Mostrando entradas con la etiqueta Juan Carlos Monedero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juan Carlos Monedero. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de abril de 2016

EXPORTACIÓN DE CAPITALES

€ 7 millones
Luis Barragán


El intenso oleaje de las indignadas protestas españolas, dejó como saldo la definitiva desafección política de muchos y la legítima voluntad de otros para persistir y organizarse cívicamente. De sorprendentes éxitos electorales, surgió Podemos junto a las más variadas sospechas en torno a su definitiva conformación y encaje ideológico.

Receptor de casi siete millones de euros para versionar el chavismo en la península ibérica, marcada de viejas cicatrices políticas que aún constituyen una severa advertencia, no todo fue y es inocencia y espontaneidad, como algunos supusieron y aún suponen. Emergiendo de una crisis, ante todo moral, la respuesta luce peor.

De acuerdo a fuentes foráneas, el otrora ministro de finanzas públicas, Rafael Isea, cumplió fielmente con las órdenes del extinto presidente para la donación efectiva de tan inmensa cantidad de dinero. Queda pendiente indagar las otras cantidades recibidas por la fundación Ceps y sendos honorarios cancelados a Juan Carlos Monedero, por ejemplo, quien pobló las redes sociales con sus tediosas y largas peroratas destinadas a los incautos que, en Venezuela, tratan todavía de explicar (se) el socialismo del siglo XXI.

Bajo la protección de las autoridades estadounidenses, el ex – gobernador del estado Aragua, seguramente habrá testificado sobre otros hechos que dan y darán cuenta de la naturaleza exacta del régimen, al igual que del talante de sus cada vez más interesados admiradores, seguidores y activistas extranjeros. En éste renglón, pueden incluirse a intelectuales, cineastas, atletas o actores que, por necesidad o vanidad, ayudaron a propagandizarlo.

La inversión que en nada  satisfizo una necesidad perentoria de Estado, demostrando cuán arbitrarios y laxos fueron los criterios y mecanismos empleados, escapando de todo control parlamentario y de opinión pública, ilustra  el desparpajo de quienes, en clara procesión petrolera, hicieron de Caracas una promesa alentadora. Y también la posibilidad cierta de enriquecimiento personal, propio y de terceros, al  hacer turismo político.


11/04/2016
http://www.diariocontraste.com/2016/04/e-7-millones-por-luis-barragan-luisbarraganj/

sábado, 10 de enero de 2015

TERRENO MINADO

Falsas noticias
Luis Barragán


Un mes y tanto atrás, comenzó a rodar la versión de un coronel torturado y fallecido en un organismo de seguridad del Estado. Persistente la noticia en las redes sociales, tardó quizá dos o tres días en desaparecer definitivamente, ante la desconfianza generalizada por el presunto y grave acontecimiento que no precisaba a los denunciantes, ni suscitaba una reacción de familiares o relacionados.

Nos preguntaron al respecto y preferimos actuar con cautela, pues, siendo limitadas nuestras fuentes de información, no quisimos tampoco arriesgarnos al posible peine que los servicios de contrainteligencia suelen tender. Existe una febril generación de mensajes, frecuentemente interceptados y modificados, destinados a la invención de sucesos públicos y privados que tienen por objetivo la dislocación de todo esfuerzo opositor.

 Más acá, gozando el llamado de un variado diseño gráfico, a veces, suspicazmente cuidadoso, circuló el anuncio de un paro nacional, contundente y definitivo, para el 12 de los corrientes del que no teníamos la más mínima información y que la propia secretaría ejecutiva de la Mesa de la Unidad luego desmintió. Una empresa más ambiciosa,  las fracciones gubernamentales que pugnan por el monopolio de la dirección del Estado, urgen de escenarios que puedan legitimarla ante sus propios seguidores, desesperados como todos por el desabastecimiento, la inseguridad personal y el desempleo real y campante.

Crítica de la razón viral, debemos estar atentos a los rumores que tienen una segura facturación gubernamental, pues, no otro es el interesado en propiciar eventos que, repentinamente, desconcierten a la propia oposición.  Ésta amerita de una confiable, participada y coherente conducción política: vale decir, de una racionalidad indispensable que evite el desliz oportunista y tremendista – incluso – de los más ortodoxos que suelen también pecar de una insólita impericia política. 

