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sábado, 29 de abril de 2017

DE LA INCAPACIDAD HISTRIÒNICA



De una modesta tempestad

Luis Barragán

Sobranceros los comentarios, la breve vicisitud que experimentó Nicolás Maduro en San Félix, reminiscentes los hechos de Villa Rosa, no tiene precedente histórico alguno. Anteriormente, la impopularidad sostenida o sobrevenida de un mandatario, tomaba otros cauces.

Por lo menos, en la primera parte del siglo XX, el dictador nunca se arriesgaba a un público testimonio de inconformidad, ejerciendo una implacable represión que no evitaba, con su desaparición física o el destierro inmediato a su deposición, que el odio agigantara sus fauces, incluyendo a los adeptos de horas anteriores, como bien lo retrata Mario Vargas Llosa en “La fiesta del chivo”. A la muerte de Juan Vicente Gómez y el derrocamiento de Marcos Pérez Jiménez, rápidamente explotó la rabia colectiva con un espectacular saqueo de las residencias de quienes fueron los prohombres del régimen y hasta el linchamiento mismo de los servidores que la muchedumbre capturase.

En la segunda mitad de la centuria, por extendido que fuese el desprecio hacia una gestión, siendo tan relativo respecto a los protagonistas, la muy puntual cita electoral dirimía las diferencias  y canalizaba las emociones, devolviéndonos a la normalidad de un debate político que, más allá de la distensión, superaba  la tentación del maniqueísmo. Quizá debamos acotar una excepción que hizo de Carlos Andrés Pérez la fuente de todos los males, pues, aún cumplida estrictamente la Constitución de 1961, orientándonos hacia la efectiva y transparente realización de los comicios presidenciales, la extraordinaria influencia de las intentonas golpistas de 1992 marcó toda una pauta regresiva en nuestra cultura política que, ahora, no logra evitar la paradójica reivindicación del ex – presidente

Que sepamos, nunca antes mandatario alguno se expuso a una manifestación tan desinhibida, agresiva y decidida, como le ha ocurrido ya varias veces a Maduro Moros por las ya consabidas razones. Podrá argumentarse que la telefonía móvil hoy deja constancia notariada de los sucesos, como antiguamente no pudieron los reducidos medios disponibles, pero lo cierto es que, comparativamente menores los dispositivos de seguridad, más confiados al contactar  cercanamente a la ciudadanía, con la auctoritas indispensable, el mandatario de tiempos remotos no supo de la poca o nada respetabilidad que suscita el actual ocupante de Miraflores; además, considerada la disposición y el despliegue de sendos mecanismos de seguridad harto presupuestados,  que, lo recordamos, impedía la infiltración de un distraído zancudo en el hemiciclo cuando visitaba la sede de la Asamblea Nacional, permitiéndonos deducir que luce más eficaz el Servicio Secreto estadounidense que la esténtorea Casa Militar que ha de competir con los agentes cubanos, prácticamente llevándonos a una escena del dictador africano que deambula de un lado a otro con los vehículos repletos de agresivos soldados embayonetados.

Para más colmo que curiosidad, al video de San Félix que se hizo viral, le sucedió otro de escasísimo éxito en el que, pilotando la camioneta, se autorretrata Nicolás llegando feliz al palacio de gobierno, en horas de la noche. Una pésima capacidad histriónica no puede borrar el amargo momento que vivió en la localidad bolivarense, al igual que el país ya no soporta los años de odio y amargura que sembró con desenfado, junto al antecesor, hundiéndolo en una indecible crisis: tempestades todavía modestas que estamos a tiempo de atajar con una transición democrática.

