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viernes, 4 de agosto de 2017

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Joaquín Marta Sosa. "La mística como  sexualidad". El Nacional, Caracas, 12/05/1985. Papel Literaria.
- Cesia Ziona Hirshbein. "El erotismo de Thomas Mann". Últimas Noticias, Caracas, 21/07/79. Suplemento Cultural.
- Umberto Eco. "Mickey Mouse y el erotismo". El Nacional, 08/01/89. Papel Literaria.
- Ignacio Burk. "Sociología de la sexualidad". El Nacional, 02/09/81.
- Rubén Monasterios. "El rostro oculto de un genio: Voltaire pornógrafo".

Reproducción: Molina, fotografía para un reportaje de Yolanda Herrera, "Nancy: La sonrisa que canta". Momento, Caracas, nr. 531 del 18/09/1966.

viernes, 19 de febrero de 2016

CUADERNO DE BITÁCORA



A Umberto Eco se le conseguía hasta en los  remates de libros, con ediciones de una “vejez”  de uno o más años, con facilidad: ensayos y, más tarde, novelas. Semiología, cómo hacer una tesis, compilación de columnas de opinión muy gratas. En cualquier librería de la ciudad y de la universidad, ostentaba un lugar privilegiado. Nunca olvido dos lecturas: la una, descubrimiento que facilitó el librero (creo más en la amabilidad de Walter en Lectura que en la de Betancourt  en la Suma), luego del atractivísimo texto de la contraportada, breve y sugestivo, convirtió El nombre de la rosa en una larga fiebre que esperó ansiosa por su filmación;  y El péndulo de Foucault  leida en la biblioteca de San Francisco,  recién salida, gracias a un ejemplar que guardaban en una gaveta porque era muy caro (dos mil bolívares!!!), en tres o cuatro tardes despúes de salir del tribunal donde laboraba. No sería el mejor novelista del mundo, pero – sin dudas – construyó un universo que hizo eco. Sería ¿Diario mínimo?, creo que con Supermán en la portada, de la que me desprendí hace dos o tres años atrás, uno de los referentes más interesantes que recuerde. Años sin leerlo, por cierto.
Guillermo de Baskerville y Adso de Melk, preguntan por #UmbertoEco. QEPD.
LB 

 Serie Frente al espejo
©Vasco Szinetar.
Caracas,1994.

