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domingo, 4 de febrero de 2018

COMUNICACIÓN CON DIOS

Evangelio Dominical: La suegra de Pedro
José Martínez de Toda, S.J.

Comentario dialogado sobre el Evangelio que se proclama el quinto Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo B, correspondiente al domingo 4 de febrero de 2018.  La lectura es tomada del Evangelio según San Marcos 1, 29-39

“Todo el mundo te busca” 

¿Dónde ocurrió la curación de la suegra de Pedro?

Eso ocurrió en Cafarnaún, junto al mar de Galilea. Jesús había vivido de niño y de joven en Nazaret, pero ahora hace de Cafarnaún su hogar.

Era sábado. Jesús había estado por los pueblos enseñando y curando enfermos. Esa mañana llegó a Cafarnaún e inmediatamente se fue a la Sinagoga. Allí la gente comentaba que enseñaba con autoridad, y vio cómo expulsó un espíritu malo.

A mediodía va a la casa de Simón Pedro, donde él vivía. Pero se encontró con que la suegra de Pedro estaba enferma. Jesús se acerca, la toma de la mano y "la fiebre la dejó". Y ella se puso a servirles (Marcos 1, 31). 

Es curioso que recién curada se puso a servirles. ¿Qué hay detrás de este dato?

Había un grupo de mujeres que "seguían y servían [a Jesús] cuando estaba en Galilea" (Marcos 15, 41). Ellas eran, por tanto, discípulas y "diaconisas" en la primera comunidad de seguidores de Jesús. Quizá la suegra de Pedro era una de esas discípulas y servidoras de Jesús, que después fueron con Él hasta la cruz: un grupo fiel, servicial y comprometido.

Esta actitud de servicio, adoptada en primer lugar por las mujeres, contrasta con la actitud cómoda y egoísta de los hombres, que se pelean por los primeros puestos y ansían el poder en el grupo (cf. Marcos 9,33-34; 10, 35-37). En el Evangelio las mujeres sirven más que los hombres. A ellos Jesús tiene que enseñarles que quien quiera ser el más grande y el primero, tiene que ser el servidor [diakonos] de todos. Así se parecerán al Maestro, que no vino a ser servido sino a servir (Marcos 10,45).

La suegra de Pedro, una vez sanada, se puso el delantal y les sirvió. La esencia del seguidor es el servicio. Jesús es el ideal de mi búsqueda.

Las noticias de las curaciones de Jesús se riegan por Cafarnaún, y al atardecer, cuando acaba el descanso sabático, traen a los enfermos adonde está Jesús, para que los sane. Y Jesús curó a muchos. El entusiasmo y el agradecimiento de la gente es indescriptible.

Cafarnaúm estaba conmocionada: «La población entera se agolpaba» en torno a Jesús.

Jesús tiene que descansar en la noche. Pero Él se levanta temprano, todavía estando oscuro, entre las tres y las seis de la mañana, mucho antes del amanecer y va a orar.

¿Por qué? ¿No debería descansar para poder seguir caminando, predicando y atendiendo a los enfermos?

Cuando nos paseamos por la calle, vemos a las personas, celular en mano, comunicándose con sus papás, amigos, novios, compañeros de trabajo... Hay una necesidad imperiosa de estar conectados.

Para Jesús, Dios Padre es lo más importante. De Él depende su Misión. Él lo orienta sobre lo que tiene que hacer en la tierra. Por eso Él ora.

(Pagola).

Hay un tono de reproche en la declaración ‘todos te buscan’. Como si Jesús hubiera errado, al buscar tiempo para orar a solas. Como si le dijeran: “Ya habrá tiempo de sobra para orar, pero en este momento está la gente, mucha gente, que está ilusionada por verte”.

El ministerio de Jesús es nuevo, y los discípulos están emocionados por tanta multitud que lo busca ansiosa. Le quieren decir: “¡Ven, Jesús! ¡El deber llama! ¡Oportunidades como ésta no aparecen todos los días! Puedes orar mañana. Ven ahora y encárgate de esta multitud”.