16/04/2017:
Motivos gràficos: Juan Vidaurre y Joan Brossa.

sábado, 24 de diciembre de 2016

BOLÍVAR

Nota de Fernando Falcón

Un gran amigo, de Ciudad Bolívar, Pedro Belisario, me narra lo que se está viviendo...Saludos hermano Fernando Falcón, gracias por la preocupación, no te puedo informar sobre la gente de la Esgrima, realmente no he sabido nada, creo que con ello todo esta normal, la gente de la Esgrima es gente buena, gente sana, los muchachos tiene valores y no los creo capaces de hacer ningún tipo de estos actos, lo que vi estos dos últimos días, no lo había visto jamas en mi vida, lo que salio fue la maldad Fernando Falcón, allí no salio pueblo, salio fue el hampa, el malandraje, el pillaje, la gente buena se quedo en casa, y la gente buena somos la mayoría mi estimado, acabaron con las ferreterías, con las peluquerías, almacenes, talleres de reparación de electrónica, talleres de Vehículos, caucheras, licorerías, panaderías, restaurantes, abastos, Bodeguitas, hasta una agencia de lotería por aquí por mi sector se la llevaron, acaso eso es hambre, o acaso la gente honesta hace eso? malandros hermanos, malandros!!!! y si es verdad lo reconozco los Gobiernos tanto central como regional y municipal son lo principales responsables por las malas políticas, las mafias de la comida y todo lo malo que se te pueda poner en la cabeza, ademas y no haberle puesto un parao a los comerciantes, quienes nos estaban ahogando y en especial los chinos, amen de haber lanzado de manera inoportuna el tema de los billetes de 100, con todo eso que te dije, no se justifica acabar con una Ciudad y con la gente buena de esta hermosa ciudad, y te lo juro, hermano eso solo fue un 5% de la población que salio arrecha a saquear, salieron lo delincuentes, los oportunistas, las viejas sinvergüenzas que tiene un malandro interno escondido, salieron los que no tiene moral, en mi sector la mayoría estaba en sus casas sorprendida por lo que estaba pasando, hermano entrando en valoraciones por que es imposible no hacerlo, esto fue un raterismo y lo mas bajos intereses políticos, indujeron, manipularon y un grupo llevo a otros a esta barbarie, cuando hay hambre se busca comida, no sillas de escritorio, secadores de pelo, rebanadoras de jamón, eso fue la mas baja expresión de la falta de cultura de unos pocos , ese no es el pueblo Bolivarense, y si estamos arrechos con las políticas Gubernamentales, pero no vamos a salir a matar y a saquear, según la prensa sin meter las bodeguitas de los barrios y otros comercios, solo en Ciudad Bolivar , van mas de 400 negocios saqueados y aclarando al amigo Mig Mandrake, no fue todo el estado Bolivar fueron alguno pueblos y/o Municipios por ejemplo en Guasipati, Tumeremo, El Callao En la Paragua, en Santa Elena, pero el resto del estado estaba tranquilo, incluso fernando tu ciudad Upata estaba tranquila y Pto ordaz y San Felix que son las ciudades mas arrecha de Bolivar están sin novedad, lo que paso aquí fue algo puntual, y asi digan que no es asi esto fue inducido hermano, pero eso si Fernando Falcón, fue un desastre, de pana que fue una locura, que te lo cuento y no puedo explicarte todo lo que vivimos estos días aquí!!!!
https://www.facebook.com/fernandofalconv/posts/10154239339602339
Fotografías:http://www.elinformador.com.ve/2015/08/15/aumenta-tension-en-venezuela-por-numerosos-saqueos/#.WF8RgrlEDIU

sábado, 19 de noviembre de 2016

ACÁ, DEMASIADO EVIDENTE

EL NACIONAL, Caracas, 4 de noviembre de 2016
De saqueos y policías
Alejandro Moreno 

