De las relaciones primarias
Luis Barragán
Años atrás, lo hemos referido en anteriores ocasiones, nos llamó la atención una observación hecha por Juan Pablo Pérez Alfonzo sobre las relaciones primarias. De no recordarla mal, en una larga entrevista convertida en libro, la centró en las articulaciones políticas fundadas en las meras y mutuas simpatías personales de los actores.
Quizá a medida que las instituciones y la institucionalidad política se imponen, hay rasgos que se pierden a favor de otros que hablan de las responsabilidades colectivas y de representación adquiridas. Importa poco las características muy personales de los decisores, cuando hay roles exigentes que cumplir y que jamás pueden depender de ellas. Sin embargo, el alcalde menor de Caracas, en el reciente y consabido “diálogo” de Miraflores, evidenció el retroceso que experimentamos.
En efecto, Jorge Rodríguez reconoció que le “cae mal” Andrés Velásquez. El dato puede resultar ocioso en cualesquiera otras circunstancias, pero – banalizándolo – protocolizó el evento de Miraflores: a falta de argumentos, en última instancia, el problema del país no sólo se sintetiza en un conflicto de los buenos y de los malos, sino entre quienes se caen bien o mal en términos personales.
La elevadísima consideración que hizo el psiquiatra, quien – faltando poco – ha tenido otras graves responsabilidades en el pasado, como la de una rectoría electoral, pone una nota de sinceridad al juego político venezolano que se le agradece. Por una parte, el testimonio revela el sentido que ha adquirido el ejercicio del poder en Venezuela, sin que valga ya el pretexto de una revolución en marcha; y, por otra, el fenómeno también ha contaminado a aquellos que procuran ir más allá de la oposición, alcanzándolo.
Quien dice de relaciones primarias en el ámbito político, termina por fatigar sus más recónditos prejuicios. Y no habrá rivalidad mediata e inmediata que no sea zanjada a través de la intriga, supuestamente legitimada la más insensata opresión del otro y de los otros.
http://opinionynoticias.com/opinionpolitica/18904-de-las-relaciones-primarias
Ilustraión: Alfa. Fantoches, 1928.
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lunes, 14 de abril de 2014
lunes, 16 de diciembre de 2013
RESULTADOS EXISTEN CUANDO HAY DEBATE
Bolívar, breve balance parlamentario (y coletilla)
Luis Barragán
“Y, claro, como es natural en estas
historias, las cosas que no se sabían
se sabían demasiado”
Ernesto Mestre (*)
Un nuevo aniversario de su muerte, lo convierte en un insólito tropiezo y no sólo porque, independientemente de su valor arquitectónico, surgió en Caracas - arbitrario y arrogante - el Mausoleo (¿nombre definitivo?), sino por el utilitario, abusivo, oportunista y agobiador uso que se hace de su nombre. Y es que, en lugar de fluir con los tiempos, actualizándose, con Bolívar se permiten devolvernos a todos al siglo XIX, exacta y sólo exactamente donde arrancó el despotismo que lo capturó como pretexto.
Además, idearon una distinta iconografía incapaz de confrontar el trazo supuestamente científico con la más amplia historiografía en la materia, ya que el interés fundamental estuvo y está en una insólita segregación retrospectiva, saturada de las veleidades políticas del presente. Inútiles fueron los esfuerzos de legos y especialistas por debatir la tan inédita decisión presidencial de versionarlo: “El manejo es ideológico y sobre todo divisionista, perpetuando las viejas categorías de las guerras civiles de independencia”, refiere Miguel Angel Perera (“Venezuela ¿nación o tribu? La herencia de Chávez”, UCV, Caracas, 2012: 100).
El Bolívar de la puerta franca, dinámico y transparente, se ha convertido en una espesa y alta muralla que escuda – aunque no protege suficientemente – a sus especuladores. Prófugos del siglo XXI, todavía no logramos la reflexión compartida que es necesaria para derrumbar toda la parafernalia oficial que se agota en la consigna y en el ceremonial de ocasión.
UN BREVE BALANCE PARLAMENTARIO
Resulta difícil incorporar todas y cada de las circunstancias que hicieron la legislatura de este año, la que aparentemente no ha culminado cuando escribimos estas notas. Unas, apuntan a la debilidad de un importantísimo órgano del Poder Público, y, la otra, a una inevitable referencia personal.