lunes, 9 de marzo de 2015

CON SENTIDO

Dante y el islamismo
Umberto Eco 

En 1919, Miguel Asín Palacios publicó un libro sobre la Divina Comedia de Dante que causó enorme sensación. En ese entonces estaba a punto de conmemorarse el aniversario 600 de la muerte de éste, el más italiano de los poetas.
En el libro, La escatología musulmana en la Divina Comedia, Así Palacios dedicó cientos de páginas a documentar las asombrosas semejanzas entre el alegórico ascenso de Dante del infierno al paraíso, y las travesías descritas por variados textos dentro de la tradición islámica, especialmente las varias versiones del viaje nocturno del profeta Mahoma al infierno y su ascenso al paraíso.
Las ideas del erudito español fueron explosivas, especialmente en Italia. El libro de Asín Palacios condujo a un apasionado debate entre los simpatizantes de su investigación y los defensores de la originalidad de Dante. Además, en ese entonces el mundo islámico era menospreciado en Occidente en medio de un clima de ambición colonial y “civilizadora”. ¿Cómo podía alguien pensar que un genio italiano como Dante debía algo a las tradiciones de esos andrajosos no europeos?
A fines de los años 80 en Bolonia, mis alumnos y yo organizamos una serie de seminarios que trataban de los intérpretes “delirantes” de Dante. Se publicó un libro (L’idea deforme, o “La idea deformada”, editado por Maria Pia Pozzato) que incluía varios ensayos sobre algunos de estos pensadores —Gabriele Rossetti, Eugène Aroux, Luigi Valli, René Guénon, Giovanni Pascoli—, todos los cuales eran etiquetados como intérpretes excesivos, extravagantes o paranoicos del poeta divino.
En ese entonces hubo cierta discusión en cuanto a si deberíamos incluir a Asín Palacios en las filas de estos excéntricos. Pero decidimos que no porque, para entonces, ya había habido mucha investigación subsecuente que demostraba que Asín Palacios había sido quizá excesivo a veces en sus afirmaciones, pero ciertamente no delirante.
Se ha establecido firmemente que Dante se vio influenciado por muchas fuentes musulmanas. Así que el tema de discusión no es si Dante recurrió a estos textos directamente, sino cómo llegó a tener acceso a ellos durante la Edad Media. Muchos eruditos cristianos escribieron de sus visiones del próximo mundo. Esas visiones están descritas en La vida de san Macario el romano, El viaje de Brandan y La visión de Tundal, así como en la leyenda del pozo de San Patricio. Pero, por supuesto, todas éstas eran fuentes occidentales.
En su libro, Asín Palacios comparó estas historias con las encontradas en la tradición islámica, demostrando que, como Dante, estos visionarios occidentales habían aprendido algo de los visionarios en la costa lejana del Mediterráneo. En ese entonces, Asín Palacios aún no sabía del Libro de la escala de Mahoma, redescubierto en los años 40, que había sido traducido del árabe.
¿Dante mismo pudo haber conocido la historia del viaje del profeta a la otra vida? Quizá haya escuchado de él a través de Brunetto Latini, su maestro, o leído las versiones en latín de textos árabes sobre la historia y teología del islamismo, que estaban incluidas en el Collectio Toledana, comisionado por Pedro el Venerable, el abad francés de Cluny, antes del nacimiento de Dante.
Por supuesto, el reconocimiento de estas influencias no quita nada a la grandeza de Dante. Muchos grandes autores han tomado las tradiciones literarias anteriores y, a partir de ahí, concebido obras totalmente originales.
Entonces, ¿por qué he desempolvado estos descubrimientos y debates? Porque ahora el libro de Asín Palacios ha sido relanzado por la editorial italiana Luni. La nueva edición tiene un título más atractivo, Dante e l’Islam (“Dante y el islam”), e incluye la excelente introducción escrita por Carlo Ossola para la traducción de 1994.
¿Aún tiene sentido leer el libro de Asín Palacios después de que tanta investigación sucesiva ha sostenido sus afirmaciones? Sí, porque está agradablemente escrito y presenta una cantidad inmensa de comparaciones entre Dante y sus “precursores” árabes. Y es incluso más relevante hoy en día, en una época en que, confundida por la estupidez bárbara de los fundamentalistas islámicos, la gente tiende a olvidar las relaciones que siempre han existido entre las culturas occidental e islámica.

Fuente: http://americanuestra.com/opinion/dante-el-islamismo

jueves, 16 de mayo de 2013

CAZA DE CITAS



"Los mismos experimentos formales realizados de acuerdo con técnicas distintas llevan siempre a una ampliación de horizontes, a una evolución de la sensibilidad, a nuevas expectativas del gusto. Entonces la historia de las formas - aunque hoy no sepamos todavía cómo -  da  siempre un paso adelante"

Umberto Eco

( "La definición del arte", Ediciones Martínez Roca, Barcelona, 1970: 193)

Fotografía: Jorge Pizzani (Bogotá, 04/13).

sábado, 11 de mayo de 2013

NOTAS SOBRE EL FASCISMO (6)

EL NACIONAL - DOMINGO 20 DE JUNIO DE 1999 / SIETE DIAS
Historia viva
La fórmula Eco
Jorge Olavarría