Llamémosle Juan, un Juan del pueblo común y corriente. Temprano por la mañana salió de su casa para el trabajo. En ella quedaron tres hijos pequeños y una mujer. Cuando acabó de subir los trescientos peldaños de una escalera hecha de remiendos y desniveles y llegó a la carretera, se encontró con un grupo de vecinos en torno a un camión cava. El mismo chofer había dicho que llevaba pollos. Cuando abrieron la compuerta, no salieron pollos ni vivos ni muertos, sino una patrulla de policías que allí estaban escondidos y en acecho. Era el nuevo modus operandi para sorprender a los saqueadores. Pura viveza criollopolicial. Los potenciales aprovechadores salieron corriendo. También Juan. Se equivocó de callejón. Enfiló uno que no tenía salida. Tuvo que devolverse. Topó con uno de los policías el cual, sin pensarlo dos veces, le descerrajó dos tiros “pol pecho”. Ya caído, el agente de protección y seguridad del ciudadano disparó muy repetidamente su arma al aire para simular un enfrentamiento y luego puso otra en la mano de Juan. La disparó también. Juan nunca llevó un arma. Ante las airadas protestas de los testigos, el funcionario rugió: “El presidente ha dicho que no hay garantías”. Se llevaron el cuerpo en la cava. Cuando la familia lo encontró en la morgue, tenía dos tiros más, cuatro en total. Nada fuera de lo normal. Lo único nuevo fue la atribución al presidente de una orden que nunca ha dado. ¿O sí? Hay maneras verbales y maneras prácticas de dar una orden. Las prácticas pueden ser muy variadas: el silencio, la impunidad, la alabanza ante ciertos resultados, el nombramiento de determinado tipo de jefes y muchas más. Estas no hace falta que vengan directamente del presidente; basta que procedan de cualquier oficial en el marco de los programas que el gobierno pone en ejecución.
Sabemos, incluso por declaraciones de algunos agentes en entrevistas de prensa, amén de las denuncias de muchos testigos, que salen ya a ejercer sus funciones con listas y fotografías de quienes deben morir. No hace falta atenerse a ellas. Juan no estaba en ninguna. La ocasión hace al criminal que ya está dispuesto y se sabe oficialmente protegido de todo riesgo.
El policía de esta historia mintió, pero como la mentira es el medio y el mensaje normales en todos los discursos del poder tal como se ejerce en este régimen dictatorial (no lo califico así yo, lo calificó la Asamblea Nacional elegida por el pueblo), cualquiera que se perciba parte de él tiene licencia para mentir.
La mentira no es sólo una voz; es un arma que asesina.

Fuente:
http://www.el-nacional.com/s-d-b_alejandro_moreno/saqueos-policias_0_955104582.html
Imagen: https://venezuelanalysis.com/analysis/1611

viernes, 14 de agosto de 2015

LIKE THIS! ... LIKE THIS --- LIKE THIS IT IS GOVERMED!