Por una parte, la bancada democrática de la oposición dio un cabal testimonio de resistencia y empuje, frente a la sistemática agresión gubernamental que incluyó la literal golpiza de sus miembros en el desarrollo de sendas sesiones plenarias, añadido el micrófono convertido en certero proyectil frente al orador que los incomodó. Nunca antes, por más dura que fuese la faena política, había pasado algo semejante, emblematizando el extravío ético y político de un gobierno que desea vehementemente a la Asamblea Nacional como una burda sucursal de sus caprichos.
Presuntos herederos del marxismo de décadas anteriores que tanto reclamaba por la independencia parlamentaria, el respeto a las inmunidades y una ineficacia que la perspectiva histórica revela como falsa de realizar el debido contraste, hoy son los capitanes de una demolición que anteriormente imputaban a otros. La vieja prensa que la desean deteriorada y desaparecida, ofrece sobrados testimonios que apuntan a la vigente y confesa inmoralidad del oficialismo actual, el que vela obstinadamente por el silenciamiento de toda diferencia que golpeé los tímpanos del poder establecido.
Por otra, la inmunidad parlamentaria como institución indispensable, recibió una artera y extravagante puñalada, no sólo por el allanamiento de Richard Mardo y María Aranguren, sino por la severa amenaza que todavía pesa sobre la disidencia. Consabido, también el allanamiento sirvió para la habilitación legislativa de Nicolás Maduro, so pretexto de su presunta cruzada anticorrupción, por no mencionar la imposición inconstitucional de un Plan de la Patria en sí mismo inconstitucional, pues, el pleonasmo habla de un rango legal con ausencia del correspondiente procedimiento, igualmente sin precedentes en nuestra trayectoria republicana.
Aguas abajo, el inmovilismo de las Comisiones Permanentes, excepto las llamadas Especiales que acatan la táctica gubernamental de persecución rondando la ridiculez, como aconteció con la citación de un popular cantante, las confina como oficinas pendientes de no molestar o irritar a los altos funcionarios del Estado que desatienden hasta la llamada telefónica de los diputados oficialistas. A mediados de agosto del presente año, la Gaceta Oficial reportó una profunda transformación administrativa de la Asamblea Nacional que, desapercibida, consagra un monopolio presupuestario, funcional y funcionarial merecedor de una mayor atención.
Finalmente, emergió una inédita iniciativa como La Movida Parlamentaria para la coincidencia de las curules de un diverso cuño político e ideológico, recuperando la confianza del electorado propenso a la desilusión. La tragedia de Amuay, la doble nacionalidad de Maduro, la defensa del Esequibo, la identificación con las luchas de los trabajadores de Guayana, el colapso eléctrico, el retiro de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la campaña municipal, entre otros aspectos, supieron de una activa presencia en la calle como escenario natural de las denuncias y propuestas.
Mencionemos inelegantemente, nos correspondió ocupar la curul de Mardo en los instantes que emergía el Proyecto de Ley Orgánica de Cultura, trabajada intensamente en la Comisión Permanente, entre otras iniciativas que esperan. Modestamente, proseguimos la labor que realizábamos, desmintiendo – incluso – una repentina campaña twittera de descalificación, como si fuésemos epígonos del oficialismo, que los hechos sencillamente derrumbaron.
COLETILLA INEVITABLE
No hay resultados, sin un análisis; no hay análisis, sin el debate realmente compartido; luego, para que lo sean, los resultados necesitan discutirse. E, integrantes de La Movida Parlamentaria, ya dimos una larga y fructífera discusión respecto a los aludidos comicios, enunciando importantes tareas en el marco de la ineludible crisis que vendrá.
Únicamente observamos que, con más habilidad que franqueza, el poder central se plebiscitó como no logró hacerlo una oposición que, a pesar de encarnar las grandes mayorías, optó por el surtido de los problemas locales. Además, para aquellos que partidístamente claman por el número de plazas conquistadas, olvidando el compromiso unitario, deben reparar entre el número real de postulaciones y el efectivo triunfo de las toldas: ahora, alcaldes y concejales afrontarán un inmenso desafío, pues saben inconstitucionales el Plan llamado de la Patria, los gobiernos paralelos y la negación de los recursos por Miraflores o La Planicie.