Es la tentación del triunfalismo, del éxito y del espectáculo. Pero ése no es el camino de Jesús. Jesús no se deja programar desde fuera por el entusiasmo popular. Sólo piensa en el proyecto de su Padre. Nada ni nadie lo apartará de su camino. Hay aldeas que todavía no han escuchado la Buena Noticia de Dios: «Vamos… para predicar también allí».

La oración es comunicación con Dios, es el lenguaje del amor.

El mundo de Jesús es su Abba, su padre, y la oración es su celular, su medio de conexión con Dios. La oración es la manera de decir a su Padre “Me importas, te quiero”.

También a nosotros nos conviene abrir el corazón de par en par a Dios. En la mañana darle gracias por el nuevo día. Pedirle fuerza para enfrentarse a la vida. Pedirle sabiduría para hacer su voluntad. Pedirle amor para encajar las pedradas y sentir compasión por los necesitados.

En medio de su intensa actividad de profeta itinerante, Jesús cuidó siempre su comunicación con Dios en el silencio y la soledad. Jesús solía retirarse de noche a orar.

¿Cómo aplicar esto al momento actual?

Hay teólogos, predicadores y catequistas, que hablan mucho de Dios, pero hablan poco con Él. No saben estar a solas con el Padre. Caen en el activismo, el desgaste y el vacío interior. Asisten a muchas reuniones de trabajo, pero les cuesta retirarse a descansar en la presencia de Dios y llenarse de su paz.

Necesitamos tener la fuerza espiritual necesaria para enfrentar tantos problemas que nos rodean.

Afortunadamente, hoy día en el cristianismo contemporáneo se va despertando la necesidad de cuidar más la comunicación con Dios, el silencio y la meditación, la vida contemplativa, la oración. (Pagola)

Para ello hay varios modelos: los Ejercicios Espirituales en retiro o en la vida corriente, la Lectura Orante de la Biblia, etc.

Jesús nos invita no sólo a buscarle sino a imitarle. Quiere que cualquier día nuestro sea como el de Él: con el celular de la oración, la predicación de la palabra y de la vida, y el servicio a los demás.

Hay una bella poesía sobre el servicio. Es del poeta Rabindranath Tagore (de la India). Se titula “Dormía y soñaba”. Dice así:


Desperté, y vi que la vida era servicio.

Serví, y vi que el servicio era alegría> (R. Tagore).  

Fuente:
Cfr.
Ilustración: Carl Bloch.

ORACIÓN DE INTERCESIÓN

NOTITARDE, Valencia, 3 de febrero de 2018
“Caminando con Cristo”
La evangelización y la fe (Mc. 1, 29-39)
Joel de Jesús Núñez Flautes

El evangelio de este domingo nos presenta a Jesús saliendo de la sinagoga de Cafarnaúm, donde predicaba la Buena Nueva del evangelio, mucha gente le seguía, su fama iba creciendo y al salir de la sinagoga fue a la casa de Simón y Andrés: la suegra de Simón estaba enferma, le pidieron que la curara y Jesús la sanó, le dio la mano y la levantó de la cama y ella se puso a servirles. Aquí podemos ver como Jesús no tiene ningún reparo de curar en sábado y mucho menos de curar a una mujer, a la que toca y la levanta de su enfermedad. La ley judía prohibía realizar cualquier trabajo o acción en sábado y Jesús aquí muestra la misericordia de Dios que se acerca al ser humano para sanarlo en su cuerpo y en su espíritu; para liberarlo de aquello que lo mantiene postrado. Vemos también, en esta primera parte del texto del evangelio de hoy, como le piden a Jesús que sane a la suegra de Simón, a quien Jesús llamará después Pedro y dejará como jefe visible de su Iglesia. Es la oración de intercesión, de súplica ante Dios que escucha a sus hijos que le piden y suplican con fe. Aquí hay una enseñanza para nosotros, necesitamos orar, interceder ante Cristo Jesús por tantas necesidades personales, familiares y del mundo entero. Dios quiere que sus hijos se acerquen a Él con fe y confianza. Jesús iba predicando por todos los pueblos de Galilea, en las sinagogas, en medio de las multitudes para suscitar en ellos la fe y la confianza en Dios Padre que nos ama y atiende nuestras necesidades espirituales y materiales.

