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domingo, 19 de noviembre de 2017

DECISIONÉTICA

De Ginebra a Rupununi
Luis Barragán

El 16 de diciembre de 2016, transitando de las manos de Ban Ki-moon a las de António Guterres, la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) fijó el plazo perentorio de un año para remitir el conflicto territorial a la Corte Internacional de Justicia (CIJ),  de no alcanzar Venezuela y Guyana una negociación exitosa en el marco del Acuerdo de Ginebra.  Poco tiempo después, Guterres nombra a D.H. Nylander, con experiencia en el conflicto colombiano,  como su representante personal con un “reforzado mandato de mediación”, cuyo desempeño no es exactamente al del consabido Buen Oficiante.

Demasiado poco o nada, excepto el ocupante de Miraflores, los venezolanos sabemos de las efectivas diligencias de tan alta representación respecto al Esequibo, además, oficial y públicamente reunido en varias ocasiones con la oposición guyanesa, como no la ha  hecho debidamente con la venezolana.  Expectantes, esperamos el vencimiento del plazo, aunque lo más sensato, incluso, para Georgetown, es el de perfilar las mejores posibilidades que todavía ofrece el camino abierto en la capital suiza por 1966.

Nada más oportuno que traer a colación el magnífico título de Guillermo Guzmán Mirabal, sustentado en una pormenorizada investigación y sugestiva interpretación de los archivos del otrora canciller Ignacio Iribarren Borges: “Del Acuerdo de Ginebra a la rebelión del Rupununi. Tres años del proceso de la Guayana Esequiba (1966-1969)” [Academia Nacional  de la Historia, Caracas, 2016].  La extraordinaria edición de tan atractivo diseño de portada, nos conduce a la preparación y consumación del levantamiento acaecido en el vecino país oriental que comprometió también la atención y los esfuerzos del nuestro, no  sin relacionar lo que constituyó toda una Política de Estado, ciertamente sacrificada en el presente siglo, entendido el ámbito exterior como un asunto de exclusiva y arbitraria competencia presidencial.

A la decidida sistematización de los hechos, contextualizadas las más variadas vicisitudes reportadas por una reclamación persistente, legítima e histórica, se une una claridad conceptual que, en cierta clave de literatura de suspenso, nos remite exitosamente a un importante y grave proceso para la toma de decisiones. Por lo pronto, más allá del específico o concreto asunto tratado, nos impone, por una parte, del cuidadoso, quirúrgico y sobrio proceso que caracterizaba toda decisión de Estado y, por consiguiente, la innegable vocación de estadistas de muchos de los que lo concursaban y, por sus aportes directos indirectos a la discusión, daban también  testimonio desde la oposición, en evidente contraste con el presente; y, por otra, ejemplificando la buena praxis académica, subraya no sólo la importancia del hallazgo de una documentación inédita, sino la del adecuado y profesional tratamiento que merece.

Cumplido el periplo entre el Acuerdo de Ginebra y la rebelión del Rupununi, seguramente quedaron en el tintero del investigador otras inquietudes relacionadas que ojalá podamos conocer más adelante. El aporte de Guzmán Mirabal, por cierto de una modestia personal que agradecemos, contrastante con la inútil estridencia de aquellos que trillan viciosamente el mismo sendero, demuestra que la sociedad civil, por sus académicos y activistas sensibilizados por el tema esequibano, es – necesario reconocerlo -  la que lo mantiene en pie,  frente al liderazgo político confundido en el tablero de las realidades que lo sofocan. Acotemos, por ello, el silencio generalizado ante el plazo que vencerá el 16 de diciembre de 2017, que habla más de la perplejidad que de la prudencia, del extravío que de la conducción, de la enfermiza inmediatez que de la weberiana ética de la responsabilidad.

20/11/2017:
http://guayoyoenletras.net/2017/11/20/de-ginebra-a-rupununi

viernes, 24 de marzo de 2017

DIDÁCTICA DEL PROBLEMA ESEQUIBANO

¿Cuál es la historia detrás del conflicto territorial de la Zona en Reclamación?
Por #MonitorProDaVinci | 9 de abril, 2015

1. Las primeras disputas

Los inicios de la disputa territorial del Esequibo se remontan al siglo XIX con el Reino Unido y han continuado con la República Cooperativa de Guyana, luego de su independencia en 1966. La reclamación venezolana se fundamenta en los territorios comprendidos por la Capitanía General de Venezuela, creada en 1777. En ella se establecía la frontera este en el río Esequibo y fue utilizada para definir el territorio venezolano en los textos constitucionales surgidos de la conformación de la República.