La fórmula que permite hacer el coprocultivo de los discursos y las cartas del comandante, para precisar el origen de la intoxicación que produce semejantes deposiciones, ha sido hallada. Su examen permitirá clasificar al "chavismo" en una categoría política conocida. El diagnóstico pondrá en evidencia lo que se le está dando de comer al crédulo bravo pueblo y sabremos el mal que nos está matando. Esa fórmula es la que nos proporciona Umberto Eco cuando describe las 14 características del "fascismo eterno". Detectar las fuentes ideológicas de la verborrea del comandante, ha sido tantálica tarea para los que lo hemos intentado. Después de 14 entrevistas realizadas a lo largo de dos años y medio, publicadas en el libro Habla el comandante, Blanco Muñoz confesó que no podía ubicar el pensamiento de su entrevistado en ninguna de las categorías conocidas de la política. Sólo podía decir lo que Chávez no era. Pero no terminaba de precisar lo que era. Arvelo no lo intenta. Se limita a hacer un examen objetivo de las tendencias que se formaron alrededor del fenómeno clasificándolas de más a menos "democráticas". En su perspicaz monografía, Uzcátegui dice que hay que buscar la causa del fenómeno en sus características emocionales "psicosociales". Uzcátegui da en el clavo. Nos regala raciocinios que no sólo sirven para entender el fenómeno, sino para predecir lo que puede suceder cuando la nebulosa de emociones y expectativas que ha desatado Chávez, y que hoy se materializan en la demencia colectiva de la "Constituyente" se disipen y sus resultados lleven a un estrepitoso desencanto explosivo. Pero a pesar de lo rotundo de los raciocinios de Uzcátegui, yo sigo pensando que tiene que haber algo más. De alguna lectura, de la influencia de algún mentor, de algún lado tiene que haber salido el batiburrillo que complementa la emoción que Uzcátegui describe magistralmente. Una emoción ciertamente desatada por el impacto emocional de la rebelión militar del 4 de febrero del 92 y la perdurable imagen del hombre que con una boina roja dijo que no había logrado su objetivo "por ahora" dejó en la mente de millones de venezolanos. Pero que hoy tiene alguna vertebración doctrinaria. Así sea invertebrada.
Los síntomas
El descubrimiento del neonazi argentino Norberto Ceresole como mentor (para mi desconocido) amigo y compañero de viaje del comandante, dio una pista. El tono empleado en sus discursos a partir de enero, hicieron ver que en esa pista había algo mucho más serio de lo que a primera vista podía pensarse, dado el anacronismo absurdo de los raciocinios del che antisemita. Las cartas del comandante a los magistrados de la Corte y al "Chacal" iluminaron el camino. El uso del disfraz militar encendió alarmas. Pero ha sido Umberto Eco, el que da la clave que permite concluir que Hugo Chávez es un salto atrás. Eco advierte que para calificar un pensamiento o una conducta política de "fascista" no es necesario que las 14 características que él detecta en el "fascismo eterno" aparezcan en el examen de sus expresiones verbales o materiales. "El término fascismo" -dice Eco- "se adapta a todo porque es posible eliminar de un régimen fascista uno o más aspectos y siempre podremos reconocerlo como fascista" y advierte que "sus características se contradicen mutuamente y también son típicas de otras formas de despotismo o fanatismo. Pero basta con que una de ellas esté presente, para hacer coagular una nebulosa fascista como tal". Los discursos y las cartas, son síntomas claros de una seria indigestión. Sin embargo, la descripción clínica de su patología era equívoca, imprecisa y resbalosa. En las expresiones del "pensamiento" de Hugo Chávez, hay de todo y no hay nada. Umberto Eco da la clave para entender la vaciedad de la exuberante variedad. El genial italiano describe 14 características del fascismo "fuzzy" en las cuales el tutifrutti doctrinario de sus componentes adquieren coherencia y encajan dentro de lo que el llama "Ur-fascismo".
Esa es la explicación para que en el potaje pintoresco y multicolor, y puedan convivir fundamentalistas ignorantes y fanáticos como Tarek William Saab, con adecos supercapitalistas como Luis Vallenilla, abogados laborales socialcristianos como Herman Escarrá, burócratas calderistas como Ricardo Combellas y Tulio Alvarez, ex ministros herreristas como Manuel Quijada, comunistas simpáticos, inteligentes y sentimentales pero tercamente ciegos a la realidad de su extinción, como Guillermo García Ponce y Angela Zago, pepetistas radicales como Pablo Medina y Aristóbulo Istúriz y socialistas dudosos como Puchi. Todos son frutas variadas, exóticas y multisápidas, y hoy todos son felices ingredientes de la jalea del chavismo. Pero no es la heterogeneidad de sus componentes humanos, lo que lo califica de fascismo. Es el examen de las deposiciones discursivas y epistolares del comandante con la fórmula Eco, lo que conduce al diagnóstico de su ideología como una subespecie anacrónica y tropical del fascismo.
El examen