La gente viendo el poder divino de Jesús, su forma de hablar y actuar, le presentaban muchos enfermos y endemoniados; se los presentaban de noche, después que pasara la prescripción del sábado, porque estaba temerosos del juicio de los escribas y fariseos y Jesús los sanaba y liberaba del mal y despertaba la fe en ellos.

IDA Y RETORNO: Se acerca la Cuaresma, tiempo de conversión.

Fuente:
Cfr. Isabel Vidal de Tenreiro y la presentación de Jesús en el templo: http://www.elimpulso.com/opinion/buena-nueva-velas
Ilustración: José Luis Castrillo.

domingo, 8 de febrero de 2015

PREDICACIÓN

NOTITARDE, Valencia, 8 de febrero de 2015
“Caminando con Cristo”
La Evangelización y la Fe (Mc. 1, 29-39)
Pbro. Lic. Joel de Jesús Núñez Flautes

El evangelio de este domingo nos presenta a Jesús saliendo de la sinagoga de Cafarnaúm, donde predicaba la Buena Nueva del evangelio, mucha gente le seguía, su fama iba creciendo y al salir de la sinagoga fue a la casa de Simón y Andrés: la suegra de Simón estaba enferma, le pidieron que la curara y Jesús la sanó, le dio la mano y la levantó de la cama y ella se puso a servirles. Aquí podemos ver como Jesús no tiene ningún reparo de curar en sábado y mucho menos de curar a una mujer, a la que toca y la levanta de su enfermedad. La ley judía prohibía realizar cualquier trabajo o acción en sábado y Jesús aquí muestra la misericordia de Dios que se acerca al ser humano para sanarlo en su cuerpo y en su espíritu; para liberarlo de aquello que lo mantiene postrado. Vemos también, en esta primera parte del texto del evangelio de hoy, como le piden a Jesús que sane a la suegra de Simón, a quien Jesús llamará después Pedro y dejará como jefe visible de su Iglesia. Es la oración de intercesión, de súplica ante Dios que escucha a sus hijos que le piden y suplican con fe. Aquí hay una enseñanza para nosotros, necesitamos orar, interceder ante Cristo Jesús por tantas necesidades personales, familiares y del mundo entero. Dios quiere que sus hijos se acerquen a Él con fe y confianza. Jesús iba predicando por todos los pueblos de Galilea, en las sinagogas, en medio de las multitudes para suscitar en ellos la fe y la confianza en Dios Padre que nos ama y atiende nuestras necesidades espirituales y materiales.

La gente viendo el poder divino de Jesús, su forma de hablar y actuar, le presentaban muchos enfermos y endemoniados; se los presentaban de noche, después que pasara la prescripción del sábado, porque estaba temerosos del juicio de los escribas y fariseos y Jesús los sanaba y liberaba del mal y despertaba la fe en aquellas personas que acudían a Él y salían alabando a Dios Padre por los milagros y bendiciones recibidas. Jesús no dejaba de trabajar por extender y manifestar al mundo el Reino de Dios; así enseñaba a sus discípulos, a los que luego va a enviar por todas partes como apóstoles; que es necesario predicar y anunciar el evangelio de salvación, que muchos más se acerquen a Dios. Les enseñaba que Dios tiene poder para vencer y someter al mal que quiere apartar al ser humano de Dios.
Jesús combinaba su trabajo apostólico con la oración, con la intimidad que tenía con Dios Padre; por eso, en la madrugada, antes del amanecer, iba a solas a orar, a ponerse en las manos de su Padre y después salía a anunciar la Buena Nueva, consolar, sanar, liberar y acercar muchos corazones a Dios, que estaban apartados por el pecado. Los cristianos católicos necesitamos entender y aprender de nuestro Maestro y Señor que oración y misión, vida espiritual y servicio, intimidad con Dios y apostolado van de la mano. Para no predicarnos a nosotros mismos, para que podamos lograr frutos, para que recobremos fuerzas en el cansancio, para que podamos tener ánimo y alegría de predicar el evangelio es necesario orar y buscar espacios durante el día para estar a solas con Dios y descansar en Él.

