muchos otros, hechos evidente que avalan la denuncia del rector Díaz.
Posteriormente, el Rector señaló que sus homólogos permiten estas violaciones con mirada complaciente, dejando pasar y hacer, como si nada estuviera pasando. Lo que lo convierte en un Consejo Nacional Electoral parcializado, aunque el día de las elecciones cuente los votos correctamente.
Es fácil suponer que tales posiciones le traerán al Rector conflictos y situaciones difíciles. En un contexto en donde impera el miedo, la complicidad, el silencio acomodaticio, estas posturas son ejemplares para funcionarios públicos y para la ciudadanía en general. Vale la pena andar con la conciencia en alto, aunque ello tenga sus costos.
Es innegable que parte de las causas que explican la diferencia electoral entre el Presidente y el candidato de oposición se deben a ese ventajismo electoral que el primero usa descaradamente sobre el segundo. Una competencia más equitativa lograría una expresión más real y sincera de las preferencias electorales, que las que actualmente reportan las encuestas. No me cabe la menor duda.
De lo anterior se desprende que el candidato de oposición tiene que incorporar en su discurso una clara denuncia de las condiciones bajo las cuales se realiza la campaña electoral. Y exigir rectificaciones muy concretas. La democracia saldrá beneficiada y con ella todos los que aspiran a competir electoralmente para ocupar el poder del Estado.
Por su parte, la ciudadanía no puede acostumbrase a este uso arbitrario del poder que contribuye sin lugar a dudas a su perpetuación. El Consejo Nacional Electoral también se ha especializado en limitar y obstaculizar, casi hasta hacerlo desaparecer, el derecho que tienen los ciudadanos de organizarse para observar y monitorear el proceso electoral. La presión de la ciudadanía es la mejor arma contra el fraude.