Tanto el Reino Unido como Guyana han afirmado que el territorio al occidente del río Esequibo forma parte de las colonias que la corona británica adquirió de los holandeses en 1814, cuando recibieron las colonias Essequibo, Demerara y Berbice. Sin embargo, expertos como el abogado Allan Brewer Carías ha afirmado que el Tratado Anglo-holandés de 1814 no definía la frontera occidental de lo que en 1835 sería llamado Guyana Británica. Por tal motivo, dice que se comisionó al explorador alemán Robert Schomburgk para dibujar la frontera.

2. De la Línea Schomburk al Laudo Arbitral de París

Schomburgk trazó los límites en la boca del Río Orinoco. Y es precisamente en 1840 cuando se iniciaron unos nuevos conflictos territoriales tras la publicación de un mapa de las colonias británicas, porque mostraba como versión oficial la llamada Línea de Schomburgk. Aquellas reclamaciones no llegaron a buen término y se decidió, en 1850, no ocupar el territorio en disputa durante décadas.

En 1899, ambos países se sometieron a un arbitraje internacional, luego de haber roto relaciones diplomáticas en 1887. Fue ell llamado Laudo Arbitral de París, que falló a favor de Reino Unido, dejando a Venezuela las bocas del río Orinoco y apenas una franja de territorio cercana.

3. El secreto de Mallet-Prevost

En 1949 fue publicado un memorando escrito por Severo Mallet-Provost, quien había participado en el Laudo Arbitral de París. En el texto, que se hizo público después de la muerte de su autor, se aduce que el presidente del tribunal había coercionado a varios miembros a asentir con la decisión final. Y tal decisión, según dice Brewer Carías basándose en el documento citado, sería parte de un trato entre Reino Unido y Rusia.

Es así como, en 1962, Venezuela denunció ante la Organización de Naciones Unidas que hubo vicios en Laudo Arbitral de París, considerándolo “nulo e írrito” (es decir: inválido). Una publicación de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales, coordinada por Tomás E. Carrillo Batalla, afirma que el Laudo Arbitral estuvo plagado de vicios, errores y defectos de todo tipo, entre ellos la falta de examinación de los puntos jurídicos y exceso de poder.

Luego de años de negociaciones, se firmó el Acuerdo de Ginebra el 17 de febrero de 1966. Venezuela, Reino Unido y la Guayana Británica, actualmente conocida como República Cooperativa de Guyana tras independizarse del Reino Unido desde el 26 de mayo de 1966, firmaron conformes un acuerdo transitorio mediante el cual se establece que la autoridad de administración y ocupación del territorio denominado Guayana Esequiba (159.542 km²) permanece ligado a Guyana. Sin embargo, para Guyana el Laudo Arbitral de París sigue teniendo efecto, aunque reconoce la salvaguarda de los derechos de soberanía de Venezuela sobre este territorio.

4. La ocupación de la isla de Anacoco

Tras la independencia de Guyana, Venezuela declaró que reconocería al nuevo Estado con la condición de que “la independencia de la Guyana Británica no implica reconocimiento o en ninguna forma renuncia o disminución de los derechos territoriales que Venezuela ha reclamado”.

En octubre de 1966, personal militar y civil venezolano ocupó la mitad reclamada por Guyana de la isla Anacoco, en el río Cuyuní, e inició la construcción de una pista de aterrizaje y otras obras civiles. Dos años después, Venezuela expandió su mar territorial a 12 millas marinas, incluyendo aguas de 3 a 12 millas náuticas desde la costa oeste de Guyana, lo que fue condenado por el gobierno vecino.

En la actualidad, en la isla de Anacoco sólo hay personal militar venezolano.

