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viernes, 13 de julio de 2018

PUÑO CERRADO, PUÑO ABIERTO, PUÑO PENDIENTE

EL PAÍS, Madrid, 9 de agosto de 2017
En concreto
¿Está Venezuela en guerra civil?
Definir lo que pasa en el país no remediará de inmediato la situación, pero sí permitirá ordenar la actuación de las instancias que pueden contenerla y resolverla
José Ramón Cossío Díaz

En Civil War. A History in Ideas (Knopf, 2017), David Armitage analiza el proceso de creación del concepto de guerra civil y las maneras como se ha utilizado para ordenar ciertos conflictos humanos. Estima que su expresión y sentido originario provienen de las disputas romanas entre Sila y Mario y entre César y Pompeyo. Da cuenta de cómo esas ideas determinaron la comprensión y desarrollo de las luchas del siglo XVII y las complejas variaciones y acomodos conceptuales al comenzar la era de las revoluciones a finales del XVIII. Más allá de acontecimientos concretos, muestra la relevancia de la discusión terminológica para el entendimiento y, sobre todo, significación de las disputas entre dos o más grupos por el poder político de un Estado.

Desde la Guerra Fría son contados los conflictos militares entre Estados nacionales. Sin embargo, en el mismo periodo, los enfrentamientos internos han crecido considerablemente. En algunos casos se ha hablado de revoluciones y en otros, los menos, de guerras civiles. Cierta aura romántica lleva a darle más valor a las primeras y a restárselo a las segundas, como si unas llevaran al progreso y otras a la mera y descarnada asignación del poder.

El comandante Chávez no planteó en su momento, dicho por él, ni un golpe de Estado ni, mucho menos, la generación de las condiciones de una guerra interna. Fue, según sus propias palabras, una revolución de corte bolivariano. En los días complejos que viven los venezolanos, desde el poder estatal y desde sus grupos de apoyo, algunos piensan que las cotidianas acciones de dominación y uso de fuerza son sólo la continuación de esa revolución primigenia. Quienes no comparten esta visión, piensan que se está ante un golpe de Estado. Ello, por la manera como se han subvertido las reglas del juego democrático constitucional y legalmente establecidas por el propio régimen.

Por lo que pasa en Venezuela, debemos preguntarnos si lo que ahí se está viviendo es una guerra civil. Es decir, la abierta lucha entre la población del mismo Estado para retener o hacerse del poder político. La pregunta no es retórica. De su contestación depende la actualización de mecanismos jurídicos regionales e internacionales definitorios de las condiciones de la población, de la asistencia humanitaria, de los procesos de transición, de la resolución de la crisis y, en su momento, de la asignación de responsabilidades estatales e individuales.

Desde las condicionantes ideológicas que el conflicto implica, habrá quien de inmediato sostenga que lo vivido en Venezuela no es una guerra civil por no haber combates armados entre fuerzas regulares. A ello habría que decir que la calificación del asunto no puede provenir de la escala militar de los enfrentamientos. Al darse entre fuerzas paramilitares y policiacas en contra de la ciudadanía, exigir la actualización de contiendas sostenidas implica esperar a que naciones extranjeras armen a la población hasta hacerla milicia.

Las razones para que la comunidad internacional defina ante qué tipo de conflicto se está en Venezuela, son constitutivas del modo como ante él deberá actuarse. Llegar a decir que efectivamente es una guerra civil, permitiría la aplicación de leyes de guerra y el seguimiento del conflicto, más allá de la voluntad de quienes hoy ejercen el poder. Frente al principio del derecho internacional que obliga a los Estados a no interferir en los asuntos internos de otros países, es posible invocar la protección de los derechos humanos de la población. Con ello, a su vez, puede determinarse qué acontece con la vida, la seguridad, la circulación, la expresión y otras condiciones mínimas de existencia, no ya de la masa de personas etéreamente englobadas como el pueblo venezolano, sino respecto de las personas concretas que habitan en ese territorio. Nominar jurídicamente lo que pasa en Venezuela no remediará de inmediato la situación de muchos venezolanos, pero sí permitirá ordenar la actuación de las instancias que pueden contenerla y, en su momento, resolverla.

