¿Masivos comicios universitarios, profesionales y sindicales?
Luis Barragán
Recordaba por estos días con Max Guerra, la inveterada conducta de la ultraizquierda de décadas pasadas, por cierto, muy bien amoldada a las bonanzas petroleras. Y es que, resultando candidato a la presidencia de la FCU-UCV, luego de celebrado el pleno de la fracción universitaria de adscripción, sus rivales más cercanos lograron postergar los comicios por más de dos años para evitar una derrota anunciada por doquier, dando tiempo a toda suerte de manipulaciones.
Conducta recurrente, sintetizada por una fórmula prácticamente de cuño doctrinario (elecciones que no se ganen, no se hacen), adquiere la jerarquía de un principio que ha realizado y profundizado el régimen en el siglo XXI de su indecible dominio. Trátese de Chávez Frías o de Maduro Moros, no hubo, hay ni habrá competencia que se realice, sin el clarísimo (super) ventajismo del que han gozado: en todo caso, nunca se harán excepto que no valga la pena siquiera competirles.
El que puede lo más, puede lo menos. Se trata de una sentencia padecida por todas las universidades, gremios profesionales, sindicatos u otras expresiones de la sociedad civil que se explican también a través del voto universal, directo y secreto de sus integrantes.
Existen equipos rectorales y directivos de colegios profesionales, como sindicatos, sobregirados en sus mandatos, por un vulgar artificio judicial. No hay modo de asegurar la alternabilidad legítima del poder, excepto se incurra en una abierta desobediencia ciudadana, aunque – convengamos - no es parecida la renovación de un centro de estudiantes o de la entidad que los confedere, por las implicaciones jurídicas inherentes al ejercicio mismo de un rectorado, la presidencia de un colegio o de un sindicato.
Ha circulado el rumor de una masiva consulta esbozada, estudiada o decidida por la tal constituyente, en todas las universidades públicas y autónomas, bajo idénticas o peores condiciones que la ya consabida de los gobernadores. Por supuesto, nada descabellado pensarlo, ofrecerá la ocasión de inhabilitar o interdictar, entre otras facturas, a quienes por estos años han soportado el peso de conducir a las universidades, colegios y sindicatos.
La iniciativa, por siempre destinada a sorprender a la dirigencia opositora, dándole una espesa mano de pintura a la fachada dictatorial, se inscribe en la estrategia general de un corto-circuito político que acabe aún con la más modesta resistencia cívica. Poco importa que el oficialismo no cuente con el relevo necesario, competente y consecuente, pues, así de simple, será de más fácil manejo al propiciar los llamados consejos de universidades, de profesionales, de trabajadores.
La sola amenaza de unas tales elecciones tan propias de una inveterada conducta, actualiza el problema de la complejidad del obrar político, pues, con todas sus fallas, por ejemplo, los partidos de antes podían encarar los más contradictorios escenarios, desempeñándose en los más variados tableros, porque – de un modo u otro – incursionaron en el ámbito magisterial, profesional, estudiantil, agrario, femenino, etc. Quebrantada y demolida la institucionalidad partidista por todos estos años, sufren de una de las más importantes entronizaciones del régimen, como es la del desempeño de un único tablero, la consideración de un solo temario y la ocupación por una sola responsabilidad. Vale decir, gracias a la muy presunta simplicidad del fenómeno político.
Fotografía: Tomada de la red.