Jesús enseñó a sus discípulos que lo buscaban cuando se apartaba a orar, la importancia de la oración, pero también de la misión; de salir por todas partes, a otros lugares a llevar el evangelio, a suscitar y despertar la fe en los corazones de los seres humanos que se ven sumergidos en la desesperanza, el pesimismo, la soledad y el vacío existencial. Los cristianos católicos necesitamos tomar conciencia que desde el bautismo somos misioneros y que debemos salir a evangelizar para que muchas personas se acerquen a Dios y reciban de Él bendiciones y la trasformación de sus vidas. Un cristiano que no ora ni evangeliza, no ha entendido ni meditado en la vida y obra de Nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. Levantémonos como la suegra de Pedro y salgamos a servir a los hermanos y traerlos a la Eucaristía, centro y culmen de nuestra fe cristiana católica y de la Eucaristía salgamos a llevar la Buena Nueva del evangelio, dando testimonio de Iglesia, de comunidad de fe que sale al encuentro de los hermanos.
IDA Y RETORNO: Agradezco a mi arzobispo Mons. Reinaldo Del Prette y a la rectora de nuestra querida UC, Jessy Divo de Romero, el haberme designado como Director de Capellanía de nuestra alma mater. Allí me venía desempeñando como Capellán adjunto, al lado del Padre Pitter, Director saliente, y venimos realizando un importante trabajo y de presencia de Iglesia en nuestra UC. Agradecimiento al trabajo realizado por el Padre Pitter y sabemos que seguimos contando con su aporte y labor pastoral. Gratitud con todo el Equipo y personal de Capellanía que me acompaña en esta importante labor evangelizadora Dios bendiga nuestra UC.
Pjoel_15895@hotmail.com  Twitter: @padrejoel95

Cfr. José Martínez de Toda (SJ): http://www.homiletica.org/PDF4/aahomiletica019338.html
Fotografías: LB, andamio en la Iglesia de San Francisco para sustituir una vieja viga que cedió por otra metálica. Caracas, 07/02/2015.

Nota LB: El sábado 7 de los corrientes, en la homilía tempranera, misa previa a los Ejercicios Ignacianos, el Padre Martínez de Toda aludió a la Iglesia como el lugar más adecuado, sereno y confiable para orar, así como Jesús se apartó en una playa para hacerlo con sus discípulos. En su homilía de hoy domingo, el Padre Javier Arellano, citando el testimonio de otros sacerdotes amigos, dijo de la necesidad de vencer la rutina y la victimización para lograr la "triple r": redescubrirnos, reiventarnos y renovarnos.

DIAKONÍA

San Marcos,1: 29-39
Jesús no vino a ser servido, sino a servir
Fray Marcos (Rodríguez)