(*) “La rumba de Lázaro”, Tusquets Editores, Barcelona, 2001: 37.
http://www.noticierodigital.com/2013/12/bolivar-breve-balance-parlamentario-y-coletilla/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=1005429
Reproducción: Fantonches, Caracas, 24/12/1937, nr. 610.
Luis Barragán
“Y, claro, como es natural en estas
historias, las cosas que no se sabían
se sabían demasiado”
Ernesto Mestre (*)
Un nuevo aniversario de su muerte, lo convierte en un insólito tropiezo y no sólo porque, independientemente de su valor arquitectónico, surgió en Caracas - arbitrario y arrogante - el Mausoleo (¿nombre definitivo?), sino por el utilitario, abusivo, oportunista y agobiador uso que se hace de su nombre. Y es que, en lugar de fluir con los tiempos, actualizándose, con Bolívar se permiten devolvernos a todos al siglo XIX, exacta y sólo exactamente donde arrancó el despotismo que lo capturó como pretexto.
Además, idearon una distinta iconografía incapaz de confrontar el trazo supuestamente científico con la más amplia historiografía en la materia, ya que el interés fundamental estuvo y está en una insólita segregación retrospectiva, saturada de las veleidades políticas del presente. Inútiles fueron los esfuerzos de legos y especialistas por debatir la tan inédita decisión presidencial de versionarlo: “El manejo es ideológico y sobre todo divisionista, perpetuando las viejas categorías de las guerras civiles de independencia”, refiere Miguel Angel Perera (“Venezuela ¿nación o tribu? La herencia de Chávez”, UCV, Caracas, 2012: 100).
El Bolívar de la puerta franca, dinámico y transparente, se ha convertido en una espesa y alta muralla que escuda – aunque no protege suficientemente – a sus especuladores. Prófugos del siglo XXI, todavía no logramos la reflexión compartida que es necesaria para derrumbar toda la parafernalia oficial que se agota en la consigna y en el ceremonial de ocasión.
UN BREVE BALANCE PARLAMENTARIO
Resulta difícil incorporar todas y cada de las circunstancias que hicieron la legislatura de este año, la que aparentemente no ha culminado cuando escribimos estas notas. Unas, apuntan a la debilidad de un importantísimo órgano del Poder Público, y, la otra, a una inevitable referencia personal.
Por una parte, la bancada democrática de la oposición dio un cabal testimonio de resistencia y empuje, frente a la sistemática agresión gubernamental que incluyó la literal golpiza de sus miembros en el desarrollo de sendas sesiones plenarias, añadido el micrófono convertido en certero proyectil frente al orador que los incomodó. Nunca antes, por más dura que fuese la faena política, había pasado algo semejante, emblematizando el extravío ético y político de un gobierno que desea vehementemente a la Asamblea Nacional como una burda sucursal de sus caprichos.
Presuntos herederos del marxismo de décadas anteriores que tanto reclamaba por la independencia parlamentaria, el respeto a las inmunidades y una ineficacia que la perspectiva histórica revela como falsa de realizar el debido contraste, hoy son los capitanes de una demolición que anteriormente imputaban a otros. La vieja prensa que la desean deteriorada y desaparecida, ofrece sobrados testimonios que apuntan a la vigente y confesa inmoralidad del oficialismo actual, el que vela obstinadamente por el silenciamiento de toda diferencia que golpeé los tímpanos del poder establecido.
Por otra, la inmunidad parlamentaria como institución indispensable, recibió una artera y extravagante puñalada, no sólo por el allanamiento de Richard Mardo y María Aranguren, sino por la severa amenaza que todavía pesa sobre la disidencia. Consabido, también el allanamiento sirvió para la habilitación legislativa de Nicolás Maduro, so pretexto de su presunta cruzada anticorrupción, por no mencionar la imposición inconstitucional de un Plan de la Patria en sí mismo inconstitucional, pues, el pleonasmo habla de un rango legal con ausencia del correspondiente procedimiento, igualmente sin precedentes en nuestra trayectoria republicana.
