NOTITARDE, Valencia, 18 de septiembre de 2016
“Caminando con Cristo”
El administrador corrupto (Lc.16, 1-13)
Joel de Jesús Núñez Flautes
El pasaje del evangelio que se nos propone hoy es la parábola del administrador infiel, el cual es alabado por sagaz, no por ser corrupto o injusto. Es una parábola un poco difícil de interpretar, porque pareciera que Jesús estuviera alabando la actitud negativa o el mal proceder de éste administrador. Sin embargo, el mensaje podría resumirse en que hay que tener cuidado con el dinero porque puede impulsar a las personas a la corrupción, o puede hacer perder la visión del mundo futuro y, por tanto, hay que darle un buen uso para no quedarse atrapado en el inmanentismo de la vida, sino a aspirar a los bienes más altos, cuyo centro es el culto sincero y central a Dios que merece todo honor, toda honra y toda gloria; porque no se le puede dar “culto” al dinero y desplazar a Dios ni a los hermanos de nuestras vidas.
Pero para detallar más, surge lógicamente con la lectura de esta parábola una pregunta: ¿cómo puede Jesús presentar como modelo a un corrupto o ladrón? La respuesta es que Jesús no alaba la conducta pecadora del administrador de la parábola; pondera su astucia para asegurarse el futuro, para sobreponerse a las dificultades; mas Jesús deja claro que fue despedido por su amo, perdió su trabajo, perdió la confianza de su jefe al descubrir que lo estaba estafando. Entonces surge otra pregunta ¿qué es lo que quiere dejar como enseñanza Jesús a través de esta parábola? Los cristianos, que son los “hijos de la Luz”, debemos imitar la astucia, la destreza, el ser previsivos para poder conquistar la vida eterna, saber utilizar los bienes materiales, sin apegarnos a ellos. No es la corrupción la que se alaba o pondera, sino la habilidad para alcanzar un fin. En el caso del administrador del evangelio su sagacidad le serviría para conseguir otro trabajo; para un creyente la astucia debe estar en saber conquistar la vida que no se acaba, “acumular tesoros en el cielo”.
IDA Y RETORNO: Venezuela necesita una salida democrática.
Fuente:
http://www.notitarde.com/El-administrador-corrupto-Lc16-1-13/Columnistas-del-Dia/2016/09/17/1025140/
Cfr.
Marcos Rodríguez: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-lc-16-1-13_MR-C.htm
Ilustración: Sebastiano Ricci.
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domingo, 18 de septiembre de 2016
domingo, 3 de julio de 2016
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NOTITARDE, Valencia, 3 de julio de
2016
“Caminando con Cristo”
Envío de los setenta y dos (Lc.10, 1-12.17-20)
Pbro. Lic. Joel de Jesús Núñez Flautes
Jesús cuando inició su vida pública en
medio de Israel, sabiendo que venía del Padre, que traía la buena nueva de la
salvación a todos los hombres, eligió a doce hombres para que estuvieran con Él
y para luego enviarlos a predicar; es la primera experiencia del discipulado y
de apostolado. La experiencia de seguir a Cristo, el mesías y salvador, el Hijo
eterno del Padre y la de ser enviado por Él para anunciar al mundo el inmenso
amor de Dios que sana y redime a la humanidad. A medida que Jesús va
predicando, que va eligiendo a sus apóstoles, que los va educando y formando,
otros muchos que lo escuchan, que contemplan sus milagros y actuaciones con la
gente, que son capaces de descifrar su manera de pensar y darse cuenta que su
doctrina viene de lo alto y da sentido, coherencia y plenitud a todo lo que se
había revelado desde entonces; se le van sumando, lo siguen y se disponen
también para ser enviados. Éste es el caso del evangelio de éste domingo, que
situando a Jesús en Jerusalén, lo presenta enviando a setenta y dos discípulos
a los lugares a donde iba a ir Él; es decir, los envía como embajadores, para
que preparen y dispongan los corazones para recibir la buena noticia del
evangelio que no es cualquier mensaje o unas letras sagradas nada más; es la
persona de Jesús, el Emmanuel, que viene a cumplir la misión que el Padre le ha
confiado. Jesús, antes de enviar a los setenta y dos discípulos, decide hacerlo
enviándolos de dos en dos para que el mensaje que se anuncie no sea en nombre
propio, ni según lo que piense o le parezca a alguien; sino el mensaje es aquel
que le han escuchado al maestro y que al ir de dos en dos se verificará si se
es fiel o no al mensaje trasmitido por el Señor y al mismo tiempo el ir juntos
significará en medio de los lugares que vayan que el reino de Dios es preparado
por una comunidad, que Dios quiere que los hombres vivan unidos. IDA Y RETORNO:
¡Alabado sea el santísimo sacramento del altar!