Una coletilla: el zapatófono

A la bancada oficialista le falta imaginación, pues, con motivo del debate parlamentario de la presunta legitimación de los poderes, faltándole argumentos, repitió la misma fórmula: ofender a la oposición y asegurar que sus miembros esperan obedientes las órdenes telefónicas que le impiden actuar y votar libremente. El énfasis telefónico o – mejor -  zapatofónico del que hacía gala el Super-agente 86, dice relevar a los gubernamentales de sus responsabilidades. No precisan al autor de la llamada y, los más avisados, se aventuran con Washington. Al mentir al país, se engañan a sí mismos mediante el subterfugio más inaudito y atrevido que se les ocurre.

Otra coletilla: Dos conferecistas

Nos satisfizo la versión de Arturo Sosa sobre lo que hoy ocurre en Venezuela (https://www.youtube.com/watch?v=203ueL8FhWU), pues, hay que subrayarlo, había callado por mucho tiempo a pesar de encontrarse en el difícil estado Táchira, ejerciendo una rectoría universitaria. Nos identificamos con su interpretación, por ejemplo, el rentismo o la lógica militar que le da visos de dictadura al régimen, aunque discrepamos de la caracterización general que hace del movimiento estudiantil o de la oposición. La prudencia de los últimos años contrasta con la pública vehemencia de décadas anteriores. E, igual y paradójicamente,  nos satisfizo la clase magistral de Juan Carlos Monedero, nada más y nada menos sobre la teoría del Estado  (https://www.youtube.com/watch?v=0VXoxXYVMzQ), ya que el literal, ocurrente y confuso mitín que despachó en Venezuela, refuerza nuestras legítimas convicciones en torno al proyecto que cursa. Recomendamos con paciencia escuchar al insigne ideólogo de estos extravíos actuales.

Fuente:
http://www.diariocontraste.com/falsas-noticias-por-luis-barragan/

miércoles, 10 de abril de 2013

¿AIRE, ALTURA O LUZ?

EL NACIONAL - Miércoles 10 de Abril de 2013     Estrategias/5
Entrevista
Juan Carlos Monedero
«Ahora sí se pueden resolver problemas que en 14 años eran de difícil solución»
El investigador del Centro Internacional Miranda afirma que la revolución bolivariana ahora afronta retos como atender la inseguridad o la inflación. "Chávez tuvo éxito en la lucha por superar el neoliberalismo, pero requiere más tiempo superar el capitalismo y sus vicios en un país rentista", agrega
ANDRÉS ROJAS JIMÉNEZ

