Mostrando entradas con la etiqueta Nicolàs Maduro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nicolàs Maduro. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de abril de 2020

VIOLENCIA

Cómo duele Caracas
NIcomedes Febres

Ayer amanecí acongojado y en mi mente, cuando aun no había abierto los ojos todavía, estaba tatuada la carta que le envió El Libertador a su tío Esteban Palacios en 1825 explicándole cómo estaba entonces Caracas luego de la Independencia. Comienza esa carta con la frase "Caracas ya no existe" ha muerto y sus restos blanqueados guardan la memoria del martirio, los sepulcros están..... y por allí continúa. Aquí lejos y sabiendo del sufrimiento de los caraqueños ningún sentimiento me acompaña diferente al dolor y la tristeza. Aislados, cada uno de ustedes inmerso en sus temores y dudas frente al porvenir. Cuando ni lo inmediato y sencillo es previsible. Sojuzgados por la necesidad y también por el temor a ese virus chino que dejaron escapar. Viven la suma de dos tragedias socialistas, el virus chino y el chavismo criollo. Tenían que ser ambos socialistas. Como los socialistas nunca trabajan no se preocupan por llevar el pan al hogar, ni poseen el prejuicio burgués de ver crecer a la familia, ni se angustian por la responsabilidad de sacar adelante a los tripones que no pidieron venir a este mundo vuelto un sufrimiento. Si me hubiese imaginado esta situación a tan corto plazo no habría salido de Caracas, porque por ser tan torpe o apasionado, soy hombre de trincheras, del frente de batalla, así sea de camillero o socorrista por mi edad. Presumí que la experiencia del gran apagón sería la experiencia radical para que los que gobiernan entendieran lo mal que lo están haciendo. Pero no, los socialistas son peor que los borbones malos, ni perdonan, ni olvidan ni aprenden. Malditos sean todos ellos por hacer sufrir tanto a los venezolanos.

Ayer el Grupo de Lima manifestó su apoyo al presidente Guaido y advirtió que un ataque a su persona, familia o entorno desataría los demonios contra el chavismo. Para los ignorantes que jamas entenderán a la política eso solo significa presión para una salida política negociada, pues nadie quiere una explosión de cientos de miles de muertos. El único diálogo posible con el chavismo es negociar su capitulación pero hay que hacerlo ver como un acuerdo para que no se suelten los locos de lado y lado.

Fuente:
https://www.facebook.com/nicfebres
Fotografía: https://www.diariolasamericas.com/america-latina/paciente-coronavirus-huye-del-hospital-caracas-n4195206


Tratado del valor
Nicomedes Febres 

Siento tristeza y vergüenza personal por la amenaza de muerte de maduro contra el presidente Guaido.

No tengo ninguna relación personal con el inquilino de Miraflores, pero mal que bien, fue un personaje importante de nuestra historia patria en el lado más oscuro de esa historia y tal amenaza representa un hito nefasto en nuestro pasado de cara al porvenir, pues nunca se ha visto nada tan infame como este socialismo.

Esa frase: "Yo iré preso, pero tu estarás muerto" sintetiza a toda la concepción de la democracia en la Política del chavismo. Será un icono inmoral. No existe tratadista político en el pasado que no haya dado al valor personal la mayor importancia como virtud necesaria para el ejercicio del poder. Ni la laboriosidad, la bondad,la solidaridad, ni nada. Por encima esta el coraje. Y es cierto, no hay ninguna virtud que se equipare al valor personal en la práctica política. Sin tener valor el miedo condiciona todas las decisiones y el miedo es el peor de los consejeros. He hablado del tema con cierta intimidad con políticos del pasado y todos coincidían conmigo. Lo hablé con Edecio la Riva, quien fue dejado por muerto en el Cementerio general del sur en Caracas por unos esbirros de la Seguridad Nacional; con el presidente salvadoreño José Napoleón Duarte, que los esbirros lo torturaron tanto que también lo creyeron muerto antes de ser presidente.

El doctor Calvani, que enfrentó a título personal toda la violencia centroamericana cuando logró crear una base para el diálogo en la región y asumió riesgos inimaginables por esa violencia que degrada a la política y la vuelve una actividad gansteril. Alguna vez lo comenté también con Teodoro, quien fue un icono del valor en la época de la violencia. No es que solo fueran guapos, es que la Política desarrolla un sentido del deber moral en los políticos de verdad que los hace distintos ante el destino. La pareja femenina del poder siempre es la Historia y esa es la que obliga y le da armazón moral a los políticos de verdad. Los otros son traficantes del poder.