Cfr.
Marcos Rodríguez: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-lc-10-1-20_MR-C.htm
Fotografía: LB, Sabana Grande, Caracas. Cierto, una manera también de evangelizar.
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San Lucas 10: 1-12
domingo, 15 de junio de 2014
REALIDAD TRINITARIA
NOTITARDE, Valencia, 15 de junio de 2014
La Santísima Trinidad (Jn.3,16-18)
Pbro. Lic. Joel de Jesús Núñez Flautes
Hay un saludo paulino (aparece en una de las cartas de Pablo) que utilizamos en la Santa Misa que dice: "La gracia de Nuestro Señor, Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo esté con todos ustedes". (2 Cor. 13, 13), que pone de manifiesto la fe en Dios Uno y Trino; es decir, se presenta al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo en unidad de ser y diversidad de funciones o lo que es lo mismo Un Dios en tres personas distintas (como lo dice el dogma católico: Dios es uno en esencia y naturaleza, pero trino en personas, una sola naturaleza divina, por tanto, un solo Dios, pero en tres Personas distintas de igual dignidad, gloria y categoría); misterio fundamental del que parte toda la Revelación cristiana y que sólo podemos tratar de comprender por la fe y por medio de lo que Cristo, en su vida pública nos reveló al hablarnos del Padre y del Espíritu Santo.
Dios Uno y Trino ha querido venir a compartir con el hombre creado por Él a su imagen y semejanza, se le ha manifestado en Cristo encarnado para ofrecerle su amistad, su amor, comunión y para asegurarle la realidad de una vida sin fin que se alcanza por la fe y la vivencia de la caridad.
Toda nuestra vida cristiana está marcada por el misterio de la Trinidad; desde niños aprendimos a santiguarnos o a hacernos la señal de la cruz en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; en la Santa Misa, fuente y culmen de nuestra fe cristiana católica, al inicio y al final de la misma se hace una directa referencia a la Santísima Trinidad y durante toda la Eucaristía hay una alabanza a Dios Padre; a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo.
Se debe dejar claro, como lo he escrito en otras oportunidades, que si bien en la Sagrada Escritura no aparece la palabra Trinidad (porque es una elaboración de la Tradición y del Magisterio de la Iglesia); como lo vemos en el evangelio de hoy siempre en boca de Jesús aparece la referencia al Padre y al Espíritu Santo. Sólo basta leer el evangelio de San Juan con detenimiento para darnos cuenta de esta realidad trinitaria que el evangelista nos presenta; recordemos los pasajes del evangelio de Juan, llamados "discursos de despedidas" que van del capítulo catorce al diecisiete que hablan del Espíritu Santo Consolador, no como una fuerza de Dios, sino como una Persona que viene a ocupar el puesto de Cristo y a continuar el trabajo realizado por Él.
Lo más grande del misterio (en teología católica una acepción de "misterio" es aquello que no podemos comprender a plenitud por nuestra mente limitada, y que no es algo tenebroso o terrorífico) de la Santísima Trinidad es que nos anuncia la realidad de un Dios cercano al hombre, que sale a su encuentro, que se reveló en Cristo Jesús para manifestar el inmenso amor que Él siente por cada ser humano, que lo acompaña, que lo guía, que lo alienta y todo esto lo realiza desde dentro del hombre mismo; porque desde el bautismo Dios habita en el ser humano.