"El español de la revolución bolivariana", así fue llamado Juan Carlos Monedero en el acto de presentación del movimiento Patria Socialista, plataforma electoral en apoyo al presidente encargado, Nicolás Maduro, que integran los investigadores del Centro Internacional Miranda.
Monedero lleva más de seis años involucrado con el centro, institución creada para propiciar el pensamiento sobre la revolución bolivariana.
Sin embargo, la organización no ha estado exenta de problemas por las críticas que ha hecho al proceso político que lideró el presidente Hugo Chávez. Habla de retos, nunca de riesgos.
--¿Es viable el socialismo del siglo XXI sin Chávez? --De todas las personas que el presidente Chávez pudo haber escogido optó por Nicolás Maduro y eso fue una genialidad, porque él es quien tiene más capacidad para sumar sectores. También entendió que se trataba de la persona con más experiencia internacional, algo que resulta esencial para el mantenimiento del proceso, cuya existencia está ligada a la integración latinoamericana.
--¿La experiencia que tuvo Maduro en la Cancillería fue fundamental para ser escogido como sucesor de Chávez? --Fue un elemento esencial.
A eso agrego que Nicolás es un trabajador con experiencia sindical. Por tanto, cubría los requisitos más que cualquier otro candidato posible y por eso creo que la decisión del presidente Chávez de pedirle a su pueblo que acompañara a Maduro estaba llena de inteligencia.
--¿Por qué Chávez ­viniendo de filas militares­ optó por un civil y no por alguien de la Fuerza Armada? --Por la grandeza que tenía el presidente Chávez. Él se ha tenido que morir para que mucha gente entienda su grandeza y ahora se reconozca en la ONU, la OEA y muchas cancillerías. El presidente sentó las bases de la unión cívico-militar. Fue un hombre que se levantó contra el papel tradicional de los militares en Venezuela y permitió una reconciliación entre la Fuerza Armada y los civiles. Un gesto que muestra su gran generosidad fue entregarle el poder a un civil y establecer la subordinación de lo militar a lo civil.
--¿Eso lo puede impulsar Maduro? --Claro. El presidente buscó a la persona que tuviera la mayor capacidad de sumar sectores y Nicolás Maduro es la persona con mayor interlocución.
--Pero Maduro ha devaluado el bolívar dos veces en el tiempo que lleva como presidente encargado y hereda de Chávez una situación complicada marcada por alta inflación, escasez e inseguridad.
--Con el tema de la inseguridad de pronto con la llegada de Nicolás se le da un nuevo impulso y eso permite que se superen los cuellos de botella anteriores. Lo que se está dando en el tema de la inseguridad también puede ocurrir en otros ámbitos como la inflación.
--¿Por lo que dice la inseguridad y la inflación son cuellos de botella que sólo Maduro podrá afrontar? --La gente se equivoca si piensa que Nicolás es simplemente la persona que Chávez señaló como su sucesor. Es una persona con profunda experiencia y diferente a la que tenía el presidente Chávez, y con una necesidad de convertir en política lo que antes el presidente gestionaba desde su propio carisma. En este momento hay una conjunción de elementos que permiten resolver problemas que en 14 años tuvieron difícil solución.
--¿Muchas de las medidas que se tomaron durante el gobierno de Chávez podrían ser revertidas ahora que ya él no está? --Después de 14 años muchas de las instituciones de la cuarta república ya fueron barridas y han aparecido nuevas que sientan las bases para caminar rumbo al socialismo. Hay una nueva Constitución, un nuevo sistema de partidos políticos, nuevos medios de comunicación, un pueblo que ya no es analfabeto y un conjunto de leyes que están dentro del nuevo marco constitucional.
--Chávez criticó la falta de eficiencia en la ejecución de obras públicas. ¿No está en riesgo el proceso revolucionario por eso? --Vemos que Chávez tuvo éxito en la lucha por superar el neoliberalismo, pero requiere más tiempo superar el capitalismo y sus vicios en un país rentista. En España hace 40 años murió el dictador Franco y todavía hay franquismo sociológico. Por tanto, en 14 años Venezuela no se podía librar del "cuarto-republicanismo" sociológico. Ese elemento de la eficiencia está vinculado con un Estado débil, la cultura de lo fácil y del clientelismo y a un país que tiene petróleo. Ese es uno de los retos.
--¿Las fallas en muchas empresas que fueron estatizadas o nacionalizadas no son un problema? --El capitalismo de Estado tiene un problema: no termina con las estructuras de explotación vinculadas con el propio capitalismo.
--¿Las estatizaciones llevaron a un capitalismo de Estado o a un socialismo? --En Venezuela hay una mezcla de elementos. Hay socialismo, capitalismo de Estado y socialismo de mercado, generados por la propia condición mestiza del proceso bolivariano. Una de las ventajas del presidente Chávez era que no venía de las tradicionales fuerzas de la izquierda y no respondía a ningún tipo de credo, sino que el inventamos o erramos era una realidad. El proceso bolivariano se ha caracterizado por su heterodoxia y su frescura.
--Pero usted dice que el capitalismo de Estado mantiene un sistema de explotación.
--Sí, pero tiene dos ventajas en Venezuela: la redistribución de la renta y la construcción de una esfera pública que facilita la idea del socialismo porque es difícil pasar de una estructura capitalista sin redistribución de renta a una socialista, ya que la gente no la entiende. La fase de capitalismo de Estado ha tenido grandes ventajas en Venezuela. Un ejemplo muy claro que vemos hoy es que la población entiende que tiene acceso a la sanidad, pero también comprende que debe cumplir una serie de requisitos y lapsos.
Otro reto que tiene Maduro, y lo tenía muy claro el presidente Chávez, es hacer pedagogía popular para construir una mentalidad socialista.
--Usted dijo en unas declaraciones que el capitalismo siempre tiene la capacidad de reinventarse, ¿ese es un riesgo para el socialismo bolivariano? --Uno de los aspectos que se está viendo en Europa es cómo los logros sociales sí son reversibles. Después de la Segunda Guerra Mundial se alcanzó el Estado social y ahora lo estamos perdiendo. Si el socialismo no se blinda en términos de cultura política, siempre está la posibilidad de que regrese la estructura capitalista. Los defensores del capitalismo son capaces de decir que no es capitalismo.
--Se habla de capitalismo moral.
--Eso es un oximorón como decir silencio estruendoso, fuego helado o hablar de un soldado amable en medio de la guerra. El capitalismo no puede ser moral porque desaparecería.

