EL UNIVERSAL, Caracas, 23 de Abril de 2011
Denuncian demolición sigilosa de bien patrimonial
Están destruyendo a escondidas el edificio Toki Eder, de estilo neovasco
JAVIER BRASSESCO
A pesar de que se trata de una de las representaciones más acabadas que existen en la ciudad de la arquitectura neovasca, con todo y que está protegido por la Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural, sin importar que forme parte de los bienes patrimoniales de la ciudad, el edificio Toki Eder está siendo demolido.
No se aprecia a simple vista, pues la fachada aún no ha sido tocada, pero la edificación la están destruyendo por dentro, al parecer por orden del propio dueño, quien desde hace muchos años está luchando por demoler este edificio al sur de la plaza Brión, que tiene unos diez años deshabitado.
Ayer se congregaron frente a la fachada del Toki Eder varios grupos de defensa del patrimonio cultural de la ciudad (Fundamemoria, Caracas en Retrospectiva, Docomomo Venezuela, Salvemos al Toki Eder, Una Sanpablera en Caracas, Grupo de Información y Documentación de la Antigua Caracas, La Venezuela por Conservar y Proteger) y también el diputado Luis Barragán, miembro de la comisión de cultura de la Asamblea Nacional, para advertir al público sobre esta "demolición sigilosa" que se está perpetrando contra un bien que desde el año 2005 fue declarado de interés cultural de la Nación.
El alcalde de Chacao, Emilio Graterón, dijo que en efecto la policía municipal impidi´o el día jueves que se siguieran llevando adelante las labores de demolición: "Es un bien de interés cultural de la nación, no permitiremos que sea demolido por dentro. Entiendo que en el Instituto de Patrimonio Cultural existe una autorización para poder intervenirlo, pero hasta tanto el IPC no dé la autorización, no emita una orden oficial, desde el municipio no permitiremos que lo sigan destruyendo".
Informó además que a nivel municipal, ni en la dirección de ingeniería ni en ninguna otra existe alguna solicitud de intervención de esta edificación.
El diputado Barragán dijo que el miércoles llevará este tema a la Comisión de Cultura de la Asamblea Nacional, y resaltó el valor de una movilización espontánea que se gestó sobre todo a través de los medios virtuales, pues fue convocada por el grupo Caracas en Retrospectiva a través de Facebook.
Hannia Gómez, directora de la Fundación de la Memoria Urbana, dijo que concretarse esta demolición ("perpetrada en Semana Santa con toda la alevosía), sería la segunda que se hace en Chacao en solo un mes, pues en la avenida principal de Campo Alegre se acaba de derribar la casa San Luis, obra arquitectónica de estilo Art Deco: "Esto es ilegal, no pueden acabar con la memoria de una ciudad a martillazos".
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domingo, 24 de abril de 2011
sábado, 23 de abril de 2011
CACHARRIZACIÓN DE LA CIUDAD DESARQUITECTURADA

EL NACIONAL - Sábado 23 de Abril de 2011 Caracas/2
PATRIMONIO El Toki Eder será demolido ilegalmente
Bien de Interés Cultural se encuentra en riesgo en Chacao
Emilio Graterón asegura que la policía custodia el edificio, pues las obras de remodelación comenzaron sin permisos municipales
LILIA MALAVÉ G.
El Toki Eder, un edificio de arquitectura neovasca que desde 1940 decora la plaza Brión de Chacaíto con sus distintivos relieves y que fue catalogado como Bien de Interés Cultural Nacional por el Instituto de Patrimonio Cultural, podría estar a punto de ser demolido ilegalmente. Grandes boquetes en su parte trasera y el evidente abandono que consume la fachada de la estructura son indicios de la situación, que ayer reunió en una protesta a las ONG Caracas en Retrospectiva, Una Sampablera por Caracas, Fundamemoria, Caracas en Flor y Docomomo Venezuela, para evitar la desaparición de este patrimonio arquitectónico.
