Mostrando entradas con la etiqueta Terrorismo indirecto de Estado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Terrorismo indirecto de Estado. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de abril de 2014

ABISMOS MAQUILLADOS

De la anotación política
Luis Barragán


Delicada responsabilidad la de los anotadores deportivos, el buen y el mal puntaje, el triunfo y el fracaso,  la estadística y el olvido, dependen de la rápida capacidad de observación y el juicio acertado de los hechos. Las más elementales distinciones como el hit y el ponche, por ejemplo, le conceden la credibilidad y trascendencia al juego.

Las universidades públicas y privadas, fustigadas sostenidamente por el gobierno, ameritan de una correcta anotación política. Los de antes, eran allanamientos, y los de ahora, a lo sumo, unas tales tomas culturales.

Respecto a la llamada tierra de nadie (UCV),  varias han sido las veces que la alcaldía de Caracas la ha hollado con la espléndida planta insolente de sus magníficos amplificadores, a punta de espectáculos. Es decir, intentando comprar la atención y la emoción del estudiantado.

Estos atípicos allanamientos, están combinados con otros más resueltos y crueles que tampoco logran cuidar suficientemente las formas. Hay sobrados testimonios, armados y lacrimogenantes, confundida hampa política y común: penetran la universidad, la asaltan desde la mismísima intimidad de sus espacios, roban descaradamente a los estudiantes y docentes, añadidos los actos lascivos. Sin embargo, la opinión pública tiende a auto-engañarse, pues, siendo años atrás más sinceros con los hechos y sus resultados, ahora espera el solemne quebrantamiento de la autonomía universitaria gracias al tanque de guerra que triture y abarque  sus espacios y, pergamino en mano, el oficial de más alto rango que lo decrete con el redoblante de fondo.

La universidad venezolana ha sido allanada varias veces este año, aunque los anotadores las crean – apenas – curiosas y anecdóticas incursiones de ocasión, enteramente de ocasión,  contextualizadas además por un elemento irrefutable: la postergación de las elecciones para las autoridades universitarias que el régimen no logra ganar, a través de subterfugios, manipulaciones pretextos del más diverso encaje. Por cierto, un problema de anotación reside en que el gobierno nacional ha impedido que la UCV coloque las puertas que desde hace rato tiene el TSJ, que no las tenía, por ejemplo, pero sus escuadrillas de choque velan por bloquear los accesos o salidas de la Ciudad Universitaria cuando lo juzgan conveniente.

Fuente: http://opinionynoticias.com/opinionpolitica/18830-de-la-anotacion-politica
Ilustración: Bea Danckaert.

lunes, 24 de junio de 2013

MODELISMO Y ANTIMODELISMO

Del modelismo estático
Luis Barragán


Muchas veces, ha sorprendido el amigo que es capaz de hablar de las viejas y novísimas manufacturas militares con prolijos detalles, a pesar de desempeñar un oficio o profesión harto distintos. Y, aunque puedan confesar el origen de sus conocimientos, se hizo necesario acudir al sitio donde frecuentemente los comparte para redondear  el asombro.

El Club de Modelismo Estático 2000, expuso el fin de semana próximo pasado en un área del hotel del CC Paseo Las Mercedes, introduciéndonos a un universo que, simplemente, no conocíamos. El ensamblaje de submarinos, vehículos terrestres, aviones comerciales y de guerra, como de otras innumerables figuras a escala, nos avisó de una afición cultivada desde la infancia y adolescencia por quienes, hoy, también abuelos, los convoca una actividad  personal que retrata toda una escuela alternativa de ciudadanía pacífica, paciente y creadora.

Diferentes edades, ocupaciones y estratos sociales, se dan cita para un intercambio amigable y autosustentado. No puede decirse de una afición de privilegiados cuando recibimos el testimonio específico de quien, ya experimentado y reconocido modelista estático, concurrió como parte del exigente jurado calificador, mas no pudo exponer algunas de sus piezas por la falta de materiales, por lo general importados, que especialmente contribuyen a los mínimos requisitos de una armadura o fabricación de la pieza.

La sana actividad podría desaparecer de continuar la consabida y palpable crisis que nos agobia, junto a esa escuela de civismo que ha facturado. Por supuesto, una empresa didáctica de tales dimensiones, al alimón con la investigación que inusitadamente va especializándose, no las puede conocer un gobierno tan regimentado que, sospechando de la libre iniciativa ciudadana, nos condena a la cuadratura insostenible de sus dogmas y supuestas realizaciones de endeble cartón.

De fácil adivinación, un muchacho de colegio público o escuela privada se dejaría atraer por un ejercicio de fabricación o ensamblaje de piezas que multiplicarían su imaginación hasta gozosa, trabajando con la mente y las manos. Sin embargo, absurda e inexplicablemente, el modelismo estático, como el ajedrez,  brilla por una masiva ausencia en hogares y planteles que ignoran la opción.