domingo, 14 de octubre de 2012

¿EN QUÉ CONSISTE LA MESOCRACIA?

CIUDAD CARACAS, 2 de Octubre de 2012
¿Qué tiene Capriles contra las clases medias?
JUAN CARLOS MONEDERO

Como hemos podido ver en otras elecciones, la cercanía del desenlace acentúa las contradicciones de los que se saben perdedores. Aquellos aspectos que quedaban silenciados por la posibilidad de un escenario de victoria –en el caso de la MUD, su excesiva heterogeneidad, retoño de demasiados padres– explotan, y los que veían en las elecciones una oportunidad de negocio o un interés geoestratégico aceleran su inquietud sabiendo que ni van a recuperar su dinero ni van a poder usar las influencias que imaginaban desde los despachos ministeriales y el Palacio de Miraflores.
En ese momento, las formas se pierden y el proyecto nacional, si es que alguna vez existió, pasa a tercer plano. Regresa entonces la lógica empresarial, las presiones de los países extranjeros que diseñaron el modelo, el “todo vale”, aunque el país se resienta con ese desprecio y esas maneras de empresario insensible. La bandera de Venezuela es arriada y en su lugar, los piadosos miembros de la oposición repiten el católico y antiguo dicho: “para lo que me queda en el convento, me cago dentro”. Si Venezuela no es para ellos, que no sea para nadie. ¿Qué fue de ese alegado compromiso con las clases medias? Son precisamente las clases medias las que más derecho tienen a inquietarse ante esa actitud. Siempre son el objetivo principal del engaño de quienes quieren desplazar a un gobierno con tintes sociales. ¿Hace falta recordar qué está pasando en España?
Los que nos habíamos alegrado de que la oposición venezolana por fin hubiera abrazado la vía electoral, dejando atrás golpes, sabotajes, paros patronales y guarimbas que tanto perjudicaron al país, volvemos a tener razones para la inquietud viendo cómo los adversarios del presidente Chávez están procesando la estadísticamente segura derrota de la MUD. Aquella actitud inicialmente respetuosa con la democracia que llevó a la elección de un candidato único –aunque, cierto es, con enorme enfado de Acción Democrática–, convenció a sectores de las clases medias de que en Venezuela era posible una alternancia pacífica que sirviera como estímulo para un mejor gobierno. Pero al final ha emergido la farsa. Recuerda la historia de aquel tipo que muere y cuando llega a la entrada que conduce al cielo y al infierno, le ofrecen escoger cuál quiere que sea su morada definitiva. “Pase y compare”. Entra en el infierno y ve mesas llenas de sabrosa comida, mujeres hermosas, bacanales constantes, salas de cine y de lectura, risas acá y allá, total libertad para hacer lo que se quiera… Toca el momento de visitar el cielo y el escenario es el de ángeles impertérritos tocando el arpa sobre ordenadas nubes de algodón, con miradas absortas perdidas en el infinito, en un silencio impecable y una organización perfecta. El difunto, tras pensar sus opciones, decide apuntarse al infierno, un plan –está convencido– mucho más divertido e interesante. Nada más firmar, un afilado tridente se le clava donde termina la espalda y con violencia le meten por la puerta del infierno. Allí le encadenan a una horrible columna y lenguas de fuego le arrancan la piel, las llamaradas cubren todo el horizonte, caen rayos, chispas y espadas afiladas desgarran la carne, todo son gritos, angustia, desesperación. El tipo, perplejo, pregunta: “pero…¿y los campos de golf? ¿Y las fiestas? ¿Y las mujeres hermosas que vi ayer?” A lo que el diablo le contesta: “Mire, es que ayer estábamos aún en campaña”.
Es indudable que una oposición honesta, unos medios de comunicación veraces y una universidad objetiva son factores que ayudan a que cualquier gobierno esmere su quehacer, cuide su dedicación, con el consiguiente beneficio para todo el país. Pero tristemente ese no ha sido el caso en Venezuela. Ni los medios de comunicación –convertidos en beligerantes actores que, de nuevo, vuelven a pedir la muerte del presidente Chávez o su salida a través de un golpe–, ni la universidad –más atenta a recuperar su posición de privilegio antes que a recuperar un espacio de excelencia ligado al conocimiento y al compromiso social–, ni la oposición –dispuesta a aceptar las reglas del juego sólo si tiene en la manga cartas de ganador– parecen colaborar en esa dirección. Es bastante probable que las clases medias, confundidas por esta actitud, formen parte de ese sector de votantes que aún no han decidido su voto como indican las encuestas. Está quedando muy claro en esta recta final de la campaña que tienen más que perder de lo que imaginaron con un cambio de gobierno. Lo nuevo suele tener el beneficio de la duda. Pero basta una mirada desapasionada para entender que con Capriles empezarán realmente sus problemas.