"Están demoliendo de atrás hacia delante para disimular sus intenciones de desaparecerlo", asegura María Sigillo, representante de Caracas en Retrospectiva. Representantes de esas ONG explican que el edificio se encuentra deshabitado desde 2005 y que ha sido víctima del abandono sistemático por parte de su dueño, que tiene la idea de demolerlo y construir en su lugar locales comerciales.
"Por el estado de la fachada presumimos que adentro debe haber una gran destrucción de los ornamentos, que son, además, históricos. Ya lo que queda por derruir es el exterior del edificio", denunció Hannia Gómez, integrante de Docomomo Venezuela. Efectivamente, el frente de la estructura, con ventanales clausurados con ladrillos y graffiti que la afean, refleja la desidia que azota a esa obra, que también forma parte del Catálogo de Patrimonio Cultural de Chacao.
El Toki Eder fue diseñado por el arquitecto vasco Miguel Salvador Cordón y es considerado hoy en día una destacada muestra de la arquitectura neovasca en Venezuela. Inicialmente fue un edificio residencial, se adaptó a la dinámica de la zona en la que se ubica, con la incorporación de locales comerciales y oficinas en la planta baja. Es esto lo que motiva a sus defensores a solicitar una reevaluación de su utilidad.
"Aquí pueden funcionar todavía comercios, si esa es la idea.
Entendemos los intereses del propietario, pero esto se trata de un bien cultural de los caraqueños. Si no quiere el edificio, puede venderlo a quien le interese conservar la historia de la ciudad", argumentó Hannia Gómez.
Otra opción es planteada por Leopoldo Palis, representante de la Fundación Salvemos al Toki Eder, que expone que la estructura podría albergar el proyecto de la sede para un museo de identidad y patrimonio de Chacao, de acuerdo con sus estudios.
Obras detenidas. El alcalde de Chacao, Emilio Graterón, aseguró ayer que la policía municipal se mantiene vigilante desde el miércoles para impedir cualquier trabajo de remodelación en el edificio. Puntualizó que todos los trabajos ejecutados hasta ahora en el Toki Eder se realizaron sin permiso de la alcaldía de Chacao, pero que se trata de un asunto que es competencia del IPC: "No se pueden realizar obras allí hasta que el propietario presente el permiso del IPC, que tiene el control sobre este patrimonio".
Fotografía: Omar Véliz
viernes, 22 de abril de 2011
EJERCICIO DE CIUDADANÍA (1)

En defensa de la otra mirada arquitectónica (y del sentimiento histórico)
Declaración a los medios de representantes de Caracas en Retrospectiva y Fundación de la Memoria Urbana (Dra. María F. Sigillo y Arq. Hannia Gómez), más Una Samplabera por Caracas y otras individualidades angustiadas, frente al edificio Toki-Eder, Chacao, Caracas (23/04/11)
Edificio Toki-Eder de arquitectura neovasca, fue construido en 1940. Constituye uno de los testimonios de la vieja ciudad, hoy serializada y caótica, en los límites de los municipios Libertador (Chacaíto) y Chacao, jurisdicción ésta a la que pertenece.
El inmueble está reconocido y catalogado como parte del patrimonio arquitéctonico e histórico de la ciudad, por lo que no puede ser demolido. Tapiado desde hace algunos años, ns referimos a un testimonio importante de preservar. Empero, aún sin el cumplimiento de los mínims requisitos, como el propio cartel público que lo autorice, la demolición ha comenzado alevosamente.
En efecto, al grupo Caracas en Retrospectiva / Facebook llegó ayer 22, en horas de la mañana, la denuncia de uno de sus angustiados integrantes (Susana C. Gil Olo); seguidamente la Arq. Gómez verificó los trabajos, tomando las gráficas de rigor, por lo que - junto a la Dra. Sigillo - se decidió convocar a los medios para denunciar la situación. Se dice que, en horas de la mañana, por Globovisión, el alcalde Emilio Graterón fue interrogado al respecto, asegurando presuntamente que acudiría a la cita de hoy a las 10:00 a.m.: no arribó.