Aguas abajo, el inmovilismo de las Comisiones Permanentes, excepto las llamadas Especiales que acatan la táctica gubernamental de persecución rondando la ridiculez, como aconteció con la citación de un popular cantante, las confina como oficinas pendientes de no molestar o irritar a los altos funcionarios del Estado que desatienden hasta la llamada telefónica de los diputados oficialistas. A mediados de agosto del presente año, la Gaceta Oficial reportó una profunda transformación administrativa de la Asamblea Nacional que, desapercibida, consagra un monopolio presupuestario, funcional y funcionarial merecedor de una mayor atención.
Finalmente, emergió una inédita iniciativa como La Movida Parlamentaria para la coincidencia de las curules de un diverso cuño político e ideológico, recuperando la confianza del electorado propenso a la desilusión. La tragedia de Amuay, la doble nacionalidad de Maduro, la defensa del Esequibo, la identificación con las luchas de los trabajadores de Guayana, el colapso eléctrico, el retiro de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la campaña municipal, entre otros aspectos, supieron de una activa presencia en la calle como escenario natural de las denuncias y propuestas.
Mencionemos inelegantemente, nos correspondió ocupar la curul de Mardo en los instantes que emergía el Proyecto de Ley Orgánica de Cultura, trabajada intensamente en la Comisión Permanente, entre otras iniciativas que esperan. Modestamente, proseguimos la labor que realizábamos, desmintiendo – incluso – una repentina campaña twittera de descalificación, como si fuésemos epígonos del oficialismo, que los hechos sencillamente derrumbaron.
COLETILLA INEVITABLE
No hay resultados, sin un análisis; no hay análisis, sin el debate realmente compartido; luego, para que lo sean, los resultados necesitan discutirse. E, integrantes de La Movida Parlamentaria, ya dimos una larga y fructífera discusión respecto a los aludidos comicios, enunciando importantes tareas en el marco de la ineludible crisis que vendrá.
Únicamente observamos que, con más habilidad que franqueza, el poder central se plebiscitó como no logró hacerlo una oposición que, a pesar de encarnar las grandes mayorías, optó por el surtido de los problemas locales. Además, para aquellos que partidístamente claman por el número de plazas conquistadas, olvidando el compromiso unitario, deben reparar entre el número real de postulaciones y el efectivo triunfo de las toldas: ahora, alcaldes y concejales afrontarán un inmenso desafío, pues saben inconstitucionales el Plan llamado de la Patria, los gobiernos paralelos y la negación de los recursos por Miraflores o La Planicie.
(*) “La rumba de Lázaro”, Tusquets Editores, Barcelona, 2001: 37.
http://www.noticierodigital.com/2013/12/bolivar-breve-balance-parlamentario-y-coletilla/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=1005429
Reproducción: Fantonches, Caracas, 24/12/1937, nr. 610.
sábado, 14 de diciembre de 2013
domingo, 3 de marzo de 2013
UNA MUY SIMPLE INDAGACIÓN
Inespecialistas en la materia, sometemos nuevamente a comprobación nuestra modesta hipótesis: tendencias artísticas como la del cinetismo, encontraron cauce en el diseño de los impresos desde mediados de los sesenta hasta languidecer a finales o principios de los ochenta. No obstante, reparamos en la primera muestra, firmada por Osuna (1036), y en la segunda, publicidad de una línea aérea (1987).
Obviamente, Osuna ni un medio como Fantoches pudieron convertirse en precursores del cinetismo, porque - sencillamente faltaba para que la escuela adquiriera una definición, identidad e independencia. Quizá presente la dinámica de líneas en las escuelas por entonces predominantes, el autor la tomó, o - mejor - atreviéndose al dibujo de los sucesivos automóviles, la descubrió o inventó. ¿Es realmente cinética la muestra? Así lo creemos, porque esa sucesión cuasi-infinita de los techos, es la que leemos, por lo menos, a primera vista en un magistral empleo de la perspectiva. Posiblemente, el efecto hubiese sido mayor de no sombrear la pieza, pero - sentimos - hay un esbozo cuando la corporeidad de las personas y de los propios automóviles requieren una mayor atención. Y, si bien es es cierto que no puede decirse de una influencia medioambiental, como ocurrió a finales de siglo, también lo es - comparada con la otra pieza - que los vehículos terrestres gozarían de un efecto semejante al avión, en el caso de orientarse en sentido contrario.