Chávez es fascista y no lo sabe. La mayoría de sus seguidores se ven a sí mismos como izquierdistas, demócratas de avanzada, neocomunistas, populistas, fundamentalistas o reformadores. Unos cuantos (los que usan con más frecuencia la boina roja) sí se ven como fascistas, aunque no lo confiesen. Pero la mayoría no reconocerán jamás que son la comparsa de un fascista. Lo son. Si hacen una pausa y piensan, caerán en cuenta de ello. El neonazi Ceresole lo dijo: "Yo inventé el personaje y luego me lo encontré en la calle". Por eso, el esfuerzo de hacer el examen vale la pena tanto para quienes lo secundan como para quienes tenemos que sufrirlo. Quizás podrá ayudar para precaver los coletazos del ciclo que dure su virulencia. Y puede ayudar para predecir lo que afecciones de esta índole ha producido en otros países. Conociendo la enfermedad, se podrían preparar los medicamentos adecuados para amortiguar sus efectos. Como para las afecciones gripales lo universalmente recomendado es tomar muchos líquidos, algo debe de haber para desenmascarar o digerir los discursos fascistas del comandante. Por lo pronto, el coprocultivo de sus deposiciones verbales y epistolares usando la fórmula Eco permite ver algunas características: 1. Culto a la tradición: Se detecta en las muestras discursivas y epistolares examinadas, una sobreabundancia de la característica fascista que Eco llama "culto a la tradición". Este componente fundamental del fascismo italiano, desfiguraba y distorsionaba el pasado, que en la Italia de los años 20 servia para elevar su autoestima, en una forma enfermiza pero muy efectiva. Para Mussolini, el culto del pasado tenía un vasto terreno para montar sus disparates de circo. En comparación a Italia, la historia venezolana es ridículamente breve. La enorme desproporción en la cual hoy estamos, entre la categoría de los actores históricos de la independencia -Bolívar, Bello, Sucre, Urdaneta, Páez- y los que en el siglo XX -Cipriano Castro, Pérez Jiménez, y Chávez- han usado y abusado de su culto lleva que el intento de estos personajes de vestirse con la ropa de aquéllos, sea la esencia del culto.
2. Culto de la acción por la acción: "Debe actuarse antes de, sin reflexión alguna". "Pensar es una forma de castración". "La sospecha hacia el mundo intelectual ha sido siempre un síntoma del Ur-fascismo".
3. Llamamiento a las clases medias frustradas: "Una de las características típicas de los fascismos históricos".
4. Nacionalismo: A quienes no tienen identidad social, el fascismo les predica que su privilegio "es haber nacido en el mismo país". De allí nace la obsesión por el "complot": para el fascismo, el nazismo y el falangismo, los culpables de todos eran los socialistas, los judíos, los masones y los comunistas. Para el chavo-fascismo los culpables de todo son los adecos y los copeyanos.
5. La vida por la lucha: No la lucha por la vida. La pugnacidad y la agresividad son fines en sí mismos. "Todo pacifismo es colusión con el enemigo".
6. Elitismo de masa: Cada ciudadano pertenece al mejor pueblo del mundo. Pero como no pueden haber patricios sin plebeyos, el "líder" organiza el partido jerárquicamente, con él a la cabeza, según el modelo militar y de acuerdo a este patrón de conducta, el líder desprecia y maltrata a sus obedientes subordinados, éstos a los suyos y así hasta llegar al pueblo. Eco llama esta característica "elitismo de masa" la cual es visible en el MVR.
7. Populismo cualitativo: El "pueblo" es concebido por el fascismo como una unidad monolítica que expresa su "voluntad común" por boca de su líder, que es su único intérprete.
8. Miedo a la diferencia: Los fascismos desconfían de los "intrusos" se cierran y encierran en sí mismos y tratan a los aliados circunstanciales de "afuera" con desconfianza que se convierte en hostilidad cuando dejan de ser útiles (Caso Mujica).
9. Mitología del héroe: "En la ideología Ur-fascista el heroísmo es la norma" dice Eco. En la chavista la regla. Peña fue cantado como un "héroe" por dejar el protocambur de la Secretaría para irse al frente ruso constituyente.
10. Neolengua: Eco dice que la "neolengua" imaginada por Orwell para 1984 está presente en el fascismo. La "neolengua" de Chávez es virulenta: "isostacia de las masas", "radiografía psico-social del Estado", "pulsiones óntico-cósmica, cosmo-vital y racional-social" etc. Uzcátegui hace un interesante análisis de la "neolengua" de Chávez basándose en la teoría de John Searle.
Los símbolos
En su libro Chávez: mago de las emociones el psiquiatra Luis José Uzcátegui describe las propiedades de los símbolos así: "El tiempo que la mente utiliza para grabar símbolos es más corto que el que utiliza para procesarlos. Como tal, son elementos que entran al sistema psíquico sin mayor procesamiento y grado de conciencia. Una vez activado por el mismo símbolo u otro estímulo -por ejemplo la boina roja activa la imagen del comandante- dispara las emociones, ideas y conductas, las cuales van asociadas al símbolo".
"Su ubicación en el cerebro es aleatoria. Puede grabarse en esquemas emocionales primarios o elaborados, lógicos o menos lógicos. El símbolo más que una referencia en la mente, es una especie de `virus' bueno o malo, dependiendo de la utilidad que se le dé, el cual se integra a todos los sistemas de la mente".
"Los símbolos dan acceso a estructuras distales, información y significados inconscientes, mueven referencias emocionales pasadas y muy elementales, es la razón por la cual en la sociedad siempre los símbolos han sido determinantes para construir grupos. También es la explicación de por qué todos los movimientos de grupos utilizan los símbolos para generar emociones y cohesión social".
Composición gráfica: Matej Peljhan.