La demolición se hace por un burdo ardid: comienza en las entrañas del inmueble, precisamente en los días feriados, y - suponemos - queda intacta la fachada para que la interperie sea la que lo guillotine definitivamente. Inédita Semana Santa de torrenciales lluvias, no se requiere de un comprobado talento matemático para saber el destino de los escombros, protocolizando la necesidad de reemplazarlos en beneficio de un proyecto de larga data: sendas torres de oficinas.
Importa observar la utilidad inmediata de las redes sociales, la mínima y espontánea movilización ciudadana para un día feriado, como el sentido de preocupación responsable por el destino común que - mal que bien - sintetiza la urbe. Gracias a la invalorable colaboración de la Lic. Heidi Maldonado, concurrieron todos los medios a la cita.
EJERCICIO DE CIUDADANÍA (2)



Antes de iniciarse la actividad, mientras algunos tomaban fotografías del edificio, salió un modesto pero algo irreverente empleado, quien se dijo el único vigilante, reacio a dar datos, a llamar a su superior inmediato, e - incluso - portador de una prohibición inaudita: la de graficar al inmueble. Obviamente, inconforme e inseguro, se apartó del sitio al llegar las cámaras, al igual que los moto-taxistas que laboran al pie de la edificación.
Esperamos por el alcalde Graterón, luego de irse los medios. No llegó...
Nos permitimos ejemplificar también el caso de una arquitectura del deterioro (como el de la Torres Confinanzas), con el Toki-Eder: una arquitectura deliberada de la cacharrización urbana, de la chatarrización metropolitana, con cupo absoluto en la extremada cultura utilitaria de la sociedad ultrarrentista que somos, aún bajo la férula de un socialismo tan curioso como extemporáneo. Añadida la estafa del paisaje en lenta mudanza, como promesa de las magníficas torres afincadas sobre los escombros de nuestra ya frágil memoria.
Evidentemente, hay propuestas: un museo o biblioteca para Chacao. Sin embargo, el asunto nos remite a la responsabilidad cultural del Estado: el modelo a aplicar.
EJERCICIO DE CIUDADANÍA (3)



Uno, es el de amparar un inmueble, prohibiendo toda transformación, pero los gastos de mantenimiento cada vez más exigentes corriendo por cuenta del propietario o su sucesión. Parece inmoral condenarlos mediante tamaña sentencia, por lo que está abierto todo acto de disposición del inmueble con las consecuencias del caso, abultadas por la depresión del mercado legal.
Otro, la expropiación e inmediata improvisación de tareas o contundente inutilización del edificio por el cual el gobierno ha desgarrado sus vestiduras, como ha acaecido con el conocido caso de El Sambil de La Candelaria (una historieta que perjudicó a los compradores de buena fe de sus locales), o Los Andes (del cual alguna vez se dijo sede del poder constituyente permanente y otras nimiedades). No abundemos sobre el expropiémos ahora, véamos cuando sale el decreto, espero largamente por el pago y cuánto cobran por comisión para materializarlo.
Estimamos que lo mejor es que, al precio del mercado, el Estado invierta en aquellos inmuebles de importante significación histórica, litealmente los compre bajo el rigor de un ejercicio contralor. U obligue, de no contar con suficiente significación, a la fotografía sistemática e íntegra de la pieza, su probable maquetización (y la del entorno), como el de diseño de los planos.
Apenas, una inquietud. No obstante, están presentes los riesgos de debatir la materia en el marco de la consabida y destructura polarización existente, artificial e interesada en curso, pero no queda otro remedio. Hay que discutir a fondo sobre esa otra mirada, la que también hace nuestra calidad de vida....