5. De la Rebelión de Rupununi a la plataforma de Exxon Mobil

En 1969, un movimiento secesionista, conocido como la Rebelión de Rupununi, al sur de la Guayana Esequiba, elevó nuevamente las tensiones entre ambos gobiernos. La insurrección pretendió crear un Comité Provisional del Gobierno de Rupununi, tras separar la Guyana Esequiba tanto de Venezuela como de la República Cooperativa de Guyana. Fueron replegados y forzados a huir, luego de tres días de inestabilidad, y entraron a territorio venezolano. Venezuela los nacionalizó, a pesar de que  las autoridades negaron estar involucradas en los acontecimientos. Estas acciones y la nacionalización de los rebeldes valieron la protesta del gobierno de Guyana.

En 1970 se firmó un protocolo anexo al Acuerdo de Ginebra de 1966, conocido como Protocolo de Puerto España, donde se suspenden por doce años  los Artículos 1° y 4° del Acuerdo, tras la imposibilidad de que la comisión mixta creada por éste lograra una solución para el conflicto, como mandaba ese articulado.

Entre el año 1999 y 2000, Guyana ofreció concesiones de explotación petrolera en aguas sujetas a reclamación. En aquella oportunidad el gobierno venezolano protestó ante Congreso Mundial del Petróleo (en Calgary, Canadá) en junio de 2000 y en septiembre de 2002 (en Río de Janeiro, Brasil). Esto condujo a que las empresas detuvieran operaciones. En 2012 se habrían reiniciado las labores de exploración, según El Universal. Y en 2013 el gobierno venezolano detuvo a un buque de exploración petrolera de la empresa SapuraKencana Petroleum que buscaba yacimientos para Anadarko Petroleum USA y fue puesto en libertad a los cinco días. El hecho supuso una reclamación de Venezuela, a la que Guyana respondió que el barco estuvo en todo momento en aguas de su soberanía. Sin embargo, en 2013 el presidente Nicolás Maduro se refirió a la disputa territorial con Guyana de esta manera:

Ambos países sostienen una disputa que actualmente se encuentra en manos del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, quien junto a representantes de ambos países debe nombrar a alguien que ocupe la figura que en diplomacia se conoce como “Buen oficiante” para que sirva de mediador para un posible acuerdo pacífico entre ambos países.

Las tensiones han revivido pues en marzo de 2015 una plataforma petrolera de la compañía estadounidense Exxon Mobil inició operaciones, con aval del gobierno de Guyana, en aguas cercanas al estado Delta Amacuro, cuya soberanía aún se encuentra en discusión.

Una nota del Guyana Chronicles del 2 de marzo afirma que la empresa estaba lista para iniciar las perforaciones de los pozos exploratorios ese fin de semana. El gobierno de Venezuela le reclamó a la subsidiaria de Exxon Mobil por las operaciones en la zona. Jeff Simon, un gerente de Esso Exploration and Production Guyana Ltd, afirmó que la compañía petrolera no entrará en el conflicto entre gobiernos y que continuará ejecutando el contrato. Si desea conocer los hechos inherentes a este nuevo conflicto, haga click acá.

Fuente:
http://prodavinci.com/2015/04/09/actualidad/cual-es-la-historia-detras-del-conflicto-territorial-de-la-zona-en-reclamacion/

5 claves para entender qué está pasando entre Venezuela y Guyana en el Esequibo
Por Prodavinci | 9 de abril, 2015

En este mapa puede observar tres trazados limítrofes: el primer trazado (azul) data de 1814 y corresponde a la cartografía colonial; el segundo (verde) es corresponde a la llamada Línea de Schomburgk, que data de 1840; y el tercero (rojo) marca la frontera determinada a partir del Laudo de París.

1. ¿Qué está pasando con el Esequibo? El pasado martes 7 de abril de 2015, la bancada de la oposición propuso en la Asamblea Nacional invitar a la Ministro de Relaciones Exteriores, Delcy Rodríguez, y al Alto Mando Militar para que “rindan cuentas con relación a los procedimientos llevados a cabo con relación al diferendo del Esequibo con Guyana”, según publicó el diario El Universal.

La propuesta de discusión, liderada por el diputado Andrés Velásquez, fue rechazada por la bancada del PSUV. Incluso, algunos representantes del partido de gobierno, como Blanca Eekhout y Pedro Carreño, afirmaron que la propuesta de Velásquez busca “desestabilizar a Venezuela” y generar un conflicto armado con Guyana que justifique una intervención de Estados Unidos. Ante estos argumentos, Velásquez destacó que hay factores que inciden en la soberanía territorial y nacional: “es un tema que afecta o afectaría nuestra salida al Atlántico”.