18/09/2017:
https://www.lapatilla.com/site/2017/09/17/masivos-comicios-universitarios-profesionales-y-sindicales-por-luis-barragan http://www.analitica.com/opinion/masivos-comicios-universitarios-profesionales-y-sindicales https://www.noticiafinal.com.ve/index.php/2017/09/17/masivos-comicios-universitarios-profesionales-y-sindicales-por-luis-barragan http://quepasaenvenezuela.com/2017/09/17/masivos-comicios-universitarios-profesionales-y-sindicales-por-luis-barragan http://www.noticierovenezuela.com/masivos-comicios-universitarios-profesionales-y-sindicales-por-luis-barragan https://www.scoopnest.com/es/user/NoticiasVenezue/909598601709580293-masivos-comicios-universitarios-profesionales-y-sindicales-por-luis-barragan https://elpregonero.com.ve/index.php/2017/09/17/masivos-comicios-universitarios-profesionales-y-sindicales-por-luis-barragan
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domingo, 17 de septiembre de 2017
viernes, 11 de marzo de 2016
SISTEMA POLÍTICO Y SALUD
Medicina en revolución
Nicomedes Febes
* como este encaratado tiempo político sigue su curso aguas contaminadas abajo, hablemos de cosas más importantes. Por ejemplo, antier me encontré con un excelente alumno de la Facultad de Medicina que hoy es un destacado profesor de la facultad, se trata de Roberto Ochoa, quien es brillante internista en el Hospital Universitario y en el Hospital de Clínicas Caracas. Roberto me contaba de las vicisitudes que están sufriendo en el Universitario y eso me recordó mis propias vivencias en el complejo mundo académico y laboral de un hospital. Parto del supuesto de las bondades de mi enseñanza como alumno de mis respetados maestros para quien “un hospital es un cuartel”, para indicar la importancia de los valores de la disciplina y la jerarquía dentro de una institución hospitalaria y todas las facetas de ese mundo. Nuestros hospitales eran mejores cuando esa disciplina y jerarquía eran sacro santas. Luego vinieron los profesores y médicos socialistas, unos del mundo subversivo y otros del mundo demagógico democrático que empezaron a hacer populismo con los empleados y obreros. Hubo un tiempo cuando algunos profesores se rasgaban las vestiduras para pedir el derecho a voto paritario de los empleados universitarios para la elección de las autoridades académicas a partir de la idea que eran miembros de la comunidad universitaria. Todo era para tratar de imponer, mediante los votos, a rectores de izquierda a través de ese fraude intelectual. Por supuesto, me enfrenté a esa infamia porque era como argumentar que dentro de una familia, la empleada doméstica podía opinar y decidir sobre la manera de llevar la vida familiar y educar a los hijos. Como por algún extraño destino me ha tocado siempre vivir vidas paralelas, por otro lado presencié negociaciones con sindicatos obreros de la salud. Necesité mucho estómago para soportar como la dirigencia sindical negociaba, por no decir que chantajeaba, mediante privilegios personales la aceptación de normas indispensables para el buen funcionamiento del hospital y eso fue irritante, como por ejemplo: “te permito que metas a las queridas de tres dirigentes como enfermeras del hospital antes de que se formen como tales y pagar por la educación de ellas, mientras están en comisión con goce de sueldo”. Esa negociación permitía que se abrieran servicios necesarios para el hospital y no hubiese huelgas más adelante o sabotaje a los equipos para la atención médica o desaparición de los mismos. Así puedo echar muchos cuentos que me alejaron de la dirección obligada del mundo asistencial, incluso vivir eventos como el suicidio de mi asistente de confianza, un hombre decente que cayó así por haber aceptado irregularidades administrativas por el amor de una mujer al servicio del sindicato. Mientras aquí el sistema político permita a los sindicatos dirigir el reclutamiento y selección del personal, nuestros hospitales nunca mejorarán. Tampoco los médicos podemos ser una casta intocable ni puede aceptarse las solidaridades automáticas a ningún nivel, ni aceptarse los privilegios que gozan estamentos por encima de la plena competencia por los cargos a concurso, cosa que persiste en el mundo académico y que es propia del mundo medioeval. Lo de ahora es más grave, porque la sevicia del régimen contra el conocimiento ha puesto cabeza abajo la dirección del mundo sanitario asistencial y gente como José España, el anterior director del Hospital Universitario, un viejo amigo chavista de izquierda y de quien he denostado en estas columnas, tuvo que renunciar a la dirección del hospital por no poder enfrentar el poder sindical de allí. Por eso el Universitario está como está. Les garantizo: no es lo mismo ver los toros desde la barrera que estar en la arena, frente a los pitones del toro. Se los digo yo, que he toreado en algunas de las siete plazas. Pero en ninguna parte de este país hay tanta reserva moral como en el mundo de los médicos.