LB
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EJECICIO DE CIUDADANÍA (4)

Toki-Eder
Un hermoso lugar. Es verdad que el idioma vasco para los hispanoparlantes nos resulta bastante inextricable, pero no por ello deja de írsenos convirtiendo en familiar luego de que por tanto tiempo tantas arquitecturas en la ciudad nos lo enseñen desde sus orondos apelativos. Y aprendimos por ellos que “Donosti” es San Sebastián y que “Eder” es sinónimo de “bello” o “hermoso”. Y más aún, aprendimos que “Toki” (sí: toki) es nada menos que “LUGAR”. Y como un bello lugar en efecto se había conservado hasta ahora la Plaza de Chacaíto hacia la entrada al Caracas Country Club, en esa curveada involución natural que adquiere la Calle Real de Sabana Grande justo antes de continuar hacia el este como Avenida Francisco de Miranda. Un claro remanso que se despliega al pasar sobre la quebrada, una suerte de playa urbana, de meandro ralentizante del que sacaron amplio provecho los grandes enclaves comerciales de los setenta, el Centro Comercial Chacaíto y Beco, y al que, con premonitor olfato, reconociera con su glamoroso apelativo el cine homónimo de la calle más amplia de la ciudad, el “Broadway”. Pero, ¿qué hace tan singular a este “Toki” caraqueño? Hasta hace muy poco, ni plaza en él había (ésta fue fruto de la operación de creación de espacios urbanos de la C.A. Metro de Caracas en los ochenta). Miramos alrededor, y es muy poco lo que encontramos, salvo noble arquitectura urbana puesta con tino y humildad. Y he aquí que en Chacaíto la ciudad vuelve a demostrarnos con su sabiduría silenciosa cómo los hombres se fueron poniendo tácitamente de acuerdo para ir moldeando las formas del espacio urbano… hasta esbozar la creación de un sitio singular. Algo único, inacabado y aún “en construcción”.... Presencias irreemplazabales O en “de-construcción”, si lo vemos desde la cruda realidad. Aquél lugar que se había anclado en nuestros corazones a punta de efectiva arquitectura, que soñaba con concretarse, está a punto de ser desmantelado. La dulce curva de los añejados edificios modernos que vienen de El Rosal, la puerta tamizada de concreto del Centro Comercial Chacaíto, la mole repotenciada de Capuy-Beco, la paz compositiva del dondisquero Royal Palace y las ondas icónicas del Sokoa, serán desarticuladas, lanzadas al vacío, desmembradas de su concertada armonía de caballeros de la orden de la santa fábrica (a.k.a. la ciudad) cuando sean despojados de su mejor compañero de armas: el Edificio Toki Eder (c. 1940). De haber pertenecido previamente a Fogade, el Toki Eder fue adquirido por un ciudadano árabe que, ni corto ni perezoso, no más hacerse de él, tapióle con ladrillos las bellas logias abiertas de sus laterales para luego lanzarse con furia sobre sus restantes ventanas. La gran casona vasca cerró los ojos, y enmudeció de pronto. ¿Cómo se lo permitieron las autoridades, cómo las nacionales/patrimoniales, cómo las municipales? Pues alegan las unas que el “Toki Eder no está declarado”, mientras que dicen las otras que el “Toki Eder no está inventariado”… En medio, la ciudadanía languidece, desamparada, indefensa, esperando por una explicación... Y mientras tanto, el único edificio de Caracas que le canta a su enclave urbano, una vez demolido, una vez su presencia desaparecida y esfumada del solar, una vez su noble pecho condecorado de elíptico óculo arrasado y hecho polvo, con su ausencia desmantelará el lugar, y veremos derrumbarse la creación colectiva de la vieja Plaza de Chacaíto como un castillo de naipes.