2. El [re]inicio de las tensiones. En marzo de 2015 una plataforma petrolera de la compañía estadounidense Exxon Mobil inició operaciones, con aval del gobierno de Guyana, en aguas cercanas al estado Delta Amacuro, cuya soberanía aún se encuentra en discusión. Una nota del Guyana Chronicles del 2 de marzo afirma que la empresa estaba lista para iniciar las perforaciones de los pozos exploratorios ese fin de semana. Jeff Simon, un gerente de Esso Exploration and Production Guyana Ltd, afirmó que la compañía petrolera no entrará en el conflicto entre gobiernos y que continuará ejecutando el contrato.

Esto forma parte de un proyecto de 200 millones de dólares firmado por diez años entre Esso y el gobierno guyanés para explotar un área de unos 26.800 kilómetros cuadrados. Esto incluye la construcción de dos bases de operaciones: una en Georgetown y otra en Trinidad y Tobago.

El internacionalista Juan Francisco Contreras, presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela, afirmó a un medio mexicano que los contratos de exploración en curso son anulables porque carecen del consentimiento del gobierno venezolano y se realizan en una zona sometida a reclamación. “Por ello el gobierno venezolano debe impedir a toda costa que se continúe con las exploraciones petroleras en dicha zona”.

3. ¿Está comprometida la plataforma continental de Venezuela? Un trabajo periodístico de María Alesia Sosa Calcaño y Ricardo Sánchez Silva reporta que en la actualidad están vigentes tres concesiones petroleras otorgadas por el gobierno de Guyana en la zona. La más reciente se le adjudicó a la empresa CGX Energy, en el Bloque Pomeroon, y las otras dos fueron firmadas en 2012 con  Exxon Mobil y Shell para explorar el Bloque Stabroek y con Anadarko para el Bloque Roraima.

Sosa Calcaño Y Sánchez Silva destacan que en las negociaciones con Exxon Mobile el bloque siempre se consideró territorio guyanés y que “Guyana negoció parte del territorio venezolano, cuando firmó una nueva concesión con la empresa norteamericana anadarko en el Bloque Rorarima, el 27 de junio de 2012”. Un barco de esta empresa fue detenido por la marina venezolana en 2013 mientras realizaba trabajos de exploración en territorio disputado. Además, el trabajo afirma que sólo en uno de los casos hubo reclamación del gobierno de Venezuela ante instancias internacionales hace más de 15 años, aunque las exploraciones en el Bloque Pomeroon se reanudaron en 2009.

Los periodistas subrayan que mientras las compañías realizaban operaciones en territorio venezolano, el presidente Nicolás Maduro viajó a Guyana con el fin de “estrechar lazos de cooperación”. El trabajo está acompañado de infografías de Daniela Dávila Torres que muestran la división del espacio marítimo venezolano y el que se encuentra en reclamación y las áreas en las que han firmado contratos de exploración petrolera. 

4. ¿Qué han dicho los especialistas? El abogado Emilio Figueredo, embajador de Venezuela ante la ONU para la aplicación del Acuerdo de Ginebra durante doce años, declaró a la periodista Patricia Marcano de La Razón  que:

“Lo que está ocurriendo en la zona en reclamación es grave porque en derecho internacional el que calla otorga y, desgraciadamente, el gobierno ha callado frente a los atropellos y acciones que ha hecho Guyana, hasta el punto de que ha comprometido jurídicamente, casi de manera definitiva, la reclamación del Esequibo. Pero el problema más grave está al oeste del Esequibo, porque Guyana no solamente ha otorgado concesiones en el espacio marítimo de la zona en reclamación sino también en aguas venezolanas, sin que Venezuela proteste”.