NOTAS SOBRE EL FASCISMO (7)

EL NACIONAL - DOMINGO 6 DE JUNIO DE 1999 / SIETE DIAS
Historia viva
Umberto Eco y el chavismo "fuzzy"
Jorge olavarria

Conocedor de mi angustia por tratar de entender lo que hay en la cabeza del comandante Presidente, y la tortura de Tántalo que es mi esfuerzo por encontrar alguna explicación racional a la pateadura brutal que Chávez le está dando a la oportunidad que la historia le dio de hacer algo verdaderamente grande y noble por este pobre y crédulo país, un alma caritativa me envió el último libro de Umberto Eco titulado Cinco escritos morales (Editorial Lumen, Barcelona ,1998).
En la carta anexa a tan piadoso obsequio, mi anónimo benefactor, decía que me lo enviaba porque leyó en alguno de mis escritos que yo expresaba sospechas de que Chávez fuera, en verdad un fascista, aunque él mismo no lo supiera. Con semejante abreboca, abrí la boca y devoré el libro de Eco. El resultado fue milagroso. ¡Al fin descubrí lo que ni Alberto Arvelo ni Agustín Blanco Muñoz han encontrado!
La lectura del ensayo de Eco titulado "Fascismo eterno" fue equivalente a encender una lámpara de mil vatios en un cuarto oscuro. Mi superficial conocimiento (o dicho sin eufemismos autoindulgentes, mi total ignorancia) de lo que fue el fascismo italiano me había impedido calificar el pensamiento político del Presidente comandante como una subespecie de la fauna que nutrió el pensamiento del "Duce". El ensayo de Eco iluminó la oscuridad de mi ignorancia. Me hizo ver, en toda su espléndida desnudez, el tutifrutti doctrinario de quien hoy representa la voz del pueblo venezolano; como ayer Mussolini representaba la voz del pueblo italiano. Y con la ayuda de Umberto Eco vengo a enterarme que aquel tutifrutti se parece a éste, claro, sin mangos, mamones y guayabas.
Para ubicarnos en el tiempo y con su habitual brillantez, Eco diferencia el fascismo italiano de otras modalidades de totalitarismos de esa especie, que en Alemania se manifestó con el nacional-socialismo y en España con el falangismo. Uno ateo el otro hipercatólico. En lo relativo al fascismo italiano Eco aclara que... "No vale decir que el fascismo contenía en sí todos los elementos de los totalitarismos sucesivos, en estado `quintaesencial'. Al contrario, el fascismo no poseía ninguna quintaesencia. Ni tan siquiera una sola esencia. El fascismo era un totalitarismo `fuzzy".
¿Fuzzy? ¿Qué es eso de "fuzzy"? El ensayo de Eco fue producto de una conferencia dictada por el genial italiano en la neoyorquina Universidad de Columbia. En la jerigonza del inglés que los franceses llaman petulantemente "americain" para distinguirlo del inglés de Inglaterra "fuzzy" es algo confuso, gaseoso, contradictorio, enredado, amorfo, espumoso, sicodélico, incierto, inmaduro, indigesto y nebuloso. En síntesis, chavismo puro. Dudo que Eco haya oído un discurso del comandante y menos que si lo oye se deje impresionar por la enciclopédica cultura del comandante que él se encarga de hacer patente con sus citas de Walt Whitman, Zaratustra, la Biblia, Monteskiú, la tercera vía de Tony Blair y la vía láctea de Ceresole, y menos que haya leído sus famosas cartas óntico-cósmicas y proteico-nucleares, a los magistrados de la Corte y la solidaria misiva al terrorista Carlos. Pero si algún día lo hace seguro que bosteza, la pone de un lado y dice "bah questo e altri fascismo". Seguro que Umberto Eco vería el pensamiento del comandante como una versión tercermundista de algo que conoce bien y que describe magistralmente en su ensayo. Pero como yo no lo conozco y desde hace algún tiempo, vengo pensando y a veces diciendo que el chavismo no es la expresión de ninguna ideología en particular sino de todas las ideas que al comandante le parezcan atractivas, así