Orfelinato de declaratorias
Es aún hoy el Toki Eder un poema en estilo Neovasco difícil de equiparar en todo el valle, salvo como no sea con su delicioso pariente el Edificio "Donosti" de Las Mercedes, el de la carabela tallada en el escudo de piedra. Por la limpieza de sus formas, -el ancho cuerpo del edificio aposentado bajo sus dos aguas compuestas cubiertas de tejas generosas-, y por la maestría del frente ornamental –la cascada de cemento modelado para crear un gran portal vertical aplicado sobre la fachada principal-, con sus dobles volutas y sus dobles conchas, nos hacen sospechar en él también la mano de Don Miguel Salvador, arquitecto de cuantiosa obra en esta ciudad, y padre de la arquitectura vasca en el exilio venezolano. No deberá entender Don Miguel -de vuelta en España- cómo es eso de que en este país el Instituto del Patrimonio Cultural se haya declarado desinteresado en hacer ni una sola declaratoria más ni de Monumento Histórico Nacional ni de Bien de Interés Cultural o de ninguno de sus afines.¿Será que ya todo fue inventariado -se ha de preguntar el arquitecto-, ya todo está debidamente protegido, y nada de la memoria urbana de Venezuela corre peligro? ¿O será que porque el Toki Eder figura en la lista patrimonial del primer PDUL (siglas de Plan de Ordenamiento Urbano Local) de cuando Irene Sáez y en la más reciente lista del Patrimonio de Chacao hecha por William Niño Araque es suficiente para que no le otorguen en Chacao al propietario permiso para demolerlo?
Peloteado entre escurridizos funcionarios, pero blandiendo con majestad su pedigree arquitectónico para quien lo quiera ver, el Toki Eder espera por nosotros para poder seguir enriqueciendo con sus aires cantábricos la Calle Real.
Hannia Gómez
Fuente:
http://fundamemoria.tripod.com/id57.html
EL NACIONAL - LUNES 15 DE NOVIEMBRE DE 1999 / ARQUITECTURA
El valle de los caídos
Hannia Gomez
No, los caídos no son los que imaginan: no los que exalta el monumento franquista a sus héroes en la Guerra Civil Española (1959) ubicado en la Sierra de Guadarrama; no esos fantasmas encapuchados de mármol, semiocultos entre la caverna, no, aunque en lo tenebroso se les parezcan mucho en este valle falangista.
No los concejales de la Cámara Municipal de Chacao, al dar hasta ahora su brazo sin tregua para defender desinteresadamente la memoria urbana de su Municipio, a pesar de la incomprensión y la negligencia que abunda entre quienes mal los rodean, nombrando patrimonio monumental del Municipio al Edificio Galipán; al haber detenido por todo este tiempo la avalancha destructora que se cierne brutalmente sobre este querido fragmento arquitectónico, de la avenida más importante del este de Caracas; al haber dado aquella inolvidable primera señal de ALTO, OJO: AQUI TENEMOS UNA CIUDAD, tenemos una historia, un carácter y un sabor urbano legítimos, y nuestra responsabilidad es defenderlo; Caracas no puede ser por todas partes borrón y cuenta nueva, nosotros sí sentimos orgullo ciudadano por lo poco que nos queda, no todas las parcelas del municipio son iguales, hay lugares de respeto, hay cosas inviolables, deben nacer nuevas modalidades para desarrollar y construir, sí, pero sin inmolar los íconos de la memoria urbana que nos hicieron como somos. Seamos responsables. Reflexionemos.
No. Tampoco la Academia, con un Consejo Universitario y un Consejo de la Facultad de Arquitectura que han dado magistralmente la talla sabiendo llevar a la opinión públia el peso de la verdad y demostrando cuán inamovible es la dignidad cuando se ancla en el conocimiento verdadero. Nunca habíamos tenido en materia urbana y arquitectónica una respuesta de tanto consenso y tanta severidad, proveniendo de nuestra suprema Alma Mater, así como nunca habíamos estado armados en nuestras luchas urbanas de una figura tan heroica (heroica, dije, sí, en toda su dimensión) como la de nuestra actual Decano de Arquitectura y Urbanismo.