Introducción
Recuerda que los evangelios no son crónicas de sucesos. Son teología narrativa. No tiene ninguna importancia que las palabras de Jesús sean exactamente las que él pronunció; ni que los hechos narrados hayan acontecido así, en un momento y lugar determinado.
Lo importante es el mensaje que quieren trasmitirnos y que seamos capaces de traducirlo a nuestro lenguaje, de manera que todos podamos entenderlo. Para ello es imprescindible que nos coloquemos en el ambiente de la época y conozcamos las características de aquella cultura. Es lo que intento.
Contexto
Seguimos en el primer día de la actuación de Jesús. Marcos intenta perfilar a grandes rasgos con firmes trazos, la figura de Jesús. No debemos pensar en una crónica de diario, sino en un montaje programático, para hablarnos de la manera habitual que tenía Jesús de desarrollar su ministerio.
No podemos desligar la perícopa que hemos leído hoy de la del domingo pasado. Ambas forman un todo teológico progresivo, que empieza en el lugar de oración del pueblo, la sinagoga, y termina orando solo en descampado. Allí revive la experiencia de Dios, que le permite hablar y actuar con autoridad.
Explicación
El paso de la sinagoga a la casa, y después a la calle, nos dice que Jesús lleva la salvación a todos los lugares en donde se desarrolla la vida y a todas las personas que tienen necesidad de liberación.
Con toda naturalidad se nos habla de la suegra de Pedro, aunque nunca se hable de la esposa. En aquella sociedad era impensable el estado de soltero, y Jesús dio por buenas las normas existentes con relación a la sexualidad, al matrimonio o a la familia.
Las mujeres se casaban a los 12 ó 13 años; los hombres, a los 14 – 15. Recordad que no formaban una familia aparte, sino que seguían integrados en el clan. La media de vida era de treinta y pocos años. Si no se casaban a esa edad, no tenían tiempo de educar a sus hijos hasta que ellos mismos se casaran.
Los cambios que después se produjeron en la doctrina sobre la sexualidad, no se pueden vender como cristianismo.
“La cogió de la mano y la levantó. Para decir que la levantó, Marcos emplea hgeiren, el mismo verbo, con el que designa la resurrección. Está claro el sentido que le quiere dar.
“Se le pasó la fiebre y se puso a servirles”. Jesús cura para que la mujer pueda servir. En el mundo griego, el servicio (diakonía) se consideraba una deshumanización. En las primeras comunidades cristianas, era el signo de seguimiento de Jesús.
El verbo que se utiliza en griego es dihkonei = servía. Los cristianos eligieron precisamente la palabra “diakonía” para expresar el nuevo fundamento de las relaciones humanas en la comunidad. El mismo Jesús dirá que no ha venido a ser servido, sino a servir.
“Al anochecer...” Nos está indicando que los que se admiraban de las palabras y obras de Jesús, no habían superado la dependencia de la Ley, que era la causa de la opresión. Al ponerse el sol terminaba el sábado, y la obligación de descanso. Por lo tanto, ya podían ellos llevar a los enfermos y Jesús curar, sin faltar al primer precepto de la Ley.
“Cura a muchos y expulsa muchos demonios”. Todos buscan a Jesús para ser curados. Aquí debemos hacer una profunda reflexión. En todos los evangelios se comienza con un éxito espectacular de la predicación de Jesús. Más tarde se verá que no les interesa nada más que ese beneficio material de ser atendidos en sus necesidades.
“Se marcha a descampado y allí se puso a orar”. Es muy significativo que en muchos lugares de los cuatro evangelios se diga que Jesús se retiró a orar. "Se levantó de madrugada, se fue a un descampado y allí se puso a orar". "Pasó la noche en oración". "Por la mañana estaba allí sólo".
Es la clave de la vida de Jesús. Esta necesidad de la oración echa por tierra nuestra concepción mitológica de la figura de Jesús. Si era la segunda persona de la Trinidad, si era Dios entendido literalmente, ¿qué necesidad tenía de orar? O ¿se trataba de un paripé para enseñar a los otros lo que tenían que hacer, aunque él no lo necesitara? No, realmente lo necesitaba como verdadero ser humano que era. Descubrir lo que era su Abba para él, fue la clave de su espiritualidad.
El domingo pasado decía el evangelio que hablaba con autoridad, no como los letrados. La clave está en este descubrimiento continuado de la presencia de Dios en él. A pesar de la absorben­te actividad, encontraba tiempo para estar a solas consigo mismo y cargar las baterías. Los evangelios nos dicen que también iba al templo, pero el verdadero encuentro con Dios lo realizaba a solas y en medio de la naturaleza.
“¡Todo el mundo te busca!” En el relato encontramos tres exageraciones intencionadas: todo el mundo te busca; la población entera; todos los enfermos y poseídos.