sean contradictorias entre sí, Eco me iluminó como un rayo, cuando dice que el fascismo..."era un collage de diferentes ideas políticas y filosóficas, una verdadera colmena de contradicciones" y se pregunta: "¿Se puede concebir acaso un movimiento totalitario que consiga unir monarquía y revolución, Ejército Real y Milicia popular, privilegios para la Iglesia y educación estatal que exalta la violencia, economía de mercado o socialismo?". Ciertamente semejante colmena de contradicciones sólo cabe en cabezas como las del comandante. Los paralelismos entre lo que Eco describe del fascismo y lo que se está diciendo y haciendo en Venezuela son contundentes: "El partido fascista nació proclamando su nuevo orden revolucionario, pero lo financiaban los latifundistas más conservadores". La película que hoy estamos viendo en Venezuela no es coincidencia.
"Hay que volver a Carabobo"
En 1992, los oficiales presos por la rebelión militar del 4 de febrero, hicieron pública una declaración, que titulaban "Hay que volver a Carabobo" la cual, redactada por su jefe, el comandante Hugo Chávez, tomaba una frase usada por el general Pedro Remigio Rangel Rojas, pronunciada en su discurso del día del Ejército de ese año, y dándole la vuelta la usaba para encabezar una declaración en la cual explicaba desde un punto de vista estrictamente militar... "las causas que motivaron a los excelentes oficiales del Ejército a rebelarse contra el gobierno del bachiller Carlos Andrés Pérez". El documento expone en cinco puntos las causas militares que justificaban la rebelión del anterior.
En el primer punto mencionan hechos de corrupción en la compra de armas y municiones con sobreprecio y en mal estado, y citan la repotenciación de los tanques AMX, el caso "Turpial", el caso "Beta" y los frecuentes robos de sobrantes de alimentación y del pago de reintegro a la tropa. En el segundo punto se refieren al uso del Ejército "para masacrar al pueblo" el 27 y 28 de febrero de 1989 acusando por su nombre a los generales Italo del Valle Alliegro y Heinz Azpúrua y concluyen diciendo: "No queremos ser un organismo de represión; no es nuestra misión matar al pueblo venezolano".
En el tercer punto, acusan genéricamente a todos los generales, coroneles y tenientes coroneles de adular a los "politiqueros" para lograr sus ascensos, "olvidando a sus subalternos, sus problemas y frustraciones".
En el cuarto punto, insisten en el raciocinio anterior y acusan a todo el alto mando militar de olvidar el entrenamiento de las unidades de combate pues "ven como única condición para ascender, coquetearle a los politiqueros de oficio en las distintas entidades regionales y nacionales" asegurando que "esta situación ha desmoralizado a los oficiales que ven un Ejército de tantas tradiciones al servicio de una parcialidad política, lejos de cumplir la misión para la cual ha sido creado".
En el quinto punto dice textualmente lo siguiente: "El empleo que han permitido los generales serviles a los politiqueros cuando responsabilizan a las Fuerzas Armadas de entregar útiles escolares, becas alimentarias, seguridad presidencial, campañas de vacunación, arborización etc., tareas que deben cumplir otros organismos oficiales y nuestros generales complacientes por no llevarle la contraria a sus promotores, aceptan todas estas actividades que día a día nos alejan de nuestra razón de ser".
Siete años mas tarde, el autor de ese documento es quien desencadena la mayor y más profunda desviación de la razón de ser de las Fuerzas Armadas y las somete al servicio de su persona y de su parcialidad política violando con ello las razones que él mismo dio para ejercer su derecho a la rebelión.
(*) jolava@viptel.com
Composición gráfica: Thomas Barbéy.