No. Tampoco son los vecinos, solos como individuos o agrupados en asociaciones, ni sus alertas dirigentes, velando por lo que les pertenece, ellos como los primeros afectados ante la degradación del entorno, ni tampoco la colectividad caraqueña, gigantesca masa hasta ahora aparentemente inasible y apática en estos temas, que por todas partes se manifestó con las maneras que le brinda la ciudad, desde el murmullo hasta la airada queja en todas sus formas, ni, finalmente tampoco, el gremio periodístico, la mayoría de los críticos de arquitectura incluidos allí, llenando las páginas de periódicos y revistas con sus trabajos, abogando por la conservación, aún sin ponerse muy de acuerdo en la forma, pero todos igualmente atemorizados ante lo que significaría la pérdida irremisible de este gran Edificio convertido en Símbolo y el duelo por la derrota de la ciudad en esta hora. No. Ellos no son los caídos.
Caído está el Alcalde, máxima autoridad del Municipio, quien no quiso refrendar la tan honorable declaratoria de monumento de sus pares, avalándola aunque fuera con una simple firma, por temor a comprometer los dineros de su cartera, cuando lo que tenía que hacer era promover una campaña para cambiar las leyes, coordinar un concurso de arquitectura para salvar el edificio construyendo unas áreas adicionales atrás, y erigirse en el país como Adalid Político de la Memoria y Promotor de la Evolución Legal de la Ciudad (Señor Alcalde, las oportunidades en la vida que nos da Dios para llegar a ser inmortales son fugitivas); caído está el Instituto de Patrimonio Cultural de este país, especialmente en la figura de su Director, quien se está ocupando no se sabe de qué peregrinos menesteres sin encargarse como debiera de lo suyo, es decir, de salvar el patrimonio monumental, de ganar para todos y para siempre esta batalla icónica, de entender de una vez por todas qué es lo que hace de Caracas Caracas, de buscar la mejora legal y de convencer a los descreídos de lo que significa el lenguaje de la ciudad; caídos están todos esos otros directores de institutos y directores de páginas de arquitectura que han puesto en duda hasta la esencia misma de lo caraqueño, pensando que cualquier cosa estará mejor en esa parcela que el humillante montón de basura al que sus dueños han reducido el edificio y celebrando como una victoria un entendimiento que es un fracado disfrazado; caídos están los asesores que han decretado la debilidad de la estructura del edificio, porque si les diéramos crédito entonces habría que demoler también toda la Caracas de esos mismos años, el Palacio de Miraflores incluido; caídos están los abogados que, ignorantes en materia de arquitectura y urbanismo, elaboran dossieres de 200 páginas para descalificar a la arquitectura de Caracas, híbrido excitante y elusivo, linterna mágica, tesoro inédito aún ni siquiera tasada del todo ni por nuestros especialistas ni por nuestros mismos poetas.
Caídos, aún sin que haya caído siquiera el Galipán, ellos están. Y caída, como ninguna, la Presidente del Colegio de Arquitectos, quien aún no se sabe a nombre de quién -porque que se sepa nunca se hizo ningún referéndum para preguntarle su opinión a todos los colegiados sobre el asunto- asumió su destructiva, inescrupulosa, irresponsable, pública y ejecutiva postura de "echarle encima la lápida" -usando sus propias palabras- al Galipán, y ahora prosigue logrando acuerdos mochos y engañando a la opinión pública, haciéndole creer a todo el mundo que clavar un Richard Meier en la Miranda puede perdonarlo todo (a mí, como a muchos ilustres colegas, ella NO nos representa un rábano, y lo único que queremos es ver su nefasta acción fuera del Colegio).
Véanlos caer. Véanlos cayendo. Por promotores destructores de la memoria, por plegables mediatizadores de la verdadera arquitectura, por acomodaticios mediocres sin fe en nuestra ciudad. Puede que aún no hayan llegado los tractores, pero ya quien lo desee puede verlos caer.
Ilustración: Vista de la avenida Francisco de Miranda, desde el tejado de "Toki-Eder".
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