Los discípulos están en la misma dinámica que la gente. No quieren que su Maestro pierda la ocasión de afianzar su prestigio y su poder. Pero Jesús sabía muy bien lo que tenía que hacer: “Vámonos a otra parte”. Ha venido para predicar, no para presumir y arrollar con un éxito espectacular.
El evangelio es buena noticia, pero no siempre la buena noticia coincide con lo que la gente espera. Deja entrever que la búsqueda es sólo interés egoísta.
APLICACIÓN
Todos los evangelios empiezan constatando la euforia de la gente en el seguimiento de Jesús. Pero poco a poco, se va apoderando de la gente, primero la decepción, después el abandono, y finalmente la oposición total.
En Juan este proceso se  escenifica de manera genial en un solo capítulo. En el capítulo 6, después de la multiplicación de los panes, quieren hacerle rey por la fuerza, y terminan abandonándole todos diciendo: “duras son estas palabras, ¿quién puede hacerle caso?”
El por qué de esta actitud es claro: Todos se apuntan a los aspectos liberadores de la enseñanza de Jesús. Están encantados de ser curados, de ser liberados, de ser queridos. Lo malo empieza cuando se descubren las exigencias del mensaje: tienes que curar al otro, tienes que servir, tienes que amar…
Si tomásemos conciencia del por qué de este cambio en la gente, tal vez empezásemos a comprender dónde falla nuestro cristianismo.
La respuesta está en el relato de la curación de la suegra de Pedro. Jesús cura para que seamos capaces de servir. Esto es lo que no nos gusta del mensaje.
Cuando va dejando claro que Dios no es un tapagujeros, que su predicación lo que persigue es cambiar las actitudes fundamentales del ser humano y convertirle en libre servidor en vez de opresor del otro, la gente empieza a sentirse incómoda.
Pablo nos dice: Se despojó de su rango, tomó la condición de esclavo, pasó por uno de tantos, actuó como un hombre cualquiera, se sometió a la muerte... ¿A quién de nosotros se le habría ocurrido asumir semejante programa de vida?
El evangelio no habla en ningún caso de resignación ante cualquier clase de mal, sea físico, sea psíquico, sea moral. Pero no identifica la salvación con la supresión del mal. Todo lo contrario, afirma expresamente que la verdadera salvación puede alcanzarla todo hombre a pesar del mal que nos rodea (bienaventuranzas).
Siempre que se pueda, se debe suprimir, pero la victoria contra el mal no está en suprimirlo, sino en evitar que te aniquile. Aquí está la superación de la teología de la liberación. Toda verdadera teología es liberadora, pera esa liberación no siempre coincide con la eliminación del opresor. Aún permaneciendo el opresor, el oprimido puede ser libre y plenamente humano. Suprimido el opresor, puede ser sustituido por cualquiera de los que antes fueron oprimidos.
La solución al problema vital del hombre no puede venir de fuera, la tenemos que encontrar dentro. Sólo un conocimiento de lo hondo del ser nos descubrirá lo que somos. El hombre tiene que aceptar sus limitaciones. Pero tiene que descubrir que esas limitaciones no le impiden alcanzar su plenitud. Conocerme a mí mismo es conocer a Dios como base y fundamento de mi propio ser. Ser fiel a sí mismo es la única manera de ser fiel a Dios.
La solución al problema de nuestra existencia sólo podemos encontrarla en nuestro interior. Yo, como mónada aislada y materializada, no era nada, no soy nada y nada seré. Quien llega a ver esto con toda claridad, ha solucionado el problema del bien y del mal. El pretérito y el futuro del hombre están más allá de su individualidad. Sin nos encerramos en nuestro ego, pretendiendo que nuestro ser limitado sea absoluto, no habrá solución.
El gran fallo del cristianismo fue convertir la buena noticia liberadora del evangelio en una religión. La buena noticia de Jesús consistió en liberar al ser humano de todo lo que le impide ser él mismo, incluida la religión.
El organigrama de una religión, nos da seguridades y nos sumerge en la ilusión de ser algo absoluto. Jesús no ha venido a resolver los problemas materiales de los hombres, ni a liberarle de las limitaciones de su naturaleza, sino a enseñarnos cómo podemos ser libres a pesar de los problemas, aunque no se resuelvan. Hay problemas que no tienen solución, pero una vida más humana siempre es posible.
Meditación-contemplación
Se levantó de madrugada,
se fue a descampado y allí se puso a orar.
El mensaje no puede ser más claro.
No puede haber espiritualidad sin verdadera contemplación.
No se trata de “rezar”, sino de fundirse con el Abba.
……………………
No es suficiente rezar ni meditar.
Lo que te cambiará será la contemplación,
que es la conexión con lo Absoluto que hay en ti.
Lo importante no es la cantidad,
sino la intensidad de la conexión.
………….
Si hacemos pasar una corriente
por un hilo enrollado en una barra de acero,
un instante de conexión a la corriente
es suficiente para que la barra quede inmantada.
………….
El conseguir la conexión puede llevar horas, días o años.
El quedar impregnados de Dios
es cuestión de un instante.