Obama y San Félix por Laureano Márquez
Laureano Márquez

Obama se levanta en Camp David, donde pasa unos días de descanso. Es una casa rodeada de un campo de 125 acres  destinada a ser una de las residencias del presidente de los Estados Unidos. Allí alguna vez se planificó la invasión de Normandía y también tuvieron lugar varias reuniones entre Eisenhower y Jrushchov,  en plena Guerra Fría, cuando el destino de la humanidad estaba amenazado por la escalada nuclear.  Sus asesores le ponen al tanto de los principales acontecimientos del día: situación en el Medio Oriente, precios del petróleo, algunos puntos de los recientes acuerdos con Irán, así como el seguimiento de las acciones de ciertos grupos terroristas que probablemente estén planificando atentados en Estados Unidos. Debe ser de un peso increíble tener las riendas del mundo en tus manos. Él oye, asiente, sin embargo, una sola idea le ronda en la cabeza, la misma que le viene quitando el sueño desde hace meses.
En el helipuerto, el Marine One le espera para llevarlo de vuelta a la Casa Blanca, donde sus secretarios le aguardan para una reunión ordinaria de su gabinete. Dos helicópteros idénticos acuden, como siempre que el presidente se desplaza por esta vía: uno en el que viaja y otro que sirve de señuelo para un eventual ataque dirigido bien desde el aire o desde tierra.  Todas las medidas se seguridad son pocas para el hombre más poderoso de la tierra.
El presidente ya ha terminado de desayunar cuando uno de sus asistentes se acerca para decirle que todo está listo para su retorno a la Oficina Oval. Se levanta y se dirige al helipuerto acompañado de sus ayudantes más cercanos, uno de los cuales lleva el famoso maletín de cuero negro conocido popularmente como Nuclear football, quizá porque hay en él suficiente poder para darle una patada al planeta entero.
Media hora más tarde, Obama se posa en los jardines de la Casa Blanca. Un marine, haciendo saludo marcial,  le espera al pie de la escalerilla, como siempre sucede no importa el lugar en el que el helicóptero aterrice. Obama desciende y lo saluda llevándose la mano a la frente militarmente; presuroso se dirige a la sala de reuniones contigua a la Oficina Oval. Es la escena tantas veces vista en televisión de la prisa que mueve a quien controla los hilos del poder global. Los secretarios lo reciben de pie con un “Good morning, Mr. President”, el moderno “Ave César” de los nuevos emperadores. Sin perder tiempo, Obama se sienta y pregunta por la agenda del día.
El secretario de Defensa se apresura a tomar la palabra:
—Es menester emprender acciones militares más contundentes en contra de ISIS; el manejo publicitario que han estado realizando de sus crímenes ha entusiasmado a los extremistas en distintos lugares del mundo. El secretario del Tesoro, por su lado, señala que tiene una presentación sobre la evolución de la economía china y el impacto de una eventual desaceleración del gigante asiático sobre el desempeño de la economía mundial y la estadounidense en concreto. El secretario de Estado insiste en el tema del levantamiento de las sanciones a Irán y la posibilidad de establecer un equipo de monitoreo satelital para vigilar que los persas no violen el acuerdo y también puntualizar sobre los avances en el levantamiento del bloqueo a Cuba.
—Nada de eso me preocupa —dice Obama, mientras se quita el saco y lo cuelga en el respaldo de su silla—; quiero que pospongan todo y se centren en una única cosa…
—Lo que usted disponga, señor presidente.
—Quiero un equipo de trabajo ultraconfidencial que, junto con la CIA y el Pentágono, organicen unos saqueos en San Félix.
– Sorry? -solo alcanza a decir el secretario de defensa.
—Si me permite, Sr. presidente —se incorpora el secretario de Estado—, ¿puedo preguntar dónde queda San Félix?
–  ¿Pero cómo no va a saber donde queda San Félix? Todo el mundo lo sabe que queda al este del municipio Caroni, en el estado Bolívar, en Venezuela y que junto a Puerto Ordaz constituye lo que se conoce como Ciudad Guayana, no confundir con Guyana que es a donde enviamos a la Exxon, según recomendó nuestra agente en Caracas, Maria Corina Machado, nombre clave: María Machado.
—Pero señor presidente—interviene el secretario de comercio— ¿por qué Venezuela? No tenemos problemas con ellos: nos venden el petróleo puntualmente, destruyeron su industria para importar de la nuestra, su crisis nos conviene porque se traen su dinero para acá para mayor seguridad, nos  han enviado sus cerebros mejor formados, hasta los robolucionarios depositan su dinero aquí porque ni ellos mismos confían en su país… Tenemos asuntos más urgentes como la crisis en la eurozona. ¿Por qué no organizamos unos saqueos en Atenas? Creo que tendrían más notoriedad global que en San Phoenix.
– ¡Félix! ¡San Félix! —replica Obama— yo quiero que sea San Félix, chico. Tengo información precisa de nuestra embajada en Caracas del día en que estarán llegando 18 000 pollos a esa ciudad, concretamente a La Granja en la ruta 1 de Vista al Sol. Es una oportunidad que no debemos desperdiciar. Quiero que se disponga todo para que los saqueos se produzcan en la avenida Piar. Quiero que no quede piedra sobre piedra en el mercado de Chirica… ¿Entendido?
— Como usted disponga, señor presidente, pero yo creo…
– ¿Ven? Esa es la diferencia entre Maduro y yo. Él da una orden y todo el mundo lo obedece sin chistar…. Sé que los saqueos de San Félix lo pondrán contra la pared. Tengo meses planificando esto. Son muchas noches sin dormir, estudiando los planos de San Félix, las polleras de San Félix. No quiero que nadie falle esta vez. ¿De acuerdo?… Ya estoy cansado de fracasos, nada de lo que hacemos funciona: llenamos el país de malandros, corrompimos los funcionarios, destruimos sus industrias, acabamos con la red de distribución de alimentos, destruimos su agricultura y su ganadería… ¿Qué más podemos hacer?… Respuesta: ¡San Félix!
—Sí, señor presidente.
— Como usted disponga,
Los secretarios se miraron unos a otros desconcertados, pero pensaron en sus puestos y gritaron a coro:
– ¡Like this!, ¡Like this! …¡Like this It is governed!