Cristo nos enseñó a amar a Dios Padre, a llamarlo Padre Nuestro, a abrirle el corazón para que viniera a hacer morada en nosotros por medio del Espíritu Santo. Por eso, la mejor manera de entender el misterio trinitario es viviéndolo, sumergiéndose por la fe en esto que Dios mismo nos ha revelado en su Palabra; es decir, es aprender a vivir como hijos de Dios que nos salvó y adoptó como hijos en Cristo y por medio de su Espíritu Santo mora en nosotros. No caigamos en un intelectualismo de la fe, porque la fe más que intelecto es vivencia. No caigamos en los errores que algunos profesan, que por combatir la fe cristiana en la Trinidad revelada por Dios mismo, presentan a Jesús como un semidios, no igual al Padre, ¿entonces cuántos dioses serían? ¿Cristo sería verdadero Dios? O decir que el Espíritu Santo es la fuerza de Dios es tirar por el suelo todo lo que el mismo Cristo habla acerca de Éste sobre todo en el evangelio de Juan. Sólo quien conoce y ama Dios, puede conocer integralmente al hombre. Es decir, del encuentro de Dios trinitario salimos al encuentro del hermano, a vivir la comunión y solidaridad.
IDA Y RETORNO: Felicitaciones a todos los padres en su día, incluyo a mi papá Juan Ramón; los responsables, los que educan a sus hijos, que le dan amor, cobijo y los ayudan a crecer en valores, virtudes y les enseñan a amar a Dios como el Padre amoroso y fiel por excelencia. Que el Señor les bendiga y recompense sus afanes y entrega cotidiana.
En el mes de febrero, el Sr. Arzobispo comunicó a los padres Alfredo Fermín y Cristóbal Rivero (éste último de la Arquidiócesis de Coro) que serían el nuevo rector y vicerrector del Seminario de Valencia, supliendo al Padre Luís Díaz y mi persona en estos cargos. El Padre Luís luego de 6 años de vicerrector y 5 de Director Espiritual y mi persona luego de 10 años de rector y 5 de vicerrector, dejamos esta importante y hermosa labor para ir a una parroquia que nos será comunicada y asignada en los próximos meses por el arzobispo. Desde ya deseamos todo el éxito al nuevo Equipo Formativo del Seminario.
Cfr. Isabel Vidal de Tenriro: http://elimpulso.com/articulo/buena-nueva-es-un-misterio#
Ilustración: Viota parcial del vitral de una Iglesia de la Diócesis de Eichstätt.
http://www.bistum-eichstaett.de/typo3temp/pics/1eafb7526c.jpg
http://www.bistum-eichstaett.de/en/kirchenjahr/kreuzweg/bestie-mensch/
La Santísima Trinidad (Jn.3,16-18)
Pbro. Lic. Joel de Jesús Núñez Flautes
Hay un saludo paulino (aparece en una de las cartas de Pablo) que utilizamos en la Santa Misa que dice: "La gracia de Nuestro Señor, Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo esté con todos ustedes". (2 Cor. 13, 13), que pone de manifiesto la fe en Dios Uno y Trino; es decir, se presenta al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo en unidad de ser y diversidad de funciones o lo que es lo mismo Un Dios en tres personas distintas (como lo dice el dogma católico: Dios es uno en esencia y naturaleza, pero trino en personas, una sola naturaleza divina, por tanto, un solo Dios, pero en tres Personas distintas de igual dignidad, gloria y categoría); misterio fundamental del que parte toda la Revelación cristiana y que sólo podemos tratar de comprender por la fe y por medio de lo que Cristo, en su vida pública nos reveló al hablarnos del Padre y del Espíritu Santo.
Dios Uno y Trino ha querido venir a compartir con el hombre creado por Él a su imagen y semejanza, se le ha manifestado en Cristo encarnado para ofrecerle su amistad, su amor, comunión y para asegurarle la realidad de una vida sin fin que se alcanza por la fe y la vivencia de la caridad.
Toda nuestra vida cristiana está marcada por el misterio de la Trinidad; desde niños aprendimos a santiguarnos o a hacernos la señal de la cruz en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; en la Santa Misa, fuente y culmen de nuestra fe cristiana católica, al inicio y al final de la misma se hace una directa referencia a la Santísima Trinidad y durante toda la Eucaristía hay una alabanza a Dios Padre; a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo.