La falta de sinceridad de la oferta opositora se ve en el Plan B que está desplegando el entorno de Capriles –apareciendo ya con claridad que su principal enemigo no es el presidente Chávez sino los demás partidos y grupos de la MUD–. Lo que está ocurriendo en estos últimos días muestra el abandono del interés por Venezuela y su sustitución por el interés de los grupos que han financiado su campaña y quieren algún resultado que ven peligrar. El interés de Capriles choca con el interés de los que le han apoyado. Su bien propio y el de Venezuela le obligarían a aceptar su derrota en las elecciones, ya que se convertiría en el candidato que habría contendido contra Chávez y quedaría marcado como el mejor preparado para continuar la tarea de oposición. Pero es difícil que los demás partidos que han apoyado su candidatura estén contentos con ese escenario. Y aun menos los que han financiado la campaña o los que contaban con poder cobrar de la renta petrolera o de la situación geoestratégica privilegiada de Venezuela. Capriles se convierte así en el peor enemigo de Capriles. Nunca como en esta última semana debe cuidarse el candidato de la oposición. No por ningún peligro que provenga del chavismo, sino por el peligro cierto que proviene de los suyos.
El despliegue mediático que el candidato Capriles está teniendo en España recuerda en exceso –y es señal de preocupación– al escenario de preparación del golpe de Estado de Carmona en 2002 (del cual no fue ajeno un joven Capriles Radonski). Cuando una opción electoral no se guía por un proyecto de país sino por la voluntad de sacar del gobierno a quien lo detente, el riesgo de caer como rehén de esa suma de voluntades no fácilmente conciliables es muy alto. Planteábamos hace unas semanas que hay cinco tesoros que Capriles arruinaría: el empleo público y la función del sector público como motor de la economía, que sumirían al país en una recesión; la reducción de los salarios (exigida por los grupos empresariales que apoyan a Capriles), la precarización laboral y el deterioro consiguiente de las misiones al reducirse el gasto social vinculado con su sostenimiento; la pérdida de soberanía, que se traduciría en el regreso de las grandes petroleras al país y la privatización de los hidrocarburos, así como el debilitamiento de la integración latinoamericana, que es lo que está permitiendo que el agua, el petróleo y el gas, los alimentos y la diversidad del continente sean de los latinoamericanos y no de las empresas transnacionales; el acceso a la sanidad a través de las misiones, que se quebraría por la ruptura de las relaciones con los países con los que se mantiene el modelo sanitario (sin olvidar el descrédito internacional al frenarse éxitos diplomáticos tan espectaculares como la Misión Milagro) y que sentarían las bases de un modelo como el español (privatización de la sanidad, repago en cada visita al médico, pago incrementado de medicinas, listas de espera interminables, reducción de servicios de urgencia, colapso hospitalario, etc.); la integración nacional, debilitada por la apuesta por medios privados de transporte y el freno al desarrollo del metro, el tren y el avión de manera integrada; la paz social, amenazada –como se vio durante el golpe de Carmona– por la voluntad desmanteladora de la derecha, el odio y el afán revanchista que demuestran, la virulencia contra la unión cívico-militar y la falta de compromiso con los avances sociales logrados desde 1999. La pérdida de estos tesoros en el caso –cierto que improbable– de una victoria del candidato Capriles, se incrementa ahora por la falta de serenidad que está demostrando la candidatura de la MUD. Nunca como en estas dos últimas semanas se ha podido ver que lejos de un proyecto de Venezuela, lo que hay detrás de la MUD es un proyecto de negocio de las familias poderosas tradicionales y un proyecto político extranjero –estadounidense, para más señas– que está dispuesto a sacrificar la estabilidad del país por sus intereses particulares.
De ahí la pregunta: ¿qué tiene Capriles contra las clases medias? Tiene que no es uno de ellos, que las clases medias siempre son un objetivo de voto de la derecha que inmediatamente se traiciona, tiene que las clases medias, como hemos podido ver en España con el voto a Rajoy, terminan siendo los grandes olvidados de los que no tienen proyecto de país sino solamente proyecto electoral. La pregunta esencial es, en definitiva: ¿a quién dentro de Venezuela le interesa la desestabilización de Venezuela? Sin duda que no a las clases medias. Entonces ¿no es sensato obrar en consecuencia?