Fuente:
http://runrun.es/opinion/humor/218273/obama-y-san-felix-por-laureano-marquez.html
Fotografía: http://aboutcampdavid.blogspot.com/2011/05/camp-david-on-google-maps-and-google.html

sábado, 23 de noviembre de 2013

IUS-EXPRESS

EL UNIVERSAl, Caracas, 20 de noviembre de 2013
¿Justicia penal electrodoméstica?
La utilización de la justicia penal como instrumento que se mueve bajo la coacción del Ejecutivo
ALBERTO ARTEAGA SÁNCHEZ 

Vivimos al margen de la ley y del derecho, pero lo más grave es que nos hemos acostumbrado a ello, sin que nos llamen la atención las manifiestas violaciones a la Constitución y a las normas vigentes.
Con motivo del operativo presidencial que ha decretado, sin sustento legal alguno, el "precio justo" de los electrodomésticos, bajo el alegato de los abusos de comerciantes inescrupulosos que estarían especulando con esos bienes, se ha iniciado, de una parte, una campaña que impulsa a la ciudadanía a adquirir a bajo precio cuantos artefactos encuentren en el mercado de manera tal que "se vacíen los anaqueles", en carrera consumista acelerada y , por la otra, a emprender acciones penales contra algunos comerciantes por especulación o usura, procediendo de inmediato, bajo el alegato de la flagrancia, a su privación de libertad.
Independientemente del problema de fondo, que no es otro que la distorsión económica que se vive en Venezuela y que a todos nos afecta con un prolongado control de cambio, generador de una colosal corrupción que compromete a funcionarios y particulares, pagando los platos rotos los ciudadanos comunes y corrientes, se impone señalar que no podemos ver con indiferencia que, una vez más, bajo la voz de mando del Ejecutivo que ordena cárcel para los que "roban al pueblo", se moviliza el Ministerio Público , se designan fiscales especiales, se encarcelan a los señalados como ladrones sin investigación previa y se habla, sin más, de especulación, aunque no se trate de productos cuyos precios hayan sido fijados por la autoridad o se califica como de usura la comercialización de bienes cuyo beneficio o ventaja notoriamente desproporcionada se presume a priori, ilustrado el hecho con alguna factura o comprobante que pondría de manifiesto el abuso abierto o velado en una negociación y el aprovechamiento de la necesidad ajena.
Comparto la gran preocupación de la colectividad por el alto precio de los electrodomésticos y de los bienes y servicios en general en una realidad económica inflacionaria y de escasez de divisas suministradas al arbitrio del Ejecutivo, con evidentes elementos de corrupción que han producido corrupciones y falsas importaciones al igual que en el pasado, todo ello inherente al sistema de control de cambio instaurado.
Pero no puedo ver con indiferencia la utilización de la justicia penal como instrumento que se mueve bajo la coacción del Ejecutivo que decreta delitos sin ley y ordena detenciones sin orden judicial, bajo el alegato de una pretendida flagrancia que no parece darse, ya que ésta exige que el delito aparezca con evidentes signos de su comisión y no sujeto a la verificación de factura y comprobantes, a los fines de calificar los hechos y si hubiere sorpresa infraganti, ello no debe llevar necesariamente a la detención del presunto autor cuando se dan seguridades de no burlar la acción de la justicia.
Pero además, como siempre, los detenidos son modestos gerentes que terminan cargando con el peso inclemente de la persecución desatada bajo la consigna atractiva, electoral y populista del "precio justo para el pueblo".

domingo, 17 de noviembre de 2013

CONSUMACIÓN

Consumismo, sin consumo
Luis Barragán


El paladín de la guerra económica, suficiente motivo para una amarga derrota de  cualesquiera golpistas que intenta adivinar y adivina, protagonizando la gesta heroica en las amables trincheras de sus ocurrencias, está derrotando – nada más y nada menos – que el capitalismo en Venezuela.  Poco importa si realmente es o lo ha sido, pues basta que Nicolás Maduro lo llame así para recibir el reconocimiento universal.