Se debe dejar claro, como lo he escrito en otras oportunidades, que si bien en la Sagrada Escritura no aparece la palabra Trinidad (porque es una elaboración de la Tradición y del Magisterio de la Iglesia); como lo vemos en el evangelio de hoy siempre en boca de Jesús aparece la referencia al Padre y al Espíritu Santo. Sólo basta leer el evangelio de San Juan con detenimiento para darnos cuenta de esta realidad trinitaria que el evangelista nos presenta; recordemos los pasajes del evangelio de Juan, llamados "discursos de despedidas" que van del capítulo catorce al diecisiete que hablan del Espíritu Santo Consolador, no como una fuerza de Dios, sino como una Persona que viene a ocupar el puesto de Cristo y a continuar el trabajo realizado por Él.
Lo más grande del misterio (en teología católica una acepción de "misterio" es aquello que no podemos comprender a plenitud por nuestra mente limitada, y que no es algo tenebroso o terrorífico) de la Santísima Trinidad es que nos anuncia la realidad de un Dios cercano al hombre, que sale a su encuentro, que se reveló en Cristo Jesús para manifestar el inmenso amor que Él siente por cada ser humano, que lo acompaña, que lo guía, que lo alienta y todo esto lo realiza desde dentro del hombre mismo; porque desde el bautismo Dios habita en el ser humano.
Cristo nos enseñó a amar a Dios Padre, a llamarlo Padre Nuestro, a abrirle el corazón para que viniera a hacer morada en nosotros por medio del Espíritu Santo. Por eso, la mejor manera de entender el misterio trinitario es viviéndolo, sumergiéndose por la fe en esto que Dios mismo nos ha revelado en su Palabra; es decir, es aprender a vivir como hijos de Dios que nos salvó y adoptó como hijos en Cristo y por medio de su Espíritu Santo mora en nosotros. No caigamos en un intelectualismo de la fe, porque la fe más que intelecto es vivencia. No caigamos en los errores que algunos profesan, que por combatir la fe cristiana en la Trinidad revelada por Dios mismo, presentan a Jesús como un semidios, no igual al Padre, ¿entonces cuántos dioses serían? ¿Cristo sería verdadero Dios? O decir que el Espíritu Santo es la fuerza de Dios es tirar por el suelo todo lo que el mismo Cristo habla acerca de Éste sobre todo en el evangelio de Juan. Sólo quien conoce y ama Dios, puede conocer integralmente al hombre. Es decir, del encuentro de Dios trinitario salimos al encuentro del hermano, a vivir la comunión y solidaridad.
IDA Y RETORNO: Felicitaciones a todos los padres en su día, incluyo a mi papá Juan Ramón; los responsables, los que educan a sus hijos, que le dan amor, cobijo y los ayudan a crecer en valores, virtudes y les enseñan a amar a Dios como el Padre amoroso y fiel por excelencia. Que el Señor les bendiga y recompense sus afanes y entrega cotidiana.
En el mes de febrero, el Sr. Arzobispo comunicó a los padres Alfredo Fermín y Cristóbal Rivero (éste último de la Arquidiócesis de Coro) que serían el nuevo rector y vicerrector del Seminario de Valencia, supliendo al Padre Luís Díaz y mi persona en estos cargos. El Padre Luís luego de 6 años de vicerrector y 5 de Director Espiritual y mi persona luego de 10 años de rector y 5 de vicerrector, dejamos esta importante y hermosa labor para ir a una parroquia que nos será comunicada y asignada en los próximos meses por el arzobispo. Desde ya deseamos todo el éxito al nuevo Equipo Formativo del Seminario.
Cfr. Isabel Vidal de Tenriro: http://elimpulso.com/articulo/buena-nueva-es-un-misterio#
Ilustración: Viota parcial del vitral de una Iglesia de la Diócesis de Eichstätt.
http://www.bistum-eichstaett.de/typo3temp/pics/1eafb7526c.jpg
http://www.bistum-eichstaett.de/en/kirchenjahr/kreuzweg/bestie-mensch/
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