Hasta deslumbrados por objetos detalladamente examinados por el jurado calificador, nos retiramos en la tarde para rememorar luego la visita que, al igual que la mañanera tertulia de Rubén Monasterios en la librería Kalathos del Centro de Arte Los Galpones, hizo del sábado un día lo más cercanamente perfecto.  Y es que, con todos los problemas, reivindicamos nuestro derecho al optimismo.

De la universidad agredida

Los viejos encapuchados de nuestra militante anomia, son los que ahora gobiernan el país. Antaño, sus festivas rebeliones urbanas estaban pretextadas por la autonomía universitaria, la represión gubernamental y la bondad de las ideas que jamás debatían, tildándolas de utopías; hogaño, renegando de las posturas que decían autorizarlos moralmente, atentan contra la autonomía, violentan la universidad y -  reivindicando el hábito - nunca discuten, esculpiendo en  carne viva la antiutopía.

Poco les importa agredir a la población universitaria con un feriado de disparos y lacrimógenas, destruyendo una obra arquitectónica universalmente reconocida. Y, como si no tuviesen serias responsabilidades gubernamentales, quienes públicamente ejercen el poder, esquivan, evaden y ocultan la identidad de los grupos agresores que,  inevitable conclusión, cumplen labores del nuevo terrorismo de Estado.

Rechazamos y condenamos esta reciente agresión escenificada en el rectorado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), pero también llamamos a la activa defensa de la autonomía por una comunidad hasta ahora apática y atemorizada. Y esto incluye, la defensa ante el empleo de los tribunales ordinarios para desconocer el legítimo derecho a la protesta y a la huelga, pues – judicializando el drama de el educación superior en Venezuela – se ha ordenado la reactivación de las actividades de la UPEL y de las distintas universidades públicas en conflicto.

Fotografías: LB, excepto UCV (tomada de la red).
http://opinionynoticias.com/opinionnacional/15667-del-modelismo-estatico

lunes, 13 de septiembre de 2010

algo más que vidrios ... rotos


De tres misceláneas estructurales
Luis Barragán


Hay anécdotas, momentos o circunstancias que esconden un inmenso costo. Por muy pasajeras o gratuitas que se digan, expresan la evolución de un mismo relato vivido, consistente, profundo y duradero. Hallamos – por una parte – a los trabajadores de la Cancillería que denunciaron el aumento salarial adeudado, planteando la posibilidad de un pacífico y sensato cronograma de pagos. Por ironía, en la sede de un ministerio que se dice del Poder Popular al mando de un antiguo sindicalista, recibieron la presunta, inmediata y violenta visita de los llamados Tupamaros, quienes deshicieron la protesta y los vidrios de la sede, propiciando el caos.

Además de la suerte que corre toda demanda de mejoramiento económico y social, aún la fundada en la propia Gaceta Oficial, atestiguamos una acción de terrorismo indirecto del Estado que asume el más modesto gesto de inconformidad como el tsunami diabólico de una conspiración. Y, lo peor, es que hace presencia la Guardia Nacional (Bolivariana) para consagrar el rompimiento del acto de protesta, sin que los ciudadanos sepamos de las responsabilidades que caben en tamaña modalidad de inoculamiento literal y sistemático del miedo.

Constatamos – por otra – que el fallecimiento natural o trágico de importantes dirigentes oficialistas, ofrece la oportunidad para desbordar los odios y rencores inducidos desde el propio aparato del Estado. Las redes sociales se llenan de toda suerte de insultos que, si bien no justifican tan deplorable reacción, responden al libreto de la agresión en el que todavía insiste el gobierno nacional como si jamás le fuera a dar alcance, o – según el cálculo – dándoselo como el mejor pretexto para legitimar y dar el zarpazo final que tanto ansia.

Chistes de circulación popular, como el del pato – el colmo de todos – que muere ahogado, anuncia fielmente la tarea a desarrollar en la transición postchavista sobre los condicionamientos culturales existentes o sobrevenidos a superar, los que impedirán – de no hacerlo con coraje - una definitiva era de respeto a la dignidad de las personas, en paz y concordia. No es posible descartar que los servicios de contrainteligencia se hagan eco de los tristes mensajes, pues son los que ayudan al clima de descomposición moral que tiene por único beneficiario al ocupante de Miraflores.

Asistimos – finalmente – al denso maquillaje de una realidad que, insobornable, aflora de los ásperos poros de la sociedad rentista que somos. Los comerciantes de Sabana Grande y sus alrededores que fundamentan la imposibilidad de una rápida sustitución de sus portalones de acero, son llamados a dar un testimonio de corresponsabilidad por las autoridades de la alcaldía menor de la ciudad capital, mientras aquellos cumplen con su cuota – como el pago puntual de sus tributos – y éstos confiesan postreramente sus incapacidades.