Los consabidos saqueos, en mayor o menor medida debatidos a través de las redes sociales, advierten cuán lejos llega el gobierno nacional y cuán profundo es el deterioro de los valores que decimos o dijimos compartir alguna vez. Atónitos, basta con deletrear el video de amplísima circulación para decir de un gentilicio: Daka.

El oficialismo no desea discutir el asunto, ni siquiera por la cómoda circunstancia del diputado ’99 de sus tormentos y gozos. Teme a la palabra y no encuentra ni encontrará explicación alguna sobre el garrote de los miles de millones de dólares que dio  a los ciegos que dice – hoy – nos atormentan.

El madurato pelea inclemente contra la sociedad de consumo, agotando los inventarios – sobre todo – electrónicos que dan o dicen dar dicha, estatus y confort.  Promete un televisor de plasma, previa larguísima cola y literal marcaje de los aspirantes, aunque luego no habrá dólares para importarlos, excepto sean de procedencia china, realizando la justicia social.

Lo peor es que la prédica de siempre ha sido contra el consumismo, el consumismo superfluo de los consabidos críticos de las economías del mercado, pasando por alto un dato insólito y dramático: no consumimos ni siquiera los alimentos indispensables, condenados a correr por cualesquiera ferias gubernamentales de los productos de mala calidad con los que dicen garantizar la tal soberanía alimentaria, cola mediante.  El gobierno combate el consumismo, exasperándolo, como un medio para olvidar que no tenemos ya qué consumir, desabastecidos, para sobrevivir.

Fotografías: LB, argas colas para adquir alimentos en Plaza Caracas, 17/11/13.
http://www.analitica.com/va/politica/opinion/8322066.asp

sábado, 16 de noviembre de 2013

IRREFUTABLE

EL PAÍS, Madrid, 17 de noviembre de 2013
A CUARTA PÁGINA
¡Vacíen los anaqueles!
PIEDRA DE TOQUE. La orden del presidente Maduro fue entendida como una carta blanca para el saqueo. Al tiempo que derrotaba la inflación de un puñetazo, se aseguraba gobernar al modo de los dictadores
Mario Vargas Llosa 