NOTAS SOBRE EL FASCISMO (11)

El fascismo ligth de Capriles y compañía
Ildefonso Finol
03/05/2013

El historiador zuliano Juan Romero, nos recordaba recientemente las características del fascismo, según la tesis del pensador italiano Umberto Eco: Culto de la tradición. Rechazo a la ilustración. La acción por la acción. Pensar es una forma de castración. Rechazo del pensamiento crítico. Miedo y odio a lo diferente. Manipulación de las clases medias frustradas para recuperar su “status”. Xenofobia. Ánimo permanente de confrontación. Elitismo, desprecio por los débiles. Culto a la muerte.
Observando la conducta pública del “líder” de la oposición venezolana, pudiéramos comentarlo así: Culto a la tradición capitalista de la propiedad privada en pocas manos; escasa o nula formación intelectual; llamado a acciones irresponsables; exaltación de la ignorancia; miedo y odio al populacho; agrupamiento bajo chantaje de la pequeña burguesía; desprecio por pueblos hermanos; sentido de pertenencia a un grupo superior; propaganda de muerte.
Pero este fascismo caprilista tiene un estilo “mosquita muerta”, como se decía en mi pueblo: “tira la piedra y esconde la mano”. Es fascismo puro y duro, mercenario y avaro; aunque dosificado.
Tendríamos que agregarle a este neo fascismo criollo del siglo XXI, un supremo servilismo frente a las potencias imperialistas, sacralización del modelo de vida gringo, rechazo a los valores culturales humanistas, exacerbación del consumismo como sinónimo de éxito, imposición de un pensamiento único: el neoliberalismo, mimetización con tendencias populares para engañar electores, uso monopólico de la mediática mundial, xenofobia clasista anti proletaria, culto al componente inmigrante burgués, desprecio por el destino del país, y simulación de demócratas.
Capriles se disfrazó de pseudo patriota para ganar adeptos distraídos el 14-A, igual que el partido nazi se autoproclamaba “socialista” y “obrero”, aunque su verdadero objetivo era destruir el proyecto socialista y esclavizar a la clase obrera.
Así que no es nuevo ese arte de engañar del fascismo, al contrario, es su táctica particular, porque de revelar sus intenciones, las masas lo rechazarían como la cosa perversa e irracional que verdaderamente es.
Por eso las “solidaridades” automáticas de la derecha internacional con los aruños en el rostro de Julio Borges, contrastan ofensivamente con la indiferencia ante los muertos y heridos que provocó el llamado fascista a desconocer la voluntad popular expresada democráticamente el 14 de Abril.
La Revolución Bolivariana pasa por un momento crítico. El fascismo pro imperialista, apoyado por gobiernos extranjeros, como el estadounidense, el español y el israelita, tratará de mantener en jaque constante al país; y en eso del engaño, nadie como Odiseo, el que concibió la treta del Caballo de Troya.
En estos días la tabla de ajedrez vuelve a ser el campo de batalla. Inteligencia y ojo avizor.
Fuente: http://www.aporrea.org/oposicion/a165119.html
Fotografía: Harold Lloyd (1939).