Fuente:
http://www.feadulta.com/anterior/Ev-mc-01-29-39-MR.htm
Ilustración: Patrick Henry Bruce.

NUESTRO PROBLEMA

Retirarse a orar
José Antonio  Pagola

En medio de su intensa actividad de profeta itinerante, Jesús cuidó siempre su comunicación con Dios en el silencio y la soledad. Los evangelios han conservado el recuerdo de una costumbre suya que causó honda impresión: Jesús solía retirarse de noche a orar.
El episodio que narra Marcos nos ayuda a conocer lo que significaba la oración para Jesús. La víspera había sido una jornada dura. Jesús «había curado a muchos enfermos». El éxito había sido muy grande. Cafarnaúm estaba conmocionada: «La población entera se agolpaba» en torno a Jesús. Todo el mundo hablaba de él.
Esa misma noche, «de madrugada», entre las tres y las seis de la mañana, Jesús se levanta y, sin avisar a sus discípulos, se retira al descampado. «Allí se puso a orar». Necesita estar a solas con su Padre. No quiere dejarse aturdir por el éxito. Sólo busca la voluntad del Padre: conocer bien el camino que ha de recorrer.
Sorprendidos por su ausencia, Simón y sus compañeros corren a buscarlo. No dudan en interrumpir su diálogo con Dios. Sólo quieren retenerlo: «Todo el mundo te busca». Pero Jesús no se deja programar desde fuera. Sólo piensa en el proyecto de su Padre. Nada ni nadie lo apartará de su camino.
No tiene ningún interés en quedarse a disfrutar de su éxito en Cafarnaúm. No cederá ante el entusiasmo popular. Hay aldeas que todavía no han escuchado la Buena Noticia de Dios: «Vamos… para predicar también allí».
Uno de los rasgos más positivos en el cristianismo contemporáneo es ver cómo se va despertando la necesidad de cuidar más la comunicación con Dios, el silencio y la meditación. Los cristianos más lúcidos y responsables quieren arrastrar a la Iglesia de hoy a vivir de manera más contemplativa.
Es urgente. Los cristianos, por lo general, ya no sabemos estar a solas con el Padre. Los teólogos, predicadores y catequistas hablamos mucho de Dios, pero hablamos poco con él. La costumbre de Jesús se olvidó hace mucho tiempo. En las parroquias se hacen muchas reuniones de trabajo, pero no sabemos retirarnos para descansar en la presencia de Dios y llenarnos de su paz.
Cada vez somos menos para hacer más cosas. Nuestro riesgo es caer en el activismo, el desgaste y el vacío interior. Sin embargo, nuestro problema no es tener muchos problemas, sino tener la fuerza espiritual necesaria para enfrentarnos a ellos.

Fuente:
http://www.feadulta.com/anterior/Ev-mc-01-29-39-Pag.htm
Ilustración: Han van Meegeren.

martes, 7 de febrero de 2012

MÓVIL DIVINO








Extraordinaria alusión del Padre Martínez de Toda (SJ), en su homilía del domingo próximo pasado: la oración es el celular que nos comunica con Dios. Todo en el marco de las exigencias cristianas: orar, predicar y actuar.

La homilía en cuestión se encuentra en:

http://www.jesuitas.org.co/index.php?option=com_content&view=article&id=768&Itemid=97

Ilustración: Cristo de Taxco, México.