Presumo que maduro se dejó dominar por el miedo cerval que le inspira el futuro y eso lo hace capaz de cualquier sin razón. Al presidente Guaido le recomendaría que ignore tal amenaza, que esa es responsabilidad de sus anillos de seguridad, pero medito y me preguntó cómo pueden unos militares que se sienten los propietarios del coraje porque portan las armas, seguir a un cobarde como maduro. O como decimos por estas calles: total, cada quién con su cada cual.

Fuente:
https://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/36642-valor
Fotografía: https://www.infobae.com/america/venezuela/2020/03/17/los-inquietantes-numeros-que-indican-que-en-venezuela-la-crisis-por-el-coronavirus-podria-ser-dramatica/

sábado, 29 de abril de 2017

DE LA INCAPACIDAD HISTRIÒNICA



De una modesta tempestad

Luis Barragán

Sobranceros los comentarios, la breve vicisitud que experimentó Nicolás Maduro en San Félix, reminiscentes los hechos de Villa Rosa, no tiene precedente histórico alguno. Anteriormente, la impopularidad sostenida o sobrevenida de un mandatario, tomaba otros cauces.

Por lo menos, en la primera parte del siglo XX, el dictador nunca se arriesgaba a un público testimonio de inconformidad, ejerciendo una implacable represión que no evitaba, con su desaparición física o el destierro inmediato a su deposición, que el odio agigantara sus fauces, incluyendo a los adeptos de horas anteriores, como bien lo retrata Mario Vargas Llosa en “La fiesta del chivo”. A la muerte de Juan Vicente Gómez y el derrocamiento de Marcos Pérez Jiménez, rápidamente explotó la rabia colectiva con un espectacular saqueo de las residencias de quienes fueron los prohombres del régimen y hasta el linchamiento mismo de los servidores que la muchedumbre capturase.

En la segunda mitad de la centuria, por extendido que fuese el desprecio hacia una gestión, siendo tan relativo respecto a los protagonistas, la muy puntual cita electoral dirimía las diferencias  y canalizaba las emociones, devolviéndonos a la normalidad de un debate político que, más allá de la distensión, superaba  la tentación del maniqueísmo. Quizá debamos acotar una excepción que hizo de Carlos Andrés Pérez la fuente de todos los males, pues, aún cumplida estrictamente la Constitución de 1961, orientándonos hacia la efectiva y transparente realización de los comicios presidenciales, la extraordinaria influencia de las intentonas golpistas de 1992 marcó toda una pauta regresiva en nuestra cultura política que, ahora, no logra evitar la paradójica reivindicación del ex – presidente

Que sepamos, nunca antes mandatario alguno se expuso a una manifestación tan desinhibida, agresiva y decidida, como le ha ocurrido ya varias veces a Maduro Moros por las ya consabidas razones. Podrá argumentarse que la telefonía móvil hoy deja constancia notariada de los sucesos, como antiguamente no pudieron los reducidos medios disponibles, pero lo cierto es que, comparativamente menores los dispositivos de seguridad, más confiados al contactar  cercanamente a la ciudadanía, con la auctoritas indispensable, el mandatario de tiempos remotos no supo de la poca o nada respetabilidad que suscita el actual ocupante de Miraflores; además, considerada la disposición y el despliegue de sendos mecanismos de seguridad harto presupuestados,  que, lo recordamos, impedía la infiltración de un distraído zancudo en el hemiciclo cuando visitaba la sede de la Asamblea Nacional, permitiéndonos deducir que luce más eficaz el Servicio Secreto estadounidense que la esténtorea Casa Militar que ha de competir con los agentes cubanos, prácticamente llevándonos a una escena del dictador africano que deambula de un lado a otro con los vehículos repletos de agresivos soldados embayonetados.

Para más colmo que curiosidad, al video de San Félix que se hizo viral, le sucedió otro de escasísimo éxito en el que, pilotando la camioneta, se autorretrata Nicolás llegando feliz al palacio de gobierno, en horas de la noche. Una pésima capacidad histriónica no puede borrar el amargo momento que vivió en la localidad bolivarense, al igual que el país ya no soporta los años de odio y amargura que sembró con desenfado, junto al antecesor, hundiéndolo en una indecible crisis: tempestades todavía modestas que estamos a tiempo de atajar con una transición democrática.

16/04/2017:
Motivos gràficos: Juan Vidaurre y Joan Brossa.