El vehículo aéreo contará con un efecto que les inherente, la movilidad, aunque la publicidad no la requiere necesariamente para llamar la atención. La nítida y - acaso - detallada sucesión sucesión de la proa, suerte de fotogramas, trasmite - precisamente - esa idea de movimiento, celeridad, diligente cumplimiento del servicio principal de la empresa, pues - también - puede ofertar el confort y la atención personalizada por el personal de vuelo. El trazo de cada ala delantera y trasera de inequívoca nitidez, nos coloca virtualmente en el aterrizaje del aparato. Y, si mal no recordamos, en comparación con los motivos de diseño y de publicidad de los impresos de entonces, ya más conservadores, la muestra en cuestión luce "anacrónica".
Diríamos que una pieza es de un probable carácter precursor y, la otra, marca la decadencia del cinetismo en los medios impresos. Empero, reparamos en dos observaciones: el cinestismo necesita del indispensable movimiento del espectador, y - por mucho que manipulemos ambas muestras, no suscitan el efecto inherente a la escuela; o es demasiado difícil que ese efecto se logre a través de impresos de inevitable mala calidad en relación a la tinta de los periódicos y revistas, aunque - sabemos - de libros extraordinariamente editados que logran, esbozan o anuncian, descartando el último supuesto.
Por lo demás, si falta el movimiento, ¿no hablaríamos de un elemental ejecicio geométrico?
LB
Fuentes: Fantoches, Caracas, nr. 531 del 08/04/1936; y Zeta, Caracas, nr. 681 del 01/09/1987.
Post-data LB: Concluimos que es un comentario equívoco y ocioso el nuestro. Nos permitimos escribir a Julio Paheco Rivas, cuya respuesta fue suficiente para arribar a nuestra conclusión. En una pieza, hay un manejo de la perspectiva desde un punto de fuga; y, en la otra, la reminiscencia parace llevarnos a Eadweard Muybridge (05/03/13).
Obviamente, Osuna ni un medio como Fantoches pudieron convertirse en precursores del cinetismo, porque - sencillamente faltaba para que la escuela adquiriera una definición, identidad e independencia. Quizá presente la dinámica de líneas en las escuelas por entonces predominantes, el autor la tomó, o - mejor - atreviéndose al dibujo de los sucesivos automóviles, la descubrió o inventó. ¿Es realmente cinética la muestra? Así lo creemos, porque esa sucesión cuasi-infinita de los techos, es la que leemos, por lo menos, a primera vista en un magistral empleo de la perspectiva. Posiblemente, el efecto hubiese sido mayor de no sombrear la pieza, pero - sentimos - hay un esbozo cuando la corporeidad de las personas y de los propios automóviles requieren una mayor atención. Y, si bien es es cierto que no puede decirse de una influencia medioambiental, como ocurrió a finales de siglo, también lo es - comparada con la otra pieza - que los vehículos terrestres gozarían de un efecto semejante al avión, en el caso de orientarse en sentido contrario.
El vehículo aéreo contará con un efecto que les inherente, la movilidad, aunque la publicidad no la requiere necesariamente para llamar la atención. La nítida y - acaso - detallada sucesión sucesión de la proa, suerte de fotogramas, trasmite - precisamente - esa idea de movimiento, celeridad, diligente cumplimiento del servicio principal de la empresa, pues - también - puede ofertar el confort y la atención personalizada por el personal de vuelo. El trazo de cada ala delantera y trasera de inequívoca nitidez, nos coloca virtualmente en el aterrizaje del aparato. Y, si mal no recordamos, en comparación con los motivos de diseño y de publicidad de los impresos de entonces, ya más conservadores, la muestra en cuestión luce "anacrónica".
Diríamos que una pieza es de un probable carácter precursor y, la otra, marca la decadencia del cinetismo en los medios impresos. Empero, reparamos en dos observaciones: el cinestismo necesita del indispensable movimiento del espectador, y - por mucho que manipulemos ambas muestras, no suscitan el efecto inherente a la escuela; o es demasiado difícil que ese efecto se logre a través de impresos de inevitable mala calidad en relación a la tinta de los periódicos y revistas, aunque - sabemos - de libros extraordinariamente editados que logran, esbozan o anuncian, descartando el último supuesto.
Por lo demás, si falta el movimiento, ¿no hablaríamos de un elemental ejecicio geométrico?
LB
Fuentes: Fantoches, Caracas, nr. 531 del 08/04/1936; y Zeta, Caracas, nr. 681 del 01/09/1987.