Como el desabastecimiento y la carestía estaban haciendo estragos en Venezuela y aumentando el descontento popular, el presidente Nicolás Maduro, que no sabrá mucho de economía pero es hombre de pelo en pecho y bravuconerías, decidió resolver el problema en un dos por tres. Explicó a su pueblo que la alta inflación que padece el país (57%, la más alta de América Latina) es producto de una conjura maquinada por los Estados Unidos, los empresarios y comerciantes acaparadores y los partidos de oposición para destruir la revolución bolivariana o “el socialismo del siglo XXI”. Y, de un plumazo, ordenó bajar los precios de los alimentos y productos electrodomésticos en 50 y hasta 70%, a la vez que mandaba soldados y cuerpos de choque a ocupar los establecimientos comerciales y enviaba a la cárcel a buen número de “conspiradores”, es decir, los dueños de tiendas y almacenes.
La campaña fue lanzada por el presidente Maduro con la consigna de: “¡Vacíen los anaqueles!”. La orden fue entendida por buen número de despistados como una carta blanca para el saqueo y, sobre todo en Valencia, pero también en Caracas y otras ciudades, se produjeron asaltos y pillajes en medio de una soberbia confusión. Era patético escuchar a las sufridas amas de casa venezolanas, explicando a los reporteros de la televisión oficial lo felices que estaban con esas espectaculares rebajas que les permitirían, en adelante, renovar sus neveras y cocinas y asegurar dos comidas diarias para la familia.
Al mismo tiempo que derrotaba la inflación de un puñetazo en la mesa, es decir, subastando y confiscando cadenas de productos alimenticios y electrodomésticos, el presidente Maduro, mediante la aprobación de la Ley Habilitante, se aseguraba los poderes absolutos que durante un año le permitirán gobernar sin leyes, de la manera cómoda y expeditiva de los dictadores. Para conseguir este atributo, la Asamblea Nacional Venezolana procedió a retirarle la inmunidad a una diputada de la oposición, María Mercedes Aranguren, y a reemplazarla por su suplente, el diputado Carlos Flores, quien, de la noche a la mañana (y mediante generosas prebendas) se volvió chavista y votó a favor de la ley de marras.
Las rebajas impuestas en Venezuela acelerarán el desabastecimiento y el mercado negro crecerá
En suma, pasada la ilusión que estas operaciones han creado en una opinión pública desesperada por la corrupción, el empobrecimiento y la anarquía creciente que vive Venezuela, el precio que el país tendrá que pagar por la demagogia irresponsable de estos días será muy alto. Sin duda, contrariamente a los cálculos del Gobierno, se traducirá en una nueva y más aplastante derrota del Gobierno en las próximas elecciones del 8 de diciembre, lo que obligará a aquél, al igual que en las presidenciales, a un nuevo fraude monumental a fin de mantenerse en el poder pese a su descrédito y a la ruina a la que precipita cada día más a su desdichado país.
Venezuela nunca tuvo una agricultura floreciente, a la altura de las enormes posibilidades agrícolas con que cuenta; pero con el chavismo, sus expropiaciones e invasiones, las tomas arbitrarias de fincas y la asfixiante burocratización imperante, la producción agraria en ciertas regiones se redujo a mínimos y en otras simplemente desapareció. El resultado de todo ello es que el país debe importar casi el 95% de lo que consume, algo que en la época del apogeo del petróleo, apenas se advertía. Pero el control revolucionario implantado por Chávez y Maduro en la industria ha rebajado la producción petrolera venezolana de manera radical, a la vez que la política de control de divisas, una de las fuentes más prósperas de la corrupción, ha convertido la obtención de dólares para los comerciantes y empresarios que necesitan importar materias primas y productos del extranjero en una verdadera pesadilla. Sólo los enchufados en el Gobierno consiguen divisas, o los que están dispuestos a pagar por ellas comisiones millonarias. Los otros deben obtener las divisas en el mercado negro, donde el dólar vale diez veces el precio oficial.
Esa es la explicación de la subida desmedida de los precios y del desabastecimiento generalizado. Las valientes rebajas impuestas manu militari por Maduro sólo servirán para acelerar el desabastecimiento generalizado —los anaqueles se quedarán vacíos, en efecto—, y el mercado negro, que crecerá de manera elefantiásica, estará sólo al alcance de los privilegiados, es decir, los favorecidos por el régimen o por la vertiginosa corrupción generada por la política intervencionista en la economía. En otras palabras, la política del socialismo chavista habrá contribuido a agravar las diferencias económicas y sociales que se proponía abolir.
Mientras tanto, el Partido Comunista chino decide ampliar los mercados libres ya existentes
Al mismo tiempo que ocurrían estas cosas en Venezuela, en Pekín, el Comité Central del Partido Comunista Chino, anunciaba una nueva política económica, ampliando los mercados libres ya existentes para asegurar una mejor distribución de los recursos y permitir una participación de empresas privadas, tanto chinas como extranjeras, en las industrias de Estado. (Advertía también, eso sí, que esta apertura económica no tendría su correspondencia política, pues el Partido Comunista seguirá siendo el árbitro supremo de la vida social). Es improbable que el Partido Comunista chino adopte estas medidas de inequívoco sesgo capitalista por una conversión ideológica y que las emprenda con felicidad. No, se resigna a ellas porque, fiel al pragmatismo tradicional de su cultura, ha comprendido que el colectivismo y el estatismo económico llevan a la ruina a los países y, además de empobrecerlos y atrasarlos, multiplican las injusticias sociales, creando una distancia creciente entre los funcionarios privilegiados de la nomenclatura, y los ciudadanos comunes y corrientes que, además de padecer la inseguridad y el temor, viven haciendo colas, ganando salarios miserables y sin la menor igualdad de oportunidades. Estas verdades elementales, que ya llegaron a la Unión Soviética antes de su desplome, y que empiezan a apuntar, aunque muy tímidamente todavía, en Cuba, parecen fuera del alcance intelectual y del olfato político del presidente Maduro y sus asesores económicos.
No es difícil prever, por eso, lo que depara el futuro inmediato a Venezuela, un país que dada su cuantiosa abundancia de recursos debía tener los más altos niveles de vida de América Latina.