El mismo trabajo cita la opinión de Oswaldo Sujú Raffo, presidente del Instituto de Estudios Fronterizos de Venezuela, quien señala que Guyana ha sido intransigente a los largo de los años. El especialista considera que la interpretación guyanesa del Artículo 5 del Acuerdo de Ginebra (que establece “ningún acto o actividad que se lleve a cabo mientras se halle en vigencia este Acuerdo constituirá fundamento para hacer valer, apoyar o negar una reclamación de soberanía territorial”) es incorrecta porque Guyana tiene la posesión de la zona, pero no la soberanía:

“Tendrá la soberanía plena en el momento en el que se resuelva el diferendo, mientras eso no pase, Guyana debe solicitar permiso a Venezuela para hacer cualquier cosa, y este hecho le da facultad a Venezuela para objetar. Pero al callar, le abrieron las puertas de par en par a Guyana”

5. ¿A quién apoya Caricom y por qué? El Caricom apoya a Guyana y no a Venezuela en este conflicto. En la página web del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores de Venezuela se publicó un comunicado del cual citamos un fragmento:

“El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela deplora la reacción del Gobierno de Guyana ante el reclamo venezolano por la actuación unilateral que significa el inicio de actividades exploratorias por parte de la empresa Exxon Mobil y su subsidiaria EssoExploration and Production Guyana Limited en el denominado por Guyana “Bloque Stabroek” sin que se haya producido la notificación previa al Gobierno de Venezuela, por cuanto el área específica de operaciones en el mencionado “Bloque Stabroek” se define en una zona marítima por delimitar que corresponde a la reclamación de soberanía territorial, por parte de Venezuela, contemplada en el Acuerdo de Ginebra.

El Gobierno Bolivariano de Venezuela alerta a la opinión pública nacional e internacional acerca de que estas iniciativas de naturaleza exploratoria en materia petrolera en el área marítima indicada, se están produciendo en el marco de un clima generado artificialmente desde centros imperiales conocidos, a fin de perturbar el ambiente de paz y de tranquilidad que promueve el gobierno del presidente Nicolás Maduro Moros con base en el Derecho Internacional.

En este sentido, el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela nuevamente hace un llamado al Gobierno de Guyana para restablecer a la brevedad posible, sin reservas ni equívocos el pacífico, legítimo y legal mecanismo de los Buenos Oficios del Secretario General de las Naciones Unidas como metodología óptima y conveniente para asumir de manera bilateral y en forma amistosa, sin la interferencia irritante de factores extranjeros, las negociaciones para alcanzar una solución práctica y satisfactoria para ambas partes”

A raíz de ese comunicado, la Comunidad del Caribe expresó, también a través de su página web, su apoyo a Guyana en la disputa fronteriza del territorio denominado Guyana Esequiba, que ambos países sostienen desde 1966. En el texto, la organización de países caribeños mostró “preocupación” por el comunicado de la Cancillería de Venezuela y reiteraron su “firme, largo y constante apoyo para el mantenimiento de la soberanía y la integridad territorial de Guyana y para el desarrollo económico y social sin trabas de toda la Guyana”.

Fuente:
http://prodavinci.com/2015/04/09/actualidad/5-claves-para-entender-que-esta-pasando-entre-venezuela-y-guyana-en-el-esequibo/
Infografías: Daniela Dávila Torres.

sábado, 16 de abril de 2016

ESEQUIBO: BREVE MUESTRA HEMEROGRÁFICA


Breve nota LB: Salvo la última, hallada en la red de redes, correspondiente a Últimas Noticias (Caracas, 1969), el resto de la muestra procede de la Hemeroteca de la Academia Nacional de Historia (Caracas). Nunca hemos pretendido agotar la fuente hemerográfica, por su obvia vastedad. Sin embargo, hemos insistido en la búsqueda de informaciones puntuales que, aspiramos, poco a poco, orbitar acá en la medida de lo posible. Así, pretendemos que nuestras posturas en la materia, a dirimir ante la Asamblea Nacional o en la tribuna pública que tenga la generosidad de acogerlas, cuenten con  una suficiente fundamentación por esfuerzo propio, además de las contribuciones que nos dispensen - como ha ocurrido - otras personas y organizaciones especializadas. Por supuesto, lo ideal es que toda la prensa venezolana se encuentre digitalizada e indexada, aunque - salvo muy aislados testimonios - no ha ocurrido, deteriorándose frente a la indiferencia impuestas por las dramáticas circunstancias del presente. Al respecto, huelgan los comentarios. Valga, finalmente, acotar que la selección ofrecida no constituye - por sí misma - un juicio de valor.