Post-data LB: Concluimos que es un comentario equívoco y ocioso el nuestro. Nos permitimos escribir a Julio Paheco Rivas, cuya respuesta fue suficiente para arribar a nuestra conclusión. En una pieza, hay un manejo de la perspectiva desde un punto de fuga; y, en la otra, la reminiscencia parace llevarnos a Eadweard Muybridge (05/03/13).
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jueves, 31 de enero de 2013
sábado, 15 de diciembre de 2012
¿SIEMPRE GATOPARDIANO?
EL NACIONAL - Sábado 15 de Diciembre de 2012 Opinión/9
Resbalones del azar
KARL KRISPIN
Al momento que Juan Vicente Gómez despedía con lágrimas a Castro por su viaje a Berlín, apenas divisó que el buque se perdía entre las olas, se enjugó las tristezas porque en días sería el amo del poder. No pasaron 2 quincenas para que recorriera los cuarteles y anunciara una evolución dentro de la situación.
Ilusos y estrategas pensaron en 1908 con el regreso de los exiliados que Gómez sería un paréntesis.
Leopoldo Baptista llegó a decir que se trataba "de un problema de un semestre". Fueron exactamente 54 semestres para los que reprobaron aritmética política. El azar es un factor de cambio que nadie prevé con certeza. Después de la Guerra Federal, al mariscal Falcón no le disputaba nadie la presidencia pero como le tenía poco amor al mando y prefería el chinchorro de su hacienda, vino un anciano desacreditado a derrocarlo llamado José Tadeo Monagas. Y después llegó Guzmán, un patiquín de Caracas con la voz atiplada que se embolsilló al país durante 30 años. A Pérez Jiménez no le montaron una maleta en la "Vaca sagrada" el 23 de enero y la valija descuidada contenía importantes documentos que le valieron extradición y cárcel. Cuando el presidente Pérez se juramentó por segunda vez en el teatro de su grandeza, luego de una elección que rasguñó la mitad de los votos y despedía a Lusinchi con 63% de popularidad, nadie habría apostado por saqueos y pillaje 25 días después. Por eso los futurólogos hablan de escenarios y los muy esclarecidos componen horóscopos.
La historia sirve para leer entre sus líneas y tener en cuenta lo que los políticos no debieran descuidar. Por eso no creo en políticos incultos pero la mayoría apenas si lee sus propios tuits. Si alguien sabía de continuidad era Rómulo Betancourt que se enorgullecía de haber creado AD como mecanismo de trascendencia institucional. Sus actuales legatarios se gastaron la herencia y ahora viven como esas viejitas nostálgicas que dicen descender de próceres. Pero tampoco sabemos qué le aguarda a los viejos partidos en lo venidero. Aquí se apostó a una antipolítica que funcionó para el personalismo pero que no construye destino porque se vivió al día, gastando la renta del futuro.
La urbanización 23 de Enero bien podría llamarse batalla de Austerlitz que fue la fecha, el 2 de diciembre, con que Pérez Jiménez tuvo su propio Dieciocho Brumario alentado por Laureano Vallenilla y su epistemología del tractor. El nombre de esa fecha la ostentó hasta la huida sin la maleta.
Los Vallenilla, padre e hijo, le compusieron la estrofa filosófica a dos dictadores. El historiador habló del César Democrático y el ministro del Nuevo Ideal Nacional. Algún prestigio hereditario tenían para el cabildeo. El nombre de Quinta República lo inventó Jorge Olavarría. Con frecuencia hay Mujiquitas ilustrados en todo cambio prometido.
Siempre estamos a las puertas del porvenir. El poeta Maiakovski decía creer en el porvenir, pero de inmediato. Lo cierto es que los sucesores no se imponen ni que estén verdes, jojotos o maduros. Pontifex Maximus Pater Patriae Imperator no existe ni su dedo nombrante. Páez confió en Monagas como su sucesor: José Tadeo le incendió el Congreso y lo zampó en una jaula como a un araguato. Piñerúa era un heredero de Betancourt y su candidatura terminó en la melancolía. Juan Vicente dejó en su lugar al Ejército, encarnado en López Contreras. Ese mismo ejército los desalojó el 18 de octubre de 1945, fecha reñida emocionalmente por adecos y uniformados. Una sola vez vi a Hugo Chávez en la calle: caminaba completamente solitario recién salido de prisión. En un par de años tenía un país emocionado siguiéndole los pasos.