Ilustración: Pieza de Ketty Violo, "Magnetismo & Movimiento" (2002).

sábado, 7 de abril de 2012

DE LA AUTORIDAD MORAL


TAL CUAL, Caracas, 31 de Marzo de 2012
Fin de semana
Carta a Rigoberto Lanz
GERMÁN CABRERA

Estimado Sr. Lanz: Leo a menudo su columna A tres manos en uno de los periódicos que compro diariamente y me divierte mucho..

Colaboro circunstancialmente con algún artículo en Tal Cual ya que me siento identificado con su línea editorial y con su gente. Para entrar en el área de "las etiquetas" me considero un hombre de izquierda democrática o centro izquierda y por lo tanto tan apartado de la extrema izquierda como de la extrema derecha. Sin embargo fui militante radical de izquierda en mi juventud y pertenecí al MLN-Tupamaros uruguayo.

A lo largo de muchos años fui experimentando, como tantos otros, un proceso de profundos cambios en mi visión política, el cual concluí "liberándome" de los dogmas que limitaban mi vida y mi pensamiento y declarándome "librepensador", un término que si bien decimonónico, me permite razonar como me dé la gana, en base a principios y no a preconceptos. Ateo desde mi formación más temprana percibí que había adoptado una religión con sus liturgias y su dogma de fé y esta religión era La Revolución, así con mayúsculas, que de herramienta para el cambio se había transformado en un objetivo en sí misma arrastrando a sus militantes al pensamiento acrítico, a ignorar los cambios de la historia y lo que es peor a sentirse dueños absolutos de la verdad.

Cuando consideraba concluido mi proceso de cambio llegaron los golpes de Estado de Chávez y su gente y luego todo el largo proceso político en el que aún estamos inmersos. Este proceso ha sido muy útil para mi formación política ya que me ha enseñado lo que es sufrir en carne propia los desmanes de una autodenominada Revolución aún cuando los revolucionarios lleguen al poder mediante elecciones democráticas, con el novedoso objetivo de parasitar al Estado Democrático (o a su criterio Estado Burgués) y la economía de mercado para implosionarlos. El hecho de ser testigo del autoritarismo militarista y de la ineficacia absoluta acabó con el respeto que aún podía sentir hacia, por ejemplo, la revolución cubana o la nicaragüense, obligándome de paso a revisar hasta cuándo fui ingenuo en el pasado y cuándo comencé a ser cómplice. La experiencia enriquecedora que significa observar cómo se desbarata un país y la relación entre sus habitantes en nombre de la justicia social, me ha transformado,¡¡oh pecado!! , en un convencido y profundo reformista .

Considero muy injusto que haya que someter a un país a traumas tan profundos con el objeto de, sobre las ruinas del Estado de Derecho, construir una sociedad mítica basada en la utopía de la justicia absoluta y el igualitarismo perfecto sin tomar en consideración el desastre dramático en el que han derivado todos los procesos revolucionarios inspirados en las teorías marxistas leninistas.