sábado, 16 de julio de 2011

EL LABERINTO DEL MERCADEO


EL NACIONAL - Sábado 16 de Julio de 2011 Escenas/4
LITERATURA La novela será reeditada en octubre
Umberto Eco prepara versión más ágil de El nombre de la rosa
El escritor italiano se ha propuesto adecuar al siglo XXI su obra, publicada en 1980, para hacerla más accesible a los nuevos lectores
LUCIA MAGI
EL PAÍS- BOLONIA SERVICIO EXCLUSIVO DE EL NACIONAL

Eco quiere acercarse a los lectores digitales.

"Umberto Eco advirtió la necesidad de volver a trabajar sobre el texto de El nombre de la rosa para agilizar algunos pasajes y refrescar el lenguaje", informa en un escueto comunicado Bompiani, la editorial tradicional del escritor italiano, que publicó originalmente la novela en 1980 y cedió los derechos para traducirla en 47 idiomas.

Treinta años y treinta millones de ejemplares vendidos más tarde, el autor de la novela negra medieval que Le Monde incluyó entre los cien libros más representativos del siglo XX quiere desdibujar sus durezas y hacerla más accesible a los nuevos lectores.

La segunda versión de El nombre de la rosa llegará a las librerías italianas el próximo 5 de octubre, mantendrá el mismo título que aupó a la fama internacional a su autor y costará 16 euros.

Umberto Eco pretende actualizar su novela para acercarla a las nuevas tecnologías y generaciones. Su propósito es que quienes sólo conocen la obra por citas de Internet, asustados por su dificultad idiomática o por lo denso de algunos pasajes, puedan leerla también.

Todavía no se conocen los detalles de la reinvención del clásico de la literatura italiana y mundial. Lo único cierto es que Eco no va a modificar la trama. Los lectores noveles van a encontrarse con los dos monjes: el franciscano Guillermo de Baskerville, agudo y brillante, suerte de Sherlock Holmes del siglo XIV, y su pupilo, el tímido y perspicaz Adso de Melk. Los dos investigan una serie de asesinatos en un monasterio benedictino, todos relacionados con un libro prohibido.

A hacer más popular y accesible aquella novela contribuyó de forma determinante la gran pantalla. La película que en 1986 rodó el cineasta Jean Jacques Annaud con Sean Connery y Christian Slater es ágil y cautivadora. Sin embargo, a Eco no le bastó. Para que una comunidad de lectores cada vez más digitalizados y rápidos pueda saborear el misterio y el encanto de su primera novela, quiso cambiarla.

NOTA LB:

Y pensar que esta novela llegó a Venezuela antes que estallara en fama y el autor adquiese la celebridad o popularidad que la academia no le procuraba. Sin dudas, de parrafadas pesadas y, puede decirse, mal escrita en alguna medida. Sin embargo, con el mínimo de rigor empleado por el reconocido ensayista, la anécdota fue poderosísima, extraordinaria, espléndida. Por cierto, la película arribó a nuestras costas con relativa puntualidad, ahora desconocida. Estaba censurada, pues, hoy cualquiera puede bajarla de la red o adquirir copia de la versión original y las impecables escenas de una campesina que parece traída de una agencia de modelaje actual y no de los denigrantes submundos del feudalismo. !Ah!, Manuel Caballero

tuvo ocasión de publicar "El nombre de la cosa"....