Fuimos testigos (y partícipes) de una mesa de seguridad entre los referidos comerciantes y autoridades públicas, incluyendo a representantes de las policías de Caracas y Metropolitana, Guardia Nacional (Bolivariana) y de la Reserva o Milicia (Territorial), amén de los consejos comunales. Después de todos los planteamientos formulados, siendo muy evidente prioridad actual, reconocieron los responsables del área que no había capacidad en cuanto a recursos humanos y materiales para garantizar la seguridad, entendiendo el humilde mortal que suscribe, la existencia de la matraca como un irremediable hecho natural.

La protesta genuina, real y espontánea tiene por respuesta inequívoca la represión cada vez menos disimulada del Estado; toda burla depredadora, por origen el desconocimiento oficial u oficialista a la dignidad inherente a la persona humana; y cualesquiera de las iniciativas de participación, ratifica el histrionismo de un régimen que evade su incapacidad para solventar los más agudos y urgentes problemas que quiso transferir a las comunidades con su fallida propuesta de reforma constitucional de 2007. Por si fuera poco, algo más que un asunto del diario de debates, al presupuesto ordinario del que goza por la facilísima, subordinada y dócil aprobación parlamentaria, se suman los cuantiosos créditos adicionales que versan sobre el mantenimiento de la flota aérea presidencial o la adquisición palaciega (o palacista) de más jabón, cuchillos y comida (equivalente a 14.817 canastas básicas).

sed


La debida contextualización
Luis Barragán


Absolutamente previsible, el gobierno nacional ha pretendido evadir su responsabilidad en la muerte de Franklin Brito. Igual ocurre con la de miles de venezolanos que tienen la calle por paredón, ocupado el Estado en otros menesteres que lo deslegitiman. Sin embargo, en ese mundo de correspondencias que es el régimen, la triste noticia responde a los principios y valores que realiza, siendo tan enfermizamente beneficiario Hugo Chávez Frías.

Por las características particulares de la sociedad venezolana, básicamente democrática en la mar de complejidades que desean reducir a las maniqueas e inmediatas circunstancias políticas, el terrorismo físico y psicológico de Estado es lo más indirecto posible. Hay una mínima estética de la legitimación que cuidan los gubernamentales, tomando por fondo las formas.

Todo acontecimiento, por más ligero o brutal que sea, cuenta con un ya agotado discurso político que lo versiona como parte de una épica revolucionaria para olvido de la revolución misma y de las obligaciones conceptuales, doctrinarias o ideológicas que comporta. La pólvora mediática, propagandística y publicitaria, es tan importante como la asimétrica y dineraria, en el marco de la necropolítica que tiene ya por desesperado recurso la exhumación de los Bolívar.

Presenciamos un fortísimo proceso de inducción a la resignación frente a las realidades padecidas, incluyendo iniciativas que avalan no sólo a la celebérrima consigna, sino a la propia cultura de la muerte que – definitivamente – dice imponerse tras una década inimaginable de violencia revanchista. No por mera casualidad, incluso, exhibiendo una asombrosa devoción por el mandatario nacional que los autoriza, desde las temerosas puertas de Miraflores despiertan los lentes de los fotógrafos, acaso alertados los francotiradores, para dibujar la autoflagelación a la que han llegado numerosas personas que – impotentes – protestan por sus más elementales y desconocidos derechos, previstos en la vigente Constitución de la República.

Solemos olvidar que el periplo fatalmente cumplido por Brito, de universal trascendencia en el contexto de los neoautoritarismos ya no tan incipientes, ha procurado reivindicar la lucha decidida y voluntariamente pacífica para lamento del oficialismo que busca con ansiedad, estimulándola, la peor respuesta de la oposición. Siendo imposible la falsificación o adulteración política de loas hechos, asistimos ahora al ensayo de un discurso jurídico-penal que delata cada más al Estado campamentalizado, sumido en la morbosa y cínica angustia de los presuntos cuadros pensantes de dirección.

De modo que no sorprende una tipificación e imputación, como la deseada por el Ministerio Público tan al servicio del Comandante-Presidente como el resto de los órganos del Poder Público, capaz de responsabilizar a familiares y otros terceros, retrotrayendo a etapas que se creyeron superadas en el campo penal. Y es que, correlato obligado, tampoco sorprende que Chávez Frías haga campaña electoral, alegando que se ocupa de lo suyos cuando – precisamente – Vicente Díaz, rector del CNE, cumple con su deber públicamente amenazado por las acciones que aquél dice reservarse.

El chavezato ofrece así una estampa del fenómeno consumado que es, desafiando a los estudiosos del totalitarismo frecuentemente distraídos por los viejos supuestos ya superados. Pues, si bien es cierto que el secuestro y forzado tratamiento psiquiátrico de Brito es semejante a las prácticas del llamado socialismo real que buscó y busca al hombre nuevo, destruyendo a la persona humana, no menos cierto es la dificultad e imposibilidad de disfrazarlas con una bondad que deshace la macabra, malévola y criminal intención que las inspira?.

Fuente:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/5598-de-la-debida-contextualizacion
Ilustración: Zapata (El Nacional, Caracas, 04/09/10)