En su artículo "Democracia para Amador" Ud. aborda el tema de la visita de los ex Presidentes Ricardo Lagos, Felipe González y Fernando Henrique Cardozo con todo tipo de descalificaciones, tanto etarias como intelectuales porque considera que no tuvieron "ningún rastro de vocación para transformar la sociedad". Hasta donde yo sé, éstos señores impulsaron sus países hacia un desarrollo sostenido, cada uno a su manera y en su momento, con visión de equidad y futuro, sin necesidad de recurrir a la violencia, a la polarización política y a la atomización de sus respectivas sociedades. Ud. puede discrepar con sus visiones políticas pero ¿por qué tanta arrechera? ¿Porque "actúan bajo el manto del socialismo o el paraguas de la izquierda" como Ud. mismo dice? ¿Quién tiene derecho, según su criterio, a considerarse de izquierda?, ¿sólo los autodenominados Revolucionarios aunque estos actúen como fascistas y populistas pasándose por el forro a su propio pueblo y todas las normativas de convivencia en una sociedad democrática? "Representan netamente a un tipo de izquierda liberal que se postró inocuamente ante la fatalidad del capitalismo", agrega más adelante. ¿Ud quiere decir que nadie puede luchar por una sociedad más justa si no es bajo el concepto de deconstruir o mejor dicho desmadrar "la democracia burguesa y el capitalismo para construir el hombre nuevo"? ¿Cómo Pol Pot o Abimael?..

Después añade: "Lo que vemos es un aplanamiento de la reflexión, trivialidades dichas con voz de autoridad, pajudeces que a cualquier estudiante de primer año de ciencias políticas daría pena"...y después habla de "completa falta de probidad intelectual", de que "allí nunca ha habido pensamiento", de "colección de lugares comunes sin un matiz de originalidad".

¡Qué riñones tiene Ud. Sr Lanz expresándose de esa manera de esos hombres mientras por otro lado apoya al gobierno de Hugo Chávez! Siempre me ha parecido comprensible que los más humildes y desheredados de bienes y conocimientos hayan sucumbido ante las loqueterasdel Teniente Coronel, pero me parece incomprensible que personas con alguna instrucción puedan verse reflejados en tremendo disparate. Cualquiera diría que en Venezuela vivimos bajo un gobierno de ideas preclaras y originales aportadas día a día al acervo político mundial. Que nuestro Presidente y por cierto único e irreemplazable líder del proceso, ilustra e ilumina a nuestro pueblo con conceptos e ideas refrescantes, carentes de lugares comunes y plenas de originalidad. Que el nivel moral e intelectual de este gobierno es ejemplo de cambios profundos en la mentalidad del ser humano, en el camino hacia la construcción del hombre nuevo y que sus iniciativas inspiran cambios de fondo en el orbe y deben ser emuladas para el bien de la humanidad.

No es conveniente Sr., hablar de sogas en la casa del ahorcado y creo que su reacción, muy común por cierto entre los adulantes del Máximo Líder, es un reflejo de la inevitable comparación que cualquiera puede hacer entre esos denostados ex presidentes y el nuestro. Como ejemplo ilustrativo le voy a contar que hace años pude presenciar en VTV un diálogo muy jocoso entre Hugo Chávez y Mario Silva en el programa "La Hojilla".

En aquella amena conversación a través de "El Canal de todos los venezolanos" ambos afirmaron , para mi sorpresa, que iban a practicar con la oposición el juego de "el rojo" (que como Ud.sabe quiere decir tú te agachas y yo te cojo) y también a "la piragua, que es lo mismo que el rojo pero en el agua".

Supongo que, a su criterio así debe actuar un Presidente de izquierda verdadera, un socialista a toda prueba, probo intelectualmente, enemigo de la decadencia del pensamiento, haciendo gala de su gracia discursiva y agregando un fuerte matiz de originalidad al discurso político mundial.

Lo felicito por sus necedades a la francesa.