Fuente:
https://elpais.com/internacional/2017/08/09/mexico/1502286293_677962.html

EL PAÍS, Madrid, 17 de mayo de 2016
EN CONCRETO
El sovietismo era total y el resto social estaba absorbido en él
Si algo tan intrusivo como la vida soviética se realizó mediante estrictas formas jurídicas, su impacto cotidiano debió ser recordado
José Ramón Cossío Díaz   

En El fin del Homo Sovieticus (Acantilado, 2015), Svetlana Aleksiévich cuenta cómo se constituyó y disolvió ese particular ser histórico. Siguiendo su conocido y laborioso método de entrevistas, da vida a personas que contribuyeron a la Gran Victoria, amaron u odiaron a Stalin o a Gorbachov, combatieron y sufrieron en diversas guerras, fueron presos políticos o se enriquecieron a la caída de la URSS. La suma de intervenciones da sentido a dilatados momentos históricos o tal vez a un único y complejo periodo. De las narraciones particulares, de las iteraciones, sentimientos, recuerdos y memorias, no se extrae una linealidad, algo así como un nacimiento, auge y caída de ese régimen político. Lo que aparece confusa y opacamente es la simultaneidad de momentos y emociones. Los de quienes amaron al comunismo y lo anhelan en su disolución, los de quienes lo abominaron pero no tenían modo de expresarlo, los de quienes lo valoraron o rechazaron una vez desaparecido.

Alexander Kosolapov,
El entendimiento del comunismo soviético como una forma natural de vida para quienes vivieron ordinariamente en él es una de las constantes que advierto. La existencia de un todo en el que se había nacido, habría de vivirse y morir. Un mundo dado, construido desde el heroísmo, la revolución y el nacionalismo. Un mundo finalmente mítico, donde el sometimiento a la previsibilidad cotidiana estaba justificado. La disolución de la URSS histórica, modelo político, económico y social, terminó por destruir a la URSS mítica. El mundo dejó de ser natural, se mostró como una construcción específica y surgieron las crisis. Las desesperanzas de quienes anhelaban una vida significada, donde se era alguien y el vivir tenía sentido. Los rechazos de quienes supusieron que sólo esa vida era posible y no admitían otra. La aceptación de quienes adquirieron habilidades y capacidad para reinventarse en el capitalismo que llegaba. Como la misma Aleksiévich lo presenta en El hechizo de la muerte, hubo quienes se suicidaron al no poder concebir un mundo sin socialismo soviético, mientras que otros lo sobrevivieron y otros más lo vivieron plenamente.

Al terminar la lectura de los relatos, tuve una sensación confirmada por mis notas. ¿Por qué motivo los entrevistados no hablaron del derecho? ¿Por qué no aludieron a las Constituciones, los Códigos Penales o Civiles, los procesos judiciales, el papel de los jueces o, en general, a lo que el derecho significó en sus vidas? ¿Por qué nadie habló del derecho surgido con el desmoronamiento del viejo sistema? Si algo tan intrusivo como la vida soviética se realizó mediante estrictas formas jurídicas, su impacto cotidiano debió ser recordado. ¿Por qué no fue así? Los propios relatos pudieran dar la respuesta. Si a la Unión Soviética se le tenía como un ser heroico, vencedor, predestinado, moral, generoso e incorporador, ¿cómo someter a un ente dotado de tan grandes atributos a reglas que no fueran entendidas sino como modos particulares y cambiantes de su propio decidir? ¿Cómo no entender que el derecho era la mera manifestación formalizada de una voluntad total y nunca el modo autoimpuesto de ordenación y limitación del propio actuar? Lo que se observaba y tenía por cierto era el orden actuante mismo. Una totalidad que se expresaba de todas las maneras posibles para hacerse omnipresente, en la que leyes y decisiones eran meros instrumentos de ese actuar. La sentencia, la orden, el código no agraviaba pues el daño no provenía de ellos, sino del todo Estado, del todo régimen o del todo “hombre” que lo expresaba y permitía particularizarlo a agentes concretos e intrascendentes. El sovietismo era total y el resto social estaba absorbido en él.

Sin la profundidad alcanzada en la URSS, en otros tiempos y lugares han existido otros homines. El priista, el franquista, el peronista y casos semejantes. Personas que han adquirido su sentido de vida en un régimen pretendidamente totalizante. En tales condiciones, el derecho sería entendido como mera ejecución de esos todos, pero no como reglas de ordenación aceptadas por su valor de convivencia.