En vista de que el desabastecimiento y la carestía —que obedecen a leyes económicas y no a ucases políticos— se agravarán, el siguiente paso del régimen será proceder a la estatización progresiva de las tiendas y comercios que “conspiran” contra la revolución, especulando y hambreando al pueblo. Los pequeños espacios de economía privada se irán cerrando hasta desaparecer y caer en manos de una burocracia inepta y corrompida, de modo que la racionalización de los productos de la canasta familiar, que en buena parte ya existe, se irá extendiendo como una hidra por todos los resquicios de la economía hasta hacer de Venezuela un país tan estatizado como Cuba o Corea del Norte. Corolario inevitable de esta hegemonía estatal: la desaparición de los escasos medios de comunicación independientes que a costa de enormes sacrificios y valentía resisten todavía el acoso gubernamental.
¿Habrá valido la pena todo lo que ha significado en ilusiones, esfuerzos y violencias la revolución chavista? Es verdad que la democracia que ella trajo era ineficiente, derrochadora, demagógica y bastante insensible a los grandes problemas sociales. Y había generado por eso un gran descontento en un pueblo que ingenuamente vio —una vez más en la desgraciada historia de América Latina— en un caudillo carismático y lenguaraz a su salvador. El resultado está a la vista: una Venezuela empobrecida, enconada, devastada por la demagogia y la corrupción, llena de nuevos ricos mal habidos, que, una vez que recupere la libertad y la sensatez, tardará muchos años en recuperar todo lo que perdió con el desplome de su democracia.

Ilustraciones: Pedro León Zapata (El Nacional, Caracas, 09/11/13) y  Fernando Vicente. (El País, Madrid, 17/11/13).

lunes, 30 de septiembre de 2013

MEMORANDUM

EL NACIONAL, Caracas, 15 de agosto de 1997
Saqueado camión en Puerto La Cruz

BARCELONA (ESPECIAL) - Un camión perteneciente a la empresa Parmalat que procedía de Valle de La Pascua, con un cargamento de queso, fue saqueado por varios desconocidos en la vía alterna frente a la UDO en Puerto La Cruz, dijo la Policía Metropolitana.
Según el chofer Agustín Torres Maestre, unas 10 personas lo interceptaron cuando se desplazaba por la vía con el camión cava Chevrolet 350, placas 091-JAA.
Dijo que los sujetos bajo amenazas de muerte, lo despojaron de 10 cajas de queso amarillo y 20 unidades de queso, por un valor superior al medio millón de bolívares.
Los asaltantes que lo atacaron, a sólo 100 metros de la Universidad de Oriente, núcleo de Anzoátegui, huyeron rápidamente a pie internándose en los predios de esa casa de estudios.
Evaristo Marín

PÁNICO DE CLASE

Comentario
Guillermo Aveledo Coll

Vi el video del saqueo a la gandola del viernes, que da una mejor perspectiva que haber visto las cosas de cerca. Por ahí se planteó un debate sobre el caos que sobrevendría tras un cataclismo natural. Temo más una expropiación masiva que al caos momentáneo.
El caos dura poco. La expropiación, en cambio, dura todo lo que dure el gobierno, y más allá.
Viendo el video, noto varias cosas: 1) la ausencia relativa de violencia (acaso porque no fue necesaria); 2) el modo en que muchos motorizados no se detuvieron al saqueo (sea por remilgos, por falta de espacio, o qué se yo); 3) que no llegarían a 50 las motos involucradas; 4) recordar que en desastres naturales los saqueos son normales, en todas las culturas (el caso de Japón fue tan excepcional...), mientras no hay rescate a la vista.
De veras, creo que la reacción al hecho combina algo del pánico de clase con desesperanza aprendida. Al Estado le temo más.

https://www.facebook.com/gaveledo?hc_location=stream
Véase: http://www.youtube.com/watch?v=hXggyu7zD-s
Gobierno: oposición y sus ensayos de saqueos http://www.lapatilla.com/site/2013/09/19/maduro-fedecamaras-nos-plantea-una-batalla-pues-se-la-daremos/