Fuente: https://www.facebook.com/nicfebres/posts/10208199662050010
Nicomedes Febes
* como este encaratado tiempo político sigue su curso aguas contaminadas abajo, hablemos de cosas más importantes. Por ejemplo, antier me encontré con un excelente alumno de la Facultad de Medicina que hoy es un destacado profesor de la facultad, se trata de Roberto Ochoa, quien es brillante internista en el Hospital Universitario y en el Hospital de Clínicas Caracas. Roberto me contaba de las vicisitudes que están sufriendo en el Universitario y eso me recordó mis propias vivencias en el complejo mundo académico y laboral de un hospital. Parto del supuesto de las bondades de mi enseñanza como alumno de mis respetados maestros para quien “un hospital es un cuartel”, para indicar la importancia de los valores de la disciplina y la jerarquía dentro de una institución hospitalaria y todas las facetas de ese mundo. Nuestros hospitales eran mejores cuando esa disciplina y jerarquía eran sacro santas. Luego vinieron los profesores y médicos socialistas, unos del mundo subversivo y otros del mundo demagógico democrático que empezaron a hacer populismo con los empleados y obreros. Hubo un tiempo cuando algunos profesores se rasgaban las vestiduras para pedir el derecho a voto paritario de los empleados universitarios para la elección de las autoridades académicas a partir de la idea que eran miembros de la comunidad universitaria. Todo era para tratar de imponer, mediante los votos, a rectores de izquierda a través de ese fraude intelectual. Por supuesto, me enfrenté a esa infamia porque era como argumentar que dentro de una familia, la empleada doméstica podía opinar y decidir sobre la manera de llevar la vida familiar y educar a los hijos. Como por algún extraño destino me ha tocado siempre vivir vidas paralelas, por otro lado presencié negociaciones con sindicatos obreros de la salud. Necesité mucho estómago para soportar como la dirigencia sindical negociaba, por no decir que chantajeaba, mediante privilegios personales la aceptación de normas indispensables para el buen funcionamiento del hospital y eso fue irritante, como por ejemplo: “te permito que metas a las queridas de tres dirigentes como enfermeras del hospital antes de que se formen como tales y pagar por la educación de ellas, mientras están en comisión con goce de sueldo”. Esa negociación permitía que se abrieran servicios necesarios para el hospital y no hubiese huelgas más adelante o sabotaje a los equipos para la atención médica o desaparición de los mismos. Así puedo echar muchos cuentos que me alejaron de la dirección obligada del mundo asistencial, incluso vivir eventos como el suicidio de mi asistente de confianza, un hombre decente que cayó así por haber aceptado irregularidades administrativas por el amor de una mujer al servicio del sindicato. Mientras aquí el sistema político permita a los sindicatos dirigir el reclutamiento y selección del personal, nuestros hospitales nunca mejorarán. Tampoco los médicos podemos ser una casta intocable ni puede aceptarse las solidaridades automáticas a ningún nivel, ni aceptarse los privilegios que gozan estamentos por encima de la plena competencia por los cargos a concurso, cosa que persiste en el mundo académico y que es propia del mundo medioeval. Lo de ahora es más grave, porque la sevicia del régimen contra el conocimiento ha puesto cabeza abajo la dirección del mundo sanitario asistencial y gente como José España, el anterior director del Hospital Universitario, un viejo amigo chavista de izquierda y de quien he denostado en estas columnas, tuvo que renunciar a la dirección del hospital por no poder enfrentar el poder sindical de allí. Por eso el Universitario está como está. Les garantizo: no es lo mismo ver los toros desde la barrera que estar en la arena, frente a los pitones del toro. Se los digo yo, que he toreado en algunas de las siete plazas. Pero en ninguna parte de este país hay tanta reserva moral como en el mundo de los médicos.
Fuente: https://www.facebook.com/nicfebres/posts/10208199662050010
lunes, 1 de agosto de 2011
CAZA DE CITAS

"La economía a veces avanza, aunque sea despacio, pero los retrocesos en la microeconomía son intolerables. El empleo disminuye y los salarios siguen siendo insuficientes. La vida política se maneja en términos que no están lejos de la violencia. Entre tanto las viejas organizaciones sindicales, que dominaron la vida del país, no por sí mismas sino por sus alianzas indecorosas con el Estado, están en franca decadencia"
Néstor De Buen
(Efrén Córdova - Néstor De Buen, "Estudios de derecho del trabajo bajo la óptica de dos maestros", Fundación Universitas, Barquisimeto, 2009:347)
Ilustración: Albert Gleizes, "Paisajes"
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