Fuente:
https://elpais.com/internacional/2016/05/17/america/1463519467_642114.html

EL PAÍS, Madrid, 19 de abril de 2017
EN CONCRETO
Ficciones jurídicas
Se trata de una solución legal que se emplea para construir realidades a partir de suposiciones
José Ramón Cossío Díaz   

A través de la historia ha sido frecuente la construcción de soluciones jurídicas que, a primera vista, parecen absurdas. Resulta difícil aceptar que a una persona desparecida por largo tiempo se le dé por muerta. También, que ante el silencio se estime celebrado un contrato privado o una autorización pública. Más que multiplicar ejemplos históricos o actuales, conviene decir que en casos así se está ante lo que los juristas llaman ficciones jurídicas. Frente a maneras de constituir realidades jurídicas a partir de suposiciones capaces de concretar cotidianas consecuencias. De la idea de que un individuo es titular de derechos y obligaciones puede admitirse que varios constituyan una persona nueva y diferente, como sería una sociedad o asociación. De ahí, que esa nueva persona adquiera derechos y responsabilidades. De ahí, terminar por reconocerle los mismos derechos que tienen los seres humanos, incluidos los del honor y la imagen.

Banksy
La construcción y la asimilación de las ficciones jurídicas son contextuales. A los constituyentes de Filadelfia les pareció razonable o útil fraccionar en tres quintas partes el valor de la representación de los negros con respecto a la de los blancos, para efectos legislativos e impositivos. A ciertos juristas y teólogos imperiales les pareció correcto suponer que los indígenas americanos no eran personas y carecían de alma. Actualmente, ambas ficciones nos resultan inaceptables por el fundamento de la decisión de la que partieron. Habiendo, por decirlo así, ficciones jurídicas aceptables y no aceptables, conviene entender que su función jurídica radica en la posibilidad de lograr soluciones a problemas nuevos mediante la utilización de construcciones creadas para enfrentar situaciones distintas. Dos recientes ejemplos nos muestran la capacidad de las ficciones jurídicas para contender con fenómenos que, con franqueza, siguen sin encontrar una adecuada solución: el cuidado del medioambiente y el desarrollo de los pueblos y comunidades indígenas.

Hace algunas semanas, el Parlamento de Nueva Zelanda y la Corte Suprema de la provincia india de Uttarakhand determinaron otorgarle personalidad jurídica a dos hábitats físicos. Más aún, a tenerlos como personas. El primer caso es la emisión de la ley que considera que la zona Te Awa Tupua, vinculada con el río Whanganui, debería ser tenida en tal calidad. Es interesante que, más allá de la relación de ese entorno con el pueblo Whanganui Iwi, al espacio mismo se le diera posición jurídica, se impusieran derechos y obligaciones de él y para con él, y se nombrara a un órgano para que en su representación los ejerciera y las cumpliera. En el caso indio, la Corte provincial determinó que la cordillera del Himalaya, sus glaciares, ríos (Gangotri y Yamunotri, principalmente), caídas, corrientes, lagos, junglas, bosques, praderas, valles, humedales y manantiales habrían de ser considerados también como personas jurídicas a fin de garantizar su sobrevivencia, seguridad, sustentabilidad y resurgimiento. Adicionalmente, la Corte impuso obligaciones de representación a las autoridades locales, ordenó la constitución de un órgano integrado con miembros de las comunidades que habitan la zona y estimó, expresa y rotundamente, que los derechos de estas últimas debían considerarse equivalentes a los de los seres humanos y repararse de igual manera.

Visto con perspectiva, la función del derecho es contender con los fenómenos que van apareciendo o se ven venir, para tratar de ordenar la vida de los individuos y los grupos en sociedad. Por las escalas y diversidades, el asunto no es fácil. La tensión que hay entre los requerimientos técnicos provenientes de la racionalidad que mediante el derecho quieren imponerse y la multiplicidad de pretensiones e intereses existentes dificulta la tarea. Echar mano de las ficciones jurídicas para tratar de visibilizar y personificar lo mucho que está en juego es un camino si no completamente seguro, sí al menos explorado. En un mundo en el que la oligarquía político-empresarial quiere hacerse parecer como lo natural, la personificación de los excluidos, con todo y sus dificultades, puede ser un camino de liberación.