EL NACIONAL - Domingo 25 de Marzo de 2012 Opinión/8
ATres Manos
Miradas múltiples para el diálogo
"Democracia para Amador"
RIGOBERTO LANZ


"Tras el fracaso de las economías
del socialismo realmente existente;
tras el fracaso, más oculto pero más
tenaz, del capitalismo; tras el fracaso
de las formas de capitalismo de Estado;
tras el fracaso de las economías
postsocialistas, la única vía es
reinventar zapatos, caminos, mapas,
carretas, y recuperar razones
para ponerse de nuevo en marcha".
Juan Carlos Monedero: El gobierno de las palabras, p. 281.


¿ Quiere usted un ejemplo vivo de la decadencia del pensamiento? Es muy fácil: observe con detenimiento lo dicho y hecho por el trío de ex presidentes que desfilaron por la banca privada en plan de consejeros sobre la democracia. En verdad, con un mínimo de perspicacia, nadie estaría esperando genialidades intelectuales de estos venerables personajes. Alguien podría suponer que estos señores acomodaron sus discursos para portarse de forma políticamente correcta ante el tenor de los anfitriones. Pero no hace falta esta interpretación tan alada. Lo dicho corresponde demasiado fielmente a lo que bulle en la cabeza fatigada de estos políticos. Allí nunca ha habido pensamiento (salvo en los lejanos tiempos en los que Fernando H. Cardoso aparecía en las fotos de familia de los dependentólogos). Nada de raro, pues, esta colección de lugares comunes sin el más mínimo esfuerzo por agregar aunque fuera un matiz de originalidad.

Respecto a la jugada publicitaria, nada de pecaminoso que un banquero busque por allí los modos de legitimar su posicionamiento en el mercado de la opinión pública. Respecto a los invitados, sin pena ni gloria.

Si usted le borra el crédito de "ex presidentes", allí no queda nada. Ya sabemos que pensar y ser presidente no van necesariamente juntos. Es más bien raro que un personaje de estos tenga algo interesante que decir (pregúntele a R. Reagan, a M. Thatcher, a Bush, a Fox, a Jaime Lusinchi, a Pinochet, a A. Uribe, a Aznar, a Fujimori, a Sarkozy o a Berlusconi). Una brevísima lista del bochorno intelectual que acompaña impúdicamente a una más larga constelación de nulidades que, no obstante, pueden desfilar por el mundo con grandes honores y prosopopeyas.

En el caso que nos ocupa hay una nota un poco más vergonzante: se trata de personas que actúan bajo el manto del "socialismo" o en los paraguas de la "izquierda". De nuevo, un palmario ejemplo de la vaciedad de esas palabras. Basta una rápida mirada a sus gobiernos para constatar el patetismo de administradores de la crisis del capitalismo sin ningún rastro que recuerde alguna vocación --aunque lejana-- de transformación de la sociedad. Los señores González, Cardoso y Lagos representan netamente a un tipo de izquierda liberal que se postró inocuamente ante la fatalidad del capitalismo. El saldo neto de su tránsito en funciones de gobierno es francamente calamitoso (sobremanera, de cara a las pretensiones de un referente "socialista" o cosa parecida).

Pero todavía podría quedar el consuelo de personas que son portadoras de una reflexión teórico-política que insinúa alguna novedad, alguna gracia discursiva. Pues nada de nada. Lo que vemos es un aplanamiento de la reflexión, trivialidades dichas con voz de autoridad, pajudeces que a cualquier estudiante de primer año de ciencias políticas le daría pena. ¿Hay necesidad de exponerse de esta manera? Mucho más digno es pasar su retiro en el anonimato, sin hacer estos tristes papelones.

La audacia del señor Aznar, por ejemplo, de dictar cátedra en universidades fantasmas, es el colmo del ridículo. Basta un mínimo de precaución personal para que no falte el decoro y el sentido de las proporciones. Estos señores han de tener otros méritos con los cuales vivir su jubilación sin sobresaltos. ¿A qué viene esta pretensión de dar consejos? La maniobra de un montaje para atacar al Gobierno es muy burda. Se puede hacer de muchas maneras, sin necesidad de ser marionetas de los poderes fácticos. A partir de allí flaquea la autoridad moral que, sumada a la completa falta de probidad intelectual, nos coloca en la evidencia de un show publicitario sin destino.

La derecha tiene de dónde agarrarse, por qué entonces estos desatinos. Pídanle consejos a Fernando Savater.