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miércoles, 7 de septiembre de 2011

MUSICALÍA (1)





Otras veces, nos hemos quejado. Ausentes en los medios privados de televisión, los públicos transmiten los conciertos en el horario estelar de la madrugada, como en aquella gratísima humorada de Les Luthiers. Lo paradójico es que, por ejemplo, a media mañana, incluyendo los fines de semana, hemos visto hasta a Dudamel en Film&Arts, por no mencionar lo local Vale TV. Empero, ellos llaman esto revolución.

Puede apreciarse la entrada en años de William Naranjo que está junto a William Molina, al que muchas veces disfrutamos también en el Teresa Carreño. Acaso,podemos especular sobre los ejecutantes de exportación. Lo cierto es que no hay casa disquera que, por lo menos, los ponga en el patio.

Un año atrás, la SIC del Centro Gumilla trajo la síntesis de un estudio de opinión que sinceraba la posición de la música académica entre nosotros. El sótano no se compadece con el aplauso público que genera el Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles. Falta un "algo" para que también el "tedioso" género compita lealmente con los otros más populares. Por cierto, ya hemos escrito al respecto: el Sistema oculta méritos como el de la Orquesta Sinfónica de Venezuela y la Municipal de Caracas. Excepto, un rasgo del fascismo, se les celebra por jóvenes y vigorosos, pero jamás la entrada inevitable de los años. ¿Acaso inaceptable para el profesional de la música, con mayores expectativas de vida activa en el oficio que los deportistas?.

¿Hay semejanza en el destino de esa juventud musical con la política, ambos de los '80?...

LB

Fotografías: LB, TVS: 21/05/11, y 01/07/11.

MUSICALÍA (2)




Posiblemente subjetivo, tengo la impresión de un marcado auge de la música académica entre los'80 y '90, hoy irrepetido. Décadas atrás, hubo una mayor promoción que incluía a los más jóvenes. Tratamos de un acontecimiento noticioso, más allá de toda legítima estrategia publicitaria. Desde entonces, algunos nombres resultan familiares aunque sea muy escasa la grabación que podamos adquirir, por no decir nula.

Con William Naranjo hay una anécdota personal, pues, presentándose como parte de la orquesta en la sala José Félix Rivas del Teatro Teresa Carreño, ella se fijó que los zapatos era deportivos por muy negros que fuesen, como el smokin. Nos causó gracia esa valiente idea de la comodidad. Insustituible comodidad. Por lo general, el público íba con atuendos deportivos, excepto una variedad muy reducida que lucía de una elegancia quizá inadecuada. Ocurría algo parecido en el Teatro Municipal o en el Aula Magna, como en el teatro Israel Peña de El Paraíso con Aldemaro Romero y su Filarmónica de Caracas. Precios accesibles, salvo que hubiesen invitados de calibre. Y, aún del patio, Maurice Hasson lo era. Ahora, con el tiempo, le damos la razón - como no lo hicimos antes - a Zubin Mehta, quien declaró a El Nacional de Caracas, por ¿1982?, que los rockeros no podían llamarle colega.

Que sepamos, la Orquesta Sinfónica Nacional de Venezuela ha visitado más de cien escuelas o el celebérrimo Gustavo Dudamel se ha internado en La Vega de Caracas. Lo celebramos, pero es necesario hacer más. Hasta un general de los que llamaban "chopo e'piedra", Mibelli, gobernador de la ciudad capital, patrocinó y logró aquellas charlas radiales de Juan Bautista Plaza, hoy impresas y digitalizadas (adquirí hace poco un CD-ROOM, editado a finales de los '90 por el CONAC, a Bs. 40.000,oo). Con todo, el alto funcionario de López Contreras dejó un extraordinario legado.

La muchachada musical de los '80 también demuestran que no hubo generación "boba" alguna, como la tildó Edmundo Chirinos o, dice, la periodista que lo entrevistó (¿Elizabeth Fuentes?). Como en el mundo político (y respondo por la socialcristiana), hubo manifestaciones muy firmes y prometedoras, incluyendo a una promoción de excesiva viveza, la que trampeó un mensaje y una imagen como Movimiento '80 en la UCV y que hoy gobierna, con las nefastas y consabidas consecuencias. La bobedad es posterior, con la crisis aún insuperada que punzó los postreros '90.

Nombres familiares, dijimos. Ya no todos. Y !cuánt entusiasmo derrocharon!. Sencillamente, les damos las gracias por existir. Esta patria también la hacen ellos, aunque no empuñen una ametralladora.


LB

Fotografías: LB, reseña periodística y programa hacia 1986.