Fuente:
https://elpais.com/internacional/2017/04/19/mexico/1492556241_097048.html
Escutura inicial: Liu Bolin.

martes, 12 de abril de 2011

EL PAREDÓN INVISIBLE


Sobre la candidatura presidencial opositora

Luis Barragán

Personalmente, creemos un error garrafal la pretendida inhabilitación de hecho de los gobernadores de la oposición para nominarse a la candidatura presidencial. Más allá de los "numeritos" o "calculitos" que se alegan, por cierto, empleado el diminutivo como curioso recurso de sintonización con el clamor popular, hay responsabilidades políticas que atender, sobre todo debatir y decidir con lealtad a las realidades en curso.

Los gobernadores actuales, incluyendo al caraqueño alcalde mayor, elegidos en las más difíciles circunstancias, constituyen un referente comprobado y convincente del liderazgo político venezolano, imposible de reducir al único dato regional, acaso absurdamente subestimado. Legitimados por la libre voluntad ciudadana, se ofrecen como un vivo aporte de la descentralización que se resiste a morir, adquirida una importante experiencia en el diario ejercicio del poder con todas las consabidas limitaciones que el régimen les impone.

Por lo demás, exponen el talento político, la habilidad y convicción, que les ha permitido sobrevivir a la constante agresión y asedio, aunque fallido arrollamiento, proveniente de Miraflores. Agreguemos la capacidad igualmente política de articular en cada entidad a las distintas y también polémicas corrientes partidistas y sociales, baremo indispensable para proyectar la futura transición post-autoritaria que ha de comprometer a la sociedad compleja y plural que somos.

Las primarias simultáneas, por una parte, precisamente revelan la tentativa de un cálculo integral o infinitesimal - claro está, de mayor y vanidosa envergadura – destinado a desconocer la libérrima voluntad de la oposición social para nominar a su candidato presidencial. Descartar – repetimos – un liderazgo convincente y comprobado, tiende a debilitar una opción nacional que se haga válida para afrontar las inmensas dificultades inherentes al desmoronamiento del chavezato.

La eventual derrota en la consulta nacional de uno o más gobernadores, por otra parte, no puede automáticamente traducirse, con la correspondiente matriz de opinión, en un inmenso fracaso que, por si fuera poco, lo incapacite política y moralmente. De una sencillez gigantesca, regionalmente puede reelegirse el otrora precandidato presidencial al que nacionalmente se le ratificó tamaña responsabilidad. En otras palabras, lejos de la canibalización política que por siempre creímos desterrada desde 1958, el gobernador aspirante se somete a la voluntad nacional de la oposición y, de fallar, ha de volver a la consulta regional.

Valga la coletilla, la natural competencia por la nominación ha de ser leal y eficaz. Y no puede acarrear la descalificación personal de los contendientes, así como el sacrificio inútil de un liderazgo – insistimos – convincente y comprobado.


Fuente:



Ilustración: Liu Bolin

lunes, 13 de septiembre de 2010

parábolas


NOTITARDE, Valencia, 12 de Septiembre de 2010
Dios es amor y misericordia (Lc. 15, 1-32)
Pbro. Lic. Joel de Jesús Núñez Flautes