Quien crea conocer los titulares del mañana, que pase por la taquilla de la historia para que reclame su derecho a una estatua.
Fotografía: Fantoches, Caracas, nr. 603.
Resbalones del azar
KARL KRISPIN
Al momento que Juan Vicente Gómez despedía con lágrimas a Castro por su viaje a Berlín, apenas divisó que el buque se perdía entre las olas, se enjugó las tristezas porque en días sería el amo del poder. No pasaron 2 quincenas para que recorriera los cuarteles y anunciara una evolución dentro de la situación.
Ilusos y estrategas pensaron en 1908 con el regreso de los exiliados que Gómez sería un paréntesis.
Leopoldo Baptista llegó a decir que se trataba "de un problema de un semestre". Fueron exactamente 54 semestres para los que reprobaron aritmética política. El azar es un factor de cambio que nadie prevé con certeza. Después de la Guerra Federal, al mariscal Falcón no le disputaba nadie la presidencia pero como le tenía poco amor al mando y prefería el chinchorro de su hacienda, vino un anciano desacreditado a derrocarlo llamado José Tadeo Monagas. Y después llegó Guzmán, un patiquín de Caracas con la voz atiplada que se embolsilló al país durante 30 años. A Pérez Jiménez no le montaron una maleta en la "Vaca sagrada" el 23 de enero y la valija descuidada contenía importantes documentos que le valieron extradición y cárcel. Cuando el presidente Pérez se juramentó por segunda vez en el teatro de su grandeza, luego de una elección que rasguñó la mitad de los votos y despedía a Lusinchi con 63% de popularidad, nadie habría apostado por saqueos y pillaje 25 días después. Por eso los futurólogos hablan de escenarios y los muy esclarecidos componen horóscopos.
La historia sirve para leer entre sus líneas y tener en cuenta lo que los políticos no debieran descuidar. Por eso no creo en políticos incultos pero la mayoría apenas si lee sus propios tuits. Si alguien sabía de continuidad era Rómulo Betancourt que se enorgullecía de haber creado AD como mecanismo de trascendencia institucional. Sus actuales legatarios se gastaron la herencia y ahora viven como esas viejitas nostálgicas que dicen descender de próceres. Pero tampoco sabemos qué le aguarda a los viejos partidos en lo venidero. Aquí se apostó a una antipolítica que funcionó para el personalismo pero que no construye destino porque se vivió al día, gastando la renta del futuro.
La urbanización 23 de Enero bien podría llamarse batalla de Austerlitz que fue la fecha, el 2 de diciembre, con que Pérez Jiménez tuvo su propio Dieciocho Brumario alentado por Laureano Vallenilla y su epistemología del tractor. El nombre de esa fecha la ostentó hasta la huida sin la maleta.
Los Vallenilla, padre e hijo, le compusieron la estrofa filosófica a dos dictadores. El historiador habló del César Democrático y el ministro del Nuevo Ideal Nacional. Algún prestigio hereditario tenían para el cabildeo. El nombre de Quinta República lo inventó Jorge Olavarría. Con frecuencia hay Mujiquitas ilustrados en todo cambio prometido.
Siempre estamos a las puertas del porvenir. El poeta Maiakovski decía creer en el porvenir, pero de inmediato. Lo cierto es que los sucesores no se imponen ni que estén verdes, jojotos o maduros. Pontifex Maximus Pater Patriae Imperator no existe ni su dedo nombrante. Páez confió en Monagas como su sucesor: José Tadeo le incendió el Congreso y lo zampó en una jaula como a un araguato. Piñerúa era un heredero de Betancourt y su candidatura terminó en la melancolía. Juan Vicente dejó en su lugar al Ejército, encarnado en López Contreras. Ese mismo ejército los desalojó el 18 de octubre de 1945, fecha reñida emocionalmente por adecos y uniformados. Una sola vez vi a Hugo Chávez en la calle: caminaba completamente solitario recién salido de prisión. En un par de años tenía un país emocionado siguiéndole los pasos.
Quien crea conocer los titulares del mañana, que pase por la taquilla de la historia para que reclame su derecho a una estatua.
Fotografía: Fantoches, Caracas, nr. 603.
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