El evangelio de este domingo, nos presenta tres parábolas que hablan acerca de la misericordia de Dios, que unido a la caridad o al amor, viene a ser el núcleo central del cristianismo y pone de manifiesto lo que es Dios en esencia y lo que quiere Dios con sus hijos y para sus hijos. La primera parábola (que aparece en el evangelio de Lucas y Mateo: 18,12-ss) habla de la oveja perdida, que el pastor dejando a las noventa y nueve, sale en busca de aquella que se le ha descarriado y se alegra al encontrarla y recuperarla. La segunda parábola (que junto a la parábola del Hijo pródigo son exclusivas del evangelio de Lucas) habla de la mujer que pierde una de las diez monedas que tiene y que al encontrarla se alegra y anuncia con gozo a sus vecinas y amigas lo sucedido. La tercera parábola del "hijo pródigo", es realmente una narración aleccionadora y que pone de manifiesto y destaca de manera solemne el amor de Dios por sus hijos, de manera especial por aquellos que han perdido el camino, que por una razón u otra se han equivocado, cometido errores e incluso abandonado la casa del Padre amoroso que es Dios, que lo han sacado de su vida; pero Dios como Padre bueno, amoroso y misericordioso, hace lo posible por no perder a sus hijos, busca de una forma u otra que regresen a su amor, a su regazo paterno, que encuentren el camino de la felicidad; siempre deja la puerta abierta o sin la llave pasada, para que el hijo arrepentido vuelva a Él y experimente su perdón, amor y misericordia. Dios se inventa caminos para encontrar a sus hijos, así nos lo demuestran los evangelios; así lo enseña Jesús en este domingo, así lo muestra de manera especial con la parábola del hijo que regresa a casa y así lo han experimentado muchos santos, hombres y mujeres de fe, que a lo largo de la historia han experimentado lo que es Dios en esencia, han percibido su bondad y sobre todo, como Él hace lo posible y lo imposible, respetando la libertad de cada uno, para que iluminada su conciencia, reconociendo el error, la equivocación o el alejamiento de su amor, encuentren el camino de regreso y experimentar sin reproche, sin reclamos, sin condenas, sin odio, sin desprecio, el inmenso amor que Dios tiene y siente por cada uno de sus hijos; que goce y disfrute de lo que Él mismo es esencia: amor.
Jesucristo nos dice hoy a nosotros sus discípulos: Mi Papá, nuestro Papá es amor, perdón y misericordia. Nos lo dice y nos lo revela para que nosotros hoy, que cometemos errores, que pecamos a diario, que nos alejamos de Él y fallamos a su amor, no dudemos en acercarnos y regresar a su amor de Padre; que arrepentidos de corazón, con dolor de haber pecado y fallado a un Padre tan amoroso, de haber experimentado la bajeza y miseria humana, de haber apagado la fe, la esperanza y el amor; no tengamos dudas que Dios siempre nos espera y como lo dice Jesús al término de cada una de las parábolas de hoy: hay alegría, hay fiesta en el cielo, por un solo pecador que se arrepienta y regrese a Dios de corazón.
Queridos y amados hermanos, las tres parábolas de hoy, en resumen, son una Buena Noticia para nosotros, es evangelio puro, es revelación por parte de Nuestro Señor, Jesucristo de lo que nuestro Dios Uno y Trino (Padre, Hijo y Espíritu Santo) es en esencia: Amor y misericordia. Así lo reveló Jesús en su vida terrena, en su vida pública con sus palabras, acciones y milagros y así hoy nos los recuerda y propone de nuevo a nosotros sus discípulos. Acerquémonos a Dios arrepentidos de nuestros errores, busquemos el sacramento de la confesión para expiar nuestros pecados, decidámonos de una vez, por todas, a seguir a Dios de corazón, a vivir de acuerdo a su Palabra de vida eterna y disfrutemos de lo que él nos brinda. Cristo nos dice hoy, que a Dios no le importan nuestros muchos o pocos pecados cometidos en el pasado; a Él lo que le importa es amarnos y darnos la oportunidad de alcanzar la felicidad en esta vida y luego la vida eterna. Dios es un Dios de presente y hoy, de nuevo, nos brinda la oportunidad de arrepentirnos y volver a su amor y experimentar su misericordia. Agradezcamos a Jesús habernos revelado lo que Dios es en esencia y por la Buena Noticia de hoy.
IDA Y RETORNO: El próximo sábado 18 de septiembre, comenzaremos el nuevo Año Académico en nuestro Seminario. Tendremos la alegría y el compromiso de recibir a 114 seminaristas de varias partes del país y, por supuesto, de nuestra Arquidiócesis. Es un nuevo número histórico para nuestra Casa de Formación y estamos cerca de arribar a la capacidad máxima de la misma que son 120 habitaciones. Esto nos muestra que hay esperanza, que hay jóvenes con deseo de servir a Dios y a la Iglesia; que Él sigue llamando. Oremos por la perseverancia, la fidelidad y el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, para que tengamos sacerdotes y religiosas santas y santos laicos comprometidos; instrumentos del amor de Dios en el mundo, que contagian a otros lo grande de la fe y de estar y vivir en Dios.

Ilustración, Liu Bolin: http://art234.blogspot.com/search?updated-min=2009-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&updated-max=2010-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&max-results=50